En 1957 Bosley Crowther escribía una reseña sobre el film …And God Created Woman (1956) para el NYT, en donde exaltaba la figura de Brigitte Bardot, su principal protagonista, una joven actriz francesa que comenzaba una excepcional carrera artística. Crowther escribía por entonces en referencia a Bardot: “She is undeniably a creation of superlative craftsmanship”. “BB” encarnaba a la perfección al emergente sex symbol, una invención reciente de la humanidad.
La reivindicación femenina de género resulta imposible, si no es a contramano de ese proceso de producción de la mujer como objeto. En la película señalada, del cineasta Roger Vadim, la bella mujer siempre estaba expuesta, incluso a ser golpeada El psicoanálisis logró circunscribir muy bien cómo, la fascinación estética es capaz de entorpecer la razón. Es imposible que esto último no sea una tensión insalvable.
Además de ser una libreta en la que uno guarda diferentes ideas, este blog sirve como archivo de las diferentes notas publicadas en diversos medios gráficos y digitales.
2016/03/29
2016/03/24
No creo que haya que luchar si no es para vencer.
El 24 de Marzo de
1976, me sorprendió en Mar del Plata. Fue mi último período de vacaciones bien
extenso. 1 mes en la feliz. Tenía 22 años y hacía menos de uno que había salido
de la colimba. Probablemente, la situación me había despolitizado. El maoísmo me
había dejado de a pie e intenté canalizar mis rebeldías espontáneas y mi poca adaptación
al sistema a otras cosas. El fútbol y la ciencia ficción me llegaban para ello.
Más tarde el psicoanálisis de Lacan. El mismo que posteriormente me devolvería
el compromiso con la lucha de clases. Desde los 12 años dejé la religión, hace
bastante. No creo que haya que luchar si no es para vencer.
2016/03/22
Van Helsing y la lucha ideológica
Cuando se ve o lee Dracula atentamente, es posible percibir que en verdad no se trata de una lucha entre un vampiro que resucita por las noches y los humanos; sino principalmente entre dos creencias, dos concepciones del mundo. Van Helsing (como buen científico) sabe que no puede apartarse de ninguna de las dos, que debe meterse de lleno en las dos; porque si no es imposible actuar y mucho menos vencer. La denominada lucha ideológica tiene la misma matriz.
2016/03/16
De la indiferencia al analfabeto político
A lo largo de los años kirchneristas, se dijo incontables veces que, se había recuperado la política, agregando que, “como herramienta de transformación”. Esto suponía que una masa crítica -en la que se incluía a una importante franja juvenil- volvía a tener confianza en una vieja práctica que había sido rechazada categóricamente por gran parte de la ciudadanía. De todas formas; el rechazo, la crisis de representatividad no son equivalentes a la indiferencia. En los primeros hay una gran cuota de politización, en todo caso de “política negativa” al decir de Gramsci; mientras que en la indiferencia hay un rasgo diferente. Algo bastante rebelde para la comprensión, de todos aquellos que hacen de la política un centro de actividad ineludible. Al resto no le incumbe. Los que no creen en la magia, nunca se preguntan el porqué de su incredulidad. En cambio para los primeros las respuestas casi siempre rozan el facilismo, o intentan creer que se trata de algo temporal. Ya volverán a creer en la política, dicen, como si se tratara de algo ineludible.
La afirmación de que la política había vuelto como herramienta de transformación, tiene diferentes andariveles. Rescataremos uno que es el que supone que la ciudadanía volvió a interesarse por la cosa pública y el tomar partido. En la ideología que predomina en el Pro, por lo contrario se impone la idea de que el destino pasa por el esfuerzo personal y la iniciativa individual o privada. Si la cosa pública importa es por la razón de que ésta no debe entorpecer la libertad de lo privado. Eso también es tomar partido. Sin embargo la toma de posición no está ligada a transformarse en orgánica. Tanto el kirchnerismo como el Pro formaron masas ideológicas, que en su mayoría no se expresan partidariamente.
Comparto la idea de Bertolt Brecht de considerar al analfabeto político. "No sabe que el costo de la vida depende de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece diciendo que odia la política". Aunque pienso que hoy son justamente las organizaciones políticas las que crean a ese analfabeto, tanto impidiendo su acceso a ellas, como educándolo por dentro para la salvación individual.
La afirmación de que la política había vuelto como herramienta de transformación, tiene diferentes andariveles. Rescataremos uno que es el que supone que la ciudadanía volvió a interesarse por la cosa pública y el tomar partido. En la ideología que predomina en el Pro, por lo contrario se impone la idea de que el destino pasa por el esfuerzo personal y la iniciativa individual o privada. Si la cosa pública importa es por la razón de que ésta no debe entorpecer la libertad de lo privado. Eso también es tomar partido. Sin embargo la toma de posición no está ligada a transformarse en orgánica. Tanto el kirchnerismo como el Pro formaron masas ideológicas, que en su mayoría no se expresan partidariamente.
