2016/01/18

Entre el verano y el invierno

El 29 de junio de 1959, el por entonces ministro de Economía Álvaro Alsogaray pronunciaba una frase que quedó en la memoria colectiva de los argentinos. “Lamentablemente, nuestro punto de partida es muy bajo. Muchos años de desatino y errores nos han conducido a una situación muy crítica. Todavía seguiremos por algún tiempo la pendiente descendiente que recorremos desde hace ya más de diez años. Se ha cometido un error en definir a este programa como un programa de austeridad, dejando que cada uno de los habitantes del país viva como pueda y como quiera […]. Las medidas en curso permiten que podamos hoy lanzar una nueva fórmula: ‘Hay que pasar el invierno’.”

Antes de finalizar 2015, el ahora titular del palacio de hacienda Alfonso Prat Gay dijo "Tenemos que discutir cómo vamos a ir transitando el verano, en materia de un acuerdo económico social amplio", fue el 20 de diciembre en ocasión de la Cumbre del Mercosur en Asunción.

La historia se repite dos veces, una como tragedia y la segunda como farsa. Pero tal vez lo que esté sucediendo es que entre una y otra se haya producido una hiancia, una cesura que no permite identificarlas. 

A pesar de ello el presidente Mauricio Macri no dejó de señalar su preferencia por quien fuera presidente en 1959: Arturo Frondizi.

2016/01/16

Una verdad de Perogrullo


En sus escritos sobre el fascismo, Georgi Dimitrov señalaba que un solo obrero comunista entre medio de pares cooptados por el nazismo, podía encontrar una palanca para mover a sus compañeros de trabajo. Eso, eran sus reivindicaciones de clase, eso que en lo cotidiano los afecta en conjunto. 

Ese obrero no necesitaba -tampoco podía- hacer declamaciones ideológicas. Solamente tocar esos flancos débiles en los que una ideología dominante, captura a sectores objetivamente enfrentados. Tendría que ser una verdad de Perogrullo.

2016/01/13

Muy autocrítico


Yo entiendo a todos esos compas que defenestraron a los K, por izquierda. Incluso yo mismo no estoy exento de eso. A veces los critiqué yo mismo como un infantilista de izquierda. Pero si no pudimos construir una alternativa a ellos, dejémonos de joder y veamos que lo que vino es mucho peor, demasiado peor. Ahora hagámonos cargo ante la gente con la que cotidianamente hablamos. Como berissense me comprometo ante los descendientes de los que hicieron el 17 de Octubre (soy uno de ellos) a que no bajaremos ninguna bandera. La lucha continúa

2016/01/11

La guerra simbólica del macrismo

La ofensiva macrista es cuasi pornográfica. Es una forma bastante difícil de digerir, por todos aquellos sectores que se identificaron con el kirchnerismo; pero hacia la izquierda, el plato que ofrece el gobierno también resulta sumamente tóxico.  Durante los anteriores 12 años de gobierno, uno se fue acostumbrando a diferenciar entre lo que se valida como concreto, y lo que es nada más que simbólico. Son dos planos que pueden yuxtaponerse y autonomizarse, pero lo mejor que podría pasar es que se produzca la solidaridad entre partes. Ello se acercaría a lo que el lingüista Ferdinand de Saussure llamaba la arbitrariedad del signo, a saber, la relación estrecha y unívoca entre el significante y el significado. No es bueno que discursivamente se produzcan relatos que si bien pueden ser estimulantes para la acción política, en algunos casos no tengan demasiado asidero en lo real; ya que eso más que aunar fuerzas, consagrar homogeneidad, en un tiempo determinado se volverá un boomerang difícil de contener.

La principal acción política del gobierno de Macri, hoy para hacer pasar otras medidas, está sustentada en una profunda guerra simbólica. Sin ella no hubiera podido siquiera llegar a ganar las elecciones. Porque no se trata nada más de lo que fueron proponiendo desde el bunker del ecuatoriano Jaime Durán Barba, es decir lo “nuevo”, la “revolución de la alegría”, el “sí se puede” y la unión de los argentinos. Ése fue el plafón de lo que uno puede denominar propuesta positiva, pero lo más oscuro del macrismo está asentado en la venganza, entendida como castigo por desafiar al relato oficial argentino. Hoy se escucha decir al jefe de gabinete Marcos Peña, que tras 1 mes de gobierno: “En lo general, la Argentina está siendo un país cada día más normal”. En el discurso macrista confluyen los odios más resentidos de la vieja derecha argentina. Por eso se apoya en un macartismo visceral. Hoy los enemigos son los “militantes”, aunque en ese enunciado se filtran todos esos prejuicios que las derechas fueron construyendo para deslegitimar a cualquier izquierda. “Los zurdos dicen que quieren al pueblo, pero lo único que hacen es robar”, “son autoritarios”, “se financian con la caja del Estado o con las mafias criminales”. Con muchas de esas premisas van construyendo un relato reaccionario, que no deja de mostrar que las izquierdas además son en última instancia “terroristas”. Por eso hubo memorándum de entendimiento con Irán, y por eso no tienen como amigos a los paladines de la democracia y la libertad como son los EEUU. “El Che fue un asesino” dicen sin pudor, mientras que de George W. Bush no dirán nada.

Cuando se lleva adelante una gestión progresista se debiera cuidar demasiado los paradigmas semánticos que se ponen en juego, porque podría ser que mientras se diga que se está haciendo algo justo, es probable que no siendo del todo así, eso luego se pague muy caro. Tal vez lo mejor sea informar sobre  las dificultades y obstáculos que no permiten profundizar ciertas políticas, que negar esos problemas o no decirlos. El discurso mediático opositor al anterior gobierno aprovechó esos flancos excesivamente. Nunca dejaron de señalar el problema de la inseguridad, enrostrándoselo al gobierno. Hoy Clarín sale a cuestionar a las fuerzas policiales, desligándolas de la gestión del Pro. El gobierno anterior podría haber cambiado esa problemática considerablemente, pero mantuvo el problema silenciado. Eso conlleva que la actual gestión culpe de la corrupción policial nada más que a los 12 años de gobierno K, con lo que de hecho niega el problema. Este es sólo un ejemplo, y bastante paradigmático ya que enfrentó al kirchnerismo con el sciolismo. El blindaje mediático que tuvo el ex gobernador bonaerense en dicho tema resulta bastante sugestivo.

Decir que alguien lleva adelante el maquiavelismo, pareciera tener un signo inequívoco de desaprobación. Si el autor de El Príncipe señalaba que “El fin justifica los medios”, el sentido común pareciera endilgarle que aunque el fin sea bueno, hay que cuidarse de no emplear cualquier medio. En el nombre de los métodos o de los estilos muchas veces se intenta ocultar la verdadera razón de bregar por un determinado fin.  En nombre de las formas se cuestionó bastante al gobierno saliente. Y si hoy el presidente Macri lleva adelante medidas que no se condicen con las formas que debieran tener para satisfacer a los enamorados más de los métodos que de los fines; ello se justifica por el fin en sí mismo, y en ello recae principalmente la mencionada guerra simbólica. Se justifica en que el gobierno anterior dejó una “pesada herencia”, una bomba que hay que desactivar de cualquier forma. No hay dudas que este relato oficial, que incluso pretende ser “único”, anulando ley de medios, silenciando a “periodistas militantes” como Víctor Hugo Morales; en algún momento tendrá su colapso, ya que la autonomía de lo simbólico, probablemente no coincida con lo concreto. Un gobierno no puede vender sólo espejitos de colores, también debe brindar satisfacciones materiales a los gobernados. No hacerlo a la larga se paga muy caro.

