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2020/04/24

El viejo truco de inventar enemigos- Estados Unidos le apunta a China


Mientras la catástrofe sanitaria se cobra muertes sin pausa en los Estados Unidos, Donald Trump acusa a China de causar la pandemia de Covid-19. A mismo tiempo, la mayoría de los países que prefirieron preservar la economía por encima de la salud debieron dar marcha atrás.


Ante la irrupción de la pandemia provocada por el nuevo coronavirus no todos los países reaccionaron de idéntica forma. Algunos gobiernos la subestimaron, otros privilegiaron la economía, también ambas se combinaron y por qué no decir que la primera respuesta no fue más que la excusa para no enfriar a la segunda.  De todas maneras, habría que señalar que el razonamiento por el cual la economía no podía detenerse resulta en sí una verdadera falacia.
Ningún país que desde un principio abrió sus fronteras indiscriminadamente a la entrada del virus pudo sostener esa política de forma permanente. Por el contrario después de sufrir consecuencias sanitarias desmesuradas tuvieron que dar marcha atrás y obligarse a las cuarentenas y el aislamiento social para evitar la propagación de una crisis que se torne insuperable. No hubo ningún crecimiento económico y vale resaltar que, pasada la pandemia, recuperarse en ese rubro les será mucho más engorroso que en los países que sí tomaron medidas al respecto.
Hoy se escucha –principalmente a través de los medios- el planteo de la oposición salud- economía que a consideración de quien escribe habría que poner entre signos de interrogación. No se trata del simple planteo de sostener la salud sino con mucha fuerza decir que es la vida la que está en riesgo y sobre todo señalar también con fuerza que no existe economía al margen de la vida humana. Pareciera una obviedad pero ante tanta propaganda ideológica acerca de los beneficios de los flujos financieros no resulta raro olvidarlo.
Los especuladores y los mercaderes creyeron que a pesar de todo podían seguir haciendo caja, pero cuando eso no pudo seguir sosteniéndose comenzaron a idear nuevos artilugios. También los políticos y gobernantes que toda su labor la destinan para beneficiar a aquellos. No está de más señalar que no pocas veces cumplen ambas funciones en simultáneo, haciendo de la política la prosecución de los negocios por otros medios.
Si se tiene en cuenta que los EEUU son la nación que defiende a ultranza la ideología de la libertad empresarial en detrimento de las funciones del Estado y que los sistemas de salud se encuentran todos privatizados, no resulta nada sorprendente el hecho de la propagación desmedida de la pandemia. Las noticias que llegan desde allí señalan la confección de fosas comunes o camiones de carga para trasladar cuantiosos cadáveres mostrando imágenes de una sociedad casi en descomposición. Era previsible que eso sucediera en un país en donde el “sálvese quien pueda” es una de las frases principales que estructuran su cultura dominante. Pero más allá de ese rasgo general, la actitud puesta en marcha por el presidente Donald Trump acrecentó mucho más el estado de crisis. En principio minimizando la enfermedad y luego relajando cualquier política preventiva dejando cualquier iniciativa en manos de los diferentes gobernadores o alcaldes, sin realizar ninguna centralización ni unificación de criterios y acciones para contrarrestar los efectos negativos en el conjunto de la sociedad americana.
Contando ya EEUU con el número más elevado de muertos por causa del nuevo coronavirus, la ocurrencia de los republicanos pareciera ser culpar a China por los efectos nocivos.
