2015/06/27

Las cartas están echadas

En el juego de naipes más popular: el truco, es posible mentir mientras nadie sabe las cartas que se tienen en las manos. Se puede cantar el vale cuatro o la falta envido, pero cuando las cartas están echadas, es decir dadas vueltas, visibles para todos los que juegan, puestas sobre la mesa, ya “no hay tu tía”. O tenés 33 del tanto, o el ancho de espada, venció al de bastos. Mientras tanto se puede jugar a ese truco tan común en las sociedades posmodernas, que es la simulación y el simulacro. Sin dudas la mejor forma de mostrar que las cartas son las correspondientes es la gestión misma. Esa clase de demostraciones son realmente contundentes. De todas formas, no existe gestión que no intente resaltar lo que ni siquiera pudo llevar adelante. La apatía de gran parte de la ciudadanía es un poco producto de ello, y a su vez es la condición de posibilidad de una zona de malentendidos.

Éste cómo todos sabemos es un año electoral. Y no de esos en los que se eligen legisladores y concejales nada más. En 2015 se elegirá el nuevo presidente, los nuevos gobernadores y localmente los nuevos intendentes. Por eso 2015 no es cualquier año.

Desde el pasado 20 de junio ya se sabe cómo estarán constituidas  todas las listas que participarán de las Elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) que tendrán lugar el 9 de agosto. Ellas serán el primer termómetro que indicará para qué lugar podrá moverse el amperímetro en las elecciones de octubre. Probablemente sean un fuerte indicador de sí cabe o no,  la posibilidad de una segunda vuelta en cuanto a la elección del nuevo presidente. Tras bastante tiempo de especulaciones, sondeos, negociaciones, acuerdos y desacuerdos; ya es posible saber quiénes serán parte de las diferentes listas para precandidatos a presidente, gobernadores, intendentes, legisladores nacionales y provinciales, y concejales en los distritos.

Tal como si se tratara de una fiesta muy significativa, nadie de los que son parte de las diferentes organizaciones políticas, quería quedar afuera. Por esa misma causa algunos intentaron hacerlo yendo primero con tal invitado especial, y viendo luego que no podían de esa forma, pasaron a engrosar las tarjetas de otros invitados a la fiesta. Lo cierto es que hubo diferentes pasajes, de una fuerza a otra y se produjeron algunas alianzas atípicas.

Tras el cierre de las listas, el director de El Correo Gráfico Omar “Copper” Zuccarini, se hizo algunos interrogantes en el programa radial, acerca de todos estos movimientos en el seno de las organizaciones políticas, considerando de alguna forma si la posibilidad de constituir diferentes frentes y alianzas no representa de alguna forma la supresión gradual de las principales identidades políticas. Copper de alguna forma emparentaba todo esto a la supresión de las razas puras a través del mestizaje y observando que en ese proceso, pareciera que las ideologías se fueran licuando. Atento a esa pregunta, este cronista consideró que la cosa debería ser a la inversa, y que es justamente la existencia de ideologías blandas la que lleva a unidades poco convencionales, como también a pasarse de una opción electoral a otra, sólo para poder llegar a entrar en la fiesta. Pero para entender o al menos intentar explorar estos fenómenos de la política, vayamos por parte.
Desde los años noventa, no sólo se declamó el fin de las ideologías, también se lo practicó en lo referido a la política. Desde allí comenzó a hablarse de gestión, casi como si un candidato o una fuerza que se proponen para gobernar, lo hicieran como una empresa que se postula para realizar determinados trabajos, como si fuera un llamado a licitación. De hecho la política en estas sociedades, si bien es un hecho público, algo que nos incumbe a todos, fue convirtiéndose en un espacio reducido al cual no todos tienen acceso. De derecho sí pero de hecho no. Esa es una de las causas principales para entender la apatía de gran parte de los ciudadanos, que ven a la política con malos ojos, y hasta la consideran una mala palabra. Esto sin dudas en los últimos años cambió bastante, pero esa marca persigue a las coyunturas.

Recordemos que en diciembre de 2001, hace apenas poco más de una década, se produjo en la Argentina la mayor crisis de gobernabilidad, plasmada en una escasa representatividad y en una casi nula legitimidad. “Qué se vayan todos” fue la consigna de ese momento, que terminaba con un “Qué no quede ni uno solo”. Para entender diciembre de 2001 hay que remontarse a las elecciones de medio término que tuvieron lugar dos meses antes. Ya parece historia antigua, pero no lo es. En las legislativas de 2001 hubo un gran vencedor, se llamó el “Voto Bronca”. La gente ponía la foto de Bin Laden o Siete Sacos en el sobre, o votaba en blanco o ni siquiera fue a votar. Ni la gobernante Alianza ni el entonces opositor Partido Justicialista pudieron zafar de esa hecatombe. En diciembre el por entonces presidente radical Fernando de La Rúa, huía de la Casa Rosada en helicóptero. El 2 de enero de 2002 sería nombrado Eduardo Duhalde como presidente interino. Desde el 20 de diciembre a esa fecha habían dimitido ya 3 presidentes. El 26 de junio se iría a producir la Masacre de Avellaneda en la cual fueran asesinados los militantes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Por ese entonces el diario Clarín titulaba “La crisis se llevo nuevas muertes”. Si hacemos un raconto de lo sucedido en aquel tiempo es porque no se podría entender de ninguna otra forma la llegada de Néstor Kirchner a la Rosada en 2003, ni tampoco entender muchas de las políticas que comenzó a llevar adelante. Lo cierto es que las identidades partidarias estaban partidas e incluso debilitadas. La Unión Cívica Radical por ejemplo había sucumbido ya al tercer lugar en el podio de los partidos, en el 95, cuando hizo su debut el Frepaso con la fórmula Bordón- Chacho Álvarez quedando esa fuerza en el segundo lugar. El radicalismo se había recompuesto algo uniéndose precisamente a esa fuerza del centroizquierda para conformar la Alianza en el ‘97, pero después de eso quedó completamente debilitada. Por su parte el peronismo en 2003 iría a marcar su primera vez electoral en tres opciones diferentes. Ya no se trataba de no sacar los pies del plato, ahora había tres platos: el Frente para la Lealtad de Carlos Menem, el Frente para la Victoria con Néstor Kirchner y el Frente Movimiento Popular con Adolfo Rodríguez Saá. Esa fractura del peronismo, nunca se resolvió. Es más muchas de las fracciones peronistas anti K se pasaron a otras opciones como lo es ahora el Frente Renovador, e incluso los peronistas que anidan en el Pro o se aliaron a él, como el Momo Venegas, Carlos Reutemann y Cristian Ritondo. La existencia actual de 5 centrales sindicales diferenciadas, no es para nada ajena a la fragmentación política.

La apuesta de Néstor Kirchner a la construcción de una fuerza transversal obedecía en primer lugar a esa crisis de los partidos políticos, pero si bien pudo ir articulando un frente bastante amplio, esa experiencia aún no pudo romper el anclaje en fuerzas tradicionales.

Vale señalar que en el actual proceso latinoamericano, la gran parte de las fuerzas que gobiernan bajo el sello del progresismo son fuerzas que emergieron en el proceso mismo. La Alianza País del presidente ecuatoriano Rafael Correa, el Partido Socialista Unido de Venezuela que fundó el comandante Hugo Chávez o el Movimiento al Socialismo que conduce el mandatario boliviano Evo Morales. El Siglo XXI de alguna forma recién comienza, promediamos la segunda década. En la Argentina al igual que en el resto del continente se están dando cambios que nadie imaginaba hace no mucho tiempo atrás. En ese camino lo nuevo superará a lo viejo. Es una ley histórica.

2015/06/22

Dylan Roof, el tirador de Charleston

Tal vez Dylan Roof no sea un muchacho como la mayoría. Es probable que muchos crean que el chico, debiera someterse a complejos tratamientos psiquiátricos. Muchos si no tal vez la mayoría podría llegar a pensar que lo que Dylan hizo representa algo similar a un accidente de la naturaleza. Quien escribe lejos de trivializar el asunto, supone que lo que el francotirador de Charleston -aunque llevado a ciertos extremos- no deja de ser un emergente bien preciso de un síntoma social, del cual Roof no es más que un mínimo eslabón, en un entramado complejo.

Dylan Roof de 21 años, el pasado miércoles 17 de junio, es el principal sospechoso de haber ejecutado a 9 afroamericanos mediante disparos de escopeta, mientras las víctimas debatían La Biblia en la Iglesia Metodista Episcopal africana Emanuel. Las masacres de esta índole no son ajenas a la comunidad norteamericana. Pero en este caso hubo un componente bien específico que es el racismo. Roof había publicado un Manifiesto en internet, en el cual es posible leer muchos de los elementos que podrían componer una auténtica justificación de lo realizado.