2016/01/10

Pequeño silogismo

Pequeño silogismo- Cuando A es parecido a B pero no es igual, sólo es válido decir que son iguales si C es una alternativa verdadera, posible y concreta que los deja a A y B como casi hermanos. Pero cuando C es nada más que una linda idea, hay que admitir que entre A y B hay diferencias y que no son lo mismo. Cualquier parecido con la realidad política es pura coincidencia. Me gusta más C pero…

Si no hay Revolución a la vuelta de la esquina, hablar de reformismos o posibilismos es abstracción pura.
Las masas no son ni revolucionarias, ni reformistas, ni reaccionarias ni indiferentes; son el espejo de quien las conduce, haciendo la salvedad de que la economía las influye en última instancia.

2016/01/03

El narcotráfico, la seguridad; y los peligros de la manipulación mediática

Operativo antidroga en Rosario - imagen de archivo-  Infobae
La reciente fuga de los tres sicarios que protagonizaron el triple crimen de General Rodríguez en 2008, pone sobre el tapete, falencias estructurales en el sistema de seguridad bonaerense. No resulta ninguna novedad de que el sistema penitenciario y la policía de la provincia, estén cooptados en gran medida por redes criminales, o en todo caso ser parte del síntoma. Pareciera que con la llegada del nuevo gobierno, los principales medios intentaran meter todo lo anterior en la misma bolsa. Nadie ya recuerda que una de las contradicciones más fuertes  entre el gobierno de Cristina Fernández y el gobernador Daniel Scioli fue precisamente lo referido al tema de la gestión en seguridad. Scioli logró siempre despegar de eso, incluso cuando el fallecido Néstor Kirchner le pidió públicamente que diga quién le ataba las manos.

El Acuerdo por la Seguridad Democrática presentado por el CELS a fines de 2009 tuvo un fuerte impacto, y fue firmado por diferentes sectores políticos, entre ellos parte de la UCR y el ex gobernador Felipe Sola. No así por el sciolismo, el Pro, y Francisco de Narváez. Un año después, con la creación del ministerio de seguridad, y la designación de Nilda Garré al frente del mismo, ese acuerdo se transformaría en política de Estado. La provincia de Buenos Aires siempre se resistió a seguir el mismo camino, y la política de Ricardo Casal, continuaba la iniciada por el fiscal Carlos Stornelli, y precedía a la de Alejandro Granados. Paradójicamente el designado nuevo ministro del área Cristian Ritondo no dejó de elogiar la gestión de su predecesor. Básicamente el Acuerdo por la Seguridad Democrática cuestionaba el autogobierno policial y el estado calamitoso del sistema carcelario.

Todo esto pareció quedar en el olvido cuando Daniel Scioli fuera elegido como candidato del Frente para la Victoria en las presidenciales de 2015. El problema que acarrea todo esto es que el común de la ciudadanía queda así en la más pura orfandad acerca de cómo caracterizar y ver el problema de la seguridad- inseguridad, y ello lleva a que periodistas manipuladores como Alberto Amato hoy en Infobae escriba una editorial titulada Los riesgos de un narcoestado. Podría parecer anecdótico, si ello no condujera a crear cierto consenso social sobre una posible guerra santa contra el narcotráfico. Se sabe que en México desde el inicio de una guerra de tal estilo, ya hay más de 100 mil muertos en pocos años, y el flagelo se incrementó. La intromisión de los EEUU y la DEA, más que aportar una solución agravan el problema. El principal mercado para la venta de estupefacientes es nada más y nada menos que el país del Norte, y como el capitalismo sigue vivo y candente, la generación de divisas sigue siendo lo más importante.

Notas relacionadas

México- Impunidad y buenos negocios



2015/12/29

La realidad al revés



En la última película de James Bond, Spectre (2015) se transgreden ostensiblemente las normas de lo que ante un hecho similar ocurre en la realidad. Ante la reestructuración de los servicios de inteligencia británicos, el nuevo jefe determina dejar cesantes a todos los agentes 00, entre ellos al 007. Lejos de dimitir Bond se enfrasca en una lucha contra grupos mafiosos, como tarea pendiente que le había dejado su antiguo M (Jefe del Servicio) ya fallecido. Esto lo hace sin ningún permiso de sus ya ex superiores. En la realidad, un Bond despedido, terminaría aportando y sumándose a las mafias. 

2015/12/22

El debut de Macri en el Mercosur

El debut de Mauricio Macri en el escenario internacional, no fue como él lo esperaba. No midió que la participación en una cumbre de presidentes, en este caso del Mercosur y socios, no es lo mismo que ir a la mesa de Mirtha Legrand, en donde se pueden vociferar algunas perogrulladas ideológicas y la señora junto al resto de los comensales (invitados a su medida) le hagan un coro de adulaciones.

Dijo Macri en el Mercosur "Pido por la pronta liberación de los presos políticos en Venezuela. No puede haber persecución ideológica". Antes de asumir como presidente había dicho que iba a pedir la suspensión del país caribeño del mercado común, cosa que después retrotrajo. La respuesta de la canciller venezolana Delcy Rodríguez fue contundente: “Señor Macri, usted está cometiendo actos de injerencia sobre los asuntos de Venezuela, usted está defendiendo a Leopoldo López expresamente, defendiendo la violencia política, porque fueron usadas hasta bazucas en las manifestaciones durante el año 2014 en Venezuela”, dijo, agregando luego que “en Venezuela existen poderes públicos independientes que deben ser respetados con la comunidad internacional, si es que realmente respetamos los principios que fundamentan los principios del derecho internacional público, como la no injerencia en los asuntos internos, la autodeterminación de los pueblos y la igualdad soberana de los Estados”. También invitó al diálogo sincero en el tema de los derechos humanos (DDHH): “Si vamos a hablar de DDHH de forma franca como lo pidió el presidente Macri, tenemos que hacerlo sin doble moral. No podemos hablar de DDHH para defender a los violentos causantes de terrorismo y para penalizar o criminalizar las protestas sociales”.

Lo que Macri obvió, y seguramente no por desconocimiento es que Leopoldo López, presunto preso político, en su expediente figuran: instigación a delinquir, intimidación pública, daños a la propiedad estatal y homicidio intencional calificado. El presidente argentino llegó a una instancia multilateral con los mismos brincos con los que lo hacía el ex presidente colombiano Álvaro Uribe. No está de más recordar que el actual mandatario colombiano Juan Manuel Santos enrolado sin dudas en un perfil ideológico de derechas, entendió perfectamente cómo debían ser las relaciones entre países vecinos, y rápidamente restableció la diplomacia con Venezuela y Ecuador, y se sumó al bloque suramericano con verdadero espíritu de  confraternidad. La famosa “confrontación” y división de los argentinos que Macri le reprochara al gobierno saliente, es pareciera lo que él lleva al escenario internacional.

Lo que se espera en la Argentina es que los dichos del presidente de que no haya “persecución ideológica” se cumplan. No sea cosa que algún mandatario pida luego que la Argentina sea excluida del Mercosur

2015/12/19

La revolución abstracta

¿Por qué un bando puede derrotar a otro? Si se busca un argumento científico, es necesario ir a las leyes de la guerra, esbozadas por alguien como Clausewitz,  por ejemplo. Una fuerza para triunfar debe contar con un superior balance material, y también moral, a su favor. Lo que se desprende de ahí es válido para poder esbozar una teoría de la revolución proletaria. Tanto Marx, Engels, Lenin o Mao para poder plantear los cambios nunca descuidaron este factor. Lo que llama poderosamente la atención es que algunos marxistas, supongan de antemano que el proletariado tenga un balance de fuerzas favorable, para derrotar a la burguesía. En proposiciones como ésas se desprende automáticamente que el socialismo tarde o temprano llegará. El proletariado va a triunfar porque es superior tanto cuantitativa como cualitativamente a su oponente social, sostienen. Sin dudas cuando Marx y Engels escribieron el Manifiesto, esto era más o menos así. No tanto cuando triunfara la revolución del ‘17, ya que sin la alianza obrero- campesina no hubiera alcanzado. Mucho menos en la revolución china donde la mayor parte eran los campesinos. Más allá de las clases participantes, todas fueron revoluciones proletarias, ya que fueron hechas de acuerdo a un programa basado en la hegemonía proletaria. La hegemonía a diferencia del bonapartismo, implica una alianza de clases en la que una de ellas lleva la conducción estratégica. Todo se realiza de acuerdo a la visión de esa clase. La visión que esa clase les ofrece a otras de acuerdo a sus postulados e intereses. Los actuales sistemas dominantes no distan de ello. La burguesía tiene respuesta para las diferentes clases subordinadas, que son acatadas por el consenso social y ello a su vez, es legitimado ideológicamente. En el bonapartismo alguien se coloca por encima de las clases y las unifica. Es diferente.

