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2020/12/02

La única verdad es la creencia- La “grieta”, el agua y la vacuna rusa


El caso de la contaminación por cianobacterias del agua de Río de la Plata que abastece a la planta potabilizadora de Punta Lara, la falta de información clara por parte del Estado y de la empresa proveedora y las “interpretaciones” del caso a partir del único recurso del posicionamiento.

Hoy pareciera que cualquier hecho o realidad tiene cabida en la simulación que produce la estructura de la Grieta. La creación de incertidumbres o suposiciones que hacen que algunos sean partidarios de determinadas posturas y otros de su contrario sin que ninguno pueda verificar a ciencia cierta lo que enuncia. Son estas algunas de las características principales en tiempos de redes e hiperconexión. Entonces se escucha decir a algunos que: “Ni loco me pongo la vacuna rusa contra el Covid” y a otros que “Esa es la primera que me pondría”. De esta manera la realidad colisiona contra las subjetividades. El problema surge cuando de lo que se trata es del agua que sale de las canillas y su potabilidad se relativiza.

El pasado lunes 23 de noviembre se produjo por la mañana un corte de agua en casi todo el partido de La Plata, y en su totalidad en los partidos de Berisso y Ensenada. No resulta inusual que falte el suministro o que llegue con baja presión a las canillas o que por las noches no carguen los tanques de reserva. El problema fue que pasadas ya varias horas de interrupción, no había señales de que vuelva pronto y ya todos sabían que la cosa iba para largo. En la mayoría de los supermercados y almacenes, el agua envasada tanto en bidón como en botella, desapareció en pocas horas y la reposición tardaría al menos un día.

La empresa ABSA (Aguas Bonaerenses Sociedad Anónima) que es la proveedora en toda la región capital provincial del flujo potabilizado, informó que el corte se debía a la presencia inusual y desmedida de algas en la toma de Punta Lara que es el lugar dónde se extrae el agua que luego será tratada en la Planta Potabilizadora “Donato Gerardi” ubicada en la misma localidad costera perteneciente al partido de Ensenada.

A la vista de las imágenes, las aguas costeras se habían teñido de un intenso verde azulado propio a la presencia de esas algas llamadas cianobacterias que poseen entre otras cosas una alta toxicidad. Ese mismo día, agentes municipales de la ciudad de Berisso salieron a recorrer los comercios en los que se vendía agua con el propósito de controlar el precio con el que lo hacían. Por lo bajo se pudo escuchar que más allá de que vuelva el suministro de inmediato, el problema iba a perdurar hasta pasado el próximo verano, ya que el agua que saliera de las canillas no serviría para el mate, las infusiones ni para realizar comidas hervidas. De hecho ya se transformó en una costumbre el comprar bidones de agua o utilizar filtros para depurar el líquido. Se supone que con el agua de la canilla en tanto potable, eso no debiera pasar.

ABSA también informó que mientras se mantuviesen las algas en las inmediaciones de Punta Lara no iba a retornar el suministro de agua, ya que la planta potabilizadora no iba a poder sostener la provisión necesaria. Los filtros de la planta se cambian cada 48 horas, pero con la presencia de las cianobacterias eso tendría que ocurrir en un plazo menor a las 2 horas, cosa que no podía ser factible. La empresa señaló que si no se producía algún cambio climático que haga que el viento se lleve las algas hacia otro lugar, el imprevisto sería duradero. Recordemos que esos días eran de una elevada temperatura sin que se puedan advertir cambios sustantivos. 

Cuando todo indicaba que la falta de agua sería eterna, durante la madrugada del otro día retornó a las canillas un líquido amarillento que de a poco se iría transparentando. Se informó que había que dejar que el agua corra para que ese color oscuro desaparezca. Ahora al menos habría agua para el baño, las macetas y tal vez higienizarse o lavar los platos.

Tras el retorno del agua a las cañerías que abastecen a la población, el jefe de calidad de la empresa, Luis Bruzzone explicó que “El agua que sale de la planta no es peligrosa ya que está potabilizada, lo que son peligrosas son las cianobacterias que están en el río”. El agua del lecho acuático, no se podría tomar aunque esté hervida y tampoco se recomendaba que se visiten las playas. Bruzzone agregó que con respecto a la turbiedad del agua había que dejar que corra por un rato para que “Esté en condiciones para su uso y consumo”. A pesar del diagnóstico de ABSA, la mayoría prefirió seguir comprando agua envasada.

Vale señalar que ABSA es una empresa estatal con el 10% de acciones privadas que fuera creada en 2002 para reemplazar a la privada Azurix. A pesar de las informaciones dadas por la empresa a través de su vocero Bruzzone, también pudo escucharse la voz de Ricardo Echenique quien es parte de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) dependiente del gobierno provincial.  Echenique, tiene como línea de trabajo: “Cyanobacteria roxígena en cuerpos de agua continental de la provincia de Buenos Aires”.

En una nota que fuera publicada por el portal de la Provincia, el investigador sostiene que el desarrollo de esas algas “se ve favorecido por los nutrientes de tipo nitrógeno y fósforo, la materia orgánica y la temperatura. Todo combinado, en este caso particular por la baja en los niveles de los ríos tanto el Paraná como el Uruguay, más los aportes de todos los agroquímicos, y también lo que genera las cenizas de los incendios de la zona de las islas, es algo que ha favorecido el desarrollo de las cianobacterias”.

En cuanto a la posible contaminación del agua de uso domiciliario el experto señalaba que “Puede llegar a estar afectada significativamente ya que la potabilización no es ciento por ciento eficiente” pues en ese proceso “con filtros de grava y arena, allí se rompen las células y se liberan las toxinas” y por ende “sería un riesgo importante a considerar en el agua potable” mientras que con respecto a la escasez de agua, el investigador decía que debido a “la densidad de algas que hay en el río, los filtros se colmaron de algas –los filtros tienen que ser limpiados- y esto necesita un paro de planta para limpiar los filtros, que es un tratamiento más intenso que el normal”.

Consultado por el matutino platense El Día, Echenique recomendaba no utilizar el agua de la canilla para hacer infusiones, asegurando que “el hervor no mata las toxinas. Incluso las potencia en algunos casos como los que padecen enfermedades hepáticas, en niños y adultos mayores, produciendo diarrea o gastroenteritis”.

Planteada así las cosas no hay lugar para certezas, sino para propagar incertidumbres. No se trata obviamente de que cada habitante del Gran La Plata se ponga a experimentar en su casa, tomando mate o café y ver si le hace mal o no. Mucho menos si la empresa que debe abastecer de agua potable es estatal. Bien vale recordar que previo a la oleada privatizadora que realizara el gobierno de Carlos Menem allá por los 90, desde la mayoría de las empresas públicas se aportó desidia para favorecer el famoso lobby de la “ineficiencia de las empresas estatales”. Las que vinieron a reemplazarlas –aunque privadas- nunca fueron mejores, e incluso algunas como la ya mencionada proveedora de agua Azurix, tuviera que retirarse del mercado por serias irregularidades.

La potabilidad del agua nunca puede estar sujeta a la interpretación, no es un problema subjetivo. Es un hecho real que implica a la totalidad de la población. Las autoridades debieran dar cuenta del asunto lo más pronto posible.

 

 

2017/05/17

En Berisso no hay pararrayos

Durante la última tormenta, cayeron 2 rayos en plena zona urbana de Berisso. En diciembre también había caído otro a metros de donde cayeron los últimos dos. Además de los diferentes artefactos eléctricos quemados por el siniestro, celebramos que no haya que lamentar pérdidas humanas o viviendas. Lo que no se puede es dejar pasar el hecho de que varios pararrayos ubicados en la zona hayan dejado de funcionar. Por ejemplo uno ubicado en una escuela (la 6) ya no posee el diamante que atrae al rayo. Otro ubicado en el ex sanatorio de la Carne, hoy facultad de paramédicas de la UNLP dejó de estar. Según dicen la zona quedaría imantada y sería un blanco propicio en nuevas tormentas eléctricas. Con un grupo de vecinos comenzamos a juntar firmas para que el Intendente de Cambiemos se haga cargo de uno de los tantos desastres de una ciudad cada vez más desprotegida.

2016/07/24

Partir de lo pequeño para repolitizar lo social

Intendentes Jorge Ferraresi (Avellaneda)
y Mario Secco (Ensenada)
Profundizar el trabajo de base y darle contención a quienes no se sienten contenidos en una estructura orgánica, deben ser tareas prioritarias para repolitizar la sociedad. La resistencia a las políticas del macrismo no pide carnet de afiliación a ningún partido específico, y sin embargo requiere la necesidad de unificación. Las gestiones municipales acordes a los lineamientos progresistas pueden ser hoy un insumo de gran valor para el planteamiento de una alternativa política.

