2014/02/16

Ecuador- Cambio de modelo económico para dejar atrás la dependencia

Arriba: perfil agropecuario. Exportador de cacao, bananas y
otros productos primarios, mira hacia Corea del Sur para cambiar
el rumbo.//Abajo: al pie del pozo. Elaborar el petróleo, obtener
sus subproductos, abre nuevos frentes comerciales.
La agricultura y la industria extractiva pierden en el intercambio desigual, pero el gobierno de Rafael Correa se propone el desarrollo industrial y la sustitución de importaciones. ¿Un modelo conveniente para la Argentina?
Desde los albores del siglo XXI se comenzó a dar en la América indiolatina un singular cambio de color político. La emergencia de nuevos líderes regionales enrolados en el progresismo y el centroizquierda fijó una nueva agenda, que es la de la integración y el fortalecimiento de derechos democráticos para las mayorías populares, hasta entonces postergados. Una creciente autonomía con respecto al Consenso de Washington no resulta para nada indiferente, y un paulatino despegue de las recetas neoliberales que fueron la moneda común durante los ’90 promovieron un nuevo modelo que prioriza una distribución más igualitaria de las riquezas, en una región en la cual todavía existe una muy notoria desigualdad social. En los últimos años, se está viviendo la posibilidad concreta de revertir el atraso estructural, pero no todas las naciones latinoamericanas siguen una misma línea, ni se avizora aún una estrategia común, más allá de algunos alineamientos como pueden ser el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) o la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas). Lo cierto es que los cambios producidos en relación con la superestructura política, deben llevar como correlato un cambio sustancial en la estructura económica que, como principal base determinante, haga que el actual proceso se vuelva irreversible. Mientras no se avance con suma fuerza en tal sentido, lo alcanzado es factible de retrocesos. Así lo demuestran las anteriores experiencias e intentos de integración, que se fueron dando en el continente a lo largo del siglo XX, principalmente durante la década del ’40, cuando emergieron diferentes movimientos nacionales y populares que no pudieron revertir la tendencia histórica, a pesar de un creciente proceso de sustitución de importaciones, estimulado por la coyuntura favorable que daba por entonces la Segunda Guerra Mundial.
Latinoamérica, para despegar efectivamente, debe cambiar su principal matriz productiva, y producir un pronunciado salto en torno a dejar de ser un exportador de commodities para convertirse en una región industrializada, que cuente con un fuerte mercado interno y sea capaz de producir mercancías con alto valor agregado y desarrollar tecnología acorde.
En Ecuador, desde el comienzo de la denominada Revolución Ciudadana en enero de 2007, el presidente Rafael Correa Delgado al igual que la Alianza País vienen bregando seriamente para hacer que el país andino deje atrás un modelo primarizado, y se convierta paulatinamente en una nación independiente. Porque vale señalar que la estructural dependencia latinoamericana se sostiene principalmente en un modelo de exportación de materias primas, y en ser importadores de los principales objetos manufacturados y mecanizados. Siendo la región uno de los principales reservorios de recursos naturales del planeta, no se condice esto con la calidad de vida de sus habitantes. Es sabido que los commodities tienen un valor de cambio muy desfavorable en relación con los productos industrializados.
Sumak Kawsay y cambio de matriz productiva. Durante 2013, más precisamente entre mayo y agosto, se produjo un intenso debate en el cual participaron cerca de ocho mil ecuatorianos, para elaborar el Plan Nacional de Desarrollo para el Buen Vivir 2013-2017, que luego fuera aprobado por la Asamblea Ciudadana Plurinacional e Intercultural de Ecuador. En el documento elaborado, que cuenta con 602 páginas, se trazan las diferentes aristas de lo que debe ser la profundización de la Revolución Ciudadana, y en uno de sus apartados se propuso el cambio de la matriz productiva. “No podemos hablar de erradicar la pobreza sin transformar la matriz productiva, generar empleo y mejorar las condiciones de igualdad. No se puede hablar de transformar la matriz productiva si no se genera empleo de calidad y se erradica la pobreza” había dicho, en julio, el secretario nacional de Planificación y Desarrollo, Pabel Muñoz. En los considerandos del cambio de matriz no solamente se hace hincapié en el desarrollo de una matriz que agregue valor, en lo que hace a los medios de producción, sino que se pone especial énfasis en las condiciones laborales de los trabajadores, ya que si éstas no estuviesen enmarcadas en la dignidad del trabajo, para los ecuatorianos todo este plan no tendría sentido.