El pasado viernes 17 de abril el senador oficialista Josh Hawley presentó un proyecto de ley por el cual las víctimas del Covid-19 del país norteño puedan demandar directamente al Partido Comunista de China como principal responsable de la propagación de la pandemia a nivel mundial. Según sostiene esta propuesta los funcionarios del partido gobernante del país asiático deberán comparecer en los tribunales estadounidenses y además un grupo de trabajo del Departamento de Estado tendrá las atribuciones de poder investigar en la misma China las falencias ocurridas cuando la irrupción de la enfermedad en Wuhan.
En una acción sincronizada un prestigioso bufete de abogados de Florida ya presentó una demanda contra el gigante asiático, esperando la sanción de la ley para poder llevarla adelante sin ninguna traba. Para que esto sea posible China deberá perder su inmunidad soberana como sucedió en 2016 cuando el Congreso de los EEUU aprobó la Ley de Justicia contra los promotores de actos terroristas que permitió a las víctimas y sobrevivientes demandar a Arabia Saudí por complicidad en los ataques del 11 de septiembre.
Este proyecto contempla además una variedad de recursos que EEUU podría emplear para profundizar su guerra comercial contra China. Estar pendiente de cualquier artilugio para poder sacar ventajas y obviar las propias falencias. Se sumaron además diversos corifeos aliados de la superpotencia desplegados por el mundo para acompañar la iniciativa.
La respuesta china no se hizo esperar y el lunes 20 el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante asiático, Geng Shuang contestó diversas preguntas relacionadas a la prensa internacional. El periodista de la CNN se refirió explícitamente a la presentación del proyecto de ley de los republicanos al igual que de algunas declaraciones del presidente Trump sobre la idea de investigar en China el surgimiento del Covid-19 y sobre las posibles consecuencias que podría enfrentar este país si resultase “conscientemente responsable” de la irrupción del nuevo coronavirus.
Al respecto Geng dijo: “Ante las grandes crisis de salud pública y las enfermedades infecciosas, la comunidad internacional debe ser solidaria y trabajar unida, no recurrir a acusaciones mutuas o exigir represalias y rendición de cuentas”.
El funcionario chino no tuvo escrúpulos en decir a su vez  si “¿Alguien le pidió a Estados Unidos que ofreciera compensaciones por la gripe H1N1 2009, que se diagnosticó por primera vez antes de estallar a gran escala en los Estados Unidos y luego se extendió a 214 países y regiones, matando a casi 200 mil personas?,” agregando que: “El SIDA se informó por primera vez en los EEUU, en la década de 1980 y luego se extendió por todo el mundo, causando innumerables sufrimientos a innumerables víctimas. ¿Alguien se presentó y le pidió a los Estados Unidos que rindan cuentas? Además, Kishore Mahbubani, profesor de la Universidad Nacional de Singapur, dijo en una entrevista el otro día que la crisis financiera en los Estados Unidos provocada por el colapso de Lehman Brothers en 2008 se convirtió en una crisis financiera global. ¿Alguien le pidió a los Estados Unidos que tomara las consecuencias?”.
“Estados Unidos debe entender que su enemigo es el virus, no China” agregó Geng Suang y afirmó que “La comunidad internacional solo puede vencer al virus uniéndose. Atacar y desacreditar a otros países no salvará el tiempo y las vidas perdidas. Esperamos que aquellos del lado estadounidense respeten los hechos, la ciencia y el consenso internacional, dejen de atacar y culpar a China por nada, dejen de hacer comentarios irresponsables y se concentren en combatir la epidemia en casa y promover la cooperación internacional”.


