2015/03/15

Apuntes de la coyuntura

El próximo miércoles 18 se cumplirán dos meses de la muerte del fiscal Alberto Nisman. Desde el hecho sucedido en enero hasta hoy corrió mucha agua por debajo del puente.  Tal vez sobre el caso mismo no exista demasiada luz, pero nadie puede no observar que fue terriblemente instrumentalizado, y que el escenario político que se va desplegando este año es bajo la impronta de la muerte del fiscal. Existen hechos que sirven para marcar la cancha, que son disciplinadores, que establecen agenda, y que en definitiva plantean un terreno de juego, en el cual muy pocos advierten que podría ser posible elegir otras coordenadas. Los medios no dejan de recordar que ése es el campo de juego, y que igual que lo que le sucedió a River en Perú no le queda otra que jugar en una cancha de pasto sintético. El terreno de juego es sin dudas, el lugar que se pretende como natural aunque no lo sea. Obviamente no nos referimos nada más que al caso Nisman, ya que si uno se detuviera a examinar los detalles de la acción política, nos encontraríamos con un exceso de reglamentaciones. Ese fue siempre el juego de las democracias liberales y con el agotamiento parcial de ese paradigma, que sume a gran cantidad de la población en el descreimiento y la apatía, son los medios quienes se convierten en grandes protagonistas.

Nadie puede negar que hoy el conocimiento de la política, sea bastante insuficiente. La Democracia sobre la que se habla entró en ese piñón fijo de remarcar constantemente la división de poderes. Que el Poder Judicial debe ser independiente es un cliché de moda, ya que debe controlar al Ejecutivo. Sin dudas en esas afirmaciones, lo que nunca aparece es la voluntad popular, mucho menos la posibilidad de que si el pueblo no gobierna sino a través de sus representantes, tenga la posibilidad de controlar efectivamente. Nada más lejano al Pueblo que el Poder Judicial, y esto no es un juicio de valor, es una realidad incontrastable. Nunca los sectores populares formaron parte de ese Poder.

Hoy pareciera que el escenario político fuera simplemente un exasperado diálogo, por no decir enfrentamiento, entre un gran arco opositor tanto social ideológico como político institucional, con la cúpula del gobierno (es decir los sectores duros del kirchnerismo) dejando como espectadores al conjunto de la sociedad. Esto no quiere decir que los espectadores no jueguen, lo hacen. Mucho se le ha reprochado a este gobierno el hecho de crear confrontaciones, pero cuando uno observa detenidamente las conductas políticas, es probable encontrar un nivel de agresión muy fuerte en los sectores sociales opositores al gobierno, una violencia muy grande en todos esos ciudadanos de base rabiosamente Anti K. En los foros que los medios tienen en internet es posible presenciar esa guerra mediática entre “cacerolos” y “choriplaneros” que no es más que una sarta de agravios en los cuales nunca es posible compatibilizar ideas. No muy diferente de los comentarios de los hinchas de fútbol en las páginas deportivas. Entre los que tildan de “asesina” a la “Yegua” y los que intentan defenderla aunque no haya hecho nada, no existe ningún Tercero que pueda poner algún orden al debate. No hay Otro, hay una encerrona entre dos contendientes. Bueno si la lógica de los adherentes es esa, es posible que si la misma se cayera o colapsara, el “Qué se Vayan Todos” podría estar a la vuelta de la esquina.

Volvamos a los que militan desde el Poder. Mientras que el diario La Nación asegura que el Gobierno busca una tregua con el Poder Judicial para llegar a diciembre sin grandes novedades, pareciera que la tregua está planteada por otros sectores. Muy concretamente, puede señalarse que el sobreseimiento en tres causas que implican a civiles como cómplices de la última dictadura, en el lapso de una semana, resulta una señal muy clara e inequívoca, de que el Poder Judicial no está dispuesto a avanzar en un territorio en el cual la derecha argentina tiene una posición definida. Mucho más en un año electoral en el cual el retorno de la derecha al gobierno ya no es una mera suposición, e incluso teniendo en cuenta que dentro del Frente para la Victoria existen grandes sectores principalmente del PJ que nunca movieron el avispero por un tema como el de los DDHH, e incluso que podrían ser capaces de retornar a la teoría de los dos demonios. El mensaje del Poder Judicial es muy concreto, es hacia el kirchnerismo puro, y hacia los diferentes organismos de Derechos Humanos, y por qué no también a sectores de la izquierda. Sin una masiva marcha como la del 18F a la corporación judicial se le tornaría mucho más difícil contrarrestar el avance en causas por delitos de lesa humanidad.

La marcha del 18F fue una expresión masiva del rechazo que las clases medias y altas tienen (y tuvieron siempre) con respecto a políticas de ampliación de derechos al pueblo.  Un gobierno de raigambre popular debiera siempre en nuestro país trabajar la conciencia social de esos sectores, ya que no se trata de que hayan perdido derechos, o que su nivel de vida haya empeorado, todo lo contrario, la resistencia de los sectores medios es en primer lugar ideológica, expresa un sustrato de derechismo que impregna nuestra sociedad, y que en coyunturas de reflujo reaparece inevitablemente. Otra señal clara fue la de la Unión Cívica Radical. El centenario partido de las clases medias argentinas decidió rumbear hacia la derecha, y encolumnarse con Mauricio Macri. Según el presidente de la UCR Ernesto Sanz se trata del “Republicanismo contra el Populismo”. Para los que indagamos en las definiciones, esa definición suena bastante abstracta.

Poco es tenido en cuenta el avance del Imperio contra la soberanía de Venezuela. Un avance que apunta a toda la región.

2015/03/11

El peligro es EEUU

Desde el año pasado, el presidente ecuatoriano Rafael Correa nunca dejó de advertir que en Latinoamérica se está produciendo un viraje hacia la derecha. Según el mandatario se está produciendo una arremetida del  Imperio, que se expresa bajo diferentes formas de enfrentamiento, y que tiene como epicentro a Venezuela tras el fallecimiento del líder bolivariano Hugo Chávez. Cuando existe realmente una oleada desestabilizadora, es necesario estar muy alerta, e intentar contrarrestar el mínimo signo de revuelta, para que no se generalice, para que no se prendan falsas alarmas, y para que el pueblo realmente honesto no caiga en la seducción de los poderosos de siempre. Indudablemente esto no es fácil ya que mal que nos pese en nuestra región no se consolidaron gobiernos populares homogéneos, sino que lo realmente existente es el resultado en muchas ocasiones de negociaciones oscuras con sectores del poder real. Ese poder que no cambió a pesar de lo nuevo que se fue desplegando en la primera década de este siglo. La coexistencia de lo nuevo; con un empresariado principalmente retrógrado, con fuerzas de seguridad creadas con fines de represión a los sectores populares, con aparatos judiciales anticuados, con medios de información que manipulan constantemente el sentido común; hacen que la construcción de una nueva hegemonía popular y antiimperialista sea como fue siempre: un trabajo casi artesanal.  Un desafío de activistas y militantes que se desarrolla al margen de los beneficios que podría brindar cierto acercamiento a las esferas del poder. Sin dudas, las transformaciones parten desde el llano, pero en la primera década de este siglo fue posible ver en la región, experiencias de gobiernos progresistas que se dieron en consonancia y retroalimentación con sectores populares organizados. El nivel de incidencia de esas organizaciones en la política de un gobierno es sin dudas una gran salvaguarda de los logros alcanzados. Mucho más si eso genera en la población el efecto de sentir la necesidad de autodefensa.

Como es sabido en el inicio de esta semana el gobierno de los EEUU declaró que Venezuela es un peligro para su propia seguridad. Si bien se escuchó la rápida respuesta de los gobiernos de Ecuador, Bolivia y Cuba en solidaridad activa con el gobierno de Nicolás Maduro, falta una respuesta de conjunto. La próxima semana se realizará la cumbre de la Unasur, un organismo que habiendo nacido con gran entusiasmo fue en una marcada recaída. Esto debiera evaluarse ya que Unasur no debiera ser nada más que la apuesta de los gobiernos progresistas, debiera ser una conciencia extendida en los pueblos. Porque lo que no podemos dudar es que EEUU es el gran peligro para nuestra seguridad.  La historia de las últimas décadas lo confirma largamente.

2015/03/02

Noticias de ayer. ¡Extra! ¡Extra!.

Decíamos que hoy una parte de la realidad se ha fugado de ella. Que existen lugares predeterminados a lo indescifrable, a lo indemostrable. Qué lugar tiene ahí el periodismo, uno se podría preguntar. Sería una de las preguntas más sanas para hacerse, ya que hoy la posibilidad de conocer la realidad es un privilegio dado a los medios de información. El conocimiento directo, hoy está desacreditado, ya que los que podrían revelarlo a través de los grandes medios son justamente aquellos a los que menos les interesa hacerlo. Las clases dominantes sólo difunden sus recortes. Y la información concerniente a las experiencias populares no es noticia. Para los sectores subalternos existe un tipo de información despolitizada, lo más alejada de la cotidianeidad. Los entretelones de los famosos por ejemplo.

