2014/08/24

La ley de medios ecuatoriana hace escuela en la región

Aplicar la ley. El secretario nacional de comunicación,
Fernando Alvarado Espinel.
En varios países latinoamericanos, se toma la ley orgánica de comunicación como un ejemplo a imitar.
Si bien los principales voceros mediáticos se empeñan en enfatizar que en Ecuador se acabó la libertad de prensa, en otros países de Latinoamérica la Ley Orgánica de Comunicación sancionada el año pasado despierta sumo interés. No es para menos que así sea. En una región en la cual los principales medios de información hicieron y hacen una utilización bastante ominosa del poder, cuando surge una iniciativa de este estilo no resulta difícil que atraiga a sectores que, en sus propios países, también ven como necesario plantear medidas acordes.
Tal como informó la agencia Andes, el pasado 15 de agosto, el titular de la Secretaría Nacional de Comunicación (Secom), Fernando Alvarado Espinel, señaló que varios países latinoamericanos están interesados en que Ecuador los asesore en referencia a la normativa que entró en vigencia hace poco más de un año. Según Alvarado, tanto desde Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Chile presentan gran interés por la ley ecuatoriana. Aunque vale señalar que Ecuador no se quedó quieto al respecto y no dejó de intentar exportar su promocionada ley. Cuanto mayor conocimiento de ella exista en la región, sin lugar a dudas sirve para convalidar la sancionada en el propio terruño. El sábado 26 de julio, la Comisión de Asuntos Políticos, Municipales y de la Integración del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), que sesionó en Panamá, discutió una propuesta de ley marco de comunicación social propuesta por el asambleísta ecuatoriano Octavio Villacreses, perteneciente a la bancada de la oficialista Alianza País. Tal como informó por esos días el portal de Observacom (Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia), tras cumplirse un año de la entrada en vigencia de la ley de comunicación ecuatoriana, la norma propuesta como marco de referencia para los países de la región tiene como objetivo “determinar un marco jurídico general para garantizar el derecho de libre acceso a la comunicación de los ciudadanos latinoamericanos”. Eso es lo que sostuvo Villacreses en esa oportunidad, proponiendo a su vez que dicho marco sirva de base para la armonización de las distintas leyes de comunicación vigentes en los países miembros. Por su parte, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) no se quedó callada y condenó el intento del gobierno ecuatoriano alegando que de esa forma se restringe la libertad de prensa y de expresión. Por esos días, la SIP, casualmente, nombraba al periodista y abogado uruguayo Edison Lanza como nuevo relator especial para la Libertad de Expresión. En una entrevista publicada por el diario argentino La Nación el 23 de julio, Lanza no titubeaba en señalar que “hay problemas estructurales que seguirán a la orden del día. Todavía hay una gran violencia contra los periodistas en el hemisferio. Hay criminalización de la expresión, con el uso del derecho penal para criminalizar la difusión de información que debería ser pública, especialmente por funcionarios públicos”. Lo decía en clara referencia a la ley ecuatoriana, que en el Artículo 26 –denominado por la derecha “de linchamiento mediático”– de la Ley Orgánica de Comunicación expone que “queda prohibida la difusión de información que, de manera directa o a través de terceros, sea producida de forma concertada y publicada reiterativamente a través de uno o más medios de comunicación con el propósito de desprestigiar a una persona natural o jurídica o reducir su credibilidad pública”, quedando facultada la Superintendencia de la Información y Comunicación para disponer, previa la calificación de la pertinencia del reclamo, medidas administrativas consistentes en que los que hayan producido y difundido dicha información estén obligados a realizar una disculpa pública, y además publicarla en el medio o medios de comunicación, en días distintos, en el mismo espacio, programas, secciones, tantas veces como fue publicada la información lesiva al prestigio o la credibilidad de las personas afectadas. En la presentación de la entrevista al nuevo relator de la SIP, el matutino de Mitre se regocijaba diciendo que la designación del uruguayo será el “blanco de la ira de los (países) bolivarianos”.
El pasado 13 de agosto el titular de la Secom, Fernando Alvarado, inició una gira por varios países latinoamericanos. Según informó El Ciudadano, ese día en Chile, con el auspicio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en el campus Curauma se reunieron los ministros Alvarado, como invitado especial, y Álvaro Elizalde, ministro de Comunicación de Chile, en un evento que convocó a destacados académicos, analistas, estudiantes de periodismo y catedráticos. Esas jornadas, que concluyeron el jueves 14, tuvieron como base el debate mundial que se ha generado a partir de las nuevas formas de comunicar, pero, sobre todo, del cuestionamiento del poder ciudadano al poder mediático tradicional y la consecuente promulgación de leyes para democratizar el acceso a la comunicación y alcanzar la meta de un periodismo responsable. Allí Alvarado explicó la experiencia ecuatoriana con la reciente Ley Orgánica de Comunicación. Además de ser quien dio el discurso inaugural, el ministro ecuatoriano participó en el conversatorio “Procesos de transformación de las políticas comunicacionales de América latina: una mirada democratizadora de las comunicaciones”, junto con Patricio Barriga, presidente del Cordicom (Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación) de Ecuador; y Gustavo Gómez, director general del Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia (Observacom), de Uruguay. Como moderador estuvo Pedro Santander Molina, director del Observatorio de Comunicación y Medios de la universidad chilena. El conversatorio también giró en torno del ejercicio del oficio periodístico, basado en la precarización del oficio, mantenida muchos años por la prensa comercial.
El viernes 15, el ministro ecuatoriano inició una gira centroamericana en El Salvador. Durante una reunión que se realizó ese día en ese país, Alvarado socializó la estructura, procesos, productos y plataformas comunicacionales que se han construido durante los siete años del gobierno de Rafael Correa. Tal como informó El Ciudadano. Tras cumplir un año la aprobación de la Ley Orgánica de Comunicación, el funcionario expuso las dificultades que se presentaron durante el proceso de aprobación de la normativa debido a la presión de los poderes fácticos, pero resaltó los resultados de la aplicación de la ley en beneficio de la mayoría de ciudadanos. Por su parte, su par salvadoreño Hato Hasbún manifestó su compromiso de continuar en ese país la construcción de una estructura comunicacional que garantice la gobernabilidad. Por eso es importante mantener el apoyo del gobierno ecuatoriano, que ha transformado positivamente la política de comunicación del país, dijo el sociólogo centroamericano, quien visitará Ecuador para conocer la metodología y forma de trabajo en la aplicación de la ley y la mejora de los procesos periodísticos conseguidos gracias a ella.
Leonel Herrera, presidente de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER), también reconoció y felicitó los logros obtenidos por el gobierno de Rafael Correa y la Secom. El pasado lunes 19 Alvarado mantuvo una reunión con el grupo Movimiento por el Derecho de la Comunicación en San José de Costa Rica. Este movimiento está integrado por personas del sector académico, movimientos sociales y representantes del Colegio de Periodistas. Los asistentes querían conocer cómo se vive el proceso de aplicación de la ley de comunicación en Ecuador y también cómo lo manejan los medios. En el encuentro, Alvarado expuso la experiencia del Ecuador sobre comunicación popular y democratización. Esa misma noche el ministro arribó a Guatemala para realizar al otro día una agenda similar a la hecha en los países vecinos.
Aunque los medios concentrados y sus periodistas afines despotriquen abiertamente contra la política comunicacional ecuatoriana, el paradigma de “la comunicación como servicio público”, iniciada en el país andino, tiende a expandirse por la región.