2014/07/02

El Dragón, el Oso y Latinoamérica en el tablero multipolar

China y Rusia despuntan hoy en la región que históricamente fue el “patio trasero” de los Estados Unidos, tratando de ganar espacio. Este mes en Fortaleza, Brasil se realizará la sexta reunión del BRICS, en la que Argentina participará como invitada de Rusia, buscando un reacomodamiento de sus relaciones internacionales.

Desde los albores del Siglo XXI hasta hoy, la realidad latinoamericana cambió. Comenzó a darse un creciente grado de integración de los países de la región, y una autonomía considerable sobre el Consenso de Washington. Que se rompa con la estructural dependencia que aquejó al continente durante un prolongado tiempo no será fácil, pero hoy existen posibilidades concretas para hacerlo. Deberán confluir para eso, algunos elementos que van desde terminar con ser nada más que un reservorio de recursos naturales (el más grande del planeta) y exportar materias primas, con la construcción de fuerzas políticas que incluyan a las mayorías postergadas, principalmente a la clase trabajadora, y que éstas les den un empuje sustantivo a un cambio que priorice la industrialización necesaria, la resolución de la cuestión agraria y que se pueda dar vuelta la hegemonía semántica que imponen el Imperio, el capital monopolista y sus socios locales a través de los grandes medios de comunicación.
Si bien se considera que este empuje regional, tiene mucho que ver con el repliegue de los EE. UU. en su “patio trasero”, o con la fuerte iniciativa de algunos de los líderes latinoamericanos, poco considerada es una tercera opción, que no excluye a las dos anteriores. Es la incidencia en el continente de nuevos actores globales, potencias emergentes que se abren camino para desplazar a imperialismos en crisis, como son el yanqui y el europeo.
Si bien el acrónimo BRIC (Brasil, Rusia, China e India) data de 2001 fue en 2008 tras la crisis inmobiliaria que sufriera el Mundo Uno (EE. UU. y Europa) que este nuevo clúster económico emergiera con mayor fuerza, haciendo que sus países se recuperaran de la crisis de una forma desigual con respecto a los países capitalistas más desarrollados. Los BRICS que en 2011 sumaron a Sudáfrica están considerados, como el agrupamiento más importante de los mercados  emergentes, y según algunos cálculos como el que hace el grupo inversionista Goldman Sachs, en 2050 podrían llegar a ser las principales economías planetarias, si prosiguiera la actual tendencia. 
La incidencia de Brasil en la integración latinoamericana es decisiva, ya que el gigante suramericano es hoy, la sexta economía mundial. Si la integración debiera ser igualitaria, la presencia casi hegemónica de Brasil ya resulta un obstáculo, aunque sí un contrapeso necesario para contrarrestar la hegemonía yanqui.
En su conjunto, estos países representan el 25% del Producto Bruto Mundial, 43% de la población de todo el planeta, y movilizan el 20% de la inversión en todo el mundo.
Para la sexta reunión de los países socios, este 15 de julio en Fortaleza, Brasil, la Argentina fue invitada especialmente por Rusia. Si bien es cierto que los BRICS suelen invitar a países emergentes cercanos al lugar donde se realiza su cumbre, las recientes confirmaciones del potencial y la capacidad energética del yacimiento no convencional Vaca Muerta, no parecen ser elementos como para dejar de lado. Al mismo tiempo, la participación llegó en los días en que nuestro país pagaba las cuentas con el Club de Paris y busca una salida a la disputa con los fondos buitres.

Del soviet y la comuna a la economía de mercado.

