2021/02/15

Pandemia y política- La crisis y el gobierno judicial


 La pandemia de Covid-19 desmoviliza a la sociedad, impidiéndole utilizar su mejor arma para defender sus derechos, mientras otros actores – entre ellos el Poder Judicial -, sin ese freno hacen su juego con más libertad y casi sin tapujos.

Con la llegada de la pandemia, hace aproximadamente un año, las medidas que comenzaron a adoptarse para enfrentarla, inevitablemente terminarían deteriorando la economía. Esto no es un dato local sino que afecta al escenario global, aunque haya habido gobiernos que tuvieran una actitud de despreocupación completa con respecto al abordaje del Covid19, por considerar que éste no podía obstaculizar el despliegue económico. El coronavirus, aunque lo hayan considerado como “una gripecita” no dejó de afectar a los países gobernados por quienes así lo tildaran.

Habría que convenir en que la actual crisis producida por la pandemia no es un mero accidente, una rara excepción a la regla, sino un síntoma estructural más, producido por el modelo actual de acumulación capitalista. Se da enmarcada en un proceso de deterioro creciente del medio ambiente, principalmente apuntalado por los agronegocios y que no permite vislumbrar ninguna atenuación.  No se trata pues de disminuir la brecha entre los que más y menos tienen sino de revertir este proceso para generar otro modelo de acumulación económica que no permita, entre otras cosas, el desplazamiento de grandes masas de habitantes del campo para engrosar precarios asentamientos urbanos, condenándolos a la marginación.

Si nos atenemos a la norma, las crisis siempre las pagan y las sufren mucho más los sectores populares que los verdaderos hacedores de las mismas que además están preparados para encararlas intentando obtener ganancias de ellas. De todas formas una crisis siempre ofrece un grado de indeterminación que la convierte en posibilidad. Bajo la leve salvedad de que hoy en la Argentina no gobierna la derecha, estando al frente el peronismo, uno podría preguntarse cuánto margen favorable poseen los sectores populares para zafar de la depresión. Esa respuesta sólo puede darse en el día a día descartando cualquier conjetura cercana a la justificación.

En la Argentina cualquier intento de redistribución que a su vez pueda permitir la reversión del actual modelo de acumulación económica siempre encontrará grandes adversidades a las cuales sólo se podrá sortearlas si se lo hace con gran determinación y sobre todo mostrando potentes relaciones de fuerza. Este último componente no deja de ser quien impulsa en última instancia la voluntad de cambio. Tras muchos años de gobiernos progresistas interrumpidos por cuatro años de rapiña macrista, no se pudo nunca avanzar en transformar la matriz productiva preponderantemente agroexportadora ni revertir la especulación financiera que condena a millones a la marginación. 

El aislamiento social creado por la pandemia produjo un grado significativo de desmovilización social, principalmente por el hecho de que las organizaciones populares fueron de las primeras en advertir el riesgo sanitario y el cuidado de sus adeptos. No es el caso por cierto de la derecha que aprovechó esas circunstancias para ganar las calles ante la inmovilidad del resto a sabiendas del apoyo irrestricto de los grandes medios. Tampoco desde el gobierno se adoptaron medidas para evitarlo cayendo en los mismos prejuicios liberales de los que sacaban a relucir sus cacerolas. 

Distinta vara

Antes de fin de año, el 28 de diciembre el presidente de Bolivia Luis Arce promulgó la Ley 1357 de Impuesto a las Grandes Fortunas. La medida consiste en el cobro a todos aquellos ciudadanos que superen en sus arcas los 30 millones de bolivianos. El Estado recaudará unos 4,3 millones de dólares mensuales, y que alcanzará a 152 personas fraccionadas en 3 segmentos. Lo interesante de la medida es que dicho impuesto será permanente.

A diferencia del "Aporte Solidario y Extraordinario para Ayudar a Morigerar los Efectos de la Pandemia" sancionado en nuestro país, el impuesto boliviano tendrá extensión en el tiempo y eso dará mucho mayor previsibilidad que el cobro de determinada cuota una sola vez. Lo interesante es saber qué ocurre cada vez que en nuestro país se intentan plasmar medidas que verdaderamente pueden aportar a revertir el modelo de acumulación económica.

Si se googlea impuesto a la riqueza en la Argentina, curiosamente la mayor cantidad de información corresponde a bufetes de abogados preparados para actuar en contra de “medidas comunistas” que propician “expropiación, “confiscación” en el marco de una creciente “inconstitucionalidad”. Respuestas exageradas a medidas que no dejan de ser tenues. Los grandes medios son la principal caja de resonancia.

El gobierno judicial

No alcanza con señalar determinadas falencias si no se pone en marcha algo que pueda cambiarlas. “Como yo soy un republicano de verdad, respeto la autonomía judicial, pero no quiere decir que avale lo que ellos hacen” dijo el presidente Alberto Fernández para luego afirmar que “La Corte está mal y lo que era un tribunal prestigioso en los años de Néstor hoy es un tribunal muy poco calificado socialmente”.

Durante este gobierno no se pudo lograr la expropiación de Vicentín, una empresa plagada de irregularidades con indicios claros de delincuencia económica, y que hubiera logrado una mejor plataforma para  el comercio de granos. El poder judicial les puso el freno.

El desalojo de centenares de pobladores en Guernica el año pasado, fue motorizado por el poder judicial, haciendo que las fuerzas de seguridad vayan en la dirección que esa corporación les señalaba. Se sabe que ni el mismo gobernador Axel Kicillof ni el Ministerio de Desarrollo nacional estaban a favor del desalojo aunque carecían de cualquier margen de acción para impedirlo. ¿Esto será ser “republicano de verdad”?

Aproximadamente 10 años atrás, la por entonces presidente Cristina Kirchner no dejaba de hablar de la “Justicia cautelar” o de la “máquina de impedir”. Por aquellos años se hablaba de “profundizar un proyecto” que cada vez fue quedando más  en la superficie de un realismo político hoy dominante.

Mientras el poder judicial sea uno de los principales bastiones heredados de la dictadura cívico militar, no se podrá avanzar demasiado. Se podrán decir muchas cosas.

Para todos aquellos que no dejan de señalar que “no hay que hacerle el juego a la derecha”, habría que precisar que éste es ese juego porque les estamos permitiendo que se reagrupen, organicen y tengan mayor piso de sustentación que los sectores populares.

2021/02/04

Sobre Horacio Quiroga- Mucho más que “una superstición uruguaya”


Uno de los mejores cuentistas de Latinoamérica, Horacio Quiroga nació en Salto Uruguay el último día de 1878. Durante las tres primeras décadas del Siglo XX fue uno de los principales artífices en el cambio de rumbo que la literatura rioplatense realizaba por entonces para ingresar en la modernidad. Trágicamente falleció el 19 de febrero de 1937.

El cuento como estilo.

En la introducción que el notable escritor británico James G. Ballard realizó en 2001 para presentar su extensa colección de cuentos, decía que “Los cuentos son la calderilla del tesoro de la ficción. Es fácil pasarlos por alto ante la abundancia de novelas disponibles, una moneda sobrevalorada que con frecuencia resulta ser falsa. En su máxima expresión –Borges, Ray Bradbury y Edgar Allan Poe-, el cuento está acuñado en metal precioso y sus destellos dorados brillarán para siempre en el hondo talego de la imaginación del lector”.

Ni Borges ni Poe se hicieron célebres por la escritura de alguna novela, mientras que algo similar sucedió con otros grandes escritores. E.T.A. Hoffmann, Guy de Maupassant, H.P. Lovecraft son algunos casos paradigmáticos al respecto. En el Río de la Plata durante las primeras décadas del pasado siglo fue de gran relevancia la obra de Horacio Quiroga. Si bien escribió dos novelas (Historia de un amor turbio y Pasado amor) Quiroga fue principalmente un escritor de cuentos. Incluso para los críticos, las dos novelas no están a la altura de su talento narrativo.

