2017/09/09

Una mirada sobre el macrismo

Los resultados electorales de las PASO actualizaron el debate sobre qué es el macrismo. ¿Es un hecho accidental o vino para quedarse? En esta nota, Osvaldo Drozd esboza algunas aristas sobre cómo acercarnos a una caracterización más rigurosa sobre la fuerza gobernante. 

Por Osvaldo Drozd*

Tras la realización de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) que tuvieron lugar el pasado 13 de agosto se generaron algunos debates de sumo interés con respecto a los resultados obtenidos por las diferentes fuerzas concurrentes, principalmente por las actuaciones del oficialista Cambiemos y la coalición Unidad Ciudadana. No faltaron al respecto consideraciones acerca del rol desempeñado tanto por el frente 1País -encabezado por Sergio Massa- y Cumplir de Florencio Randazzo.

Contrariamente a lo que muchos suponían que podría suceder, a la coalición gobernante no le fue mal, no recibió en las urnas el rechazo ciudadano por las políticas que viene desarrollando desde diciembre de 2015. En tal sentido la nota de opinión escrita por José Natanson el 17 de agosto para Página/12  bajo el título de El macrismo no es un golpe de suerte, resultó un buen disparador. En dicho artículo Natanson advierte que no hay que subestimar a la fuerza gobernante y esboza varias aristas sobre ella que no fueron tenidas en cuenta y que por ende son esos puntales que le permitieron a Cambiemos obtener un buen resultado electoral. Quien escribe coincide en no subestimar a los que gobiernan, pero difiere con respecto a las aristas propuestas. También si se tiene en cuenta que el director de Le Monde Diplomatique señala en la nota que Cambiemos tomó temas descuidados por el kirchnerismo como es el narcotráfico, problemática que no debiera haber sido descuidada ya que para él ni uno ni otro tendría respuesta más que poner el tema sobre el tapete o simplemente verbalizarlo como en sesiones de análisis; lo que descubre con ello es cierta falta -por parte del kirchnerismo- de sentido autocrítico, sumando a ello no haber tenido en cuenta que el macrismo no resulta una anomalía como señalara Ricardo Forster, lo que conllevaría a subestimarlo.

Es verdad que el kirchnerismo tiene baja autocrítica. Lo que no hay que confundir al respecto es la demanda de muchos periodistas afines al gobierno que cuando piden autocrítica no hacen más que solicitar arrepentimiento. El kirchnerismo no debiera arrepentirse por ejemplo de haber impulsado la ley de medios o la 125, lo que debiera sí decir es por qué no se fue a fondo con sus políticas más avanzadas, permitiendo que los sectores más concentrados se reagruparan y produjeran una resistencia enconada en un combate que no se privó de desplegar todas las formas de lucha, no exclusivamente lo que comúnmente se denomina política democrática. No considerar la ofensiva que fueron desplegando desde 2008 en adelante es no tener en cuenta cuáles fueron los principales sedimentos que dieron pie a la formación de una fuerza política como es hoy el macrismo. Eso sin dudas excede el vecinalismo del Pro en su gestión al frente del gobierno de la ciudad. Va mucho más allá de “la retórica new age, las bicisendas, las ferias de comida saludable”. El macrismo de alcance nacional fue incorporando una cantidad importante de elementos que son parte del folklore de la derecha argentina histórica. Valdría señalar -para entender lo que sigue- que el macrismo –según quien escribe- no es solamente el PRO y a su vez no coincide acabadamente con el espacio completo de Cambiemos. El macrismo es transversal, atraviesa también a sectores de la oposición. Las posiciones de alguien como Margarita Stolbizer no pueden ser leídas de otra manera. El actual macrismo excede al mismísimo Macri, es la coronación política de un sedimento ideológico cultural que fue fermentando desde hace tiempo cuando el Pro de Macri era sólo una pequeña parte de ello. Si es verdad que desde 2008 se acentuó la famosa “Grieta”, habría que decir que fue el actual macrismo quien entre otras opciones logró capitalizar políticamente uno de los costados de ella. Lo que hoy se denomina macrismo podría haber tenido otro nombre, tal vez massismo o incluso sciolismo. Eran los principales ofertas que ofrecía el menú del poderoso aparato mediático corporativo quien sin ninguna duda es parte constitutiva de este movimiento junto a la AEA, la Rural, gran parte del Poder Judicial, y otros. Si se tiene en cuenta el acontecer político en Ecuador, con el viraje brusco del presidente Lenin Moreno con respecto a las políticas llevadas adelante por Rafael Correa durante una década, aunque este último lo haya propuesto como su sucesor; no debiera incomodar a nadie la posibilidad virtual de que si Daniel Scioli hubiera sido elegido presidente en 2015 no hubiera sucedido algo similar. Los acontecimientos que se vienen desarrollando en Latinoamérica nos muestran un plan muy bien orquestado por el Imperio y sus socios locales.

Recordemos que la marcha cacerolera del “8N” de 2012 que se denominaba “antipolítica” pero que pedía que “No nos convirtamos en Cuba o Venezuela” convocó a vastos sectores de la más rabiosa oposición al kirchnerismo y al “populismo”, que son el mismo segmento de la sociedad que convocó a la marcha del #1A de este año en defensa irrestricta del gobierno de Mauricio Macri, tras un marzo de gran movilización de los diferentes sectores populares. De esta forma hay que considerar lo que Antonio Gramsci señalaba como el pasaje de la estructura a las superestructuras complejas, a saber “la fase en la cual las ideologías existentes se transforman en partido político” (1). En el actual macrismo están incorporados los sedimentos más retrógrados de la larga historia de la derecha argentina incluyendo su tradición golpista y genocida. Se funden en el formato democrático de la actualidad junto a la tradición radical reeditando el más rancio gorilismo de antaño.