Las dos grandes revoluciones socialistas producidas en el Siglo XX, tanto la soviética como la china no prosperaron en el tiempo, tal vez por la falta de una conducción estratégica adecuada, pero sobre todo, porque no pudieron revertir y transformar las tendencias capitalistas, que en el propio seno de sus sociedades terminó por fagocitarse la revolucionarización de las relaciones de producción. Cuando en 1991 se desarticuló a la ex Unión Soviética, ya había habido en esa federación señales muy claras de que el capitalismo retornaba. En China aún se conserva un régimen que dice ser comunista, pero desde fines de la década del setenta, cuando falleciera el legendario líder Mao Tse- tung, la República Popular China emprendió un viraje hacia la economía de mercado. La construcción de una sociedad socialista no es un resultado inevitable de la historia, sino una formación sujeta a la lucha entre el capital y el trabajo, una lucha que si no se lleva adelante con la mayor precisión posible se corre el riesgo de retroceder. Pero lo cierto es que tanto en Rusia como en China -si bien hoy ganó el capital-, de ser ambas sociedades económicamente atrasadas, pasaron a ser economías capitalistas avanzadas. Sin que hubiera pasado una revolución por ambas que destrabase las fuerzas productivas, eso hubiera sido imposible.  China es la segunda economía mundial, mientras que Rusia en 2102 fue la novena según la lista que elabora el Fondo Monetario Internacional (FMI). Hoy esas dos economías buscan pista en el mercado global, y Latinoamérica resulta de lo más atractivo que tienen a su vista.
Según escribiera en diciembre del año pasado, el periodista mexicano Luis Hernández Navarro, columnista del diario La JornadaLa actual bonanza económica de América Latina está estrechamente asociada a la entrada de China en el hemisferio. El dragón asiático es un voraz consumidor de los alimentos, minerales y metales, y combustibles que se producen en la región. La inversión de ese país fue central en permitirle al área enfrentar sin grandes descalabros la recesión económica de 2009”. Según precisaba Hernández, las inversiones chinas pasaron de 15 mil millones de dólares en 2000 a 200 mil en 2102, mientras que se prevé que para 2017 podrían ascender a 400 mil. Para no ir muy lejos, nuestro país que en la actualidad tiene como base principal de la economía la exportación de soja, tiene al gigante asiático como su principal comprador. La dependencia de la región con respecto al dragón asiático se traduce hoy en que de cada 1 % que crece el PIB en China, eso repercute en un crecimiento de 0,4 en nuestras tierras, y que por cada 10 % que crece la economía china, hace que Latinoamérica incremente en un 25 % sus exportaciones.
El caso de Rusia es algo diferente, pero su incidencia también es superlativa, en ámbitos en los cuales no hay yuxtaposición con respecto a su gran socio asiático. Si en el cuarteto que conforman Brasil, Rusia, India y China, existe una sintonía, esta es según analistas internacionales el hecho de haber dividido bien sus roles. Tanto Rusia como Brasil, son más exportadores de materias primas, mientras que India y China privilegian la producción manufacturada. Pero si hay un elemento distintivo del oso euroasiático, es que es un gran productor de armamentos y hoy tiene consolidado en esa materia un cierto mercado regional. Desde 1999 a 2008 Rusia intensificó su venta de armamentos a la región en un 900 %, sin condicionar esto a diferencias políticas como lo hace EE. UU. En 2008 la flota rusa llegó a Venezuela para realizar junto a las fuerzas armadas de ese país maniobras militares conjuntas, incluido el vuelo de bombarderos en el mar Caribe.
En 2010 el por entonces presidente ruso Dmitri Medvédev, en visita a Buenos Aires declaró que nadie debe preocuparse por la intensificación de las relaciones entre Moscú y América Latina. "Espero que no molesta a nadie, y si le molesta, no nos importa", le dijo Medvédev a los medios, al responder si su visita a Argentina provocaría recelos en  EEUU, indicando que el mundo es global y nadie tiene el monopolio de la verdad.