Por Osvaldo Drozd

El escenario político que viene resulta algo imprevisible, entendiendo que cuando hagamos alusión a lo político nos estemos refiriendo a lo estrictamente electoral, a lo estrictamente institucional. Las masivas protestas que se llevaron adelante contra el incremento de las tarifas de los servicios públicos, son un indicador que muestra que al gobierno de Cambiemos no le resultará nada fácil sostener el impulso ajustador que viene llevando adelante desde diciembre. Un cierto clima de descontento social comienza  a hacerse cada vez más perceptible, aunque no aparezcan conducciones reales -ya sean sindicales o políticas- que se pongan a la cabeza de dichos reclamos.

Una defensa en abstracto de la supuesta gobernabilidad no hace otra cosa que dar legitimidad a la correlación de fuerzas existentes. Hoy un rearme del peronismo para la competición electoral, no significa necesariamente poner los intereses de los sectores populares en lo más alto de la agenda política. Podría en todo caso hasta servir para darle continuidad a lo que hoy acontece. Esto no es, sin dudas, lo que está en la cabeza de miles de militantes que apoyaron por 12 años a los gobiernos kirchneristas. La gran tarea del establishment hoy es deskirchnerizar al peronismo, quitándole cualquier épica libertaria y acondicionarlo al partidismo propio de un republicanismo abstracto, que no es otra cosa que el vaciamiento de los partidos políticos para que funcionen como agenciamientos gerenciales. La idea de la alternancia en las democracias realmente existentes no es más que mantener una cierta distancia entre la sociedad civil y la política, intentando que la primera no se inmiscuya en la segunda. Ya ni siquiera se trata de la diferencia entre partidos de masas y de cuadros, el republicanismo propugnado por el establishment  necesita partidos de técnicos y burócratas que se amolden a los principales lobbies y que conviertan a la política en un área cada vez más restringida. En una nota anterior publicada en La Tecl@ Eñe, “La política ejercida desde el mainstream”, quien escribe planteaba la dificultad que tienen los sectores populares para acceder a la esfera de la sociedad política. Dificultades de financiamiento, de la escasa posibilidad de acceder a los grandes medios y por ende ser condenados al desconocimiento. Si bien podría leerse cierto escepticismo en esas argumentaciones, habría que esbozar lo posible y necesario en un escenario adverso.  Ningún planteo en tal sentido resultaría válido si se prescindiera de profundizar el trabajo de base y el de consolidar amplias coordinaciones con los sectores que resisten a las políticas del macrismo. Esto conlleva plasmarlo territorialmente.

A modo de ejemplo

Cuando en octubre de 2013, el presidente de Bolivia Evo Morales lanzó -con un año de anticipación- la campaña electoral para las presidenciales de 2014, les pidió a sus seguidores que el triunfo debía ser por el 74% de los sufragios. En el plenario ampliado nacional realizado en Cochabamba, Evo expresó en ese momento que esa cifra implicaba aumentar en un 10% los resultados anteriores, desde su primer triunfo electoral en 2005. Este último había sido por el 54%, mientras que en 2009 fue por el 64%. Cualquier observador desprevenido podría interpretar dicho pedido como un mero resultadismo estadístico o electoralero, pero que en verdad implicaba un gran desafío en la profundización de un proyecto político que debía enraizarse mucho más en el seno de la sociedad, para cristalizar nuevas relaciones de fuerza.
No siempre los porcentajes electorales se corresponden con la acumulación de fuerzas que un proyecto puede contar a nivel social. Construir hegemonía implica de alguna forma hacer compatible ambas acumulaciones, y esto sólo es factible cuando el apoyo puede contabilizarse en la base misma de la sociedad. Porque sólo en la base es comprobable esa “adhesión orgánica entre gobernantes y gobernados, entre dirigentes y dirigidos” que al decir de Gramsci, promueve esa vida de conjunto que constituirá el “bloque histórico” (1). En tal sentido, Evo Morales cuando les proponía ese incremento del 10% a sus partidarios, les sugería a los alcaldes y cuadros locales del Mas-Ipsp de toda Bolivia, que debían ser precisamente ellos quienes debían lograr los sufragios necesarios para que esa cifra sea alcanzada. Sólo en el contacto directo con los ciudadanos y en los resultados concretos y tangibles de las gestiones locales, es posible unir los logros del gobierno central con las particularidades que hacen a la cotidianeidad, y profundizar así la acumulación política. Los locales no debían esperar una marea de votos que desde arriba hacia abajo les traccionara la buena imagen presidencial.

Adhesión parcial

En la Argentina, el peronismo mantuvo por décadas una acumulación histórica en el seno de los sectores populares, que comenzó a resquebrajarse durante el menemato y que nunca volvió a tener la misma densidad, y no porque esa base fuera arrebatada por otra fuerza sino por un creciente nivel de descreimiento e indiferencia hacia las estructuras políticas. La fuerza sindical comenzó a perder peso en los ’90 por el crecimiento del desempleo e incluso se produjo el nacimiento de una nueva central, la CTA que si bien en sus principios fundacionales proponía impulsar la conformación de una herramienta política de trabajadores, esta tarea nunca la llevó adelante. El desempleo fragmentó y debilitó a la columna vertebral histórica del peronismo, y su pata territorial, fundamentalmente en el conurbano bonaerense, se transformó en un aparato punteril y clientelar. Esta configuración fue seriamente alterada cuando irrumpieran en las barriadas populares los diferentes movimientos piqueteros. Si bien estos últimos mantuvieron un cierto componente asistencialista, al menos desmantelaban y les disputaban la base a las formas burocráticas y verticalistas que contaban las diferentes formaciones políticas institucionales. No era de extrañar que los tradicionales punteros del Pj en esos momentos, se quejaran de que sus conducciones no les dieran demasiadas cosas para contener a sus bases, y que éstas se fueran con los piqueteros. Pero estos movimientos nunca pudieron sobrepasar el nivel corporativo y reivindicativo, tanto por sostener posiciones extremadamente basistas o estar regidas por alguna orgánica de la izquierda. A diferencia del peronismo precedente, el kirchnerismo a partir de 2003, logró sumar a un espectro nada despreciable de todos esos movimientos. Pero  éstos ya no tuvieron el protagonismo que los había caracterizado antes de 2003, y en muchos casos quedaron subordinados en su labor política a intendentes que, a pesar del cambio de época, seguían una cultura política de la vieja usanza. Esto significa eliminar o neutralizar cualquier cosa que pueda hacerles sombra y seguir sosteniendo sus propios privilegios. Los movimientos sociales pagaron así su inexperiencia política en el plano institucional.

Si el kirchnerismo, al decir de Julio Godio, implicaba una “Revolución desde arriba”, habría que convenir que ese trazo grueso de la política, no se correspondía automáticamente con los trazos finos que necesariamente debieran tener los gobiernos provinciales y municipales para que se produzca  esa “adhesión orgánica” que suelde la diferencia entre representantes y representados, y pueda subir un escalón más en la construcción del bloque histórico. Las honrosas excepciones siempre existen y habría que subrayarlas porque pueden ser ejemplos para las construcciones venideras. Por proximidad geográfica, quien escribe nunca deja de resaltar la excelente gestión municipal del intendente de Ensenada, Mario Secco (FpV), una gestión realmente alternativa llevada adelante desde 2003 a la fecha y que logró modernizar una ciudad devastada por el impacto de la desindustrialización neoliberal. De todas formas las gestiones municipales acordes a los lineamientos progresistas podrían ser contadas con los dedos de las manos, aunque esas experiencias pueden ser hoy un insumo de gran valor para el planteamiento de una alternativa política.

Si bien es posible demandarles a los gobernantes locales que hagan bien las cosas, como lo hiciera Evo en 2013, estas son cuestiones que no se resuelven solamente desde arriba hacia abajo, sino que necesitan simultáneamente del crecimiento subjetivo de la organización popular en la base misma, para fortalecer en un proceso dialéctico, al conjunto de la sociedad.

El problema es que cuando ya nada queda arriba, no queda otra que comenzar de abajo.