Si bien el actual presidente de los EEUU Barack Obama es alguien que pertenece a la comunidad afroamericana, el racismo pareciera mantenerse intacto. Obviamente no basta ni tener un mandatario de color ni hacer campañas para mostrar que todos los humanos somos iguales. Sencillamente porque nadie lo cree, y porque las grandes diferencias son parte de una problemática que nadie toma en serio o intenta resolver de forma efectiva. A la profundización de las grandes grietas sociales y culturales, hoy lejos de intentar detenerla, ponerle un tope, sólo se intenta atenuarla, hacerla comprensible, tolerable. Obviamente que es necesario respetar la pluralidad, las diferencias, lo múltiple; aunque el problema de ello es que si desde diferentes etnias se apunta a un mismo y único objetivo, se produce la guerra. El capitalismo unifica un solo objeto de deseo, para la multiplicidad. Ése es uno de los problemas. 

2015/06/07

Intríngulis de la política. Siendo donde no es.

Un candidato a presidente o a gobernador puede prometer hacer cosas, que nunca hará. Eso es conocido por todos. Por esa misma razón hay quienes plantean que si un gobierno no lleva adelante lo que dijo que iba a hacer –sus bases programáticas-, debiera ser destituido, tildando eso como una traición a quienes lo votaron, como un engaño. Los ejemplos abundan, pero hoy influye otro aspecto que pone en dudas o relativiza lo que efectivamente una gestión realiza. Ya no sólo se trata de lo que un candidato dice qué hará, sino en primer lugar lo que un gobernante elegido hace. Un vendedor de ropa puede decirnos que nos está vendiendo un saco azul, mientras que uno ve que el color del saco no corresponde a la descripción. Inmediatamente le podemos decir que “no es así”, y pedirle que nos dé el color adecuado. El problema es cuando el vendedor nos está vendiendo un saco azul, sin que tengamos la posibilidad de constatar el color. Esto implica que hay muchas mediaciones de por medio, y poca posibilidad de reclamo. En cierta forma, pasa como cuando un usuario tiene que comunicarse con su proveedor de telefonía o internet. “El cliente nunca tiene razón” y es una epopeya poder contrastarlo.

Hoy se recrudece la ofensiva, ya que muchos de los que gestionan también son candidatos a otros puestos, o a ser reelegidos. Hay elementos de la vida cotidiana que permiten evaluar a una gestión gubernamental, sin que dejen demasiadas dudas. Se sabe cuando la cosa está mal, porque hay hambre o falta de trabajo, pero hay otros elementos que son incontrastables, y que muchas veces son perceptibles por fuera mismo de lo que a la política incumbe, como si se trataran de desastres naturales o transpolíticos. La violencia en el fútbol, las inundaciones o el cambio del clima, por ejemplo. Pero lo que abunda es la promoción de lo intangible, de la oferta del simulacro. “Estamos trabajando en eso”, “Avanzamos aunque todavía falta” son lugares comunes, que es muy difícil retrucar. Volviendo al vendedor del saco azul, hoy existe un bache en cuanto a la posibilidad de evaluar, de constatar lo que una gestión hace. Se constituyó una cultura de votar por quien “Me cae bien”. Si no fuera así los candidatos no asistirían a programas como el de Tinelli. En 2009 muchos votaron a De Narváez más por su clon que por el mismo. A ellos qué plan tenía, poco les importaba. Eso sí bailaba bien el reggaetón y decía “Alica alicate”. 

2015/06/04

En un principio ¿Fue el Verbo?

Cuando quien escribe descubrió a Jacques Lacan, y posteriormente a los diferentes popes de la pléyade estructuralista, es cuando se acordó de algo que había escuchado en una clase de filosofía del secundario, a saber que, todo pensamiento –según Hegel- está construido con palabras.
Para ser más precisos con los tiempos, podemos decir que quien escribe tiene 61 años. Escuchó decir la frase de Hegel a los 17, y se encontró con Lacan a los 28, cuando la labor de analizante le demostró que la experiencia de Freud era tan científica como la de Marx, Lenin y Mao que quien escribe conocía desde su adolescencia. Decir 28 años es hablar del ocaso de la dictadura cívico- militar argentina. Digamos que en el ’82. Un sobreviviente que si no fue aniquilado por las armas y la violencia de los aparatos represivos del Estado, debía al menos salir del aniquilamiento que producen los aparatos ideológicos del Estado. Esa salida fue con el psicoanálisis. Esta perorata autorreferencial sólo sirve para darle un contexto a lo que acá se intenta subrayar, aunque quien esto escribe da por sentado que no es el único ejemplar de lo acá se intenta decir. Al menos es lo que cree.
Desde esos tiempos señalados, la idea de que toda idea es construida sólo con significantes perduró hasta no hace tanto. Podemos decir que hasta algunos meses atrás. Obviamente que hablamos de lo más reciente. Y todo esto a pesar de haber leído no pocas veces que en la enseñanza de Lacan “No todo es significante”.

Marx y Freud. Lacan y Althusser.

Según la espléndida lectura que hizo Louis Althusser sobre Marx, vale señalar que la ideología, es decir el edificio de la superestructura (Überbau), a ésta no hay que entenderla como un mero artificio, sino como algo que se despliega en la realidad social de forma tan material como la economía, esa que Engels muy bien señala en su carta a J. Bloch, es aquello que es determinante sólo en última instancia.
En La interpretación de los sueños (Die Traumdeutung), Freud realiza una elaboración muy interesante acerca de lo que él denomina el trabajo de sueño (traumarbeit). El sueño, lo que nos visita luego de la vigilia es algo que se elabora mientras ella reina. Sólo que se ordena de acuerdo a otros parámetros y a otros códigos. Freud dirá que son los del principio del placer (lustprinzip). El trabajo del sueño recopila todos esos elementos de la vida diurna y los articula, les da tiempo. Esa es la tarea del sueño, y el material resultante, es ese fragmento discursivo que Freud considera elemental para el análisis y que a su vez considera como la realización del deseo. No ahondaremos sobre esto, sólo señalar el valor fundante de la articulación de los significantes para entender que el sueño es una construcción discursiva que no necesariamente debe coincidir con lo que el Yo consciente considera como tal.
En la clínica psicoanalítica lo que vale es la verbalización del sueño, es decir poner en palabras, lo que en lo onírico fueron secuencias. Pero vale preguntarse si todo lo que se recupera de ello es ¿significante?

Hoy hay que preguntarse si todo lo que nos rodea puede verbalizarse. En otros términos habría que ver qué relación tienen con nuestros pensamientos, elementos ajenos a la lengua -pero no al significante-, como lo son la topología o la lógica matemática. En algunos casos imposibles de verbalizar. 

2015/05/31

Microreflexiones

Casi imposible saber qué quiere decir un texto cuando hay palabras con significado desconocido. Pero qué sucede cuando el significado de cierta palabra se supone, y permanentemente  se repite en el texto.

La fuerza del texto literario se muestra cuando la sentencia que un personaje le hace a otro es capaz de afectar al lector.

En el legendario texto “El gesto de la muerte”, cuando el Rey la llama a la Muerte para reprocharle el haber asustado a su soldado, es cuando ella se da cuenta que la cita en Samarcanda estaba hecha. No antes. El soldado ya había partido hacia allí.

El ateísmo no es un dato de la realidad, es el camino hacia la supresión del sentido común. Es el intento por derribar las certezas consuetudinarias, los perfiles subjetivos. El ateísmo es imposible.

2015/05/22

Bolivia saluda que el Pepe Mujica sea mediador en conflicto marítimo

La salida al mar para Bolivia, es un tema muy sentido por todos aquellos que reivindican la autonomía de la Patria Grande. Mucho más cuando en el país del altiplano se viene llevando a cabo por casi ya una década un muy interesante proceso de transformaciones sociales, políticas y económicas con la llegada al Palacio Quemado del primer presidente indígena, Evo Morales Ayma.

Los diferendos limítrofes en nuestras naciones deberían ser un tema del pasado, cuando los imperios nos enfrentaban para dominarnos mejor, pero pareciera que Chile a pesar del mentado socialismo del cual hablan, no se dio por aludido en este sentido. No son pocas las personalidades y organizaciones progresistas de Chile que están a favor del reclamo ya centenario de Bolivia. Chile le arrebató la salida al mar a través de una guerra injusta.

Tanto en la Cumbre internacional del G77 más China como en el encuentro internacional sindical clasista realizados en Bolivia en junio y julio del año pasado, todas las partes se pronunciaron por la resolución del conflicto otorgando la salida marítima soberana para el país del altiplano. Vale recordar que la mandataria chilena Michelle Bachelet  no se hizo presente en el primero de los dos eventos en los cuales era muy importante que ella esté ahí. Faltas bien justificadas fueron las del mandatario colombiano Juan Manuel Santos que ese mismo día se sometía a los comicios en su país, mientras que la mandataria brasileña Dilma Rousseff se encontraba comprometida con los actos correspondientes al mundial de fútbol que por ese momento se desarrollaba en Brasil. La ausencia de Bachelet no tenía ningún otro justificativo que el evitar las críticas.