Ventajas y peligros

 Si las armas que llegan de Rusia a la región permiten que los países afiancen sus soberanías, y si los capitales y la tecnología que China va introduciendo permiten que las economías primarias, vayan en el sentido de la industrialización, todo sería muy loable. El problema radica en si los dos gigantes euroasiáticos están dispuestos a que Latinoamérica se desarrolle plenamente o sólo consideran a nuestras tierras como base de maniobras de sus políticas expansivas, ante el reflujo estadounidense. La ayuda a economías como las de Ecuador y Bolivia parecieran alentar en el buen sentido, pero la reprimarización que se da en Brasil, Argentina o Venezuela, pareciera ir en sentido contrario. De todas formas, mientras el águila del Norte, no esté completamente vencida, tanto el dragón como el oso, juegan su partido en la patria que alguna vez soñaron independiente y soberana Martí, Bolívar y San Martín.


Publicada originalmente en Mascaró de julio de 2014 

2014/06/22

Cumbre del G-77 + China- Hacia un nuevo orden mundial

Declaración. La cumbre expresó su apoyo a la Argentina
en relación al conflicto por la deuda.
La cumbre del G-77 más China reafirmó principios de cooperación, solidaridad y desarrollo sustentable.
Aunque la mirada de los grandes medios del planeta se encuentre focalizada desde hace varios días en el Mundial de Fútbol que se lleva a cabo en Brasil, el pasado fin de semana, hubo otro evento internacional que no es posible soslayar. Esta vez no de índole deportiva, pero sí de gran trascendencia política para una gran cantidad de países del globo. Realizada en Bolivia, la denominada Cumbre del G-77 + China concentró en la ciudad oriental de Santa Cruz a los principales mandatarios de los países emergentes. El encuentro se inició el sábado 14 y culminó al otro día, justo cuando el Grupo de los 77 países cumplía sus 50 años de existencia. El mismo tuvo su momento fundacional el 15 de junio de 1964. Hoy se nuclean en el grupo, unos 133 países, pero a pesar de ello se decidió mantener el nombre original.
A principios de este año, el presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, asumió la presidencia pro témpore de la organización proponiéndose realizar el encuentro por el 50º Aniversario. El mandatario calificó en enero de “histórico, inédito, una buena imagen para todos los bolivianos”, el hecho de presidir en 2014 al grupo conformado por 133 países del G-77 más China, período en el que el gobierno boliviano se preparó para jugar un rol protagónico en ese escenario multilateral para debatir la agenda de desarrollo post-2015, que intenta delinear nuevos objetivos y metas sociales, económicas y medioambientales.
El conglomerado de países nucleados en el G-77 son en casi su totalidad, los ubicados en el hemisferio Sur, y los más perjudicados por la división internacional del trabajo. Si bien el reducido Grupo de los 7 que integra a los países más poderosos del planeta (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), siempre tuvo la mayor incidencia en el tablero global, hay algunos hechos que en la actualidad, lo hacen tornar algo más frágil e inestable. La crisis europea es una de esas razones, pero la reciente expulsión de la Federación Rusa, tras los hechos sucedidos en Ucrania, le da al gigante euroasiático la libertad de inclinarse hacia otros conglomerados. De hecho, eso ya viene sucediendo con la conformación del clúster denominado Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que nuclea a las principales economías emergentes. Con la adhesión de China al G-77, la única nación que no está en el bloque es precisamente Rusia. Ya Evo Morales había dicho antes de la realización de la cumbre, que Rusia debía integrarse. Lo volvió a repetir en Santa Cruz el pasado domingo.
Si bien desde su creación en 1964 bajo la tutela de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el G-77 se inscribió en un supuesto escenario considerado como en “vía de desarrollo”, la tendencia de la economía mundial, caracterizada por el desarrollo desigual, siempre le fue desfavorable, y el supuesto “desarrollo” una simple quimera. Pero hoy, la crisis del mundo occidental hace de lo desigual del desarrollo que éste tenga una oportunidad inigualable en la periferia. La existencia de los mencionados Brics es una muestra de ello.
El G-77 se conformó hace 50 años tras culminar la primera Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés). Ése era el tiempo en que se habían puesto de moda las ideas desarrollistas, y cuando Estados Unidos había ideado para su patio trasero la denominada Alianza para el Progreso. Esa misma que Ernesto Guevara denunció en Punta del Este en 1961, como una estratagema que apuntaba contra Cuba. Pero el tiempo transcurrió y hoy resulta posible hacer del G77 una herramienta muy diferente de lo para que fue pensada en sus inicios. Lo cierto es que hoy, según precisan algunos analistas, los 20 países que más crecen en el mundo son parte del G-77, y en los próximos años más del 60% del Producto Interno Bruto (PIB) planetario será generado por la organización de los países del Sur.
Antes de la cumbre, el gobierno boliviano organizó el sábado 14 un multitudinario encuentro de movimientos sociales e indígenas en un estadio colmado con unas 30.000 personas. Allí estuvieron presentes además de Evo Morales, los mandatarios Nicolás Maduro, de Venezuela; Raúl Castro, de Cuba, y Rafael Correa de Ecuador. También el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, fue parte de ese encuentro masivo, que significó un apoyo explícito al mandatario venezolano ante la crisis que afecta a su país.