En sus Consejos para la escritura de cuentos, Quiroga insistía -en sus dos primeras sugerencias-, en el valor referencial de las lecturas que antecedieron el posible despliegue narrativo. “Cree en un maestro – Poe, Maupassant, Kipling, Chéjov– como en Dios mismo” para seguidamente enfatizar “Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo”, advirtiendo en su tercera recomendación “Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia”. Lo cierto es que la narrativa quiroguiana no podría entenderse prescindiendo de sus experiencias vitales.

Lo que sigue no será incursionar en la integridad de la vida o la obra de Quiroga sino más bien incursionar en algunas provocaciones que produjo su experiencia. A Quiroga hay que leerlo, tal vez dejarse atrapar por su prosa en la que prima un terror entre sarcástico, lúgubre e hiperreal que recuerda en gran parte a los fantasmas de Guy de Maupassant.

“Superstición uruguaya”

Vaya a saber por qué, el notable Jorge Luis Borges alguna vez dijera que: “Horacio Quiroga es en realidad una superstición uruguaya. La invención de sus cuentos es mala, la emoción nula y la ejecución de una incomparable torpeza”. Atrapado en este dilema el escritor Sergio Olguín en su prólogo a los Cuentos Completos de Horacio Quiroga (Seix Barral 2017), nos dirá que “Siempre (le) llamó la atención  que nuestro escritor más importante haya sido incapaz de reconocer el talento de Horacio Quiroga”. Sujeto a esta apreciación Olguín dirá unas líneas más adelante que “No se ha remarcado suficientemente lo injusto, arbitrario y egoísta que podía ser Borges con escritores que no pertenecían a su universo estético” a pesar de ser ambos grandes cultores de lo fantástico.

Olguín aventura que Borges no le haya perdonado a Quiroga el haber roto con el paradigma literario argentino en el que primaba lo gauchesco, la referencia a Buenos Aires y a la Pampa húmeda.

Tras viajar a Misiones en 1903 acompañando a Leopoldo Lugones, Quiroga quedó fascinado por la selva misionera. Al poco tiempo se mudaba al Chaco y en 1910 a Misiones para llevar adelante una vida agraria. Ese paisaje que lo acompañó hasta sus últimos días, marcó a fuego su literatura, constituyendo el  fondo visual, imaginario que podrá vislumbrase en sus relatos.

“Paris no es América”

Para aquellos a los que les interese indagar sobre el pensamiento del cuentista de Salto, no pueden dejar de leer  Quiroga íntimo- Correspondencia. Diario de viaje a París, editado por la escritora española Erika Martínez en 2010.

Con el nacimiento del nuevo siglo, y con apenas 22 años, Quiroga se embarcó hacia Europa. El joven escritor partió hacia Paris casi como un verdadero dandy de los que hablara Jean Baudelaire, pero tras su viaje regresaría desilusionado, con la barba crecida y la ropa desgastada. Estaban ahí, probablemente, las condiciones para su futura mudanza a la selva misionera.

Según escribiera Erika Martínez en el prólogo al libro señalado, en su segunda libreta del Diario de viaje…,  Quiroga parecía insistir con que “Paris no es América”, intentando mostrar que lo maravilloso del nuevo continente no volvía a hallarlo en la considerada Ciudad de la Luz y esto era algo que terminará decepcionando al joven escritor. No encontrará por cierto algo que trascienda lo ya conocido. “Paris es una buena cosa, algo así como una sucesión de Avenidas de Mayo populosísimas, llenas de luz, de gente corriendo, de gente hablando en las calles…” dirá, comparando al paisaje parisino con la avenida más ancha de Buenos Aires.

En una anécdota correspondiente al 16 de mayo, Quiroga contará un diálogo sumamente interesante que tuvo con el ascendente escritor guatemalteco  Enrique Gómez Carrillo, en el Café Cyrano. Mientras Carrillo jugaba a las cartas, Quiroga jugando al ajedrez no se le ocurrió otra cosa que provocarlo y le preguntó: “Diga Carrillo, ¿usted habla guaraní?” generando un ríspido diálogo que implicaría a otro de los presentes, afirmando Quiroga que, no podía ser que alguien no conociera uno de los grandes idiomas americanos, mientras que Carrillo le devolvía que: “…los americanos son bastante ridículos, todavía recuerdan sus cosas de allá” haciendo que al rioplatense le chocara “la impertinencia de la respuesta”, devolviéndole un fino sarcasmo que Carrillo pareció ignorar, dejando ahí la conversación.

En el prólogo ya señalado, Sergio Olguín dirá que los cuentos de Quiroga “están cargados de inmigrantes que enloquecen, empobrecidos por el alcohol y las injusticias sociales” haciendo que en su narrativa no haya épica posible, sino drama.

 

 

2021/01/04

Gobiernos y poder- Grieta, política y posverdad


 La Grieta implica un relativismo absoluto que no tiene ni requiere demostración. Terminar con ella, su relatividad y el simulacro es poner en marcha una hegemonía política en la que ya no se pueda dudar.

Al bajar por autopista a la zona de Retiro viniendo desde dirección Norte, es posible ver a los costados el crecimiento hacia arriba de los precarios edificios de la Villa 31. A lo lejos se visibilizan las imponentes torres de Puerto Madero y el contraste entre las imágenes se torna casi pornográfico, mucho más, cuando bajando de la autopista se presentifica el acaudalado barrio de la Recoleta. No se trata de que los habitantes de la villa vivan un poco mejor, sino de ese marcado contraste que creció en las últimas décadas al margen de cualquier Grieta que los grandes medios  nos pretenden vender.

Después se dirá que “los que trabajan mantienen a los vagos”, los que viven en las grandes torres o mansiones a los que habitan los precarios asentamientos urbanos. Una perversa falacia que causa indignación.

Con la supuesta derrota del comunismo allá por el inicio de los 90 y el literario fin de la historia del que hablara Francis Fukuyama por ese entonces, las grandes desigualdades no tardaron en crecer sin control al igual que un tejido canceroso. Se le podrá poner algún límite, gestar alguna distribución un poco más equitativa, pero nada podrá cambiar esa metástasis que recorre el planeta, pues la base de ella sigue incólume.

Hoy la acumulación de capital se realiza por cualquier modo posible que genere pingues ganancias. No se trata ya, -solamente-  de la plusvalía que los burgueses le extraen a los obreros como describiera Karl Marx en El Capital. Hoy es preponderante la acumulación por despojo que describe muy bien el marxista británico David Harvey, la usura presente en las impagables deudas públicas que contraen los estados así como también las denominadas economías sumergidas (narcotráfico, trata de esclavas), lavado de activos y diversas delincuencias económicas.

Los que fugan capitales a sofisticados paraísos fiscales no son por cierto los “pibes chorros” de la villa, ni los soldaditos del narco. Tampoco los comisarios, jueces o políticos corruptos. Los que fugan dinero son los más poderosos capitalistas del planeta que no van a dejar para otros los negocios más redituables, aunque se llenen la boca hablando de honestidad o transparencia. Esos capitalistas ya no son esos empresarios que pusieron en marcha la gran industria.

Hoy da la sensación de que el sistema global en el que descollan principalmente las democracias liberales, está confeccionado para que no exista gobierno que, a esos amos del capital pueda impedirles esa acumulación frenética y despiadada. Podrá haber progresistas o populistas con intenciones redistributivas que, tendrán como tarea imposible tocar intereses concentrados ya que colisionaran contra el muro judicial o mediático.

En esa diferencia de matices entre las derechas más recalcitrantes, y los progresismos populistas se tiende la famosa Grieta que no deja de ser lo que Jean Baudrillard llamara “simulacro”. Si se pretendiera cambiar las relaciones de fuerza a favor de los sectores populares indudablemente se necesitaría un determinado grado de organización y movilización que hoy no existe. Cuando una sociedad está en un proceso de cambio eso se percibe, no es necesario que alguien lo diga. Si una fuerza política o un gobierno pretenden cambiar la sociedad debe decir “cómo” e invitar a participar.