Noticias de ayer. Extra, extra. Para el periodismo hoy la verdadera información, es casi un imposible. Por eso lo valioso de un Julian Assange y sus Wikileaks. Desde el 18 de enero esto es casi una certeza. La trágica muerte del fiscal Alberto Nisman lo primero que desnuda es la imposibilidad de acceder a lo real del acontecimiento. El departamento en Le Parc más que un dato de la realidad pareciera haberse convertido  en una de las principales piezas de un entramado de novela negra. Si en el género policial el cuarto cerrado por dentro representa el principal enigma a descifrar, el departamento de Nisman hoy pareciera haberse fugado de la realidad y ser parte de un eslabón más de ese laberinto construido por la proliferación, superposición y yuxtaposición de datos e imágenes que lejos de aportarle algún viso de realidad, lo convierten en un sitio de ficción. Planteado así cualquier especulación es válida. Los guerrilleros eran saharadíes, abajo en la tabla.

Pero el problema tal vez sea otro. Perdí mi cupo para el gas nervioso y noticias piratas. La concentración en un punto de la realidad, inevitablemente eclipsa al resto. El 23 de enero -cuando todos hablaban de Nisman-, en el barrio porteño de Mataderos, un kiosquero acribilló a balazos a Franco Zárate un joven  boliviano de 19 años. El asesinato tuvo encubrimiento policial, y eso obligó a sus familiares, amigos y organizaciones de DDHH a movilizarse. Todavía sigue siendo una cuestión abierta, pero eso para los medios no es noticia.

Las monjas verdes revolucionarias para el gran consumo. Noticia es la profecía de Lilita Carrió. La legisladora vaticinó un autogolpe de Estado que tendría que haber sucedido ayer 1º de marzo. La presidenta iba a romper la institucionalidad y Carrió temía ser fusilada por el general Milani.
Buenos atracos, perfectos atentados bien iluminados. Según los medios y también el jefe de la Seguridad de la Provincia de Buenos Aires  Alejandro Granados, se resaltó "que la emergencia de seguridad no se prorrogará porque cumplió sus objetivos". Granados reiteró las cifras expuestas por Scioli: "Incorporamos 25.000 policías, 3300 nuevos patrulleros y renovamos y modernizamos el equipamiento de la fuerza". No nos quedamos muy tranquilos con lo expuesto por el ministro sciolista. Justamente la oposición había dicho que la presidenta en su extenso discurso no había hablado de la Seguridad, cuando la cuestión de las policías y su accionar es un tema de las provincias. De eso nadie habla.

Interminables cadenas de video, la presión sujetan. Buenas noticias, sabrosas telefotos
¡A tragar sin culpa! 

2015/02/27

Vida de topos. El laburo subterráneo.

Marx no escatimaba hacer referencia a alguna metáfora para dar cuenta de la realidad, ya sea aquella en la cual se van produciendo los cambios, como en la cual es posible volver a practicar concretamente la transformación. Una de las principales metáforas esbozadas por el genio de Tréveris fue la del viejo topo. Ese incansable y proletario roedor, es aquel que durante la mayor cantidad de su tiempo, trabaja subterráneamente para mover inquietantemente la tierra que está por encima. El trabajo del topo es sin duda gris, es una tarea sin reconocimientos más que la que podría devenir de un futuro en el cual se produjeron los cambios soñados. Pero habría coyunturas históricas en las cuales ese incansable topo, podría despertar y lograr una visibilidad inaudita. Esos son los tiempos de la Revolución. En un incomparable film como Novecento, el topo intenta salir de la tierra, pero se queda ahí. El fascismo estaba presente aún. El topo es la figura de ese elemento emergente -vaya a saber por qué causa-, de aquel que se pasa la vida bregando por transformar lo dado por algo que sea mejor no sólo para él sino para el resto, y no por una cuestión religiosa sino porque está convencido de que es así. Nada justifica eso sino esa actitud. Esa lucha…

En la historia de la lucha de clases proletaria, el topo es ese que labura sin descanso en lo gris de la cotidianeidad, e intenta transformar lo espontáneo. Ese topo no tiene lugar en la heroicidad burguesa, tampoco en la cristiana que convirtió al caído en hijo del creador. El topo es invisible, ya sea porque labura subterráneamente o porque se confunde con el conjunto.

En una letra de la banda de rock Divididos que lleva el nombre de Vida de Topos, aparece una reflexión que podría superar largamente la esbozada por los intelectuales que se refirieron a ello. Le dice ahí Ricardo Mollo al Topo que no despierte más, que su eternidad es no despertar, mejor dicho que su eternidad es ese trabajo de zapa subterráneo. Ese laburo que carcome las neuronas anquilosadas por el sentido común. El Topo no es más que ese Otro que nos recuerda que en la sociedad que vivimos hay algo que no funciona y que podemos cambiarlo. Nos lo recuerda mientras labura por abajo, sin que siquiera sepamos que ese roedor anda por ahí….

El paradigma de lo indiscernible. La supremacía de la Doxa

Hoy existe un lugar que se fugó de la realidad. Un lugar indiscernible, un espacio y un tiempo que si bien se muestran como verosímil, como plausible; guardan en su seno lo indemostrable y la imposibilidad de rastrear de forma verdadera determinados hechos de la realidad. Tal vez ese punto de fuga o pozo gravitatorio, hoy sea parte de la realidad, pero de una que ya no es acorde a los parámetros establecidos en otros tiempos. Sin dudas la realidad es una construcción no tan real, pero cuesta observar esos hechos que demuestran fehacientemente que esa construcción se encuentra inmersa en un proceso de mutación. Es como si alguien observara en el medio de una calle, el acercamiento de un automóvil a mucha velocidad y que en el momento preciso en que lo tuviera que pisar, esos ojos vieran como ese móvil despareciera súbitamente de la escena. O fue una alucinación, un truco o tal vez un efecto visual, se podría pensar.

Ese pozo gravitatorio obviamente no es natural, tampoco queda tanto de la naturaleza. Ese hueco es parte de una construcción que está para ser vista de esa forma, por todos aquellos que sobre ese lugar sólo recibirán información. No está hecho para los que lo viven o lo presencian sin ninguna mediación. Eso que se ha vuelto indiscernible e indemostrable es todo aquello que nos llega a través de la mediación, pero entendiendo que la mediación ya no es algo que se interpone entre nosotros y el mundo. La mediación es el mundo y nosotros somos sujetos de eso.

Lo indemostrable resulta así la presencia exuberante y absoluta de la ideología, la que obviamente se presenta como realidad. Ninguna ideología se dice a sí misma ideológica, sería un despropósito, y no porque las ideologías sean el producto de genios malvados que las construyen para engañar a la gente, sino porque ellas son parte estructural del todo social, y sus leyes de producción y reproducción en gran parte se realizan al margen de la conciencia que se tenga de ello. El descubrimiento de un elemento constitutivo de la sociedad como lo es la ideología sólo fue posible a través de la irrupción del discurso científico.

Esos lugares ubicados en una rara topología en la cual prima lo indemostrable como verdad, son necesariamente sitios de disputa por la significación. Lejos de apuntar a la episteme estamos en presencia de la necesidad de la doxa, como elemento de diferenciación.

2015/02/24

El sentido común, entre la tarea gris y la poética de Mao.

Decíamos en escritos anteriores, que un nuevo sentido común se debe construir sobre el viejo, que es en primer lugar un trabajo gris de dotar a los trabajadores de herramientas e instrumentos para constituir una nueva perspectiva de la realidad. El sentido común podría ser enmarcado en una secuencia de conjuntos significantes o frases que son convalidadas por el uso repetido, por lo consuetudinario. En esas acepciones (contrastadas con la práctica) se encuentra el terreno concreto de lo que siempre se llamó la lucha ideológica. La conciencia por lo tanto lejos de ser un resultado luminoso es comparable a eso que ya no deslumbra tanto, porque fue hecho a base de trabajo. Casi comparable a la obra del artista, que puede deslumbrar, a quien no conoce el proceso de su confección. Obviamente siempre habrá elementos azarosos que son los que de alguna forma constituyen las genialidades, pero hay que convenir que lo principal son el esfuerzo, la dedicación y la tenacidad. Walter Benjamín señalaba que “el genio no es más que laboriosidad”. El trabajo rutinario del intelectual colectivo en el seno del pueblo trabajador es equivalente a lo señalado. No podría ser de otra forma si la base filosófica es el materialismo dialéctico.

En un informe al Partido Comunista de China (PCCh) realizado el 13 de agosto de 1945, que lleva el nombre de “La situación y nuestra política después de la victoria en la Guerra de resistencia contra el Japón”, Mao Tse- tung  da un claro ejemplo de lo que se viene señalando aquí sobre la construcción de un nuevo sentido común, no como un producto que surge ex nihilo sino como la labor del partido en el seno de las masas populares de la China de entonces, en el cual se vislumbra bastante bien cuál debe ser la tarea de la organización para transformar la espontaneidad de las masas y progresivamente llevarla hacia niveles de comprensión que antes no estaban. Si en Lenin es posible encontrar una secuencia de escritos que desde las Tesis de Abril hasta el momento de la revolución de Octubre, marcan la impronta del forzamiento de otra vuelta de tuerca a la revolución de febrero, para profundizar los cambios; es posible mostrar que en el escrito señalada de Mao, se encuentra la punta del ovillo que se va a desplegar hasta el triunfo en 1949 de la revolución proletaria en China. En agosto del ’45 Mao traza la particularidad del enfrentamiento al Kuomintang que hasta no hacía tanto había sido un aliado táctico en la guerra contra el imperialismo japonés.