2014/08/17

Correa, un anfitrión para la paz

Esperanzas. La presencia de Ernesto Samper en Ecuador
 abre nuevas perspectivas para la Unasur.
La visita de Ernesto Samper como futuro titular de la Unasur abre una instancia nueva en Latinoamérica.
En tiempos de la Colonia, al sur de la Gran Colombia se lo denominaba las tierras del Ecuador, en referencia a ese círculo imaginario que divide al planeta en dos hemisferios iguales. Por allí, por donde pasa el paralelo cero y hoy se encuentra la República del Ecuador, esa línea también indica que se está en la latitud cero. Precisamente ahí, muy cerca de esas coordenadas, se está terminando de construir el edificio que será la sede que a partir de diciembre tendrá la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). El pasado lunes 11 de agosto, el presidente ecuatoriano Rafael Correa recibió al ex mandatario colombiano Ernesto Samper Pizano, quien a partir del próximo 22 de agosto –cuando tenga lugar la cumbre del organismo multilateral en Montevideo– sucederá al venezolano Alí Rodríguez Araque en el cargo de titular de la Unasur. Entre otras motivaciones, la visita de Samper fue conocer el edificio que se está construyendo en el complejo Ciudad Mitad del Mundo, ubicado 14 km al norte de Quito. También, el ex presidente neogranadino tiene en mente a Ecuador no sólo como sede de Unasur, sino como el sitio más adecuado para proseguir la construcción en su país de la ansiada paz que le lleva a Colombia casi tres cuartos de siglo de un conflicto armado que recién ahora avizora alguna posibilidad de resolución. El presidente Correa ya había ofrecido el territorio de su país como sede de las próximas negociaciones de paz entre el gobierno de Colombia y el insurgente Ejército de Liberación Nacional (ELN). El ofrecimiento no fue adrede, ya que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ya había tirado esa posibilidad. La designación de Samper al frente del organismo regional (ver abajo), tal vez no sea demasiado ociosa al respecto, ya que terminar con el conflicto armado más viejo del continente implique para la Unasur uno de los principales desafíos en cuanto a lo que se refiere a lo no explícitamente económico para la integración, sino más bien al hacer surgir un nuevo paradigma geopolítico y geoestratégico, que sirva como plataforma de relanzamiento de una política económica no tan atada a la injusta división internacional del trabajo que le tocó al continente, y en la cual, conflictos como el colombiano, permiten que los EE.UU. legitimen su accionar contra las soberanías de los países regionales. La dominación económica necesita previamente de otros insumos sin los cuales ella no sería posible. En tal sentido el conflicto armado colombiano, al igual que la no resolución del diferendo limítrofe y marítimo entre Chile y Bolivia, conspiran contra el ansiado despegue regional. No son las únicas razones obviamente, pero sin resolverlas, ellas mantienen trazos característicos de lo viejo en el continente.
El pasado jueves 7 de agosto el presidente Correa viajó a Bogotá, para estar presente en la ceremonia de toma de posesión como jefe de Estado del reelecto mandatario Juan Manuel Santos. Allí Correa tuvo la oportunidad de conversar con Ernesto Samper, y también con el presidente del Consejo Europeo, el belga Herman Van Rompuy. Con este último, Correa dialogó sobre el recientemente acordado Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el país andino y la Unión Europea. Las conversaciones con Samper no trascendieron demasiado, ya que el ex mandatario colombiano aún no asumió oficialmente al frente del organismo, aunque ese encuentro fue el preludio de la visita que cuatro días después realizó a Quito. Fue así que el sábado 9, en su habitual Enlace Ciudadano, en el cual Correa realiza el informe de labores, dio a conocer que el lunes arribaría Samper a Quito. Allí dijo el mandatario que hay "consenso entre todos los países de la región" en cuanto a la designación del ex presidente colombiano.
La mañana del lunes, Ernesto Samper, junto a su esposa, arribaron a la capital ecuatoriana para allí participar del tradicional cambio de guardia en el Palacio de Carondelet, acompañando al presidente Correa, al canciller Ricardo Patiño y a la secretaria nacional de la Alianza País, Doris Soliz. En cuanto a su designación como reemplazante del venezolano Alí Rodríguez Araque, Samper expresó que si bien la decisión definitiva con respecto a su nombramiento como secretario general de la Unasur tendrá lugar el 22 en Montevideo, él ya está realizando todas las gestiones pertinentes no sólo para asumir en el cargo, sino también para cuando esté lista la sede de Unasur en el Complejo Mitad del Mundo irse a vivir a Ecuador. "Estoy encantando de poder vivir en Quito", dijo Samper, y agregó: "Yo Espero que Quito sea a la Unasur, lo que Washington es a la OEA". Aseguró también que él desea que la región hable una sola voz, y que para eso es necesario fortalecer el camino de la integración, dinamizando y fortaleciendo los lazos entre naciones. Remarcó que su trabajo será el de "consolidar" las gestiones anteriores. "Vamos a consolidar el trabajo que han hecho los antecesores, concretamente Alí Rodríguez y María Emma Mejía", añadiendo luego: "Me siento muy orgulloso de estar representando también al ex presidente Néstor Kirchner, con quien tuve una gran amistad". Vale señalar al respecto que la sede de Unasur llevará el nombre del extinto mandatario argentino, quien ocupara la primera secretaría general del organismo regional.
En tal sentido, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, quien acompañó a Samper en todas las actividades que éste realizó en Quito, señaló que: "El ex presidente Samper tiene ideas muy interesantes sobre el fortalecimiento y las temáticas fundamentales que Unasur puede desa­rrollar".
Pero como más arriba se señalara, la visita del futuro titular de Unasur a Ecuador conllevaba otro matiz de gran importancia. La posibilidad de que las negociaciones de paz entre el gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ver abajo) tengan lugar en Ecuador son la opción más ventajosa para todas las partes en cuestión. En su visita no dejó de señalarlo. Según informara el diario La Hora, de Quito, el ex mandatario señaló con respecto a esa posibilidad que "todos estos acercamientos son bienvenidos; además, tanto el gobierno como el ELN tienen confianza en el presidente Correa, y creo que para estos temas tan sensibles lo mejor es que haya un margen de confianza entre las partes. Y ese margen creo que existiría para el caso del presidente Correa y el ELN", expresó. También insistió que, para que el proceso de paz en Colombia esté completo, se necesita que se sienten a la mesa el ELN, las FARC y el gobierno, entre otras cosas porque hay temas convergentes, como el caso de las víctimas.
"Hay 7 millones de víctimas de la violencia que son los verdaderos destinatarios de todos los esfuerzos de paz que se llevan a cabo", dijo y también desestimó las críticas de varios sectores políticos y militares del Ecuador que han reprochado que el territorio ecuatoriano sea utilizado para estos acercamientos.
"Las guerrilla, tanto las FARC como el ELN han terminado contaminando fronteras; no hay una especie de campana hermética para que la guerrilla no pase las fronteras que tiene Colombia con los vecinos; los países vecinos van a ser los más beneficiados", indicó, y recordó que fue en el Ecuador donde se vivió el episodio de Raúl Reyes el 1º de marzo de 2008, de los cultivos ilícitos, etc.
Sin embargo, Samper también advirtió que tras un acuerdo de paz, los grupos guerrilleros se van a desmovilizar y desarmar. "Los pocos que existan en esa actividad van aquedar en la posición de organizaciones criminales y seguirán siendo combatidos con la misma eficacia".
"Cuando se logre la paz, vamos a tener una paz negativa que es la ausencia de enfrentamiento armado, pero comenzará la más difícil; la paz positiva que es construir un nuevo país para poder vivir como viven ustedes, en paz, con tranquilidad, sin sobresaltos, sin zozobras" les dijo a los ecuatorianos.
Si se piensa que en marzo de 2008 cuando las fuerzas armadas colombianas bombardearon en terreno ecuatoriano, un campamento de las Farc dando de baja al por entonces dos de esa guerrilla Luis Edgar Devia Silva alias Raúl Reyes, y que tal acción fue el desencadenante de un serio conflicto diplomático entre el país neogranadino no sólo con Ecuador, sino también con Venezuela, los enunciados de Samper resultan aleccionadores. Ambos países habían retirado sus embajadores de Bogotá por ese entonces. Dicho conflicto se intensificó hasta llegando a acusar a Correa como al por entonces presidente Hugo Chávez de ser cómplices de la guerrilla, ya que así estaba escrito en documentos encontrados en los ordenadores que habrían pertenecido a Raúl Reyes. Recién en 2010 con la asunción de Santos en reemplazo de Álvaro Uribe, y tras la exitosa mediación del por entonces secretario general de la Unasur Néstor Kirchner, se restablecieron relaciones entre Colombia y los otros dos países vecinos. Cuando se recapitula todo esto, saber hoy que Ecuador puede ser sede de conversaciones de paz resulta un dato inestimable. Sin embargo, el canciller ecuatoriano Patiño dijo al respecto que son muy halagadoras las palabras de Samper, pero quien decidirá si el presidente Correa y Ecuador tendrán protagonismo en las conversaciones de paz con el ELN será precisamente el gobierno de Colombia.
Ernesto Samper, un liberal a la Unasur
El nombre de Ernesto Samper comenzó a rodar en Brasilia, a mediados de julio, cuando los presidentes de los países suramericanos asistieron a la cumbre entre la Unasur y los Brics. El presidente colombiano Juan Manuel Santos ya había expresado que si los demás países lo apoyaban, Colombia respaldaría a su ex mandatario. Samper, quien fuera presidente entre 1994 y 1998 por el Partido Liberal, es una de las figuras políticas más controvertidas por el espectro de la derecha política de su país. Fue así que cuando en el ’94 le ganó en segunda vuelta al conservador Andrés Pastrana, éste alegó que el candidato liberal había ganado con el apoyo económico del narcotráfico. Lo cierto es que ante la posibilidad de que Samper fuera designado al frente de la Unasur, Pastrana –quien fuera presidente entre 1998 y 2002– salió nuevamente a recordar las acusaciones hechas en el ’94 que llevaron a la investigación judicial iniciada en 1995 que llevó el nombre de Proceso 8.000 y que terminó siendo precluida por el Congreso, sin resultados sobre culpabilidad o inocencia. Lo cierto es que esas acusaciones vienen enmarcadas en las tensiones entre sectores de la política colombiana, en referencia al proceso de paz ya iniciado con la guerrilla de las Farc en La Habana. En líneas generales se podría decir que los más férreos opositores a la paz –entre los que se destaca el ex presidente Álvaro Uribe– apoyaron en las últimas presidenciales colombianas a Óscar Iván Zuluaga, en detrimento de Santos quien logró el apoyo de sectores de la izquierda en cuanto a lo que se consideró como un plebiscito por la paz. Andrés Pastrana jugó para el uribismo, mientras que Samper desde hace ya bastante tiempo es uno de los encendidos promotores de las negociaciones de paz para terminar con el viejo conflicto armado de su país.
En tal sentido, Samper fue uno de los principales mentores de la campaña de Santos para su reelección, mientras que su partido (el liberal) dio un apoyo explícito, destacándose la labor de su líder Cesar Gaviria. No pocos analistas en Colombia sostienen que la designación de Samper es uno de los premios que el presidente Santos les otorgara a los liberales por su esfuerzo en la campaña electoral. De todas formas acá lo que vale es la intención explícita de llevar adelante un proceso de paz que atañe no solamente a Colombia. Samper ya había revelado que el presidente Juan Manuel Santos le había pedido que desde su futuro cargo promueva una participación activa de la Unasur en el proceso de paz que desde finales de 2012 protagoniza su gobierno con las FARC y en el que eventualmente vaya a iniciarse con el ELN. "Atendiendo a una recomendación del presidente Santos, trabajaré para que Unasur juegue un papel importante en el acompañamiento del proceso de paz de La Habana, si lo juzgan útil las partes", dijo Samper, citado por DPA.
El pasado 17 de julio, en Brasilia, el presidente venezolano, Nicolás Maduro dijo en conferencia de prensa "Ya tenemos secretario general" en referencia al ex presidente colombiano. Fue tras la reunión de los presidentes suramericanos con el clúster Brics.
Tras la muerte de Néstor Kirchner fue designada la colombiana María Emma Mejía, a quien sucedió el venezolano Alí Rodríguez Araque, y si todo se da como está previsto, el próximo 22 de agosto en Montevideo la secretaría general del organismo regional será nuevamente ocupada por un colombiano.
Acuerdo colombiano para sumar al ELN
Desde finales de 2012, el gobierno de Colombia viene sosteniendo en La Habana las conversaciones de paz con la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Dicho proceso, que no implica el cese del fuego, viene avanzando tal vez de forma lenta, pero también segura. Que la guerrilla más antigua del continente haya aceptado sentarse a negociar no resulta un dato menor, pero tal vez lo más relevante al respecto sea la actitud del gobierno de Colombia, quien apura una salida negociada al viejo conflicto armado, que en más de medio siglo generó un número superlativo de muertes y desplazamientos.
Pero como hay otros actores que no están en La Habana, resulta necesario emprender todos los diálogos que comprendan al conflicto. Ya desde hace algunos meses, el gobierno de Santos viene anticipando la necesidad de sentarse con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Según revelara Rafael Correa en su pasada visita a Bogotá el pasado jueves 8, ya en su país se dieron algunos acercamientos entre el gobierno colombiano y la guerrilla del ELN, por lo cual él se encuentra completamente a favor de que Ecuador sea sede de las próximas negociaciones. "El presidente Santos ya pasó a la historia, él es un hombre en el que se puede confiar" le dijo Correa al periodista Hollman Morris, y precisó que si Santos lo requiere su país está disponible para esa gran tarea humanitaria.