En la introducción al documento sobre cambio de matriz productiva realizado por la Secretaria Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades) se señala que “la economía ecuatoriana se ha caracterizado por ser proveedora de materias primas en el mercado internacional y al mismo tiempo importadora de bie­nes y servicios de mayor valor agregado. Los constantes e imprevistos cambios en los precios internacionales de las materias primas, así como su creciente diferencia frente a los precios de los productos de mayor valor agregado y alta tecnología, han colocado a la economía ecuatoriana en una situación de intercambio desigual sujeta a los vaivenes del mercado mundial”, considerado esto último como un rasgo de vulnerabilidad. La Senplades señala que a sabiendas de este diagnóstico, el gobierno de la Revolución Ciudadana desde sus comienzos se propuso un cambio del patrón de especialización productiva de la economía, cosa que propiciará el incremento en la generación de valor agregado, en el marco de la construcción de una sociedad del conocimiento. El actual modelo productivo en tanto, basado solamente en recursos naturales, es aún excluyente y concentrador, y por ende se debe encaminar la economía hacia un modelo democrático, incluyente, y fundamentado sobre todo en el conocimiento y las capacidades del pueblo ecuatoriano, se señala desde la Senplades. A su vez, en el documento se da una definición sobre qué es la matriz productiva, definiéndola como “la forma como se organiza la sociedad para producir determinados bienes y servicios” no limitándose “únicamente a los procesos estrictamente técnicos o económicos” sino a todo el conjunto de interacciones entre los distintos actores sociales que utilizan los recursos, teniéndolos a su disposición para llevar adelante las actividades productivas. “A ese conjunto, que incluye los productos, los procesos productivos y las relaciones sociales resultantes de esos procesos, denominamos matriz productiva” señalan. Transformar de esta forma el patrón de especialización productiva de la economía ecuatoriana tiene como propósito lograr una inserción tanto estratégica como soberana en la economía mundial, lo que permitirá que se puedan desarrollar nuevos esquemas de generación, distribución y redistribución de la riqueza; reduciendo así la vulnerabilidad de la economía ecuatoriana, pudiendo eliminar gradualmente también las inequidades territoriales; pero sobre todo incorporando a todos los actores, que fueran excluidos por la economía de mercado. Los dos ejes principales para transformar la matriz productiva son establecer una diversificación de la producción, que se base en el de­sarrollo de las que se consideran industrias estratégicas, e impulsando nuevas actividades. Por otro lado, promoviendo la agregación de valor en la producción existente a partir de la incorporación de conocimiento y tecnología en los procesos de creación de biotecnología, servicios ambientales y energías renovables. La planificación ocupa un lugar central en el planteamiento del cambio de paradigma productivo, y esto porque en Ecuador se la rescató para no duplicar esfuerzos y evitar el desperdicio de recursos que tanto retrasó al país en tiempos del neoliberalismo. “Si sabemos dónde vamos, llegaremos más rápido, porque sabremos cómo sortear los obstáculos que se presenten”, dicen, subrayando que si la planificación fue menospreciada y reducida a su mínima expresión por las políticas neoliberales, esto no fue por ideología sino por intereses económicos. Si bien en el capitalismo la “planificación” resulta mala palabra, ya que se refiere en primer lugar a las economías planificadas del denominado socialismo real, habría que señalar que las grandes corporaciones del planeta nunca la descuidan, sino que la objetan en tanto sea un Estado nacional quien la tome como regla.
Si existe en Ecuador un sector gubernamental que se considere como capital para velar por el de­sarrollo del cambio de matriz, este sector es la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo, la cual articula los diferentes procesos, de modo de garantizar la concreción de metas de corto y mediano plazo que vayan en la dirección de alcanzar los objetivos de largo plazo. El rol principal de la Senplades es el de articular coherentemente a la política pública con la visión de largo plazo, en concordancia de lo que es una política de Estado.