Citaremos algunos párrafos de este escrito que nos parecen importantes, aunque sería preferible leer completo el apartado ya que la comprensión obviamente sería diferente.  “ Aparte de nuestra propia conciencia política, conciencia política de la vanguardia del proletariado, existe la cuestión de la conciencia política de las masas populares. Cuando el pueblo carece todavía de conciencia política, es enteramente posible que ceda a otros los frutos de la revolución. Esto ocurrió en el pasado. Hoy la conciencia política del pueblo chino también es mucho más alta” expresa Mao, agregando que “El despertar político del pueblo no es cosa fácil. Para desarraigar de la mente del pueblo las ideas erróneas, se requieren muchos esfuerzos serios de nuestra parte. Debemos barrer lo atrasado de la mente del pueblo chino, así como barremos nuestras habitaciones. El polvo no desaparece solo, sin que lo barran. Debemos llevar a cabo una amplia propaganda y educación entre las masas populares, a fin de que comprendan la situación real y la marcha de los acontecimientos de China y tengan confianza en su propia fuerza”.
Esta metáfora del barrido nos parece demasiado explicativa, ya que Mao utiliza ahí un ejemplo de lo cotidiano, y de lo que estaba presente en cualquier habitante de la China de entonces. Mao emprende ahí una metáfora y dice que el partido es la escoba, o que la escoba es el partido, y señala con un lenguaje muy próximo al sentido común no sólo de sus camaradas sino principalmente del pueblo que: “Escoba en mano, tienes que aprender a barrer; no te quedes en la cama soñando con que se levantará una ráfaga y barrerá todo el polvo. Nosotros los marxistas somos realistas revolucionarios y nunca nos entregamos a sueños ociosos. Hay un viejo dicho en China: ‘Levántate al alba y barre el patio’. El alba es el nacimiento de un nuevo día. Nuestros antepasados nos decían que nos levantáramos y barriéramos apenas apuntara el día. Nos señalaron una tarea. Sólo pensando y actuando de este modo sacaremos provecho y tendremos en qué ocupamos. China posee un vasto territorio, y es asunto nuestro limpiarlo con la escoba, pulgada a pulgada”. Antes había dicho que “Nuestra política es la de responder medida por medida y luchar por cada pulgada de terreno”.
Mao enunciaba las tareas ideológicas del intelectual colectivo con frases casi poéticas, pero muy cercanas al sentido común. Cuatro años después de este escrito en China triunfaba la segunda gran revolución después de la de Octubre del ’17.

Obviamente esto prosigue…

2015/02/23

El kirchnerismo tras 12 años de gobierno- Un balance que hay que hacer

Los procesos políticos sean del color que sean, nunca conservan la misma direccionalidad ni intención. Sólo una dirección muy aceitada, es decir con una masa crítica como base que le permita revertir tensiones o elementos inerciales, o modificar tendencias en el momento de mayor necesidad podría atenuar los vaivenes y declives. En la Argentina excluyendo el proceso de desmantelamiento del Estado, privatizaciones y entrega del patrimonio llevado adelante por Menem en el primer lustro de los noventa, éste pudo llevarse de acuerdo a un rumbo de dirección cuasi militar. Había un sentido común que lo convalidaba, pero, a partir de la mitad de la década comenzaría a profundizarse una resistencia que lo iría a desgastar facilitando la llegada de la Alianza al gobierno en el ’99. Ya en las elecciones de medio término del ’97 se avizoraba eso. Aún no existe un balance crítico del porqué, desde esa resistencia no se pudo generar una alternativa que no hubiera sido un rejunte con el radicalismo a la cabeza. Mucho menos de por qué ese gobierno no cumpliría más que medio mandato. Es probable que el armado de la Alianza y esa fragilidad para gobernar no sean más que las dos caras de una misma moneda. Y que el Establishment haya sido el principal mentor, aunque una gran parte del progresismo de entonces se haya ilusionado con ello. La salida prematura de Carlos “Chacho” Álvarez de la vicepresidencia era todo un indicador de la labilidad de dicha fuerza.
Tras 12 años de kirchnerismo es posible avizorar que no siempre se dio un ritmo parejo de construcción y movilización. La gestión en muchos momentos -principalmente en los primeros años- daba la sensación de ser bastante pragmática. Tras el conflicto con las patronales del campo y con el impulso de la ley de medios, el gobierno logró que la fuerza que lo sostenía se recomponga, tanto por la negativa (con la salida de sectores retrógrados del peronismo) como por la positiva con la llegada de sectores ubicadas a la izquierda, el nacimiento de nuevos medios, y el surgimiento de nuevas organizaciones no ancladas en el peronismo tradicional. Evidentemente estamos desarrollando un trazo muy grueso de lo acontecido en los últimos años. Para quien escribe el 2010 (y no exclusivamente por el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner) fue el gran año del kirchnerismo, el de más despliegue y movilización, que culminaría un año después con el altisonante 54 %.
El año 2012 era de escenario abierto. O el kirchnerismo se consolidaba en una fuerza política diferente al PJ o sucumbía. La posibilidad de desarrollo de Unidos y Organizados era una apuesta singular. No se dio. La posibilidad concreta de llevar adelante un proceso constituyente para reformar la Constitución como en los países bolivarianos, era otra posibilidad. Tampoco se dio. La nacionalización de YPF ese año podía ser la punta del iceberg para profundizar una estructura económico- social diferenciada a los peores tiempos de la dependencia. La presidenta había planteado un año antes la industrialización de la ruralidad, cosa que hubiera revertido la primarización. El kirchnerismo que llega a 2015 no es igual al de 2010 (por dar un ejemplo). Si la cuestión Nisman resulta uno de los engranajes de la puesta en marcha de un “golpe blando”, en primer lugar habría que señalar que eso se produce por debilidad. Que después de 12 años de gestión el kirchnerismo tenga como posible heredero al gobernador Daniel Scioli, tal vez sea una señal de mayor debilidad aún.

La cuestión planteada exige un desarrollo que sea lo más exhaustivo posible, sin invalidar ni obviar datos de la realidad de los últimos años. Para quien escribe el año 2013 fue clave para llegar a esta configuración actual. Desde las negociaciones secretas entre Sergio Massa y Daniel Scioli a la elección de Martín Insaurralde como primer candidato del Frente para la Victoria, se produjo un cierto golpe de timón, que para muchos pasó desapercibido. Desde ese momento las perspectivas planteadas los años anteriores parecieran haber caído en saco roto, y el gobernador bonaerense empezar a aparecer como el candidato natural de la sucesión.  Volveremos sobre este tema…

2015/02/22

Una historia de Berisso de los años ‘50

A Elías Presutti los del club El Fortín, no se lo perdonaron tan rápido. Para ellos eso fue una gran traición. Aquel sábado 3 de septiembre Elías fue a ver el partido entre el club de su barrio y el del Honor y Patria en la cancha de estos últimos. Era el Derby del barrio ampliado. Ambos clubes estaban a sólo 4 cuadras de distancia.  La cancha del Honor y Patria estaba en la manzana comprendida entre las actuales calles 11 y 12, y 157 y 158. La manzana estaba pelada salvo la casa de ese búlgaro que después se la vendió al Negro Montenegro. Algunos pocos años después esos terrenos serían vendidos y ahí se fabricarían las casas que patrocinaba el Banco Hipotecario. Quien escribe vive en esa manzana desde sus 5 años. En algún momento también vivió en La Plata, pero volvió al lugar.
Yendo a hacer los mandados, a quien escribe lo paró un hombre de unos 80 años, pero en el que se nota haber hecho siempre mucho deporte.
-¿Vos sos Drozd no?
-Sí.
-Tengo que ir a ver a tu viejo, ¿Cómo anda él?
-Bien, y por qué tema.
-Decile que yo soy Elías. Hace mucho tiempo cuando la manzana donde vos vivís era casi baldía, ahí estaba la cancha del club. Una vez se jugaba ahí la copa del barrio, entre Honor y Patria y El Fortín. Yo fui a ver no más. Vivo en lo que era el barrio de El Fortín, cerca de la plaza. Pero a los del Honor y Patria les faltaba un jugador, y el arquero Vicente Nanni me invitó a completar la formación. No sabía qué hacer, pero dije bueno voy a jugar contra mi club. Lo peor de todo es que ganamos 2 a 0 y los dos goles los metí yo…
Si bien Nanni era un gran arquero, nunca quiso ser futbolista profesional. En cambio el Ñato Bernárdez que era hijo de uno de los fundadores del Honor y Patria, además de jugar para el club, allá por los ’50 fue jugador de Estudiantes de la Plata. Por lo que se sabe fue un delantero goleador, aunque en aquel clásico barrial el que metió los goles fue Presutti.

Las circunstancias de la vida, de la historia, en verdad las solidaridades que por ese entonces existían, hicieron que a Elías sus vecinos lo perdonaran.