2014/08/08

Ciencia, filosofía e ideología.

Con seguridad se puede afirmar que no hay “ciencia imparcial”, pero lo que no es probable es que existan ciencias enfrentadas, por ejemplo ciencias burguesas y proletarias. El discurso de la ciencia es un abordaje particular de la realidad, un abordaje que posee pautas rigurosas e implicancias prácticas. La ciencia no se desarrolla si no es para transformar ciertas realidades. Búsquense ejemplos y se verá que no hay ciencia de decorado. Tal vez el paradigma que se inició con la ciencia, no sea más que una tendencia hacia ella. Aproximaciones. La ciencia en estado puro es un objetivo, no lo existente. En todo caso un proceso de producción de conocimientos, que no puede prescindir de lo que le antecede, aunque en determinadas coyunturas puedan haber revoluciones o rupturas epistemológicas. Toda ruptura si bien sepulta lo anterior, ese anterior es la condición del rompimiento. Al menos una de las condiciones.

La ciencia no se opone a otra ciencia, aunque haya verdades científicas que tornen obsoletas otras anteriores. La ciencia se opone a la ideología. Las nuevas verdades científicas muestran que las anteriores carecían de la cientificidad que en algún momento se les supusiera. Esas verdades anteriores estaban contaminadas de ideología.

Hoy algunos dan por sepultado al marxismo. Otros dicen renovarlo, hacerlo creativo, abierto, y otros atributos que parecieran bastante sorprendentes. Tal vez lo necesario sería recuperarlo. El problema se suscita en cuanto a cuáles serían los criterios de verdad que puedan darle validez o no, a lo que se podría denominar marxismo “verdadero” o en todo caso a secas. Se podría decir que es el de Marx, pero se podría poner en consideración a otros de los que enriquecieron esa teoría. Entrarían Lenin, Mao, Trotsky en el marxismo, o seguiría siendo una lucha de tendencias que se ven a sí mismas como contrapuestas.  Quien escribe considera que se debiera establecer un marco riguroso, es decir científico sobre el conjunto de la teoría de Marx, y también de todos los que lo continuaron. Pero para eso no alcanza la ciencia, la cual se tornaría abstracta si no existiese un medio que dirima los alcances mismos de ella evitando ingresar en el terreno de las ideologías. Ese medio es la filosofía.

2014/08/06

Energía regional y soberana

La alternativa de componer un bloque latinoamericano que se afiance más allá de lo enunciativo y lo simbólico, sigue sin parecer una opción en la urgencia de obtener liquidez inmediata. ¿Otra oportunidad perdida en el desafío histórico de alcanzar una verdadera patria soberana en el continente con más recursos del globo?

Ya en 2011 el secretario general de la Unasur, el venezolano Alí Rodríguez Araque dijo que si nuestro continente tiene algún rasgo bien específico, es que el mismo es el mayor reservorio de recursos naturales del planeta, entre ellos también de los que producen energías. De tal forma el despegue efectivo de la región implicaría la industrialización de tales recursos, para lo cual es necesario además el desarrollo tecnológico y científico necesario para realizarlo. Porque habría que precisar que sólo sería despegue si es un desarrollo soberano.
                                                                      
La producción de energía es uno de los principales puntales de la sociedad, es más cada época está marcada por el tipo de energía que se utiliza. Aunque ya se prevén diferentes tipos de energías (eólica, solar, etc.) la humanidad aún no salió del paradigma energético del petróleo. Como es sabido, el petróleo en algún momento se va a terminar, pero mientras exista los grandes movimientos geopolíticos y geoestratégicos llevarán la impronta del oro negro. La continuidad de la guerra en Oriente Próximo, siempre estuvo marcada por ese sesgo, y la existencia del Estado de Israel no es para nada ajena a ello.

Para llevar adelante en la región, un desarrollo que cambie la matriz productiva basada hoy todavía en la producción de commodities, resulta necesario un gran empuje propio, que rompa definitivamente con la injusta división internacional del trabajo. En tal sentido es muy valorable el esfuerzo que vienen llevando adelante algunos países, que se comprometieron seriamente con esa tarea. Principalmente los que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). 

Hace pocos meses el gobierno de Ecuador inauguró la suntuosa Ciudad del Conocimiento Yachay que pretende ser la avanzada científico- técnica de la región. Sin tecnología de punta resulta imposible no depender de los países externos.  Por esta razón debieran existir regionalmente, insumos e instituciones que privilegien el desarrollo propio, sin la intromisión de actores externos, que lejos de suponer que vienen a ayudar, vienen a consolidar un cierto protagonismo que les permita proseguir con sus negocios. La exploración de petróleo y sus posterior proceso de producción en combustible, debiera ser política de Estado regional. Mientras a la Argentina se acerca una empresa como Chevrón, en Ecuador la misma compañía se encuentra demandada ante la Justicia por parte del Estado y diferentes comunidades indígenas de la región de Sucumbíos, por haber contaminado irresponsablemente parte de la geografía de ese país andino. Ecuador, es el primer país del mundo en reconocer, en su Constitución, los inalienables derechos de la naturaleza, convirtiendo a ésta en sujeto de derecho–y bajo el nombre de “La mano sucia de Chevrón” se enfrenta a la multinacional petrolera, la Chevron Corporation, que es la segunda más importante de Estados Unidos y la sexta del mundo, denunciada por múltiples casos de contaminación medioambiental en diversos lugares del planeta.

Casi como contraejemplo el gobierno de Rafael Correa constituyó el proyecto Yasuní ITT que duró entre 2007 y 2013. En la región amazónica como ejemplo de vida en armonía con la tierra, se implementó el proyecto de no extraer petróleo, para no contaminar una región extremadamente rica en biodiversidad. Ecuador le pidió ayuda al mundo para abstenerse de la extracción de petróleo, pero el resultado fue negativo. Desde el año pasado el Estado propicia la utilización del  1 % del parque en la explotación del hidrocarburo. Si no lo hiciera, Ecuador se privaría del ingreso de muchas divisas para modificar su propia estructura productiva. Queda  bien a las claras que al capitalismo no le interesa mínimamente el cuidado del medio ambiente, sino aprovecharlo al máximo sin prever los riesgos inmanentes.  Resulta difícil suponer que las empresas provenientes de países a los cuales, no les importó demasiado la conservación de la biodiversidad amazónica, vayan a realizar trabajos no contaminantes en países a los que culturalmente ven como periféricos y factibles de explotación y usufructo.

En el sentido expuesto, organismos multilaterales como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) o la Celac debieran generar instituciones sectoriales referidas a la explotación del petróleo en el continente. Unir esfuerzos y recursos, trazando una estrategia común. Un  terreno que aún no se ha explorado..

Nota publicada en la Revista Mascaró de agosto.

2014/08/03

Bolivia- “El proceso necesita líderes”