Fander Falconí, titular de la Senplades, apuntó que el cambio de matriz se desarrolla en cuatro fases, en las cuales las tareas de corto, mediano y largo plazo deben pasar necesariamente por las fases de sustitución selectiva de importaciones, generación de un superávit energético, la diversificación de exportaciones y la reconversión productiva.
El gobierno de la Revolución Ciudadana es consciente de que la actual matriz productiva es la principal limitante para alcanzar una sociedad del Buen Vivir, y por esa razón emprender la revolucionarización estructural es la tarea principal para alcanzar los objetivos por los cuales el pueblo ecuatoriano le dio su voto y el apoyo permanente al presidente Rafael Correa.
Industrias priorizadas e industrias estratégicas. Catorce sectores productivos, tanto de bienes como de servicios, se priorizan en el desarrollo económico. Estos son los de alimentos frescos y procesados, biotecnología, calzado, energías renovables, industria farmacéutica, metalmecánica, petroquímica, productos forestales de la madera, servicios ambientales, tecnología (software, hardware y servicios informáticos), vehículos automotores y autopartes, construcción, transportes y logística, y turismo. Por su parte, las consideradas industrias estratégicas son cinco. La refinería aplicada al metano, butano, propano, gasolina, gasoil y querosene que tendría lugar en el proyecto Refinería del Pacífico; la industria naval para la construcción y reparación de barcos; la petroquímica, pensada en primer lugar para la producción de pesticidas, fertilizantes y otros productos que se utilizan para los cultivos; la industria metalúrgica (cobre) para la confección de cables eléctricos, tubos y laminación y, por último, la siderurgia. Las 14 industrias priorizadas como las 5 estratégicas serán las que faciliten la articulación efectiva de la política pública y el establecimiento de objetivos. Lo que el gobierno ecuatoriano no quiere es que se produzca la dispersión y que a su vez se concentren todos los esfuerzos. Un rasgo muy importante de la planificación.
El lugar del trabajo. Más arriba se señalaba que la transformación económica debía ir acompañada de la dignificación del trabajo. En los regímenes políticos donde se intenta hacer un equilibrio de fuerzas entre el capital y el trabajo, un equilibrio sumamente inestable por cierto, resulta casi siempre que uno de los dos términos se prioriza sobre el otro. En las sociedades marcadas con el paradigma del Estado de Bienestar, si bien se alcanzaron grandes logros para los trabajadores, el aspecto principal casi siempre fue el del sector empresario. Si en el proyecto de cambio de matriz que se propone en Ecuador hay un dato saliente, resulta éste que los trabajadores ocupan el lugar predominante. El Plan Nacional del Buen Vivir propone que los asalariados ganen por lo menos el dinero suficiente para cubrir la canasta familiar básica, y que estén afiliados universalmente al seguro social. Pero no es sólo eso, ya que el eje principal pasa por establecer una nueva forma de producción y consumo, y que se dignifiquen las condiciones laborales. En los principales postulados del Buen Vivir no es compatible la existencia del trabajo en forma precarizada, ni mucho menos considerarlo como prescindible, de acuerdo con una lógica capitalista bastante arraigada. En la nueva Constitución de la República se señala expresamente en su Artículo 33 que el Estado garantizará a las personas trabajadoras el pleno respeto a su dignidad, una vida decorosa, remuneraciones y retribuciones justas y el desempeño de un trabajo saludable y libremente escogido o aceptado. El trabajo, además de ser digno debe ser estable, tener condiciones laborales saludables y un horario de trabajo que haga compatible la vida laboral con la familiar y privada. En Ecuador hoy se está ante la tasa de desempleo urbano más baja de su historia, mientras que en Suramérica es la más baja (4,8 %), en tanto que en 2012 la ocupación plena pasó a ser superior al subempleo. Entre los objetivos propuestos por el Plan 2013-2017 se cuenta con alcanzar que el 55% de la Población Económicamente Activa (PEA) tenga ocupación plena, que se aumente en 10 puntos el porcentaje de hogares que cubren la canasta familiar, e incrementar la PEA afiliada al seguro social a un 60% (en 2012 ya era de 41%). Y como gran apuesta se intenta para 2017 haber erradicado completamente el trabajo infantil.