2015/02/21

Sentido común y espontaneidad. Del iluminismo a la tarea gris

Según Gramsci el sentido común es una concepción disgregada, fragmentaria. A pesar de ello el sentido común es el lugar donde se asienta la hegemonía. En Gramsci es posible encontrar dos vetas principales, a saber, una de tipo filosófico o de reflexión sobre los métodos conceptuales del marxismo, y otra que es profundamente política, o más precisamente de teoría de la política. La noción de sentido común es esbozada principalmente en el lugar de la reflexión sobre la filosofía. Pero como un profundo autor marxista que nunca pierde la visión de la totalidad, aunque aborde las particularidades, Gramsci no deja de lado al sentido común en sus elaboraciones sobre teoría política. En “Espontaneidad y dirección consciente” de 1931, Gramsci encuadra al sentido común dentro de lo que Lenin había designado como lo espontáneo. El autor señala que no existe la espontaneidad pura, ya que de esa forma ella coincidiría con la mecanicidad pura, y que en el movimiento más espontáneo no es que no haya elementos de dirección conscientes sino que los mismos son incontrolables, no han dejado documentos identificables. A su vez afirmaba que en la espontaneidad se da una multiplicidad de elementos de dirección consciente que no sobrepasan el nivel del sentido común imperante, ya que a su vez ninguno de ellos alcanza a constituirse en preponderante.

Tal vez la oposición leninista entre lo espontáneo y lo consciente debiera ser reformulada. No por sus implicancias políticas sino principalmente por las derivaciones semánticas a las que condujeron interpretaciones alejadas de la práctica. Tanto Lenin como Gramsci sabían a qué se referían con esa diferencia pues la efectivizaron en prácticas revolucionarias. El problema es suponer que la conciencia es un estado superior escindido de la acción espontánea de las masas. Concretamente se podría afirmar que no es otra ideología la que irrumpe sorpresivamente en los trabajadores en oposición a otra anterior, considerada como ideología de las clases opresoras. Un nuevo sentido común no surge ex nihilo sino a partir del trabajo cotidiano sobre el sentido común imperante. La conciencia denominada revolucionaria no irrumpe como los rayos del sol iluminando la oscura espontaneidad, sino que también es un trabajo gris de dotar a los trabajadores de instrumentos que les permitan construir otra perspectiva de la realidad. Lo denominado consciente debiera ser lo elaborado, lo trabajado, lo instrumentado, mientras que su opuesto, lo espontáneo lo que nos viene dado, sin ninguna objeción o crítica y reproduce al sentido común. Si en lo consciente tendría que prevalecer lo instrumentado, necesariamente se opondría a la instrumentalización, como una de las artimañas políticas de utilización de lo espontáneo para fines ajenos. 

La Unión Democrática, el GAN y el 18F.

En la historia se dan coyunturas específicas que no se pueden explicar a sí mismas a través de su propia autoreferencia. Desde el peronismo siempre se hizo hincapié en la denominada Unión Democrática, ese espectro entre oligárquico y pequeño burgués que no soportaba los derechos alcanzados por los trabajadores, y que conspiró permanentemente para propiciar el retorno de la oligarquía burguesa terrateniente al poder en 1955 y propiciar un nuevo sesgo de la dependencia, esta vez principalmente yanqui. Porque hay que precisar que las clases dominantes en la Argentina siempre necesitaron del apoyo externo, o en todo caso: los intereses externos necesitaron siempre de la obsecuencia local para convalidar su predominio y hegemonía.

Esta historia pareciera repetirse sin modificaciones, pero en la repetición siempre hay diferencias. El peronismo caído en el ’55 supervivió en la resistencia, pero una gran parte de esa fuerza se volvió cómplice de los amos. El sindicalismo colaboracionista por ejemplo, con el Lobo Vandor a la cabeza, mientras caían los Felipe Vallese y otros emblemas de la resistencia.

Tras las caídas de los dictadores Onganía y Levingston, a partir de los Cordobazos del 69 y el 71, las clases dominantes cambiaron de táctica (no de estrategia) y el nuevo dictador Alejandro Agustín Lanusse propuso  el Gran Acuerdo Nacional (GAN). No sólo el peronismo revolucionario sino también el conjunto de la izquierda clasista y revolucionaria nucleada materialmente en los sindicatos de las automotrices cordobesas (Sitrac y Sitram, y Smata) se opusieron a esa nueva Unión Democrática sino que además la denunciaron y combatieron en las calles y en los puestos de trabajo.  Entre el 69 (año del Cordobazo) y 1976 (golpe genocida) pasaron muy poco años y el entusiasmo y revolucionarización de los sectores juveniles obreros e intelectuales  cayó en saco roto. Ese balance aún no se hizo. Debiera hacerse para proseguir una historia que si no queda incompleta, mucho más cuando hay 30 mil compañeros caídos.

Los acontecimientos que los argentinos vivimos hoy, después de 12 años de gobierno kirchnerista, en los cuales muchos de esos estandartes perdidos parecieron haber reflotado, no debieran caer en saco roto. Sin dudas la Revolución no se produjo, pero ella no es más que una Larga Marcha, que no debiera retroceder. 

2015/02/05

Más sobre el Sentido Común

El Che, Lenin, y Mao
Mucho se habla sobre la necesidad para el cambio social, de construir un nuevo sentido común. Es verdad, es una proposición valedera si se la toma solamente en su primer enunciado, incluso desglosando el porqué de esa necesidad. El problema es que si no se plantea el cómo, la propuesta resulta abstracta, y cercana al idealismo. Queda sólo como una expresión de deseos, y se acerca así a la crítica que Marx realizaba en la 3ra Tesis sobre Feuerbach, sobre el determinismo de la educación y las circunstancias, sin tener en cuenta que a las circunstancias es el sujeto quien las cambia, y que el educador antes debe haberse educado. El determinismo economicista que esbozaba Stalin, y que fuera constitutivo del desarrollo del socialismo en la ex URSS, cae en el mismo vicio, es decir en suponer un futuro más propicio, solamente por el desarrollo de una tendencia natural del flujo histórico. Plantear un nuevo sentido común, sin siquiera esbozar el cómo, resulta así como un resultado tendencial, subordinado a otras luchas, por ejemplo la política. Esto no deja de marcar una cierta raigambre ideológica, que supone que todo lo ideológico es el reflejo de las principales prácticas de la sociedad. La productiva y luego la política, sin advertir que es el mismo sentido común imperante el que sobredetermina a esas prácticas, condicionándolas. Hay sin dudas, una política convalidada por el sentido común. Pensar que desde esa práctica es posible construir un nuevo sentido común, es girar en redondo, y reproducir la inercia.

Construir un nuevo sentido común, es una práctica que tanto Lenin, Mao o el Che, llevaron adelante sin haber dejado más que indicaciones de cómo hacerlo. Volveremos sobre esto…

2015/02/04

Una pequeña introducción al sentido común

Antonio Gramsci comienza señalando que una obra como la de Bujarin estando destinada a lectores que no son intelectuales de profesión, en lugar de haberse focalizado en una crítica de los grandes sistemas filosóficos, debiera haber partido de la crítica del sentido común, a la que él denomina “la filosofía de los no filósofos”. Bien vale detenerse en esta introducción ya que es ahí en donde Gramsci esboza una cantidad interesante de apreciaciones que permitirán rastrear el sentido preciso de lo que él denomina sentido común. Según Gramsci es “la concepción del mundo absorbida acríticamente por los diversos ambientes sociales y culturales en los que se desarrolla la individualidad moral del hombre medio”. Si bien en términos generales se está de acuerdo con lo que se intenta formular, habría que poner en dudas esa acción de ser “absorbida acríticamente”. Tal vez sea más preciso señalar que esa concepción, emana de esos ambientes sociales y culturales, le es propia, y realizar una crítica de ella es factible en segunda instancia. La disquisición apunta a mostrar que más que ser “absorbido”, integrado, proveniente de otro lugar, el sentido común es constitutivo de los sujetos sociales y culturales. Esta diferencia lejos de invalidar la posición gramsciana, es posible que le dé un marco más preciso. Volveremos sobre ella.

Gramsci prosigue definiendo al sentido común, de forma negativa: “no es una concepción única, idéntica en el tiempo y en el espacio”. Lo define así como al folklore de la filosofía y al igual que ésta puede encontrarse de diferentes formas. Resulta muy interesante las cualidades que le atribuye, señalando que es una concepción “disgregada, incoherente, inconsecuente” incluso en cada “cerebro individual”. Cuando tiene que afirmar por la positiva, Gramsci afirma que cuando en la historia se conforma un grupo social homogéneo, también se elabora una filosofía homogénea (coherente y sistemática) que se impone sobre el sentido común. Planteado así pareciera ser una especie de sedimento fragmentario que abona la estructura social, y que si bien se diferencia de otras instancias de la misma estructura, posee un índice de importancia singular. Es justamente lo que hace falta, construir una teoría positiva del sentido común. En Gramsci hay muchas indicaciones al respecto.

Nisman, Fein y el tratamiento de los medios

Cuando existen elementos que llevan la marca de principales, todos los demás componentes se convierten en secundarios. De igual forma si a algo se lo considera como causa, lo que se desprende de ahí es un efecto. Obviamente que tanto lo principal, como la causa, deben estar formuladas de tal forma que gocen del un carácter aproximado a la objetividad, o en todo caso de ser un punto que nadie pueda tomarlo como algo azaroso o contingente. Por ejemplo las leyes o los resultados de las ciencias duras. El problema es el relativismo, que convierte aspectos secundarios en principales, o efectos en causas.