Un buen DT de fútbol, además de saber con qué rival se enfrenta, debe conocer con qué cuenta como fuerza propia. De ahí debe desprender sus tácticas como la estrategia. A veces da la sensación de que algunos grupos de izquierda creen que cuentan con el mismo escenario que el que Marx y Engels tenían ante sus ojos en 1848. Olvidan que la burguesía no se mantuvo inmóvil, y que desarrolló desde ese momento una extrema lucha de clases contra el proletariado. Lo hizo desde el poder, cosa que es mucho más fácil. Muchas de las posiciones que se dicen proletarias están cooptadas por el enemigo al que suponen enfrentar.

2015/12/12

¿Quién es el sujeto social del kirchnerismo?


Tras doce años de kirchnerismo, no son pocos los que intentan dar cuenta de quiénes fueron los principales sujetos sociales a los que el gobierno saliente pudo movilizar y conformar como base principal de apoyo. En primer lugar citaremos dos notas publicadas en la fecha.

En un artículo de La Izquierda Diario denominado: Mauricio Macri: discurso poshegemónico y nuevo “cesarismo” escrito por Fernando Rosso y Juan del Maso, los autores señalan que "El kirchnerismo fue, a su manera, ‘laclausiano’. Frente a una ‘multitud’ que se había expresado en 2001 (bloque social heterogéneo en un contexto de retroceso y debilidad estructural de la clase obrera), buscó recomponer la autoridad del Estado, al mismo tiempo que moldear un sujeto colectivo que a medida que se retiraba de las calles se identificaba como el ‘pueblo’, en los marcos del acceso al consumo y de un discurso que desde arriba se proponía como supuesto articulador de las demandas insatisfechas" agregando luego que "El camino recorrido de la crisis a la restauración se manifestó en el discurso político ideológico con la construcción por el ‘populismo’ de un sujeto ‘pueblo’ (juventud y ‘pobres’) cuya estrategia fue ‘desagregar’ a la clase obrera como posible eje de su propia hegemonía".

 Por su parte Luis Bruchstein en un artículo para Página/12 que lleva como título Cristimacrimáticas, señala con respecto al último acto de Cristina el pasado miércoles que "Fue un acto limpio, con poco aparato y mucha gente que participó sin encuadramiento. El kirchnerismo aprendió de las elecciones: la militancia no tiene que obturar la participación, sino facilitarla. Se vieron pocas banderas de taller y muchos cartelitos caseros, muchas parejas, muchas familias con chicos y muchos grupos de amigos o compañeros de trabajo. Hubo algunos colectivos, pero mucho menos que en otros actos. Y la respuesta de la gente fue impresionante por lo emotiva y por lo masiva".

Vayamos por parte, los autores del portal digital del PTS, sin decirlo, caen en conceptualizaciones de clase no diferentes a lo que hoy pareciera ser el sentido común sociológico, a saber: la existencia de la clase media, y de un sector mayoritario de excluidos. La referencia explícita a la clase obrera en ese marco quedaría completamente desdibujada. Por otra parte intentar definir al sujeto social K haciendo referencia a Laclau, es quedarse a medio camino, y no entender que el kirchnerismo no contó con una teorización homogénea y que ese rol tendría que haber partido principalmente desde la izquierda marxista, no para competir en el juego de la democracia liberal, sino para potenciar un movimiento de masas que encare una transformación social efectiva.

Los autores de alguna forma lo percatan cuando dicen:  En este sentido, el pensamiento ‘poshegemónico’ (de izquierda o de derecha) tiene el problema de haberle creído a Laclau sin percatarse de su ‘picardía peronista’: cantaba loas al giro lingüístico y a Lacan para hacer el peronismo más digerible para los ambientes intelectuales europeos, pero sabía que la única verdad (o por lo menos una parte muy importante de ella) es la realidad de los aparatos y las fuerzas materiales: PJ, policía y sindicatos estatalizados y totalitarios”. Pero entran en contradicción cuando dicen que con la conformación de un sujeto constituido por jóvenes y pobres, la estrategia fue intentar desagregar a la clase obrera como posible eje de su hegemonía.

Si nos ubicamos en un bloque de fuerzas sociales en las cuales la clase obrera debe hegemonizar al conjunto, conviene señalar que eso no se logra con los “sindicatos estatalizados y totalitarios” sino con una organización política marxista leninista que pueda conducir a todos los otros sectores de la sociedad. Esa idea, no cuadra con el ideario trotskista que sólo pretende un frente de clase, ya que a lo otro lo considera frentepopulista (conciliación de clases). La conformación del FIT y el rechazo a expresiones progresivas latinoamericanas como la que lleva adelante Evo Morales en Bolivia dejan bien en claro que su política no es otra que el aislamiento. Vale señalar que no se trata de unirse a otras clases para ir a la cola de ellas, sino que los trabajadores deben conducir esos procesos. En esto el trotskismo no entiende el concepto gramsciano de hegemonía, y lo confunde con el bonapartismo. Tal vez en eso coincidan con el investigador canadiense John Beasley-Murray, a quien se refieren en la nota "La hegemonía no existe, ni nunca ha existido". El peronismo histórico no desagregó a la clase obrera, todo lo contrario, la incorporó como su columna vertebral. Si le hubiera temido a la hegemonía obrera no lo hubiera hecho, pero sí se predispuso a disputarles la conducción del movimiento a los sindicalistas como Cipriano Reyes. Es bueno señalar como lo hacía Julio Godio, que el peronismo no fue una fuerza populista sino nacional- laborista.

 El problema actual es que la clase obrera no está conformada ni socialmente ni políticamente en una fuerza que pueda sostener un proceso de cambio, o que de forma homogénea pueda alinearse a fuerzas heterónomas, como lo había hecho durante el primer peronismo; aunque vale señalar que fue el propio kirchnerismo quien recompuso bastante la estructura obrera de clase, no sólo por la creación de puestos de trabajo, sino también por la política que llevó adelante desde el Ministerio de Trabajo, restaurando las paritarias y los convenios colectivos.

Si los “jóvenes y los pobres” aparecen como sectores proclives a constituirse en “sujeto populista” habría que señalar que los sujetos sociales nunca son producidos artificialmente, sino que son el resultado de la dinámica político- social, en la cual la economía es determinante en última instancia. Los autores no tienen en cuenta que ambos sectores son justamente parte de lo que se aglutina mediante aparatos, y que si hay un actor relevante del kirchnerismo, es particularmente ese sector de “la clase media” que como bien señala Bruchstein son los que fueron a la plaza en familia, grupos de amigos o compañeros de trabajo. Si nos mantenemos en definiciones como la de “clase media” no notaríamos que entre esos grupos hay una masa crítica de trabajadores muy importante, no encuadrada ni sindicalmente ni en estructuras partidarias. Eso es lo nuevo que generó el kirchnerismo, y que si hay que hacerle algún reproche es no haberle dado contención orgánica. Porque es verdad, lo que primaron fueron “los aparatos y las fuerzas materiales”.