Ecuador, habiendo sido (aún lo es) un exportador de cacao, bananos, flores y petróleo, hoy se propone comenzar a pararse en la economía mundial de otra manera. No resulta ocioso que el ejemplo al que aluden permanentemente sea al de Corea del Sur, que en cinco décadas pudo revertir una estructura económica muy atrasada, convirtiéndose hoy en un país que lidera la producción de tecnología y conocimiento. El caso coreano, se señala, puede aportar importantes elementos para que Ecuador trace una estrategia propia y soberana.
El contexto regional. Trasponer el modelo que privilegia la exportación de commodities (ya sea agroexportador o extractivista) hoy es la única opción en lo económico para superar la estructura del capitalismo dependiente. Si bien Brasil tuvo un de­sarrollo muy importante en cuanto a su industria, hoy tiende a la reprimarización a partir de la producción de soja y de agrocombustibles. Los procesos de sustitución de importaciones realizados en el continente fueron abortados debido en primer lugar a no haber tocado la estructura agraria, que es predominante desde los tiempos de la colonia, y de no haber desarrollado una industria que evite el retroceso. El proceso de desindustrialización que se efectuó durante la década neoliberal borró todos los rastros del intento de sustituir importaciones, dejando a su vez un ejército de reserva laboral muy pronunciado, que permitió flexibilizar la mano de obra ocupada. En la Argentina vale recordar que de tener una de las tasas de desempleo más bajas del continente, en 1993 llegó a trepar al 37,4%. Si bien se produjeron cambios muy importantes en los últimos tiempos, principalmente en cuanto a la integración regional y a la profundización de las democracias, aún el desafío de revertir el paradigma exportador de commodities, como se lo intenta en Ecuador, sigue siendo una deuda pendiente. Por otro lado, la menor incidencia de los EE.UU. en la región no deja de inquietar a partir de la gran injerencia que comenzó a tener China, que es un gran comprador de materias primas. En nuestro país si hubo un guiño importante para cambiar la matriz productiva fue cuando en 2011 la presidenta Cristina Kirchner planteó la industrialización de la ruralidad, agregando valor a toda la cadena de producción emergente del campo. También por ese tiempo la ministra de Industria, Débora Giorgi, planteó la industrialización de todo el proceso minero. Si bien son propuestas muy loables, faltaría implementar un plan que lleve adelante esas propuestas para superar el modelo agroexportador y extractivista, aún dominante. Pero bien vale señalar que los cambios en la economía sólo son plausibles a partir de generar una relación de fuerzas sociales favorable para poder implementarlos, ya que los sectores más concentrados se van a oponer a ello. La corrida cambiaria y desestabilizadora que se produjo en enero es una muestra sumaria de ello.


2014/02/09

Evo Morales fortalece su frente para las elecciones

Bajo el título de Encuentro de los Trabajadores, el Movimiento al Socialismo-Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) y la Central Obrera Boliviana (COB) acordaron en Cochabamba.
Unidad y Acción. La mayoría que permita el paso
de un Estado colonial a un Estado Plurinacional.
Cuando sobre una determinada formación económico social se está produciendo un fenómeno de transformación estructural de la misma, se deben conocer cuáles son los principales atributos con los que se cuenta para dicha tarea, saber cuáles son los principales logros para darles direccionalidad y perspectiva. Lo que no es posible, es sólo quedarse maravillados con eso. Es necesario, antes que nada, saber muy bien cuáles son las dificultades y obstáculos que como contraviento, golpean en el rostro intentando frenar o desviar al proceso de cambio, para que éste se detenga prematuramente, y quedar así como una pieza del pasado, como una intentona fallida más que pase a ocupar un lugar en el museo de los fracasos que no deben repetirse. Porque si bien alcanzar conquistas para los que menos tienen es sin dudas un hecho loable, siempre estarán aquellos a los cuales esa clase de rumbos no los beneficia, e intentan por todos los medios detenerlos, y volver atrás. Por otra parte, si no son los sectores populares mismos los que toman las riendas del asunto, solamente se podría caer en una senda de buenas intenciones, que por sí mismas no alcanzan. La conducción estratégica de la denominada “Revolución democrática y cultural” boliviana, es muy consciente de ello y hace lo posible para no dejar nada librado al azar. De esa manera se propone profundizar al proceso transformador.