La trágica muerte del fiscal Nisman puso sobre el tapete, el hecho de que la agenda de los medios, puede reversar efectos a causas, y aspectos secundarios a principales. Todo vale si se trata de operaciones políticas, que tienen la capacidad de crear opinión pública.

El fiscal Nisman desde hace más de 10 años investigaba la causa Amia, una causa que ya tiene más de 20 años, y que por motivos que sí debieran transparentarse, nunca avanzó. Tras su muerte la primera sensación que da, es que el fiscal solamente investigaba a la presidenta, al canciller y a un pequeño grupo de militantes considerado como diplomacia paralela. Planteado así la causa desparece, lo secundario se transforma en principal. Obviamente que la denuncia que Nisman preparaba debiera continuar con su sucesor, pero lo que no se debiera perder es lo principal de la investigación, ya que tal vez ahí sería posible encontrar elementos que aporten mucho más a la verdad.

La investigación de la fiscal Fein, aún no pudo –al menos en lo concerniente al conocimiento público- avanzar demasiado en el esclarecimiento de la muerte de Nisman. Incluso resulta curioso que en el arma, proporcionada por Lagomarsino, sólo haya ADN del fiscal fallecido. Resulta que ahora lo importante (lo principal o la causa) pasó a ser un papel abollado en el tacho de basuras. En ese río revuelto, pescadores como el abogado Rusconi, se transforman en peces en aguas servidas, mostrando que es más importante la operación política que la defensa de un cliente al que la fiscal, dijo que no va a convocar a declarar.

Si la muerte del fiscal se transformó en una cuestión política, habría que ver a quienes favorece, y a quienes perjudica. El escenario electoral para este año parece no moverse demasiado, ya que a algunos de los candidatos presidenciales no los afecta demasiado, aunque sean parte del armado oficialista. Es más no detuvieron la campaña aprovechando la ida de turistas a las playas.

2015/01/30

La Cuestión Nisman en el Principio del Placer

Con otras palabras Sigmund Freud sostenía que había que dar algunas vueltas de tuerca para alcanzar el Principio de Realidad. Si bien entre el Principio de Placer y el de Realidad existe una interrelación dialéctica, es posible deducir que el primero es el productor de una cobertura fantasmática e imaginaria que es capaz de amortiguar en el sujeto los efectos dolorosos de la realidad.

La repentina muerte del fiscal Nisman, despertó en una parte de la ciudadanía posiciones encontradas. El rol que jugaron y siguen jugando los principales medios de información, es uno de los pilares más fuertes de la construcción de lo que se opina. Quien escribe, asiduamente lee la información de los diferentes portales y considera que los comentarios que se hacen no son ajenos a la instalación de cierta forma de interpretar la realidad. Son parte sin dudas de la información, y por la misma razón que se sospecha que existen agencias que se dedican exclusivamente a realizar comentarios, como parte de operaciones montadas por los medios.

Por ejemplo cuando un medio como La Nación asegura que un legislador estadounidense, le pidió al presidente Obama intervenir en la resolución del caso argentino, saltan los de posiciones opositoras afirmando que está bien que así se haga, pero que el gobierno no va a dejar que eso pase, porque les descubrían sus chanchullos, dando por supuesto que a los EEUU sí les importa seriamente aclarar sobre la muerte del fiscal. “Esto ya se parece a Cuba y Venezuela” dicen otros. “El gobierno es amigo de los terroristas de Irán” descubre alguien que tal vez no sepa ni dónde se encuentra ese país en el mapa, pero que ya compró el discurso antiterrorista. Vale señalar que para calificar a Irán como un país terrorista, ni siquiera los especialistas se pueden poner de acuerdo. Entonces cuál es la medida para que algunos quieran a los EEUU, y otros se pongan contentos por la posibilidad de una Corte Penal regional de la Unasur. Las diferencias son políticas e ideológicas. Y cuando se trata de mover políticamente, tal vez no importa tanto si por lo que se lo hace convence o no a quienes lo ponen en marcha, sino que el interés principal está puesto en que eso podría llegar a capitalizarse. En la política a eso se lo llama oportunismo. La presencia de patotas de la Uatre en el velatorio del fiscal, produciendo desmanes responde a esa lógica. Pensar trabajadores rurales indignados por la muerte de un alto funcionario de Estado, cuando como sector social padecen demasiadas injusticias, por lo menos resulta curioso.

La causa de la muerte de Nisman aún es un secreto, al menos para la mayoría. Esbozar posiciones al respecto sin ser parte de la investigación, es posible hacerlas. De hecho, se hacen continuamente. Los medios las empujan. Y la mayoría acusa o se defiende sin saber muy bien qué pasó. No saber a ciencia cierta es justamente la principal causa de la saturación de información, y la proliferación de ideas que tal vez tengan como punto de partida, una falacia.

Al respecto es muy interesante la posición de Julian Assange, quien en una entrevista que le realizara Santiago O’Donnell  en el diario Página/12, dijo que si no se parte de “una percepción compartida de la realidad” es imposible el debate. Más allá del relativismo posmoderno hoy presente en la mayoría de la información la cosa debiera abordarse de otro modo, pues “en un punto alguien observa algo del mundo real y no es una opinión, no es una derivación, no es un debate, es algo que actualmente alguien tiene como el documento original, alguien tiene la foto, alguien tiene la grabación, alguien tiene la declaración de alguien en una posición importante y todo deriva de eso”. Assange plantea muy firmemente que hay datos de la realidad que son los que hay que encontrar para formar una opinión valedera. Esos datos son quienes esclarecerían los acontecimientos. Partir de un dato falaz lleva a una cadena de falacias. Obviamente hay a quienes esas falacias les sirven, tienen utilidad política. Que algunos se dediquen a la ficción, no está mal, el problema es que no lo digan. Freud diría que del Principio del Placer no se movieron, aunque simulen lo contrario.

2015/01/21

Nisman, el anarcocapitalismo y las solidaridades parciales.

Esta reflexión surge de los acontecimientos posteriores a la trágica muerte del fiscal Nisman.

Los primeros días de noviembre de 2011 en ocasión de la reunión de los Business 20, que agrupa a los principales ejecutivos del G20, la presidenta Cristina Fernández, expresó una fuerte crítica al anarcocapitalismo, proponiendo a su vez el desarrollo de un capitalismo serio. "El mundo está a tiempo de cambiar la actual situación, aunque para cambiar es necesario tocar intereses, pequeños pero poderosos" sostuvo la mandataria argentina es esa oportunidad, ya que "muchas veces es mejor enfrentar a esos poderosos intereses que más adelante enfrentar la furia de la sociedad".
Si se entiende por anarcocapitalismo a ese despliegue avasallador de los flujos financieros, y la actualización permanente de lo que Marx denominaba “acumulación originaria”, es cuando uno se percata que hay poco lugar en el mundo para otra clase de capitalismo. Es en esencia la faz predominante del capitalismo tardío, y existe en todos lados, aunque algunas veces haya que creer que no es así. El Estado como instrumento de dominación, pero también como principal lugar de disputa por el poder, lleva en sus entrañas las marcas del poder anarcocapitalista mundial. No se entenderían grandes negocios globales como el tráfico de armas, el narcotráfico, la trata de personas o el lavado de dinero; sin la presencia de dichas marcas.

No hay que confundir gobierno con poder. Éste último condiciona a los primeros, les impone pautas, sabe que ellos (los gobiernos) deben gerenciar lo mejor posible los intereses de los sectores de poder; y no les permite rebelarse. La gran apuesta de los denominados gobiernos progresistas en la región debe ser integrarse con las mayorías populares, para reversar el poder.
Las principales fuerzas de seguridad, los servicios de espionaje, y todo ese combo; nunca dejaron de ser parte de los Estados nacionales. Que un gobierno, o que la política no puedan controlar pesadas herencias que vienen desde las dictaduras más sanguinarias; debiera ser una exhortación pública. Así lo hizo el gobierno de Bolivia en 2008 convocando al pueblo a derrotar a los golpistas, financiados desde gobernaciones opositoras.

La trágica muerte del fiscal Nisman no puede ser leída, de forma tan simplista, como se intenta que sea leída.

Sorprende además que los indignados por el fallecimiento del letrado, se solidaricen con los caídos de Charlie Hebdo, por considerar que fue un ataque contra “la libertad de expresión”, teniendo sobre ese ataque una visión bastante sesgada. Los 43 de Ayotzinapa, los bombardeados por los israelíes en Oriente Próximo, pareciera que no llegaran a ser humanos. Mucho menos Mariano Ferreyra, Luciano Arruga o Darío Santillán. Las indignaciones parciales muestran que las generalidades no existen, sólo las adhesiones de clase.

