2017/10/21

Semblanza de un clásico- Las marcas de Ingmar Bergman

Un recorrido por la vida y la obra del director de El huevo de la serpiente en busca de las fuentes donde abrevaron su formación artística y una producción que cambió la historia del cine.


Ingmar Bergman es tal vez una de las figuras más emblemáticas del arte contemporáneo. El entre otras cosas cineasta sueco nacido en Upsala en 1918 y fallecido en la isla Fårö en 2007 se convirtió en uno de los principales productores estéticos de la segunda parte del Siglo XX. En lo que sigue se hará principalmente referencia al cine que, sin dudas es el aspecto más destacado de su producción.
Debe haber sido el año 1970 cuando quien escribe vio por primera vez Vargtimmen (La Hora del Lobo). Fue en el Cine Cervantes de la Plata que estaba ubicado en la calle 51 entre 11 y 12, a pocos metros de Plaza Moreno. Dicha sala se había convertido en cine club y por esa razón el filme de 1968 podía verse ahí como pieza de culto. Este por entonces estudiante del Colegio Nacional de la ciudad de las diagonales entendió bastante poco sobre lo que pudo ver en la pantalla del viejo cine. Bergman no resultaba fácil, aunque su dificultad implicara para los de aquella generación, un valor difícil de igualar cuando el impacto de la obra había resultado contundente. Es tal vez eso lo que hizo que quedase entre los ineludibles y que determinadas obras con el transcurrir del tiempo invitasen nuevamente a ser visitadas. Fue el mismo Bergman quien dijo que la lectura de August Strindberg le produjo algo similar. En el excelente documental Intermezzo (2001), realizado por Gunnar Bergdahl sobre el cineasta, Bergman recordaba haber comenzado a leer a Strindberg a sus 12 o 13 años. Allí decía que había leído sus obras de cámara, principalmente El Pelicano. “Me impresionó muchísimo y no creo que entendiera nada de lo que trataba; pero era el tono, el ataque, esa violenta agresividad”, dijo, lo que logró una fuerte identificación desde su adolescencia e hizo que tuviera una relación con el escritor a lo largo de toda su vida.  Es esa invitación a volver a ver, escuchar o leer una obra que fue moderna en su tiempo, lo que convierte a su autor en un clásico. Ingmar Bergman encaja a la perfección en esa categoría.  A lo largo del Siglo XX los cambios en lo estrictamente cultural se comenzaron a dar a una velocidad que no es comparable a los tiempos precedentes. Esa actualidad que permanece a pesar de los cambios es lo que torna clásico tanto a una obra como a su productor. Desde el surgimiento de la cultura pop, el arte secular y posteriormente el mainstream, los catálogos se engrosan permanentemente. Algunas producciones son completamente desechables, no duran más que el tiempo de su confección. Al poco tiempo ya nadie las recuerda.

Decir algo en el cine

Señalaba Walter Benjamin en La obra de arte en la era de la reproductibilidad técnica (1936) que la proliferación de imágenes producida por el mecanismo de la reproducción mecánica hace que se pierda el aura de la obra. Esto se condice con un cambio profundo de la percepción humana. Es de destacar que en esa crisis se produjo el surgimiento de nuevas artes, entre ellas el cine. Un quehacer emanado de la misma reproducción y el avance tecnológico. Tal vez el desafío es hacer irrumpir desde ahí un nuevo aura.
En el documental señalado de Gunnar Bergdahl, en el que más que una entrevista a Bergman lo que se produjo fue un prolífero diálogo sobre el cine, el gran cineasta en un momento citó a Michelangelo Antonioni. Recordó Ingmar que su par italiano alguna vez había dicho que “si alguien algo tiene para decir, ese lugar es el cine, aunque exista la posibilidad de ser torpe para hacerlo”. No siempre un director de cine encuentra en su producción los elementos necesarios para transmitir lo que desea. Pero luego agregó que “Los actuales jóvenes directores están muy preparados con lo técnico de un rodaje, aunque no siempre ocurre que tengan algo para decir”.
Existe un montón de cosas que normalmente percibimos y que por carecer de un nombre no nos resulta fácil comunicar. Algo de todo eso es probable que en un arte como el cine, se transmita sin tener certeza de ello. Porque no es posible preguntar si se vio tal cosa, cuando eso no cuenta con un nombre. Es precisamente por ello que, a través del cine es posible decir lo que con las palabras no alcanza.Suponer que un “genio” es producto de sí mismo, es caer en una visión metafísica de la creación artística. “El genio es laboriosidad” decía W. Benjamin en Calle de sentido único, a lo que habría que agregar que también es con quiénes logró asociarse. Para Ingmar Bergman: August Strindberg fue su principal referencia literaria. Sven Nykvist fue su genial maestro de fotografía. Max Von Sydow fue tal vez su alter ego en la interpretación actoral, quien en diversos filmes con diferentes nombres pudo interpretar al director encarnado en algún circunstancial personaje. Párrafo aparte representan sus mujeres: Liv Ullmann, Bibi Andersson, Ingrid Thulin o Harriet Andersson. Erland Josephson debe significar sin dudas algo así como un mejor amigo, mientras que Gunnar Björnstrand podría representar el lugar o de su padre o el de su tío Carl, a quien Ingmar en sus memorias -publicadas bajo el título de La Linterna Mágica (1987)- consideraba como alguien diferente entre sus propios familiares.
Un refugio insular