Si bien Cambiemos o más específicamente el PRO se visten con un ropaje que simula estar adecuado a lo más vanguardista de la moda y  a su vez plantarse como ultra democráticos, habría que señalar que todo ello es una simple pose que, no se condice con el sustrato que los determina en última instancia. Como anteriormente se señalaba el PRO no es el macrismo. Considerar a cualquiera de los dos términos como una “derecha democrática” al menos goza de una inexorable ambigüedad que sucumbe a la polisemia propia de un término que no es tan fácil definir. Lo que es democrático para algunos no lo es para otros. El gobierno dice que Venezuela es una “dictadura”. Uno se pregunta si convalidar al gobierno de Michel Temer en Brasil tras un escandaloso golpe institucional correspondería a un procedimiento democrático. El accionar patoteril de las bandas parapoliciales de la Ucep y las escuchas ilegales fueron parte del gobierno de la ciudad encabezado por el actual presidente. Eso Natanson no lo dice. La ausencia de Santiago Maldonado se convierte así en una espina estructurante de una posición bien determinada aunque difundida como ambigua. No se puede decir que está bien que alguien desaparezca y simultáneamente enviar mensajes a los más cercanos de que se hizo lo más conveniente.

El gobierno no deja de culpar a todo el arco opositor de que con lo de Maldonado se intenta politizar el caso. Si por lo contrario saliera a pedir la aparición con vida de Santiago como todo el mundo la mentada politización caería inmediatamente pero su forma de actuar deja suspicacias ¿se da por aludido? Incrimina a los docentes que en las escuelas hablan del tema, pide que no se enturbie a la Justicia, pero también pone las manos en el fuego por la Gendarmería. Quien politiza lo de Maldonado es el gobierno de acuerdo a una implacable lógica electoral. Sabe que una parte de la ciudadanía en eso lo acompaña al igual que cuando reprime la protesta social o dice que “combate al narcotráfico y las mafias”. Sin dudas cuando se cuenta con lo más concentrado del aparato mediático y la Justicia, es posible montar diferentes espectáculos que nadie podrá demostrar que no tengan realidad. Lo que no quedaría claro en lo señalado es qué parte de todo eso sería “democrática”.

Berisso, 7 de septiembre de 2017


*Periodista

2017/08/28

El discurso macrista y el sentido común

Están los que creen que cualquier mejora proviene del esfuerzo individual, “si no hacés nada por vos nadie lo va a hacer” afirman, desligando su vida de cualquier acción colectiva. En el otro extremo están los que piensan que la única forma de mejorar la propia situación es mediante la transformación colectiva. Obviamente las dos posiciones reflejan estereotipos. Nadie en la realidad es totalmente igual a esos moldes. El discurso macrista le habla a los primeros (principal interlocutor) diciéndoles que por culpa de los segundos estamos como estamos. Por culpa de los desparecidos, de los que luchan y de todos aquellos que atentan y siempre atentaron contra tu propia iniciativa. La fortaleza del discurso macrista es asentarse en un sentido común labrado durante décadas, por eso intentar minimizarlo conduce a un sombrío derrotero.

2017/08/19

Las responsabilidades en los hechos terroristas

Ataques terroristas como el producido recientemente en Barcelona son completamente deleznables ya que se cobran vidas de gente que nada tiene que ver con lo que supuestamente se dirime en esos actos. Pero el problema es mucho más complejo ya que los terroristas no eligen sus blancos al azar, no lo hacen por un instinto de maldad y solamente molestar y obstaculizar el devenir cotidiano como los mosquitos o las ratas. Los blancos del terrorismo son inequívocos. Los responsables de convertirse en blanco son muchísimos menos que los que sufren el hecho de ser un blanco. Eso los pueblos deben saberlo. Coincidentemente hace 100 años cuando Lenin y los bolcheviques tomaban por asalto el cielo, ellos habían aprendido a no caer bajo el cántico de sirena de los chauvinismos.

2017/08/10

Stolbizer para la tribuna macrista

Si Stolbizer fuera de Cambiemos, sus dichos serían mucho más comprensibles. Ante la pregunta ultratendenciosa de una periodista de Intratables que le pedía calificar de 1 a 10 al saliente gobierno kirchnerista, la precandidata dijo: “2 o 3 puntos” con lo que aliviana demasiado las responsabilidades macristas. En el 2001 cuál era la calificación ¿menos 14?. ¿Y hoy? 
Stolbizer destacó a su vez del gobierno de Macri su apertura al mundo, ya que el anterior gobierno estaba asociado a Venezuela e Irán. Obviamente que afirmar eso es de una liviandad que raya con el exabrupto propagandístico. La principal sociedad del gobierno K fue Brasil con quien impulsó en conjunto el relanzamiento del Mercosur y la creación de la Unasur y a partir de ahí tener una relación estrecha con los Brics de los cuales Brasil es parte. Los dichos de la legisladora son para la tribuna cacerolera propia de Cambiemos.

2017/08/09

El caparazón

Hay oportunidades en las que uno quisiera saber qué tienen otros en sus cabezas, estar metidos en ellas y tal vez mirarse desde esos lugares. El ejercicio podría ser angustiante. Si bien por convicción filosófica uno sostiene que lo real se desarrolla o tiene vida independientemente de lo que uno pueda percibir, habría que afirmar que el principal obstáculo para el conocimiento es ese caparazón desde el cual se percibe. Los humanos son incontables pero cada uno percibe y piensa desde el propio cuerpo, incluso estamos acostumbrados a suponer que lo hacemos desde el interior del mismo. Resulta extremadamente difícil definir la obviedad e incluso no existen términos unívocos para dicha definición. No es lo mismo que hablar del pie o de la mano porque de hecho tampoco se trata del cerebro sino de la percepción que cada uno tiene de lo real. Tal vez la mejor descripción es la que hiciera Descartes en las Meditaciones. Resulta algo extraño saber de la existencia de millones de similares inclusive durante el paso del tiempo y percibir individualmente. Tal vez muchos piensen que eso es lo más natural. Es la imposibilidad de pensar la muerte propia diría Freud. Es posible que lo que se intenta definir y no encuentra un término adecuado sea justamente el reverso de la idea de la muerte propia. Descartes de lo único que no dudaba era de que pensaba. No podía detener el pensamiento porque la muerte se encontraba precluida. 