“Por una hermandad planetaria de los pueblos.” Ese sábado por la noche, el presidente Evo Morales se mostró como el gran anfitrión de la cumbre. En el discurso de inauguración del encuentro, el mandatario del altiplano hizo hincapié en varias aristas de lo que debiera ser la humanidad y el planeta en el tiempo que viene. Pero principalmente orientó su discurso hacia lo que en Bolivia (también en Ecuador y otros pueblos andinos) se conoce como el Buen Vivir. No fue casual la designación de Evo al frente del gran conglomerado de naciones emergentes, justo cuando la misma estaba por cumplir medio siglo de vida. La prédica del mandatario aymara sobre el Buen Vivir en las diferentes asambleas de la ONU, hicieron que recayera sobre él tamaña responsabilidad. El secretario general de las Naciones Unidas, el surcoreano Ban Ki-moon nunca dejó de resaltarlo, siendo éste uno de los referentes mundiales más importantes que estuvieron presentes el pasado fin de semana en Santa Cruz de la Sierra.
Haciendo un raconto histórico, Evo señaló que: “A lo largo de estos 50 años, los países trascendieron en sus planteamientos impulsando resoluciones en Naciones Unidas y acciones comunes favorables al desarrollo sustentado en la cooperación Sur-Sur, a un nuevo orden económico mundial, a la responsabilidad sobre el cambio climático y a las relaciones económicas en el marco de tratamientos preferenciales”.
Sin embargo, dijo el mandatario que “pese a todos los esfuerzos y luchas por la igualdad y justicia de los pueblos del mundo, las jerarquías y desigualdades planetarias se han incrementado”, ya que “hoy 10 países del mundo controlan el 40% de la riqueza de todo el planeta; 15 empresas transnacionales controlan el 50% de la producción mundial”, dijo, agregando que “hoy, como hace 100 años a nombre del libre mercado y de la democracia, un puñado de potencias imperiales invade países, bloquea el comercio, impone precios al resto del mundo, asfixia economías nacionales, conspira contra gobiernos progresistas y recurre al espionaje contra los habitantes del planeta”. Tras realizar un exhaustivo diagnóstico de qué pasa en el mundo, Evo propuso que “necesitamos construir una visión distinta del desarrollo occidental capitalista, transitando desde el paradigma del Desarrollo Sostenible al paradigma del Desarrollo Integral para Vivir Bien, que busca no sólo el equilibrio entre los seres humanos, sino el equilibrio y la armonía con nuestra Madre Tierra” ya que “ningún desarrollo es sustentable si la producción destruye la Madre Tierra, ya que es la fuente de la vida y nuestra existencia. Ninguna economía es duradera si produce desigualdades y exclusiones”, por lo cual “ningún progreso es justo y deseable si el bienestar de unos es a costa de la explotación y la miseria de otros”. “Hoy otro mundo no sólo es posible sino que es imprescindible”, dijo aseverando que “hoy otro mundo es imprescindible porque si no, no habrá ningún mundo posible”.
La “Declaración de Santa Cruz de la Sierra”. Tras la intervención en la Cumbre de los diferentes mandatarios, primeros ministros y embajadores presentes se acordó la declaración conjunta con el nombre de “Hacia un Nuevo Orden Mundial para Vivir Bien”. La declaración hace hincapié en el problema de la desigualdad, situación que se agrava por patrones de consumo y producción insostenibles en los países desarrollados.
Los principales puntos acordados por los diferentes países del G-77 son: la ratificación de los principios de unidad, complementariedad y solidaridad; la construcción de un nuevo orden mundial que pretenda restablecer un sistema más justo y democrático que beneficie a los pueblos.
A sugerencia de Argentina, se reiteró la importancia de no permitir que los “fondos buitre” paralicen la reestructuración de la deuda externa de los países, como también se recalcó la necesidad de contar con un sistema de calificación más transparente; condenando el espionaje.
A su vez, la recuperación de los recursos naturales, la consideración de los servicios básicos como derechos humanos y los derechos de la Madre Tierra son otras propuestas de fondo que han sido asumidas por los miembros del G-77.
Por otra parte, el mandatario boliviano Evo Morales también destacó que los países hayan aceptado el concepto del Vivir Bien, propuesto por Bolivia, como un modelo de desarrollo.
Otro concepto incluido en el documento es el del Ama Sua, Ama Llulla, Ama Quella (No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo), como guía de comportamiento ético de los gobiernos. Un concepto que además está integrado a la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia.
Además, la Cumbre se expidió a favor de la Argentina en cuanto a la negociación con los “fondos buitre” y en torno de la cuestión de las Islas Malvinas. También el apoyo al presidente de Venezuela Nicolás Maduro ante la crisis que está padeciendo ese país, y expresando solidaridad con las problemáticas de Cuba y Siria.
Salvo la ausencia de tres mandatarios latinoamericanos, todos los demás estuvieron presentes en Santa Cruz. La presidenta Dilma Rousseff, de Brasil; la chilena, Michelle Bachelet, y el colombiano, Juan Manuel Santos, que justo ese mismo día era reelegido en la segunda vuelta electoral.