En campaña electoral, el presidente Evo Morales convoca a la más amplia unidad popular y la participación para consolidar las conquistas de la Revolución democrática y cultural y dejar “a la derecha con cero votos” en octubre.
La denominada revolución democrática y cultural que se viene produciendo en Bolivia, desde la llegada del presidente Evo Morales al Palacio Quemado en enero de 2006, si bien pudo superar exitosamente algunas fases de su desarrollo, hoy se enfrenta a nuevos desafíos. Las experiencias históricas realizadas por gobiernos de corte popular –principalmente a lo largo del Siglo XX– demuestran a las claras que no existe proceso que no sea factible de retrocesos, incluso hasta cuando en ellas se produjeran cambios sumamente radicales. El próximo 12 de octubre se realizarán las elecciones presidenciales en el país del altiplano, y allí el binomio Morales-Álvaro García Linera, pondrá a consideración de la ciudadanía –por tercera vez– la prosecución y profundización del proceso de cambio. No se trata en Bolivia, de llegar a un acto eleccionario bajo la impronta de esa alternancia propuesta por muchos de los ideólogos de las democracias liberales, un ardid que enmascara un abstracto consenso entre fuerzas políticas contrapuestas. En Bolivia se trata más bien de plebiscitar y cada vez con más fuerza, un proceso que necesariamente implica un grado mayor de relaciones de fuerza a favor de los sectores populares. Tras haber aislado exitosamente la intentona golpista de agosto y septiembre de 2008, habiendo promulgado luego la nueva Constitución política de Estado, y volviendo a triunfar electoralmente en diciembre de 2009, con un porcentaje aún mayor que en 2005; en Bolivia hoy –según expresa el vicepresidente Álvaro García Linera en su libro Las tensiones creativas de la revolución– la principal tarea es unificar cada vez más a los sectores populares y darle resolución efectiva a las diferentes contradicciones intersectoriales, incluyendo al mismo Estado plurinacional como un elemento más en dichas tensiones. Según Linera, tras haber aislado a la derecha más reaccionaria de Bolivia, la tarea actual es lograr una unidad cada vez mayor que permita el tránsito desde un “republicanismo propietario” hacia otro que él denomina “republicanismo comunitario”, entendiendo que se trata de un nuevo horizonte de época. Pero como los procesos sociales no son espontáneos ni automáticos, ni tampoco el resultado de los mejores deseos de los referentes populares, resolver las tensiones creativas, y profundizar los cambios, necesita de una fuerza colectiva y organizada que pueda conducir ese proceso, y que simultáneamente vaya adquiriendo mucha mayor solidez y densidad. La campaña electoral iniciada en octubre del año pasado, 12 meses antes de los comicios, debe entenderse de la forma antedicha, como una escansión táctica para profundizar el rumbo estratégico de la revolución democrática y cultural.
Las elecciones del próximo 12 de octubre serán las segundas que se realizarán bajo el amparo de la nueva constitución. Estando previsto en la nueva normativa, que solamente podrá haber una sola reelección, el binomio Evo- García Linera pondrá en juego su mandato por primera vez, ya que las elecciones que ganaron en 2005 no entran en la cuenta debido a que estaban bajo el paraguas de la vieja institucionalidad. En 2009, la fórmula del gobierno se impuso por el 64%, es decir, 10 puntos porcentuales más que en 2005, y por esa razón, cuando en octubre de 2013 se iniciara la campaña actual, Evo les pidió a sus seguidores, que este año se debiera ganar por el 74%, dando a entender que ese salto cuantitativo debe ser un salto en calidad, en fortalecimiento del Movimiento al Socialismo, Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos (MAS- IPSP) y de todos los movimientos sociales que lo componen, no descartando la unión con otras organizaciones que se identifican con el proceso de cambio. Es de destacar en ese sentido el acuerdo alcanzado por el MAS-IPSP con la Central Obrera Boliviana (COB) que cuenta con más de dos millones de trabajadores afiliados, resultando dicho acuerdo un avance muy importante en cuanto a la unidad de los sectores populares de Bolivia.
A poco más de dos meses de las elecciones generales, el oficialista MAS se ha convertido en el protagonista de la campaña electoral, seguido muy de lejos por otras cuatro agrupaciones que, en condiciones desventajosas, aspiran a conquistar el voto a fin de promover otra alternativa al futuro del país. De esta forma, Evo, que se presenta a una tercera reelección, parece no tener rival. La oposición se encuentra en un alto grado de dispersión y sus cuatro variantes son: la Unidad Democrática, que postula al empresario Samuel Doria Medina y al ex gobernador de Beni Ernesto Suárez; el Movimiento Sin Miedo, que ha proclamado al ex alcalde de La Paz Juan del Granado y a la ex diputada de Santa Cruz Adriana Gil como candidatos a la presidencia y la vicepresidencia, respectivamente. Por su parte, Democracia Cristiana ha presentado al ex presidente Jorge Tuto Quiroga y a la indígena Tomasita Yarhui, mientras que el nuevo Partido Verde de Bolivia postula al indígena Fernando Vargas y a Mary Margot Soria. Según informara EFE, es la primera vez en la historia que más del 50% de los candidatos son mujeres. Tres de ellas aspiran a la vicepresidencia y alrededor de 382, de un total de 753 mujeres, encabezan las listas para ocupar cargos en la Asamblea Legislativa.
Según precisan varios analistas de la realidad boliviana, el problema de la oposición es que carece de propuestas, no tienen la más mínima capacidad para elaborar una alternativa al gobierno de Morales. Se podría entender dicha carencia, más como un encubrimiento que como un real vacío, ya que nadie seriamente podría atreverse a proponer una vuelta al neoliberalismo, mucho más teniendo en cuenta que en Bolivia ello llevó a más de un quinquenio de inestabilidad política, institucional y económica. Desde la Guerra del Agua en el año 2000, pasando por la del Gas (2003), y hasta la llegada de Evo Morales al gobierno en 2006, se sucedieron 5 presidentes, entre los cuales el emblemático Gonzalo Goni Sánchez de Losada tuvo que huir del país en 2003 y aún seguir refugiado en Miami a pesar de enfrentar cargos en la Justicia de su país, y que se haya solicitado varias veces su extradición. Tampoco pueden hacer explícitas sus propuestas los que convalidaron la acción golpista en 2008, principalmente en la Media Luna de Bolivia. Que la mayoría de los líderes de dicha revuelta hayan huido del país, no significa en absoluto que ese sector haya dejado de existir y que no mantenga cierto accionar conspirativo, aunque hoy se encuentre bastante debilitado. Precisamente saber que así sucede, implica para la clase dirigente de la nueva Bolivia redoblar los esfuerzos para aislarlos mucho más aún. El cambio y fortalecimiento de las relaciones de fuerza de los sectores populares, a escala de la estructura de la sociedad en su conjunto, debe ir acompañado de una importante movilización de las clases otrora subalternas, para apropiarse del Estado, y esto debe tener sin dudas una traducción en el resultado electoral, marcando en cifras la nueva composición de la sociedad. De hecho, hoy en el país del altiplano, la campaña electoral derivó en una gran movilización popular, y ello es un rasgo distintivo de importancia.
Sin votos para la derecha. Si en el inicio de la campaña Evo pidió elevar en 10 puntos porcentuales los sufragios que se emitirán en octubre, haciendo que de esa forma se llegue al 74% del padrón, ahora parece haber elevado aún más la propuesta. “En esta elección hay que dejar a la derecha con cero votos”, dijo Evo en la apertura de un multitudinario mitin realizado en la ciudad de La Paz, para luego agregar que “no estamos lejos. Esa es nuestra meta. En 6 (de los 9) departamentos (de Bolivia) hay que dejarlos con cero de senadores y cero de diputados a estos vendepatrias (y) ojalá en todos los departamentos” aseverando que “ese voto masista, duro y firme, continuará”.
Según los cálculos, obtener esos resultados en los comicios le reservaría al gobernante MAS, dos tercios de la bicameral Asamblea Legislativa Plurinacional y también adherir el voto territorial. No menos de 10 mil personas se congregaron en ese acto capitalino realizado el viernes 19 de julio, y en medio de cantatas y fervor popular, vivaron a los candidatos Evo Morales y Álvaro García Linera. Evo allí les pidió a los presentes realizar un “voto contundente” para el MAS, aunque señaló que debía hacerse “con humildad, con mucha humildad”.
En la misma línea, Morales, dos días después llegó a la ciudad de Cobija, departamento de Pando, para entregar la sede sindical al Sindicato del Autotransporte Urbano Primero de Mayo y aprovechó ese acto público para hablar a los presentes sobre el proceso electoral.
En el acto que fuera transmitido por el canal estatal, el mandatario les pidió a sus candidatos y militantes realizar las campañas evitando ingresar en la provocación y en la “guerra sucia” con sus similares de la oposición, al considerar que el MAS cuenta con un eficiente plan de gobierno a diferencia de la oposición. “Decía a nuestros nuevos asambleístas explicar cómo nos dejaron el departamento, cómo dejaron a Bolivia, cómo estamos ahora y cuáles son nuestras metas, es sencillo explicar con datos, sin ofender a nadie, sin provocar a nadie. Si es así, hermanos y hermanas, las elecciones serán una gran fiesta democrática y los resultados se respetan a nivel de los departamentos y en toda Bolivia, siempre hemos respetado los resultados”, dijo Morales –citado por el orureño diario La Patria–, ante una nutrida concurrencia. En dicho acto, el candidato presidencial y líder de las seis federaciones de productores de coca del trópico de Cochabamba se reunió con los candidatos y candidatas al Órgano Legislativo por el MAS para planificar la campaña política en esa región. “Mi pedido, como siempre, a los candidatos y candidatas, es no entrar en la agresión, en la provocación, en la guerra sucia; felizmente, el instrumento político MAS - IPSP tiene su programa, tiene principios y tiene valores, sólo es cuestión de cumplir”, sostuvo Evo, haciendo referencia directa a los calificativos hechos por candidatos opositores contra los candidatos oficialistas que dejaron en claro la “guerra sucia” que se avecina tras el inicio de las campañas políticas en todo el país.
Samuel Doria Medina, postulante a la primera magistratura del país por la Unidad Demócrata había expresado ante los medios que, el del MAS es un “gobierno corrupto”, de “terroristas fracasados” y recordó que García Linera fue parte del Ejército Guerrillero Túpac Katari (EGTK), aludiendo a que ese grupo guerrillero “perpetró un robo millonario a la remesa de la Universidad Mayor San Simón (UMSS) de Cochabamba”, del que fue acusado García Linera cuando formó parte del EGTK.
Y si la derecha no cuenta con argumentos para contraponer a las propuestas del gobierno, resulta triste ver como ciertas izquierdas enfrentadas a Evo Morales, en lugar de oponer visiones diferenciadas con respecto al proceso de cambio terminan también por acusar infantilmente sobre cuestiones nimias y de poca densidad política. El otrora prestigioso Partido Obrero Revolucionario (POR) en lugar de proponer una alternativa estratégica diferenciada, en las páginas de su periódico acusa al mandatario de “mujeriego”, y de pagarles a señoritas para que lo esperen en cada lugar donde él asiste. Argumentos que además de poco comprobables, pueden servir para engrosar las páginas de revistas del espectáculo o programas televisivos sobre famosos. Una pena que el legendario POR de Juan Lechín Oquendo y Guillermo Lora haya caído de tal forma.
Generación Evo. En otros de los actos de campaña que se vienen desarrollando, Evo les pidió a las bases del MAS tanto unidad como un plan de acción para formar un liderazgo “invencible”, con el fin de proteger todas las conquistas sociales realizadas, en un país hoy próspero, y dejar el poder en manos del pueblo. “Este proceso necesita muchos líderes, ya no es suficiente Evo, ya no es suficiente Álvaro”, dijo el líder masista en la inauguración de un congreso de los campesinos cocaleros del trópico de Cochabamba, realizado los últimos días de julio. En su discurso ante cientos de campesinos, Morales, de 54 años, pidió educar a los jóvenes líderes que surgen con mucha conciencia social y transparencia, tomando en cuenta que las leyes prohíben una nueva reelección consecutiva. “El verdadero partido son los movimientos sociales, así como estamos en este momento, con la COB, con todas las fuerzas sociales, esto va a ser invencible”, señaló el mandatario, arengando: “Compañeras y compañeros, mi deseo es que en este congreso salgan nuevos lineamientos para fortalecer este poder del pueblo. Lo más importante es la unidad (...), como instrumento político somos factor de unidad”, complementó, para por último señalar que “los congresos son fundamentalmente para repasar la historia, para evaluar el presente y para proyectar la esperanza de Bolivia y la esperanza de las futuras generaciones, ésa es nuestra obligación”, remarcó el líder aymara.
El trasvasamiento generacional no es solamente un hecho retórico, pareciera que se está tomando muy en serio, y tanto es así que surgió la denominada Generación Evo, como un espacio de nucleamiento juvenil para enfrentar los nuevos desafíos que enfrenta el proceso de cambio. Tal como ellos se definen, son los hijos de quienes resistieron al neoliberalismo, y los que se proponen proseguir con los cambios ya realizados, como fue la desestructuración del Estado neoliberal y la recuperación de los recursos energéticos del país. Varios de estos jóvenes de poco más de 20 años, son candidatos a puestos legislativos en las próximas elecciones. Cuando se inició el proceso de cambio eran apenas unos niños.
El actual proyecto tiene tres soportes esenciales: Estado plurinacional, régimen autonómico y economía plural. Sobre esas bases se propone acumular mucho más fuerzas y sostener un amplio marco de unidad popular para que más allá de 2020, cuando culminen su nuevo mandato Evo y García Linera se pueda proyectar una nueva camada de militantes que puedan cumplir efectivamente con la Agenda Patriótica del Bicentenario, que será en 2025. Pareciera que todas las previsiones se ajustan a las perspectivas soñadas.