De todas formas habría que seguir desarrollando estos conceptos, ya que tal vez ese sector medio de la sociedad no sea más que el cacerolero de 2001, que participaba de las asambleas barriales, el de “piquete y cacerola, la lucha es una sola”, y no el desvirtuado cacerolero de derecha surgido recientemente. Además las extracciones de clase de ambos difieren. También hay que considerar un nuevo actor proletario que es el trabajador autogestionado, que cada vez tiene mayor relevancia, y que esperamos pueda seguir desarrollándose. 

2015/12/09

Optimismo de la voluntad


Ante la actual coyuntura sería muy fácil parafrasear al Chapulín Colorado y decir “Qué me sigan los buenos”. Lo nuevo es que hoy, hay mucha gente piola y “común” (dirían los “buenos”) que se puede sumar a algo bueno y nuevo.

Eso se percibe en las calles, también que, hay un resurgimiento “fascistoide” entre gente que no cuaja con eso, lo que hace que esa primavera dure muy poco. “Optimismo de la voluntad”

2015/12/06

Sobre el dogmatismo

El dogmático está imbuido de lo general, y quita de encima las particularidades. Mira hacia ese horizonte que las construcciones edilicias ya no le permiten ver, y en el eclipse de una mirada que no puede extenderse en el espacio, encuentra su destino. En ese sitio inexistente se sitúa el concepto. Entre medio de los dos, en el recorrido de la mirada, todo es despreciable para la comprensión de lo que se afirma discursivamente. Ese lugar despreciado es ocupado por otra cosa. El vacío siempre tiene efecto de embudo, siempre atrae lo que necesita encontrar un sitio para poder ser. Tal vez pueda mirar el horizonte en el mar, pero éste ya estará convertido en fetiche. Tampoco importa demasiado lo que haya entre medio de ese horizonte y el lugar desde donde se lo ve. La mirada hacia el horizonte del mar o el desierto, es como mirar las estrellas. Entre medio habrá incesantes repeticiones espaciales invisibles o de ínfima importancia. Aunque algunas veces puedan aparecer elementos en el trayecto. Siempre serán de gran atención, porque rompen con la ilusión del vacío.

Siempre se trata de lo mismo, la dificultad de articular la interrelación entre lo particular y lo general. Una dialéctica difícil, si de lo que habla lo general no es precisamente el sentido común. La cotidianeidad para éste último ya está englobada, vive ahí. Por esta razón dejarla de lado significa regalársela, entregársela en bandeja.

Pero para el dogmático no importa la cotidianeidad. Al menos no la tiene en la agenda de los observables. Todo lo que deviene de ella, tiene el mismo valor que el que le daba Platón al mundo sensible. De esta forma lo palpable queda fuera del plano conceptual y por ende queda capturado por la ideología dominante. De esta forma es posible que un dogmático lleve una vida del estilo propio a lo que supuestamente combate. Porque en verdad eso no cuenta.

 El dogmatismo es reduccionista, y supone que la inmensa variedad de elementos materiales existentes, pueden alinearse o realinearse a partir de una simple acción mecánica. Lo real es una totalidad en la cual es posible encontrar espacios en los cuales existen desarrollos relativamente autónomos. Por esta razón es que existen diferentes campos científicos y la interrelación entre ellos nunca resulta simple.

El dogmático en su fuero interno sabe que lo que sostiene no se condice con lo que vive, pero se aferra obsesivamente a ello como el teísta. El dogmatismo antistémico es en verdad una herencia del sentido común, debiera ser una escansión, un momento hacia otro abordaje de lo real. Pero si eso es lo que debiera ser, nada demuestra que eso ocurra, ya que como tal tiene un lugar privilegiado. Es necesario para la reproducción de lo existente. Sirve para privarse de conocer una parte de lo real, y hacer de ese desconocimiento un lugar incierto.

2015/12/03

La economía social

Pienso que la economía social, las empresas recuperadas, las cooperativas de trabajo, y todo ese espectro social van a ser un gran bloque de la resistencia. Lo pienso como germen de una economía alternativa aunque el tiempo que viene no sea del todo favorable. La economía social sigue siendo el saldo organizativo más importante de lo que va de este siglo. Es la prosecución de lo mejor de la resistencia al neoliberalismo en los '90. Por eso banco a muerte a la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo de la Argentina (CNCT) y las Fabricas Recuperadas Por Trabajadores

2015/12/02

La coyuntura y el activismo virtual

A partir de saber que en la Argentina se iba a producir el balotaje, se produjeron interesantes debates políticos e ideológicos. No tanto en relación a las fuerzas implicadas en el mismo, sino principalmente en el más amplio espectro de lo que se denomina izquierda. Pero también, es oportuno señalar que una masa crítica nada desdeñable de kirchneristas sin organización, o al menos, no pertenecientes a los sectores con más aparato -como puede ser el Partido Justicialista- se fueron dando cita en el espacio público para debatir con la ciudadanía sobre los logros de la gestión que -tras 12 años- culmina el próximo 10 de diciembre.

 Las redes sociales son el lugar privilegiado para todos esos debates, pero bien vale señalar que hoy ese lugar, no puede desdeñarse como lo vinieron haciendo muchos dirigentes políticos más bien atados a una práctica, ya casi obsoleta. Si es verdad que “la gente” en las elecciones apostó a “lo nuevo”, hay que entender que lo que sucede en las redes sociales es parte de la novedad.
Entonces lo que habría que delimitar con mayor precisión es cuáles son los límites que le imponen las redes sociales, tanto a los debates como a la militancia práctica, entendida en un sentido más tradicional. Esto conlleva una importancia superlativa, cuando ese activismo virtual no se realiza desde esferas de poder, ya sea éste político o económico. En términos cuasi informáticos se podría aseverar que la acción virtual es una gran productora de software, pero tiene como límite la propiedad del hardware. Las principales estructuras políticas, y sus fuentes de financiamiento siguen estando atadas a propietarios tradicionales, por más que se haga uso extensivo y repetitivo del sintagma “lo nuevo”. Esto principalmente en cuanto a la incidencia real en las esferas principales de la sociedad política y de las decisiones de importancia.

Desde el conflicto con el campo, el kirchnerismo comenzó a sumar una masa bastante importante de adherentes espontáneos, que nunca encontraron un lugar propicio como para unirse orgánicamente. De tal forma esa masa fue desarrollándose inorgánicamente, ya que los PJs comunales nunca lograron atraerlos. Tampoco representaban lo que esa masa crítica buscaba.  Lo que pudiera suceder en lugares como la ciudad de Buenos Aires fue más propio de microclimas que de una realidad efectiva.

En cuanto a los debates conceptuales, principalmente en el seno de la izquierda, las redes sociales no permiten que todo ello supere la declamación de principios. Y si hoy aún asistimos a una crisis del pensamiento teórico, es posible que las redes no hagan más que generar malos entendidos. Mucho más cuando toda la ingeniería conceptual del Establishment, principalmente anclada en la esfera universitaria, pero apuntalada desde organizaciones no gubernamentales, no hacen más que promover modas intelectuales, que muchas veces aparecen como progresivas o libertarias, pero que en la práctica no sirven más que para generar mayor dogmatismo ideológico. 

2015/12/01

Sandeces


Y si Stalin no fue tan malo, y Trotski no tan bueno, no se abriría una hiancia por donde los ultraliberales ya no podrían justificar el fin de la historia, de las ideologías y todas esas sandeces. Ayer escuché a una persona que me decía que Venezuela es un desastre, una porquería. Pensé que era un férreo derechista, y no, era trotskista.