Comienza señalando Bergman en sus memorias que, de niño padeció “toda una serie de enfermedades indefinibles; era como si no acabara de decidirme a vivir”, escribió en la primera página. Al recordar esos sufrimientos se daba cuenta que no habían sido ellos los que le producían el miedo, “el miedo llegó más tarde”. Ese mismo miedo se convirtió en una fuente inagotable de inspiración. Tenía que ver con sus “demonios”. Promediando los sesenta Bergman encontró su refugio cuando fue a vivir a la isla de Fårö en el Báltico. La soledad isleña, los acantilados y la tranquilidad de un mar casi cerrado se convirtieron en el lugar elegido por el cineasta para vivir hasta el día de su muerte. Allí trasladó gran parte de sus estudios e incluso hizo construir una sala de cine. Varias películas fueron realizadas en la isla a partir del ’66 cuando hizo Persona.
En Vargtimmen del 68 también rodada en Fårö, el escenario es isleño. Allí Alma (Liv Ullmann) cuenta que cuando llegaron ahí creyendo que no había nadie y que su marido Johan Börg (Max Von Sydow) al encontrar pisadas en el trayecto a su casa, se puso muy mal. Según una nota a Ullmann publicada por el diario noruego ABCNyHeter el pasado 30 de septiembre, ella afirma que el personaje de Von Sydow coincide plenamente con Ingmar. El miedo no era producido por la soledad.

Escribir sobre Ingmar Bergman podría representar muchísimas líneas más, para hacer justicia con su obra. Esto es sólo un escaso aporte para saciar la necesidad de indicar una profunda admiración.

2017/10/16

Entre Syd Barrett y Jimi Hendrix- Mucho más que rock’n’roll

Una aproximación a dos figuras legendarias de un género musical que se salió de los pentagramas para influir y transformar una época.

Promediando la década del ’60 se producía uno de los acontecimientos culturales más importantes de Occidente, el surgimiento del Rock ya no como estilo musical exclusivamente sino como movimiento cultural de masas. El rock aglutinaba así a millones de jóvenes no sólo detrás de un ritmo y una melodía sino principalmente a través de ideas contestatarias que expresaban un profundo cambio estético en lo social. Si bien emergió en Inglaterra y tuvo un gran desarrollo en los Estados Unidos, es importante señalar que en un país alejado como la Argentina tuvo un desembarco prematuro, casi simultáneo, y un desarrollo considerable. Por esa razón es importante no descuidar la impronta que el rock generaba por ese entonces.
El rock and roll como género musical había aparecido en la década del ’50, con figuras de la talla de Elvis Presley, Little Richard, Chuck Berry o Bill Haley entre muchos otros; pero lo que iría a surgir en los ’60 no sería una simple continuación de ello, sino principalmente una ruptura conceptual adoptada por jóvenes blancos de clase media que además de asumir una posición contracultural y alternativa a lo existente, se disponían a indagar en las raíces de la música afroamericana, principalmente el blues y el rhythm and blues para darles una nueva versión propia a los años en curso.  En esta nota abordaremos a dos íconos de aquel tiempo.

Syd Barrett, el diamante loco

El destino de convertirse en mito, desde Robert Johnson en adelante, parecía que tenía que ser la muerte prematura. Ese rasgo marcó a las grandes leyendas del rock, que fallecieron igual que el mítico y legendario guitarrista de blues, a los 27 años. El camino de Syd Barrett fue diferente; fue desaparecer, recluirse y que se pierda todo rastro de él. Barrett falleció en 2006, cuando tenía 60 años, pero desde hacía más de tres décadas ya era un mito viviente. Nadie sabía ni dónde estaba, ni qué hacía, y aunque estuviera vivo, para casi todos ya era parte del pasado.
En Shine on You Crazy Diamond, tema del álbum Wish You Were Here (1975) de Pink Floyd, Roger Waters, lo invocaba, pidiendo que el loco diamante vuelva a brillar como lo había hecho tiempo atrás y que, tal vez por haber encontrado al secreto demasiado pronto, o haber quedado atrapado en el fuego cruzado entre la niñez y la fama, esto le haya dejado en sus ojos una mirada que parecieran dos agujeros negros en el cielo…
El grupo ensayaba la grabación del álbum señalado cuando de repente un intruso se precipitó dentro de los estudios de Abbey Road, con una guitarra en sus manos como para grabar también su parte. Todos se preguntaron quién era esta persona con la cabeza y las cejas afeitadas, y bastante obesa. David Gilmour quien fuera compañero del secundario, después de mirarlo varias veces, supo que Syd estaba ahí, demasiado cambiado en su figura, pero llegado casi como si lo hubieran llamado. No grabó, ya que su parte ya estaba hecha. Ese mismo día Gilmour contraía matrimonio y en la fiesta de boda que se realizaría en el bar de la compañía EMI, fue cuando todos los integrantes de Pink Floyd lo vieron por última vez, tras perderse el loco diamante entre la multitud. Esto sucedía en 1975.
Desde 1964 Roger Waters, Rick Wright, Nick Mason y Bob Klose, ya eran parte de un agrupamiento musical que fue mutando su nombre, hasta que se incorporó un nuevo integrante: Syd Barrett, y si bien ellos por ese tiempo se llamaban Tea Set, el nuevo integrante además de darle el estilo psicodélico característico, rebautizaría al grupo con el nombre The Pink Floyd Sound. Este nuevo nombre vale la pena precisar de dónde provenía. Los sonidos de Pink y de Floyd evocaban el nombre de dos viejos negros bluseros, que seguramente cuando murieron, ni supieron que habían entrado en la historia del rock, es decir en la narrativa de la versión blanca del rhythm and blues. Pink Anderson había nacido en Carolina del Sur, en 1900, y tras una vida de bluesmen, falleció en 1974 en la miseria, subsistiendo como músico en las tabernas, mientras que Floyd Council nacido en Carolina del Norte en 1911 fue otro guitarrista de blues que desde finales de los ’60 a partir de un derrame cerebral no pudo seguir su actividad, y falleció en 1976. Cuando ambos murieron Syd hacía varios años que ya había desaparecido de escena, y es probable que nunca los haya conocido más que por el texto escrito en la tapa de un disco de Blind Boy Fuller de 1962, en el cual decía: “Curley Weaver y Fred McMullen, (…) Pink Anderson o Floyd Council – estos eran algunos entre los muchos cantantes de blues que podían escucharse en las onduladas colinas de Piedmont, o serpenteando con los arroyos entre los arbolados valles”.
Cuenta la historia que Syd durante su largo retiro vivió casi encerrado en la casa de sus padres y que allá por los ’90 cuando una periodista especializada pudo ubicar su paradero intentó realizarle una entrevista. La madre de Barrett se opuso diciendo que su hijo estaba enfermo. A pesar de ello la periodista pudo cruzar pocas palabras con Syd, quien le dijo que nunca había conocido algo que se llamara Pink Floyd.
Jimi Hendrix, la guitarra mágica