2017/08/02

Economía y falacias

Hoy se dice que, para que el país se desarrolle es necesaria la venida de inversiones. Una afirmación liviana que carece de sustento. Para que una nación tenga un desarrollo importante y que a partir de ello se pueda revertir la pobreza estructural no alcanza con una inyección de capitales, es necesario revertir la matriz productiva existente. Para ello se necesita un nuevo modelo económico que permita la superación del modelo agroexportador y ponga en marcha nuevos motores productivos.  

Cambiar la matriz productiva es violentar la división internacional del trabajo, por ende es producir un camino contranatura. La tendencia espontánea del capitalismo reproduce incesantemente tanto la división como la matriz. Por esta razón cualquier paradigma esbozado desde ideologías de libre cambio y libertad empresaria no hacen más que ahondar el atraso y la pauperización social. El capitalista no invierte para mejorar la estructura social, invierte para conseguir ganancias. Suponer que ambos elementos son solidarios entre sí es una de las principales  falacias de los gobernantes empresarios. Sin cierto disciplinamiento de las actividades del capital para que ellas puedan inscribirse en la generación de nuevos motores productivos, no hay posibilidad alguna de revertir la situación actual. 

2017/07/28

Narcisismo de las pequeñas diferencias




Lo que Freud denomina “narcisismo de las pequeñas diferencias” no es nada más que el intento pueril de diferenciarse de los símiles. Es el principal obstáculo para la realización plena de “lo social”. El materialismo histórico debiera tomar seriamente este concepto como un obstáculo pleno para su propio desarrollo como “guía para la acción”, si es que no quiere sucumbir al idealismo.


Decir narcisismo de las pequeñas diferencias implica que ése accionar por diferenciarse se da en un marco que justamente no excede lo pequeño pero que se planta como grandioso. No existe tanta diferencia entre humanos más que la propia a la percepción narcisista.

2017/06/16

El matema marxista D-M-D

El matema marxista D-M-D  es mucho más complejo. El empresariado “exitoso” necesita indefectiblemente del Estado. Necesita una Justicia a su medida, las fuerzas de seguridad a su medida, todas las regulaciones estatales a su medida. Funcionarios corrompibles para que les otorguen sus privilegios. Una tarea gigante sería hacer el inventario completo sin olvidar que también necesitaron del Estado para que les pague su propia deuda privada. Esto no es “lo nuevo”. Esto es más viejo que Matusalén. 

2017/05/29

2 tipos

La escena muestra 2 tipos. Dos tipos sin mujeres. Dos tipos que siempre van juntos. Dos tipos que no son homosexuales. Dos tipos que aunque vayan siempre juntos no parece que fueran grandes amigos. Más bien compañeros en la desdicha. Más bien compañeros de una mezquina alegría. Más bien estereotipos de un único modelo que en la realidad se muestra solo.
Los 2 tipos son grandes personajes, como Laurel y Hardy.

Estos 2 tipos los muestra muy bien Roman Polanski en 2 cortos previos a sus grandes producciones. En 1958 con  Dwaj ludzie z szafa (2 hombres y un armario) y en 1963 con Ssaki (Mamíferos).



Se nota que los 2 tipos no son adinerados. Son más bien pobres pero dignos. Mientras ellos van se pueden ver las más grandes inmundicias del mundo perpetradas por otros. También son blancos de esas inmundicias.

En la realidad no es fácil encontrar a estos 2 tipos, pero creo que muchos los llevamos incorporados.

Ellos viven en 1.

2017/05/22

Encuadrar el reclamo de los docentes

 (para La Tecl@ Eñe)

El reclamo de los docentes debiera permitirnos -además de adherir a su justa lucha- extraer conclusiones básicas acerca de la realidad argentina actual, no solamente en lo referido a la situación económica y social sino también a detectar cómo los principales medios toman un dato de la realidad para introducirlo en el sentido común imperante. Vale aclarar que la manipulación se hace efectiva cuando existe de antemano un interlocutor predispuesto a ello.

Se insiste en que la Educación es un derecho y que no es justo dejar a los chicos privados de clase. También en que el nivel educativo es deficitario y que los docentes no están preparados para hacer frente a dicha tarea. Lo que no se dice es que el principal reclamo es salarial y que está referido a una paupérrima situación económica en la que la inflación se incrementa distanciándose del sueldo de los docentes. Si la Educación pública es mala y los docentes no están preparados para ella, hay que decir que el problema atañe a quien tiene la responsabilidad de planificar la Educación y no endilgarles el problema a los empleados. Estos últimos ya están conchabados y hay que respetar los contratos. Seguramente hay que hacer nuevos planes de Educación y formar docentes para ello pero mientras tanto hay que dar respuestas efectivas a lo existente.
Una pregunta interesante que muchos hacen es: ¿A partir de cuándo se empezó a deteriorar el nivel educativo? La mayoría de las respuestas apuntan a que esto comenzó hace ya un extenso tiempo pero sin dar demasiadas precisiones. Todos señalan que sin Educación no hay futuro y que la misma es un ordenador fundamental. Sin dudas, pero se debiera admitir que la Educación es importantísima siempre y en tanto la sociedad en su conjunto haga de la producción su principal fuente de riquezas. La Educación históricamente siempre fue un complemento indispensable del desarrollo de la fuerza de trabajo y no al revés. Poseer Educación no es la condición de alcanzar un trabajo digno. Este último es propiciado por un desarrollo de la estructura productiva. Ninguna sociedad prepara a los sujetos para actividades imposibles. La Educación pública comenzó a deteriorarse fundamentalmente en los ’90 cuando en la Argentina fuera desmantelada la estructura productiva nacional. Suponer que en un país en donde existe un nivel acentuado de desempleo, de deterioro productivo, de precariedad e incremento de la informalidad, resulta posible que alguien pueda triunfar mediante la Educación es hacer apología de una meritocracia que premia al que triunfa de manera inescrupulosa en la competencia feroz entre pares. Una apología del ya conocido “Sálvese quien pueda”.