2015/11/29

"Yo no lo voté" Ehh

Hoy pareciera un lugar común tirarles el fardo de lo que pasa (o puede pasar) a todos esos que votaron a Macri. También ya pasó con los que votaron alguna vez a Menem. De ahí después salen frases como “Yo no lo voté” queriendo excusarse. La decisión de votar a alguien no es el resultado de mi elección voluntaria y consciente. Pensar eso es convalidar el cahamuyo propio del liberalismo democrático. En todo caso los que suponen tenerla clara deberían haber formado la opinión de los equivocados o aceptar que se utilizaron métodos equivocados. Las decisiones políticas populares son el resultado de operaciones complejas, no de la acción individual.

2015/11/28

¿Alguna vez se podrá?

A lo largo de la historia de la Argentina, con la salvedad de algunas coyunturas y procesos fugaces, nunca se pudo vivir colectivamente de una forma óptima. La dependencia, el atraso relativo, el desarrollo desigual, las interrupciones, la sensación de que nada es para siempre; muy propio de la realidad continental; nos aleja considerablemente de un modelo capitalista como el que siempre nos quisieron imponer desde las grandes metrópolis. Un modelo que es principalmente ideológico, porque no se condice con la realidad en la cual estamos insertos. Más allá de cualquier narrativa revolucionaria, lo que siempre empujó a las grandes masas argentinas a luchar, fue el de pretender ese modelo del bienestar capitalista. Los lapsos fugaces de nuestra historia hicieron de esa ilusión su principal paradigma. Si bien uno desearía la ruptura del orden capitalista para comenzar a construir una nueva sociedad que aspire a ser de iguales, esas coyunturas especiales señaladas pueden haber producido aunque sea una ilusión de mínima, que si se hubiera producido nos permitiría soñar con más. Ni el peronismo del 45- 55, ni el del 73-76, ni el retorno de la democracia, ni tampoco el kirchnerismo en 12 años, pudieron revertir la estructura dependiente del capitalismo argentino. Es decir poder dar vuelta un modelo productivo principalmente exportador de materia prima, por otro de sustitución de importaciones de productos manufacturados e industriales, que termine con una estructura agraria primitiva y pueda desarrollar una pujante industria. Nunca pudimos salir del lugar que los imperios nos asignaron en la división internacional del trabajo.
La pregunta que subyace, es si alguna vez se podrá. La respuesta a ese interrogante la tienen las grandes masas populares argentinas, pero convengamos que hace falta además un interlocutor válido para ello, que pueda funcionar como un intelectual colectivo que sistematice todas las experiencias realizadas, y que ello le permita al conjunto pararse de otro modo.

2015/11/26

¿La apuesta de Macri es contra Venezuela?

Si existió un aspecto bastante interesante en cuanto a la política de comercio exterior de la República Popular China en los tiempos de Mao, fue que esa nación comerciaba con todas las naciones del mundo o al menos eso intentaba. Lo que ellos no comerciaban con cualquiera era lo concerniente a armamentos. En eso se diferenciaban de la ya desaparecida Unión Soviética que sí les vendía armas a países en donde gobernaban lo que para ellos eran burguesías nacionales progresivas, pero no tenían por su parte relaciones comerciales fluidas con el resto de las naciones. La política de comercio exterior siempre que le dé ventajas a un país, en tanto posibilidad de adquirir lo que no se puede producir localmente y exportar en condiciones favorables, no debe tener como límite los presupuestos ideológico- políticos de las naciones entre las cuales se comercia. La dictadura cívico- militar argentina en tiempos de Videla y Viola tenía como gran destino comercial a la ex URSS  en cuanto a la exportación de granos. A nadie se le ocurriría suponer afinidades ideológicas entre dichas partes. La existencia actual de un clúster económico como son los BRICS, no supone necesariamente coincidencias de tipo ideológico, sino razones económicas como contar todos esos países con la característica de ser las principales economías emergentes del planeta. Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica tienen antes que nada coincidencias económicas, sabiendo que una competencia furiosa entre ellos los llevaría a una hecatombe.

Esta pequeña introducción es para comprender parcialmente la posibilidad efectiva que el presidente electo de la Argentina Mauricio Macri cuenta  para lograr la suspensión de Venezuela del Mercosur. En todo caso también poder leer entre líneas qué es lo que se intenta hacer con ello. El Mercado Común suramericano, tiene dos socios principales. Sin Brasil y Argentina sería poco probable que tuviera supervivencia en cuanto a su razón principal., que es ser una zona de libre comercio y cooperación económica entre partes. Está integrado como ya se sabe además de los dos grandes gigantes continentales, por Uruguay, Paraguay, Venezuela y Bolivia (en proceso de adhesión). De todos esos socios sin dudas están los que tienen un valor significativo por ser grandes proveedores de energía además de Brasil y la Argentina.

Excluir a Venezuela se basa en prejuicios ideológicos y no en razones económicas, pero también atenta contra la excelente relación con Brasil, que no solamente es un socio comercial privilegiado de nuestro país en cuanto a la región, sino como lugar de apertura a las economías emergentes del mundo. El problema es si el intento de excluir a la nación bolivariana no lleva implícito debilitar las relaciones con Brasil. 

Resulta igual saber si en realidad no es todo esto, una mera apuesta propagandística de Macri; mucho más teniendo en cuenta que su padre es el principal empresario argentino con ligazón a los negocios con la economía china, que tiene en Brasil a su principal socio comercial de la región.

2015/11/23

Berisso y la curva descendente del peronismo

Berisso es parte de la 3ra sección electoral de la provincia de Buenos Aires. La misma aporta 18 diputados provinciales y 9 senadores provinciales. Según el último padrón electoral (2015) está compuesta por 4.132.955 electores habilitados para votar en 11.905 mesas, resultando ser así poco más de 1/3 del total de la provincia. Comprende 19 partidos: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Berisso, Brandsen, Cañuelas, Ensenada, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, La Matanza, Lanús, Lobos, Lomas de Zamora, Magdalena, Presidente Perón, Punta Indio, Quilmes y San Vicente.

Esta sección comprende el sur del conurbano bonaerense y el Gran La Plata. Es la región del país con mayor concentración poblacional. Se extiende al sudeste de la ciudad de Buenos Aires hasta Punta Indio, y salvo La Plata, integra a todos los municipios señalados.

Vale señalar que existe un proyecto de sumar a los distintos municipios del Gran La Plata a la sección octava, pero esto aún está lejos de producirse. De tal forma Berisso, Ensenada, Magdalena, Brandsen y Punta Indio formarían la renovada sección electoral junto a La Plata.  

Berisso y Ensenada son los dos municipios regionales con mayor afinidad a los que integran la región ribereña del conurbano sur, tanto por composición social como política. Aunque lo que se intentará mostrar en lo que sigue es que Berisso está quedando aislado de eso, y pareciera acercarse a municipios en los cuales prima una estructura más agropecuaria y con pasado radical.

En las elecciones realizadas el pasado 22 de noviembre, de la extensa Tercera sección electoral, el candidato Daniel Scioli del FpV solamente perdió en Berisso, Lobos, Magdalena, Brandsen y Punta Indio. En los otros 14 distritos se impuso el FpV por gran mayoría.

Lo significativo, y que marca una extraña excepción es que Berisso siendo la cuna del 17 de Octubre del ’45, este año perdiera por primera vez la intendencia y en el balotaje haya tenido a Mauricio Macri como el candidato más votado.

2015/11/19

Lenin y la herencia populista

¿A qué herencia renunciamos? Se preguntaba Lenin en el texto de idéntico nombre publicado a principios de 1898, pero escrito el año anterior durante su exilio en Siberia. También hacía hincapié en la herencia a la cual no renunciaban los marxistas rusos de la década del '90 del Siglo XIX.

En el texto de 1897, Lenin comienza citando a Mijailovski, quien ese año había afirmado en un artículo periodístico que los materialistas dialécticos rusos no deseaban tener ningún vínculo de continuidad con el pasado y decididamente renunciaban a la herencia, a saber la de las décadas del ’60 y ’70 del Siglo XIX.