2014/07/20

Ecuador- La Asamblea Nacional va por el sector financiero

Ecuador. La reforma de los organismos y las prácticas que regulan el movimiento del capital era un tema pendiente después de los cambios constitucionales del año 2007.
La reforma de la Carta Magna realizada en Ecuador durante el proceso constituyente del año 2007, si bien transformó de manera significativa el marco regulatorio de la institucionalidad de ese país, para ser completamente efectiva –y dejar atrás todos los resabios de la noche neoliberal– resulta necesaria –de forma simultánea–, la promoción y sanción de diferentes leyes y códigos orgánicos, que estén en sintonía con la nueva constitución. Si bien la reforma ya data de 7 años, hay códigos que aún no han sido sancionados. Ello es una muestra clara de que cierta demora tiene que ver principalmente con la necesidad de contar con relaciones de fuerza favorables, para llevar las transformaciones adelante. Recién el año pasado fueron sancionados, por ejemplo, tanto el Código Penal como la Ley de Comunicación, que ya estaban previstas en la nueva carta magna. En estos días, la Asamblea Nacional ecuatoriana está debatiendo la sanción del nuevo Código monetario y financiero, que tendría que ser promulgado la semana entrante. Uno de los problemas apuntados y al que se espera encontrarle un solución efectiva es el tema de la libertad especulativa del dinero, y principalmente el libre flujo del capital financiero, como herencia letal del tiempo del neoliberalismo. Precisamente, la semana que pasó, el presidente Rafael Correa dio una conferencia magistral en la Universidad de Sao Paulo, Brasil. En ella, Correa, mientras exponía sobre los grandes logros de la denominada Revolución Ciudadana ante un numeroso público estudiantil, no dejó de señalar que los intereses del capital y fundamentalmente del capital financiero, siguen siendo preponderantes y que a eso hay que revertirlo, para poner al capital al servicio del “ser humano y el trabajo”. La sanción del nuevo Código Monetario y Financiero justamente apunta a regular ese equilibrio inestable que produce la circulación de capitales.
El pasado 8 de julio, la Asamblea Nacional inició el primer debate del Código Monetario. Esta norma había sido enviada por el Ejecutivo el 25 de junio, con el carácter de económicamente urgente. Es decir, la Legislatura, a partir de su entrada tenía 30 días (hasta el 25 de julio) para aprobarla en dos debates. Correa, en una entrevista que le diera a la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusores el 10 de julio, señaló que algunas de las leyes aún vigentes fueron las que apuntalaron la debacle financiera producida en ese país los últimos años de la década del ’90. De todas maneras, la incitativa del gobierno ha sido atacada por sectores de la banca y de los medios de comunicación. No obstante, para el mandatario esas críticas no tienen sustento. “En Ecuador, la banca estará en función de la sociedad y no la sociedad en función de la banca”, recalcó el jefe de Estado.
Según está escrito en el proyecto enviado a la legislatura, “el Código Orgánico Monetario y Financiero busca modificar y adecuar la regulación y normativa vigentes mediante el fomento del acceso a los servicios financieros y la democratización del crédito, potenciando el rol de las actividades financieras de forma eficiente para fortalecer la inversión pública nacional, el consumo social y ambientalmente responsable” propendiendo “al funcionamiento eficiente de la institucionalidad creada en la Constitución de la República”. Las principales reformas que introduce el proyecto de Código son: la integración en un solo órgano de la regulación monetaria y financiera y su separación del control, la recuperación para el Estado de instrumentos de política monetaria, el reordenamiento del Sistema Financiero Nacional en su estructura de gestión, solvencia, manejo de la liquidez y el crédito, la mejora de las capacidades del Estado para la supervisión y para enfrentar crisis sistémicas, la regulación del crédito a cargo de entidades financieras y no financieras, la regulación del Mercado de Valores y el fortalecimiento del régimen de seguros privados.
Entre sus principales atributos, el nuevo código monetario pretende que el tesoro del país se encuentre al servicio de la economía real y no al revés. Por otro lado, proteger los derechos de los ciudadanos, intentando mitigar los riesgos sistémicos y reducir las fluctuaciones económicas. Todavía queda en Ecuador el mal recuerdo de la crisis financiera que tuviera lugar en 1999, y que tras el salvataje a los bancos que se realizara bajo la receta de los mercados, se intensificó el estado crítico, haciendo que hasta la llegada de Correa al gobierno en enero de 2007, haya habido en ese lapso, nada menos que 7 presidentes.
Durante el primer Enlace Ciudadano del año, realizado el sábado 4 de enero, el presidente Rafael Correa anunció que ya estaba listo el Código Monetario y Financiero. En esa oportunidad señaló que el proyecto de ley iría a ser remitido en los meses subsiguientes a la Asamblea Nacional, con carácter de urgente para resarcir a los deudores de buena fe de la banca, que luego de 14 años no han podido solucionar su situación. Desde la parroquia de Llano Chico (Quito) había sostenido que la normativa pretende “cambiar las relaciones de poder”. A su criterio, la nueva normativa es uno de los cambios necesarios que requiere el socialismo del siglo XXI, ya que el mismo logrará que los bancos y el sistema financiero trabajen en función de la sociedad ecuatoriana.
La normativa deroga 21 leyes que según Correa responden a un marco legal caduco y disperso que todavía aplicaba los conceptos neoliberales que desencadenaron en la crisis económica y financiera de 1999.
Correa sostuvo que en su país y en el mundo existe la supremacía del capital financiero sobre el ser humano. Considera que los paraísos fiscales son un ejemplo de aquello, porque “en estos lugares, el capital hace lo que quiere... el capitalismo y neoliberalismo buscan total libertad para el capital, para que hagan lo que quieran en estos paraísos fiscales sin nombre, sin responsable; nosotros lo que decimos es total libertad para compartir el conocimiento (paraísos del conocimiento)”, y precisó que el sistema financiero está marcado en la Constitución como un servicio público.
Por este motivo, la nueva normativa, que hoy está en debate en la Asamblea con el carácter de económico urgente, según el mandatario potenciará la regulación y recuperará los instrumentos de la política económica. También creará una mayor capacidad de control para el sistema financiero nacional, regulando a las entidades no financieras que otorgan crédito.
César Robalino, titular de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE), en un debate con funcionarios del gobierno dijo que el proyecto reduce la libertad de los banqueros para evaluar los riesgos al momento de dar créditos. Según informara El Comercio, el banquero dijo que “mañana, los bancos privados tendrán que hacer lo que el poder público les diga en materia de crédito”. Y añadió que la banca tiene el 79% de sus recursos en depósitos a la vista (cuentas de ahorro) y a plazo (menos de un año). “Eso lo sabe el Gobierno y lo saben ustedes”, dijo dirigiéndose a los dos funcionarios económicos del Ejecutivo. Según Robalino, si se pide que se coloquen estos recursos en créditos a largo plazo, la banca no tendría la liquidez para hacer frente, por ejemplo, a un retiro masivo de depósitos.
Por su parte, Patricio Rivera, ministro de Coordinación de la Política Económica, enfatizó que el Código elimina las normativas neoliberales, adecuándolas a la nueva Constitución. “Logra la integración de los cuerpos de regulación en un nuevo ente”, dijo, asegurando que la nueva norma reordenará las entidades que conforman el Sistema Financiero Nacional y los Regímenes de Seguros y Valores. “Se garantizará que toda entidad tenga un seguro de depósitos y se fortalecerá el régimen de seguros”, acotó el funcionario de Estado, quien dijo que la regulación se asimiló al control y por eso está fragmentada. Rivera también sostuvo que el sector monetario y financiero es el más atrasado en términos institucionales y que se debe utilizar el potencial del crédito para generar crecimiento, redistribución y poner al sistema financiero al servicio de la sociedad. “Mientras más libertad damos al capital, más incubamos las futuras crisis bancarias”, dijo el ministro, proponiendo luego que se deben incluir normas sancionadoras rigurosas y acordes a la actualidad del país, porque en este momento la máxima sanción a una entidad financiera es de 7.900 dólares.


2014/07/19

Ensayo y error

La Revolución, más que el acto mismo, es la larga y penosa tarea de su preparación. Cuando ésta se inició ya no se puede volver atrás. Con la Revolución no se juega se podría afirmar, parafraseando por la mitad al genio de Tréveris.  No son muchos los que a lo largo de toda la historia de la denominada “humanidad”, fueron (o serán) parte de ese instante que se denomina “Asalto al cielo”. Pero en tiempos sombríos, de espera y machaque (no de espera pasiva y achaques), sino de construcción, de lucha y organización, es cuando la tarea gris se torna no sólo necesaria sino también experimental. Ensayo y error… Cuando se precipita ya no hay margen para la falta...

2014/07/18

En Bolivia, el cambio pasa por la unidad

Este año el presidente Evo Morales va por una nueva reelección. El dato saliente es que la Central Obrera Boliviana, esta vez, se sumó orgánicamente a un frente único, para aislar a la derecha.