El rock progresivo, ése que llevaría toda la impronta de construir nuevos sonidos, a partir de la explosión tecnológica, y que tendría un contraste y equilibrio importante entre los diferentes instrumentos musicales, sin dudas es el resultado del desarrollo del sonido electrónico y de toda la tecnología propia al tiempo de su irrupción. Pero, por qué a un instrumento o a un conjunto de ellos, habría que hacerle emerger sonidos, que de por sí, no estaban contemplados en lo que se refiere a lo estrictamente pentagramático. Tal vez eso sea una respuesta al porqué de la existencia e invención de diferentes instrumentos, en tiempos en los que la tecnología no era avanzada, pero el interrogante se vuelve interesante cuando los diferentes sonidos, necesariamente tendrían que salir de un mismo instrumento, como si desde un solo sitio debieran irradiarse todas las variaciones posibles. La respuesta sin dudas no es obvia, pero responder aunque sea algo de ella sería comprender mínimamente  el surgimiento de un Jimi Hendrix.
Ya en los primeros tiempos del blues, tanto Robert Johnson como Elmore James, intentaron extraer sonidos de la guitarra, no previstos. Fue así el surgimiento del slide y el bottleneck, la utilización del cuello de una botella para que se desplace por encima de las cuerdas para generar un sonido indeterminado, pero cargado de significación. Eso podría casi considerarse como la invención de instrumentos complementarios para un instrumento principal. Sin este antecedente, es impensable la explosión sonora Hendrix. La tecnología es parte del desarrollo de las fuerzas productivas, y solamente tiene validez si como correlato existe  el desarrollo y el surgimiento de un sujeto, que sea capaz de producir con esa nueva tecnología. Porque claro, las máquinas solas no funcionan, y mucho menos si se trata de generar con ellas una estética o un arte.

2017/10/06

Introducción a la “Grieta”

La denominada “Grieta” en nada favorece a los sectores populares ni a la oposición política. Es el montaje de un escenario imaginario para encubrir la realidad social.

Por Osvaldo Drozd*

Mientras algunos intentan descifrar si el macrismo ha logrado construir una hegemonía o no, o en todo caso saber si está en camino de lograrlo, -cosa que sería de gran importancia para los sectores populares, pues saberlo permitiría diseñar de manera más precisa una política propia- no se debieran obviar algunas aristas que hacen a la cuestión. Una es la falta de caracterización rigurosa de qué es la famosa “Grieta”, y otra el lugar de la denominada “Clase media” en dicho asunto. En esta nota intentaremos abordar ese istmo llamado “grieta”.

Si un sector de la sociedad se planteara verdaderamente una estrategia orgánica de poder no podría prolongar una “Grieta” indefinidamente. La utilización desmedida que hace el macrismo de ella muestra a las claras que su acción no va encaminada a construir una hegemonía sino a producir un brutal saqueo, una profundización de sus negocios corporativos mientras produce un incremento de coacción y represión sobre los sectores más vulnerables. Todo ello haciendo promoción de su gestión gubernamental a través de un montaje mediático casi pornográfico. Las luchas contra la inseguridad, el narcotráfico, la pobreza, son productos intangibles que no dejan de promocionar pero que nadie percibe con certeza. Allí es donde la “Grieta” les es muy útil.  Como bien señalara el economista Jorge Beistein “No se trata del retorno del viejo neoliberalismo de los años 1990 ni mucho menos de una imitación del régimen oligárquico de fines del siglo XIX, sino de la tentativa de instauración de un sistema mafioso parasitando sobre una población desarticulada albergando grandes espacios de marginalidad y superexplotación laboral, realizando un saqueo sin precedentes de recursos naturales. En esa dirección se van imponiendo los instrumentos esenciales del régimen dictatorial: control completo de los medios de comunicación, reconversión integral del sistema de seguridad como apéndice del de los Estados Unidos, implantación de mecanismos de destrucción económica y social a gran escala, despliegues mediático-judiciales tendientes a extirpar a las oposiciones que no se subordinen al nuevo régimen” (1).

La denominada Grieta no deja de ser una invención de los medios hegemónicos y equipos de marketing político. Implica un escenario desfavorable para los sectores populares. Allí no se debaten sus intereses en lo más mínimo. Esos intereses no entran en el temario de la Grieta.

El gobierno tras las Paso de agosto, saludó el hecho de que no se haya votado con el bolsillo. Hay que considerar al respecto que los temas económicos no llegaron a la Grieta, no debieran llegar. Los popes mediáticos eso no hablan de este aspecto. El principal tema es la corrupción y las causas judiciales: “la que se robaron”, “el traje a rayas que les espera” y como contrapartida “el cambio”, “el decir siempre la verdad”, el “sueño que vos podés hacer realidad” y un conjunto de enunciados que siempre apuntan a una salida fantástica e individual. “El sujeto social del macrismo es el individuo” dijo el gurú del gobierno Alejandro Rozitchner. El macrismo sólo es posible ante una seria desarticulación del tejido social y una rotura sistemática de las potencialidades de movilización.