2015/01/18

Las circunstancias y la educación. El dualismo de Owen, y la 3ra Tesis de Marx sobre Feuerbach

“la teoría materialista de que los hombres son producto de las circunstancias y de la educación, y de que por tanto, los hombres modificados son producto de circunstancias distintas y de una educación modificada, olvida que son los hombres, precisamente, quienes cambian las circunstancias y que el propio educador necesita ser educado. Conduce, pues, forzosamente, a la división de la sociedad en dos partes, una de las cuales está por encima de la otra (así, por ejemplo, en Robert Owen).
La coincidencia de la modificación de las circunstancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria [umwälzende Praxis]”.
Tesis III sobre Feuerbach

Tal vez esta sea una de las tesis con mayor carga conceptual con respecto al qué hacer político, y por ende con mayor incidencia en la denominada teoría de la organización, ya sea en referencia a cuál es el rol del partido, cómo se ubica en relación a las masas, y de singular importancia cómo deben formarse sus cuadros. Si bien hace ya un tiempo quién escribe comenzó esta saga referida a las Tesis sobre Feuerbach, principalmente en relación a la filosofía, trazando líneas de demarcación entre materialismo e idealismo, la tesis abordada en este opúsculo tardó en llegar. La razón de la demora es probable que tenga que ver con el fuerte contenido político de la misma, no por obviar ese condimento, si no principalmente porque el principal abordaje había sido filosófico. No dejará de serlo de todas formas.

No resultaría demasiado explicativo señalar que Robert Owen fue un socialista utópico, es decir alguien  que planteara llegar a una sociedad transformada mediante métodos no científicos. Esa explicación resultaría escasa si se tiene en cuenta que Owen no fue tan utópico como se podría señalar, sino más bien formado con teorías que correspondían a una burguesía que por ese entonces proponía el mejoramiento general de la sociedad, mediante reformas progresivas. Owen si se quiere fue alguien que intentó desarrollar un capitalismo más efectivo. En tal sentido mejorar las condiciones de producción de los obreros mediante el denominado “filantropismo empresarial” resultaba parte de un humanismo burgués que hasta hoy no deja de formar parte de la agenda de las principales políticas progresistas. Cuando Owen patrocinaba el socialismo autogestionario lo hacía principalmente para el campo, pues sabía a la perfección que sin el desarrollo de las fuerzas productivas agrarias, es imposible avanzar en las correspondientes a la ciudad y la incipiente industria. La revolución que proponía Owen era “desde arriba”, y por esa razón adscribía a ideas como las de que tanto las circunstancias, como la educación eran determinantes para los hombres. Obviamente que los de arriba también eran hombres, pero a lo que se refería era principalmente a los de abajo.

En su crítica Marx señalaba correctamente que a las circunstancias las cambian los hombres, y que para educar antes hay que haberse educado. Se trata sí, de una posición filosófica diferente, a la que hubieran propuesto tanto los materialistas metafísicos, como los socialistas como Owen,  y eso porque Marx rompía con la reduplicación imaginaria de la sociedad, presente en el dualismo. Los hombres y sus circunstancias, al igual que la educación y los educadores, son parte de un mismo proceso, de una misma práctica. La revolución deja de ser sólo “desde arriba”, y si bien la que se realiza “desde abajo” va a ser la principal apuesta, el aspecto principal de la contradicción abajo- arriba, se dirimirá en una única totalidad. Tal vez ésta sea la razón por la cual el Estado es el principal sitio de la disputa política. El lugar donde se dirimen las relaciones de fuerza entre clases sociales en lucha.

De tal forma si hay algunos elementos claves para una teoría de la organización política, ellos son entre otros el hecho de que un partido político que se precie ser la representación efectiva de una clase social, nunca puede ser un docente externo, ni una vanguardia exógena a la clase que dice representar, ya que si así lo hiciera reproduciría el dualismo oweniano. 

2015/01/15

La apuesta del pensamiento

El sentido común, eso que Marx ubicó en una de las dos partes de la superestructura (Überbau)  y a lo que se conoce también como ideología, no es un pensamiento, al menos no en el sentido clásico de lo que así se denomina. Es una secuencia de órdenes, de claves, de códigos de comportamiento y convivencia. Pero no es una sistematización rigurosa de ideas y representaciones. Tal vez bien vale emparentar esta idea esbozada con lo que Jaques Lacan denominaba el Sujeto-Supuesto-Saber. El psicoanalista francés denominaba así al efecto que a partir de la transferencia, se produce en análisis y hace que el sujeto en análisis le suponga un saber al destinatario de su decir. Lacan ubicó la escucha analítica en lo que él llamaba el lugar del Otro (Autre). Desde ese lugar el analista durante el transcurso del análisis, a través de la escucha y la interpretación, produce esa “otra escena” que lleva el nombre de inconsciente. El supuesto saber que irrumpe en análisis es un efecto residual. Es la racionalización de todos esos elementos que fueron a parar al basural de la lógica, a saber: el sueño, el chiste, el lapsus, el acto fallido… El paciente puede descubrir elementos que le pasaban desapercibidos, aprende a escucharse en esa otra escena, que el analista interpreta, y que él mismo logrará decodificar a partir de la experiencia misma. Lacan en cierta forma fue escéptico con respecto a las sorpresas que Freud tuvo en el lapso del descubrimiento del inconsciente, y a eso que se elabora en análisis Lacan se animó a no denominarlo “Saber” sino “Supuesto- Saber” . El gran Otro, el principal destinatario de todos los mensajes de los sujetos hablantes, si bien históricamente podía haber sido equiparado a Dios, y por ende haber sido un Otro completo y sabio, para Lacan se transformó en Otro barrado, un sitio que si bien puede mostrar cierta consistencia, ella no deja de ser  una supuesta consistencia. El Otro lacaniano, no deja de ser una totalidad paraconsistente, es decir una estructura caracterizada por no alcanzar la completud. Todo este rodeo sobre Lacan sirve para esbozar una primera aproximación hacia el sentido común, como uno de los dos elementos de lo que Marx llamaba superestructura en la denominada metáfora del edificio. El mismo estaba constituido por dos elementos, la infraestructura y la ya mencionada superestructura. La primera era lo que Marx (y Engels) denominaba como “determinante en última instancia”, mientras que la segunda estaba compuesta de dos instancias diferenciadas. La ideología ya mencionada, y la superestructura político jurídica. Tal vez si Marx no se hubiera formado en sus primeros tiempos  a través del hegelianismo, es probable que hubiese realizado una estructura de tres instancias, y no de dos. De todas formas esta suposición es parte de otras elaboraciones. Por ahora seguiremos concentrados en esa parte de la superestructura denominada ideología. La metáfora del edificio en el cual habitan varios elementos, pero en la cual uno de los elementos es determinante en última instancia, marca a las claras la autonomía relativa de las partes, y a su vez la unidad diferenciada del Todo. Althusser lo señaló, pero está claro en la Ideología Alemana que lo que tanto Marx como Engels llamaban ideología: “no tiene historia”. Toda la historia de despliega a partir de lo que determina en última instancia. La historia de los modos de producción, del desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción. Pero si se entiende que el materialismo histórico no es parte de un planteo dualista, sino integral, entonces valdría resaltar que la ideología tiene la historia de lo que la determina (en última instancia), aunque no tenga historia propia.
Es probable que lo que corresponde en la Überbau a la ideología, tal vez tenga su correspondiente en la infraestructura. Desarrollar este punto puede ser el aporte más importante que podría hacer el psicoanálisis al marxismo. Hace más de tres décadas quien escribe suponía algo así como una economía pulsional. En 1988 me sorprendió leer a Slavoj Zizek hablar de una determinación del goce. Era una aproximación del mismo estilo. De todas formas ése es un abordaje diferente o al menos diferenciado, ya que lo que se está tratando de explicitar es la secuencia significante del sentido común. Obviamente que si todo ello se despliega en una misma totalidad, se mezclan, se confunden, forman parte de un mismo objeto.
Partíamos de la premisa de que la ideología no es un pensamiento, sino más bien un supuesto pensamiento; aunque ello no implique que no tenga consecuencias. Todo lo contrario, impone una normativa, un menú de lo que hay que hacer, y ello bien se articula con las satisfacciones pulsionales, las predetermina. Esas satisfacciones son lo que se debe alcanzar. No debe preguntarse  por qué. Eso es así. Es la eficacia de la ideología. Ella se realiza siempre que se niegue a sí misma como eso, como ideología.

El sentido común siempre tuvo algún desarrollo en la filosofía. Lo que habría que precisar es que eso es sólo posible en cierto estado de crisis. Tanto para acondicionar el sentido común deslegitimado como para construir uno nuevo. La apuesta del pensamiento…

2015/01/14

Manal y un sueño premonitorio

Transcurría el año 1970. Quien escribe tenía por entonces entre  16 y 17 años, y ese sueño fue sin dudas una marca indeleble. Tal vez transcurrió,  después de haber visto en altas horas de la noche el programa del “Indio” Edgardo Suarez. Un programa que a los que éramos adolescentes por entonces nos marcaba fuerte. En la escena onírica quien relata se decía a sí mismo que ya no era más hincha de River, sino de Manal. En aquellos tiempos no existían las camisetas de las bandas, como ahora, como podrían haber sido  después las marcas de The Ramones  o The Clash. Aún el rock no se había futbolizado.  Tal vez era una premonición de lo que algunos años después sería el Rock.  Una marca similar a la de los tifosi o la de los hooligans. En aquel tiempo sobre eso no podía hablar ya que quien escribe se iba convirtiendo cada vez más en un militante de la revolución cultural maoísta., y el fútbol o el rock se convertían en elementos secundarios. Lo cierto es que Manal me decía que “No hay que viajar a Europa ni estudiar en la Universidad” y que la proletarización se convertía en un dogma.
Hoy después de muchos años creo que aún no pude despertar de ese sueño…

2015/01/11

Los abúlicos del Dante. Lo hiperreal, la castración y la política.