Comparto la idea de Bertolt Brecht de considerar al analfabeto político. "No sabe que el costo de la vida depende de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece diciendo que odia la política". Aunque pienso que hoy son justamente las organizaciones políticas las que crean a ese analfabeto, tanto impidiendo su acceso a ellas, como educándolo por dentro para la salvación individual.
Let it be Buitre
Si la lectura que
se hace -del debate en Diputados sobre el pago a los Buitre-
resultara simplona, lo que primero aparece en escena, es que el gobierno de
Mauricio Macri intenta revertir un default que data de 15 años, para
generar confianza en los inversores, y sacar el país de un pozo; y por otro lado
una oposición que intenta poner palos en la rueda, para esmerilar la
gobernabilidad. Esto es lo que los medios hegemónicos intentan instalar como
contradicción. Si con el anterior gobierno se trataba de “Patria o Buitres”
ahora la ecuación pasaría, por la imperiosa necesidad de pagar para impedir la
crisis. Esta lectura parece confeccionada más para la tribuna que para el
abordaje concreto de lo que realmente sucede en la economía y su repercusión en
el tablero internacional.
El kirchnerismo
no es que se oponga al desendeudamiento, pues ya lo puso en práctica en 2005 y
2015, abonándoles al FMI y al Club de Paris; lo que cuestiona es la eficacia
del pago que se intenta realizar pero fundamentalmente el trato con una parte
de los capitales especulativos, a los cuales se les abonará en una situación
completamente desfavorable y que es muy probable que tras el pago vuelvan por
más ya que “Este
proyecto, para pagar esta enormidad y con estos riesgos, no pone ningún límite
a la emisión (de deuda)”dijo Axel Kiciloff
La
posición esbozada es diferente a la del Frente de Izquierda que propone no
pagar, sean cuales sean las condiciones para
ello. Tal vez no está mal, pero planteado de esa manera se vuelve completamente
testimonial o abstracto. La propuesta del diputado Néstor Pitrola de constituir
una comisión que investigue la deuda ilegítima integrada por los trabajadores
no resultaría descabellada si no estuviera planteada dentro de relaciones de
fuerza completamente imaginarias. La política histórica de grandes segmentos de
la izquierda, de plantear tácticas aisladas del proceso real que hacen las
masas, siempre conducen al aislamiento, y son justificadas con posiciones
doctrinarias propias del más recalcitrante sectarismo. Hasta ahora en el único
país en el que no se pagó la deuda y se puso en marcha un juicio a la
ilegitimidad de ella, es en Ecuador a partir de la revolución ciudadana que
conduce el presidente Rafael Correa.
Es
importante señalar las palabras de la diputada del FpV Juliana Di Tullio quien
puso sobre la mesa un dato que no es menor: “Estamos frente a un papelón internacional porque nuestro país propuso
los 9 principios frente a los buitres y seríamos el primero en omitirlos.
Espero que no se vote a favor" dijo Di Tullio. Vale señalar que el
gobierno anterior llevó a todos los foros internacionales la cuestión de los
Buitre, y no por una razón estrictamente nacional sino porque si la Argentina
queda entrampada en esos pagos, sienta un crucial precedente para cualquier
Estado del mundo que intente reestructurar su deuda, con lo cual siempre se
quedaría bajo la tutela y subordinación del capital financiero
internacional.
Según informaba Télam el
pasado 10 de septiembre, la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó los nueve principios impulsados
por Argentina, y consensuados por el Grupo de los 77 + China, para la
restructuración de la deuda de los países, entre los que se destaca que si una
renegociación de deuda es aprobada por “una mayoría cualificada”, esta debe ser
acatada por el resto de los tenedores de títulos.
Además, los Estados deberán hacer una reestructuración “como último recurso”, tendrán “la obligación de abstenerse de discriminar arbitrariamente a los acreedores”, y deberán incluir “cláusulas de acción colectiva” que destaquen la preeminencia de las mayorías “en sus emisiones de deuda”.
Además, los Estados deberán hacer una reestructuración “como último recurso”, tendrán “la obligación de abstenerse de discriminar arbitrariamente a los acreedores”, y deberán incluir “cláusulas de acción colectiva” que destaquen la preeminencia de las mayorías “en sus emisiones de deuda”.
Argentina fue la
que logró que la ONU se pronunciara por estos principios, y hoy es quien viene
a romperlos para cerrar filas con las únicas 6 naciones del planeta que se
habían opuesto a ello: Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Alemania, Israel y
Canadá. La votación en la
ONU a su vez había contado con el apoyo de 135 votos a favor, los mencionados 6
en contra y 40 abstenciones.
2016/03/06
Reflexiones mínimas
Según los medios
hegemónicos cualquier reclamo proveniente de los sectores populares, debe
necesariamente estar emparentado al kirchnerismo, debido a que como "buscan
impunidad" presionan con reclamos justos, pero no realizados por sus verdaderos
perjudicados. Por eso mismo aunque sean justos, deben ser desechados.
Lo que lograron los gobiernos progresistas en la región es
que la gente de izquierda, no se sintiera tan marginal. No necesariamente se
tenía que estar de acuerdo con esos gobiernos, pero la típica marginalidad
(expresada muchas veces en desprecio) se eclipsó. Es probable que muchos
jóvenes hoy, no entiendan esto, porque dejaron de ser niños a lo largo de los
últimos 15 años.