Según informa hoy la Agencia Boliviana de Información (ABI), académicos de Perú, Chile y Bolivia propusieron ayer jueves al ex presidente uruguayo José Pepe Mujica para gestionar ante Lima, Santiago y La Paz el centenario reclamo boliviano, designación que fue recibida con agrado por los bolivianos, aunque con prudencia, porque debe ser el propio Mujica el que dé la palabra final al respecto, señalan desde la agencia oficial.

Mujica ya había hecho gestos hacia Bolivia por ese tema, incluso había planteado mientras fuera presidente, en darle a Bolivia un puerto en Uruguay al cual los cargamentos podían llegar por carreteras argentinas. La noticia causó en los principales dirigentes del actual gobierno de Bolivia un gran entusiasmo. La presidenta de la Cámara de Diputados, y cuarta en el mando del país, Gabriela Montaño, dijo que el ex Presidente uruguayo "goza del respeto de todo el continente por su compromiso con los procesos libertarios" y aseveró que de confirmarse la participación de Mujica, la causa marítima se fortalecerá. "Agradecemos profundamente porque nos fortalece y muestra la justeza de nuestra demanda", señaló Montaño, citada por ABI.

Recordemos que Chile invadió suelo boliviano en febrero de 1879 y desató una contienda bélica que terminó cercenando 400 km de costa y 120.000 km2 de territorios de Bolivia. Si es verdad que hoy se está produciendo un genuino proceso de integración suramericano, Chile debiera atender ese reclamo no como perjudicado, sino como país hermano.

2015/05/21

¿Qué pasa en el fútbol argentino?

"Esto se acabó. En la provincia de Buenos Aires no va a haber más público visitante en ninguna divisional hasta que la AFA y la Aprevide (Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte) nos garanticen que no haya más violencia en las canchas de fútbol", dijo el por entonces ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires Ricardo Casal el 11 de junio de 2013, pidiendo a su vez que ambas entidades "homologuen esta decisión". Además, en declaraciones a radio Mitre, Casal reveló que "a partir de hoy se retiran los proyectiles no letales" que usan los policías en los espectáculos deportivos. No era para menos, ya que la Policía Bonaerense a cargo de Casal había causado la muerte del hincha de Lanús Javier Gerez  en La Plata tras el partido que el equipo del sur había realizado contra Estudiantes en el Estadio Único. A Gerez la policía le había disparado con balas de gomas a muy corta distancia, algunas horas posteriores a la finalización del partido, cuando la hinchada granate retornaba a su ciudad. El hincha de Lanús no cayó debido a la persecución de los simpatizantes del Pincha, pero el hecho era una buena excusa para que desde ese momento en la provincia se prohibiera la presencia de las hinchadas visitantes. Ya unos meses antes Casal había anunciado que el gobernador Daniel Scioli iba a presentar una medida muy novedosa para enfrentar la violencia en el fútbol. La novedad era ésa, no había ninguna otra. Al menos desde ese momento hasta hoy no se enunció ninguna más.

Poco más de dos meses después la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) junto al Ministerio de Seguridad de la Nación, decidieron prohibir la presencia de público visitante en todas las instancias del fútbol de primera y segunda división. Esto fue en agosto de 2013 tras los hechos de violencia que trajeron como resultado la muerte de dos hinchas de Boca Juniors tras el enfrentamiento con otra fracción de la misma institución.

Desde 2009 el gobierno nacional logró que la mayoría del público televisivo del país pudiera presenciar todos los partidos del deporte más popular en vivo y en directo. Mucho se ha cuestionado al Fútbol para Todos. No son pocos los que afirman que con sus impuestos se financia tal programa. Mauricio Macri por ejemplo dijo que si fuera presidente eliminaría esto, pero para decir la verdad, a quién no le gusta ver el fútbol por la pantalla chica y que ningún monopolio mediático te cobre para poder hacerlo. Bueno pero se sabe que los que hacen prédicas antipopulares son capaces de defender cualquier causa perdida, si sonrojarse. Una medida como la prohibición de asistencia del público visitante sería imposible sostenerla sin el Fútbol para Todos.

Éste sin dudas es un tema para desarrollarlo en un manual, pero como las líneas de un periódico eso no lo permiten, solamente dejamos algunas pistas. No cualquier pista ya que desde hace algunos días, más precisamente desde el 14 de mayo, el deporte más popular vuelve a estar herido de muerte. El feroz ataque a los jugadores de River con un gas pimienta líquido y tumbero desde la hinchada de su tradicional rival puso al fútbol argentino en la mira internacional. Claro es uno de los derbis más famosos del planeta. River y Boca o, Boca y River es uno de esos partidos que en tiempos de la globalización son atendidos por los fans del balompié a nivel internacional. Por medio de Internet hoy cualquier amante del fútbol puede seguir un enfrentamiento deportivo de esta índole. Eso a su vez es lo lamentable ya que lo sucedido el pasado 14 de mayo es una herida fuerte para los que de buena leche nos consideramos argentinos de buena leche. Mucho más para los que amamos el fútbol y sabemos que las primeras líneas del fútbol mundial se alimentan de nuestra mejor materia prima.

Qué decir más allá de la indignación. Quien esto escribe quisiera que en un año electoral los candidatos presidenciales ofrecieran una salida efectiva al problema. Una salida efectiva quiere decir ningún chamuyo. Y que no digan que esto no es político, porque lo es por lejos. La mayoría de los ciudadanos entre quien escribe también  es parte, esperamos ansiosos respuestas efectivas.
Palabras aparte llevarían mencionar al intendente de La Plata Pablo Bruera, insultando a los jugadores de River en la Bombonera cuando el grueso de la hinchada xeneize ya se había retirado. Pero bueno, es también parte de un folclore que desde el 2 de abril de 2013, es parte de un sector dominante  que no se hace cargo de sus propias responsabilidades de funcionario público, que el grueso de la ciudadanía pide. Todos lo pedimos para no volver a pedir “Qué se vayan todos”.

Sin dudas el fútbol no es nada más que nuestro deporte más popular, es parte de nuestra cultura, de nuestra forma de ser y de entender la sociedad. 

2015/05/14

La hinchada visitante

Si bien vale señalar que el Fútbol para Todos es un gran logro, también hay que precisar que la naturalización de la no presencia de las hinchadas visitantes en el fútbol argentino, constituye un síntoma social grave. Fue una medida inventada hace ya un tiempo por el ministro bonaerense Ricardo Casal que habría que ver si da resultados. La vuelta de las hinchadas visitantes no debiera ser tampoco una obra demagógica.

2015/05/13

Sergio Massa y la vida líquida

Mientras Malena Galmarini, la esposa del por entonces intendente de Tigre Sergio Massa, le hacía muecas a su marido para que no hable tanto, éste muy relajado le pedía a su mujer que se deje de hacerle gestos, y proseguía hablando muy livianamente sobre Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Esto sucedió en noviembre de 2009 en la casa de un financiero amigo de Massa, donde también estaban presentes funcionarios de la embajada estadounidense en la Argentina. Según revelan los cables de wikileaks, el ex jefe de gabinete “trató a Néstor de psicópata, de monstruo y de cobarde, cuya búsqueda del enfrentamiento político disimula una inseguridad profunda y un sentimiento de inferioridad “.  ”Kirchner no es un genio depravado, es sólo un perverso” dijo, y a su vez,  se refirió a Cristina como una sometida a Néstor, que si se encontrara sola “se llevaría mucho mejor”. En 2009 el por entonces designado como Jefe de Gabinete aseguraba que los argentinos no les iban a permitir al matrimonio, convertir el país en una Venezuela, consolidando “su poder con mayor gobierno autocrático”.

En las elecciones de 2011 se especulaba con que el tigrense se iría a apartar del Frente para la Victoria, pero prosiguió. Recién en 2013 consolidó su propia fuerza, el Frente Renovador, con el cual iría a ser la revelación en esos comicios de medio término, ganándole al candidato oficialista Martín Insaurralde. Este acontecimiento le dio ínfulas para creer que podía ser presidente. El pasado 1º de Mayo ratificó su precandidatura en el estadio de Vélez Sarsfield. Pero más allá del lanzamiento su carrera política pareciera estar signada por lo que el filósofo polaco Zigmunt Bauman denomina “la vida líquida”.  Escribe Bauman que: “la vida líquida no puede mantener su forma ni su rumbo durante mucho tiempo”, ya que “en una sociedad moderna líquida, los logros individuales no pueden solidificarse en bienes duraderos porque los activos se convierten en pasivos y las capacidades en discapacidades en un abrir y cerrar de ojos”. Más allá del tremendo pesimismo planteado por este filósofo actual, es posible atribuirle esas cualidades a muchas acciones que se dan en la sociedad, y mucho más en la política.