Según Jean Baudrillard se terminaron las oposiciones binarias con posibilidad de síntesis. Ya no se trata de lo bello contra lo feo, o lo verdadero contra lo falso. Ahora uno de los extremos va por su redoblamiento, absorbiendo en esa operación toda la energía de su contrario. De esa forma lo más real que lo real (lo hiperreal), termina absorbiendo la irrealidad. El redoblamiento de los elementos considerados “buenos” por el sentido común y la tradición, produce lo obsceno, y tal vez lo siniestro. Ser más transparente que lo transparente puede provocar la impunidad de los actos. El hombre que engañó a su mujer sin disimulo, o el ladrón que se pasea tranquilamente ante los asaltados.

 “Sé que eso está mal, pero hay que hacerlo”. Freud cuando buscaba la génesis de las perversiones se centraba en aquello que él denominaba la renegación de la castración. La construcción que realizaba sobre ese complejo inserto en el de Edipo, se desplegaba en una secuencia de significantes que más o menos se alineaban en una frase del estilo: “Ya sé que es así, pero aún así…”.

En el Canto Tercero de la Comedia Dante se refirió a los abúlicos. Esos que no son aceptados ni en el cielo ni el infierno, que “corren desnudos y aguijoneados por tábanos y avispas”
Dante en compañía de su maestro Virgilio:
“Con el terror ciñendo mi cabeza dije: ‘Maestro, qué es lo que yo escucho, y quiénes son éstos que el dolor abate’  Y él me repuso: ‘Esta mísera suerte tienen las tristes almas de esas gentes que vivieron sin infamia y sin motivo de gloria. Están mezcladas con el coro infame de ángeles que no fueron ni fieles ni rebeldes a Dios, sino a ellos mismos manteniéndose neutrales.
 Los echa el cielo, para no perturbar su belleza, y el infierno los rechaza, pues podrían dar gloria a los condenados’
 Y yo le insistí: ‘Maestro, ¿qué les pesa tanto y provoca lamentos tan amargos?’
 Respondió: ‘Te lo diré brevemente. Éstos ya no tienen esperanza de muerte, y su ciega vida es tan abyecta que se sienten envidiosos de cualquier otra suerte. En el mundo no puede quedar traza de ellos: desdéñalos ya ni son recordados. No hablemos más de ellos, míralos y pasa de largo’”.
El canto del Dante se circunscribe a la entrada del Averno, al lugar desde donde Caronte llevaba en su barca a los condenados por el Aqueronte. Los abúlicos quedaban ahí, sin morir, sin condena, y olvidados por los vivientes del mundo.

Tal vez Jorge Luis Borges en su cuento “El inmortal” haya intentado sondear esa melancolía. Tal vez la sociedad girando sobre sí misma, haya entrado en un éxtasis, que la muestre en su forma pura y vacía. Lo que no debiera caer en el éxtasis es la política. 

2015/01/09

Colorado el 14

El pase de Francisco de Narváez a las filas del Frente Renovador encabezado por Sergio Massa además de sugestivo, despierta varios interrogantes. El Colorado si bien se suma al armado del tigrense bien podría estar alineado tanto con Mauricio Macri como con Daniel Scioli.

El sábado 27 de octubre de 2012, el matutino La Nación publicaba una entrevista a José “Pepe” Scioli. Pasaron de esto poco más de años.  El hermano del gobernador le dio la entrevista a Diego Sehinkman, quien en el primer párrafo señalaba que: “La siguiente sesión tuvo lugar en el búnker que Francisco de Narváez tiene en Las Cañitas, donde el paciente José 'Pepe' Scioli trabaja como asesor”. Además de resaltar en la nota que su hermano Daniel será el Mandela argentino, dijo que: “Yo voy a pelear para que Scioli sea presidente y que Francisco sea gobernador”.

Subrepticiamente De Narváez desapareció de la escena política. Tanto es así que legisladores provinciales que respondían a sus órdenes, afirman hoy que al Colorado hace más de un año que no lo ven. Entre tanto Pepe Scioli pasó a formar parte del armado de su hermano, dejando de ser una de las principales espadas del empresario colombiano.

Otro pase que ocurrió casi desapercibido fue el de Gustavo Ferrari. Este abogado y empresario tras desempeñarse como diputado nacional elegido por la Provincia de Buenos Aires entre 2009 y 2013 por la Unión- Pro, cuando De Narváez se impusiera en las elecciones de medio término; tras finalizar su mandato se incorporaría a la gestión del gobernador bonaerense. El 28 de noviembre de 2013 la agencia Télam titulaba “El denarvaísta Gustavo Ferrari asumirá como asesor de Scioli” en referencia a que el empresario fuera designado por el gobernador, al frente de la Asesoría General de Gobierno, tras dejar el lugar en el Congreso. Según Télam Ferrari era un “hombre de máxima confianza de Francisco de Narváez”.

Si se buscan más vasos comunicantes es posible encontrarlos, ya que otro resonado pase fue el de la también ex diputada nacional Natalia Gambaro, a quien Scioli designó como normalizadora de la entidad que había presidido el padre Grassi. Gambaro también provenía del peronismo disidente y se pasó al sciolismo.

Todos estos pases del denarvaísmo al sciolismo fueron casi inadvertidos. Cualquier seguidor habitual de las noticias hubiera pensado que el Colorado estaba poniendo fichas a la candidatura presidencial del gobernador bonaerense, para luego anotarse como precandidato a gobernador. Sí, el Colo se anota como candidato, pero esta vez por el massismo. Algo extraño tal vez, si no se conocieran los vaivenes de Martín Insaurralde.

2015/01/08

El debate de las izquierdas y su encrucijada

La noticia de que el perro Santillán podría arribar al Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) de buena performance en las últimas elecciones, podría resultar importante, si uno no conociera cómo está hecho el palo de la izquierda. Sin embargo bajo el rótulo de izquierda, en el imaginario colectivo, entran diferentes variantes, que van desde el gubernamental Frente para la Victoria, hasta pequeños grupos anarquistas, pasando por las diferentes variantes trotskistas, maoístas, socialdemócratas, nacionalistas revolucionarias, autonomistas, y que en muchos casos son parte de las principales alianzas partidarias de la Argentina. Están como se había señalado en el FpV, pero también en el Frente Amplio- Unen que integran partidos tradicionales como el de los radicales, los socialistas y otros. Hay mucho grupo de izquierda que solamente se dedica al trabajo sindical, como otros a los movimientos sociales, lo que se dio en llamar la izquierda social. El espectro es sumamente variado y la crisis teórica que viene padeciendo la izquierda desde hace algún tiempo no da posibilidad de dirimir las diferencias a través de un debate que pueda llamarse riguroso. Es como la demultiplicación de las religiones, sólo es cuestión de fe.
El punto de partida era el acercamiento del Perro al FIT tal como aparentemente lo señalara el dirigente ferroviario, el Pollo Sobrero. El FIT es un frente en primer lugar de tres corrientes del trotskismo, que no permitirían la intromisión de grupos o personalidades no afines a sus principios. Tal como señalara mi amigo Daniel De Santis, todo lo que no cuadra con ese esquema es tildado de estalinista, y los estalinistas se convirtieron en su principal enemigo. Santillán viene de otro palo, del maoísmo. Lo veo difícil. Me gustaría que pudiese ser, pero lamentablemente gran parte de la izquierda aún sigue encapsulada en debates anodinos. Ojo no digo viejos debates, no digo debates de dinosaurios, sino debates anodinos, debates que se impusieron tras la derrota de las izquierdas revolucionarias a fines de los ’70. Obviamente que hoy los debates no son los mismos, pero lo que no debiera dejar de ser igual es el rigor teórico y político de los debates. Hace poco respondí que no existía el modo de producción socialista, que el socialismo es un proceso de transición entre dos modos de producción, a saber, el capitalista y ese que Marx denominaba como el imperio de “De cada cual según su capacidad y cada cual según su necesidad”. La sociedad de iguales, el comunismo. Afirmar la no existencia de un modo de producción socialista, me hizo pensar en qué estaba pensando, ya que de eso hoy ya no se habla. Aunque 40 años atrás era algo que ningún activista desconocía.
En los setenta el debate entre trotskismo y estalinismo había sido superado, o mejor dicho, eclipsado por otros debates más importantes. El problema era la vía de la revolución, lo otro quedaba como un debate de las izquierdas que apuntaban al parlamento, mientras desde el clasismo revolucionario se planteaba si era el foco, la insurrección o la guerra popular prolongada. Según los trotskistas tanto Guevara como Mao o Ho Chi Minh eran estalinistas. Para los estalinistas eran apresurados y posiblemente revisionistas.
Obviamente la izquierda tiene muchos debates viejos pendientes, pero muchos por hacer y que conciernen a la actualidad. Por ejemplo considerar a Evo, Correa o Chávez como reformistas resulta un síntoma grave.
La unidad de las izquierdas a pesar de todo no se realiza con debates programáticos, también se deben hacer, pero el punto de partida es la unidad de acción, el trabajo conjunto en los sindicatos, en los barrios, en la base. En la confianza que se gana sabiendo que el compañero enfrenta a un mismo enemigo. Sin eso el debate es metafísico.