En octubre del año pasado, el presidente Evo Morales Ayma ya había señalado que en las presidenciales –que se realizarán en octubre de este año–, la fórmula que integra junto a Álvaro García Linera debía ganar por el 74% de los votos. De esa forma, el mandatario desafió a las bases de su movimiento a incrementar el caudal del 64% de los votos obtenidos en la elección anterior, realizada en 2009. En 2005 había ganado por el 54% y fue incrementando en cada elección un 10%. Para Evo, esto no implica solamente un número, sino el potenciar una fuerza política arraigada en las bases mismas de la sociedad boliviana, considerada a su vez como verdadero sujeto de transformación. Lejos de suponer un muy buen porcentaje electoral, a partir del efecto que puede producir el marketing político, que de por sí reproduce la escisión entre representantes y representados, entre dirigentes y dirigidos, acá el desafío es otro. Es cambiar la relación de fuerzas sociales para llevar adelante una transformación que no tenga retorno.
El pasado domingo 2 de febrero se realizó en Cochabamba, más precisamente en el salón de eventos de la Casa Campestre, el primer Ampliado nacional del año del Movimiento al Socialismo-Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos (MAS- IPSP). En tanto la convocatoria contó además con la presencia orgánica de la Central Obrera Boliviana (COB), al ampliado se le dio también el nombre de “Encuentro de los Trabajadores”. Como se señalará más adelante, la COB tuvo momentos de rispidez con respecto al gobierno de Evo Morales, pero ahora se suma orgánicamente al “proceso de cambio”. En tal sentido, el encuentro del domingo adquirió particular relevancia por el acercamiento de la central obrera, más allá de las resoluciones específicas, que hacen al trabajo político del MAS en un año electoral.
Ese mismo domingo, pero por la noche, tras haber sido parte del encuentro de trabajadores de Cochabamba, el presidente Evo Morales dio precisiones sobre lo que él considera como los dos aspectos principales del proceso de cambio. En la entrevista que le realizara el programa de análisis políticos Esta Casa no es Hotel, que difunde la cadena televisiva Red ATB, Morales sostuvo que esos aspectos son la refundación del Estado en lo referido a lo político, y la nacionalización de los recursos naturales en cuanto a lo económico. En las precisiones que Evo dio a dicho programa, el pasaje de un Estado colonial a un Estado Plurinacional, resulta el gran salto político, tras haber sido esto el resultado de la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente en la cual todos los sectores de la sociedad boliviana fueron parte, y principalmente todos aquellos a los que antes de eso, ni siquiera se les tenía un mínimo grado de respeto.
En lo concerniente a lo económico, según Evo la nacionalización de los recursos naturales, fue casi como la nacionalización misma de Bolivia, entendida ésta como territorio en el que se desarrollan los diversos recursos, pero que bajo el dominio de un Estado colonial, esas condiciones de producción les son arrancadas a los propietarios legítimos de la tierra, al igual que a los verdaderos artífices de las riquezas. Visto de esta forma, los que deben dar usufructo a los recursos naturales, son tanto los pueblos indígenas y originarios, al igual que los trabajadores y el resto de los sectores populares, los cuales siempre estuvieron marginados de las principales decisiones del país. En otros términos, lo que se plantea en Bolivia, es la reapropiación de la Pachamama, por parte de los sectores sociales que puedan con ella llevar adelante el Suma Qamaña, el Buen Vivir, conviviendo en armonía con el Otro. No utilizando a la tierra en beneficio propio, sino para el interés colectivo.
Evo detallaba en Esta Casa no es Hotel, que la nacionalización más importante de los recursos naturales fue la estatización de los hidrocarburos, un proceso tan necesario como complicado, debido a las resistencias que los grupos monopólicos ofrecieron a ello. El principal objetivo según Morales era revertir aquel reparto de ganancias, que por entonces era del 82% a favor de las empresas inversoras, y sólo el 18% para Bolivia, señalando que la nacionalización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) “ha sido importante para la liberación de Bolivia”, ya que si la liberación social, cultural y política no va a acompañada de la liberación económica, “esa liberación se cae”. Además señalaba el mandatario que otra liberación necesaria es la tecnológica y que está planteada a futuro. De esta forma, la liberación de fuerzas productivas debe estar acompañada de una nueva institucionalidad, siendo el Estado Plurinacional el que contiene e integra a todos los sectores productivos y naciones originarias e indígenas.