Algún tiempo atrás, se pensaba que si el kirchnerismo alguna vez llegara a ser oposición, la gobernabilidad de una fuerza de otro signo, sería muy difícil de sostener porque al previsible ajuste, la organización acumulada no lo dejaría pasar. Esa profecía -a casi 8 meses de gobierno macrista-, aún no se produjo. Muchos de los dirigentes supuestamente alineados al anterior gobierno, acordaron con el nuevo. El kirchnerismo sólo podía ser derrotado en las urnas, con la condición previa de encontrarse fragmentado; mientras que la gobernabilidad de otra fuerza política podía estar mínimamente garantizada sólo si esa fragmentación tuviera continuidad. Lo novedoso del kirchnerismo, principalmente después del conflicto con el “campo”, fue concitar la adhesión de vastos sectores de la clase media no contenidos en ninguna orgánica. Este fenómeno se puso expresamente de manifiesto con las autoconvocatorias a las plazas y espacios públicos durante los primeros meses del gobierno macrista. Estos sectores, más allá de algunas excepciones muy puntuales, no se reconocían ni en los intendentes de sus distritos, ni tampoco en los gobernadores. Esa base sólo se reconocía en su líder. Es por esta misma razón que a los dirigentes del Pj que piensan en subsistir sin ese liderazgo, esas bases no les interesan, pues también saben que de ahí mismo podrían llegar muchos cuestionamientos. Además saben que si no existe una organización que los nuclee eso se desbanda. De hecho está sucediendo. Las organizaciones políticas de raigambre estrictamente kirchnerista no pudieron suplir esas carencias de dirección, como tampoco lograron gran incidencia en los distritos bonaerenses. El peligro es que toda esa masa crítica termine apoyando a algún referente que, supuestamente alineado al anterior gobierno, o embanderado al peronismo, no haga otra cosa que venir a darle continuidad a lo iniciado por Macri.

Profundizar el trabajo de base y darle contención a todos esos “sueltos” que nunca encontraron una orgánica en la cual poder mostrar su potencial militante, debieran ser tareas prioritarias. La resistencia a las políticas del macrismo no pide carnet de afiliación a ningún partido específico, y sin embargo requieren la necesidad de unificación. En el seno del campo popular nunca existen conducciones preestablecidas, se logran poniéndolas a consideración de los que se pretende representar, a riesgo de quedar en minoría. Plantear herramientas políticas que sean capaces de acumular fuerzas desde la base misma, y que no queden ocultas en un basismo extremo o en labores estrictamente sindicales, requieren que lo acumulado se ponga a prueba en contiendas electorales, que hoy ante el repliegue político, no tienen otro sitio más propicio que los municipios. Ahí es donde también es posible que confluyan diferentes orgánicas de la izquierda social. No se pone en duda la necesidad de plantear y poner en juego una política central, pero sí la necesidad de abordar desde las particularidades mismas, esos núcleos estructurantes que son propios de lo general. La política es una herramienta para cambiar la vida colectiva, no en abstracto; tiene que ser perceptible en la cotidianeidad misma. No hay otra forma de repolitizar lo social. Porque desde lo más profundo de lo social también se percibe que a esos lugares la política pareciera no llegar. 

Nota:
Véase Antonio Gramsci (1931) Pasaje del saber al comprender, al sentir y viceversa, del sentir al comprender, al saber. 

Berisso, 17 de julio de 2016.



2015/11/23

Berisso y la curva descendente del peronismo

Berisso es parte de la 3ra sección electoral de la provincia de Buenos Aires. La misma aporta 18 diputados provinciales y 9 senadores provinciales. Según el último padrón electoral (2015) está compuesta por 4.132.955 electores habilitados para votar en 11.905 mesas, resultando ser así poco más de 1/3 del total de la provincia. Comprende 19 partidos: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Berisso, Brandsen, Cañuelas, Ensenada, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, La Matanza, Lanús, Lobos, Lomas de Zamora, Magdalena, Presidente Perón, Punta Indio, Quilmes y San Vicente.

Esta sección comprende el sur del conurbano bonaerense y el Gran La Plata. Es la región del país con mayor concentración poblacional. Se extiende al sudeste de la ciudad de Buenos Aires hasta Punta Indio, y salvo La Plata, integra a todos los municipios señalados.

Vale señalar que existe un proyecto de sumar a los distintos municipios del Gran La Plata a la sección octava, pero esto aún está lejos de producirse. De tal forma Berisso, Ensenada, Magdalena, Brandsen y Punta Indio formarían la renovada sección electoral junto a La Plata.  

Berisso y Ensenada son los dos municipios regionales con mayor afinidad a los que integran la región ribereña del conurbano sur, tanto por composición social como política. Aunque lo que se intentará mostrar en lo que sigue es que Berisso está quedando aislado de eso, y pareciera acercarse a municipios en los cuales prima una estructura más agropecuaria y con pasado radical.

En las elecciones realizadas el pasado 22 de noviembre, de la extensa Tercera sección electoral, el candidato Daniel Scioli del FpV solamente perdió en Berisso, Lobos, Magdalena, Brandsen y Punta Indio. En los otros 14 distritos se impuso el FpV por gran mayoría.

Lo significativo, y que marca una extraña excepción es que Berisso siendo la cuna del 17 de Octubre del ’45, este año perdiera por primera vez la intendencia y en el balotaje haya tenido a Mauricio Macri como el candidato más votado.

2015/09/11

Hacia nuevos paradigmas

Si se realiza un balance crítico de lo acontecido políticamente en los últimos años, se puede aseverar que el 2001 quedó bastante atrás, pero tampoco lo suficiente como para dormirse tranquilos. En aquel año de los inicios del nuevo siglo la gobernabilidad democrática estaba en riesgo. Recordemos un poco. En las legislativas de octubre, el gran protagonista fue el por entonces denominado “Voto bronca”, a saber: abstención de cerca del 30%, voto en blanco, impugnados, gente que ponía en el sobre la foto de Bin Laden o la de Siete Sacos, y hasta algunas asquerosidades. Poco más de dos meses después, el presidente Fernando de la Rúa huía desde la Casa Rosada en helicóptero dejando vacante su cargo. Fue muy popular por ese entonces la proclama “¡Qué se vayan todos! ¡Qué no quede ni uno solo!”. Cinco presidentes pasarían en 10 días, para que asuma interinamente Eduardo Duhalde. Desde ese momento hasta la Masacre de Avellaneda sucedida el 26 de junio de 2002, el pueblo argentino estaba movilizado. El asesinato de dos militantes piqueteros aceleró la salida de Duhalde y el llamado prematuro a elecciones.

En 2003 con la deserción de Carlos Menem a participar de la segunda vuelta, llegaría Néstor Kirchner al gobierno con un exiguo margen, pero en poco tiempo lograría iniciar un proceso importante que pudiera contrarrestar la crisis de representatividad. A tono con los emergentes gobiernos progresistas de la región suramericana que encabezara el comandante bolivariano Hugo Chávez, el gobierno kirchnerista logró generar mayorías e incluso repolitizar en gran medida el escenario político argentino. Este proceso sigue abierto. Si en tal sentido no se abren nuevos argumentos y desafíos es posible que no se avance. Y como no existe el punto inmóvil, el retroceso sería inevitable. Por esta misma razón es imprescindible analizarlo desde lo local.

En Berisso

En tiempos democráticos en esta ciudad el peronismo nunca fue vencido, salvo los tiempos oscuros de la proscripción. Qué con la gesta heroica del 17 de Octubre del ’45 que encabezara Cipriano Reyes, y de la cual algunos no muchos sobrevivientes pueden aún contar, Berisso está marcada por una identidad principalmente obrera. En setenta años pasaron muchas cosas, entre ellas que las identidades políticas hayan perdido densidad y poder de atracción. No está demás señalarlo.
Recomponer la unidad entre gobernantes y gobernados, para generar una nueva militancia y un nuevo pacto social es una apuesta fuerte que en primer lugar interpela a las organizaciones políticas y principalmente a quien se convierta en la nueva conducción del municipio. Para ello hoy surgieron nuevos instrumentos para que eso sea posible. Algunos lograron instrumentarse en la gestión actual. Por ejemplo el Presupuesto Participativo a partir de 2010, movilizó a diferentes actores sociales como ser barriadas y clubes. Una plataforma que sería saludable que se implemente definitivamente es la que se conoce como Gobierno Abierto (OpenGov) consistente en abrir la gestión al conjunto de los ciudadanos a partir de la utilización de las nuevas tecnologías.

Consultados por este medio algunos referentes de la agrupación UNICA que conduce el candidato a intendente Juan Mincarelli, señalaron que para ellos resultará de gran importancia la utilización de los nuevos instrumentos tecnológicos para convertir a Berisso  en un Estado moderno. Hicieron hincapié también en el protagonismo que deben tener las instituciones intermedias, como también hacer que la gestión esté siempre presente en los barrios.

Un fluido ida y vuelta entre los que gobiernan y el resto de la ciudadanía es la condición principal para que la gestión sea eficaz. No alcanza con el acuerdo entre dirigentes, si la base no se mueve.