En la Argentina, al igual que en el resto de las naciones suramericanas, si no se transforma la matriz productiva, si no se sale de un modelo en el que se privilegia la exportación de commodities para dar pie a un desarrollo de la industria, la Educación pública sólo sirve como núcleo de contención y no como herramienta para la formación de nuevas fuerzas productivas.

Mientras tanto el reclamo de los trabajadores que se hacen cargo de la formación de los niños de este país -tal como este país es y no cómo podría imaginárselo- es completamente genuino. El salario de los docentes hoy no se corresponde con lo que vale la reproducción de la vida de los argentinos. Es demasiado insuficiente. Los responsables de ello lo son también de hacer una Educación pública acorde a las necesidades nacionales. 


Berisso, 13 de marzo de 2017

El mainstream político y la grieta entre lo político y lo social

Lo que hoy se conoce como democracia en muchos casos no deja de ser un acuerdo que los diferentes países realizan con el poder corporativo. La institucionalidad política de esta forma cada vez se escinde más de la sociedad en su conjunto generando así una apatía considerable. 

Por Osvaldo Drozd*

Lo que hoy se conoce como democracia, lejos de ser un régimen que se construye a partir de las necesidades nacionales, es un modelo internacional sujeto a reglamentaciones multilaterales. El país que suscribe al régimen democrático existente no deja de aceptar la intromisión internacional en sus propios fueros. No resulta casual que las principales economías emergentes (China, Rusia) hayan tenido un desarrollo considerable no acatando la regla. No se trata por lo contrario de promover regímenes autoritarios sino de poner en marcha democracias acordes a las necesidades de un determinado pueblo- nación. De todas maneras hay que decir que el tomar partido por determinado régimen no deja de ser un aspecto subordinado a la política que se intente llevar adelante. Las diferentes reformas constitucionales realizadas por las naciones bolivarianas lograron poner en pie regímenes políticos de mayor participación popular y pudieron acotar el poder de fuego de las corporaciones judicial y mediática. Estas dos últimas son hoy las principales armas de las clases dominantes en el seno de las democracias existentes. Se considera democrático respetar sus autonomías.

En lo político los actuales regímenes democráticos no dejan de ser un equivalente a lo que es el endeudamiento público para la economía. Son disciplinadores externos.

A partir del fin de las dictaduras en Latinoamérica  se comenzó a hablar de democracias restringidas o tuteladas. Llama poderosamente la atención que habiendo transcurrido más de tres décadas ya no se las caracterice de esa forma. Fundamentalmente no lo hacen las fuerzas que se dicen progresistas o de izquierda. Mucho más aún cuando en un país como la Argentina el régimen actual se fundamenta en una reforma constitucional como la del ’94 que fuera realizada de manera acorde al consenso de Washington. En los hechos los procesos bolivarianos cuestionaron en su práctica lo restringido de las democracias precedentes.

La democracia global occidental como concepto práctico político tiene un desarrollo propio que tiene lugar de forma independiente a las realidades nacionales. Este desarrollo propio se realiza incluso al margen del desarrollo particular de cualquier democracia nacional. La eficacia de los golpes blandos y de las distintas destituciones presidenciales sólo es válida si a la vez logra incidir en otros países en los cuales esos movimientos no se realizaron. Desde Honduras a Brasil, pasando por la destitución de Fernando Lugo en Paraguay, la derecha regional fue carcomiendo los principales cimientos de una integración regional creciente.  En tal sentido el ejemplo de Paraguay resulta aleccionador al respecto. Tras la destitución del presidente Lugo, el Mercosur dejó de reconocer a ese país como miembro del organismo, pero tuvo que aceptar su regreso cuando fuera elegido un nuevo presidente, quedando de alguna forma impune el golpe institucional.

Si la política en otros tiempos representaba la intervención de determinados sectores de la sociedad, las actuales democracias se sostienen en un proceso de escisión permanente de las cúpulas dirigenciales con el conjunto de la sociedad. Ya no es una clase social o una alianza de ellas quienes practican la política sino una parte escindida que no necesita de bases. En tal sentido las formulaciones clásicas sobre el partido político van perdiendo vigencia. Hablar de columna vertebral por ejemplo va perdiendo cada vez más asidero. El general Perón sostenía que el partido era la herramienta electoral del movimiento. Hoy sobrevive sólo la herramienta. La posibilidad concreta de que determinados sectores sociales puedan participar de la acción político institucional se vuelve bastante restringida. El financiamiento y toda la burocracia propia de los sistemas electorales no permiten más que la participación escueta de determinadas fuerzas populares. Las estructuras electorales más aceitadas, incluso las de la izquierda, generan burocracias vitalicias. Esto siempre fue un condicionamiento concreto para diferentes actores sociales que se conocen genéricamente como izquierda social. Incluso eso mismo sucede en partidos de raigambre popular como puede ser el peronismo. No resulta fácil para ciertos dirigentes poder plasmar listas y deben en muchos casos encolumnarse detrás de ciertos empresarios que recién llegan a la política. Eso es bastante común en territorio bonaerense. Si bien hay sectores militantes que logran la participación en la agenda electoral sin arriar ninguna bandera ni negociar protagonismos, esto no es lo más característico. Para personas con poca tradición militante esto representa de entrada un obstáculo que ni siquiera se animan a sortear. En estas condiciones la llegada de nuevos integrantes a las distintas fuerzas políticas resulta bastante inaccesible. Está el que se mete y obedece pero esperando su retribución. De esta forma la actividad política se convierte en algo muy poco atractivo para los diferentes sectores populares que en todo caso prefieren militar en alguna organización social o mantenerse en la indiferencia.

Que el actual sistema político condene a las grandes masas populares a la inacción, no significa que no existan posibilidades de hacer política. La principal cuestión es saber cuál es el escenario propicio para ello.