Algunos objetarán que a eso lo impide la pandemia, aunque antes fuera igual. El territorio que hoy ocupa la política se encuentra impregnado de una credibilidad fallida. Resulta difícil poner sobre la mesa debates que puedan generar acuerdos. La conocida posverdad lejos de ser algo que pueda desecharse como una mentira más, es constitutiva de las actuales democracias liberales, haciendo que cualquier posición se convierta en relativa. En ese malentendido se sostiene la famosa Grieta. No se trata de señalar que los medios mienten cuando lo que dicen es parte de posiciones políticas bien definidas.

El discurso de la actual oposición o de las derechas, podrá catalogarse de mentira. Sin dudas este no es un gobierno marxista o totalitario como ellos dicen pero debatir eso, sería girar en redondo sin fin. No tiene sentido. Lo único que cambia eso es la acción y la percepción de cambios a favor de los sectores populares sin que nadie pueda ponerlo en dudas. El discurso mediático no es exterior, es parte de la política.

La Grieta implica un relativismo absoluto en el que sólo vale lo que los egos piensan sin poder demostrarlo. Terminar con ella, su relatividad y el simulacro es poner en marcha una hegemonía política en la que ya no se pueda dudar, por la sencilla razón de que la vida lo demuestra, ya que el vivir bien trasciende y trastoca a la manipulación mediática, la torna superflua.


2020/12/11

El no lugar

 

Hoy existe un lugar que se fugó de la realidad. Un lugar indiscernible, un espacio y un tiempo que si bien se muestran como verosímil, como plausible; guardan en su seno lo indemostrable y la imposibilidad de rastrear de forma verdadera determinados hechos de la realidad. 

Tal vez ese punto de fuga o pozo gravitatorio, hoy sea parte de la realidad, pero de una que ya no es acorde a los parámetros establecidos en otros tiempos. Sin dudas la realidad es una construcción no tan real, pero cuesta observar esos hechos que demuestran fehacientemente que esa construcción se encuentra inmersa en un proceso de mutación. Es como si alguien observara en el medio de una calle, el acercamiento de un automóvil a mucha velocidad y que en el momento preciso en que lo tuviera que pisar, esos ojos vieran como ese móvil despareciera súbitamente de la escena. O fue una alucinación, un truco o tal vez un efecto visual, se podría pensar.

Ese pozo gravitatorio obviamente no es natural, tampoco queda tanto de la naturaleza. Ese hueco es parte de una construcción que está para ser vista de esa forma, por todos aquellos que sobre ese lugar sólo recibirán información. No está hecho para los que lo viven o lo presencian sin ninguna mediación. Eso que se ha vuelto indiscernible e indemostrable es todo aquello que nos llega a través de la mediación, pero entendiendo que la mediación ya no es algo que se interpone entre nosotros y el mundo. La mediación es el mundo y nosotros somos sujetos de eso.

Lo indemostrable resulta así la presencia exuberante y absoluta de la ideología, la que obviamente se presenta como realidad. Ninguna ideología se dice a sí misma ideológica, sería un despropósito, y no porque las ideologías sean el producto de genios malvados que las construyen para engañar a la gente, sino porque ellas son parte estructural del todo social, y sus leyes de producción y reproducción en gran parte se realizan al margen de la conciencia que se tenga de ello. El descubrimiento de un elemento constitutivo de la sociedad como lo es la ideología sólo fue posible a través de la irrupción del discurso científico.

Esos lugares ubicados en una rara topología en la cual prima lo indemostrable como verdad, son necesariamente sitios de disputa por la significación. Lejos de apuntar a la episteme estamos en presencia de la necesidad de la doxa, como elemento de diferenciación.

2020/12/08

Underground, ayer y hoy

 

Durante el siglo pasado, diferentes camadas de jóvenes formados en la contracultura, la protesta social y la revuelta política encontraron en esa modalidad llamada underground, su principal modo de expresión. Hoy, la utilización masiva de internet, no hizo desaparecer todas las expresiones nombradas, sino que funcionando como una gran aspiradora, ubico todo en un nuevo soporte.

Sin la más mínima intención de realizar una apología generacional, es inobjetable que entre mediados de los 60 y pasada media década del 70, se produjo en el mundo, un cuestionamiento global a la sociedad existente, como tal vez no se hizo en ningún otro tiempo. Lo más interesante es que ello fue llevado adelante por los jóvenes de entonces casi sin mediaciones. No era algo que se heredaba sino la irrupción de lo nuevo. En muy pocos casos se podría decir que los padres de aquellos jóvenes estaban de acuerdo con las actividades de sus hijos. Era un tiempo de ruptura en la que las relaciones familiares se tensaban en su aspecto generacional.

Era el tiempo en el que el pelo largo o la barba eran vistos tanto con desprecio como peligrosidad. Gran parte de los jóvenes “sin la gomina, ni la oficina” –como rezaba aquella canción del dúo Pedro y Pablo- emprendían un nuevo rumbo. Esta pequeña introducción sobre un tiempo aún poco estudiado, fundamentalmente en su aspecto cultural e ideológico, sirve para adentrarse en lo que por entonces se llamaba underground o subterráneo, y que prosiguió de diferentes modos hasta la actualidad.  Imposible llevar adelante una apología generacional, cuando también hubo jóvenes que sí usaban “gomina” -metafóricamente hablando-, como muchos otros que comprometidos en su tiempo, luego renegaron de todo y también aquellos que al igual que el personaje de Guillermo Francella se quedaron en ese tiempo, vestidos de blanco y negro, sin incorporar todo lo nuevo que fue emergiendo.

Las diferentes camadas de jóvenes formados en la contracultura, la protesta social y la revuelta política encontraron en esa modalidad llamada underground, su principal modo de expresión. Una cultura que intentaba escindirse de la masividad generada por la televisión y los otros medios de ese tiempo. Si bien en su gran mayoría las diferentes vetas artísticas y estéticas no pretendían salir de ese plano, ya que a sus creaciones las consideraban a un nivel que no debiera contaminarse con lo masivo; se puede decir que eso podía ser lo reverso en lo concerniente a las vanguardias políticas que sí pretendían y también necesitaban alcanzar la atracción de las masas. 

Una manifestación musical como fue Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota que naciera en ámbitos casi reducidos y que lograra una masividad considerable, sin perder su espíritu contracultural, es un fenómeno bastante interesante que como experiencia incluso podría servir a las expresiones políticas de izquierda, para exceder el rango de elite. Considerando las obvias diferencias.  

Si bien la irrupción de lo subterráneo se pudo percibir durante los sesenta, resulta un antecedente considerable el surgimiento de la Generación Beat tras la posguerra, en los años 50. De todos modos las condiciones materiales para que exista lo under ya comenzaron a darse con el surgimiento de las grandes ciudades y principalmente con la irrupción de la sociedad de masas, propia a la existencia de medios de información y reproducción ampliada del quehacer cotidiano. Lo under vendría a ser ese recoveco en donde se puede reproducir todo ese inconformismo y desencanto que genera la sociedad de masas.

Con la irrupción generalizada en los 80 tanto del Pop como de la cultura mainstream, convencional, no son pocos los que intentaron mostrar que el underground había sido completamente sepultado bajo tierra y que ya ni siquiera tendría la posibilidad de retornar como aquel Viejo Topo del que hablara Karl Marx en El 18 Brumario de Luis Bonaparte.  

Lo cierto sí es que entre el tiempo señalado (Los 60-70) a la actualidad es posible rastrear diversas modalidades de expresión y comunicación que se fueron dando hasta la irrupción del uso masivo de internet, y que hoy también tienen cabida en esa imponente red de conexión. Describir o señalar todo eso tal vez sea una labor bastante ardua, y por tal motivo nos referiremos sólo a algunos casos significativos. Un término que comenzó a utilizarse durante los 80 para nombrar o asociar al espacio del que se viene hablando, fue también el de lo alternativo.

Desde inicios de los 80 se produjo la propagación de las radios de Frecuencia Modulada, las FM, que con bajo costo y llegando a un radio geográfico reducido de oyentes, lograban introducir temas propios a esa zona, o ser difusoras de música que no se escuchaba en las radios AM. Nacidas bajo la impronta de las radios piratas, poco a poco fueron sucumbiendo no sólo por dificultades económicas, sino porque las grandes emisoras de Amplitud Modulada fueron creando sus propias FM con recursos y tecnología imposibles de equiparar e incluso con una amplitud de llegada comparable a las AM.