2015/08/24

Berisso- El histórico Honor y Patria celebró sus 70 años de vida

El pasado domingo 16 de agosto el ahora rebautizado como centro cultural “El Clú” cumplió sus primeras siete décadas de existencia, y lo festejó a lo grande. El sol que saliera después de varios días de lluvia acompañó como se debe, y mucho más teniendo en cuenta que desde temprano se cortó la calle para la realización de los diferentes espectáculos que se planearon para el evento.
Mientras en el interior había una muestra de fotografías y artes visuales, los vecinos y amigos que se acercaron se iban sentando en las mesas puestas en la calle, para comer el sabroso locro que se hizo para el almuerzo. El grupo Poesía al toque inició leyendo desde el escenario callejero, poemas y cuentos cortos. Tocaron luego los grupos La Modernidad y Camisa Amarela. Luego con gran participación de los presentes se realizó una clase abierta de danza folklórica. Se armaron así bastantes parejas de baile.
Ya entrada la tarde le metieron bastante sonido rockero las bandas Patas Sucias y Masa de Mar, hasta que con el anochecer se realizó una gran escenificación de danzas que realizaron Mercedes Abal Matos, Mercedes De Luca, y Julia Ferraris. Lo hicieron de acuerdo a un pequeño texto sobre la historia de la institución que transcribimos más abajo. Desde la calle representaron con movimientos los diferentes momentos transcurridos, pero con cierto énfasis mostraron cuando en 2002 se recuperó el predio para comenzar una nueva etapa. De esta forma invitaron a entrar a los presentes a las instalaciones, para que dentro, las chicas de tela y trapecio se sumaran al espectáculo. Bajo el lema “No hay patrón en el Clú y la cosa parece que marcha bien” cerraron, mientras el resto repetía “La cosa parece que marcha bien”.
Es de destacar que se hizo presente en el evento la Directora de Cultura del municipio Griselda Eustratenko, trayendo para leer el proyecto de declarar de interés cultural de la ciudad, el festejo de los 70 años. Esta historia dicen desde El Clú continúa.

Un pedazo de historia.

Allá por el ’45 se movilizaban los obreros del Swift y del Armour. Los patrones ingleses se habían puesto bastantes esclavistas, y había que pararles la mano. No alcanzaba con hacerle huelgas y paros, también había que organizarse en los barrios y desde ahí armar una fuerte cadena de solidaridad. Los delegados del frigorífico no podían estar en todo, y por eso la tarea barrial era más bien de los pibes. El 16 de agosto del ‘45 se fundó el Honor y Patria. 2 meses después se iniciaría en Berisso la gesta popular que coronaría el histórico 17 de octubre a la cabeza del dirigente laborista Cipriano Reyes. Todos los fundadores del club, eran del palo de Cipriano.
En los primeros tiempos los pioneros de la institución hacían el laburo barrial, ayudaban a hacer veredas, traían el agua de las únicas canillas que había en el vecindario. Armaron una biblioteca y festejaban las fiestas de carnaval. Leyendo los libros de actas de aquellos primeros tiempos, se puede constatar que  los presidentes eran pibes de poco más de 20 años. Pibes a los que todo el barrio los apoyaba y ellos se comprometían con las cosas por hacer.
Así pasaron muchos años, y el centro de fomento vecinal era el lugar de encuentro de las familias, hasta que vaya a saber por qué, en un tiempo los vecinos lo descuidaron y eso permitió que se metiera gente que no le interesaba otra cosa más que convertir al lugar en un antro. Así ya no podían venir más ni las mujeres ni los pibes. Se cuenta que ni por la vereda ya pasaba nadie, por temor a que les digan algo por la ventana.
En febrero de 2002 un grupo de vecinos recuperaron el lugar, para comenzar una nueva historia. Desde hacía dos meses antes, el país estaba convulsionado. Diciembre de 2001 y la gente que tenía ganas de participar. Cuando los que ocupaban las instalaciones tuvieron que irse, dejaron todo cerrado con candado. Entre unos cuantos con martillo y cortafierros, abrieron el paso a lo nuevo.
Desde allí en adelante se impondría la labor cultural y autogestiva. La murga, los talleres, los festivales en la calle, los recitales, las peñas y hasta el Carnaval. En esa historia estamos y vamos por más.

2015/08/12

Paso 2015- Comportamiento regional (La Plata, Berisso y Ensenada)

Juan Mincarelli y Mario Secco
Aún Berisso y Ensenada pertenecen a la 3ra sección electoral. Si bien hubo intentos de aunar la sección junto a la 8va -en la cual se encuentra La Plata- eso todavía no se produjo. Es una necesidad, ya que las tres ciudades comparten problemáticas comunes, históricamente son parte de un mismo conglomerado. El puerto es compartido por ejemplo. Mucho más lejos de Berisso y Ensenada se encuentran los problemas del sur del conurbano bonaerense. Además si se aunaran tanto Berisso como Ensenada tendrían posibilidades concretas de ubicar legisladores provinciales.

La elección en los tres distritos es de interés compartido. Las inundaciones y sus efectos entran en la consideración regional. A contramano de lo que sucede en los dos distritos ribereños, en La Plata se produjo el triunfo de la alianza Cambiemos, y el candidato del Pro Julio Garro cuenta con posibilidades muy concretas de quedarse con el gobierno municipal de la capital provincial. Escrutados más de ¾ del padrón la alianza entre el Pro, la UCR y la Coalición Cívica se impone en La Plata al Frente para la Victoria. La diferencia es escueta (menos de 1 punto porcentual) pero aleccionadora. Después de las inundaciones de 2013 el actual intendente Pablo Bruera no quedó posicionado de buena manera, y eso el electorado lo hace sentir. No es el caso de Ensenada donde el actual mandatario Mario Secco revalida nuevamente su liderazgo alcanzando casi el 60 % de los votos. De esta forma el Frente para la Victoria ensenadense revalida su clara hegemonía sobre los otros sectores de esa ciudad. Los hechos hablan solos. Ensenada desde hace más de una década cambió sustancialmente.

En Berisso ganó como de costumbre el Frente para la Victoria. El triunfo del candidato Juan Mincarelli resulta la expresión más clara de un electorado que apuesta a que la ciudad, vaya por más. No tan lejos quedó el candidato radical Jorge Nedella, aunque si se diera el comportamiento natural de los diferentes sectores del peronismo local y sus aliados, nada podría impedir el triunfo en octubre del candidato del FpV.

Nota para el diario La Chapa

2014/10/04

En Berisso la basura se amontona

Hoy sábado 4 de octubre, las calles de Berisso amanecieron copadas de basura. No es para menos, los residuos se vienen juntando desde hace 4 días, y el problema parece que se extenderá por algunos días más. Los domingos no hay recolección y recién se prevé para el lunes 6 -en horario del mediodía- la reunión en el Ministerio de Trabajo provincial, entre los responsables de la gestión local y el sindicato de trabajadores municipales. Recién ayer viernes la cartera laboral dictó la conciliación obligatoria.

Los trabajadores municipales de Berisso vienen reclamando que un aumento de 2.500 pesos se les incorpore al sueldo básico. El argumento es que lo que hoy ganan resulta muy poco en relación al aumento de los precios. El paro de los trabajadores afecta a todas las dependencias del municipio, pero donde más se nota es en la recolección de basuras. El gremio siempre fue oficialista, e incluso miembros de su comisión directiva, siempre fueron candidatos a concejal, en las listas oficiales. Pero ahora parece que la cosa se dio vuelta. Incluso su secretario general Alfredo Dulke parece haber perdido consenso, ya que habiendo querido levantar el paro, la tropa comenzó a cuestionarlo desoyendo sus sugerencias.