Retornando a la definición inicial de que la democracia global occidental es un proceso que escinde sociedad de Establishment político, habría que precisar que esto no responde a una tendencia natural de los lazos sociales, sino a una precisa orientación estratégica que implica evitar la irrupción de las masas en el escenario político.

Berisso, 13 de enero de 2017


*Periodista

2017/05/17

En Berisso no hay pararrayos

Durante la última tormenta, cayeron 2 rayos en plena zona urbana de Berisso. En diciembre también había caído otro a metros de donde cayeron los últimos dos. Además de los diferentes artefactos eléctricos quemados por el siniestro, celebramos que no haya que lamentar pérdidas humanas o viviendas. Lo que no se puede es dejar pasar el hecho de que varios pararrayos ubicados en la zona hayan dejado de funcionar. Por ejemplo uno ubicado en una escuela (la 6) ya no posee el diamante que atrae al rayo. Otro ubicado en el ex sanatorio de la Carne, hoy facultad de paramédicas de la UNLP dejó de estar. Según dicen la zona quedaría imantada y sería un blanco propicio en nuevas tormentas eléctricas. Con un grupo de vecinos comenzamos a juntar firmas para que el Intendente de Cambiemos se haga cargo de uno de los tantos desastres de una ciudad cada vez más desprotegida.

2017/04/06

Perlas del #6A

Piden que se respete el derecho de los que no quieren hacer Paro, lo que no piden es que se respete el derecho de los que sí quieren parar. Me dijeron hoy “No puedo parar porque no tengo sindicato. Si paro me echan”.
No necesitamos que nos digan qué cosa es la Justicia argentina. Pero cuando ella determina algo justo como es la Paritaria Nacional Docente, el periodista de TN pregunta si ese juez está alineado a alguna ideología política. Un cachivache.

Ya da un poco de vergüenza ajena, ver y escuchar a periodistas defendiendo al gobierno con más tesón que los funcionarios mismos. Enfrentan a políticos opositores y a sindicalistas con un fanatismo insospechado. ¿Periodismo militante lo llamaban? Yo diría periodismo mercenario o que aspira –haciendo méritos- a ser contratado para esos fines.

2017/04/05

Sobre el sujeto- Marxismo y/o psicoanálisis

Por Osvaldo Drozd

Lo que sigue es un escrito que está pensando en algunas ideas expresadas por el psicoanalista Jorge Alemán en una entrevista publicada recientemente por La Tecl@ Eñe, pero por sobre todo intenta auto responder a quien esto escribe por posiciones sostenidas hace más de tres décadas, tras descubrir a Freud y Lacan –en los albores del retorno de la democracia-, acarreando con un maoísmo adquirido en los años setenta.

En la historia humana siempre existieron las revueltas sociales y con ellas la irrupción de sujetos que trastocaron las ideologías dominantes. En sociedades en donde prima lo desigual esto resulta inevitable y teniendo en cuenta que hasta hoy no existen formaciones sociales igualitarias ello no se detendrá. Siempre habrá conflictos y voces libertarias. Lo que puede variar son las intensidades, las proporciones. Lo que habría que precisar es que la existencia de sujetos transformadores no puede estar supeditada a imperativos éticos o morales. Ellos son resultado de las tensiones estructurales de su tiempo. Presuponer lo primero es conservar cierto sedimento religioso.

En Sobre el concepto de la historia Walter Benjamin decía que “Existe un acuerdo secreto entre las generaciones pasadas y la nuestra. Y como a cada generación que vivió antes que nosotros, nos ha sido dada una débil fuerza mesiánica sobre la que el pasado exige derechos. No se debe despachar esta exigencia a la ligera. Algo sabe de ello el materialismo histórico”. Benjamin se refería a este acuerdo señalando que en el pasado histórico siempre se anuda un índice temporal que es remitido a la salvación. Ya que en ese pasado habitarían todos esos hechos con los que se construye la idea de felicidad.

Convengamos en que la gran revolución teórica realizada por Carlos Marx promediando el SXIX, fue el haberle dado un marco científico y riguroso, a las diferentes expresiones contestatarias de la larga historia humana. El genio de Marx fue ponerle límite a las ensoñaciones utópicas. Consistió principalmente en darle una racionalidad comprobable a las diferentes revueltas. Es por ello que bien vale recordar que el marxismo no es otra cosa que una “guía para la acción”. Una guía extremadamente rigurosa. De igual forma, contrario a las diversas experiencias ideológicas y hermenéuticas, fue Sigmund Freud quien construyó una ciencia de la interpretación. No de la interpretación del Universo y el alineamiento del Cosmos, sino de la deconstrucción de todos esos fragmentos residuales que el sujeto humano enuncia sin saber que lo hace.

Si desde diferentes sectores que son partidarios del materialismo histórico y dialéctico alguna vez se dijo que lo de Freud no era más que una refundación contemporánea de la metafísica y el idealismo, habría que saber que esos mismos  detractores son los que señalaron eso sin tener en cuenta el nacimiento de una nueva disciplina científica como es la lingüística. Fue Ferdinand de Saussure quien con el concepto material de significante pudo permitir que inscribamos una gran cantidad de material que cierto materialismo deshecha sin poder explicar por otro lado de dónde proviene un delirio o un lapsus. Mucho menos dar cuenta de la poesía y por ende suponer que la superestructura social no es más que una ilusión que surge del reflejo espontáneo de las relaciones de producción. Fue Jaques Lacan quien utilizando el concepto lingüístico de significante pudo modelar la experiencia freudiana y darle un inusitado marco conceptual. Todo lo que Freud pudo concebir a partir de los sueños, los lapsus, los chistes, el olvido, pudo ser encuadrado a partir del enunciado que dice: “El inconsciente está estructurado como un lenguaje”.