Ese joven que se iniciara en la militancia dentro de la ya desaparecida y conservadora Ucedé que condujera el ingeniero Álvaro Alsogaray, más tarde llegaría al peronismo de la mano de su suegro, el legendario Pato Galmarini. No está mal que alguien quiera ser presidente, es un derecho de todos y todas. Sin entrar en el “para qué” que llevaría a largas disquisiciones e incluso hasta contradictorias, ya que la historia nos demuestra que las propuestas que hicieran algunos futuros presidentes, no coincidirían con lo que después hicieran. Los ejemplos sobran. El tema al que intentaremos referirnos es al “cómo” y en eso se incluye el “con quiénes”. Además es bien sabido hoy que nadie puede hacer política “jugando en primera” sin estructura, sin aparato, sin recursos y sin un cierto anclaje territorial a lo largo y ancho del país. La unidad de Mauricio Macri con la UCR es una muestra de eso. También en política se combinan dos elementos o intereses: el general y el particular o corporativo. No son pocos los que se inclinan por lo último, y por esa misma razón antes de definirse se inclinan por quién les pueda ser más redituable. Eso es parte de la vida líquida. Sergio Massa está viendo por delante de sus narices cómo muchos de los que sostenían su candidatura presidencial, huyen del barco. No son pocos los intendentes, y legisladores que habiendo sido parte del Frente Renovador, hoy retornan al Frente para la Victoria, seguramente de la mano de Scioli. Por su parte el ruralista Momo Venegas lo abandonó a De la Sota para pasarse con Macri. El Momo no le aceptó al cordobés haberse unido a Massa. El agua se sigue desparramando por el piso.

Nota publicada en El Correo Gráfico

2015/04/28

Berisso. Ciudad de trabajadores.

Asoma un nuevo 1ro de Mayo, y como todos los años además de ser un día de celebración y conmemoración, esta fecha debiera ser la excusa perfecta para reflexionar profundamente sobre ese actor principal de la sociedad que es el que produce todo lo que necesitamos para vivir.

Berisso la ciudad en la que vivimos no sólo es una ciudad de inmigrantes extranjeros o migrantes de las provincias. Lo más importante es que en primer lugar es una ciudad de trabajadores. Tanto los locos inmigrantes que venían huyendo de las guerras y las miserias europeas, como los provincianos que se acercaban hasta acá para huir de la pobreza que les ofrecían los terratenientes; todos ellos eran trabajadores que buscaban en los tradicionales frigoríficos anclar sus vidas y las de sus familias. Berisso les ofrecía la oportunidad concreta de tener una vida digna.
El día de los trabajadores, en Berisso no es igual a cualquier ciudad. Tal vez muchos a eso no lo advirtieron, pero si se adentran un poquito nada más en la historia de estos pagos, lo primero que debería percatarse es que este distrito, este conglomerado urbano fue hecho por los trabajadores. En primer lugar por los de los frigoríficos. La fisonomía de los primeros barrios de la ciudad estaba hecha a medida de las necesidades de los que en las fábricas dejaban parte de sus vidas para que sus proles pudieran reproducirse.

No nos adentraremos en la Mascare de Chicago, que diera lugar a esta conmemoración histórica de los productores, ni tampoco en la lucha por las 8 horas de trabajo, aunque ello sea parte de una  misma lucha. Lo que se intenta señalar en estas letras es que en Berisso no debemos olvidar nuestras raíces, las del trabajo y las luchas por la dignidad del mismo. Muy trillado aunque extremadamente  justo es señalar que acá en Berisso nació una de las principales gestas heroicas de la clase obrera argentina: el 17 de Octubre de 1945.
El ya legendario dirigente obrero Cipriano Reyes desde estos lares protagonizaba  grandes luchas que luego confluirían con la llegada del Coronel Perón a los primeros estrados de la política nacional. No son pocos los testimonios que quien escribe, alguna vez escuchó de gente que trabajó en los frigoríficos los años previos al ‘45. Si en el baño de la fábrica alguien tardaba poco más de 5 minutos para hacer sus necesidades, había algún mayordomo que se encargaba de golpearle las puertas, para recordarles que tenía que regresar al puesto de trabajo. La dictadura de la patronal no tenía para el que laburaba, una respuesta conducente. Era la tiranía del capital. Todo el movimiento laborista que luego apoyaría la llegada de Perón al gobierno, a todas esas injusticias no las dejaban de lado. Eran sus principales fundamentos y causas para incursionar en una política que intentaba  alejarse progresivamente del fraude de los conservadores y los beneficios para la oligarquía.

Después de casi 70 años de esas luchas originarias de los obreros berissenses, hay que recordar que la ciudad a pesar del vaciamiento producido por el neoliberalismo en los ’90, aún sigue siendo una urbe obrera.

El ascenso social hace creer a muchos que son parte de una denominada “clase media” que no es otra cosa que un sector importante de trabajadores que lucharon siempre para vivir mejor

Nota para El Correo Gráfico en vísperas de un nuevo 1º de Mayo

2015/04/17

El laborismo, y la actividad barrial. Los centros de fomento

Los delegados fabriles alineados con Cipriano Reyes en los frigoríficos Swift y Armour de Berisso, estando muy concentrados con las problemáticas laborales en el puesto mismo de trabajo, no eran unos desconocidos en sus barrios, todo lo contrario. No ponían sus esfuerzos militantes en el territorio de su vivienda, es verdad, pero no lo descuidaban. Los testimonios de gente de aquellos tiempos dicen que los laboristas apuntalaban a los chicos de los barrios para que ellos hagan el trabajo entre los vecinos. En el Berisso de los años que promediaban la década del ’40, surgieron diferentes expresiones de militancia barrial, que en un contexto general acompañaban las experiencias sindicales combativas. No se escindían de lo que sucedía en las fábricas, todo lo contrario, creaban en los barrios el lugar propicio del repliegue y la solidaridad. Y porque no, de un punto claro para construir una nueva ofensiva. En aquellos tiempos los trabajadores de los frigoríficos cuando marchaban a una huelga encontraban en los barrios el respaldo necesario para hacerle frente la situación. Los nacientes clubes y centros de fomento aportaban el marco solidario.
A un obrero que pasaba 12 o 14 horas en la fábrica, en condiciones muy desfavorables e intentando resolver los problemas que aquejaban al conjunto de sus compañeros de trabajo, no se le podía pedir que cuando regresara al barrio se pusiera a programar como resolver la construcción de veredas, o conseguir mangueras para que el agua llegara lo más lejos posible de las por entonces bastante distanciadas canillas, ya que una sola de ellas abastecía de agua potable a varias manzanas a su alrededor. O en todo caso conseguir baldes para recoger el preciado líquido para los vecinos de la cuadra, trasladándolos hasta el lugar. Los niños cuando despertaban sedientos por la noche, se prendían de la transpiración de las chapas de zinc con las cuales estaban construidas la gran mayoría de las viviendas de entonces. Ese fue un testimonio que quien escribe, pudo escuchar alguna vez y nunca podrá olvidar.

Si bien las fuerzas motrices que constituirían al partido laborista, estaban conformadas principalmente por obreros fabriles; contaban con el apoyo irrestricto de los vecinos, principalmente de los jóvenes. Por esos tiempos las autoridades de los centros de fomento tenían edades que rondaban los veinte años.

La Central Obrera Boliviana cumple 63 años de vida y ratifica el proceso de cambio

Hoy 17 de abril se cumplen 63 años de la fundación de la Central Obrera Boliviana (Cob). La ya legendaria central sindical del país del altiplano, tuvo su constitución al calor de las históricas jornadas revolucionarias protagonizadas por los trabajadores en 1952. Las mismas dieron por tierra con los sucesivos gobiernos de la oligárquica Rosca, para iniciar un proceso de transformaciones sociales que si bien a lo largo de un considerable tiempo, no pudo revolucionar completamente la estructura económico social boliviana; por un lado algunos cambios irreversibles hizo, aunque lo más significativo fue dejar un precedente de importancia en la conciencia de las masas explotadas y oprimidas de ese país.

Vale señalar que desde aquel tiempo hasta hoy, es la única central obrera en Bolivia, cuenta con más de dos millones de trabajadores afiliados y siempre mantuvo ese perfil clasista originario. Las legendarias tesis de Pulacayo elaboradas por los mineros en 1946 guían su itinerario.
Desde la denominada Guerra del Agua producida en el año 2000, en Bolivia se viene desarrollando una secuencia de luchas populares y conquistas que fueron bautizadas como  “proceso de cambio”. Sin la existencia del mismo no se entendería la llegada de Evo Morales al Palacio Quemado en enero de 2006, tras ganar las elecciones en 2005, y formular un proceso instituyente a partir del cual se convalidaría una nueva Constitución Política de Estado y la conformación de un Estado plurinacional. La Cob arribó con coincidencias y diferencias a veces muy pronunciadas con respecto a la gestión del movimiento al socialismo (Mas). Tanto es así que hace tres años desde la central se había planteado la conformación de un instrumento político de los trabajadores, para enfrentar electoralmente a Evo. Desde finales de 2013 la Cob y el Mas, se acercaron conformando una alianza histórica. Esa unidad fue decisiva en octubre del año pasado cuando Evo Morales fuera reelecto por poco más del 60 % de los sufragios.