2016/02/29
Las proporciones del peronismo. Una breve aproximación
En la realidad política
no es lo homogéneo lo que perdura. Es justamente lo contradictorio, lo
heterogéneo lo que sí tiene vitalidad. De otra forma no podría entenderse la
supervivencia del peronismo. En él sobreviven diferentes tendencias históricas,
todas amoldadas a un estricto y gramsciano “teorema de las proporciones
definidas”. La derecha y la izquierda,
los avanzados y los retardatarios, los traidores y los arribistas, el borracho
y el perro; siempre en una proporción definida en cuanto a cuánta dirección y
cuánta base, siempre verticalizada. Las bases en el peronismo casi siempre
esperan las órdenes, a menos que quienes deban darlas, se encuentren fuera del
radio de actividad. La resistencia peronista con el líder en el exilio, no
esperaba, se autogestionaba. Uno esperaría igual conducta de los autoconvocados
K, qué no caigan en obedecer o encolumnarse con dirigentes dudosos.
Muchas de las
diferentes posiciones encontradas, casi siempre tienen su referencia en el mismísimo
Perón, y de ahí cómo el líder aunaba lo diferente. Desde su surgimiento en la escena política
Juan Domingo Perón se enfrentó a diferentes coyunturas, con determinados aliados
en determinadas situaciones, cambiando planes y aliados de acuerdo a sus
previsiones tácticas. No siempre acertó, y eso por ejercer una conducción
algunas veces solitaria y siempre demasiado vertical. No siempre, sus supuestos
seguidores lo hicieron de forma acorde a la denominada “lealtad”. No pocas
veces se impusieron las interpretaciones, una hermenéutica del decir del líder,
para justificar el accionar autónomo. Hay un peronismo de los trabajadores,
otro de los burócratas (sindicales y políticos), un peronismo de los doctores, otro
de los empresarios, incluso hubo un peronismo militar, pero en su mayoría un
peronismo arraigado en las masas populares. Hay un peronismo libertario y otro
que siempre está dispuesto a negociar con los poderosos su integración. Cada vez que se pone en marcha una
reestructuración todos esos sectores quieren conducir. La derecha nunca dejó de
tomar partido con respecto a quiénes deben conducir y de qué forma al
peronismo. Para eso contó siempre con ese sector especulador. La izquierda en
su gran mayoría se priva de hacerlo debido a un rasgo inercial de infantilismo.
2016/02/15
La teoría y la disputa por la verdad
El desarrollo de
la teoría hoy no es algo que sea muy bien visto o que tenga demasiada buena
prensa. Por una cuestión casi instintiva -desde el sentido común imperante al
igual que desde las mismas usinas conceptuales del Establishment-, se
recomienda no ahondar demasiado en nada que lleve algún rastro de abstracción
ya que lo importante es el efecto, el resultado. Algo que, en medio de una
cantidad de vulgaridades poco atractivas, se impondrá como sobresaliente, como
exitoso; aunque esté condenado al desgaste, y que cualitativamente no se
diferencia demasiado de lo que en su irrupción pudo distanciarse. Había
resultado una diferencia de matiz, de contraste, pero no de propiedades
básicas. Desde una visión conservadora o reaccionaria, la teoría resulta
innecesaria o tal vez en esa afirmación se dé por sentado que no hace falta
ninguna conceptualización nueva a la ya existente, encubierta ella como
realidad fáctica.
Tampoco resulta
demasiado convincente, el desarrollo teórico, a la luz de razonamientos propios
a un sentido común transformador o libertario que privilegia antes que nada la
experiencia y los resultados prácticos. En las últimas décadas, la mayoría de los
discursos disruptivos como pueden ser el marxismo o el psicoanálisis, fueron
cooptados en su casi totalidad por el Discurso de la Universidad; construyendo
una visión hegemónica acerca de que no tienen otra condición de posibilidad más
que en el seno del academicismo. Esto conlleva casi explícitamente la
profundización de la división del trabajo, ahondando la grieta entre la labor intelectual
y la manual. De esta forma la verdad de la teoría ya no es práctica, o en todo
caso ella está referida al conocimiento indirecto, o sea, a la práctica de los
otros. Que discursos transformadores hayan sido cooptados por el discurso
académico, son el resultado de las grandes derrotas culturales sufridas a fines
del pasado siglo. El academicismo como aparato ideológico de Estado viene así a
absorber y acondicionar a saberes que tuvieron su irrupción por fuera de sí,
aunque necesariamente ellos deban ser inscriptos en el desarrollo del Discurso
de la Ciencia. La perspectiva de esos
discursos disruptivos terminó siendo sumamente crítica de lo que hoy los volvió
a encerrar en los límites intrínsecos del pensamiento dogmático. Por esta
cuestión señalada, la principal tarea teórica debiera ser romper con esos
límites y desarrollarse en el territorio adecuado. Esto último sólo es posible
en un proceso gradual de desconexión institucional con los principales enclaves
del academicismo, para poder iniciar desde otros lugares un desarrollo autónomo
que apunte a una nueva
institucionalidad.