Un psicoanalista trabaja con palabras. No resulta ocioso recordar que para Lacan el cuerpo se inscribe en el registro de lo imaginario. De un imaginario sólo factible de incluir en el discurso psicoanalítico. Para un científico de la lucha de clases, no es posible señalar lo mismo. Psicoanálisis y marxismo no pueden ser concebidos como una unión de conjuntos, sino tal vez, como una ocasional intersección. Desde ese punto lejano ambas disciplinas pueden decir bastante sobre la otra.

Concretamente hay que señalar que el psicoanálisis aborda a un sujeto que para el marxismo está determinado en última instancia por lo económico y que en la experiencia freudiana eso quizá se traduzca como satisfacción de las pulsiones, como lust y unlust. Lo que Lacan llamó el goce. Si el psicoanálisis aborda a un sujeto que es determinado por un significante que lo representa ante otro símil hay que decir que en el marxismo se trata del sujeto y también del objeto. Ubicado este último no en un lugar imposible sino en uno a transformar. Un lugar que debe conocerse, como señalaba Gramsci, con “la precisión de las ciencias naturales”, ya que es la estructura económica la que determinará en última instancia las posibilidades que se dirimen en la superestructura. Sin la existencia objetiva de la clase obrera y la incipiente industria, el marxismo no hubiera existido. No se trata de una afirmación dogmática sino de un cuestionamiento a diversas posiciones revisionistas que reniegan de las “condiciones objetivas”. Sin ellas el marxismo pierde toda su originalidad y se retrotrae a posiciones subjetivistas y voluntaristas propias del socialismo utópico. Para que no se malentienda lo dicho no se trata de negar el rol de la subjetividad en la estructura social sino del intento de ubicarla en su lugar correspondiente.

En la carta que Friedrich Engels le enviara a Ernst Bloch en septiembre de 1890 se podía leer que: “....Según la concepción materialista de la historia, el factor que en última instancia determina la historia es la producción y la reproducción de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor económico es el único determinante, convertirá aquella tesis en una frase vacua, abstracta, absurda. La situación económica es la base, pero los diversos factores de la superestructura que sobre ella se levanta -las formas políticas de la lucha de clases y sus resultados, las Constituciones que, después de ganada una batalla, redacta la clase triunfante, etc., las formas jurídicas, e incluso los reflejos de todas estas luchas reales en el cerebro de los participantes, las teorías políticas, jurídicas, filosóficas, las ideas religiosas y el desarrollo ulterior de éstas hasta convertirlas en un sistema de dogmas- ejercen también su influencia sobre el curso de las luchas históricas y determinan, predominantemente en muchos casos, su forma. Es un juego mutuo de acciones y reacciones entre todos estos factores, en el que, a través de toda la muchedumbre infinita de casualidades (es decir, de cosas y acaecimientos cuya trabazón interna es tan remota o tan difícil de probar, que podemos considerarla como inexistente, no hacer caso de ella), acaba siempre imponiéndose como necesidad el movimiento económico. De otro modo, aplicar la teoría a una época histórica cualquiera sería más fácil que resolver una simple ecuación de primer grado”. Agregaba Engels que: “Somos nosotros mismos quienes hacemos nuestra historia, pero la hacemos, en primer lugar con arreglo a premisas y condiciones muy concretas. Entre ellas, son las económicas las que deciden en última instancia. Pero también desempeñan su papel, aunque no sea decisivo, las condiciones políticas, y hasta la tradición, que merodea como un duende en las cabezas de los hombres”.  

En Los conceptos elementales del materialismo histórico, Marta Harnecker señalaba que “Las clases sociales no son los sujetos creadores de las estructuras sociales. Son, por el contrario, como dice Marx, los ‘portadores’ (Träger) de determinadas estructuras, los actores de un drama que no han construido”.

La marxista chilena discípula de Louis Althusser, recordaba en ese escrito que: “En primer lugar, debemos advertir que la palabra alemana Träger tiene en español (y en francés) dos significados muy diferentes: “soporte” y “portador”. El primer término (soporte) indica la idea de sostener, de ser la base de algo, de servir de apoyo a algo y en este sentido la utiliza Marx cuando afirma que ‘las condiciones materiales son los soportes (Träger) de las relaciones sociales’, agregando luego que “El segundo término (portador) significa, por el contrario, tomar sobre sí, llevar consigo, y en este sentido lo utiliza Marx cuando afirma que ‘el capitalista sólo es el capital personificado’, que ‘sólo funciona en el proceso de producción como portador (Träger) del capital’”. Y remata Harnecker señalando que “Al afirmar el marxismo que las clases son los portadores de determinadas estructuras está rechazando toda concepción voluntarista acerca de las clases sociales”.

Para darle cierta exhaustividad a este escrito bien vale otra referencia bibliográfica necesaria. Walter Benjamin señalaba en el texto ya citado Sobre el Concepto de la historia: “La lucha de clases, que no puede escapársele de vista a un historiador educado en Marx, es una lucha por las cosas ásperas y materiales sin las que no existen las finas y espirituales. A pesar de ello estas últimas están presentes en la lucha de clases de otra manera a como nos representaríamos un botín que le cabe en suerte al vencedor” agregando luego que en la lucha de clases ellas están vivas “como confianza, como coraje, como humor, como astucia, como denuedo, y actúan retroactivamente en la lejanía de los tiempos. Acaban por poner en cuestión toda nueva victoria que logren los que dominan. Igual que flores que tornan al sol su corola, así se empeña lo que ha sido, por virtud de un secreto heliotropismo, en volverse hacia el sol que se levanta en el cielo de la historia. El materialista histórico tiene que entender esta modificación, la más imperceptible de todas”.

La derrota

En la entrevista citada a Jorge Alemán que fuera publicada por este sitio, Alemán nos recuerda bien que “la palabra Revolución ha perdido su eficacia simbólica” y que “no disponemos de entrada de un sujeto histórico ya constituido y que sea operativo”.