Según Lenin esa falacia acerca de la renuncia a la herencia por parte de los discípulos rusos no había sido un invento de Mijailovski, ya que anteriormente a él, lo había dicho la mayoría de los representantes de la prensa liberal- populista de Rusia. En la medida que “los discípulos fueron desarrollando sus puntos de vista en la literatura rusa” y “cuanto más exhaustiva y detalladamente se fueron pronunciando sobre una serie de problemas teóricos y prácticos” señalaba nuestro autor, a los adversarios se les fue poniendo cada vez más difícil poder refutarlos y por tanto, apelaron a realizar diferentes invenciones con el único propósito de desacreditar a los incipientes marxistas rusos.

Lenin precisaba en su texto que con la supuesta renuncia a la herencia, se pretendía señalar que de esa forma, los marxistas producían "una ruptura con las mejores tradiciones del mejor y más avanzado sector de la sociedad rusa", rompiendo con el hilo democrático, y muchas otras falacias.

En tal sentido lo que Lenin intentaba señalar con fuerza es la necesidad de realizar una crítica científica de los errores conceptuales de la herencia, pero no invalidándola. La absurda idealización del pequeño productor agropecuario, la percepción romántica acerca de las diferentes corrientes del pensamiento social, no entendiendo que ellas estaban determinadas en última instancia por el flujo económico; eran algunos de los aportes críticos de los discípulos a la tradición populista, que tampoco identificaba el carácter progresivo del capitalismo ruso de entonces.

Lenin en la introducción al texto realizaba una aclaración, y es que no tendría ningún sentido que su exposición quede eximida de ofrecer pruebas concretas acerca de cómo refutar  las acusaciones de la prensa liberal- populista. En tal sentido se limitaría a analizar la “herencia” solamente en sus aspectos económicos y sociales, sin entrar en los problemas filosóficos, literarios y estéticos.

En el primero de los cinco capítulos del escrito, Lenin hace referencia a “Uno de los representantes de la ‘herencia’”. Allí hará una descripción de los escritos de Skaldin realizados entre 1867 y 1869, que llevaron el nombre de En una perdida aldea y en la capital. Allí expondrá las diferencias de ese autor con respecto a las posiciones de los populistas frente a los problemas suscitados a partir de la reforma campesina ocurrida durante los ’60. Lenin puso énfasis en los planteos sensatos del autor oponiéndolos a los relatos melosos de los populistas, valorando que Skaldin no intentara engañarse a sí mismo, ni cayendo en idealizaciones acerca de la realidad de su tiempo. Skaldin era un burgués. Lenin no dejó de señalarlo, pero reconociendo que el desarrollo objetivo del capitalismo en Rusia, y principalmente en el campo, le daba a Skaldin mayor cercanía a la realidad objetiva que las idealizaciones que en torno a ello hacían los populistas. En tal sentido Lenin era categórico cuando señalaba que “los discípulos no se lanzan contra la herencia sino contra los aditamentos románticos y pequeño burgueses que los populistas hacen a ella”.

Vale señalar al respecto que las principales diferencias de Lenin con los populistas eran de interpretación y caracterización del proceso que se venía desarrollando en Rusia. Hay que señalar que su hermano mayor Aleksandr Uliánov fue un activista populista de la organización Naródnaya Volia (Voluntad del Pueblo) que fuera ejecutado en 1887 por haber realizado acciones terroristas.

En una aclaración realizada posteriormente a la escritura de ¿A qué herencia…? Lenin expresó que se vio imposibilitado de nombrar por razones de censura a quien fue su principal referente de la herencia: Nikolai Chernishevski y por esa razón citó a Skaldin. Chernishevski fue el autor del ¿Qué hacer? de 1862 de gran influencia en Lenin, quien posteriormente iría a titular uno de sus principales textos con el mismo nombre. El libro del 62 tuvo gran repercusión en una cantidad muy importante de militantes políticos y sociales de ese tiempo principalmente del movimiento de los narodniki.

De alguna manera el planteo de Lenin en el texto de 1897 propone un cierto modo de intervención sobre la realidad, un modo de intervención marxista. No se deja de lado la herencia de los movimientos populares, sino que se intenta desarrollar a partir de ellos, una práctica que tenga en cuenta los desvíos ideológicos del movimiento preexistente para profundizar el cauce histórico. Lenin es enfático cuando afirma que los discípulos no rompían con las mejores tradiciones del movimiento popular, sino que le aportaban a él, una visión científica, despejada de idealizaciones, relatos melosos y romanticismos.

Lenin anticipaba uno de sus grandes armamentos conceptuales, la lucha teórica, entendida como lucha por la conducción del movimiento en su conjunto, y que sin más es posible identificar con la visión que Marx y Engels esbozaron el Manifiesto, cuando señalaron que “Los comunistas no forman un partido aparte del resto de los partidos proletarios” pero se diferencian en que “teóricamente cuentan con una clara visión de las condiciones de la marcha y de los resultados del movimiento en su conjunto”.

En la evaluación teórico- práctica del movimiento en su conjunto es dónde los marxistas pueden ir despejando las herencias que en lugar de permitir el avance, implican retrocesos. Cuando Leonardo planteaba la dicotomía en el trabajo artístico entre lo que denominaba “per via di porre” o “per via di levare”. La primera es la que se hace con la pintura por ejemplo, agregando elementos a lo que ya existe, mientras que la otra es quitando de la piedra como en la escultura, para encontrar la forma.

La tarea no es agregar más a lo existente, sino transformar quitando progresivamente lo que se ha vuelto un obstáculo. La herencia no debe renegarse, sino trabajarla a partir de una precisa crítica práctico- teórica. 

2015/11/17

Scioli y/o Macri

Tengo claro que Scioli y Macri no son lo mismo. Me gustaría tener muchos más elementos para saber a ciencia cierta, a qué intereses responde cada uno. Nada de chamuyo como decir al imperialismo o al pueblo, a la Embajada yanqui o a Venezuela; porque no creo que la cosa sea tan literal. No hay que olvidar que en la cena que hizo Macri para juntar fondos para la campaña estuvieron lo de una cámara empresarial chino- argentina. Scioli dijo que al Banco Central le va poner fondos de idéntica institución de Brasil y de los chinos. Macri quiere expulsar a Venezuela del Mercosur y es probable que quiera alinear a la Argentina con la Alianza del Pacífico, aunque su padre hizo grandes negocios con el gobierno representando a los empresarios argentinos en China. Me parece que los más encaminados a mantener relaciones carnales más cercanas con los yanquis parecen ser los de Cambiemos, especialmente la candidata a vice Gabriela Michetti, y la pitonisa Lilita Carrió. Eso no excluye que también dentro del peronismo existan esos sectores.
Voy a votar a Scioli más por la fuerza a la que representa que por él mismo, y porque creo que es posible condicionarlo mejor. Macri es inequívocamente de la derecha

2015/11/16

Los enemigos de la derecha internacional

Vargas Llosa y Aznar
La derecha internacional ha construido 2 enemigos de fuste. Uno es el Terrorismo y el otro el Populismo. En sus apreciaciones siempre habrá vasos comunicantes entre uno y otro, e incluso se los emparentará con el Narcotráfico. La tarea que debiéramos emprender es precisar de la manera más exhaustiva posible, qué significación le da la derecha a esos dos términos. Tal vez se aclararían muchas cosas. Sin dudas no sirve para ello citar a Laclau.
Para una izquierda a la cual le da lo mismo Hugo Chávez que Álvaro Uribe eso no tendría demasiada importancia, aunque a la derecha internacional no le preocupe esa izquierda sino lo otro.
Concretamente: ¿Qué es el Populismo para la Derecha? No para nosotros