Repercusiones. Según informara la Agencia Boliviana de Información (ABI), la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, dijo tras la realización del encuentro que una de la contribuciones más importantes de la realización de la Cumbre del G-77 más China en Bolivia fue que los países se enfocaron en combatir la pobreza y desigualdad en el mundo. “Esta cumbre para la región tiene la gran importancia de que además de enfocarse en el combate a la pobreza está enfocada a la desigualdad, realmente ponerle solución a la desigualdad y hacerlo de una manera distinta en términos de soberanía, de autonomía, utilizando nuestra propia fuerza”, dijo, agregando que “nosotros necesitamos en América latina y el Caribe, no depender sólo de materias primas o de exportación, debemos pasar a una etapa donde haya diversificación de la matriz productiva”, sostuvo. Asimismo, Bárcena resaltó la inclusión de la igualdad de género en ese proyecto de declaración e indicó que ese tema no sólo debe pasar por el acceso a medios, sino en función a los derechos.
Por su parte, el vicepresidente de la Asamblea Popular de China, Chen Zhu, pidió la unión de todos los países miembro del bloque multilateral, para encarnar una posición común en la agenda de desarrollo post-2015. Citado por ABI, dijo que “nuestro grupo del G-77 debe constituir la agencia de desarrollo post-2015, para conformar una posición única y común, insistiendo en los objetivos de la reducción de la pobreza y la realización de desarrollo”, y urgió que sólo como grupo colectivo se escucharán las voces del sur emergente.
El secretario general de la ONU Ban Ki-moon subrayó que “el G77 ha sido un centro de un diálogo bilateral que ha fomentado consensos mundiales sobre temas sumamente importantes; incluso sobre algunos políticos. En este sentido, la presidencia de Bolivia del G-77 bajo el liderazgo del presidente Evo Morales, en representación de todos los países latinoamericanos, es crucialmente importante para dar forma a la agenda más allá de 2015 y para acelerar el cumplimiento de las metas del milenio y para facilitar la adaptación del mundo al cambio climático”, dijo el diplomático surcoreano, y anticipó que en septiembre convocará a una cumbre sobre el cambio climático, en la cual el presidente Evo Morales deberá asistir como presidente pro témpore del G-77.
Evo, con apoyo interno para la Cumbre.
Para la realización de la Cumbre que celebró los 50 años del G-77, Bolivia invirtió unos 80,4 millones de dólares. El presidente Evo Morales coordinó personalmente la organización de la cumbre y realizó viajes al exterior para invitar a otros mandatarios. Incluso en calidad de presidente pro témpore del organismo, Evo se hizo presente a fines de mayo, en la apertura de la XVII reunión ministerial del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), realizada en Argelia. Allí el mandatario realizó invitaciones para que los diferentes presidentes de esos países acudan a la cita prevista en ocasión de los 50 años del G77. “Una de las tareas, misiones que tenemos como presidente, cancillería, ministerios, inclusive con el apoyo de hermanos presidentes que tienen mucha confianza en nuestro gobierno, invitar y garantizar la presencia de la mayor cantidad de presidentes a la Cumbre G-77”, señaló el mandatario andino en aquella oportunidad.
Lo importante de la organización de la cumbre del G-77 más China, es que el mandatario boliviano logró aunar un trabajo conjunto con el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, y el alcalde Percy Fernández Áñez que son parte de la oposición. Se hicieron mejoras en dos aeropuertos de Santa Cruz, se compraron helicópteros y se construyó una carretera.
En mayo, cuando Evo visitó Santa Cruz para ver las obras que se estaban realizando para la Cumbre dijo: “Quisiéramos que haya una cumbre en todos los departamentos para que las obras avancen como en Santa Cruz”, valorando además la coordinación y trabajo conjunto de autoridades nacionales y locales comprometidas con la cumbre del G-77, cuya realización puso en la mira del mundo a Bolivia y en particular a Santa Cruz de la Sierra.
Uno de los problemas a los que el gobierno prestó mucha atención fue al de la seguridad de los asistentes. En tal sentido, la Policía boliviana dispuso de 12 helicópteros, una avioneta, cámaras de vigilancia y 50 vehículos especiales para el desplazamiento de los miembros del G-77. El ministro de Gobierno, Carlos Romero, precisó que el presupuesto se utilizó en la compra de helicópteros, vehículos, motocicletas, cámaras de video e implementos policiales. También había confirmado que 4.000 uniformados se harían cargo del patrullaje de la ciudad más poblada de Bolivia con apoyo de la Fuerza Aérea Boliviana.
“Cuando todos (gobernador, alcalde y Gobierno) trabajamos en forma conjunta, se pueden realizar eventos como la Cumbre del G-77”, había señalado Evo Morales antes de iniciarse el evento. Por su parte, el embajador boliviano ante la ONU, Reymi Ferreira, explicó que también se iba a cubrir el gasto de cada mandatario y de tres de sus acompañantes, tal como ocurre en otros eventos internacionales.
“Bolivia es un país que ofrece hospitalidad a todos los visitantes, por eso se pagan todos los gastos de nuestros invitados. La cumbre del G-77 es el evento diplomático más importante del año”, dijo el embajador Ferreira.