La histórica Central Obrera Boliviana (COB) -formada al calor de las jornadas revolucionarias de 1952-, en un ampliado realizado antes de fin de año en la ciudad de Santa Cruz, decidió apoyar orgánicamente al Movimiento al Socialismo- Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS- IPSP) que comanda el mandatario Evo Morales Ayma. Esta resolución fue hecha pública en el “Encuentro de trabajadores” realizado en febrero en Cochabamba, en el cual participaron todos los movimientos sociales que integran el MAS, la COB, y los principales dirigentes políticos, sindicales y sociales de la nueva Bolivia. La central que cuenta entre sus filas a más de dos millones de trabajadores, respondió así a la convocatoria realizada por Evo, en octubre del año pasado, cuando éste propusiera que en octubre pero de este año, se debe ganar las elecciones por el 74 % de los sufragios. Lejos de suponer un mero esfuerzo cuantitativo, la propuesta del mandatario, se sostiene en que se debe aumentar en cada elección un 10 % de influencia en la población. Si en 2005 el MAS se impuso por el 54 % y en 2009 fue por el 64 %, en octubre próximo, la cifra propuesta, implicará que las relaciones de fuerza a favor del cambio social, se irán consolidando, no solamente en los porcentajes electorales, sino principalmente en cuanto al desarrollo organizativo de las bases sociales en las cuales se sostiene el proceso.
En 2005 tras varios años de luchas, el pueblo boliviano elegiría por primera vez en su historia a un presidente indígena. El dirigente campesino Evo Morales ganaría ese año la presidencia por el 54 %, culminando así una seguidilla de gobernantes fallidos, que desde la Guerra del Agua en el 2000, puso en marcha lo que en el país del altiplano se conoce como el proceso de cambio. Un proceso de luchas populares, que por ejemplo en 2003 con la denominada Guerra del Gas, hiciera que el por entonces presidente Gonzalo Sánchez de Losada tuviera que huir del país. Aún hoy sigue prófugo de la Justicia boliviana, y con asilo político en los Estados Unidos. A principios de este siglo, lo que hizo crisis fue el modelo neoliberal que había sido hegemónico por casi 20 años, y eso confluyó no solamente con las luchas sino fundamentalmente con la construcción de una alternativa política como el MAS que llevó a Evo a ganar las elecciones presidenciales en 2005.

El salto político

Cuando una fuerza política, tiene como componente principal de su organización, no a los clásicos partidos, sino que se fue conformando a partir de la confluencia de movimientos sociales, culturales, o sindicales, la tarea no resulta del todo obvia, ya que no se trata simplemente de la militancia social o sindical. El aspecto de la representación se amplía, y es necesario abordar a sectores que antes no estaban dentro de los parámetros organizativos.
Según precisan muchos analistas bolivianos el MAS- IPSP aún no puede considerarse  como una auténtica herramienta política, sino más bien como una muy grande coordinación de organizaciones sociales, indígenas, campesinas, e incluso sindicales. Si existe algo que le da cohesión es principalmente el fuerte liderazgo de Evo Morales.
La legendaria central clasista que nuclea a dos millones de asalariados, tuvo en su momento diferencias con el gobierno de Morales, e incluso hace dos años atrás se había propuesto construir un nuevo partido de trabajadores, cosa que hoy quedó desechada, al menos por el momento. Si bien los trabajadores en su mayoría apoyan la gestión de Evo, siempre resulta conveniente que las organizaciones obreras mantengan su autonomía con respecto al gobierno, que de por sí debe gobernar para los diferentes sectores de la sociedad. El dato saliente del ampliado del MAS realizado en febrero y que llevó como nombre “Encuentro de los trabajadores” fue la presencia de la COB, ratificando su apoyo orgánico al proceso de cambio liderado por el gobierno del MAS, y de su presidente Evo Morales. “La Central Obrera Boliviana va hacer y hace conocer su voz oficial a nombre de los trabajadores del país, porque de manera orgánica, por resolución del Ampliado Nacional con la declaración de Santa Cruz, del 21 de noviembre, la Central Obrera Boliviana resuelve defender, profundizar y fortalecer el proceso de cambio a la cabeza del compañero Evo Morales”, dijo en la Casa Campestre de Cochabamba, el secretario ejecutivo de la COB Juan Carlos Trujillo, quien además cargó contra los detractores del proceso de cambio, que según él intentan dividir y fraccionar a la clase obrera. Trujillo aseguró que “es fundamental sellar el reencuentro de los trabajadores del país” y luchar por la independencia de clase con respecto al imperialismo y el capitalismo. A su juicio, “no se puede perdonar a la derecha” que por más de 20 años se aprovechó de los recursos naturales de Bolivia, para su beneficio. “Sepa bien la derecha que los trabajadores unidos, siempre vamos a defender la democracia que tanto nos ha costado recuperar, construir”, dijo, e instó a los trabajadores a resolver sus diferencias y “defender este proceso” porque “es de todos y para todos”.

Trujillo

Juan Carlos Trujillo es un joven dirigente minero que asumió como líder de la COB hace tres años. Desde su asunción dijo que él no era del MAS, sino un partidario de la izquierda. Tuvo formación político- sindical en la Escuela de cuadros sindicales Lázaro Peña de Cuba, y al momento de asumir a cargo de la COB, planteó que la organización obrera debía reencauzar al proceso de cambio. Trujillo no negaba al proceso, sino que disentía en cuanto a la direccionalidad del mismo, y por esa misma razón se había planteado junto a otros dirigentes sindicales, la conformación en 2012 de un instrumento político de los trabajadores. “La Central Obrera Boliviana va a reencaminar (el proceso de cambio) y va a intervenir en defensa de los intereses de los trabajadores y del país porque el proceso que vivimos es de los trabajadores de Bolivia, no es de un partido político”, había dicho Trujillo hace dos años atrás. Y en verdad es así, el denominado proceso de cambio es un flujo que se viene desarrollando desde la guerra del agua en el año 2000 y que tiene final abierto. Es cierto que existen diferentes posiciones de cómo encaminarlo, pero son diferencias de matices en cuanto a una misma intención liberadora. En tal sentido se podría decir que la unidad que sellaron el MAS- IPSP junto a la COB, representa una soldadura social estratégica para aislar a la derecha y enfrentar en mejores condiciones a los sectores concentrados de la economía.

Nota publicada en la Revista Malas Palabras

2014/07/12

Ofensiva boliviana por el mar

Desde que Bolivia perdiera la salida al mar como consecuencia de la Guerra del Pacífico, a fines del siglo XIX, sus gobernantes no han cejado en los esfuerzos diplomáticos y bilaterales para lograr su restitución.
En un continente desgajado y fragmentado, los diferendos limítrofes fueron moneda corriente. El chauvinismo emergente en países subordinados a diferentes imperios, no mostraba más que un grado de sumisión a los dictámenes de un amo externo. Hoy, cuando despunta un cierto regionalismo y la necesidad de amistad e integración entre las diferentes naciones latinoamericanas, los conflictos fronterizos debieran ser parte de un oscuro pasado, pero, más allá de los deseos, esto no se produce siempre de esa forma. Lo más lamentable es que la mayoría de los conflictos devienen de tiempos en los cuales las diferentes naciones se enfrentaban en guerras despiadadas. Resolver estas cuestiones hoy debiera ser parte de una voluntad de integración, con una mirada racional sobre la economía regional. El diferendo que enfrenta a Bolivia con Chile por la salida al mar, es producto de la denominada Guerra del Pacífico llevada a cabo en el S. XIX, y que tuviera algún matiz de resolución a partir del Tratado de 1904. El mismo considera que Bolivia tenga salida al mar, pero una salida que no es soberana.
En la Guerra del Pacífico, Bolivia perdió 120.000 kilómetros cuadrados y 400 kilómetros de costa, extensión territorial que reclama a Chile desde el siglo XIX. Según el especialista uruguayo Bernardo Quagliotti de Bellis, “la pérdida de la costa marítima como resultado de la guerra del Pacífico significó para Bolivia la baja y deterioro de su economía global (en aquellos años, minerales como el estaño, plata y otros estratégicos metales de su zona andina y, en la costa, los grandes depósitos de guano y salitre). Esa amputación territorial establecida por el vencedor de la guerra –Chile utilizó la política del ‘vencedor sobre el vencido’– cortó abruptamente la posibilidad a Bolivia de desarrollarse y articularse al mercado mundial al no contar con su antiguo puerto de Cobija, que Bolívar lo designara como límite con Chile, lo que le significaba distancia favorable y relativo bajo costo”.
En tal sentido, el gobierno boliviano presentó en abril de 2013 una demanda internacional contra Chile en la Corte de La Haya para obligar a este país a negociar una salida al Pacífico y el 15 de abril pasado Bolivia presentó su memoria ante la Corte Internacional.
Los días 14 y 15 de junio, como ya se señalara en estas páginas, se celebró en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, la Cumbre del G-77 + China. Allí, el presidente Evo Morales les obsequió a todos los mandatarios presentes elLibro del Mar, que es una obra del ex presidente Carlos Mesa (2003-05) que narra la historia del diferendo marítimo con Chile, desde el inicio del conflicto. El lunes siguiente a la cumbre, Evo dijo en el Palacio Quemado que “estamos reforzando nuestro servicio al exterior, gracias al esfuerzo y conocimientos del compañero Carlos Mesa, para seguir difundiendo la verdad sobre el tema del mar, la verdad sobre esta injusticia”. En dicho cónclave de mandatarios de los países emergentes resultó llamativa la ausencia de la presidenta chilena Michelle Bachelet. Las ausencias de los presidentes Juan Manuel Santos, de Colombia, y Dilma Rousseff, de Brasil, eran comprensibles. El día 15, el mandatario neogranadino se sometía a la segunda vuelta electoral, mientras que lo de Rousseff se explicaba por la reciente inauguración del Mundial de fútbol, que se lleva a cabo en ese país.
En un acto celebrado en Cochabamba, el 26 de junio Morales dijo que en la demanda presentada por su país contra Chile ante la Corte Penal Internacional de La Haya, no está en debate el tratado de 1904. “Pero si vemos el tratado (Chile), no se está cumpliendo; si hay inversión del Estado chileno en los puertos es para el sector privado, no para el pueblo chileno ni para el pueblo boliviano”, dijo en declaraciones que hizo circular la agencia oficial ABI. Esto, en respuesta a los dichos de la mandataria chilena, quien un día antes había dicho en una entrevista al diario español El País que “tenemos un tratado de 1904 que fijó con claridad los límites entre Chile y Bolivia. Y, por lo tanto, para nosotros ese tratado está vigente. Hemos cumplido todo lo que el tratado señalaba, que era que tuvieran acceso al mar efectivamente, no acceso soberano, pero acceso al mar en el uso de los puertos. No tengo ahora en mi cabeza la cifra de la cantidad de recursos que Chile gasta para dar cumplimiento al tratado de 1904, pero es enorme. Y seguiremos cumpliendo nuestra parte, pero creemos que tenemos que respetar el derecho internacional”.
Evo señaló al respecto que las autoridades chilenas “en vez de sumar su inversión, por qué no suman cuánto nos deben desde 1879, del Salar de Atacama y de la Mina de Cobre de Chuquicamata”, dijo. “Sería importante que ellos revisen los datos económicos, cuánta deuda económica tienen con Bolivia en 135 años, después de invadirnos y quitarnos la salida al mar”, manifestó en referencia a la Guerra del Pacífico en la que Bolivia y Perú se enfrentaron a Chile. Morales precisó que los argumentos de Chile tras la instauración de la demanda internacional en La Haya “no confundirán al pueblo boliviano ni al mundo”, y aseguró que el apoyo del pueblo chileno a la demanda marítima boliviana, alienta a su país. “Grupos de políticos con mentalidad capitalista e imperialista, con mentalidad expansionista, grupos de políticos y oligarquías que no le interesa la vida de los demás sino que piensan en pequeños grupos y seguirán tergiversando la verdad de la historia”, dijo.
El pasado 30 de junio, en ocasión de inaugurar el Encuentro Sindical Antiimperialista Internacional, Evo Morales, en su discurso le pidió a su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, que dé “lecciones” a Chile sobre la revisión de tratados “cuando hay derechos”, en alusión a la demanda marítima boliviana. Ese mismo día había trascendido que se iba a producir una reunión en Washington entre Obama y Bachelet.
“Yo quiero pedir desde acá al presidente Obama que dé lecciones, que cuando hay derechos no hay validez de tratados y se devuelve, como el Canal de Panamá ha sido devuelto por Estados Unidos al pueblo panameño”, sostuvo el gobernante boliviano.
Dijo Evo que en 1903, por medio de tratados, Panamá cedió a “perpetuidad” la propiedad de la vía a Estados Unidos pero, después de “muchas gestiones, campañas, después de la lucha del pueblo panameño”, Washington devolvió la obra a los centroamericanos.
Estados Unidos entregó el Canal a Panamá en diciembre de 1999, en cumplimiento de nuevos tratados firmados en 1977 por el general panameño Omar Torrijos y el entonces presidente estadounidense Jimmy Carter (1977-1981).
Evo suele citar este caso como un ejemplo de que los tratados internacionales se pueden revisar, informaba EFE a propósito del acuerdo firmado en 1904 entre Bolivia y Chile, documento que definió los tratados limítrofes tras la guerra del Pacífico en 1879.
Chile se apoya en el Tratado de 1904 para señalar que no tiene asuntos limítrofes pendientes con Bolivia, aunque el país del altiplano asegura que Santiago incumple con el documento. En tal sentido, el presidente de Bolivia insistió ese día que “los tratados no son intocables, los tratados se revisan cuando hay derechos”.
Con la demanda llevada a La Haya, el Gobierno de Evo Morales quiere que el tribunal internacional emita un fallo que obligue a Santiago a negociar en firme y de buena fe la centenaria reclamación boliviana, tras más de un siglo de diálogo sin resultados.
El presidente Morales insistió en que el reclamo será permanente, después de que la Cancillería de Chile llamara a la cónsul general de Bolivia en Santiago, Magdalena Cajías, para entregarle una nota de protesta oficial por la inclusión de parte de su territorio en la imagen del reloj que el gobierno de Bolivia les regaló a los representantes de 118 países que asistieron a la Cumbre del G77+China.
Evo Morales expresó estar convencido de que los organismos internacionales y los tribunales saben que “los derechos se resuelven respetando los tribunales (internacionales) y respetando el derecho, sobre todo, repasando la historia”.