Un fenómeno bastante interesante, surgido con el retorno de la democracia en el 1983, fue la aparición de diversas revistas y publicaciones de circulación alternativa. En estos medios impresos era posible leer a poetas desconocidos, encontrar entrevistas  a artistas e intelectuales de los que ningún medio masivo podría interesarse. Ahí podía encontrarse información sobre determinadas actividades, como el Teatro Independiente, talleres literarios o grupos de estudio tanto de filosofía como de psicoanálisis lacaniano (que por entonces no se había pasado al mainstream). Estas publicaciones se vendían mano a mano, en las mesas de diferentes agrupaciones estudiantiles y principalmente en eventos como podría ser un recital, una marcha o cualquier encuentro cultural. Tanto las FM como las publicaciones alternativas, tuvieron gran incidencia hasta los primeros años de este siglo.

Algo sumamente de interés fue, en 2001, la irrupción de diversos centros culturales surgidos en espacios recuperados, ya sea viejas fábricas o casas abandonadas o clubes de barrio en los que ya no había casi actividad. Se dio esto bajo una oleada popular que propiciaba la recuperación del espacio público, entre ellos construir plazas o parques o incluso huertas colectivas en lugares como ser vías por las que ya no pasaba ningún ferrocarril. Esos centros culturales cobijaban, entre otras cosas; a músicos, artesanos, actores, poetas que brindaban talleres o realizaban actividades públicas. La aparición masiva de las murgas se fue dando en este contexto.

La utilización masiva de internet, no hizo desaparecer todas las expresiones nombradas, sino que funcionando como una gran aspiradora, ubico todo en un nuevo soporte. Esta acción se produjo duplicando la realidad, haciendo que la denominada virtual, pasara paulatinamente a ser preponderante. Hoy se puede ver que el tradicional diario de papel, va quedando relegado a partir de que el mismo contenido es posible encontrarlo en la red. De todas formas el uso indiscriminado de internet provoca más allá de la supuesta hiperconexión, un estatus certero de desmovilización en cuanto a la relación efectiva entre los cuerpos.

Si bien Internet comenzó a utilizarse de forma domiciliaria promediando los 90, recién con la aparición de la Banda Ancha desde los primeros años de este siglo, fue cuando comenzó su irrupción masiva. El uso particular implicaba que el usuario conectara su computadora a la línea de teléfono con una velocidad de conexión muy baja. La Banda Ancha por su parte es una conexión propia de mucha mayor celeridad. Desde su aparición produjo el surgimiento casi masivo de los cibercafés que se extendió hasta aproximadamente el 2007- 2008, cuando la mayoría de la población pudo acceder a su conexión casera.

Con internet se comenzó a dar el hecho de que muchas de las viejas expresiones subterráneas volvieran a cobrar vida de otra forma. Desde ese tiempo hasta la actualidad, transcurridas poco menos de dos décadas hay cosas que fueron cambiando sustancialmente. La proliferación de los llamados algoritmos y el condicionamiento que fueron generando los buscadores hizo que hoy la vida en la red ya no sea igual, y que la variedad de expresiones contraculturales ya no tengan las mismas licencias, con las que se contaba en ese tiempo.

En una próxima nota, que será la continuación de ésta, nos referiremos a esas diversas expresiones se lo under que fueron cobrando vida con la utilización masiva de internet. 

2020/12/02

La única verdad es la creencia- La “grieta”, el agua y la vacuna rusa


El caso de la contaminación por cianobacterias del agua de Río de la Plata que abastece a la planta potabilizadora de Punta Lara, la falta de información clara por parte del Estado y de la empresa proveedora y las “interpretaciones” del caso a partir del único recurso del posicionamiento.

Hoy pareciera que cualquier hecho o realidad tiene cabida en la simulación que produce la estructura de la Grieta. La creación de incertidumbres o suposiciones que hacen que algunos sean partidarios de determinadas posturas y otros de su contrario sin que ninguno pueda verificar a ciencia cierta lo que enuncia. Son estas algunas de las características principales en tiempos de redes e hiperconexión. Entonces se escucha decir a algunos que: “Ni loco me pongo la vacuna rusa contra el Covid” y a otros que “Esa es la primera que me pondría”. De esta manera la realidad colisiona contra las subjetividades. El problema surge cuando de lo que se trata es del agua que sale de las canillas y su potabilidad se relativiza.

El pasado lunes 23 de noviembre se produjo por la mañana un corte de agua en casi todo el partido de La Plata, y en su totalidad en los partidos de Berisso y Ensenada. No resulta inusual que falte el suministro o que llegue con baja presión a las canillas o que por las noches no carguen los tanques de reserva. El problema fue que pasadas ya varias horas de interrupción, no había señales de que vuelva pronto y ya todos sabían que la cosa iba para largo. En la mayoría de los supermercados y almacenes, el agua envasada tanto en bidón como en botella, desapareció en pocas horas y la reposición tardaría al menos un día.

La empresa ABSA (Aguas Bonaerenses Sociedad Anónima) que es la proveedora en toda la región capital provincial del flujo potabilizado, informó que el corte se debía a la presencia inusual y desmedida de algas en la toma de Punta Lara que es el lugar dónde se extrae el agua que luego será tratada en la Planta Potabilizadora “Donato Gerardi” ubicada en la misma localidad costera perteneciente al partido de Ensenada.

A la vista de las imágenes, las aguas costeras se habían teñido de un intenso verde azulado propio a la presencia de esas algas llamadas cianobacterias que poseen entre otras cosas una alta toxicidad. Ese mismo día, agentes municipales de la ciudad de Berisso salieron a recorrer los comercios en los que se vendía agua con el propósito de controlar el precio con el que lo hacían. Por lo bajo se pudo escuchar que más allá de que vuelva el suministro de inmediato, el problema iba a perdurar hasta pasado el próximo verano, ya que el agua que saliera de las canillas no serviría para el mate, las infusiones ni para realizar comidas hervidas. De hecho ya se transformó en una costumbre el comprar bidones de agua o utilizar filtros para depurar el líquido. Se supone que con el agua de la canilla en tanto potable, eso no debiera pasar.

ABSA también informó que mientras se mantuviesen las algas en las inmediaciones de Punta Lara no iba a retornar el suministro de agua, ya que la planta potabilizadora no iba a poder sostener la provisión necesaria. Los filtros de la planta se cambian cada 48 horas, pero con la presencia de las cianobacterias eso tendría que ocurrir en un plazo menor a las 2 horas, cosa que no podía ser factible. La empresa señaló que si no se producía algún cambio climático que haga que el viento se lleve las algas hacia otro lugar, el imprevisto sería duradero. Recordemos que esos días eran de una elevada temperatura sin que se puedan advertir cambios sustantivos. 

Cuando todo indicaba que la falta de agua sería eterna, durante la madrugada del otro día retornó a las canillas un líquido amarillento que de a poco se iría transparentando. Se informó que había que dejar que el agua corra para que ese color oscuro desaparezca. Ahora al menos habría agua para el baño, las macetas y tal vez higienizarse o lavar los platos.

Tras el retorno del agua a las cañerías que abastecen a la población, el jefe de calidad de la empresa, Luis Bruzzone explicó que “El agua que sale de la planta no es peligrosa ya que está potabilizada, lo que son peligrosas son las cianobacterias que están en el río”. El agua del lecho acuático, no se podría tomar aunque esté hervida y tampoco se recomendaba que se visiten las playas. Bruzzone agregó que con respecto a la turbiedad del agua había que dejar que corra por un rato para que “Esté en condiciones para su uso y consumo”. A pesar del diagnóstico de ABSA, la mayoría prefirió seguir comprando agua envasada.