Un Estado de esas características no puede nunca ser una cristalización de relaciones de fuerza existentes, sino la palanca para que en su seno se desarrollen no solamente una nueva economía, sino también todas las fuerzas sociales necesarias para profundizar el proceso de cambio. En tal sentido, el MAS- IPSP es, junto al gobierno, dos de los principales insumos para llevar adelante el proceso, pero no los únicos actores. Se reclama que exista un mayor nivel de organización popular y que diferentes sectores ya organizados, también confluyan, junto al partido, que por lo demás es una estructura en permanente conformación. Algunos analistas coinciden en que el MAS no dejó de ser una coordinación de organizaciones sociales y que le falta aún pegar un salto cualitativo para transformarse en una herramienta política de las mayorías.
El ampliado. El del domingo pasado fue el primero del año, pero cuenta como antecedente el realizado el pasado octubre en el Coliseo de la Coronilla de Cochabamba, que fue precisamente cuando Evo desafió a sus filas a ganar este año por el 74%. Allí, el mandatario dijo que el reto mayor debe ser planificar cómo se tiene que organizar y actuar el partido en una “gran movilización nacional para garantizar el triunfo del pueblo boliviano, el triunfo de la revolución democrática y cultural”. Si bien aquel encuentro puede catalogarse como el lanzamiento formal de la candidatura Morales-García Linera, para los comicios de octubre, el jefe masista en todo momento privilegió la construcción real de organización a un eventual resultado electoral. En todo caso valdría formular, que la acumulación de fuerzas para una elección, debe estar subordinada a otra que se considera como estratégica. De hecho, en las sociedades actuales, ambas se producen en una misma totalidad, aunque se privilegie en la mayoría de los casos, lo electoral por sobre la construcción de organización.
En aquel primer encuentro se había pautado la realización de varios ampliados más, en los cuales está previsto preparar por ejemplo la forma de elección de los candidatos a presidente, vicepresidente, diputados plurinominales, uninominales y senadores; como también debatir el programa de gobierno. El ampliado realizado el pasado domingo tuvo como objetivo plantear el comienzo de la reinscripción nacional y voluntaria de militantes del MAS. Esta tarea se torna de importancia ya que se debe realizar con escasos recursos y conlleva el compromiso militante de los dirigentes regionales tanto políticos, como sindicales o de organizaciones sociales, que deberán redoblar sus esfuerzos para sumar voluntades al proyecto.
En la inauguración del masivo encuentro, Evo les dijo a los presentes que “hemos convocado a este ampliado con dirigentes departamentales del MAS y dirigentes de movimientos sociales nacionales y la participación de gobernadores, alcaldes y asambleístas nacionales y departamentales para hacer una profunda reflexión no solamente de la gestión sino de la organización”, agregando luego que “quiero compartir mi experiencia para organizarnos y movilizarnos para garantizar las elecciones” señaló el mandatario, según precisaba la Agencia Boliviana de Noticias (ABI). Asimismo, el mandatario expresó su “enorme satisfacción” por la participación de dirigentes de distintas organizaciones sociales, principalmente los de la Central Obrera Boliviana, en el Ampliado del MAS.
Evo subrayó que en el país del altiplano se viene dando una nueva forma de hacer política que se basa en el “pueblo organizado”, con la participación de distintos movimientos sociales departamentales y regionales. “El pueblo se juntó con el instrumento político para impulsar las transformaciones y por eso la forma de hacer política debe ser del pueblo mismo” señaló, asegurando que en Bolivia al margen de la estabilidad política y económica también existe “estabilidad organizativa”, la cual posibilita una nueva política que se realiza con el pueblo y no con las cúpulas.