Según informa hoy la Agencia Boliviana de Información (ABI), el secretario de Integración y Desarrollo de la Central Obrera Boliviana, José Luis Delgado, remarcó ayer  jueves el compromiso de esa entidad matriz de los trabajadores bolivianos de consolidar el proceso de cambio, en la víspera de la celebración de los 63 años de su creación, el 17 de abril de 1952.
    "Debe ser el pueblo boliviano a través de los movimientos sociales quienes profundicen el proceso de cambio y quienes reencaminen lo que no se hizo todavía y la COB quiere aportar, quiere proponer para construir un país que queremos y poder trabajar en beneficio del país", dijo a la ABI.  Recordó a su vez que en el ampliado nacional que se realizó de Santa Cruz el año pasado se emitió una declaración política, que estableció el reencuentro entre obreros, campesinos, indígenas y originarios para defender, profundizar y reencaminar el proceso de cambio.

    "Esto implica no permitir el retorno de la derecha a los órganos del poder, no permitir que quienes han vendido la Patria, quienes han defenestrado los recursos naturales del país vuelvan otra vez a los órganos del poder, nunca más", dijo el dirigente obrero, y aseguró que   "El proceso neoliberal ha montado en el país un modelo económico fuerte que está costando desmontarlo, no ha sido suficiente decir a través de un decreto se anula el decreto 21060*, cuando ese decreto es la madre del modelo económico que ha imperado en la época neoliberal, que ha ido fortaleciendo esa economía neoliberal y lo que tenemos que hacer ahora es desmontarla", puntualizó.
    Delgado calificó la relación entre el Gobierno del presidente Evo Morales y la COB como un "hecho histórico", que tiende a favorecer a las grandes mayorías del país, aunque recordó que tuvieron momentos de confrontación.

*El decreto 21060 fue promulgado por el presidente Víctor Paz Estensoro el 29 de agosto de 1985. Señalando que “Bolivia se nos muere” el que fuera presidente revolucionario 33 años antes, promulgaba así la muerte del estatismo, para inaugurar el neoliberalismo en el país del altiplano.

2015/04/14

A 19 semanas de las PASO, se vienen algunas de temperatura elevada.

Cuando esta edición de El Correo Gráfico esté en la calle, faltaran sólo 10 semanas para la presentación de las listas de precandidatos ante las autoridades partidarias respectivas, y 19 semanas para la realización de las elecciones primarias (Paso). El 20 de junio será la fecha tope para inscribir las listas, mientras que la oficialización de las boletas será 6 días después. Como es de público conocimiento las elecciones primarias serán el 9 de agosto.

Tras más de 30 años de democracia, pareciera que la misma se hubiera consolidado. Lo cierto es que el impulso que en otros momentos diera el imperio, hacia las camarillas militares latinoamericanas dejó de ser una política prioritaria de los grandes poderes que emergen del capital más concentrado del mundo. Por ende la consolidación de una democracia en la cual no aparecen rupturas institucionales, en cierta medida es también el resultado de la política imperial, y no sólo la labor de las fuerzas políticas que bregan por sostener un determinado tipo de régimen político. Esta apreciación no exime que hoy el imperio maneje otras opciones de condicionamiento, como lo es el denominado “golpe blando”. Para entender lo que se viene señalando sólo basta subrayar que en 2001, en nuestro país, se vivió una fuerte crisis de legitimidad y representatividad, que hizo que la mayoría de las fuerzas tradicionales perdieran el consenso que debieran tener para profundizar el rumbo democrático. 2001 fue el punto más álgido de esa crisis, pero hay que entender que ella  -entendida como el rechazo de sectores importantes de la ciudadanía hacia la política y los políticos- a pesar de haberse atenuado considerablemente aún tiene vigencia. Que las candidaturas presidenciales estén signadas por “la buena imagen”, la mayoría de las veces en concordancia con las preferencias de los shows mediáticos, las fotos en revistas del espectáculo, o el almuerzo con Mirtha Legrand, es toda una señal al respecto.  La pregunta que habría que hacerse es por qué la imagen de un militante no mide. Responder esta pregunta llevaría un desarrollo aparte, por lo cual en lo que sigue ofreceremos una breve información sobre las candidaturas que presentarán las principales representaciones políticas de la Argentina.

Sin embargo el gran protagonismo este año lo viene teniendo ese partido que no pone en consideración sus candidaturas: el Judicial. Desde la trágica y misteriosa muerte del fiscal Natalio Alberto Nisman, la corporación judicial volvió a tener un protagonismo importante. Antes ya lo había llevado adelante con las ya famosas medidas cautelares. Este año con la marcha del 18F logró aglutinar tras de sí a la mayoría del arco opositor e incluso a todos esos que practican el apoliticismo militante.
Del espectro político mayoritario, la gran sorpresa fue la decisión de la Unión Cívica Radical (UCR) de alinearse con la nueva derecha argentina encarnada en el Pro de Mauricio Macri. Allí comparten filas con la Coalición Cívica de Elisa Carrió. El centenario partido radical le ofrece a Macri nada más ni nada menos que un armado territorial extendido a lo largo de todo el país, cosa que el Pro no puede garantizar. No son pocos los militantes del radicalismo, principalmente los de la juventud, los que no vieron con buenos ojos ese viraje.
Si bien el Frente Renovador de Sergio Massa contaba con buenas chances en las encuestas  hasta no hace mucho, hoy pareciera haber quedado con posibilidades claras nada más que para hacer fuerza en la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Massa también aspiraba a contar con la estructura territorial del radicalismo. Macri le ganó esa apuesta.
Entre las otras fuerzas que se presentarán en la Paso, hay que señalar que la líder del GEN, Margarita Stolbizer se lanzó a la candidatura presidencial por un frente unido del centroizquierda, mientras que también se consolidan las listas del Frente de Izquierda y los trabajadores (FIT).
Tal vez el mapa más complejo previo a la oficialización de listas sea el que tiene el gobernante Frente para la Victoria (FpV). Las precandidaturas del gobernador de la provincia de Bs. As. Daniel Scioli y la del ministro del interior y transporte Florencio Randazzo, son las que se roban toda la atención, aunque haya otros que también pretendan llegar a ser candidatos. Las candidaturas de Jorge Taiana, Sergio Uribarri y Agustín Rossi son parte de una apuesta fuerte del kirchnerismo, aunque vale señalar que con la baja de Julián Domínguez hacia las presidenciales y con sumarse a las precandidaturas para la provincia, el FpV logró instalar en el principal distrito del país, un candidatura que pueda lidiar contra la del empresario Francisco De Narváez del Frente Renovador. 

Se vienen semanas de temperatura elevada.

2015/04/12

Apuntes para descolonizase mentalmente. El fútbol como ejemplo

Cuando hoy abro el portal del diario La Nación, se puede leer ahí "Horarios y TV para un domingo donde juegan Boca, River, y el Manchester". Es de alguna forma un anuncio que rebalsó el vaso de mi paciencia. Como me interesa el fútbol, además de las otras informaciones, siempre abro también los portales deportivos, y algo que no me pasa desapercibido, es que además de la información local, lo que más se difunde en ellos es el fútbol europeo. Es más si en la Argentina no hay un partido interesante, en un portal como Olé es posible encontrar como portada al Barcelona, el Real Madrid o cualquier otro grande del viejo continente. La otra vez consulté un sitio peruano, para informarme sobre el Juan Aurich, y la lógica se repite. Mucho sobre Europa.
Uno podría preguntarse si a los de acá nos interesa tanto cómo va en la tabla de posiciones el Milan, o los medios nos imponen eso, y como no te queda otra lo tenés que ver. Lo mismo pasa en los canales televisivos de deportes.
Particularmente me gustaría entrar a algún medio y ver que ganaron Peñarol, el Botafogo o Cerro Porteño, pero bueno, la integración latinoamericana parece que se da por otros carriles. 