En la entrevista que Cristina Kirchner le diera a Infobae, la ex mandataria aseguró que la grieta existió siempre y que la misma es la confrontación entre dos modelos de país que cohabitan la Argentina. Si bien eso es verdad habría que señalar que la denominada Grieta no coincide con ese enfrentamiento histórico, aunque de alguna forma se apoye en él. Más bien -en lo concerniente a la grieta- se trata de una cierta futbolización de la concurrencia política como si se tratara de un duelo de hinchadas. Si bien la Grieta se produce por enfrentamientos profundamente ideológicos, éstos se dan de manera sumamente grotesca y atraviesan todos los estratos sociales. No son patrimonio exclusivo de ciertas clases acomodadas o marginadas. No es que de un lado están los trabajadores y del otro la oligarquía. La Grieta no deja de ser el resultado de la apelación permanente de los medios para tomar partido sobre ella y su exacerbación morbosa a través de las redes sociales en las que un ejército de trolls lleva adelante la propaganda “políticamente incorrecta“ del gobierno. Si éste se cuida de no derrapar, de ser políticamente correcto, sus seguidores muestran honestidad brutal. En la Grieta no se dirimen fundamentos ni argumentaciones. Se decía que “El amor vence al odio”, en la Grieta prima el odio.

La Grieta es asimétrica y la encabezan los Lanata, Majul, Novaresio, TN, Intratables, etc. No se puede decir que le sirva a alguien que no sea el propio gobierno que se legitima con la Pesada Herencia y la Grieta, ya que otra cosa no puede mostrar más que ser lo opuesto de lo que gobernó antes que él. Afirman que hacen lo que los anteriores no hicieron, aunque lo que dicen hacer es siempre una cortina de humo. La construcción mediática de acontecimientos inexistentes es abrumadora en lo que va de gobierno macrista. Desde la supuesta lucha contra el narcotráfico y “las mafias”, pasando por la judicialización de la política, hasta la provocación de disturbios en las movilizaciones utilizando infiltrados. Lo pueden hacer porque cuentan con la cobertura mediática, las fuerzas de seguridad y la Justicia de su lado.

Una estrategia orgánica de poder al servicio de los sectores populares debiera enterrar la Grieta y poner el acento en ganar a la más amplia mayoría social. De otra forma imperará la barbarie.

Berisso, 27 de septiembre de 2017

*Periodista

Referencias:


Jorge Beistein- Argentina después del golpe blando. La marcha apresurada del capitalismo mafioso- 3/4/2016 http://beinstein.lahaine.org/b2-img/Beinstein_Argentina_abril_2016.pdf

2017/10/05

“De las cosas que pueden ponerse en duda”



“De las cosas que pueden ponerse en duda” es el título de la primera meditación cartesiana. Un texto que uno releyó en diferentes tiempos porque sin dudas marca. Lo que hoy puedo decir es que el límite que separa lo que puede ponerse en duda y lo que ofrece certeza podría compararse a esas fronteras que las guerras violentaron permanentemente.

2017/09/24

Pensamiento crítico


Antonio Gramsci (1891- 1937) y Walter Benjamin (1892- 1940) vivieron casi en simultáneo. Padecieron casi las mismas vicisitudes de un siglo que emergía virulento. Si bien fueron escritores prolíficos con una agudeza superlativa para el análisis, no sobresale en ellos alguna gran obra concluida. Decía W. Benjamin que “La eficacia literaria significativa solo puede nacer del riguroso intercambio entre acción y escritura”. Ambos pensadores pueden ser enmarcados en dicha premisa. Lejos del pensamiento académico fueron acabados representantes del intelectual proletario. 

2017/09/09

Una mirada sobre el macrismo

Los resultados electorales de las PASO actualizaron el debate sobre qué es el macrismo. ¿Es un hecho accidental o vino para quedarse? En esta nota, Osvaldo Drozd esboza algunas aristas sobre cómo acercarnos a una caracterización más rigurosa sobre la fuerza gobernante. 

Por Osvaldo Drozd*

Tras la realización de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) que tuvieron lugar el pasado 13 de agosto se generaron algunos debates de sumo interés con respecto a los resultados obtenidos por las diferentes fuerzas concurrentes, principalmente por las actuaciones del oficialista Cambiemos y la coalición Unidad Ciudadana. No faltaron al respecto consideraciones acerca del rol desempeñado tanto por el frente 1País -encabezado por Sergio Massa- y Cumplir de Florencio Randazzo.

Contrariamente a lo que muchos suponían que podría suceder, a la coalición gobernante no le fue mal, no recibió en las urnas el rechazo ciudadano por las políticas que viene desarrollando desde diciembre de 2015. En tal sentido la nota de opinión escrita por José Natanson el 17 de agosto para Página/12  bajo el título de El macrismo no es un golpe de suerte, resultó un buen disparador. En dicho artículo Natanson advierte que no hay que subestimar a la fuerza gobernante y esboza varias aristas sobre ella que no fueron tenidas en cuenta y que por ende son esos puntales que le permitieron a Cambiemos obtener un buen resultado electoral. Quien escribe coincide en no subestimar a los que gobiernan, pero difiere con respecto a las aristas propuestas. También si se tiene en cuenta que el director de Le Monde Diplomatique señala en la nota que Cambiemos tomó temas descuidados por el kirchnerismo como es el narcotráfico, problemática que no debiera haber sido descuidada ya que para él ni uno ni otro tendría respuesta más que poner el tema sobre el tapete o simplemente verbalizarlo como en sesiones de análisis; lo que descubre con ello es cierta falta -por parte del kirchnerismo- de sentido autocrítico, sumando a ello no haber tenido en cuenta que el macrismo no resulta una anomalía como señalara Ricardo Forster, lo que conllevaría a subestimarlo.