Evo demandó la mayor inclusión de los movimientos sociales en el MAS. “La enorme ventaja es que casi todas y todos estamos con la revolución o con el proceso, porque les pertenecen no sólo a los originarios sino que también es de los trabajadores, mineros, fabriles, deportistas y vecinos”, dijo, sosteniendo que el principal objetivo tiene que ser como avanzar en la liberación del pueblo. Además de lanzar la reinscripción de militantes, también anunció que se dará la apertura de una cuenta bancaria para la realización de los aportes voluntarios, consistente en 5 bolivianos (aproximadamente entre 6 y 7 pesos argentinos). “Algunos compañeros me dijeron cinco bolivianos es muy poco, podemos aportar 10 bolivianos, 15 bolivianos, 20 bolivianos, que siempre es, no es nada hay que aportar, pero también hay que entender que todavía entre los compañeros rurales se siente” señaló Evo asegurando que para hacerlo más democráticamente se dejó la cifra en cinco bolivianos.
Evo les recomendó, a todos pero especialmente a las autoridades y representantes de Beni y Santa Cruz que se organicen y movilicen para la reinscripción, y que la misma debe ser seguida por proclamaciones que preparen las organizaciones sociales. “El compromiso de asambleístas, alcaldes y concejales deben considerar que su mejor aporte es inscribir personalmente si fuera necesario con sus libros y credenciales y los dirigentes sindicales como siempre no necesitan ninguna instrucción, ni plata ni viático”, dijo, agregando que él sigue “soñando, en corto tiempo en miles y miles y seguir avanzando” ya que “ésa es la gran fortaleza”, acotó. Según Evo, el trabajo militante debe constituirse en un “modelo de hacer política para servir al pueblo” desde Bolivia hacia el resto del planeta, “en base al reconocimiento de que el mundo precisa una nueva tesis”.
Sin dudas, un modelo de hacer política tal como se plantea hoy en Bolivia, rompe sustancialmente con todos esos que son víctimas de las repetidas crisis de representatividad, o de los que alcanzan a lograr éxitos electorales pasajeros o efímeros.
En el ampliado se resolvió dar inicio este domingo 9, a la reinscripción de afiliados al MAS. Hoy en la Plaza 14 de Septiembre de Cochabamba, la Central Obrera departamental acompañará al mandatario para conversar con la gente, y proponerles la reinscripción al partido, siendo éste, el inicio oficial de la campaña.
El martes, en conferencia de prensa desde el palacio Quemado, Evo ratificó que “la inscripción es voluntaria, habrá libros en los sindicatos y las centrales (sindicales) no solamente las plazas, sino también las sedes sindicales y donde quieran, en espacios como alcaldías y gobernaciones, si hay voluntad habrá libros para la inscripción voluntaria, no obligatoria”. A su vez expresó que la reinscripción de militantes y el registro de nuevos adeptos es una decisión no sólo del partido, sino sobre todo de los movimientos sociales.
“Sé que hay nuevas generaciones que quieren ser parte de este proceso, de esta revolución democrática y cultural y por eso hemos decidido iniciar con la reinscripción de militantes que arrancará el domingo en la ciudad de Cochabamba en la plaza a las ocho de la mañana”, agregó.


El ala izquierdista. La central obrera boliviana,
que se planteaba como opción separada,
suma sus fuerzas en el mismo movimiento.
La COB se suma orgánicamente. Si bien en el ampliado de octubre hubo presencia de dirigentes de la Central Obrera Boliviana, fue en el ampliado del domingo cuando dieron la señal más clara de alineamiento. La legendaria central clasista que nuclea a dos millones de asalariados, tuvo en su momento diferencias con el gobierno de Morales, e incluso hace dos años atrás se había propuesto construir un nuevo partido de trabajadores, cosa que hoy quedó desechada, al menos por el momento. Si bien los trabajadores en su mayoría apoyan la gestión de Morales, siempre resulta conveniente que las organizaciones obreras mantengan su autonomía con respecto a un gobierno, que de por sí debe gobernar para los diferentes sectores de la sociedad. El dato saliente del ampliado del domingo fue la presencia de la COB, ratificando su apoyo orgánico al proceso de cambio liderado por el gobierno del MAS, y de su presidente Evo Morales. “La Central Obrera Boliviana va hacer y hace conocer su voz oficial a nombre de los trabajadores del país, porque de manera orgánica, por resolución del Ampliado Nacional con la declaración de Santa Cruz, del 21 de noviembre, la Central Obrera Boliviana resuelve defender, profundizar y fortalecer el proceso de cambio a la cabeza del compañero Evo Morales”, dijo en la Casa Campestre, el secretario ejecutivo de la COB Juan Carlos Trujillo, quien además cargó contra los detractores del proceso de cambio, que según él intentan dividir y fraccionar a la clase obrera. Trujillo aseguró que “es fundamental sellar el reencuentro de los trabajadores del país” y luchar por la independencia de clase con respecto al imperialismo y el capitalismo. A su juicio, “no se puede perdonar a la derecha” que por más de 20 años se aprovechó de los recursos naturales de Bolivia, para su beneficio. “Sepa bien la derecha que los trabajadores unidos, siempre vamos a defender la democracia que tanto nos ha costado recuperar, construir”, dijo, e instó a los trabajadores a resolver sus diferencias y “defender este proceso” porque “es de todos y para todos”.