Los trabajadores, los movimientos sociales, los artistas,
los poetas deben tener sus propios intelectuales, que piensen y definan con
autonomía del sentido común académico, y que lo pongan también en tela de
juicio. Desarrollar el discurso teórico desde esos territorios producirá un
cambio sustancial en las relaciones de fuerza que enfrentan la supremacía de la
verdad. Esto pareciera utópico si nunca hubiera existido.
2016/02/08
La crueldad en la toma de posición
En la mayoría de
las películas de acción la trama siempre impone la construcción de uno o varios
personajes a los cuales en algún momento les debe llegar la justicia o el
castigo. Esto conlleva la necesidad argumental de que el espectador desee
fervorosamente que así sea. ¿Qué debe suceder para que el que pasivamente
observa un film, tome partido y deje atrás la indiferencia o la neutralidad? Sin
dudas resulta una pregunta interesante, para buscar a partir de ella algunos de los elementos
que juegan decisivamente en la conformación del tomar posición. Si en las
películas esto resulta paradigmático y sujeto a cierta temporalidad, habría que
precisar que no son elementos tan distintos, los que están presentes en la
información, en los noticieros; y que tienen la capacidad de formar opinión
pública e incidir en las tomas de posiciones.
En lo referido a
los films si se hace una apreciación rápida se podría decir que todo gira en
torno a la identificación. El espectador puede encontrar en determinados
personajes a sus equivalentes, no sólo en lo que a él mismo atañe sino también
a personas de su círculo más cercano. Pero hablar nada más que de
identificación es caer en un circuito especular y restringido, sin ver el porqué
de la misma. Suponer que todo el mundo quiere que suceda un hecho justo y que
triunfen los buenos no son expectativas tan acordes a lo que cotidianamente se
vive. Tienen que haber otros elementos, para que se haga preponderante el deseo
de justicia. Un elemento recurrente que permite que el espectador tome partido,
es el de ser solidario con los que son víctimas de la crueldad humana. El dolor
y el sufrimiento nunca logran pasar desapercibidos. El que infringe dolor, se
pone al público en contra, casi como si fuera el victimario propio. Sin dudas
esto se produce a través de la identificación, tanto de las víctimas como de
los que vengarán el sufrimiento. No hay en este mecanismo nada de religioso ni
humanista como tal vez se podría suponer. Todo lo contrario. El victimario debe
ser ajusticiado y con rigor. Veamos un ejemplo.
En la película sueca
We are monsters (2015) del género
rape & revenge, es posible ver cómo se produce el secuestro de una joven
mujer australiana, por parte de dos hombres que, no lo hacen para pedir rescate,
sino para realizar con ella todos esos actos que les darán satisfacción a sus
más sádicas pasiones. Ningún espectador les ofrecería la otra mejilla a esos
personajes. Uno de ellos violará dos veces a la mujer en medio de llantos
desconsolados. Ella en un momento de la trama logra escapar y logra en el
intento que uno de sus perseguidores quede atrapado entre aspas metálicas que
le trituraron gran parte del cuerpo como si fuera un embutido. Habiendo visto
todo lo anterior a esa escena, ningún espectador podría espantarse, y mucho
menos cuando la mujer se toma venganza del otro hombre, quien fuera
precisamente quien la había violado. Ella logra atarlo a una silla, mientras él
desde ese lugar le dice que cuando se libere la irá a matar, y violar
nuevamente, aunque en ese caso sea el cadáver. Ella ya se predisponía a huir
del lugar cuando al escuchar lo anterior, decide con un martillo abollarle
completamente el miembro viril. Nadie podría solidarizarse con esos victimarios
convertidos en víctimas. Cuando los villanos no hacen uso indiscriminado de la
crueldad, es posible que se conviertan en personajes simpáticos, y que alguna
vez despierten el deseo del público de que puedan ganar. Muy probablemente los
villanos de Batman entren en esa categoría.
La presencia de
la crueldad afecta la economía del goce, por eso no resulta indiferente y lleva
a tomar posición. En política esto no debe descuidarse, aunque a veces se pretenda hacer pasar la crueldad
como revancha contra victimarios. El desarrollo y visibilización de las problemáticas de género, se dan en consonancia a esa imposible indiferencia.
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2016/01/29
la ideología del macrismo
El macrismo está
llevando adelante una práctica política, que va marcando en su andar fuertes
estigmas ideológicos. Lejos de ser una acción neutra o emparentada con los viejos
paradigmas, la acción actual de gobierno, traza lineamientos muy precisos
contrastándolos fuertemente con los anteriores 12 años de gestión kirchnerista. "Lo que sucede hoy es culpa de lo anterior". De tal manera reactualiza viejos axiomas
de la derecha, en un contexto donde siendo las representaciones políticas sumamente
endebles, permiten que eso fluya y tenga mayor asidero en un sentido común que
en términos generales, rechaza las ideologizaciones.