Es verdad que el kirchnerismo tiene baja autocrítica. Lo que no hay que confundir al respecto es la demanda de muchos periodistas afines al gobierno que cuando piden autocrítica no hacen más que solicitar arrepentimiento. El kirchnerismo no debiera arrepentirse por ejemplo de haber impulsado la ley de medios o la 125, lo que debiera sí decir es por qué no se fue a fondo con sus políticas más avanzadas, permitiendo que los sectores más concentrados se reagruparan y produjeran una resistencia enconada en un combate que no se privó de desplegar todas las formas de lucha, no exclusivamente lo que comúnmente se denomina política democrática. No considerar la ofensiva que fueron desplegando desde 2008 en adelante es no tener en cuenta cuáles fueron los principales sedimentos que dieron pie a la formación de una fuerza política como es hoy el macrismo. Eso sin dudas excede el vecinalismo del Pro en su gestión al frente del gobierno de la ciudad. Va mucho más allá de “la retórica new age, las bicisendas, las ferias de comida saludable”. El macrismo de alcance nacional fue incorporando una cantidad importante de elementos que son parte del folklore de la derecha argentina histórica. Valdría señalar -para entender lo que sigue- que el macrismo –según quien escribe- no es solamente el PRO y a su vez no coincide acabadamente con el espacio completo de Cambiemos. El macrismo es transversal, atraviesa también a sectores de la oposición. Las posiciones de alguien como Margarita Stolbizer no pueden ser leídas de otra manera. El actual macrismo excede al mismísimo Macri, es la coronación política de un sedimento ideológico cultural que fue fermentando desde hace tiempo cuando el Pro de Macri era sólo una pequeña parte de ello. Si es verdad que desde 2008 se acentuó la famosa “Grieta”, habría que decir que fue el actual macrismo quien entre otras opciones logró capitalizar políticamente uno de los costados de ella. Lo que hoy se denomina macrismo podría haber tenido otro nombre, tal vez massismo o incluso sciolismo. Eran los principales ofertas que ofrecía el menú del poderoso aparato mediático corporativo quien sin ninguna duda es parte constitutiva de este movimiento junto a la AEA, la Rural, gran parte del Poder Judicial, y otros. Si se tiene en cuenta el acontecer político en Ecuador, con el viraje brusco del presidente Lenin Moreno con respecto a las políticas llevadas adelante por Rafael Correa durante una década, aunque este último lo haya propuesto como su sucesor; no debiera incomodar a nadie la posibilidad virtual de que si Daniel Scioli hubiera sido elegido presidente en 2015 no hubiera sucedido algo similar. Los acontecimientos que se vienen desarrollando en Latinoamérica nos muestran un plan muy bien orquestado por el Imperio y sus socios locales.

Recordemos que la marcha cacerolera del “8N” de 2012 que se denominaba “antipolítica” pero que pedía que “No nos convirtamos en Cuba o Venezuela” convocó a vastos sectores de la más rabiosa oposición al kirchnerismo y al “populismo”, que son el mismo segmento de la sociedad que convocó a la marcha del #1A de este año en defensa irrestricta del gobierno de Mauricio Macri, tras un marzo de gran movilización de los diferentes sectores populares. De esta forma hay que considerar lo que Antonio Gramsci señalaba como el pasaje de la estructura a las superestructuras complejas, a saber “la fase en la cual las ideologías existentes se transforman en partido político” (1). En el actual macrismo están incorporados los sedimentos más retrógrados de la larga historia de la derecha argentina incluyendo su tradición golpista y genocida. Se funden en el formato democrático de la actualidad junto a la tradición radical reeditando el más rancio gorilismo de antaño.

Si bien Cambiemos o más específicamente el PRO se visten con un ropaje que simula estar adecuado a lo más vanguardista de la moda y  a su vez plantarse como ultra democráticos, habría que señalar que todo ello es una simple pose que, no se condice con el sustrato que los determina en última instancia. Como anteriormente se señalaba el PRO no es el macrismo. Considerar a cualquiera de los dos términos como una “derecha democrática” al menos goza de una inexorable ambigüedad que sucumbe a la polisemia propia de un término que no es tan fácil definir. Lo que es democrático para algunos no lo es para otros. El gobierno dice que Venezuela es una “dictadura”. Uno se pregunta si convalidar al gobierno de Michel Temer en Brasil tras un escandaloso golpe institucional correspondería a un procedimiento democrático. El accionar patoteril de las bandas parapoliciales de la Ucep y las escuchas ilegales fueron parte del gobierno de la ciudad encabezado por el actual presidente. Eso Natanson no lo dice. La ausencia de Santiago Maldonado se convierte así en una espina estructurante de una posición bien determinada aunque difundida como ambigua. No se puede decir que está bien que alguien desaparezca y simultáneamente enviar mensajes a los más cercanos de que se hizo lo más conveniente.

El gobierno no deja de culpar a todo el arco opositor de que con lo de Maldonado se intenta politizar el caso. Si por lo contrario saliera a pedir la aparición con vida de Santiago como todo el mundo la mentada politización caería inmediatamente pero su forma de actuar deja suspicacias ¿se da por aludido? Incrimina a los docentes que en las escuelas hablan del tema, pide que no se enturbie a la Justicia, pero también pone las manos en el fuego por la Gendarmería. Quien politiza lo de Maldonado es el gobierno de acuerdo a una implacable lógica electoral. Sabe que una parte de la ciudadanía en eso lo acompaña al igual que cuando reprime la protesta social o dice que “combate al narcotráfico y las mafias”. Sin dudas cuando se cuenta con lo más concentrado del aparato mediático y la Justicia, es posible montar diferentes espectáculos que nadie podrá demostrar que no tengan realidad. Lo que no quedaría claro en lo señalado es qué parte de todo eso sería “democrática”.