2015/11/13

Immanuel Wallerstein y la crisis del sistema- mundo capitalista

Immanuel Wallerstein en una entrevista que le hiciera en 2009 el periódico español Diagonal, afirmaba que para leer correctamente la coyuntura histórica es necesario ver en ella los elementos de continuidad y de ruptura, lo normal y lo excepcional. Según el intelectual norteamericano, en ese año lo normal era el colapso del modelo especulativo, coincidente con una Fase B de los ciclos de Kondratiev, que son los que describen las dinámicas de largo plazo de la acumulación capitalista, mientras que lo excepcional es la transición que desde los ’80 se viene produciendo entre el sistema- mundo capitalista hacia otro tipo de formación histórico- social. La crisis coyuntural se enlazaba así a una crisis estructural, que en los próximos 30 años desembocaría en una salida del actual sistema- mundo. La recesión desatada con la crisis inmobiliaria, a diferencia de crisis anteriores hace colapsar el sistema- mundo vigente, señalaba por ese entonces Wallerstein. Lo que no sería posible definir con ninguna certeza es qué clase de sociedad es la que se vendrá en un lapso de tres décadas. Según IW ella será el resultado de la confrontación entre dos modelos diferentes, con un final abierto, político, que a trazos muy gruesos él identifica como el resultado del enfrentamiento entre “el espíritu de Davos” y “el espíritu de Porto Alegre”.

IW resaltaba en la nota, la necesidad de aprovechar esa transición para construir tanto un nuevo  modelo productivo como civilizatorio, ya que se corre el riesgo global de llegar a un mundo ecológicamente destruido e insostenible en el cual se encuentre en peligro la supervivencia humana.

En referencia a esas afirmaciones es bueno señalar que el interrogante surge en cuanto a cómo será el cambio de sistema- mundo, y si en las coordenadas actuales del capitalismo es posible ver algunos gérmenes de la nueva formación histórico- social. Marx señalaba que cuando aún era predominante el modo de producción feudal, ya habían surgido los cimientos de la sociedad capitalista. La burguesía hizo un recorrido previo a la conquista del poder y la imposición de una nueva formación social. El capital se fue desarrollando paulatinamente en la vieja sociedad.

En la teoría y la práctica del salto revolucionario, desarrollado en primer lugar por Lenin, ya no se trataba de la prosecución de una tendencia que se había desarrollado en la vieja sociedad, sino de un cambio en la propiedad de los medios de producción para desde ahí iniciar un tránsito ininterrumpido hacia la sociedad sin clases. Sí se trataba en todo caso del desarrollo de un sujeto social (el proletariado) que se había desarrollado en la vieja sociedad, aunque en las diversas experiencias revolucionarias lo que se pudo constatar fue que se habían constituido diferentes bloques político- sociales, conformados por alianzas de clases populares, en las cuales el proletariado tuvo la hegemonía, pero nunca fue, la única clase en juego.

Hoy pensar una alternativa teniendo como referencia la dicotomía planteada por Wallerstein, implica caracterizar los elementos tanto revolucionarios como reaccionarios de ruptura con el actual sistema mundo, que sin dudas ya existen y son esas clases sociales y fracciones de clase que tensan las diferentes contradicciones de la actual sociedad; y a partir de ello prever que posibilidad tienen de convertirse en actores protagónicos de las luchas que se vienen. 

2015/11/12

La izquierda ante el balotaje

El balotaje que se realizará el próximo 22 de noviembre generó un gran debate en el seno del más amplio campo de la izquierda. Eso es lo que se percibe en las redes sociales. Suponer que lo que divide la opinión es si votar a Scioli o en Blanco, oscurece la percepción de lo que se debate.

La izquierda, y cuando me refiero a ella lo hago de la manera más amplia posible, hoy se encuentra en una de esas encrucijadas históricas que no se dan muy seguido. Si desde su nacimiento el peronismo representó su principal competidor en relación a la representación de una misma base social, hoy al igual que en 2001, la fuerza política nacida en el 45 se encuentra en una gran crisis.

La izquierda percibe eso y ahí hay que focalizar el debate. Si el voto divide es porque se vuelven a repetir viejos dilemas, como por ejemplo qué hacer con gran parte de la militancia de base peronista y ahora con las expresiones más interesantes del arco kirchnerista. Lo nuevo es también qué posición tomar en relación a las experiencias más avanzadas del continente. La izquierda más abstracta pone en un mismo lugar a los gobiernos de Bolivia o Cuba, con los de Colombia o Paraguay.

Pero principalmente el gran debate es si la izquierda está dispuesta a dejar atrás viejos sectarismos y dogmatismos, que en lugar de acercarla al pueblo trabajador, la dejaron siempre en un lugar de aislamiento; y comenzar un proceso de acumulación que la transforme en una fuerza política de masas y con vocación de poder. Esta situación propicia para la izquierda es invariable gane quien gane en el balotaje. 

2015/11/11

El Sujeto- supuesto- Saber

Trotsky consideraba que Kautsky era el «legislador teórico del marxismo internacional». Eso después lo hizo el PCUS, ahora el trotskismo tras el derrumbe del socialismo real. El marxismo es una ciencia no un Credo.

Grosso modo, Lacan denominó Sujeto- supuesto- Saber a ése que cuando escucha, uno supone que sabe (el analista) Si bien el SsS es un concepto del psicoanálisis, me parece interesante señalar que hay que terminar con todos esos Sujetos supuestos Saber sobre el socialismo, el peronismo y todas las yerbas de la política, todos esos que se erigen en dueños de la Verdad. La ciencia debe desplazar a la religión, la episteme a la doxa.
Las ortodoxias religiosas no pueden explicar ni el gulag, ni Kronstadt ni Urtubey

2015/11/06

Agenda económica de Bolivia en Alemania

Mirarse el ombligo, eclipsa ver todo lo de importancia que existe por fuera de esa mínima percepción. Aunque tal vez los grandes medios de información nos adiestren para sólo ver nuestro ombligo. Es lo que se llama la construcción de los observables. Ver la totalidad es muy complejo, entonces hay que resaltar los fragmentos que se consideran de importancia.

En la Argentina es poco probable que los grandes medios nos informen acerca de lo que sucede en los países vecinos. Mucho menos de lo que sucede en Bolivia. O se mantiene una vieja visión de atraso y pobreza, o se resalta que está conducido por un indígena bolivariano, con lo cual se debiera sospechar que no existe tanta democracia. Idéntica posición se observa sobre Ecuador. Lo que nunca se va a decir es que las dos pequeñas naciones andinas, hoy son dos grandes motores de desarrollo. El crecimiento económico tanto de Bolivia como de Ecuador, es realmente admirable. Lo cual si se compara con la media regional, debiera llevarnos a preguntarnos el porqué de ello.

A lo largo de la semana que termina, el presidente de Bolivia Evo Morales Ayma está visitando Alemania -junto a una extensa comitiva- con la intención de concretar acuerdos de cooperación e inversiones. Vale señalar que la economía teutona, la más importante de la Unión Europea, mira con muy buenos ojos el desarrollo tanto de Bolivia como de Ecuador. Hace tres años el viceministro de Cooperación Económica y De­sarrollo alemán, Hans Jürgen Beerfeltz, de visita a Ecuador, calificó a ese país como “el jaguar latinoamericano al que Alemania está dispuesto a apoyar en este gran salto”, haciendo referencia al cambio de la matriz productiva que impulsa el gobierno de Rafael Correa.  Beerfeltz, destacó en esa ocasión la inversión pública que la nación andina realiza para impulsar su economía productiva, considerando que el modelo de desarrollo que ha elegido el Ecuador está dando resultados sumamente positivos, y recalcó que “el jaguar es el tigre latinoamericano” en alusión directa a los denominados “tigres asiáticos”, hoy principales economías emergentes.

