El pasado 14 de noviembre, los presidentes Rafael
Correa y Ollanta Humala firmaron en la ciudad peruana de Piura un pliego de
acuerdos bilaterales en el marco del VII Gabinete Binacional. El alcance de las
decisiones.

El pasado 26 de octubre, Ecuador y Perú recordaron la firma del acuerdo de
paz, realizado en 1998. Tras dicho acuerdo, ambos países salían exitosamente de
un prolongado conflicto fronterizo, que se había iniciado en el siglo XIX y que
llevó, incluso, a diversos acontecimientos armados entre las dos naciones. Una
de las formas de poder plantear y resolver las contradicciones existentes, fue
el emprender tras aquel acuerdo firmado en Brasilia, la conformación de
gabinetes binacionales, para trabajar en conjunto todos los problemas atinentes
a la cuestión fronteriza. Recién en 2007, cuando asumió Rafael Correa como
presidente de Ecuador, este mecanismo de gabinete binacional adquirió un matiz
verdaderamente institucional, cuando el presidente peruano era por entonces
Alan García. Vale señalar que Ecuador además de este encuentro con Perú,
mantiene desde el año pasado una idéntica modalidad de intercambio con su
vecino norteño Colombia, tras resolver el conflicto diplomático que se había
desatado durante el gobierno de Álvaro Uribe. La semana entrante tendrá lugar
el segundo Gabinete Binacional entre Ecuador y Colombia, y no deben ir mal
estos encuentros, ya que algunos expertos sugieren que debiera hacerse uno
similar entre Perú y Chile, para subsanar problemas existentes.
La celebración del VII Gabinete Binacional tuvo lugar el pasado 14 de noviembre
en la localidad peruana de Piura. Hasta allí se trasladaron los dos mandatarios
junto a sus respectivos gabinetes, para emprender una jornada de trabajo y
resolución de diferentes acuerdos. Piura es una ciudad ubicada al norte del
Perú, y muy cercana a la frontera entre ambos países. Allí el 26 de octubre
ambos países festejaron los 15 años del acuerdo de paz, como prolegómeno a la
celebración de la cumbre presidencial, realizada veinte días después.
Según un informe que fuera emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores
de Ecuador, “a partir de 1998, la relación bilateral Ecuador-Perú se ha
fortalecido con la consolidación de la paz entre ambos países. Esto se evidencia,
especialmente, a partir del 2007, con el gobierno del Presidente Correa, que
institucionalizó la realización de los encuentros presidenciales y gabinetes
binacionales anuales, incrementando la cooperación entre los organismos de
ambos gobiernos”, recalcó la cancillería, subrayando que posiblemente las
credenciales de esta relación binacional fortalecida y renovada constituyen la
negociación y firma del límite marítimo y la declaratoria conjunta del Golfo de
Guayaquil como Bahía Histórica, ante Naciones Unidas. Según informaba el
periódico oficial El Ciudadano, el Ministerio destacó además los encuentros
interinstitucionales, así como los grupos de trabajo y los Gabinetes
Binacionales en los que se han promovido proyectos y programas en beneficio de
las poblaciones de frontera, en temas tales como desarrollo con inclusión
social, asuntos productivos y ambientales, infraestructura y conectividad,
seguridad, defensa, salud, seguridad social, educación, comercio, entre otros.
“La Agenda Binacional ha evolucionado considerablemente, a partir del
fortalecimiento de la confianza mutua y la cooperación en materia de seguridad,
hacia el mejoramiento de la infraestructura y el impulso al desarrollo social,
en los últimos años”, señaló la cancillería ecuatoriana.
En Piura, el presidente peruano Ollanta Humala Tasso, junto a su gabinete
completo, recibió a su par ecuatoriano Rafael Correa también acompañado por 21
ministros, 6 ministros coordinadores, además de otros funcionarios.
“Bienvenidos aquí, a su casa, y saber que los pueblos están esperando
resultados de estos encuentros, que son encuentros que van dando el ejemplo de
integración, de hermanamiento en toda la región latinoamericana”, señaló Humala
en su recibimiento, destacando el trabajo de ambos países para seguir avanzando
en la construcción de una verdadera paz con desarrollo. “Hay que rescatar este
mensaje porque vienen nuestros hermanos con un mensaje de paz y nosotros
sabemos que la paz no cae del cielo, sino que tenemos que trabajarla y
cultivarla día a día”, indicó también el mandatario peruano. Por su parte,
Rafael Correa expresó en la apertura del Gabinete Binacional que “hay que
avanzar con prisa pero sin pausa hasta construir la paz entre nuestros
pueblos”, ya que no se trata solamente de erradicar la presencia de la
violencia, sino que en primer lugar se trata de hacer sentir presencia en
desarrollo, equidad, dignidad e igualdad. Según Correa, la paz se está
construyendo día a día, afirmando que la existencia de un gabinete binacional
es un hito a nivel mundial, ya que esto no existe en otros lugares en donde
hubo guerras limítrofes. “Qué bueno que esta experiencia se dé en nuestra
querida América latina desde Ecuador, Perú, Colombia”, dijo el mandatario.