Berisso, 7 de septiembre de 2017


*Periodista

2017/08/28

El discurso macrista y el sentido común

Están los que creen que cualquier mejora proviene del esfuerzo individual, “si no hacés nada por vos nadie lo va a hacer” afirman, desligando su vida de cualquier acción colectiva. En el otro extremo están los que piensan que la única forma de mejorar la propia situación es mediante la transformación colectiva. Obviamente las dos posiciones reflejan estereotipos. Nadie en la realidad es totalmente igual a esos moldes. El discurso macrista le habla a los primeros (principal interlocutor) diciéndoles que por culpa de los segundos estamos como estamos. Por culpa de los desparecidos, de los que luchan y de todos aquellos que atentan y siempre atentaron contra tu propia iniciativa. La fortaleza del discurso macrista es asentarse en un sentido común labrado durante décadas, por eso intentar minimizarlo conduce a un sombrío derrotero.

2017/08/19

Las responsabilidades en los hechos terroristas

Ataques terroristas como el producido recientemente en Barcelona son completamente deleznables ya que se cobran vidas de gente que nada tiene que ver con lo que supuestamente se dirime en esos actos. Pero el problema es mucho más complejo ya que los terroristas no eligen sus blancos al azar, no lo hacen por un instinto de maldad y solamente molestar y obstaculizar el devenir cotidiano como los mosquitos o las ratas. Los blancos del terrorismo son inequívocos. Los responsables de convertirse en blanco son muchísimos menos que los que sufren el hecho de ser un blanco. Eso los pueblos deben saberlo. Coincidentemente hace 100 años cuando Lenin y los bolcheviques tomaban por asalto el cielo, ellos habían aprendido a no caer bajo el cántico de sirena de los chauvinismos.

2017/08/10

Stolbizer para la tribuna macrista

Si Stolbizer fuera de Cambiemos, sus dichos serían mucho más comprensibles. Ante la pregunta ultratendenciosa de una periodista de Intratables que le pedía calificar de 1 a 10 al saliente gobierno kirchnerista, la precandidata dijo: “2 o 3 puntos” con lo que aliviana demasiado las responsabilidades macristas. En el 2001 cuál era la calificación ¿menos 14?. ¿Y hoy? 
Stolbizer destacó a su vez del gobierno de Macri su apertura al mundo, ya que el anterior gobierno estaba asociado a Venezuela e Irán. Obviamente que afirmar eso es de una liviandad que raya con el exabrupto propagandístico. La principal sociedad del gobierno K fue Brasil con quien impulsó en conjunto el relanzamiento del Mercosur y la creación de la Unasur y a partir de ahí tener una relación estrecha con los Brics de los cuales Brasil es parte. Los dichos de la legisladora son para la tribuna cacerolera propia de Cambiemos.

2017/08/09

El caparazón

Hay oportunidades en las que uno quisiera saber qué tienen otros en sus cabezas, estar metidos en ellas y tal vez mirarse desde esos lugares. El ejercicio podría ser angustiante. Si bien por convicción filosófica uno sostiene que lo real se desarrolla o tiene vida independientemente de lo que uno pueda percibir, habría que afirmar que el principal obstáculo para el conocimiento es ese caparazón desde el cual se percibe. Los humanos son incontables pero cada uno percibe y piensa desde el propio cuerpo, incluso estamos acostumbrados a suponer que lo hacemos desde el interior del mismo. Resulta extremadamente difícil definir la obviedad e incluso no existen términos unívocos para dicha definición. No es lo mismo que hablar del pie o de la mano porque de hecho tampoco se trata del cerebro sino de la percepción que cada uno tiene de lo real. Tal vez la mejor descripción es la que hiciera Descartes en las Meditaciones. Resulta algo extraño saber de la existencia de millones de similares inclusive durante el paso del tiempo y percibir individualmente. Tal vez muchos piensen que eso es lo más natural. Es la imposibilidad de pensar la muerte propia diría Freud. Es posible que lo que se intenta definir y no encuentra un término adecuado sea justamente el reverso de la idea de la muerte propia. Descartes de lo único que no dudaba era de que pensaba. No podía detener el pensamiento porque la muerte se encontraba precluida. 

2017/08/02

Economía y falacias

Hoy se dice que, para que el país se desarrolle es necesaria la venida de inversiones. Una afirmación liviana que carece de sustento. Para que una nación tenga un desarrollo importante y que a partir de ello se pueda revertir la pobreza estructural no alcanza con una inyección de capitales, es necesario revertir la matriz productiva existente. Para ello se necesita un nuevo modelo económico que permita la superación del modelo agroexportador y ponga en marcha nuevos motores productivos.  

Cambiar la matriz productiva es violentar la división internacional del trabajo, por ende es producir un camino contranatura. La tendencia espontánea del capitalismo reproduce incesantemente tanto la división como la matriz. Por esta razón cualquier paradigma esbozado desde ideologías de libre cambio y libertad empresaria no hacen más que ahondar el atraso y la pauperización social. El capitalista no invierte para mejorar la estructura social, invierte para conseguir ganancias. Suponer que ambos elementos son solidarios entre sí es una de las principales  falacias de los gobernantes empresarios. Sin cierto disciplinamiento de las actividades del capital para que ellas puedan inscribirse en la generación de nuevos motores productivos, no hay posibilidad alguna de revertir la situación actual. 

2017/07/28

Narcisismo de las pequeñas diferencias




Lo que Freud denomina “narcisismo de las pequeñas diferencias” no es nada más que el intento pueril de diferenciarse de los símiles. Es el principal obstáculo para la realización plena de “lo social”. El materialismo histórico debiera tomar seriamente este concepto como un obstáculo pleno para su propio desarrollo como “guía para la acción”, si es que no quiere sucumbir al idealismo.