El Municipio que encabeza Enrique Slezack, dice no estar en condiciones de oír el reclamo. Según señalara el diario El Día de hoy el secretario de Gobierno berissense, Guillermo Di Giácomo, señaló que: “apelamos a la responsabilidad de los trabajadores para que desistan su actitud” y en ese sentido el funcionario subrayó que “hicimos una propuesta salarial que rechazaron y esas son las posibilidades presupuestarias de este municipio”. En ese sentido, el funcionario le explicó también a El Día que “en las negociaciones del año pasado se acordó, según la categoría, entre un 30 y un 37 por ciento de aumento en los sueldos; ahora ofrecimos algo más, pero solamente podemos hasta ahí”. Según informara ayer el diario Hoy un empleado municipal de Berisso gana en promedio unos $3.500 de bolsillo y posee un básico de sólo $1.600. Según denuncian, esta suma no ha manifestado mejora alguna en los últimos diez años y los escasos aumentos salariales son, como norma, en negro. “El Gobierno municipal asegura que no tiene dinero para los aumentos, pero aún así sigue tomando gente y no sabemos de dónde van a sacar esa plata. En el municipio hay unos 1.500 trabajadores en planta permanente y a eso hay que sumarle todos los que están contratados, los cuales tienen salarios todavía más bajos que nosotros”, concluyó la fuente consultada por Hoy. El matutino de los Balcedo afirma que esto es resultado de la crisis del relato K en la región. Pero si uno se atiene a definiciones nada más que ideológicas pareciera que el otro relato, el periodístico anti oficialista tampoco pudiera sostenerse. En el municipio de Ensenada pegado al de Berisso y el de La Plata, el intendente “ultra K” Mario Secco en enero de 2013 les dio un aumento a los trabajadores municipales del 25 %. En aquel momento algunos medios señalaban que Secco desoyó la sugerencia de la presidenta de sólo aumentar el 20 y el escalonamiento que proponía el gobernador Scioli. Los municipales ensenadenses pasaron a ganar en 2013 cerca de 4.000 pesos trabajando 36 horas semanales. Muy por encima de lo que cobraban los municipales platenses y berissenses. Pero este año, el 26 de marzo, Secco volvió a anunciar un aumento del 40 % a los trabajadores, para que se sume directamente al básico. Por esta razón no es tan fácil atribuir la política salarial a las supuestas filiaciones políticas, que no siempre son demasiado definidas en relación al peronismo.

El problema es que la basura se sigue juntando, y los que disputan la interna peronista no dicen nada. Los vecinos y principalmente los comerciantes de productos comestibles, no dejan de quejarse (por abajo obviamente). El impuesto del Alumbrado, barrido y limpieza se pagará igual que si no hubiera pasado nada. El Estado no se declama, el Estado se ejerce, si no se actúa como patrocinante de su desregulación.

2014/03/23

Golpe a la democracia en Bogotá

El desplazamiento del alcalde Petro obedece al intento de la derecha de limitar el avance de las opciones populares.

Al final, la derecha colombiana se salió con la suya. Que el presidente Juan Manuel Santos haya desoído las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para no convalidar la decisión unilateral del procurador general Alejandro Ordóñez, de destituir de su mandato al Alcalde Mayor de Bogotá Gustavo Petro, se constituyó en un verdadero golpe a la democracia latinoamericana. Si bien no se trata como en Honduras o Paraguay de un golpe institucional para derrocar a un mandatario nacional, en Colombia se terminó de voltear a un funcionario elegido democráticamente, siendo que en ese país se trata del segundo cargo político de importancia, tras el del mandatario. Homologable a como si en la Argentina, la presidenta Cristina Kirchner tuviera que decidir sobre una probable destitución del jefe de gobierno Mauricio Macri, y que la CIDH dijera que ésta no sería válida según los conceptos de la justicia interamericana. Un verdadero descalabro institucional.
Si bien desde hace más de 10 años la Alcaldía de Bogotá se encuentra en manos de agrupamientos políticos que dicen ser progresistas o de izquierda, ninguna de las gestiones anteriores a la de Gustavo Petro (iniciada el 1º de enero de 2012) tuvo que enfrentarse a tanto asedio de la derecha colombiana. Ésta se había propuesto por todos los medios, que el alcalde no termine su mandato tal como establece la ley. Todo lo que dice ser parte de cierto perfil político, no siempre tiene una correspondencia acorde a lo que se plasma en la práctica, y en ese sentido las gestiones anteriores a Petro, aunque de palabras se distanciaban del gobierno central de Colombia, llevaban adelante las mismas políticas que se imponían desde una estructura económico social en la cual el neoliberalismo resulta el rasgo dominante. La gestión de una ciudad, y más precisamente la de una capital con casi 8 millones de habitantes, enfrentará siempre el desafío de llevar adelante políticas públicas, que en el caso de no obtener ciertos grados de racionalidad, crearán inevitablemente descalabros que serán sumamente visibles. Desde su asunción en la alcaldía, Petro comenzó a desarrollar el denominado programa de la “Bogotá Humana”, que además de obtener grandes logros en cuanto a la integración de las minorías sociales, e inclusión ciudadana, también se propuso revolucionar los diferentes servicios públicos, optimizándolos de gran forma en manos del Estado. Antes, habían sido el coto de caza de cierta clase de empresarios que nunca dudaron en realizar pingües negocios, sin importarles si esos servicios funcionaran bien o no. Todo eso en connivencia con los sectores políticos de turno. De igual forma, en las gestiones anteriores la contratación de la obra pública estuvo sujeta a graves irregularidades, habiendo sido el caso del llamado Carrusel de la Contratación ocurrido en 2010, un grave escándalo de corrupción que le costara el cargo al por entonces alcalde Samuel Moreno Rojas.
La arremetida de la derecha colombiana contra Petro encontró su principal razón en que el alcalde tocó intereses muy fuertes, en particular los concernientes a la recolección de la basura, y que cuando se produjera el pasaje de la empresa del aseo, de manos privadas a la esfera pública en el programa “Basura Cero”, en diciembre de 2012, este hecho precipitó graves irregularidades en lo concerniente a la recolección de residuos, y fue así que los días 18, 19 y 20 de dicho mes, la capital colombiana se encontró atestada de basura. Según varios informes periodísticos realizados por medios colombianos, ese hecho no fue más que un muy premeditado complot que los privados junto a ciertos políticos de la derecha, orquestaron para enrostrarle al alcalde su desagrado por haberles retirado las concesiones correspondientes. Pero también fue el pretexto y la excusa para comenzar a demandar su destitución. Fue así que desde inicios de 2013, el procurador general de Colombia, Alejandro Ordóñez, barajó la posibilidad de sancionar al alcalde, cosa que no prosperó en ese momento, para luego sí, en diciembre, dictaminar Ordóñez la destitución e inhabilidad para ejercer la función pública por quince años, lo que resulta para Petro su muerte política. Esta sanción disciplinaria solamente tendría valor –según expresan los abogados del alcalde– en el caso de haberse cometido delito, ya que sin la presencia del mismo no habría razón para juzgar una gestión. En la misma se podría haber cometido negligencias o aportar elementos que a otros no les pudiesen gustar, pero eso no sería razón suficiente para destituir a un funcionario elegido democráticamente, y mucho menos inhabilitarlo para el ejercicio político por el lapso de quince años.
En tanto que la decisión del procurador, realizada en diciembre, tenía varios días para hacerse efectiva, el alcalde Petro tomó distintos recaudos al respecto, entre los cuales, él mismo en persona viajó a los Estados Unidos para denunciar ante la CIDH lo que consideró un atropello. La decisión de un funcionario no electo como el de procurador, en cuanto a sancionar a otro elegido por el voto popular infringe el tratado interamericano al cual Colombia está suscrita. La destitución se fue posponiendo por medidas cautelares que varios ciudadanos hicieran para que la sanción administrativa no fuera efectiva, sumado todo eso a multitudinarias marchas a la Plaza de Bolívar en apoyo al alcalde. Además, se esperaba que la CIDH tomara cartas en el asunto para que el presidente Santos tomara una resolución. Esto, siempre pensando que el mandatario se ajustaría a las normativas que tal como aseguraron siempre los abogados de Petro, no son parte externa ni paralela a la ley del país neogranadino, sino que la Constitución de Colombia está integrada a un tratado interamericano, desde hace varios años.
El pasado martes 18, con una votación de 15 votos a favor y ocho en contra, la Sala Plena del Consejo de Estado rechazó las 25 tutelas radicadas en contra de la sanción disciplinaria emitida por la Procuraduría General, y convalidó así la decisión de Ordóñez. Ante esta decisión, Petro escribió ese día en la red social Twitter: “Todas las instancias del Distrito con optimismo a mantener y desarrollar los programas de Bogotá Humana. Gobernamos hasta el final”, esperando una decisión de la CIDH al respecto. La misma no tardó en llegar, ya que a las pocas horas de lo resuelto por el Consejo de Estado, la Comisión Interamericana emitió un documento en el que señaló que “tras analizar las alegaciones de hecho y de derecho” presentadas por los defensores del alcalde en diciembre pasado, la Comisión considera que “los derechos políticos del señor Gustavo Francisco Petro Urrego (...) se encontrarían en una situación de gravedad y urgencia” agregando que “la Comisión solicita al Gobierno de Colombia que suspenda inmediatamente los efectos de la decisión del 9 de diciembre de 2013, emitida y ratificada por la Procuraduría General de la Nación el 13 de enero de 2014, a fin de garantizar el ejercicio de los derechos políticos del señor Gustavo Francisco Petro Urrego”. Ahora la decisión, la última palabra le correspondía inevitablemente al presidente Santos, que desoyó a la CIDH y firmó la destitución el 19. Al otro día, el mandatario puso en ejercicio interino de la alcaldía al liberal Rafael Pardo, que se desempeñaba como Ministro de Trabajo de Colombia. Por ahora, la elección de un nuevo alcalde se realizará en no menos de 67 días.
Tras la decisión de Juan Manuel Santos de convalidar el dictamen del ultraderechista Ordóñez, el oficialista diario El Tiempo, propiedad de la familia Santos, dijo: “Si algo le reconocen adeptos y contradictores a Gustavo Petro son sus buenas intenciones. De hecho, su Plan de Desarrollo, que planteó como ejes de acción la eliminación de la segregación social, el enfrentamiento de los efectos del cambio climático y la defensa de lo público, ha sido elogiado en distintos escenarios. En voces de expertos y ciudadanos, son temas a los que nadie se opone y por el contrario constituyen el ideal de una ciudad incluyente y respetuosa de la naturaleza. Las primeras pinceladas para enfrentar la segregación han sido destacadas: mínimo vital de agua gratis para 650.000 familias, rebaja de tarifa en el transporte público y subsidio para los pobres en el sistema integrado de transporte”.
La destitución de Petro ratifica una vez más la inviabilidad en Colombia de un gobierno progresista o de izquierda y pone en serio riesgo las conversaciones de paz en La Habana.