Vale señalar que ABSA es una empresa estatal con el 10% de acciones privadas que fuera creada en 2002 para reemplazar a la privada Azurix. A pesar de las informaciones dadas por la empresa a través de su vocero Bruzzone, también pudo escucharse la voz de Ricardo Echenique quien es parte de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) dependiente del gobierno provincial.  Echenique, tiene como línea de trabajo: “Cyanobacteria roxígena en cuerpos de agua continental de la provincia de Buenos Aires”.

En una nota que fuera publicada por el portal de la Provincia, el investigador sostiene que el desarrollo de esas algas “se ve favorecido por los nutrientes de tipo nitrógeno y fósforo, la materia orgánica y la temperatura. Todo combinado, en este caso particular por la baja en los niveles de los ríos tanto el Paraná como el Uruguay, más los aportes de todos los agroquímicos, y también lo que genera las cenizas de los incendios de la zona de las islas, es algo que ha favorecido el desarrollo de las cianobacterias”.

En cuanto a la posible contaminación del agua de uso domiciliario el experto señalaba que “Puede llegar a estar afectada significativamente ya que la potabilización no es ciento por ciento eficiente” pues en ese proceso “con filtros de grava y arena, allí se rompen las células y se liberan las toxinas” y por ende “sería un riesgo importante a considerar en el agua potable” mientras que con respecto a la escasez de agua, el investigador decía que debido a “la densidad de algas que hay en el río, los filtros se colmaron de algas –los filtros tienen que ser limpiados- y esto necesita un paro de planta para limpiar los filtros, que es un tratamiento más intenso que el normal”.

Consultado por el matutino platense El Día, Echenique recomendaba no utilizar el agua de la canilla para hacer infusiones, asegurando que “el hervor no mata las toxinas. Incluso las potencia en algunos casos como los que padecen enfermedades hepáticas, en niños y adultos mayores, produciendo diarrea o gastroenteritis”.

Planteada así las cosas no hay lugar para certezas, sino para propagar incertidumbres. No se trata obviamente de que cada habitante del Gran La Plata se ponga a experimentar en su casa, tomando mate o café y ver si le hace mal o no. Mucho menos si la empresa que debe abastecer de agua potable es estatal. Bien vale recordar que previo a la oleada privatizadora que realizara el gobierno de Carlos Menem allá por los 90, desde la mayoría de las empresas públicas se aportó desidia para favorecer el famoso lobby de la “ineficiencia de las empresas estatales”. Las que vinieron a reemplazarlas –aunque privadas- nunca fueron mejores, e incluso algunas como la ya mencionada proveedora de agua Azurix, tuviera que retirarse del mercado por serias irregularidades.

La potabilidad del agua nunca puede estar sujeta a la interpretación, no es un problema subjetivo. Es un hecho real que implica a la totalidad de la población. Las autoridades debieran dar cuenta del asunto lo más pronto posible.

 

 

2020/11/05

Desigualdades- La doble vara de la “propiedad privada”

 La cuestión de la “propiedad privada” martillada en estos días desde los medios hegemónicos deja en claro que para el discurso del poder existe o no existe dependiendo de quién se trate.


Hoy, cuando la derecha -no sólo en la Argentina- sale encarnizadamente a defender la propiedad privada, no siempre queda claro, si esta defensa es algo que contemple a toda la ciudadanía o por el contrario es sólo una defensa sectorial o corporativa. En una nota anterior realizada también para Socompa, quien escribe sostenía que en el discurso mediático y el de las derechas, el concepto de propiedad se tornaba sumamente relativo. Además, cuando a ellos les conviene hablan de propiedad privada sin importar cuáles fueron los medios que sus poseedores hicieron para tenerlas, mientras que en las operaciones de lawfare, no les importa meterse con ciertos propietarios, ya que consideran que ellos lo lograron mediante métodos ilegales.

Es interesante rastrear al respecto algunos ejemplos tanto literarios como cinematográficos. En la muy buena novela La Noche de la Usina, publicada en 2016, Eduardo Sacheri nos presenta una interesante trama en donde la propiedad privada se pone en tela de juicio. Paradójicamente la película La Odisea de los Giles (2019) basada en el libro de Sacheri y que fuera dirigida por Sebastián Borensztein, se encarga de que la trama cambie sustancialmente el concepto de propiedad esbozado en la novela. El malo tanto del libro como de la película, pasa a ser de un astuto especulador financiero –de esos que abundan, y que son los que defienden la propiedad privada- a un simple delincuente. Este pasaje es un argumento típico de cómo cambiar la significación en las operaciones mediáticas y jurídicas.

Mientras que la novela seguramente no debe ser aceptada por los rabiosos defensores de la propiedad privada que la tildarán como de izquierda, en la película se verá un cambio de perspectiva ideológica.

En vísperas de la crisis de 2001, un grupo de habitantes de un pueblo rural bonaerense decide organizarse para poner en marcha un proyecto de producción colectiva, utilizando las instalaciones abandonadas de un silo. Para tal efecto juntan entre todos, los ahorros que tenían en dólares y a pesar de eso no llegan a la suma necesaria para arrancar. Necesitaban un préstamo bancario. El gerente del banco les pide que saquen la suma que tenían en una caja de seguridad y la depositen en una cuenta corriente. Con ello, el préstamo les sería acordado casi de inmediato. El problema es que la operación se lleva a cabo un día antes de que se decrete el famoso corralito, y ese dinero quedase retenido hasta nuevo aviso.

El gerente sabiendo qué es lo que iría a ocurrir, hace que el banco, el mismo día que entró el dinero, le realice un préstamo a Fortunato Manzi, el empresario exitoso de la localidad. De esta forma Manzi tendrá la posibilidad de continuar haciendo negocios y el grupo quedará imposibilitado de llevar adelante su proyecto. Si bien la operación puede ser tildada de injusta, se realiza dentro de la legalidad. Posiblemente acciones por el estilo ocurrieron en la realidad y nunca nadie pudo enterarse públicamente de ello. Esta acción podría ser en pequeña escala uno de los modus operandi de la acumulación capitalista en los tiempos que corren. Si se lo ve legalmente, no hay delito. Se lo puede juzgar éticamente aunque nadie nunca se entera de que estas cosas ocurran asiduamente.

Manzi construirá una bóveda en el medio de un campo, para guardar periódicamente sus ganancias. Cuando los perjudicados descubren que el empresario guarda su dinero en ese escondite, deciden  vengarse y llevar adelante un plan para recuperar lo que les fuera arrebatado por el corralito. La idea que plantean es quedarse nada más que con esa suma, y no todo lo que pueda haber en la bóveda. Todo esto coincide tanto en el libro como en la película.

La acción que el grupo llevará adelante -si se quiere- no es tan distante del accionar de los grupos guerrilleros en los ’70 cuando realizaban la denominada “recuperación revolucionaria” de los bienes que la burguesía les había expropiado a los obreros. Para la justicia esto será ilegal, aunque esas acciones tuvieran una gran aprobación popular. En el libro se plantea de la misma forma. El lector debe tomar partido independientemente de que eso sea legal o no.

Es probable que -aunque tratándose de ficción cueste decirlo-, un lector de derecha defienda la propiedad privada de Manzi como en la vida real lo hace con Vicentín o Papel Prensa. Los personajes que se ponen de acuerdo para la recuperación de los dólares, saben perfectamente que corren el riesgo de ir presos si fueran descubiertos. En el libro varias veces se lo preguntan entre ellos, si valía la pena hacerlo.

En la película el personaje interpretado por Luis Brandoni, un supuesto radical anarquista dirá: “Manzi es un delincuente, su plata no es de él”. Cuando uno escucha esa frase que no está en el libro la percepción de lo que ve cambia abruptamente. Si fuera así, la policía debería allanar la bóveda sin que el grupo se ponga en riesgo. Sería la solución acorde.