Decir narcisismo de las pequeñas diferencias implica que ése accionar por diferenciarse se da en un marco que justamente no excede lo pequeño pero que se planta como grandioso. No existe tanta diferencia entre humanos más que la propia a la percepción narcisista.

2017/06/16

El matema marxista D-M-D

El matema marxista D-M-D  es mucho más complejo. El empresariado “exitoso” necesita indefectiblemente del Estado. Necesita una Justicia a su medida, las fuerzas de seguridad a su medida, todas las regulaciones estatales a su medida. Funcionarios corrompibles para que les otorguen sus privilegios. Una tarea gigante sería hacer el inventario completo sin olvidar que también necesitaron del Estado para que les pague su propia deuda privada. Esto no es “lo nuevo”. Esto es más viejo que Matusalén. 

2017/05/29

2 tipos

La escena muestra 2 tipos. Dos tipos sin mujeres. Dos tipos que siempre van juntos. Dos tipos que no son homosexuales. Dos tipos que aunque vayan siempre juntos no parece que fueran grandes amigos. Más bien compañeros en la desdicha. Más bien compañeros de una mezquina alegría. Más bien estereotipos de un único modelo que en la realidad se muestra solo.
Los 2 tipos son grandes personajes, como Laurel y Hardy.

Estos 2 tipos los muestra muy bien Roman Polanski en 2 cortos previos a sus grandes producciones. En 1958 con  Dwaj ludzie z szafa (2 hombres y un armario) y en 1963 con Ssaki (Mamíferos).



Se nota que los 2 tipos no son adinerados. Son más bien pobres pero dignos. Mientras ellos van se pueden ver las más grandes inmundicias del mundo perpetradas por otros. También son blancos de esas inmundicias.

En la realidad no es fácil encontrar a estos 2 tipos, pero creo que muchos los llevamos incorporados.

Ellos viven en 1.

2017/05/22

Encuadrar el reclamo de los docentes

 (para La Tecl@ Eñe)

El reclamo de los docentes debiera permitirnos -además de adherir a su justa lucha- extraer conclusiones básicas acerca de la realidad argentina actual, no solamente en lo referido a la situación económica y social sino también a detectar cómo los principales medios toman un dato de la realidad para introducirlo en el sentido común imperante. Vale aclarar que la manipulación se hace efectiva cuando existe de antemano un interlocutor predispuesto a ello.

Se insiste en que la Educación es un derecho y que no es justo dejar a los chicos privados de clase. También en que el nivel educativo es deficitario y que los docentes no están preparados para hacer frente a dicha tarea. Lo que no se dice es que el principal reclamo es salarial y que está referido a una paupérrima situación económica en la que la inflación se incrementa distanciándose del sueldo de los docentes. Si la Educación pública es mala y los docentes no están preparados para ella, hay que decir que el problema atañe a quien tiene la responsabilidad de planificar la Educación y no endilgarles el problema a los empleados. Estos últimos ya están conchabados y hay que respetar los contratos. Seguramente hay que hacer nuevos planes de Educación y formar docentes para ello pero mientras tanto hay que dar respuestas efectivas a lo existente.
Una pregunta interesante que muchos hacen es: ¿A partir de cuándo se empezó a deteriorar el nivel educativo? La mayoría de las respuestas apuntan a que esto comenzó hace ya un extenso tiempo pero sin dar demasiadas precisiones. Todos señalan que sin Educación no hay futuro y que la misma es un ordenador fundamental. Sin dudas, pero se debiera admitir que la Educación es importantísima siempre y en tanto la sociedad en su conjunto haga de la producción su principal fuente de riquezas. La Educación históricamente siempre fue un complemento indispensable del desarrollo de la fuerza de trabajo y no al revés. Poseer Educación no es la condición de alcanzar un trabajo digno. Este último es propiciado por un desarrollo de la estructura productiva. Ninguna sociedad prepara a los sujetos para actividades imposibles. La Educación pública comenzó a deteriorarse fundamentalmente en los ’90 cuando en la Argentina fuera desmantelada la estructura productiva nacional. Suponer que en un país en donde existe un nivel acentuado de desempleo, de deterioro productivo, de precariedad e incremento de la informalidad, resulta posible que alguien pueda triunfar mediante la Educación es hacer apología de una meritocracia que premia al que triunfa de manera inescrupulosa en la competencia feroz entre pares. Una apología del ya conocido “Sálvese quien pueda”.

En la Argentina, al igual que en el resto de las naciones suramericanas, si no se transforma la matriz productiva, si no se sale de un modelo en el que se privilegia la exportación de commodities para dar pie a un desarrollo de la industria, la Educación pública sólo sirve como núcleo de contención y no como herramienta para la formación de nuevas fuerzas productivas.

Mientras tanto el reclamo de los trabajadores que se hacen cargo de la formación de los niños de este país -tal como este país es y no cómo podría imaginárselo- es completamente genuino. El salario de los docentes hoy no se corresponde con lo que vale la reproducción de la vida de los argentinos. Es demasiado insuficiente. Los responsables de ello lo son también de hacer una Educación pública acorde a las necesidades nacionales. 


Berisso, 13 de marzo de 2017

El mainstream político y la grieta entre lo político y lo social

Lo que hoy se conoce como democracia en muchos casos no deja de ser un acuerdo que los diferentes países realizan con el poder corporativo. La institucionalidad política de esta forma cada vez se escinde más de la sociedad en su conjunto generando así una apatía considerable. 