2015/04/06

El surgimiento del laborismo en la Argentina II

Tal cuenta Cipriano Reyes en su libro “Yo hice el 17 de Octubre”, las injusticias en el lugar de trabajo eran muchas. Él se refiere en primer lugar a los frigoríficos Swift y Armour de Berisso, de los cuales el fuera parte. En ese lugar los trabajadores padecían las mayores atrocidades. Cipriano había trabajado en la Sala de Calderas, y decía que los trabajadores de esa sección comían con las manos sucias, y sentados en el piso con las espaldas apoyadas en una pared. No lo dijo Cipriano en su libro, sino viejos obreros que trabajaron en ésa época –a quienes este cronista alguna vez escuchó-, que si alguien en la fábrica pedía permiso para ir al baño, si en 2 o 3 minutos no salía de él, un sereno les  golpeaba la puerta con un palo. Realizar un inventario de las injusticias que padecían los obreros en el puesto de trabajo, llevaría una labor aparte. Para lo que se intenta decir acá sólo basta saber que eso era la moneda corriente, y que las tendencias sindicales de entonces tenían como primera política resolver esas situaciones. El problema salarial estaba subordinado a ello. Cipriano en su libro lo dice con todas las letras: para ese esfuerzo sobrehumano de trabajar en una sala de calderas que se asemejaba al infierno que describe el Dante en la Comedia, lo que se pagaba era extremadamente poco. No cuestionaba la plusvalía obviamente, sino la distribución completamente injusta de la misma. Tampoco se le puede pedir a un Cipriano que sobre las tesis marxistas de El Capital no haya sabido tanto, cuando otros que si decían conocerlas, a esos detalles de las injusticias laborales, no le prestaban demasiada atención. Cipriano en los frigoríficos de Berisso, construyó las principales bases de lo que más tarde sería el partido laborista, y fue uno (sino el más importante) de los sindicalistas que generaron la gran movilización que fuera el 17 de Octubre del ’45. En esas coordenadas al gremio de la Carne, los laboristas se lo ganaron a los comunistas que encabezaba el célebre dirigente José Peter. Se lo ganaron a fuerza de sostener mejor las demandas obreras, no por artilugios burocráticos. Eso debiera quedar muy claro si se pretende entender por qué el proletariado de entonces abandonó la conducción del partido comunista. Tiene que quedar muy claro que, quien escribe nunca va a utilizar la palabra comunista en sentido peyorativo, ya que esa palabra misma podría enmarcarlo ideológicamente. Lo que se cuestiona acá es una política muy concreta que los que decían llamarse comunistas -por ese entonces- habían dejado de lado. Muchos militantes obreros comunistas de base, con mucha participación en las luchas de la década del ’30, irían a pasarse con Cipriano. Esos mismos militantes alguna vez le contaron a quién escribe su profunda admiración por Peter, a pesar de haber quedado en la vereda de enfrente. Y eso que en Berisso se produjeron enfrentamientos armados entre laboristas y comunistas que dieron como resultado que uno de los hermanos de Cipriano, cayera muerto. Al funeral en Berisso hasta el por entonces Coronel Perón asistió y la caravana que se hizo desde el lugar hasta el cementerio de La Plata, cuentan que fue inmensa. De todas formas aunque haya habido bajas, ésas, eran contradicciones en el seno de la clase trabajadora. Pero no hay que dejar que eso no se señale, porque sino la historia se quedaría por la mitad. La emergencia del laborismo en Berisso es una labor de reconstrucción histórica que debiera hacerse. Si en los años ’70 los que adheríamos a las tendencias clasistas y revolucionarios de entonces, señalábamos que los obreros de las automotrices cordobesas eran la fracción más importante de toda la clase en su lucha contra la dictadura que había iniciado Onganía en el ’66, y que podía convertirse en la verdadera vanguardia proletaria; lo que no caben dudas es que los trabajadores de los frigoríficos de Berisso en los ’40, habían sido los que ocuparan un idéntico lugar. Esa caracterización surge de un análisis objetivo de los principales baluartes de la producción, tanto en un ejemplo como en el otro. De igual forma, magistralmente Cipriano en su libro señala que tanto la sala de Calderas, como la de Máquinas eran el principal eslabón de la cadena productiva en los frigoríficos. Si se paraban esas dos secciones se paraba todo.
Como esto se hizo un poco extenso para la lectura que se hace en Internet, terminamos por acá y proseguimos en una próxima entrega en la cual nos referiremos particularmente al trabajo que los sindicalistas laboristas les encargaban a los muchachos del barrio en el que vivían. Era esa la idea inicial pero la introducción se hizo un poco larga. 

2015/04/04

El surgimiento del laborismo como inflexión de los comunistas- Algunas premisas para elaborar una historia reciente

En la Argentina de los años previos a la década del ’40, la gran mayoría de los trabajadores estaban nucleados en sindicatos dirigidos por los anarquistas, los comunistas o los socialistas. Muy lejos estaban esas fracciones políticas conductoras del movimiento obrero, de tener alguna cercanía con los gobiernos de entonces y con los partidos que marcaban la agenda nacional. En una totalidad social compleja indudablemente cualquier fracción política podría en momentos muy precisos formar alianzas tácticas con fuerzas sumamente diferentes. Pero si se ve el trazo más grueso de aquellas coyunturas, las fuerzas que conducían el movimiento sindical argentino, se encontraban bien lejanas de las fuerzas hegemónicas.
Una pregunta que podría hacerse es por qué los obreros elegían a determinadas conducciones gremiales, estando éstas, la mayoría de las veces alejadas de los gobiernos. Si bien a los gobiernos del radical Hipólito Yrigoyen por muchos son considerados como un emblema de nacionalismo progresista, el mismo, tuvo al movimiento obrero principalmente anarquista, en la vereda de enfrente, y no son pocos los que  le endilgan al mandatario radical la política excesivamente represiva que, tuvo a la Semana Trágica como su ejemplo más contundente. Cipriano Reyes fue alguien que nunca le perdonó eso al radicalismo. Los obreros provenientes del laborismo y que luego se hicieran peronistas, tomaron con respecto a Yrigoyen idéntica posición. El peronismo del ’45 tuvo otras vetas no obreras que reivindicaron al caudillo radical, pero hay que señalar con fuerza que las principales vertientes obreras que confluyeran bajo la conducción del Coronel Perón, no tuvieron esa posición. No se trata de señalar si el laborismo se equivocaba o no en la caracterización de Yrigoyen, sino simplemente que ése era un dato de la realidad.
En aquellos tiempos la adhesión sindical no era algo que se diera como la correspondencia entre dos elementos ajenos entre sí. Los referentes gremiales eran gente que trabajaba, y que ante determinadas injusticias reaccionaban junto al resto. Eran conducciones naturales. No existían aún esos grandes aparatos sindicales en los cuales además del reclamo, se privilegia la obra social o el turismo. El sindicalista era uno más de los trabajadores, y acataba las decisiones de la base. Si las conducciones debían ser elegidas lo que se privilegiaba para ello era la eficacia para sostener el conflicto y llevarlo a una resolución valedera. Es decir que lo que estaba en juego era la capacidad para resolver las demandas obreras. Si una dirección sindical no se encuentra condicionada o influenciada desde afuera ya sea por un partido, o por los intereses empresarios, obviamente que tendrá una capacidad de respuesta mucho mayor. Mucho más si ser conducción no es sinónimo de hacer negocios con sectores ajenos a la base obrera. Si un sindicato se convierte en una fuente de recursos, es probable que las conducciones se alejen de los reclamos, y lo que les interese sea mantener cargos a cualquier costo. Pero esta clase de cosas no sucedía en esos tiempos. No obstante podían existir condicionamientos para las direcciones gremiales, más ligadas a cierta clase de políticas, como de igual forma, siempre existen límites propios a la falta de experiencia. Estos factores condicionan obviamente la labor gremial, y hacen que la gran masa obrera se incline a cambiar de opciones. Concretamente lo que habría que desarrollar es el porqué de abandonar ciertas conducciones clásicas e inclinarse hacia nuevas propuestas, tal como fueron las diferentes tendencias sindicales que luego confluirían en el partido laborista, para apoyar desde ahí al por entonces Coronel Perón, que emergía como un referente de importancia, por su labor en la Secretaría de Trabajo y Previsión, la cual le dio una gran visibilidad.
A partir de fines de la década del ’30 y comienzos de la de los ’40 es cuando comienzan a desarrollarse con bastante fuerza las tendencias que confluirían en el laborismo. Esto se enmarcaba en el período de la segunda gran guerra. Fue en ese momento preciso cuando las direcciones sindicales comunistas y socialistas comenzaron a perder peso en los sindicatos.
Durante gran parte de la década del ’30 los comunistas lograron sostener un gran prestigio en el seno de las bases obreras teniendo como punto de mayor encumbramiento, la gran huelga de la Construcción del ’36. Luego comenzaría su declive y el surgimiento de esas nuevas tendencias señaladas más arriba, que provenían principalmente del anarquismo y el sindicalismo revolucionario. Muchos obreros de base, con militancia comunista o socialista también en el inicio de los ’40 se comenzaron a sumar a las tendencias laboristas. En los frigoríficos Swift y Armour de Berisso, esto fue bastante elocuente. Cuando se señala en estas letras que hubo un pasaje de un lugar a otro, en lo que no hay que caer es un simplismo reduccionista, y por tanto indagar sobre las causas de ese pasaje, ya que ésa sería la única forma posible para entender ciertos movimientos de la sociedad, no cayendo en adhesiones que dejan de lado los causales y que reducen todo a filiaciones sentimentales o románticas.