El despido masivo
de empleados estatales, la represión a manifestaciones como las de Cresta Roja o
la municipalidad de La Plata, el encarcelamiento de dirigentes sociales como
Milagro Sala; lejos de ser enmarcados en lo que corresponde a un plan de ajuste,
son evaluados como el saneamiento de un Estado que gastaba en demasía en
mantener un aparato clientelar y corrupto. Por ese motivo los trabajadores
despedidos eran ñoquis o militantes, que no tienen ningún derecho al reclamo,
ya que el gobierno que los contrató perdió y se fue. Milagro Sala a la espera
de que se le encuentren pruebas diferentes a las por la que está detenida, es
acusada mediáticamente de corrupta, lo que permite estigmatizar a su vez todos
los dirigentes sociales.
El paradigma ideológico
que pareciera ir instalándose, es que no existen derechos colectivos. Los
ciudadanos no tienen ningún derecho a lo que venga del Estado, es decir a lo
que viene de la recaudación de los impuestos de la "gente decente". Lo que prima
para alcanzar una meta, es el esfuerzo individual.
Todo este
andamiaje ideológico fue construyéndose durante el gobierno anterior. Fueron
los principales medios los grandes artífices del contrarelato. Como una suerte
de condensación, confluyen en él la corrupción, el narcotráfico, la
inseguridad. Todas formas de dinero fácil propiciadas desde arriba, y que se
irían articulando transversalmente con las organizaciones sociales que reclaman
derechos. Todo esto es un pack muy fuerte que se articula en el imaginario
colectivo, y que no diferencia por ejemplo, a los que cortan la calle por un
reclamo, a los trapitos, o a los delincuentes que roban en una verdulería. No diferencian
al trabajador extranjero del narcotraficante, y los meten dentro de una misma
bolsa. Suponer que esta labor de deconstrucción puede realizarse nada más que
desde los medios, es pecar de ilusos. Esto debiera ser uno de los ejes de la
tarea militante, en el puesto de trabajo, en el barrio, en la escuela;
intentando demostrar en lo cotidiano las falacias que todos consumimos. Si eso
no fuera posible, la cosa seguirá marchando para otro lado.
2016/01/26
La inevitable ausencia de Macri en la cumbre de la Celac
La deserción del
presidente Mauricio Macri a la cumbre de la Celac, que tendrá lugar mañana
miércoles en Quito, abrió una serie de conjeturas y suspicacias algo
desopilantes. Según se informó el presidente argentino no viajará a Ecuador por
razones de salud. Por esa misma causa no tendría que haber viajado a Davos y
tampoco a Córdoba en el día de la fecha. El diagnóstico es el mismo, la fisura
de una costilla.
Algunos salieron
a decir que lo que Macri intentaba eludir era la inevitable confrontación con
el mandatario de Venezuela Nicolás Maduro. "O nos respetamos todos o se acaban las reglas de
juego en esta batalla por la nueva América y la nueva historia. Así se lo digo
al presidente de Argentina que viene agrediendo a Venezuela: O nos respetamos
todos o se acabó esta historia. Respeto a Venezuela, respeto a la patria de
Bolívar" dijo Maduro el pasado fin de semana. Otros fueron más
lejos señalando que a Macri le brotó el miedo, y que tampoco quería ver la
estatua de Néstor Kirchner presente en la sede de Unasur situada en el distrito
quiteño de la Ciudad de la Mitad del Mundo.
Lo
que Maduro debiera revisar es este señalamiento de “batalla por la Nueva
América y la nueva historia”. Si bien Mauricio Macri se pronuncia por la
novedad y el cambio, su modelo continental no es precisamente el de una Nueva
América. Lo que tanto Macri como la mayoría de la derecha continental propician
es el retorno a la Vieja América. Existen salvedades como la que representa con
ciertas ambigüedades el presidente colombiano Juan Manuel Santos, pero no son
la regla general.
Más
que intentar explicar la ausencia de Macri, por temor o por la presencia de
estatuas; habría que saber que en la Vieja América, organismos como la Celac o
la Unasur, estarían de más. Si en la región se está produciendo un viraje a la
derecha es probable que en pocos años esos organismos tiendan a desaparecer.
2016/01/25
Crisis de la Retórica
Hoy no resulta
fácil proponer un discurso político. El común pareciera haberle dado vuelta sus
retóricas y haberle mostrado el vacío. Siempre se suponen segundas intenciones,
además de no mostrar nunca la primera. Todo discurso tiene un destinatario. Hoy
las principales elaboraciones van dirigidas hacia los que ya son parte de un
alineamiento ideológico. Las mismas parecieran ser más elementos para cohesionar
y dar sentido que para proseguir con la construcción de un pensamiento
arraigado en la experiencia. Este último necesita no sólo ver los pros, sino
también los contras. Hoy eso no está dentro de ninguna agenda. El que mira las
contras corre el riesgo de ser catalogado de anti. En todo discurso priman las
vaguedades y las afirmaciones que colindan con su opuesto. La solución a esto
no puede ser más que teórica.