2013/12/22

La reacción afila los sables en Colombia

Gustavo Petro, una figura emblemática de la izquierda.
La destitución del alcalde de Bogotá ha desatado movilizaciones populares en contra de una medida que se percibe como un avance de los sectores que se oponen a la paz con las FARC.
El pasado lunes 9 de diciembre, el procurador general de Colombia, Alejandro Ordóñez, dictaminó la destitución del alcalde mayor Gustavo Petro, y lo inhabilitó para ejercer cargo público por 15 años. Este hecho implica para la derecha colombiana sacarse de encima a una figura política que en los últimos tiempos creció notablemente. Vale señalar al respecto que el cargo de burgomaestre de la capital colombiana es el segundo puesto político de importancia, tras el de presidente, aunque tal vez lo que más irritó a los sectores que se movieron para lograr la destitución fuera que el alcalde haya desbaratado uno de los principales negocios privados como es el de la recolección de basura en el distrito, cuando el 18 de diciembre del año pasado pasara a manos estatales las tareas del aseo en la ciudad.
Lejos del efecto deseado, la decisión del procurador provocó la reacción inesperada de toda una ciudadanía que no está de acuerdo con las decisiones arbitrarias que éste viene desarrollando. Ordóñez ya lleva realizadas 700 destituciones, pero nunca antes esto había provocado semejante respuesta. A partir del martes 10 de diciembre se vienen desarrollando en Bogotá fuertes movilizaciones a la Plaza de Bolívar, de los denominados “indignados”, y lo que resulta novedoso es que las protestas se hayan extendido a lo largo del país, principalmente a ciudades de importancia como son Cali y Medellín. Por su parte, fueron llamativas las declaraciones coincidentes, tanto de la delegación de paz de las FARC en La Habana, como la del recientemente designado como nuevo embajador estadounidense en Colombia Kevin Whitaker. En medio de todos estos acontecimientos que seguramente la más rancia derecha no esperaba que ocurran, ya que hoy es posible saber que toda la maniobra de destitución del alcalde fue crudamente premeditada, muchos se preguntan qué posibilidad tiene la izquierda de participar en el juego democrático, cuál será el destino de las conversaciones de paz que se vienen desarrollando en La Habana, pero para muchos todo esto también es el reflejo de una nueva situación en la cual la ciudadanía parece no sólo haber expresado un rechazo a la arbitrariedad, sino a dejar de mantener un silencio cómplice con respecto a toda una clase política que durante décadas se vio involucrada en el negocio de la guerra, y en el enriquecimiento ilícito. Si el procurador general de Colombia, Alejandro Ordóñez, es hoy el centro al cual apunta la indignación popular, no hay que obviar que este funcionario ultraderechista e integrante del Opus Dei es solamente la punta del iceberg de toda una clase dirigente completamente cuestionada.
Kevin Whitaker señaló: “Conozco el caso... Y aquí hay una pregunta fundamental sobre pluralismo político. Colombia está en medio de un proceso muy importante para encontrar cómo manejar el conflicto interno y no es por accidente que el segundo punto de las negociaciones fue el pluralismo político. Cómo integrar en el proceso democrático a individuos desarmados de la izquierda”, dijo el recientemente nombrado embajador estadounidense, agregando que “si individuos en Colombia concluyeran, basados en esta decisión, o en otras, que este espacio no existe, entonces las condiciones básicas para la paz podrían erosionarse de alguna manera”. Por su parte, las FARC desde Cuba redactaron un comunicado dos días después de la resolución del procurador señalando entre otras cosas que “Colombia no puede seguir a merced de un fanático y despótico representante de la derecha más retardataria del país que pretende sabotear todos los procesos democráticos”, ya que “la decisión del ultramontano procurador” representa un gran golpe contra el proceso de paz, puesto que hiere la confianza y la credibilidad del mismo. “Ordóñez nos dio a los alzados en armas una lección sobre lo que para la oligarquía significa la democracia en Colombia y sobre las nulas garantías para ejercer un ejercicio político independiente”, dice el comunicado, y no solamente se pronunciaron por la defensa del alcalde Petro, sino también por la ex senadora Piedad Córdoba, que también fuera destituida por Ordóñez. “La caverna que representan Ordóñez y Uribe pretende fortalecerse con la declaratoria de la muerte política de sus adversarios. Pero la respuesta del pueblo en las calles habrá de frustrar esos anhelos reaccionarios” dijeron. Y tras la lectura del comunicado, el negociador por la guerrilla Pablo Catatumbo le dijo a BluRadio: “Si eso hacen con Petro, que desde hace más de 20 años decidió hacer política sin armas, ¿cómo será con nosotros?”, dejando entrever que en Colombia es imposible hacer política si no es con armas.
No siempre lo que dice ser una democracia, lo es. El largo conflicto armado en Colombia, si tiene algunos antecedentes que puedan darle un marco de inteligibilidad, principalmente están referidos a la baja posibilidad de ser oposición, y si bien el país neogranadino es el único que sufrió solamente un golpe de Estado, y que a su vez éste no tuvo larga extensión temporal –en comparación de los muchos que padecieron la mayoría de los países del continente, con extensas dictaduras–, resulta que aún hoy no haya podido exceder el marco de democracias sumamente tuteladas y restringidas, a pesar de la Constituyente de 1991. Hasta el momento, y eso pareciera estar en debate, es que desde el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán en 1948, pasando por el aniquilamiento de la mayoría de los candidatos de la Unión Patriótica en la década del ’80, como también del líder del M-19 Carlos Pizarro Leongómez cuando ya estaba desmovilizado y aspiraba a la presidencia y en 1990 fuera asesinado por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC); la sensación reinante es que en ese país los únicos que pueden aspirar a la presidencia son los candidatos de la derecha tradicional y conservadora. La destitución del alcalde Gustavo Petro, por parte del procurador Ordóñez, pareciera confirmar esa norma, aunque hoy el escenario político aparenta haber cambiado, no solamente por el contexto regional, sino porque los sectores populares en ese país parecen haberse distanciado subjetivamente del terror, al cual estuvieron sujetos por décadas.
Según lo expresado por Petro en la entrevista que le realizara la W Radio el pasado lunes, Colombia hoy está viviendo una “primavera” política, un verdadero “proceso constituyente” que no es solamente observable a partir de las movilizaciones en su apoyo, sino que éstas son un escalón más, en la serie de protestas populares que se vienen desarrollando en el país, por ejemplo con la de los campesinos, los cafeteros, los indígenas, los pequeños y medianos mineros, y los “indignados”. Según el alcalde, hoy están en movimiento lo que él denomina “las nuevas ciudadanías urbanas” que “son movimientos LGBTI, ambientalistas, muchísimos jóvenes que no pertenecen a ningún partido sino que se expresan en las corrientes animalistas, muchísima gente popular y humilde, los mismos recicladores”, le dijo en entrevista a la BBC.
Según Petro, hoy en Colombia se enfrentan dos proyectos, uno es el de los que siempre fueron partidarios de la guerra, y el otro, el de los que son partidarios de la paz. También a la BBC, Petro le señalaba que la misma Constitución del ’91 “fue la expresión de un proceso de lucha por la democracia que incluso fue armada. Porque esta Constitución es el pacto de paz entre el M-19 y el Estado” en donde dice que parte del M-19 dejó sus armas en 1989, asegurando luego que “en las elecciones de la asamblea nacional constituyente, y aun con el asesinato de quien era el dirigente del M-19 ganamos las elecciones” dijo Petro, señalando, a su vez: “Nosotros salimos de un movimiento insurgente y en cinco meses de dejar las armas ganamos las elecciones en todo el país para algo tan importante como una asamblea nacional constituyente, que lo que hizo fue una Constitución democrática. Que no se aplica, como usted puede verlo hoy, cabalmente”, advirtiendo: “Y he ahí un poco el centro y el nodo de la problemática del país: tenemos una carta democrática que no se aplica”.
Fuentes cercanas al alcalde Petro señalan que si la decisión del procurador quedase efectiva, se estaría ante la presencia de “un genocidio político” y que es una señal clara de que “los que piensan diferente deben abstenerse de hacer política”, con lo cual en Colombia se abre una bisagra que podría implicar una profundización de la democracia, o un retroceso inexorable.