Nota relacionada http://sur.infonews.com/notas/chile-no-da-el-brazo-torcer


2014/07/06

Antiimperialismo y mar para Bolivia

Sindicatos del mundo unidos. El Encuentro Internacional Sindical Antiimperialista que se realizó en Cochabamba remarcó la necesidad de formular nuevas tesis políticas para el movimiento obrero en su lucha por la liberación de los pueblos.
Bolivia parece haberse convertido en la sede internacional, de la resistencia de los pueblos del mundo a los dictámenes del poder global. Hace exactamente tres semanas, en Santa Cruz de la Sierra tuvo lugar la Cumbre del G-77 + China donde estuvo presente una gran cantidad de mandatarios de los principales países emergentes y periféricos. Poco más de dos semanas después, entre el lunes 30 de junio y el miércoles 2 de julio se realizó en Cochabamba un encuentro internacional, ya no de presidentes sino de centrales obreras del mundo, organizado por la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación Sindical Mundial (FSM) y con el auspicio del gobierno de Bolivia. El mitin de trabajadores, que llevó el nombre de “Encuentro Internacional Sindical Antiimperialista” fue inaugurado por el presidente de Bolivia Evo Morales Ayma, quien además es dirigente sindical campesino.
En agosto del año pasado, el secretario general de la FSM, el griego George Mavrikos, visitó a Morales en el Palacio Quemado y tras la reunión el dirigente sindical le expreso a los medios que la próxima cumbre iba a tener lugar en Bolivia. En ese momento, Mavrikos explicó que: “Convocamos en Bolivia porque es un país que por la realidad que vive es un país interesante”, agregando que “escogimos el 1 y 2 de julio porque en esos días fue atacado el avión del presidente Evo Morales a través de la Unión Europea y las fuerzas imperialistas”.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, informó antes de la realización de la cumbre que el Encuentro Sindical Internacional Antiimperialista es cofinanciado por la Federación Sindical Mundial, la Central Obrera Boliviana y el Gobierno, resaltando que el encuentro permitirá el fortalecimiento del sector sindical no sólo de Bolivia sino del mundo.
El lunes, el encuentro dio inicio con una multitudinaria marcha que partió desde la céntrica plaza cochabambina 14 de Septiembre hasta el Gran Hotel Cochabamba en dónde se realizo la presentación de la cumbre. Tras ese acto, las delegaciones obreras se dirigieron hacia la Casa Campestre en donde se trabajaría en comisiones durante los tres días que duró el evento.
En la inauguración del mitin Evo dijo que “ojalá que éste sea el espacio necesario para que los trabajadores del mundo tengan una nueva tesis política para liberar a los pueblos del mundo”, señalando a su vez que los trabajadores juegan un rol dinámico y efectivo en la lucha contra la política expoliadora e intervencionista del imperialismo. “Tenemos la enorme responsabilidad de no solamente plantearnos reivindicaciones para el sector trabajador, sino nuestra responsabilidad debe ser fundamentalmente cómo liberar a los pueblos del mundo”, dijo Evo y pidió fortalecer al movimiento mundial de trabajadores con el acompañamiento de los gobiernos progresistas y democráticos que hacen frente a las intervenciones políticas y militares del imperialismo.
El encuentro tuvo como matriz principal comenzar a construir una nueva tesis política a través de la independencia de la clase trabajadora mundial, construyendo a su vez la “unidad revolucionaria e internacional” de la clase, ya no solamente para sus propias reivindicaciones sectoriales, sino para avanzar en un programa que exprese a todos los sectores sociales oprimidos, y que a su vez esta unidad tenga una íntima relación con los diferentes gobiernos y movimientos progresistas, que como en Latinoamérica irrumpieron en los últimos años. La idea de una nueva tesis, para los organizadores, representa una suerte de ruptura y a la vez de continuidad con un pensamiento de lucha antiimperialista, que según ellos hoy debiera salir del mundo emergente, y superar a otro similar, pero que fue construido desde los países más desarrollados. Una de las principales acciones que se plantea desde el encuentro es la resistencia activa a los ajustes, en países en los cuales el neoliberalismo prosigue como paradigma dominante. Además, en la reunión plenaria realizada el martes, las cuatro mesas instaladas presentaron una serie de listados acordados mediante votos resolutivos, entre los cuales se denunció el proyecto de privatizar los recursos naturales por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, a través del denominado Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA, por sus siglas en inglés), que fuera develado meses atrás por WikiLeaks. El TISA afectará a 50 países y a un 68,2% del comercio mundial de servicios.
El secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Trujillo, enfatizó la importancia de “reafirmar la unidad internacional revolucionaria de los trabajadores del mundo”, como principal frente de lucha contra “los países imperialistas” que buscan privatizar los recursos naturales. Según Trujillo se debe crear una “resistencia internacional” contra el capitalismo, a través de la unificación ideológica de todos los trabajadores del mundo.
“La lucha sindical contra el capitalismo sólo puede tener como horizonte el socialismo”, se señaló en el documento final producido por las delegaciones de más de 22 países, haciendo hincapié en que la actual crisis del capitalismo es global, porque a diferencia de las anteriores, ésta es estructural ya que afecta al clima, la economía, producción, energía, agua instituciones, alimentos y valores. La fase superior del capitalismo es el imperialismo y el neoliberalismo –afirma el documento– “en cuanto a destrucción creativa y política antiobrera”, cuyas recetas continúan con el sometimiento a los pueblos del mundo, y por dicha razón se convoca a la “resistencia mundial de los trabajadores”.
Tras la finalización del evento, el gobierno de Bolivia informó el miércoles que difundirá la “Tesis Política Internacionalista”, aprobada en la Sesión Plenaria Conclusiva del Encuentro Sindical Internacional.
Mar para Bolivia. Podría suponerse que esta moción hubiera sido un reconocimiento para con los anfitriones, pero de hecho estuvo bastante fundamentada, dándose justo cuando el litigio por la salida al mar que viene sosteniendo el país del altiplano con Chile, es parte de la agenda diaria. Ya había sorprendido que en el inicio del encuentro, cuando el presidente Evo Morales ingresara al Hotel Cochabamba acompañado por el alcalde de esa ciudad, Edwin Castellanos, y el gobernador, Edmundo Novillo, la concurrencia se puso de pie y comenzó a corear y brindar su respaldo a la causa boliviana. Los presentes corearon “Mar para Bolivia” según informó ese día la agencia ABI.
El martes, Trujillo fue muy duro con respecto al gobierno chileno, afirmando que la presidenta Michelle Bachelet diciendo ser de izquierda, se contradice llevando una gran relación con el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, mostrando “su plena inclinación y sometimiento al imperio norteamericano”, dijo el dirigente minero ante los medios, y luego aseguró que “los trabajadores del mundo pediremos mar para Bolivia”. En la misma línea, el dirigente chileno Víctor Quijada, de la Unión Clasista de Trabajadores, expresó que “Chile se está convirtiendo en representante del imperio, y la resolución de este encuentro tiene que decir eso, que este representante del imperio le tiene que otorgar soberanía a Bolivia, le tiene que devolver el mar que injustamente le quitó” indicó Quijada, ratificando el “apoyo irrestricto” a la demanda boliviana de consolidar una salida soberana al mar. También dijo que la clase obrera chilena apoya la demanda marítima boliviana, porque el pueblo de Chile se siente identificado con el presidente Evo Morales. Por su parte, el lunes, en el inicio del encuentro, el secretario general de la FSM, George Mavrikos, dijo sobre la demanda marítima: “Estamos al tanto de su reivindicación” y por eso “nosotros como Federación Sindical Mundial vamos a abrir el debate con nuestros afiliados, amigos en la región, porque creemos que su reivindicación, ese derecho al mar es un derecho por la paz, un derecho justo”, señaló. El secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), Hugo Yasky, también presente en el encuentro, dijo el martes que entre el 15 y 20 de agosto próximos se realizará un encuentro de trabajadores en la Ciudad de Buenos Aires, con el propósito de “gritar” al mundo “Mar para Bolivia y Malvinas para Argentina”. Según Yasky, el encuentro será organizado en coordinación con la Central Obrera Bolivia y tendrá “como principal orador” al presidente Evo Morales. Tras concluir la reunión plenaria se aprobó el apoyo material y moral en la demanda marítima del Estado boliviano. También el apoyo a Argentina por el tema Malvinas.