2016/01/20
Violencia semántica y reconfiguración del peronismo
El macrismo está
librando una guerra simbólica preventiva, basada en una demagogia semántica de
alto calibre. Preventiva ya que sabe que con las políticas económicas que está
llevando adelante la bomba le estallará más temprano que tarde, pero intenta
por todos los medios mostrar que si eso sucediera es debido a la “pesada
herencia”, y fundamentalmente por la existencia de sectores ultrakirchneristas,
que están conspirando contra la gobernabilidad. Los fantasmas destituyentes son
alimentados por casi toda la red informativa, que bombardea con la existencia
de militancia corrupta, que está dispuesta a resistir bajo el mando estratégicode CFK desde su exilio en el Sur. Por esa razón la guerra santa es contra todos
esos activistas “ñoquis” enquistados en el Estado, a los que hay que descabezar
para que no arremetan; también a dirigentes sociales como Milagro Sala por
estar promoviendo la violencia; y voltear a periodistas como Víctor Hugo y
destruir la ley de medios, el Afsca, por considerarlos como resguardo
militante. También golpear fuerte a las alianzas que tuvo el kirchnerismo a
nivel continental, principalmente a Venezuela. La intervención de Macri en el
Mercosur fue en ese sentido bastante elocuente. Todos esos demonios son los que
no quieren que al macrismo le vaya bien, y por eso “hay que aniquilarlos”. Todos
los ciberoperadores, presentes en los principales portales de internet, no
hacen más que promover esa violencia simbólica. Cualquier parecido con tiempos
peores, no es simple coincidencia. Siembra consensos en un sentido común
reaccionario bastante arraigado en la cultura argentina.
Otra de las
principales preocupaciones del Establishment es acondicionar al peronismo, para
cuando el macrismo se gaste, porque saben que va a ser así. Sin embargo necesitan que cuando eso suceda ya hayan derrumbado muchos obstáculos. No son pocos los columnistas
de los medios hegemónicos que llevan adelante
esta misión. Joaquín Morales Sola es el que más se destaca en esa labor
militante. Ellos quieren un peronismo disciplinado, con vocación de diálogo, y
por sobre todo que pueda sacarse de encima a todo el kirchnerismo. El ex
candidato presidencial por el Frente Renovador Sergio Massa aspira a liderar esta operación,
pero también De la Sota, Urtubey, Scioli y algunos más. En tal sentido habría
que saber qué sucedió en el seno del gobierno de CFK los primeros meses de
2013, ya que se produjo un viraje sugestivo. Bastaría recorrer las diferentes
noticias sucedidas entre marzo y junio de ese año, y percibir que sin ese
viraje la candidatura de Martín Insaurralde quien fuera apadrinado por el
gobernador Scioli, no hubiera sido posible. El blindaje mediático que tuvieron
todos esos sectores del FpV a lo largo de los últimos años es bastante
sugestivo. No resulta casual que piensen una reestructuración peronista con
esos jugadores.
Si la derecha
externa al peronismo tiene una estrategia hacia esa fuerza, por qué las diferentes expresiones político populares no podrían tenerla. Tal vez sea una necesidad.
2016/01/18
Entre el verano y el invierno
El 29 de junio de
1959, el por entonces ministro de Economía Álvaro Alsogaray pronunciaba una
frase que quedó en la memoria colectiva de los argentinos. “Lamentablemente,
nuestro punto de partida es muy bajo. Muchos años de desatino y errores nos han
conducido a una situación muy crítica. Todavía seguiremos por algún tiempo la
pendiente descendiente que recorremos desde hace ya más de diez años. Se ha
cometido un error en definir a este programa como un programa de austeridad,
dejando que cada uno de los habitantes del país viva como pueda y como quiera
[…]. Las medidas en curso permiten que podamos hoy lanzar una nueva fórmula:
‘Hay que pasar el invierno’.”
Antes de finalizar 2015, el ahora titular del palacio de
hacienda Alfonso Prat Gay dijo "Tenemos que discutir cómo vamos a ir
transitando el verano, en materia de un acuerdo
económico social amplio", fue el 20 de diciembre en ocasión de la
Cumbre del Mercosur en Asunción.
La historia se repite dos veces, una como tragedia y la
segunda como farsa. Pero tal vez lo que esté sucediendo es que entre una y otra
se haya producido una hiancia, una cesura que no permite identificarlas.
A
pesar de ello el presidente Mauricio Macri no dejó de señalar su preferencia
por quien fuera presidente en 1959: Arturo Frondizi.
2016/01/16
Una verdad de Perogrullo
En sus escritos
sobre el fascismo, Georgi Dimitrov señalaba que un solo obrero comunista entre
medio de pares cooptados por el nazismo, podía encontrar una palanca para mover
a sus compañeros de trabajo. Eso, eran sus reivindicaciones de clase, eso que
en lo cotidiano los afecta en conjunto.
Ese obrero no necesitaba -tampoco podía-
hacer declamaciones ideológicas. Solamente tocar esos flancos débiles en los
que una ideología dominante, captura a sectores objetivamente enfrentados. Tendría
que ser una verdad de Perogrullo.