Ciudad Nueva- Un frente nuevo en La Plata

Alejandro Presa- Unión del Pueblo
La coincidencia entre Patria Grande y Unión del Pueblo bajo el rótulo Ciudad Nueva expresa la aparición –aún embrionaria– de experiencias que desde el trabajo territorial se plantean acceder a la lucha política y electoral.

En el arco de la izquierda argentina siempre hubo un debate, algunas veces encendido, acerca de la conveniencia o no de participar en las contiendas electorales. Para entender un poco mejor el asunto habría que precisar que en términos bastante generales, existen dos clases de posicionamientos al respecto. Están los tradicionales partidos de izquierda por un lado, y, por otro, fue creciendo desde la resistencia al neoliberalismo todo un sector al que se lo catalogó como izquierda social. Un sector al que la izquierda partidaria siempre tildó de “basista” y de no ofrecer una alternativa a la sociedad en su conjunto. Como ya es sabido, la izquierda en las últimas elecciones realizó una gran performance, principalmente el Frente de la Izquierda y los Trabajadores (FIT), pero es poco conocida la experiencia que en ciudades como La Plata, Buenos Aires y Rosario llevaron adelante frentes de la denominada izquierda de base.
En La Plata tuvo relevancia la presentación del frente Ciudad Nueva. Una coalición conformada por Patria Grande (Frente Popular Darío Santillán) y la Unión del Pueblo (Juventud Guevarista) que expresa el trabajo cotidiano que esos grupos vienen desarrollando en la base misma de la sociedad. Para conocer sobre esta experiencia, Miradas al Sur conversó con Alejandro Presa, referente de la Unión del Pueblo, y segundo candidato a concejal por Ciudad Nueva.
–¿Cómo se inició la conformación del frente?
–En realidad nosotros ya habíamos tenido conversaciones en noviembre de 2012 con otras fuerzas y habíamos convocado a una reunión en Buenos Aires a grupos como Marea Popular, el Frente Popular Darío Santillán (FPDS), sectores que se habían ido de Proyecto Sur, sectores del socialismo como el de (Jorge) Selser, intelectuales como (Eduardo) Lucita, para conformar una personería provincial. Pero como todo eso se diluyó decidimos desde la Unión del Pueblo comenzar a conformar una personería acá en La Plata, que es el lugar donde más inserción tenemos, ya que solos no podíamos hacer una personería a nivel provincial. Incluso acá, en marzo de 2013 nos costaba conseguir las afiliaciones para hacer una personería local. La gente no se quería a afiliar por todas esas cosas que te meten en la cabeza de que si te afiliás a un partido podés perder el trabajo. Necesitábamos mil afiliaciones y en marzo no veíamos que pudiésemos llegar, pero llegó el 2 de abril y la situación en La Plata cambió radicalmente.
–¿Por el tema de las inundaciones?
–A partir de las inundaciones, esto para nosotros significó un cambió, ya que pusimos a todos los militantes a cumplir una tarea, ya que el Estado estuvo completamente ausente. Otras organizaciones también tuvieron gran protagonismo, pero creo que el trabajo de más envergadura, el que más alcance tuvo, fue el nuestro. Esa situación creo que nos mostró como una organización que estuvo a la altura de resolver los problemas más urgentes de la gente. Luego de pasadas unas tres semanas de las inundaciones, encaramos el trabajo estrictamente político, ya que hacerlo antes nos parecía bastante oportunista. Además, nuestros militantes estaban concentrados en la ayuda a los inundados. Si en marzo hacíamos 10 afiliaciones, en mayo, con la referencia que habíamos tenido en el tema de las inundaciones, hacíamos 100 por día. Nosotros caracterizamos que después de las inundaciones en La Plata se generó una gran crisis de representatividad y que si se armaba un gran frente en el cual hubieran estado el Partido Obrero, la Unidad Popular, y otros grupos, se daban las condiciones para disputar seriamente en el plano electoral.
–Uno de los obstáculos para las diferentes expresiones de la izquierda suele ser ponerse de acuerdo para llevar adelante una experiencia electoral. ¿Cómo fue la experiencia de la Unión del Pueblo con Patria Grande? 
–Nuestra experiencia acá en La Plata con Patria Grande fue muy positiva. No tuvimos problemas en consensuar el programa, en confluir en algunos espacios territoriales juntos. No tuvimos problemas a la hora de elaborar un volante en conjunto, tuvimos bastante acuerdo en cómo hacer la campaña, y si uno piensa en las diferencias que por supuesto existen entre organizaciones, todo fue muy positivo. Nos permitió saber qué nivel de inserción real tenemos cada uno, y nos fue muy bien en los lugares en donde tenemos trabajo de base. Mucha gente se sumó a la campaña, aportó con las finanzas, con la difusión y la distribución de los volantes. La experiencia fue muy importante para darnos cuenta de que es necesaria una unidad más grande del campo popular y la izquierda para transformar y cambiar lo que hoy afecta a la sociedad. Nos dimos cuenta que por andarivel propio nadie puede construir una alternativa, y que sin perder la identidad, cada una de ellas debe servir para construir una identidad superior. Seguramente mucha gente no estuvo identificada ni con Patria Grande ni con la Unión del Pueblo, pero sí con la identidad de Ciudad Nueva. Con Patria Grande acordamos rápidamente el programa, en lo que no nos pudimos poner de acuerdo fue en quién encabezaría la lista y por esa razón utilizamos las Primarias para definirlo, y fue así que el candidato a primer concejal resultó Leandro Amoretti, de Patria Grande, y yo segundo por la Unión del Pueblo, mientras que los puestos que seguían se definieron de acuerdo al Sistema D’Hondt.
–En el programa ustedes plantearon la derogación del Código de Ordenamiento Urbano (COU), a lo que le dieron mucha importancia. ¿Por qué?
–El principal problema en la ciudad es la apropiación en pocas manos de la propiedad inmobiliaria y de la tierra. Estamos viviendo un proceso donde muy pocos empresarios asociados al poder político, que muchas veces hasta son funcionarios, están monopolizando todo esto. Hay una gran concentración que hace poco posible que los trabajadores puedan acceder a un terreno para hacer su casa. El Código de Ordenamiento Urbano realizado en 2010 fue hecho a la medida de estos empresarios. Los hechos de las inundaciones tienen mucho que ver con todo esto, por la gran cantidad de construcciones y la menor posibilidad de escurrimiento. Donde antes vivían 100 personas ahora viven 500 y los caños abajo siguen siendo los mismos, hay obras de hidráulica que nunca se hicieron, pero igual el COU tiene varios baches, que es lo que hace que tanto la tierra como la vivienda sean solamente accesibles a muy pocos. En cualquier barrio comprar un terreno no baja de los 70 a 80 mil dólares. La derogación del COU no solamente es importante por lo que atañe a las inundaciones, sino también para fijar una regulación, como cuáles son zonas para instalar countries o clubes de campo. Las grandes construcciones que se hicieron en el centro, que se han elevado mucho más allá de lo conveniente, lo hicieron en más de un 300% de lo permitido en el código anterior. Hay todo un sistema pensado para elevar tanto el precio de una propiedad en el centro como en la periferia, a conveniencia de los empresarios. Luchar contra todo esto es hacerlo contra el principal poder local, del que también forma parte el diario El Día, como precursor de todo este negocio. Es el verdadero poder en la ciudad, y por eso para nosotros, con la conformación de las asambleas tras las inundaciones, más que apuntar a la destitución de (Pablo) Bruera pusimos el acento en la derogación del COU, que está hecho a la medida de ese poder, con el cual coincide todo el arco político local, no sólo el bruerismo, sino también el Frente Renovador, el denarvaísmo, el diario El Día y la Uocra.
–¿Qué otros problemas hay en La Plata?
–El tema del transporte. Es muy deficiente y caro. Antes vos con una línea podías ir a cualquier lugar de la ciudad de forma horizontal o transversal, y ahora todas las líneas convergen en el centro, aislando zonas de la ciudad. Si vivís en una parte, hoy para ir a otra tenés que tomarte dos colectivos. Nosotros pensamos que una empresa de transportes municipalizada sería lo mejor, para tener mejor frecuencia, y abaratar el costo del pasaje. Una forma de ajustar el transporte a la necesidad de los vecinos y no al beneficio de los empresarios. Si te alejás de la ciudad hacia barrios como San Carlos podés ver que un micro pasa muy cada tanto, y no como tendrían que hacerlo. Cuando pasan van con 40 o 50 pasajeros y en una de esas ni siquiera paran porque van llenos. Esta ciudad hoy está pensada más en cómo hacer negocios, que en cómo hacer para que la gente pueda vivir mejor, con vivienda, viajando en transportes eficaces y seguros.
–¿Cómo caracterizan ustedes a la década kirchnerista?
–Nosotros pensamos que el kirchnerismo ha aportado varios cambios, sobre todo a favor de las clases populares. No pensamos que sea una expresión de derecha, pero sí limitada por su concepción burguesa. El proyecto de construir un capitalismo nacional y popular es más utópico que real. El kirchnerismo ha introducido muchos debates en los cuales tal vez no estemos de acuerdo, pero sí reconocemos que lo hicieron y eso es positivo. Hoy hay muchos jóvenes que cuestionan a los monopolios, eso es muy positivo. Esa identificación que muchos jóvenes tienen contra Clarín la saludamos, pero ese cuestionamiento también debiera ser hecho contra otros pulpos, como Telefónica, Barrick Gold, Monsanto.
–Contanos un poco sobre el trabajo que hicieron ante las inundaciones.
–Personalmente, yo fui un particular damnificado, porque vivo en Tolosa. Al otro día vimos que no había ninguna ayuda, que Defensa Civil no estaba, que la gente se ayudaba como podía. Entonces, acá en la Casa Guevarista (5 e/ 61 y 62) vimos la necesidad de conformar un comité de ayuda. Lo hicimos, con los compañeros laburando desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche todos los días. Íbamos a los barrios y relevábamos lo que necesitaba la gente y si teníamos lo que les faltaba volvíamos a llevarles las donaciones que recibíamos, ya que no teníamos ninguna ayuda estatal. No sólo en La Plata, sino también pasando la 122 también en Berisso, en donde los vecinos estaban sin comer, sin cloacas, sin colchones. En esa zona, el intendente (Enrique) Slezack fue a prometer un montón de cosas pero después de las inundaciones nunca más apareció. Nadie nos contó esto, ya que lo vimos, venían los chicos corriendo en 64 y 127 para llevarse algo para comer. Venían con una bolsa de nylon para llevarse el guiso. Pero justamente esa gente era la más solidaria, ya que si tenían pañales de más te los daban para repartir. Te daban lo poco que tenían para compartir con los que no tenían nada, y eso es una muestra de que hoy están las capacidades en el pueblo argentino para cambiar las cosas. También valoramos a sectores de la clase media que venían con el auto a colaborar y una de las conclusiones a las que llegamos es que si había médicos y gente para resolver problemas en donde el Estado no se hacía cargo, ahí vimos por qué el pueblo estaría en condiciones de gobernar. Los medios podrán decir cualquier cosa pero nadie vino a preguntarte nada, si había agua, si había vacunas, nada, nadie se acercó del Estado para preguntar. Patria Grande se organizó en el (Centro Cultural) Olga Vázquez, y nosotros acá, y la calle estuvo cortada como dos semanas, se acercó mucha gente a colaborar desinteresadamente. La gente del barrio nos prestaba los garajes para guardar las cosas que nos llegaban como donaciones de toda la provincia. Este trabajo que hicimos junto a médicos, arquitectos, a nosotros nos hizo dar un salto como organización, sin lugar a dudas. Los panaderos de enfrente, que siempre dijeron que nosotros éramos los zurditos, después de eso vieron que nosotros éramos lo que nos poníamos al frente de lo que necesita el pueblo.
Trazo grueso, trazo fino. Si bien la última década se podría definir signada por un rasgo progresista, esto no siempre tiene su correlato en las gestiones locales, aunque digan ser de la misma filiación. Tal vez el problema del trazo fino, llevar adelante una gestión local, acorde a los tiempos que corren, sea una herencia que desde “el mismo palo” sea muy difícil revertir, y mucho más cuando surgen problemas muy concretos, como fueron las inundaciones en la mismísima capital de la provincia de Buenos Aires.
Que fuerzas políticas que se consideran a favor de las transformaciones sociales, y que a su vez cuentan con trabajo concreto entre la población, demuestran que pueden, es una muy buena señal, mucho más cuando logran salir del trabajo de hormiga, para ofrecer desde muy abajo una alternativa electoral.