Según informara el jueves, la Agencia Boliviana de Información (ABI), el ministro de Planificación del Desarrollo, René Orellana quien es parte de la comitiva encabezada por Evo Morales, informó que al menos 350 empresas alemanas expresaron su interés de invertir en Bolivia en distintos rubros, entre ellos, turismo, energía e industria. Para los alemanes es de suma importancia la ubicación estratégica que tiene el país andino amazónico.

 "Son varias empresas en el área de turismo, energía e industria, muy interesadas por el hecho de que ocupamos un lugar geográficamente central en América del Sur y podemos constituirnos en un puente de comunicación para facilitar el acceso a mercados", precisó el ministro, agregando que la ubicación geográfica de Bolivia, corazón de Sudamérica, le da una "ventaja comparativa" respeto al resto de los países de la región.


    Por otra parte, informó que  la delegación boliviana cerró un acuerdo por más de 1,5 millones de dólares por ventas de almendra a Alemania. A su vez los gobiernos de Bolivia y Alemania firmaron dos convenios por 43 millones de euros para emprendimientos productivos, agropecuarios y la formación de profesionales en las áreas de energía, gestión de agua y aprovechamiento del litio.  Según el Ministro de Planificación del Desarrollo, Alemania expresó su respeto y admiración por el crecimiento de la economía boliviana, la erradicación de la pobreza, y el liderazgo del presidente Evo Morales. "Es impresionante el recibimiento de Alemania y sin duda un país fundamental en Europa porque tiene un liderazgo indiscutible en temas tecnológicos, económicos, y una fuerte incidencia política en la Unión Europea", señaló Orellana.

El Gobierno boliviano suscribió el jueves además dos acuerdos en Hamburgo, el primero para comprar turbinas del consorcio alemán de electroingeniería "Siemens" y el segundo para la exportación de estaño por un valor de 106 millones de dólares, informó el ministro de Planificación del Desarrollo.

Orellana calificó de importantes los acuerdos con empresas mineras y energéticas, para comprar turbinas para potenciar las termoeléctricas del Sur (Tarija), Warnes (Santa Cruz) y Entre Ríos (Cochabamba).


 “Esas turbinas aprovechan gas que disponemos en Bolivia para generar energía, es una muestra de la tecnología de punta que tiene Alemania", explicó.

    Según datos oficiales, el costo kilowatts instalado en promedio es de 1.000 dólares, sin embargo, con las turbinas de Siemens será entre 850 y 890 dólares, porque son turbinas de mayor potencia, es decir, de 300 o 400 megavatios.

    Según el Ministerio de Hidrocarburos y Energía, Bolivia tiene alrededor de 500 megavatios (MW) de reserva de energía eléctrica, que  perfila al país como exportador de energía en Sudamérica.

    En ese marco, Orellana remarcó que una de las empresas más importantes de Alemania firmó un acuerdo de compra de estaño boliviano, porque es uno de los metales "más puros" del mundo.

    "El estaño boliviano es muy adecuado para producir ciertos enlatados y envases por su calidad y pureza, por eso hay el interés alemán de comprar esa materia", remarcó.


    De acuerdo a datos preliminares, ese acuerdo permitirá exportar al menos 3.600 toneladas de estaño en los dos siguientes años.

2015/11/04

La izquierda divina

Vi una leyenda que dice que hay que rechazar “la Trampa de Votar al Menos Malo”. Respeto a los que van a votar en blanco, incluso pensé hacerlo, pero me asusta que gente que se dice marxista diga “Trampa” ¿Quién hace la Trampa? Acaso creen en algún Dios o genio maligno que nos engaña. Mientras sigan existiendo esa clase de profetas, los sectores populares estarán muy desprotegidos, esa tal vez sea la peor Trampa.

Me extraña que algunos maoístas digan igual que los trotskistas que todo es lo mismo. Al menos ellos fueron un poquito más allá de la dialéctica hegeliana (idealista) y pudieron entender que no es 2 en 1, sino 1 en 2 y que existen diversas contradicciones secundarias, y no sólo la principal.

2015/10/30

Sobre el discurso de Cristina. Una primera impresión

No sé la impresión que tienen los demás, pero me pareció que el primer interlocutor del discurso de Cristina ayer, fue Macri. “Cuando nosotros decimos que algo es irreversible, no nos referimos a la economía, nos referimos a la conciencia que se ha creado en la sociedad de que tienen que pelear para mantener y acrecentar esos derechos” para después decir “Estas cosas no son chiste, argentinos, porque después no puede decir me arrepiento porque sabés qué pasa, te arrepentís vos, pero se jodieron los 40 millones de argentinos”.
Cristina pidió que prosiga el mismo rumbo macroeconómico y señaló “No estamos en un partido de fútbol River-Boca, no estamos en una cuestión de oficialismo y oposición o si soy peronista o radical o socialista, estamos ante la disyuntiva de elegir un modelo de país. El barco necesita los 40 millones de argentinos adentro, con nuestras diferencias, con nuestras diversidades, con nuestras complejidades, pero lo que el barco necesita es que el motor siga andando porque si no, nos hundimos todos”.


Continúa

2015/10/27

Morales Solá y el sentido común

Morales Solá hoy en su editorial de La Nación hace referencia a los resultados del pasado domingo y resalta en particular cuánto le erraron las encuestas a lo que realmente sucedió. Por ejemplo dice que una encuestadora del Pro decía que Scioli ganaba con un margen de 7 puntos. Hasta ahí venía bien, a pesar de su recalcitrante forma de pensar, pero en un momento se le suelta la cadena y asegura que lo que podría haber afectado a las encuestas es lo siguiente: “Puede suceder que en la Argentina haya influido también el miedo de los encuestados hacia un gobierno siempre dispuesto a vengarse, que arrastra la imagen de usar a los servicios de inteligencia para cualquier cosa”. Patético ¿No?

Desde hace rato que pienso que gente que dice esas cosas no están fuera del “relato”, son parte del mismo. Si seguimos así “vamos a ser Venezuela, o Cuba” o en el peor de los casos “México o Colombia”, aunque metamos en la misma bolsa a los Castro y Chávez, con derechistas como Uribe y Felipe Calderón.

Según Gramsci el sentido común es una concepción lacunar y fragmentaria, que convive en la asincronía y la incoherencia. Hay que pulir al más común de los sentidos para que todas esas falacias queden expuestas como absurdas.

2015/10/26

Primera reflexión pos electoral

Ahora cuando el peronismo, muestra su impotencia para construir lo nuevo, queda mucho más claro que si existiera una izquierda que en lugar de utilizar a las elecciones sólo para hacer propaganda política, y colocar algunos legisladores, que hagan crecer sus propios aparatos partidarios; y en lugar de ello planteara alternativas concretas de gestión, en los municipios por ejemplo: sobre el transporte público, la basura, las cuestiones cotidianas… Lo seguro es que esa nueva izquierda tendría grandes chances de gobernar como en medio continente. Mientras se piense que es Revolución o Muerte, y todo lo otro reformismo, se jugará para la derecha. “Cuanto peor mejor”

Hay dos clases de votos, se podría decir. Un voto orgánico, concertado, que se logra por la acción militante directa; y otro que es espontáneo, el ciudadano escoge sólo por lo que conoce a partir de los medios, por percepción de una gestión o por trascendidos. Se podría objetar que en el medio hay muchos grises, pero en definitiva hoy esas son las 2 principales matrices de una elección. Viene a cuento ya que de lo primero, lo que se logra por la acción militante directa, tal vez ello sea solo un mínimo porcentaje. La crisis de representatividad de los partidos políticos fue ahondando esa grieta, y a partir de ahí los candidatos quedan como productos del marketing, y no como representantes de un proyecto. La gestión se convierte así en una acción propagandística sin mediaciones.