2016/01/13
Muy autocrítico
Yo entiendo a todos esos compas que defenestraron a los K, por izquierda. Incluso yo mismo no estoy exento de eso. A veces los critiqué yo mismo como un infantilista de izquierda. Pero si no pudimos construir una alternativa a ellos, dejémonos de joder y veamos que lo que vino es mucho peor, demasiado peor. Ahora hagámonos cargo ante la gente con la que cotidianamente hablamos. Como berissense me comprometo ante los descendientes de los que hicieron el 17 de Octubre (soy uno de ellos) a que no bajaremos ninguna bandera. La lucha continúa
2016/01/11
La guerra simbólica del macrismo
La ofensiva
macrista es cuasi pornográfica. Es una forma bastante difícil de digerir, por todos
aquellos sectores que se identificaron con el kirchnerismo; pero hacia la
izquierda, el plato que ofrece el gobierno también resulta sumamente tóxico. Durante los anteriores 12 años de gobierno,
uno se fue acostumbrando a diferenciar entre lo que se valida como concreto, y
lo que es nada más que simbólico. Son dos planos que pueden yuxtaponerse y
autonomizarse, pero lo mejor que podría pasar es que se produzca la solidaridad
entre partes. Ello se acercaría a lo que el lingüista Ferdinand de Saussure llamaba
la arbitrariedad del signo, a saber, la relación estrecha y unívoca entre el
significante y el significado. No es bueno que discursivamente se produzcan
relatos que si bien pueden ser estimulantes para la acción política, en algunos
casos no tengan demasiado asidero en lo real; ya que eso más que aunar fuerzas,
consagrar homogeneidad, en un tiempo determinado se volverá un boomerang
difícil de contener.
La principal
acción política del gobierno de Macri, hoy para hacer pasar otras medidas, está
sustentada en una profunda guerra simbólica. Sin ella no hubiera podido siquiera
llegar a ganar las elecciones. Porque no se trata nada más de lo que fueron
proponiendo desde el bunker del ecuatoriano Jaime Durán Barba, es decir lo “nuevo”,
la “revolución de la alegría”, el “sí se puede” y la unión de los argentinos.
Ése fue el plafón de lo que uno puede denominar propuesta positiva, pero lo más
oscuro del macrismo está asentado en la venganza, entendida como castigo por
desafiar al relato oficial argentino. Hoy se escucha decir al jefe de gabinete
Marcos Peña, que tras 1 mes de gobierno: “En
lo general, la Argentina está siendo un país cada día más normal”. En el
discurso macrista confluyen los odios más resentidos de la vieja derecha
argentina. Por eso se apoya en un macartismo visceral. Hoy los enemigos son los
“militantes”, aunque en ese enunciado se filtran todos esos prejuicios que las
derechas fueron construyendo para deslegitimar a cualquier izquierda. “Los
zurdos dicen que quieren al pueblo, pero lo único que hacen es robar”, “son autoritarios”,
“se financian con la caja del Estado o con las mafias criminales”. Con muchas
de esas premisas van construyendo un relato reaccionario, que no deja de
mostrar que las izquierdas además son en última instancia “terroristas”. Por
eso hubo memorándum de entendimiento con Irán, y por eso no tienen como amigos
a los paladines de la democracia y la libertad como son los EEUU. “El Che fue
un asesino” dicen sin pudor, mientras que de George W. Bush no dirán nada.
Cuando se lleva adelante una
gestión progresista se debiera cuidar demasiado los paradigmas semánticos que
se ponen en juego, porque podría ser que mientras se diga que se está haciendo
algo justo, es probable que no siendo del todo así, eso luego se pague muy
caro. Tal vez lo mejor sea informar sobre las dificultades y obstáculos que no permiten
profundizar ciertas políticas, que negar esos problemas o no decirlos. El
discurso mediático opositor al anterior gobierno aprovechó esos flancos
excesivamente. Nunca dejaron de señalar el problema de la inseguridad, enrostrándoselo
al gobierno. Hoy Clarín sale a
cuestionar a las fuerzas policiales, desligándolas de la gestión del Pro. El
gobierno anterior podría haber cambiado esa problemática considerablemente,
pero mantuvo el problema silenciado. Eso conlleva que la actual gestión culpe
de la corrupción policial nada más que a los 12 años de gobierno K, con lo que
de hecho niega el problema. Este es sólo un ejemplo, y bastante paradigmático
ya que enfrentó al kirchnerismo con el sciolismo. El blindaje mediático que
tuvo el ex gobernador bonaerense en dicho tema resulta bastante sugestivo.
Decir que alguien
lleva adelante el maquiavelismo, pareciera tener un signo inequívoco de
desaprobación. Si el autor de El Príncipe
señalaba que “El fin justifica los medios”, el sentido común pareciera
endilgarle que aunque el fin sea bueno, hay que cuidarse de no emplear
cualquier medio. En el nombre de los métodos o de los estilos muchas veces se
intenta ocultar la verdadera razón de bregar por un determinado fin. En nombre de las formas se cuestionó bastante
al gobierno saliente. Y si hoy el presidente Macri lleva adelante medidas que
no se condicen con las formas que debieran tener para satisfacer a los
enamorados más de los métodos que de los fines; ello se justifica por el fin en
sí mismo, y en ello recae principalmente la mencionada guerra simbólica. Se
justifica en que el gobierno anterior dejó una “pesada herencia”, una bomba que
hay que desactivar de cualquier forma. No hay dudas que este relato oficial,
que incluso pretende ser “único”, anulando ley de medios, silenciando a “periodistas
militantes” como Víctor Hugo Morales; en algún momento tendrá su colapso, ya
que la autonomía de lo simbólico, probablemente no coincida con lo concreto. Un
gobierno no puede vender sólo espejitos de colores, también debe brindar
satisfacciones materiales a los gobernados. No hacerlo a la larga se paga muy
caro.