2013/03/06

Estados Unidos, Rusia y China. Tres miradas sobre una muerte


“En este momento de desafío tras la muerte del presidente Hugo Chávez, Estados Unidos reafirma su apoyo al pueblo venezolano y su interés en desarrollar una relación constructiva con el Gobierno venezolano” afirmó el martes a través de un comunicado el presidente norteamericano Barack Obama, agregando luego que “Mientras Venezuela comienza un nuevo capítulo en su historia, Estados Unidos sigue comprometido a políticas que promuevan los principios democráticos, el estado de derecho y el respeto por los derechos humanos”.
Cómo se debieran leer estas líneas desarrolladas por el mandatario de los EEUU. Tal vez por lo que no dicen: no hay ningún elogio al fallecido presidente, sino más bien críticas solapadas expresadas a través de sintagmas como “relación constructiva”, “principios democráticos”, etc. Mucho menos de esperar es alguna señal autocrítica por parte de Obama, en relación a acciones que su país realizó contra la soberanía de los países latinoamericanos. EEUU nunca se equivoca, es la omnipotencia misma, y es por esto que a Las venas abiertas de América Latina, el presidente norteño nunca lo debe haber abierto, a pesar del gesto amistoso que Chávez le hiciera en Puerto España.
Tal vez haya que dejar que hablen otros políticos estadounidenses para saber qué quiso decir Obama. El senador demócrata Bob Menéndez expresó que Chávez “ha dejado un vacío político que esperamos sea cubierto pacíficamente y a través de un proceso democrático y constitucional” agregando luego que “Con elecciones justas y libres Venezuela puede comenzar a restaurar su democracia y garantizar el respeto por los derechos civiles, políticos y humanos de su pueblo”: Menéndez de nacionalidad cubano-estadounidense ocupa la presidencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, y en su declaración es mucho más explícito que Obama, además de ser ambos del Partido Demócrata.
En tanto que un republicano como Ed Royce, quien a su vez es presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la cámara baja, aseguró que la muerte de Chávez “hace mella en la alianza de líderes izquierdistas anti-Estados Unidos en América del Sur” y que “Ya era hora de librarnos de este dictador”. Royce prosiguió diciendo que “Venezuela tuvo una fuerte tradición democrática y era cercano a Estados Unidos” y que ahora “La muerte de Chávez abre el escenario para elecciones nuevas” agregando que ahora son posibles nuevas relaciones entre su país y Venezuela. Le faltó decir “relaciones constructivas” y que Venezuela abriendo un nuevo capítulo, Estados Unidos sigue comprometido con lo de siempre.
La respuesta estadounidense no debiera sorprender a nadie, sino confirmar lo que ya se sabe. Por este motivo es interesante resaltar los pronunciamientos de los líderes de las nuevas potencias emergentes.
Según informa hoy la agencia rusa Ria Novosti, el presidente Vladímir Putin además de presentar condolencias al vicepresidente Nicolás Maduro y al pueblo venezolano, calificó a Hugo Chávez como líder eminente y amigo fiel de Rusia. “Fue un hombre fuerte y fuera de lo común que miraba al futuro y siempre se fijaba los objetivos más ambiciosos a alcanzar”, dijo Putin enfatizando que “el valor y la energía vital inherentes a los venezolanos” les permitirán superar la prueba y “continuar la causa noble de edificación de la República Bolivariana de Venezuela fuerte, independiente y próspera”.
Putin, además elogió las cualidades personales del mandatario bolivariano, que hicieron posible “sentar unas bases sólidas para la cooperación ruso-venezolana, impulsar los contactos políticos y poner en marcha importantes proyectos económicos y humanitarios”.
Por su parte según informa la agencia estatal china Xinhua, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante asiático, Hua Chunying, expresó que el presidente Hu Jintao y el secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), Xi Jinping, han comunicado respectivamente sus condolencias al presidente interino de Venezuela, Nicolás Maduro.
Según el portavoz, el presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional, Wu Bangguo, también envió un mensaje a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, dándole el pésame.
“El presidente Chávez fue un líder excepcional para su país y un buen amigo del pueblo chino”, dijo Hua, agregando que Chávez contribuyó significativamente a la promoción de las relaciones amistosas y cooperativas entre China y Venezuela, asegurando que el PCCh, el gobierno y el pueblo chino aprecian la tradicional amistad que une a las dos naciones, señalando también que China está dispuesta a trabajar con Venezuela para seguir profundizando la asociación estratégica bilateral basada en el desarrollo común, en beneficio de ambos pueblos.

http://sur.infonews.com/notas/tres-miradas-sobre-una-muerte