Si los comunistas comenzaron a perder privilegio e influencia entre los trabajadores eso se debió principalmente a que equivocaron el rumbo. En lugar de someterse a las demandas de la base, su política se inclinó hacia una posición que hoy se podría denominar geopolítica. La existencia por entonces de una gran nación proletaria, en lugar de favorecer las luchas de los trabajadores del mundo lograba que las mismas fueran condicionadas, por los intereses particulares de la Unión Soviética, cosa que se acentuaba mucho más, en una coyuntura caracterizada por el belicismo mundial.
Entre 1928 y 1935 se dio en el seno de la Comintern (Internacional Comunista) lo que se denominó “Tercer período” o de lucha de “clase contra clase”. En un artículo muy interesante escrito por Ben Brewster que fuera publicado en 1973 por la revista Pasado y Presente, y que llevaba el título de Insurrección y poder dual, este autor sostenía que en ese período de 7 años se dio una fuerte ofensiva de los diferentes partidos comunistas del mundo para derrocar a los Estados burgueses, pero que esa política eclosionaría a mediados de la década con el surgimiento de políticas defensivas como son la de frente popular, unidad antifascista y otras. Ante la irrupción de la 2da gran guerra, indudablemente la Unión Soviética tuvo que preservar su integridad, pero esto no podía nunca implicar, que los trabajadores del mundo tuvieran que ser tibios con sus amos británicos o estadounidenses, porque estos fueran por ese entonces aliados tácticos de la URSS. De todas formas habría que ver si ésa era una política que emergía desde la URSS o era patrocinada por algunos referentes de la Comintern que tenían influencia en el mundo occidental. La política del PC argentino, más precisamente la de su dirigente Victorio Codovilla, más que ampararse en la estrategia estaliniana, era una semblanza del por ese entonces dominante browderismo, que llevaba ese nombre por Earl Russell Browder, dirigente del PC de los EEUU, quien ya adelantaba algunas de las premisas de la política postestaliniana consistente en la coexistencia pacífica, entre la URSS y las otras potencias occidentales, principalmente los EEUU. Lo cierto es que el proceso de la guerra popular prolongada en la China de entonces no se detuvo, e hizo que la coyuntura fuera mucho más que propicia para que la revolución encabezada por el PC Chino de Mao Tse tung triunfara en 1949. La posición defensiva de los partidos de la Comintern restauraban subrepticiamente en la segunda gran guerra, la política de la internacional socialista durante la primera gran guerra, que indicaba que los trabajadores debían sumarse a las burguesías de sus países para defenderlas, promoviendo así la política del social chauvinismo.

La gran claridad conceptual de Lenin fue justamente interpretar que la coyuntura bélica se transformaba en la más precisa oportunidad para llevar adelante la revolución. El estallido de las contradicciones interburguesas, abría una grieta por donde se podía colar el proletariado.  Mao advirtió en la segunda guerra lo que Lenin había visto en la primera pero no lo explicitó, tal vez su percepción fue mucho más cercana a la práctica que encabezaba. Pero el resultado fue equivalente. Lo cierto es que los trabajadores que buscaban conducciones gremiales y políticas para enfrentar a sus patrones, en ese período tuvieron la deserción de los comunistas.
El prestigio que había ganado el PC en sus luchas gremiales realizadas durante gran parte de la década del ’30, se fue eclipsando, y la conducción del comunista José Peter , gran líder de los trabajadores de la carne, fue puesta en dudas por el emergente Cipriano Reyes, quien le arrebataría a fuerza de luchas muy concretas del sector, la conducción gremial. Concretamente, los comunistas se negaron a llevar a fondo la lucha contra las patronales de los frigoríficos, porque éstas eran inglesas y el Reino Unido estaba en ese entonces aliado a la URSS por la coyuntura bélica.

La clase obrera argentina no llegó al peronismo, porque fuera embaucada por posturas populistas o nacionalistas, llegó al peronismo porque las conducciones sindicales que mejor la interpretaban, adhirieron en términos generales ya desde el ‘43 a las posiciones de un grupo de militares que objetivamente estaban en contradicción con las clases dominantes tradicionales y hegemónicas. También por la deserción de las direcciones anteriores

Esto es una breve descripción de un trabajo que estamos realizando sobre la participación obrera en la emergencia del peronismo. 

2015/03/31

El paro de hoy y la reflexión siempre presente sobre el sindicalismo

En los ’70 existía una discusión en la izquierda en cuanto a cómo caracterizar a la mayoría de las direcciones preeminentes en el arco sindical. Si bien si vivía un tiempo de revuelta y de clasismo, las principales conducciones  de los gremios eran un freno al avance de las luchas de ese entonces. No sólo estaban arregladas con las patronales, también con las fuerzas represivas del Estado para desactivar cualquier movilización. Se escuchaba entonces a los que hablaban de la burocracia sindical, pero también a los que decían que los Rucci, Kloosterman o Coria, más que ponerse por encima de los trabajadores, el rótulo de burócratas les quedaba corto y eran principalmente agentes de la burguesía en el seno de la clase obrera. Ese sector de la izquierda hablaba por entonces de los jerarcas sindicales. Los jerarcas habían dejado de ser obreros. Era un debate de aquella época que no prosiguió nunca más, y que al obviarlo las nuevas generaciones necesariamente se privan de conceptualizaciones que hoy serían importantes para analizar la realidad. Por ese entonces la Unión Soviética había ya dejado de ser socialista, pero los trotskistas locales afirmaban que seguía siendo un Estado Obrero (pero burocratizado). En ese entonces fui parte de un debate entre un militante de la Federación Juvenil Comunista y otro de la Juventud del PST. El primero defendía a rajatabla el rumbo de la URSS, mientras que el otro decía que en ese lugar había triunfado la burocracia obrera. Ni una cosa ni la otra –les dije-, en la URSS la burguesía había recuperado el poder. Menos de dos décadas después nadie podía ya volver a debatir los supuestos ni de los prosoviéticos ni los de los trotskistas. Aludir a este debate tiene que ver principalmente con la caracterización sobre las conducciones sindicales. Los Rucci, Coria o Kloosterman ya habían dejado de ser obreros, ni siquiera lo eran pasando por arriba a sus dirigidos. Se habían convertido en verdaderos socios de las patronales, y comenzaban así una acumulación originaria de recursos que los convertiría en burgueses de nuevo tipo.

Siempre fue importante mantener la unidad de los trabajadores en cuanto a sus representaciones gremiales, ya que un sindicalismo escindido o fragmentado se torna inoperante. En tal sentido siempre me pareció que era bueno mantener una única CGT. En el ’92 conocí al por ese entonces incipiente Congreso de los Trabajadores Argentinos (CTA) que algunos años después se conformaría en la central CTA. Y me pareció muy coherente la posición de sostener que la CGT se había convertido en un sindicalismo empresario, y que por ende no había que recuperarla sino conformar una nueva central. Son éstas algunas pequeñas sugerencias que se me vienen a la memoria tras escuchar a los jerarcas sindicales festejar el paro, acompañados por un Pablo Micheli, a mi entender extremadamente desacomodado, mientras muchos compañeros de la izquierda (con quienes tengo diferencias cruciales) le hacían el caldo gordo a los Gordos vandoristas, desplegando una combatividad obrera, más bien heterónoma.

Acá en Berisso los micros no pasaron, y algunos negocios cerraron por la tarde, más para extender los feriados de la semana que por temer a las brigadas obreras.

La cena donde todos pagaron felices

Éste como es de público conocimiento es un año electoral, y de acuerdo a ello se mueven todos esos intereses que para reforzarse necesitan que quien llegue a la presidencia sea alguien afín, alguien que les conceda toda una gama de beneficios acordes a su condición. De acuerdo a las reglas de la democracia, cualquiera que pretenda ocupar un cargo público puede hacerlo, siempre que cumpla con los requisitos legales; entre ellos ser candidato de una fuerza política convalidada para tal fin. Lo que no cualquiera puede es contar con los recursos económicos para emprender semejante tarea. Una campaña electoral tiene un costo, económicamente hablando. A veces sumamente alto. Una deuda de la democracia debiera ser fijar topes en el gasto para realizar una campaña, y tal vez hasta subsidiar a agrupamientos políticos que no se caracterizan por tener grandes finanzas. La competencia política no debiera trasladarse a una competencia económica. De esa forma los empresarios cuentan con mucho más chances que los trabajadores, por ejemplo. También se produce el arribo a la política de gente que a lo largo de su vida no se interesó demasiado en ella, pero que a veces ven que es un buen momento para invertir. Los ejemplos sobran.