2014/07/02

El Dragón, el Oso y Latinoamérica en el tablero multipolar

China y Rusia despuntan hoy en la región que históricamente fue el “patio trasero” de los Estados Unidos, tratando de ganar espacio. Este mes en Fortaleza, Brasil se realizará la sexta reunión del BRICS, en la que Argentina participará como invitada de Rusia, buscando un reacomodamiento de sus relaciones internacionales.

Desde los albores del Siglo XXI hasta hoy, la realidad latinoamericana cambió. Comenzó a darse un creciente grado de integración de los países de la región, y una autonomía considerable sobre el Consenso de Washington. Que se rompa con la estructural dependencia que aquejó al continente durante un prolongado tiempo no será fácil, pero hoy existen posibilidades concretas para hacerlo. Deberán confluir para eso, algunos elementos que van desde terminar con ser nada más que un reservorio de recursos naturales (el más grande del planeta) y exportar materias primas, con la construcción de fuerzas políticas que incluyan a las mayorías postergadas, principalmente a la clase trabajadora, y que éstas les den un empuje sustantivo a un cambio que priorice la industrialización necesaria, la resolución de la cuestión agraria y que se pueda dar vuelta la hegemonía semántica que imponen el Imperio, el capital monopolista y sus socios locales a través de los grandes medios de comunicación.
Si bien se considera que este empuje regional, tiene mucho que ver con el repliegue de los EE. UU. en su “patio trasero”, o con la fuerte iniciativa de algunos de los líderes latinoamericanos, poco considerada es una tercera opción, que no excluye a las dos anteriores. Es la incidencia en el continente de nuevos actores globales, potencias emergentes que se abren camino para desplazar a imperialismos en crisis, como son el yanqui y el europeo.
Si bien el acrónimo BRIC (Brasil, Rusia, China e India) data de 2001 fue en 2008 tras la crisis inmobiliaria que sufriera el Mundo Uno (EE. UU. y Europa) que este nuevo clúster económico emergiera con mayor fuerza, haciendo que sus países se recuperaran de la crisis de una forma desigual con respecto a los países capitalistas más desarrollados. Los BRICS que en 2011 sumaron a Sudáfrica están considerados, como el agrupamiento más importante de los mercados  emergentes, y según algunos cálculos como el que hace el grupo inversionista Goldman Sachs, en 2050 podrían llegar a ser las principales economías planetarias, si prosiguiera la actual tendencia. 
La incidencia de Brasil en la integración latinoamericana es decisiva, ya que el gigante suramericano es hoy, la sexta economía mundial. Si la integración debiera ser igualitaria, la presencia casi hegemónica de Brasil ya resulta un obstáculo, aunque sí un contrapeso necesario para contrarrestar la hegemonía yanqui.
En su conjunto, estos países representan el 25% del Producto Bruto Mundial, 43% de la población de todo el planeta, y movilizan el 20% de la inversión en todo el mundo.
Para la sexta reunión de los países socios, este 15 de julio en Fortaleza, Brasil, la Argentina fue invitada especialmente por Rusia. Si bien es cierto que los BRICS suelen invitar a países emergentes cercanos al lugar donde se realiza su cumbre, las recientes confirmaciones del potencial y la capacidad energética del yacimiento no convencional Vaca Muerta, no parecen ser elementos como para dejar de lado. Al mismo tiempo, la participación llegó en los días en que nuestro país pagaba las cuentas con el Club de Paris y busca una salida a la disputa con los fondos buitres.

Del soviet y la comuna a la economía de mercado.

Las dos grandes revoluciones socialistas producidas en el Siglo XX, tanto la soviética como la china no prosperaron en el tiempo, tal vez por la falta de una conducción estratégica adecuada, pero sobre todo, porque no pudieron revertir y transformar las tendencias capitalistas, que en el propio seno de sus sociedades terminó por fagocitarse la revolucionarización de las relaciones de producción. Cuando en 1991 se desarticuló a la ex Unión Soviética, ya había habido en esa federación señales muy claras de que el capitalismo retornaba. En China aún se conserva un régimen que dice ser comunista, pero desde fines de la década del setenta, cuando falleciera el legendario líder Mao Tse- tung, la República Popular China emprendió un viraje hacia la economía de mercado. La construcción de una sociedad socialista no es un resultado inevitable de la historia, sino una formación sujeta a la lucha entre el capital y el trabajo, una lucha que si no se lleva adelante con la mayor precisión posible se corre el riesgo de retroceder. Pero lo cierto es que tanto en Rusia como en China -si bien hoy ganó el capital-, de ser ambas sociedades económicamente atrasadas, pasaron a ser economías capitalistas avanzadas. Sin que hubiera pasado una revolución por ambas que destrabase las fuerzas productivas, eso hubiera sido imposible.  China es la segunda economía mundial, mientras que Rusia en 2102 fue la novena según la lista que elabora el Fondo Monetario Internacional (FMI). Hoy esas dos economías buscan pista en el mercado global, y Latinoamérica resulta de lo más atractivo que tienen a su vista.
Según escribiera en diciembre del año pasado, el periodista mexicano Luis Hernández Navarro, columnista del diario La JornadaLa actual bonanza económica de América Latina está estrechamente asociada a la entrada de China en el hemisferio. El dragón asiático es un voraz consumidor de los alimentos, minerales y metales, y combustibles que se producen en la región. La inversión de ese país fue central en permitirle al área enfrentar sin grandes descalabros la recesión económica de 2009”. Según precisaba Hernández, las inversiones chinas pasaron de 15 mil millones de dólares en 2000 a 200 mil en 2102, mientras que se prevé que para 2017 podrían ascender a 400 mil. Para no ir muy lejos, nuestro país que en la actualidad tiene como base principal de la economía la exportación de soja, tiene al gigante asiático como su principal comprador. La dependencia de la región con respecto al dragón asiático se traduce hoy en que de cada 1 % que crece el PIB en China, eso repercute en un crecimiento de 0,4 en nuestras tierras, y que por cada 10 % que crece la economía china, hace que Latinoamérica incremente en un 25 % sus exportaciones.
El caso de Rusia es algo diferente, pero su incidencia también es superlativa, en ámbitos en los cuales no hay yuxtaposición con respecto a su gran socio asiático. Si en el cuarteto que conforman Brasil, Rusia, India y China, existe una sintonía, esta es según analistas internacionales el hecho de haber dividido bien sus roles. Tanto Rusia como Brasil, son más exportadores de materias primas, mientras que India y China privilegian la producción manufacturada. Pero si hay un elemento distintivo del oso euroasiático, es que es un gran productor de armamentos y hoy tiene consolidado en esa materia un cierto mercado regional. Desde 1999 a 2008 Rusia intensificó su venta de armamentos a la región en un 900 %, sin condicionar esto a diferencias políticas como lo hace EE. UU. En 2008 la flota rusa llegó a Venezuela para realizar junto a las fuerzas armadas de ese país maniobras militares conjuntas, incluido el vuelo de bombarderos en el mar Caribe.
En 2010 el por entonces presidente ruso Dmitri Medvédev, en visita a Buenos Aires declaró que nadie debe preocuparse por la intensificación de las relaciones entre Moscú y América Latina. "Espero que no molesta a nadie, y si le molesta, no nos importa", le dijo Medvédev a los medios, al responder si su visita a Argentina provocaría recelos en  EEUU, indicando que el mundo es global y nadie tiene el monopolio de la verdad.

Ventajas y peligros

 Si las armas que llegan de Rusia a la región permiten que los países afiancen sus soberanías, y si los capitales y la tecnología que China va introduciendo permiten que las economías primarias, vayan en el sentido de la industrialización, todo sería muy loable. El problema radica en si los dos gigantes euroasiáticos están dispuestos a que Latinoamérica se desarrolle plenamente o sólo consideran a nuestras tierras como base de maniobras de sus políticas expansivas, ante el reflujo estadounidense. La ayuda a economías como las de Ecuador y Bolivia parecieran alentar en el buen sentido, pero la reprimarización que se da en Brasil, Argentina o Venezuela, pareciera ir en sentido contrario. De todas formas, mientras el águila del Norte, no esté completamente vencida, tanto el dragón como el oso, juegan su partido en la patria que alguna vez soñaron independiente y soberana Martí, Bolívar y San Martín.


Publicada originalmente en Mascaró de julio de 2014