Durante las largas campañas realizadas por el imperio Romano para anexar territorios, un general imperial tras derrotar a un pequeño reino del norte de África, se acercó al rey depuesto y con su espada le trazó en la arena alrededor de sus pies una circunferencia que lo dejaba adentro. No le estaba permitido al monarca derrotado poder salir de los límites de la figura geométrica. Si lo intentaba moriría inmediatamente. Conservemos este relato como metáfora.

Tras el colapso de la Unión Soviética y todo el conglomerado de naciones afines, el derrumbamiento del Muro de Berlín y el supuesto triunfo del relato capitalista, la Revolución pasó a ser una joya de coleccionistas de antigüedades. Si en los años 70 uno podía sorprenderse cualquier mañana con la noticia de una nueva revolución, a partir de los 90 se imponía un rígido sistema en el que la Revolución se convertía en un significante forcluido de lo simbólico. Era el triunfo de la democracia liberal. Los sectores populares y los obreros del mundo quedaban enmarcados en una circunferencia que no podían transgredir. Las razones de esta derrota no eran nada más que simbólicas, representaban una derrota material y objetiva. Para ser más precisos: en la Argentina, durante el gobierno de Carlos Menem la cifra de desempleo llegaría a poco más del 24 % de la PEA (Población Económicamente Activa) cuando pocos años antes las cifras podían coincidir con el escaso margen con el que se puede considerar que una formación social cuenta con Pleno Empleo. La derrota de la clase obrera comenzó a ser objetiva.  Con ello la estructura social se transformaba sustancialmente.

El planteo revolucionario que habían hecho Marx y Engels en el Manifiesto Comunista tenía como soporte la existencia de un proletariado objetivamente enfrentado a la burguesía de ese tiempo. Esta última había construido así su propio sepulturero. Si bien hoy el modo de producción capitalista sigue siendo el principal componente de las formaciones sociales concretas, hay que ver que las mismas son agrietadas, extremadamente desiguales, carentes de homogeneidad y donde también pueden vislumbrarse embriones de modos de producción emergentes a partir del crecimiento de las denominadas economías sumergidas (narcotráfico, trata, esclavización, etc.) y del desplazamiento creciente del capital industrial por el especulativo. En ese nuevo escenario no desaparece el proletariado pero sus capacidades objetivas de ruptura ya no son iguales. No es lo mismo un cinturón urbano en el que crecen asentamientos de desplazados que los viejos cordones industriales en donde germinaban formas insurreccionales.

Con la llegada del neoliberalismo hace casi ya tres décadas, quedamos sujetos y enmarcados en una forma de hacer política que no admite salirse de la circunferencia referida anteriormente. Pensar la transformación social preso del paradigma dominante implica saber los condicionamientos concretos para que en un proceso social se pueda derrumbarlos y construir lo nuevo.

En tal sentido vale como ejemplo concreto la experiencia que se está llevando adelante en Bolivia y que ellos llaman el proceso de cambio. Bien señalaba el vicepresidente Álvaro García Linera que ese proceso había comenzado con la Guerra del Agua en el 2000, se incrementó con poderosas lucha populares como la Guerra del Gas en 2003 y llevarían a que en 2005 se impusiera Evo Morales en las elecciones presidenciales como candidato del Movimiento al Socialismo. García Linera habla de diferentes fases del proceso de cambio, a saber, la gran movilización para la reforma de la constitución por un lado, y de vital importancia, la gran respuesta del pueblo en 2008 para derrotar a los sectores golpistas. La verdadera democracia no debe considerarse como algo ya establecido sino como el largo proceso de marchas y contramarchas hacia un mundo mejor.


Berisso, 3 de abril de 2017

2017/03/11

La Pobreza de Macri

Hasta cuando habla de la pobreza estructural Macri se refiere a ello en términos de competencias individuales. "Los argentinos en situación de pobreza son los primeros que necesitan una oportunidad". El derecho se transforma en una simple oportunidad. “Como gobierno tenemos que estar cerca de todos aquellos que necesitan progresar”. Queda claro que para este gobierno el mejorar la situación económica es en primer lugar una responsabilidad individual. Al progreso lo miden de forma particular y sectorial. Como buenos burgueses. 

2017/03/05

Frigerio y el Correo


En relación a lo acontecido con el Correo el ministro Rogelio Frigerio señalaba a Clarín que “Ahí faltó entender que este es un país que fue gobernado por muchos años por funcionarios que no hacían de la decencia y la honorabilidad una cuestión fundamental”. Lo que le faltaría señalar es que este país nunca antes había sido gobernado por alguien perteneciente a una familia que siempre hizo pingues negocios con el Estado. Justamente quizá a través de esos funcionarios a los que él alude.

2017/03/04

Sobre el paro docente

Se insiste con que los chicos no pueden perder días de clase que, eso atenta contra su futuro que, tienen el derecho a la Educación. Lo que no dicen es que la misma es responsabilidad del Estado no de los docentes. Dicen a su vez que la Educación en la Argentina es mala. Nadie lo discute aunque bien sabemos que no es una empresa autogestionada por sus trabajadores para endilgarles el problema. Y cuando ya no tienen que decir cargan todas sus baterías contra Baradel como si los docentes fueran títeres manipulados por él. No dicen nada sobre los otros gremios que son parte del paro e incluso tampoco nada sobre la incidencia de la izquierda en Suteba. Queda bien claro que una de las principales políticas del macrismo es atentar contra los trabajadores organizados. Los sindicatos podrán tener direcciones cuestionables pero hoy son la única herramienta contra el autoritarismo patronal.

2017/02/28

La otra realidad

Cuando se viaja en tren, subterráneo, colectivo o se está en cualquier espacio público es posible ver que la mayoría de las personas lejos de estar en el lugar donde están, se las ve imbuidas en la pantalla de su celular. En una primera aproximación uno podría suponer que la mayoría están siendo en un lugar ajeno al que en ese instante habitan. Objetivamente es así. Están compartiendo un lugar real con gente extraña, desconocida pero se están comunicando con personas ubicadas en un sitio alejado. Refuerzan sus lazos con lo conocido. El narcisismo supera a lo social. Un primer obstáculo para la acción política.