En los últimos días, más precisamente el martes 17 de marzo, el candidato presidencial Mauricio Macri realizo una gran cena de empresarios para recaudar para la campaña. La misma tuvo lugar en la sede de La Rural, y el derecho al asiento tuvo como valor la cifra de 50 mil pesos. Los comensales se repartieron en mesas de 10 personas. "No me salen las palabras para agradecer esta convocatoria. Quiero transmitirles la idea de la reconciliación", les dijo a los presentes el jefe de gobierno porteño, agregando que "Hoy se impone en la Argentina una idea de cambio, tenemos que mirar el futuro". Los presentes dejaron a la caja amarilla la encomiable cifra de 120 millones de pesos. "Ya tenemos la plata para la campaña presidencial", dijeron desde el Pro.

Quienes estuvieron presentes en dicho evento fueron Jorge Correa (presidente de Nidera), Miguel Blanco (Swiss Medical), Luis Corsiglia, Osvaldo Bruco, Alejandro Gravier y Matías Gainza Eurnekian, entre otros. Había representantes de bancos, compañías agropecuarias, petroleras, de consultoría, medios, automotrices y tecnología, entre otras áreas. Y fueron 40 empresarios chinos, acercados por el candidato a legislador porteño Fernando Yuan, referente de la Cámara Argentino China de la Producción, la Industria y el Comercio.
Obviamente que los asistentes no fueron estafados con el precio de la entrada, la pagaron de buenas ganas. Eso significa que quién paga una cifra como ésa es porque espera algo a cambio, si eventualmente Mauricio Macri resultara presidente de los argentinos. No hay ingenuidad al respecto.

El fin de semana anterior a esa cena, la Convención de la Unión Cívica Radical (UCR) reunida en Gualeguaychú determinó su política de alianzas para las presidenciales de este año. Allí la línea motorizada por su presidente partidario Ernesto Sanz determinó que esa fuerza se presentará a las Primarias de agosto en acuerdo con el Pro de Macri, y la Coalición Cívica de Elisa Carrió. Esa postura ubicó al partido centenario en una muy marcada inclinación hacia la derecha del tablero político nacional.

A partir de ese momento no se dejó de señalar que en octubre habría un escenario de segunda vuelta, protagonizado seguramente por Macri y el candidato del Frente para la Victoria. Lo cierto es que el acuerdo entre radicales, lilitos y macristas, sepultó aún más las esperanzas del intendente de Tigre Sergio Massa, en su carrera presidencial. “Sergio no levanta” dicen desde su entorno, mientras que la mayoría de las consultoras le da sólo el 15 % de intención de voto al Frente Renovador. Eso a escala nacional, ya que al parecer en la Provincia de Buenos Aires el precandidato Francisco De Narváez estaría encabezando los sondeos. Recién en los últimos días con la decisión de Julián Domínguez de bajarse de las presidenciales y desembarcar en la provincia, el Frente para la Victoria pareciera empezar a decidir quiénes irían por un distrito clave. Desde el massismo ven que la alianza de los radicales con el Pro es capaz de captar una misma identidad de votante, y a su vez el tigrense está viendo cómo muchos de los que estaban en sus cercanías abandonan el barco. 

Nota publicada en El Correo Gráfico de Berisso

2015/03/17

El Imperio de las Formas

¿De dónde provienen las hermosas formas de un cuerpo? Si no fuera posible escapar de la ideología la respuesta podría ser bastante simple. Pero no es así, ya que las bellas formas no pueden ser explicadas bajo ningún parámetro de lo biológico. Mucho menos paradigmático resulta que en la forma, prevalezca el sentido de la vista en el lugar del resto de los sentidos, y que a su vez esas formas puedan ser exponentes del deseo y la atracción sexual. La existencia de cinco sentidos podría ya ser un rastro a seguir en el proceso de formalización que se fue dando en la historia humana.

Las formas son una creación humana, un proceso de geometrización de lo natural, de hacer que lo natural se pierda en las formas, y que eso que se eclipsa ya no pueda ser pensado de ninguna otra forma que no sea a través de una forma. Es como el invento del número. No siempre existieron los números, pero una vez inventados ya es imposible no numerar lo que no era enumerable en el momento previo a su descubrimiento.

No resulta para nada difícil imaginar que en la necesidad de la construcción del hábitat, se hayan dado formas a esos sitios en los cuales, el humano iría a vivir: ya sea la ciudad, el hogar, o el terreno a cultivar. Grandes y pequeñas figuras poliédricas, distintos polígonos, curvas y rectas al servicio de lo necesario para la supervivencia. Pero eso no es equivalente a las formas estéticas, mucho menos a formas biológicas consideradas de atracción, como pueden ser las curvas femeninas.   Insistimos, esas no son formas naturales. Incluso la atracción sexual de los mamíferos no proviene de las formas: más bien del tacto, del olfato; pero no de la geometría, tampoco de la topología. La atracción por el arte, por lo estético; sin dudas no tiene nada que se referencie en lo natural, e incluso tampoco en lo útil; más bien en eso que el idealismo llama el alma, y que quien escribe sabiendo que eso no existe intenta encontrar su equivalente. Lo bello, lo estético tal vez sean, resultados residuales de un proceso de formalización de lo natural. Un proceso que se desarrolla al margen de la producción de los valores de utilidad, tal vez su reverso, pero que se presentifica como si fuera natural. Proseguimos…

2015/03/15

Los vaivenes del radicalismo

La Unión Cívica Radical produce inclinamientos tan pronunciados que ya le hicieron perder el equilibrio. Vaya a saber por qué clase de cumplido, al radicalismo se lo ubicó como el partenaire del Peronismo en la clásica escena del bipartidismo. Tal vez eso sea porque el mentado bipartidismo en la Argentina nunca tuvo ninguna raigambre seria. Habría que indagar en la historia para esclarecer esta cuestión. Lo cierto es que la UCR en las presidenciales de 2011 hizo una alianza con el empresario colombiano Francisco De Narváez, quien se alinea con el peronismo no kirchnerista, y que es un exponente claro de una fracción de la sociedad que se inclina hacia la derecha del tablero político. En esa oportunidad el candidato Ricardo Alfonsín llevó como acompañante de fórmula al economista Javier González Fraga, un hombre decididamente jugado hacia los intereses de los sectores más concentrados de la economía argentina. En las elecciones legislativas de 2013, el radicalismo volvió a una alianza con el resto de los sectores de la socialdemocracia argentina (de la cual es parte), retornando así a sus viejos socios del frente progresista.

En 2015 decidió aliarse a la nueva derecha encarnada por el Pro de Mauricio Macri. No son incoherencias ideológicas, es el resultado de la supervivencia de una estructura que ya no resulta funcional a la sociedad.  En 1983 con el triunfo de Raúl Alfonsín se pensó que en la Argentina existía el bipartidismo. El alfonsinismo tal vez haya sido un hecho anómalo en la existencia del radicalismo, una excepción a la regla en un momento clave de la historia reciente, que implicaba el retorno de la democracia tras la dictadura más sangrienta de todas las que vivió el país. El radicalismo de la década del ochenta mostraba las banderas que había bajado hacía varias décadas. Un temor fundado es que el kirchnerismo sea para el peronismo, un equivalente del alfonsinismo para el radicalismo. Un retorno de banderas históricas en coyunturas específicas.

La primavera alfonsinista decayó ostensiblemente, y vale señalar que en las presidenciales de 1995, es decir dos elecciones presidenciales después de la de 1983, la UCR dejó el supuesto bipartidismo atado al surgimiento de una nueva fuerza política: el Frepaso. En los ’90 el radicalismo estaba en una crisis casi terminal, para que en el ’99 la nueva fuerza emergente en el 95 le tirara una soga para salvarla. En verdad ya desde las legislativas del ’97 el Frepaso constituiría junto al radicalismo la olvidable Alianza. Sin dudas eso fue empujado por sectores de la socialdemocracia y el socialcristianismo, entre los que se encontraba la CTA de Víctor De Gennaro entre otros.

La llegada de un presidente radical a la Rosada en el 99, no implicaba que el radicalismo se haya recompuesto. La salida prematura de Fernando de la Rúa de la presidencia implicó una fuerte crisis de hegemonía. Del “Voto Bronca” en las legislativas del 2011 al “Qué se vayan todos” de diciembre habían pasado nada más que dos meses. La presidencia interina de Eduardo Duhalde fue un escalón para la recomposición de la gobernabilidad. La logró con represión. El peronismo también sucumbió a la crisis. En ese escenario iría a aparecer Néstor Kirchner en 2003 logrando un significativo cierre a la crisis de representatividad, cubriendo así las fragmentaciones de los partidos tradicionales. Ese hueco no está cerrado.