“Lo peor de todo es que Manzi no lo verá como un acto de justicia y crea que los que le sacaron la plata son tan hijos de puta como él” dice el mismo personaje. Todo quedaría reducido así a un problema moral o ético cuando en verdad se juegan intereses materiales, por los que las leyes dan cuenta. Esto no está en el libro pero sí en la película. También en ésta la empleada de Manzi se entera del plan, cosa que hubiera arruinado todo, pero el muchacho por el que ella se entera confía en que ella actuará como planea el grupo, por haber entendido que eso era lo que estaba bien. En la trama de la novela que la chica se entere hubiera sido algo que seguramente hubiera arruinado el plan. De hecho en el libro ella nunca sabrá lo ocurrido.

Cuando los protagonistas de la novela deciden recuperar el dinero saben muy bien que se están metiendo con la propiedad privada de Manzi y por esta razón saben que si el plan falla irán a la cárcel y que ningún abogado defensor podrá exonerarlos. Si por el contrario se considera a Manzi como un delincuente, esa propiedad se relativiza. Esta lógica es la que se lleva adelante en las operaciones de lawfare. En el discurso mediático un Lázaro Báez –por ejemplo-  no tiene propiedades, porque lo que tiene no le corresponde. 

 

2020/10/29

La doble vara- La sacrosanta propiedad privada

  


 
En estos días, la mediatización de la disputa terrateniente de la familia Etchevehere y de la ocupación de tierras en Guernica volvieron a poner en primer plano el latiguillo de la “propiedad privada”, una fórmula que se olvida cuando se trata del bolsillo de los trabajadores o de los abusos de las empresas.

                                                                                                                  “Lo tuyo es mío y lo mío es mío”

Cada vez que resulta posible que se toquen intereses de los sectores con mayor poder económico, ya no resulta sorprendente que tanto la oposición al gobierno como las bandadas de trolls que contaminan las redes sociales, salgan a decir que en la Argentina corre serio riesgo la propiedad privada, y que por eso vamos camino a ser Venezuela o Cuba.

Por desdicha para algunos- inclusive de quien escribe- tanto la propiedad privada como el capitalismo están presentes hasta en el último recoveco del planeta, y todo a lo que la derecha tilda de no capitalista no deja de ser una variante más de un mismo modo de acumulación económica. Claro que para justificar lo que dicen metan en la misma cacerola, a Keynes y Marx, siendo el denominado Estado de Bienestar lo mismo que el socialismo y el comunismo y por qué no el nazismo. Para ellos no importa que clase social tenga el poder sino hablar de la prepotencia del estado, aunque de este aparato la derecha cuando llega al gobierno, nunca se desprenda –aunque no se canse de hablar del déficit fiscal- ya que fue diseñado por los mismos capitalistas para preservar sus propios intereses.

La propiedad privada es una cualidad generalizada. La billetera del trabajador también es propiedad privada, aunque cuando las grandes empresas de servicios le meten al pueblo las manos en los bolsillos de eso no dicen nada. Los tarifazos de luz o gas durante el gobierno de Macri no era atentar contra la propiedad privada, sí lo era si no se aumentaban las tarifas, ya que eso era meterse con la propiedad de las grandes empresas. El cuidado patrimonial de los pequeños comercios o industrias nunca les interesó a los grandes defensores de la propiedad. En tal sentido la defensa que hace la derecha no deja de ser parcial y relativa, defienden nada más que a los más poderosos.

Ante la ocupación de tierras en Entre Ríos por parte del movimiento que encabeza Juan Grabois con el consentimiento de Dolores Etchevehere, comenzó una hostil propaganda contra el gobierno debido a que éste auspiciaba ir contra la propiedad privada. En 2017 cuando Mauricio Macri nombró a Luis Miguel Etchevehere al frente del Ministerio de Agroindustria, su hermana Dolores denunció que el flamante funcionario contaba con causas abiertas por lavado de dinero, evasión fiscal y contar con mano de obra esclava. Obviamente que para aquellos que consideran que fugar divisas hacia paraísos fiscales es lícito -porque cada uno hace con su plata lo que quiere-, lo del titular de la Sociedad Rural no era un problema. “Mis hermanos realizan maniobras fraudulentas en las empresas familiares de Entre Ríos. Fueron llamados a indagatoria, pero interpusieron una nulidad para que no se conozca la verdad sobre la información aportada por la AFIP” dijo por ese entonces Dolores Etchevehere.

Ante el lanzamiento de un plan de tierra y vivienda el gobernador bonaerense Axel Kicillof sostuvo que "La mayoría de los barrios privados y countries no están habilitados, entonces no pagan impuestos. Son prácticamente ocupaciones de tierra. Hay que regularizarlo". Esto en el marco de ocupaciones de tierra que movimientos sociales realizan en Guernica. La oposición no tardó en lanzar dardos envenenados contra esas declaraciones. "Primero la inacción en Guernica. Ahora el gobernador pone en duda la propiedad privada. Estas ideas atrasan y fracasaron. De esta crisis salimos si cumplimos la Constitución y respetamos la iniciativa privada. Ese es el camino para recuperar la inversión en la Argentina", expresó Ricardo López Murphy, mientras que el diputado macrista Cristian Ritondo dijo: "Kicillof cruzó la raya de la racionalidad política. Avalar la toma de tierras con argumentos extraviados solo genera más incertidumbre y promueve inseguridad legal. Defienda la propiedad privada, gobernador. ¡Póngase del lado de la ley!". El titular de ARBA Cristian Girard salió entonces a explicar que hay unos 230 barrios privados que representan el 25% del total de ese tipo de construcciones que no está registrado formalmente y que por ende no pagan impuestos. Para la derecha meterse con la propiedad privada es lo que hacen los movimientos sociales pero no ciertos emprendedores inmobiliarios y habitantes de barrios Vip. En 2008 se descubrieron en las cercanías de Rosario varios barrios privados enganchados de la corriente eléctrica, lo que representa un consumo considerable por la utilización de aparatos de aire acondicionado, calefacción eléctrica y diferentes equipos que se utilizan para mantener grandes piscinas. Seguramente estos casos señalados no son una excepción a la regla.

En 2019 cuando Fabián de Souza, socio de Cristóbal López quedó en libertad tras haber estado 2 años en prisión reveló que el Grupo Indalo sufrió una sistemática persecución administrativa y judicial para que se desprenda de la empresa y se la entregue a otros propietarios. En septiembre de este año la Justicia reconoció los manejos espurios de la Afip macrista. Nunca vale olvidar los diferentes aprietes mafiosos de ciertos empresarios de medios durante la última dictadura cívico militar para quedase con Papel Prensa SA. Los defensores de la propiedad privada de todo esto nunca dicen nada.

Las guerras que propicia hoy el imperio estadounidense no dejan de ser acciones de rapiña para quedarse con recursos naturales. Hoy uno de los principales modos de acumulación económica es el saqueo al igual que el lavado de activos que surgen de la delincuencia económica. De todo eso no habla la derecha y si lo hace es para culpar a todos aquellos que no comparten su visión. El economista José Luis Espert dijo que Venezuela es un “Estado narco terrorista” aunque no cuente con ninguna prueba al respecto. Hubiera sido más sincero si eso lo hubiese dicho de Colombia. Durante los 90 la CIA ubicó a Álvaro Uribe como el número 82 de los buscados internacionalmente por narcotráfico. Luego lo apoyó para ser presidente de ese país por dos mandatos. El actual presidente neogranadino es del riñón del hoy senador Uribe.

Los últimos días circuló por las redes sociales un meme en el que puede verse al General Roca conquistando el “desierto”. Allí decía que las tomas de tierras están bien o mal según quién las realice.

El mito comunista

Hubo en otros tiempos un mito sobre la propiedad privada y el comunismo que era repetido por muchos. La base de ese mito es parte del actual discurso de la derecha. Se decía por entonces que en la Unión Soviética, China o Cuba; si tenías una casa o un auto te lo sacaban y eso era para el estado. Esto no ocurrió nunca. Vayamos por parte.

Cuando desde el marxismo se plantea ir contra la propiedad privada no se trata de la ropa que se lleva puesta sino de los grandes medios de producción, las grandes propiedades que obstaculizan el desarrollo económico. Ya la burguesía revolucionaria llevó adelante expropiaciones para que el capitalismo supere al modo de producción feudal. En la Argentina no nos enteramos de ello porque siguen existiendo grandes terratenientes y latifundios hoy sojizados y la derecha defiende esas propiedades. Es imposible tanto en los EEUU como en Europa la existencia de una Sociedad Rural. No tendría socios, a menos que lo hagan los monárquicos nostálgicos.