Por Osvaldo Drozd*

Lo que hoy se conoce como democracia, lejos de ser un régimen que se construye a partir de las necesidades nacionales, es un modelo internacional sujeto a reglamentaciones multilaterales. El país que suscribe al régimen democrático existente no deja de aceptar la intromisión internacional en sus propios fueros. No resulta casual que las principales economías emergentes (China, Rusia) hayan tenido un desarrollo considerable no acatando la regla. No se trata por lo contrario de promover regímenes autoritarios sino de poner en marcha democracias acordes a las necesidades de un determinado pueblo- nación. De todas maneras hay que decir que el tomar partido por determinado régimen no deja de ser un aspecto subordinado a la política que se intente llevar adelante. Las diferentes reformas constitucionales realizadas por las naciones bolivarianas lograron poner en pie regímenes políticos de mayor participación popular y pudieron acotar el poder de fuego de las corporaciones judicial y mediática. Estas dos últimas son hoy las principales armas de las clases dominantes en el seno de las democracias existentes. Se considera democrático respetar sus autonomías.

En lo político los actuales regímenes democráticos no dejan de ser un equivalente a lo que es el endeudamiento público para la economía. Son disciplinadores externos.

A partir del fin de las dictaduras en Latinoamérica  se comenzó a hablar de democracias restringidas o tuteladas. Llama poderosamente la atención que habiendo transcurrido más de tres décadas ya no se las caracterice de esa forma. Fundamentalmente no lo hacen las fuerzas que se dicen progresistas o de izquierda. Mucho más aún cuando en un país como la Argentina el régimen actual se fundamenta en una reforma constitucional como la del ’94 que fuera realizada de manera acorde al consenso de Washington. En los hechos los procesos bolivarianos cuestionaron en su práctica lo restringido de las democracias precedentes.

La democracia global occidental como concepto práctico político tiene un desarrollo propio que tiene lugar de forma independiente a las realidades nacionales. Este desarrollo propio se realiza incluso al margen del desarrollo particular de cualquier democracia nacional. La eficacia de los golpes blandos y de las distintas destituciones presidenciales sólo es válida si a la vez logra incidir en otros países en los cuales esos movimientos no se realizaron. Desde Honduras a Brasil, pasando por la destitución de Fernando Lugo en Paraguay, la derecha regional fue carcomiendo los principales cimientos de una integración regional creciente.  En tal sentido el ejemplo de Paraguay resulta aleccionador al respecto. Tras la destitución del presidente Lugo, el Mercosur dejó de reconocer a ese país como miembro del organismo, pero tuvo que aceptar su regreso cuando fuera elegido un nuevo presidente, quedando de alguna forma impune el golpe institucional.

Si la política en otros tiempos representaba la intervención de determinados sectores de la sociedad, las actuales democracias se sostienen en un proceso de escisión permanente de las cúpulas dirigenciales con el conjunto de la sociedad. Ya no es una clase social o una alianza de ellas quienes practican la política sino una parte escindida que no necesita de bases. En tal sentido las formulaciones clásicas sobre el partido político van perdiendo vigencia. Hablar de columna vertebral por ejemplo va perdiendo cada vez más asidero. El general Perón sostenía que el partido era la herramienta electoral del movimiento. Hoy sobrevive sólo la herramienta. La posibilidad concreta de que determinados sectores sociales puedan participar de la acción político institucional se vuelve bastante restringida. El financiamiento y toda la burocracia propia de los sistemas electorales no permiten más que la participación escueta de determinadas fuerzas populares. Las estructuras electorales más aceitadas, incluso las de la izquierda, generan burocracias vitalicias. Esto siempre fue un condicionamiento concreto para diferentes actores sociales que se conocen genéricamente como izquierda social. Incluso eso mismo sucede en partidos de raigambre popular como puede ser el peronismo. No resulta fácil para ciertos dirigentes poder plasmar listas y deben en muchos casos encolumnarse detrás de ciertos empresarios que recién llegan a la política. Eso es bastante común en territorio bonaerense. Si bien hay sectores militantes que logran la participación en la agenda electoral sin arriar ninguna bandera ni negociar protagonismos, esto no es lo más característico. Para personas con poca tradición militante esto representa de entrada un obstáculo que ni siquiera se animan a sortear. En estas condiciones la llegada de nuevos integrantes a las distintas fuerzas políticas resulta bastante inaccesible. Está el que se mete y obedece pero esperando su retribución. De esta forma la actividad política se convierte en algo muy poco atractivo para los diferentes sectores populares que en todo caso prefieren militar en alguna organización social o mantenerse en la indiferencia.

Que el actual sistema político condene a las grandes masas populares a la inacción, no significa que no existan posibilidades de hacer política. La principal cuestión es saber cuál es el escenario propicio para ello.

Retornando a la definición inicial de que la democracia global occidental es un proceso que escinde sociedad de Establishment político, habría que precisar que esto no responde a una tendencia natural de los lazos sociales, sino a una precisa orientación estratégica que implica evitar la irrupción de las masas en el escenario político.

Berisso, 13 de enero de 2017


*Periodista

2017/05/17

En Berisso no hay pararrayos

Durante la última tormenta, cayeron 2 rayos en plena zona urbana de Berisso. En diciembre también había caído otro a metros de donde cayeron los últimos dos. Además de los diferentes artefactos eléctricos quemados por el siniestro, celebramos que no haya que lamentar pérdidas humanas o viviendas. Lo que no se puede es dejar pasar el hecho de que varios pararrayos ubicados en la zona hayan dejado de funcionar. Por ejemplo uno ubicado en una escuela (la 6) ya no posee el diamante que atrae al rayo. Otro ubicado en el ex sanatorio de la Carne, hoy facultad de paramédicas de la UNLP dejó de estar. Según dicen la zona quedaría imantada y sería un blanco propicio en nuevas tormentas eléctricas. Con un grupo de vecinos comenzamos a juntar firmas para que el Intendente de Cambiemos se haga cargo de uno de los tantos desastres de una ciudad cada vez más desprotegida.