El inicio del Gabinete Binacional estuvo marcado por un episodio sumamente
conmovedor, ya que ante los dos presidentes se hizo presente Luzbinda Jiménez
Montalván, junto a su pequeña hija para agradecerles a ambos la celebración de
los convenios conjuntos. Luzbinda es una joven peruana habitante de la zona
fronteriza, más precisamente de San Ignacio. Ella, antes de alumbrar a su hija
Milagros Lissette, tuvo serios inconvenientes de salud, que hicieron que fuera
trasladada de emergencia a la localidad amazónica de Zumba (Ecuador), en donde
tras ser intervenida quirúrgicamente pudo dar a luz perfectamente. No obstante,
debido al complicado estado de salud, la joven necesitaba atención médica de
tercer nivel, por lo cual las autoridades de Zumba gestionaron que ella pudiera
ser trasladada en helicóptero hasta la ciudad ecuatoriana de Loja, en donde se
le practicó transfusión de sangre. “Los médicos decían que quedaba poco
tiempo”, dijo Luzbinda, quien luego de ser atendida por 20 días en Loja se
recuperó perfectamente.
El testimonio de la mujer fue escuchado por ambos mandatarios a los cuales ella
les dijo “doy gracias a los presidentes y al convenio binacional”, agradeciendo
por la integración que se viene llevando adelante.
Como bien señalaban algunos funcionarios de ambos gobiernos, la celebración del
Gabinete, antes que nada es para evaluar lo que entre ambos países ya vienen
haciendo los 365 días del año. El compromiso de las dos naciones es atender
principalmente a las poblaciones fronterizas, que otrora estaban sumergidas en
la más clara exclusión y marginación, cuando no, olvidadas. Ambas gestiones
coinciden en llevar a esos pobladores todos los servicios públicos esenciales,
tales como educación, salud, redes de comunicación, vialidad, etc. Es a partir
de ello que hoy los pueblos fronterizos de Ecuador y Perú tienen agua potable,
alcantarillado, electrificación, manejo de desechos sólidos, lo cual significa
el punto de partida del progreso y del desarrollo. Un gran esfuerzo que vienen
desarrollando es el de construir una infraestructura vial apropiada, por lo
cual los ministerios de Transporte y Obras Públicas de ambos países, trabajan
en conjunto para acercar soluciones viales entre poblaciones limítrofes, y en
un futuro con la construcción de la carretera longitudinal andina.
Otro aspecto relevante en la agenda binacional es el tema de la seguridad. Se
evaluaron en Piura todos los acuerdos suscritos en materia de defensa, que
consisten principalmente en acuerdos de cooperación en áreas de investigación,
ciencia, tecnología, desarrollo, capacitación, entrenamiento, apoyo logístico e
intercambio de experiencias en el campo de las operaciones. Esto permitirá
afianzar las relaciones de amistad con Perú, señaló la ministra de Defensa,
María Fernanda Espinosa, ya que “la lógica de la confrontación, que caracterizó
el pasado de las relaciones entre Ecuador y Perú, ha sido superada y
reemplazada por los valores de la paz y de la confianza mutua”.
En el ámbito de la defensa, los dos países han venido desarrollando una agenda
conjunta en aspectos relacionados con una visión de soberanía y defensa
integral regional, que incluye el combate a la pobreza y la promoción del
desarrollo, mientras que las nuevas prioridades y desafíos futuros conjuntos
están marcados por temas de interés para los países de la región, como el
trabajo conjunto de desminado, la defensa de los recursos naturales, el
desarme, la lucha contra actividades ilícitas, el intercambio de información de
inteligencia, la capacitación y la formación civil y militar y la atención a la
población en situación de riesgo. En tal sentido, la ministra Espinoza expresó
que una instancia como la que viene dándose a través del Gabinete Binacional,
permite a su vez el desarrollo del Consejo de Defensa Suramericano (CDS), ya
que es necesario plasmar en hechos, el pensamiento estratégico regional, y por
lo mismo recalcó la necesidad de crear la Escuela Suramericana de Defensa, que
es una iniciativa ecuatoriana, para hacer confluir ahí la formación especial en
esa materia, de todos los militares y civiles del continente. Ecuador aspira a
que dicha escuela dependiente de la Unión de Naciones Suramericanos (Unasur)
tenga su sede en Quito.
Siete convenios y más de 30 acuerdos, resultó el saldo de la cumbre tanto
presidencial como ministerial de ambos países. “Estos acuerdos plasman el
avance, la voluntad política de dos pueblos que han decidido soberanamente
transitar juntos el camino, la senda del desarrollo y la paz; la paz como una
deuda que tenemos con los peruanos y ecuatorianos que hoy no nos acompañan”,
dijo el presidente Humala, haciendo muy clara alusión a todos los caídos
durante los conflictos bélicos del pasado.