La reforma agraria que llevaron adelante algunos gobiernos socialistas, hablando con cierta exactitud, no es socialista; es transformar resabios feudales para que la economía agraria tenga una mayor productividad. Por otra parte hay que decir que en ninguno de los países llamado socialistas se tocó la propiedad capitalista del campo. Mientras que las fábricas eran controladas por sus obreros, la tierra era para quien la trabajara. Es más la colectivización de la tierra como una perspectiva a futuro, fue uno de los grandes obstáculos y tal vez algo que el marxismo aún hoy debiera teorizar.

2020/10/20

Tras el triunfo electoral del MAS ¿Podrá Bolivia retomar el camino?

 El triunfo electoral de Luis Arce en las elecciones del domingo marcó el principio del fin del golpe que impuso una dictadura de 11 meses en Bolivia. No es ocioso preguntarse cómo enfrentará el MAS cuando recupere el gobierno el lastre y los posibles condicionamientos dejados por Áñez y sus secuaces.

Tras casi un año de producido el golpe de Estado, el pueblo de Bolivia se expresó en las urnas ratificando el camino que fuera interrumpido el 10 de noviembre de 2019. El problema que se plantea hoy, es si tras ese corte, podrá resultar posible la continuidad del proceso de cambio que se vivió en el país del altiplano desde la llegada de Evo Morales al gobierno el 22 de enero de 2006 y que fuera abortado hace poco más de once meses.

Desde la asunción en 1999 de Hugo Chávez Frías como mandatario de Venezuela, y con la marea de gobiernos de tinte progresista o de izquierda que fueron irrumpiendo en el continente promediando la mitad de la primera década de este siglo, la derecha continental, expresada principalmente por poderosos magnates locales asociados a la banca internacional, nunca escatimó llevar adelante diferentes maniobras desestabilizadoras para impedir que los diferentes procesos populares puedan avanzar y sentar raíces firmes.

Venezuela 2002, Bolivia 2008, Ecuador 2010 fueron intentos golpistas que no resultaron. A partir del derrocamiento de Mel Zelaya como presidente de Honduras en 2009 se fueron dando diferentes experiencias de interrupciones gubernamentales que siguieron diferentes métodos pero que perseguían siempre los mismos fines. Trastocar ciertos elementos estatales para condicionar ostensiblemente cualquier posible retorno.

En 2012 se produjo la remoción de Fernando Lugo en Paraguay, en 2016 la de Dilma Rousseff en Brasil, agotando efectivamente las políticas que esos mandatarios llevaban adelante e incluso logrando que sus partidos no pudiesen ganar tras nuevas convocatorias electorales. El fallecido economista argentino Jorge Beinstein sostenía que el triunfo de Mauricio Macri en 2015 se producía enmarcado en un golpe blando que estaba en marcha. Si hubiese ganado Daniel Scioli era probable que sucediese algo similar a lo ocurrido en Ecuador con el triunfo de Lenin Moreno como sucesor de Rafael Correa. Llegando al gobierno a través del mismo partido, la política de Moreno fue dar vuelta todos los logros de la llamada “revolución ciudadana”, incluyendo procesar al su vicepresidente e incluso intentándolo con Correa.

Suscribir a nuevos acuerdos internacionales, generar deuda externa, promover nuevos jueces, anular las principales leyes y decretar otras nuevas, son algunas de las medidas que las derechas realizan para obstaculizar el desempeño de un eventual retorno progresista al gobierno. En la Argentina actual eso resulta bastante evidente. Todo esto implica necesariamente un bombardeo mediático ininterrumpido que desinforme o informe siempre promoviendo antipatías en contra de cualquier acción que vaya en contra de los intereses de los sectores más poderosos. 

Por desgracia existen sectores progresistas que se desentienden del rol represivo del Estado, del carácter de sus fuerzas militares y de seguridad, de los tribunales y del desmesurado protagonismo de esos aparatos ideológicos que son los grandes medios –aunque no se deje de hablar de ellos- y se confíe en estas democracias que las derechas transgreden permanentemente, sin ningún pudor existencial. Por lo contrario, a sus movimientos sediciosos los inviste como cruzadas democráticas, contando a su vez con organismos como la OEA que siempre hace la vista gorda. Ahí también cabe el desmantelamiento de organizaciones como la Unasur que cumplió una gran labor para resguardar las democracias continentales.

De todas maneras esa visión sesgada de ciertos progresismos no es por cierto la que tiene una organización como el MAS- Ipsp de Bolivia que debe volver a gobernar tras 11 meses de interrupción forzada, debiendo revertir todas las trabas que seguramente dejará esta gestión fraudulenta. Al menos eso se espera.

En su libro Las tensiones creativas de la revolución: la quinta fase del proceso de cambio, escrito en 2011 el ex vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera no ignora en absoluto el carácter del estado, y cuando describe la cuarta fase, la denomina punto de bifurcación o momento jacobino de la revolución. Concretamente García Linera caracteriza a la derrota del intento golpista de 2008 como el momento en que los movimientos sociales le ganaron el cruce de fuerzas a las fuerzas de choque de la Medialuna. En Bolivia además se produjo una reforma de su Constitución y la puesta en marcha de un Estado Plurinacional.

El pueblo boliviano retomará así, una nueva fase de un proceso de cambio que por lo que se ve, no se detiene.

2020/10/05

Skiffle, un antecesor del rock- Música desde abajo

 El Skiffle surgió en los Estados Unidos hacia 1920, pero a finales de los ’50 hizo furor en Gran Bretaña, donde fue tomado por los jóvenes de las clases pobres como bandera de resistencia e inspiró a The Beatles y The Rolling Stones. 

Cuando surgen determinadas expresiones artísticas que se tornan masivas no siempre se sabe muy bien cuáles son sus antecedentes inmediatos. Mucho menos cuando esos ancestros son parte de la cotidianeidad y por ende pareciera que pueden pasar inadvertidos. En este caso nos referiremos al Skiffle, un género olvidado que estuvo muy presente en la irrupción del rock de la década del sesenta. Fundamentalmente en Gran Bretaña.

Este género tuvo su origen en los Estados Unidos durante la década de 1920. Con instrumentos principalmente caseros y acústicos, trabajadores pobres y negros convertían en melodías sencillas piezas del blues y del jazz. Un instrumento como la tabla de lavar se destacará en este género.

De todas maneras fue en los 50 cuando el skiffle irrumpió en Inglaterra con características propias, aunque sin renegar de su antecesor afro americano. Los jóvenes y niños proletarios que padecían el empobrecimiento de la posguerra fueron los que tomaron a este estilo como una bandera de resistencia. En 1957 había en Inglaterra unos 50 mil grupos de skiffle.

Desde las entrañas de las clases populares siempre emergieron ritmos y melodías. Con la emergencia de la cultura de masas en la que comenzó a hacerse posible la reproducción, muchos estilos pasaron a ser conocidos e incluso comercializados. El skiffle es un género casi doméstico que influyó considerablemente, sin ser reproducido de acuerdo a su relevancia. Bandas célebres como los Beatles y los Rolling Stones habían sido en su origen grupos de skiffle.

En 2017 fue publicado en Inglaterra el libro Roots, Radicals and Rockers: How Skiffle Changed the World escrito por Billy Bragg, autor que además es un ya legendario cantautor de izquierda, ligado al movimiento obrero británico.

En una nota publicada por BBC, Bragg sostenía que el surgimiento de este estilo fue una revolución, no una moda pasajera. “Skiffle fue un movimiento de retorno  a lo básico que trataba sobre las raíces de la música afroamericana”, y lo comparaba con el punk, por ser una revuelta de bajo presupuesto realizada por jóvenes cansados ​​de formas de música más convencionales y (supuestamente) sofisticadas. “Skiffle era de base. Venía de abajo. Sorprendió a todos”.