2013/04/30

Berisso- ¿Y las pautas de urbanidad?


Hay acciones que se debieran realizar o debieran ser impulsadas desde una gestión municipal, más allá del sesgo ideológico o político. Porque hacen al sentido común. Las pautas de urbanidad por ejemplo.
Si el que escribe se refiere a Berisso, es porque donde vive, y donde quisiera que estas cosas se convirtieran en políticas públicas.
Por lo anteriormente señalado, esto no es una crítica al oficialismo (solamente) sino también al arco opositor, ya que tampoco es capaz de ofrecer alternativas desde las bancadas con las que cuenta en el Concejo Deliberante, o incluso desde la acción ciudadana.
Muchas calles de la ciudad están plagadas de perros sin dueño, o en todo caso de animales a los cuales algunos vecinos, les ofrecen alimentos sin hacerse cargo de ellos. Considerar que estos perros resultan útiles para la seguridad, es un verdadero despropósito, ya que la misma no se resuelve de esa forma. Cualquier transeúnte nocturno puede ser presa de las mordeduras y también ser espectador de cómo los canes rompen las bolsas de basura, dejando en algunas veredas verdaderos focos infecciosos. Un vecino contaba como un motociclista intentando evitar el ataque de un perro en la calle, tuvo que desviarse produciendo un accidente. Los perros no son ni peronistas, ni radicales ni de izquierda, ni tampoco protegidos por los derechos humanos, como dijera una vecina en tono peyorativo.
La velocidad de los automóviles o de las motos en las calles del casco urbano debieran ser reguladas. No es posible que un auto vaya por la 11 o la 17 a 100 Km. por hora. Solamente son dos ejemplos.
Debatir la política, el modelo de país, o la integración latinoamericana resultan totalmente abstractas, si no se tienen en cuenta las cosas de la cotidianeidad.

2013/02/25

Mario Secco y la experiencia de Ensenada


De la misma forma que el grupo Clarín, junto a otros medios hegemónicos realizan operaciones mediáticas contra el gobierno nacional y algunos de sus principales funcionarios, esto en más pequeño se reproduce a través de agencias de noticias y portales de dudosa credibilidad. Los estigmatizados serán entonces, o intendentes, o funcionarios provinciales de los cuales todo el mundo sabe, que están alineados orgánicamente al gobierno de la presidenta.
El intendente de Ensenada Mario Secco, hoy resulta un blanco preferencial de todos esos medios que quisieran ser parte de la estructura que comanda Héctor Magnetto, aunque éste no los necesite. Esos medios se harán eco de todos aquellos que supuestamente alineados al gobierno nacional en ámbitos distritales, dicen por debajo: “Ojo que Secco no es peronista”, pero que saben perfectamente que Néstor Kirchner cuando lo veía, lo abrazaba y le decía: “Mi intendente preferido”.
Mario Secco en los ’90 era el secretario general de los Municipales de Ensenada, un gremio que protagonizó la más encarnada resistencia al ajuste del menemato. La sede del sindicato que presidía estaba abierta para todos los que luchaban contra el ajuste: trabajadores del Astillero Río Santiago, desocupados que hacían asambleas en ese lugar, despedidos de la destilería YPF, vecinos que reclamaban por el Hospital Cestino de la localidad. También los municipales, eran parte de la mesa de enlace regional CTA- MTA- CCC, aunque el gremio ensenadense mantuviera su independencia con respecto a los alineamientos nacionales.
La llegada de Secco al kirchnerismo no fue para nada ortodoxa. En el 2003 construyó un amplio frente con base sindical, y apoyo de otros partidos políticos y movimientos de base, ganándole al intendente peronista Adalberto Del Negro. A diferencia de otros distritos, el kirchnerismo a Ensenada llegó con la derrota del Partido Justicialista. Un dato para nada despreciable.
El que escribe ya por aquel tiempo (2003) creyó, que la experiencia de Mario Secco era un ensayo logrado, que bien podría ser un modelo de cómo construir una alternativa política en lo local, para aproximarse al cambio social. Hoy ese modelo pareciera cobrar, mayor validez aún.