2017/02/24

La "teta del Estado"

Hoy se escucha decir que se terminó eso de “vivir de la teta del Estado” haciendo referencia a empleados públicos, piqueteros, consumidores beneficiarios de los subsidios a las empresas, y un largo etc. Lo paradójico de la cosa es que los que lo dicen siempre vivieron de la teta del Estado, ya sea porque sus empresas eran adjudicatarias de las principales licitaciones, beneficiarios de que el Estado les haya pagado su deuda privada, beneficiarios de una Justicia que siempre los protegió de sus ilícitos y que hoy cuentan con todo una esfera pública al servicio de sus propios curros y también un largo etc. No hay que olvidar que el Estado es siempre una maquinaria al servicio de una clase.

2017/02/02

Sobre la elecciones de 2017

Se insiste demasiado con la polarización. Si en unas elecciones de medio término el electorado reprueba al gobierno se supone que votará a su contrincante. Desde el oficialismo sabiendo eso dicen que antes de votar al pasado le extenderán un nuevo cheque en blanco. Lo que nadie dice es que si la polarización falla, se impondrá un aluvión de votos a nadie. Si las elecciones de este año tienen algún antecedente conocido me parece que son las legislativas de 2001, con una gestión bochornosa y una oposición fragmentada. No faltarán desde diferentes posiciones políticas los que salgan a defender la gobernabilidad y los votos positivos.
La gobernabilidad es responsabilidad del gobierno.

2017/01/30

Lo "nuevo" es el fascismo sistémico


Los del Pro dicen ser “lo nuevo”. Lo que hace del pasado pisado, lo que no puede ver más que el presente, lo que reniega de las posiciones políticas tradicionales o demasiado ideológicas y que, lo único que le interesa es el futuro inmediato. Pero cuando abren la boca como lo hizo Gómez Centurión les brota el pasado más nefasto de la Argentina, la más sistémica ideología reaccionaria, el más sistematizado dogma fascista.

2017/01/23

La URSS, el Eje y Occidente

De joven uno aprendió que el eje nazifascista representaba lo más avanzado de la reacción mundial y que más que dirimir las internas del capitalismo imperialista lo del eje apuntaba a destruir a la URSS como lo más avanzado de la revolución mundial. Más allá de la gloriosa batalla de Stalingrado, hoy cabría preguntarse si los soviéticos en verdad no tendrían que haberse aliado al eje y derrotar a EEUU y al Reino Unido. Convengamos que en el Tercer Mundo la política exterior soviética fue desastrosa, con la excepción de China en donde se pudo romper con esa postura. El triunfo de la Revolución china comienza derrotando a Japón, aliado de Occidente.

2017/01/07

Algunas cuestiones sobre el marxismo

El marxismo como ciencia de las transformaciones sociales, sólo pudo emerger en un determinado tiempo de la lucha de clases. Se produjo a partir de un novedoso desarrollo de las fuerzas productivas, de la concentración capitalista y del discurso de la ciencia. Las luchas de clases no siempre pueden hacer nacer una teoría científica, deben existir determinadas condiciones específicas para que ello suceda. El desarrollo teórico conceptual viene a ser como la superestructura propia de una realidad material que ya tiene su despliegue independientemente del conocimiento que se tenga de ella.  

En la conformación de una determinada realidad, siempre existen algunos factores que son más predominantes que el resto. La percepción de esos factores tal vez no sea el problema, se presentan casi siempre a los ojos de todos. La cuestión de importancia es la caracterización correcta de ellos y por ende su proyección estratégica dentro de los límites propios de una experiencia que se desarrolla en los atolladeros bien precisos de una realidad material compleja pero sujeta a determinados condicionamientos estructurales de las cuales no se puede prescindir.
Si bien Marx alcanza a constituir una teoría científica sobre el modo de producción capitalista principalmente desarrollada en una obra como El Capital, no hay que dejar de lado que sus principales preocupaciones surgieron a partir de la lucha obrera de su tiempo. A diferencia de los socialistas utópicos Marx logra encuadrar a la lucha de clases dentro de una estructura que la sobredetermina. Más allá de cualquier cálculo voluntarista lo que hace es mostrar los límites de la ensoñación utópica.

Hoy no deja de decirse que la obra de Marx les sirve a los capitalistas. Lo que hay que precisar es que Marx y Engels desarrollaron su teoría no desde un lugar neutral sino desde el lugar proletario de la lucha de clases. Suponer que el marxismo puede servirle a los capitalistas no deja de ser un sueño capitalista y de los no capitalistas que creen en un hombre en abstracto. Un sueño que se tomó el trabajo de reconvertir esa obra en algo asimilable. No hay dudas de que la burguesía toma elementos del marxismo. Todo lo que se conoce como contrainsurgencia debe saber sobre marxismo, pero creer que el marxismo en su totalidad les pueda servir es suponer que la burguesía como clase acepte su propia muerte en beneficio de la humanidad en su conjunto. 

2016/12/15

La soledad al cuadrado

Bitter Moon (1992) es una de las más importantes producciones del director polaco Roman Polanski. Allí Oscar (Peter Coyote) forma pareja con la hermosa Mimi (Emmanuelle Seigner).
La relación de ser increíblemente maravillosa, con el tiempo, se fue convirtiendo en algo sumamente tortuoso, sin dejar de mantenerse una ligazón extremadamente fuerte. Tanto que ninguno de los dos podía prescindir del otro. En un momento Oscar dice: “Me sentía como rata en una trampa. Fuera, la gente se divertía, bailaba, hacía el amor. París palpitaba con sus ritmos frenéticos”. Habla en verdad como si a pesar de la extenuante relación estuviera completamente en soledad y sin posibilidad de nada. La frase muy bien la podría decir un impotente prisionero. Lo interesante es que logra decir algo que sucede corrientemente y nadie se anima a verbalizar tan fácilmente. Decían Sabina y Páez “Dormir contigo es estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado…”