A principios de los años 50, la música popular estaba dominada por grandes bandas de swing y crooners schmaltzy. Las bandas de Skiffle redescubrieron los primeros discos de blues y los reinventaron para una nueva generación. Como el punk, el skiffle fue una reacción contra los supergrupos y las grandes empresas discográficas. Según Bragg el  “Skiffle permitió que esa generación se distanciara de la cultura de sus padres” ya que “Cada generación necesita algo así” agregando que para su caso, eso “fue el punk”.

Contra lo que la mayoría piensa, el instrumento más importante de Skiffle no era la tabla de lavar o el bajo del cofre de té, sino la guitarra. En las bandas de baile de la década de 1940, la guitarra era un instrumento marginal, y el skiffle lo puso en el centro del escenario. Este instrumento había impulsado la auténtica música de los cantantes de blues afroamericanos, una música que las bandas de skiffle veneraban de igual forma que al jazz tradicional. 

Según Billy Bragg, los jóvenes que formaban las bandas de skiffle creían que la música real sólo se hacía en Nueva Orleans, cuna del jazz, y que por esa razón la música británica le debe más a Nueva Orleans que a cualquier otra ciudad estadounidense. La famosa Caverna de Liverpool en dónde comenzaron los Beatles, fue originalmente un club de jazz.

La palabra skiffle en la jerga de los negros significaba una Rent party (fiesta de alquiler). Así se le llamaba en Harlem a un encuentro social en el que los inquilinos contratan a un grupo musical, realizan una fiesta y luego pasan el sombrero, para con el dinero recaudado pagar el alquiler. Sin embargo skiffle como nombre de un género musical recién fue utilizado en Inglaterra durante los años 50.

En Gran Bretaña el skiffle fue la piedra inicial del surgimiento -en los sesenta- tanto del rock como del blues blanco. Fue la base de la invasión de los grupos británicos en las listas estadounidenses. Hacia 1957 había 50 mil bandas de skiffle en Inglaterra.  Decía Billy Bragg en la nota citada que  “Cuando los Beatles irrumpieron en los Estados Unidos en 1964, había un ejército de bandas británicas, listas para continuar por el mismo camino; todas habían comenzado con el skiffle, y  venían haciéndolo desde que tenían 12 años”.

Mungo Jerry

Allá por los años setenta este grupo británico encabezado por Ray Dorset  se hizo muy popular por el tema In the summertime. Si bien esta banda tuvo una gran producción es recordada principalmente por ese tema. En el verano como fue conocida en nuestro país era un tema simple, bailable pero hecho bajo el molde tradicional del folk rock, el blues y el rockabilly.

Mungo Jerry siempre fue catalogado como una banda de skiffle. Cuando se escucha gran parte de su producción se pueden encontrar rasgos bien marcados del blues, el rock and roll y el rhythm & blues, aunque realizados con una variedad significativa de instrumentos caseros.

Además se hace notorio para Mungo Jerry considerar que el blues, por ejemplo, siempre será un género clásico realizado por los monstruos clásicos del Delta del Mississippi, mientras que su producción será sólo un tributo casero. Esa posición marca a la perfección la ideología del skiffle.

 

2020/10/01

Neoliberalismo y democracia- La pata civil, vivita y coleando

En sociedades donde las complicidades civiles de las dictaduras siguen manteniendo los principales resortes de poder, como puede ser el Poder Judicial, la actividad política de cualquier izquierda o progresismo siempre estará maniatada. Se podrán proponer grandes proyectos, pero plasmarlos resultará bastante difícil.

Los defensores a ultranza de las democracias liberales, no sólo son los paladines de la independencia de los tres poderes y la libertad de prensa -entendida como libertad de empresa-, sino que además son los que abogan por la alternancia en los gobiernos, proponiendo así la existencia de un cierto bipartidismo en el que cada una de las fuerzas tenga una leve inclinación tanto a la derecha como a la izquierda. En lugar de un solo mando se trataría de dos que convalidarían simultáneamente el poder establecido.

Tanto lo que pregona la derecha liberal como la socialdemocracia, no son más que los perfiles de un sistema político que fue pensado principalmente para los países centrales en los que el modo de acumulación económica resulta casi invariable. En Latinoamérica, la región más desigual del planeta y la más rica en materias primas, el conflicto social inevitablemente presente, siempre erosionará la estabilidad política.

No se trata de hacer añicos a la democracia sino de establecerla de acuerdo a las realidades regionales. Casi todas las experiencias denominadas populistas o progresistas son intentos de establecer una democracia de nuevo tipo. Pasadas ya dos décadas de este nuevo siglo, es necesario realizar balances críticos de lo hecho. Hubo avances notorios y también retrocesos muchas veces dolorosos, para la vida cotidiana de los sectores populares.

En varias notas, publicadas también en Socompa, quien escribe sostiene que uno de los rasgos principales de las democracias latinoamericanas es la supervivencia de las complicidades civiles de las últimas dictaduras. Suponer que los denominados regímenes militares fueron la puesta en escena de la bestialidad castrense no es más que ver las cosas de forma extremadamente sesgada.

Las dictaduras y las masacres producidas, fueron un ordenamiento del capitalismo dependiente. Los denominados socios civiles fueron el sector predomínate, ya que se trataba de sus propios intereses económicos, lo que se consolidaba con la represión política. El lugar que ocuparon en la Justicia nunca se modificó y todos los intentos políticos de las derechas, fueron formados por ese sector de la sociedad. No resulta ocioso destacar que las derechas no escatiman recurrir a métodos golpistas para derrocar gobiernos progresistas, aunque se vanaglorien de democráticos.

El poder siempre se sostiene en un balance de fuerzas favorable que en cierto punto es ajeno a la actividad política propiamente dicha. En la mayoría de los países latinoamericanos tanto las fuerzas armadas como las de seguridad siempre serán un sector rebelde a los cambios, y con predisposición a rebelarse, alineándose a las derechas y los grupos económicos más poderosos.

Transversalidad y bipartidismo 

Durante el gobierno de Néstor Kirchner (2003- 2007) se puso en marcha la transversalidad como un intento de construir un nuevo bipartidismo que legitime y dé proyección a las principales políticas de Estado. Kirchner al inaugurar una nueva política de DDHH, en la que ya no se trataba de la vieja teoría de los dos demonios, encontraba un piso para avanzar sobre las complicidades civiles. Mediante la transversalidad podía alinear a sectores de una derecha democrática no emparentada directamente a la de los socios civiles.

El conflicto con el campo de 2008, o más bien el modo de encararlo, dio por tierra con este proyecto y dividió a la sociedad política. Los socios civiles volvieron al ruedo y se llevaron con ellos a los que habían sido ganados por la transversalidad, incluido un vicepresidente, y muchos dirigentes del oficialismo de entonces.

El bipartidismo supone una hegemonía preestablecida que no se modificará gane la centroderecha o gane la centroizquierda. El modo de acumulación económica así persistirá sin sufrir riesgos. El bipartidismo que dominó la escena política entre 1983 y 2001, representaba una hegemonía política bien definida bajo una endeble alternancia entre el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical. La propuesta de Kirchner representaba un intento de bipartidismo bajo otra hegemonía.

En sociedades en donde las complicidades civiles de las dictaduras siguen manteniendo los principales resortes de poder, como puede ser el Poder Judicial, la actividad política de cualquier izquierda o progresismo siempre estará maniatada. Se podrán proponer grandes proyectos, pero plasmarlos resultará bastante difícil.

Construir una nueva democracia debe ser el principal objetivo. Así lo señalaba repetidas veces el ex vicepresidente de Bolivia Álvaro García Linera, lo que no significa que eso sea inexorable. El país del Altiplano fue tal vez la experiencia más avanzada de llevar adelante una democracia de nuevo tipo, pero en la que las fracciones económicas más poderosas no escatimaron junto a las derechas, en llevar adelante un sangriento golpe de Estado para abortar ese proceso. Lo que se espera es que la memoria de los pueblos no se pierda y vuelva al ruedo.