2016/01/10
Pequeño silogismo
Pequeño silogismo-
Cuando A es parecido a B pero no es igual, sólo es válido decir que son iguales
si C es una alternativa verdadera, posible y concreta que los deja a A y B como
casi hermanos. Pero cuando C es nada más que una linda idea, hay que admitir que
entre A y B hay diferencias y que no son lo mismo. Cualquier parecido con la
realidad política es pura coincidencia. Me gusta más C pero…
Si no hay Revolución a
la vuelta de la esquina, hablar de reformismos o posibilismos es abstracción
pura.
Las masas no son ni
revolucionarias, ni reformistas, ni reaccionarias ni indiferentes; son el
espejo de quien las conduce, haciendo la salvedad de que la economía las
influye en última instancia.
2016/01/03
El narcotráfico, la seguridad; y los peligros de la manipulación mediática
![]() |
| Operativo antidroga en Rosario - imagen de archivo- Infobae |
La reciente fuga
de los tres sicarios que protagonizaron el triple crimen de General Rodríguez en 2008, pone sobre el
tapete, falencias estructurales en el sistema de seguridad bonaerense. No
resulta ninguna novedad de que el sistema penitenciario y la policía de la
provincia, estén cooptados en gran medida por redes criminales, o en todo caso ser parte del síntoma. Pareciera que
con la llegada del nuevo gobierno, los principales medios intentaran meter todo
lo anterior en la misma bolsa. Nadie ya recuerda que una de las contradicciones
más fuertes entre el gobierno de Cristina
Fernández y el gobernador Daniel Scioli fue precisamente lo referido al tema de
la gestión en seguridad. Scioli logró siempre despegar de eso, incluso cuando
el fallecido Néstor Kirchner le pidió públicamente que diga quién le ataba las
manos.
El Acuerdo por la
Seguridad Democrática presentado por el CELS a fines de 2009 tuvo un fuerte
impacto, y fue firmado por diferentes sectores políticos, entre ellos parte de
la UCR y el ex gobernador Felipe Sola. No así por el sciolismo, el Pro, y
Francisco de Narváez. Un año después, con la creación del ministerio de
seguridad, y la designación de Nilda Garré al frente del mismo, ese acuerdo se
transformaría en política de Estado. La provincia de Buenos Aires siempre se
resistió a seguir el mismo camino, y la política de Ricardo Casal, continuaba
la iniciada por el fiscal Carlos Stornelli, y precedía a la de Alejandro Granados.
Paradójicamente el designado nuevo ministro del área Cristian Ritondo no dejó
de elogiar la gestión de su predecesor. Básicamente el Acuerdo por la Seguridad
Democrática cuestionaba el autogobierno policial y el estado calamitoso del
sistema carcelario.
Todo esto pareció
quedar en el olvido cuando Daniel Scioli fuera elegido como candidato del
Frente para la Victoria en las presidenciales de 2015. El problema que acarrea
todo esto es que el común de la ciudadanía queda así en la más pura orfandad acerca
de cómo caracterizar y ver el problema de la seguridad- inseguridad, y ello
lleva a que periodistas manipuladores como Alberto Amato hoy en Infobae escriba una editorial titulada Los riesgos de un narcoestado. Podría parecer anecdótico, si ello no condujera a
crear cierto consenso social sobre una posible guerra santa contra el
narcotráfico. Se sabe que en México desde el inicio de una guerra de tal
estilo, ya hay más de 100 mil muertos en pocos años, y el flagelo se incrementó.
La intromisión de los EEUU y la DEA, más que aportar una solución agravan el
problema. El principal mercado para la venta de estupefacientes es nada más y
nada menos que el país del Norte, y como el capitalismo sigue vivo y candente,
la generación de divisas sigue siendo lo más importante.
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México- Impunidad y buenos negocios
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Medios,
Política argentina,
Sociedad
2015/12/29
La realidad al revés
En la última
película de James Bond, Spectre (2015) se transgreden ostensiblemente las
normas de lo que ante un hecho similar ocurre en la realidad. Ante la
reestructuración de los servicios de inteligencia británicos, el nuevo jefe
determina dejar cesantes a todos los agentes 00, entre ellos al 007. Lejos de
dimitir Bond se enfrasca en una lucha contra grupos mafiosos, como tarea
pendiente que le había dejado su antiguo M (Jefe del Servicio) ya fallecido.
Esto lo hace sin ningún permiso de sus ya ex superiores. En la realidad, un
Bond despedido, terminaría aportando y sumándose a las mafias.
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