Los siete convenios son los que le darán continuidad a los compromisos
adquiridos durante la realización de la cumbre de Piura. El abordaje de la salud
pública a través de un plan quinquenal binacional que tenga como beneficiarios
a todos los ecuatorianos y peruanos residentes en la zona de fronteras, al
igual que para todos aquellos que transiten por esos sitios. En tal sentido se
planteó el fortalecimiento de las distintas redes de salud, poniéndolas al
servicio de dicho plan. Según se informaba, tanto las instituciones
hospitalarias de Ecuador como de Perú próximas a la frontera serán compartidas
por los habitantes de ambos lados de la misma. El segundo convenio está
referido a la construcción de una línea de interconexión eléctrica de 50
kilovatios, así como concordar aspectos operativos y regulatorios específicos
que permitan intensificar los intercambios comerciales de electricidad. Los
otros acuerdos son el de apoyar la lucha contra el tráfico ilícito de
combustible, un convenio marco de cooperación interinstitucional para abordar
las redes de trata de personas. Este acuerdo que se realizó entre ambos
Ministerios del Interior, tiene como objetivos principales la investigación y
prevención del delito, así como también la protección de las víctimas, y el
intercambio de información. Adicionalmente, los dos países se comprometieron a
fortalecer la cooperación internacional, con lo cual se verán favorecidos el
intercambio e implementación de buenas prácticas y conocimientos.
Por último se suscribió un convenio de cooperación técnica no reembolsable
entre el Banco de Desarrollo de América latina (CAF) y la Superintendencia de
Administración Tributaria. A su vez, en el marco del objetivo estratégico
institucional de reducir el contrabando y el tráfico ilegal de mercancías, la
Superintendencia de Aduanas junto a la Agencia de Regulación y Control
Hidrocarburífero acordaron el intercambio de información orientado a combatir
el tráfico ilegal de combustibles y sus derivados en la zona fronteriza entre
ambos países.
El presidente Ollanta Humala instó a que en los próximos encuentros
binacionales las agendas se concentren no sólo en la infraestructura sino en la
excelencia educativa y, sobre todo, en los temas de investigación y desarrollo.
“Celebro que hayamos tenido esta reunión donde estamos tratando de construir un
Estado eficiente, ágil, que no sólo trabaje con una visión sectorial de
nuestros países, sino con una visión territorial, trabajando articuladamente
las autoridades seccionales con las regionales”, subrayó Humala.
Por un centro turístico binacional. En medio de la
frontera binacional, más precisamente allí por donde el Río Zarumilla desciende
de las serranías ecuatorianas hacia el Pacífico, se encuentran dos ciudades de
diferente nacionalidad, unidas por un puente internacional, pero que a su vez
conforman un único conglomerado de conurbanización binacional. Tanto la
localidad ecuatoriana de Huaquillas, como la peruana de Aguas Verdes, dejan ver
en sus calles, los grandes carteles que les dan a los viajeros, la bienvenida a
un país como al otro. Y es más, allí existe un gran movimiento comercial, no
solamente a través de establecimientos formales, sino también a partir de una
gran presencia de vendedores ambulantes de ambos países. El proyecto que fue
aprobado por los presidentes Rafael Correa y Ollanta Humala en el séptimo
gabinete binacional realizado en Piura, tiene como meta regenerar tanto al
canal Zarumilla, como al antiguo puente, para convertir la zona en punto de
convergencia de los dos países, con la plaza de la integración, parques
lineales, áreas comerciales y sendas peatonales en las calles.
Según la información brindada por el portal Huaquillas.net, los ministerios de
vivienda de Ecuador y Perú junto al Programa de Intervención Territorial
Integral elaboraron el proyecto y diseños de la ciudad binacional. En el
estudio se incluyen aspectos técnicos, infraestructura sobre la arquitectura
urbana, maquetas y diseño 3D sobre cómo quedará el área que hoy está hacinada
de comercio informal, venta ilegal de combustibles, construcciones irregulares,
actividades ilícitas y contaminación total del canal internacional. “Ojala no
se sepa en qué momento se cruza esa línea imaginaria de frontera. Se trata en
Aguas Verdes de hacer un parque lineal, centros comerciales, puentes peatonales
y en el lado de Huaquillas, área comercial, peatonización de calles,
recuperación del canal con parque lineal. Tenemos filmaciones de la situación
actual, ahí hay supuestos locales comerciales que contrabandean gas, toda esa
gente va a ser desalojada y reubicados los comercios lícitos”, dijo el
presidente Rafael Correa en su último Enlace Ciudadano, precisando que habrá
nuevo puente internacional solamente peatonal, y que éste va a ser una gran
plaza de hormigón. Correa dijo que además se liberarán las márgenes del canal
Zarumilla, para hacer en lado ecuatoriano y lado peruano, parques lineales,
áreas verdes y disponer de ciudades conurbanas integradas entre los dos países.
“Ya tenemos ciudades conurbanas entre Salinas y Libertad, pero ésta va a ser la
primera ciudad binacional entre Ecuador y Perú”, destacó el mandatario,
sensiblemente emocionado por la obra proyectada.
El proyecto de realizar la ciudad binacional tiene como propósito revolucionar
la arquitectura urbana y de integración, para convertir la frontera entre
Huaquillas y Aguas Verdes en atractivo que fomente la presencia del turismo
internacional y mejore la calidad de vida de las familias.