Cuando todo indicara que el gobernador Daniel Scioli se hubiese convertido en el heredero del kirchnerismo tras 12 años de gobierno, y que sus principales contrincantes son Mauricio Macri y Sergio Massa, es cuando no deja de aparecer la necesidad de una izquierda que pueda torcer todo eso.

2015/01/04

Bolivia- Elecciones y auge económico

Cualquier balance que el gobierno de Bolivia haga del año que concluyó no puede ser más que satisfactorio. El presidente Evo Morales Ayma, el pasado 12 de octubre, fue reelegido por poco más del 62% de los sufragios, demostrando además de un muy fuerte liderazgo, la presencia de una fuerza política y social cada vez más aceitada y que ante cada acontecimiento nuevo, emprende nuevos desafíos organizativos. El crecimiento de la economía del país del altiplano llegó en 2014 al 5,7% y se prevé que en el año que comienza, el PIB (Producto Interno Bruto) rondará el 6%. El empresariado boliviano, otrora adverso a Morales, hoy saluda la gestión del mandatario aymara (ver aparte), mientras que los trabajadores nucleados en la clasista Central Obrera Boliviana (COB) le dieron en el último año un nuevo impulso al proceso de cambio y su injerencia fue determinante en los comicios del 12 de octubre. No significa que las tensiones entre empresarios y trabajadores hayan desaparecido, todo lo contrario, hoy intentan ser reguladas desde la gestión estatal con el objetivo de llevar adelante la denominada Revolución Democrática y Cultural. Pero a pesar de ciertos avances, ahora el año comienza con nuevas tareas, y una de ellas son las elecciones subnacionales que se realizarán el próximo 29 de marzo. Allí se elegirán gobernadores, alcaldes, asambleístas y concejales. El Movimiento al Socialismo-Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) se vuelve a jugar una fuerte apuesta en dichos comicios. No se trata de conservar el poder construido sino de profundizar el proceso de cambio, y dar saltos tanto cualitativos como cuantitativos.
Desde octubre de 2013, un año antes de las pasadas elecciones presidenciales, el presidente Evo Morales instó a toda la fuerza política y social que gira en torno de su proyecto a redoblar las distintas apuestas que esa fuerza viene desarrollando desde la asunción al gobierno, en enero de 2006. Si bien lo que se conoce como proceso de cambio en Bolivia data de los albores de este siglo cuando se produjera la llamada Guerra del Agua (2000) y que posteriormente permitiera que en 2005 fuera elegido Evo como el primer presidente indígena del país del altiplano, una vez llegada esa fuerza social al Palacio Quemado, los desafíos se multiplicaron y continuaron así las diferentes fases de un proceso que aún conserva esas marcas indelebles de eso que en cualquier lugar del planeta es un cambio de época, un ciclo de transformaciones que para nadie pasa inadvertido. El proceso boliviano –al igual que el que se da en Ecuador– es lo más semejante a lo que en otros tiempos se denominaba procesos revolucionarios. Los tiempos son otros, sin dudas, pero esas experiencias invitan a soñar con un mundo más justo.
En octubre de 2013 Evo instaba a sus seguidores a profundizar el proceso de cambio, traduciéndolo cuantitativamente. Proponía incrementar los porcentajes alcanzados en elecciones anteriores. Se sabe que toda mejor performance cuantitativa siempre redunda en un mejor posicionamiento cualitativo. Hubo un dato sobresaliente al respecto y fue que en 2014 la COB, manteniendo su autonomía, se sumó al proyecto de cambio, dándole así al rumbo liberador una característica singular. Que una central obrera ubicada a la izquierda de un gobierno transformador, y que contando además con más de 2 millones de afiliados, se defina de tal forma, resulta un dato que no deja de sorprender a cualquier adepto al cambio social, fundamentalmente, los que no viven en Bolivia. La COB no dejó de señalar que de lo que se trataba era de aislar definitivamente a la derecha y transformar en irreversible lo alcanzado hasta la actualidad.
Desde octubre de 2013, Evo Morales instó a sus seguidores en cuanto a que a las presidenciales de un año después era necesario llegar a través de una gran movilización popular y que los principales artífices de ese triunfo no podían ser otros que los dirigentes locales. Principalmente debían ser los alcaldes pero también los líderes de los movimientos sociales. Es sabido que un liderazgo como el de Evo Morales es capaz de traccionar una marea de votos muy importante, aunque las representaciones locales no sean demasiado atractivas. Esto genera indudablemente un centralismo electoral que muchas veces provoca distensión en las gestiones municipales, y por ende un descuido de ellas. Total se va a ganar igual, piensan algunos, a los que sólo les importa mantener un cargo público. En tal sentido, Evo fue muy duro con respecto a ese tipo de displicencias y les tiró gran parte de la responsabilidad a los que deben acumular sufragios desde las bases mismas. El principal argumento era que ellos son los que mantienen una relación cotidiana con los ciudadanos, y a su vez que desde esos lugares también deben ser un ejemplo de gestión.
Teniendo en cuenta que la campaña se inició en octubre de 2013, y que el principal objetivo era sumar para las presidenciales de un año después, habría que pensar que resulta de gran importancia todo el trabajo realizado, ya que poco más de cinco meses después se realizarán las elecciones subnacionales, en las cuales se elegirán gobernadores, alcaldes, asambleístas y concejales.
En marzo el Mas- Ipsp intentará avanzar sobre las provincias que siempre le resultaron más esquivas, como lo es la región denominada la Media Luna (Santa Cruz, Tarija y Beni) En las elecciones anteriores el actual gobernador de Pando Luis Adolfo Flores Roberts pudo romper con la vieja hegemonía del ex prefecto Leopoldo Fernández.
El pasado lunes 29 de diciembre fue el último plazo para que las diferentes alianzas políticas presentaran las listas de los candidatos para marzo, ante el Tribunal Supremo Electoral (TSP). En referencia a la alianza oficialista, previo a ello el presidente les pidió a las organizaciones del Mas- Ipsp, calcar el tejido social en la lista de candidatos para los comicios. Según la Agencia Boliviana de Información (ABI) Evo dijo que “No sólo un sector social puede acaparar las candidaturas”, en relación a algunos roces y pugnas entre militantes del partido. “Hay que hacer el tejido social, todos los sectores sociales tienen que estar en la plancha” de candidatos, señaló el mandatario y lamentó que algunos grupos quieran imponer candidaturas bajo amenaza de iniciar bloqueos de caminos, una medida que promueve -dijo- gente infiltrada que elude el diálogo para consensuar los nombres de candidatos.
“Queremos ganar las alcaldías, pero movilizándonos todos de manera conjunta para que sigan llegando obras”, remarcó Evo.
Por su parte el presidente del Senado y militante del Mas Eugenio Rojas, atribuyó los conflictos surgidos en el proceso de selección de candidatos del partido, a la democracia abierta y participativa que ejercen las organizaciones sociales. En el Mas “no se imponen los candidatos desde arriba (...), estamos construyendo una democracia más abierta, más participativa. Una elección desde las bases es complejo, difícil (y) nos va traer problemas, pero así es la democracia verdadera y es complejo llegar a un solo candidato en algunos lugares”, dijo.
Sin dudas un proceso complejo que pone en juego una vez más, la creatividad de las organizaciones populares, con el propósito de profundizar el proceso de cambio.

 En cinco años
La soberanía alimentaria está cerca

Bolivia pretende ser un país libre de dependencia alimentaria. Así lo afirmó el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Julio Roda, señalando que en unos cinco años se logrará ese cometido y que a su vez la expectativa es exportar la producción agropecuaria con valor agregado. Según ABI, el funcionario señaló que “máximo en cinco años, Bolivia va ser un país libre de dependencia alimentaria de otros países, va a ser un país soberano”, le dijo a una televisora local.
Esto cuadra con los datos del Viceministerio de Desarrollo Rural y Tierras, en los cuales se indica que la superficie de cultivos de producción creció en 2014 de 2,5 a 3,5 millones de hectáreas, y eso representa un 40% más que en 2013.
En la región de Santa Cruz, considerada la más próspera del país, la superficie cultivada llegó a 2,4 millones de hectáreas, de las que 1,2 millones le corresponden a la producción de soja y el resto a otros productos como arroz, trigo, sorgo, girasol, entre otros.
Según dijera el presidente de la CAO, “solamente nos falta trigo, nosotros necesitamos producir 160.000 hectáreas para cubrir la demanda nacional de trigo. Este año (por 2014) hemos tenido incremento en el 96% de productividad de trigo” resaltó, agregando que 2014 fue un año difícil por las intensas lluvias e inundaciones que afectaron a varias zonas productoras de alimentos, pero señaló que el desafío es superar las dificultades climáticas con más tecnificación, fertilización y siembra directa, entre otras medidas que deben contar con el apoyo del gobierno nacional.
La soberanía alimentaria es uno de los pilares a los que apunta la Agenda Patriótica del Bicentenario 2015, y que representa el principal programa de gobierno.