Juan Carlos Trujillo es un joven dirigente minero que asumió como líder de la COB hace tres años. Desde su asunción dijo que él no era del MAS, sino un partidario de la izquierda. Tuvo formación político- sindical en la Escuela de cuadros sindicales Lázaro Peña de Cuba, y al momento de asumir a cargo de la COB, planteó que la organización obrera debía reencauzar al proceso de cambio. Trujillo no negaba al proceso, sino que disentía en cuanto a la direccionalidad del mismo, y por esa misma razón se había planteado junto a otros dirigentes sindicales, la conformación en 2012 de un instrumento político de los trabajadores. “La Central Obrera Boliviana va a reencaminar (el proceso de cambio) y va a intervenir en defensa de los intereses de los trabajadores y del país porque el proceso que vivimos es de los trabajadores de Bolivia, no es de un partido político”, había dicho Trujillo hace dos años atrás. Y en verdad, el denominado proceso de cambio es un flujo que se viene desarrollando desde la guerra del gas en 2003 y que tiene final abierto. Es cierto que existen diferentes posiciones de cómo encaminarlo, pero son diferencias de matices en cuanto a una misma intención liberadora. En tal sentido se podría decir que la unidad que sellaron el MAS- IPSP junto a la COB, representa una soldadura social estratégica para aislar a la derecha y enfrentar en mejores condiciones a los sectores concentrados de la economía.


2014/02/02

Resisten la reforma en Ecuador- Nuevo Código Orgánico Integral Penal

El nuevo Código Penal, que incluye delitos como el feminicidio, el pánico financiero, el sicariato y los atentados contra la cultura es rechazado por los médicos, que se sienten expuestos a las sanciones por mala praxis.
Asamblea Nacional. El ejecutivo frenó temas como el del aborto,
 apoyado por buena parte de sus representantes.
El pasado martes 28, la Asamblea Nacional de Ecuador se allanó al veto parcial que el presidente Rafael Correa había hecho del Código Orgánico Integral Penal (COIP) que fuera sancionado por el legislativo el 17 de diciembre de 2013, tras un debate parlamentario de poco más de dos meses, aunque el documento ya llevaba más de dos años de confección y redacción. El análisis legislativo se había iniciado el 10 de octubre, y tras su aprobación el 17 de diciembre fue enviado al mandatario para que éste haga las observaciones pertinentes, para luego devolverlo a la asamblea. Correa tenía un plazo de 30 días para realizar la devolución, y lo hizo objetando algunos de los artículos del nuevo código. A pesar de eso, por primera vez en 7 años, el bloque de la Alianza País no fue un todo homogéneo y omitió las objeciones a los artículos 244, 537, 553 y 624 que quedaron tal como fueron sancionados en diciembre. Por ejemplo, el 244 impone un castigo de 3 a 7 días de privación de libertad para los patrones que no afilien a sus trabajadores al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Correa pretendía que dicho artículo se considere no una contravención, sino un delito que debe ser sancionado con la privación de la libertad de 1 a 3 años y que esta pena se imponga siempre que la persona no abone el valor respectivo 48 horas después de ser notificada. El nuevo Código tipifica al menos 70 nuevos delitos, como son: el feminicidio, el sicariato, el pánico financiero, la delincuencia organizada, el tráfico de tierras, la no afiliación a la seguridad social, los delitos contra el patrimonio cultural y contra la naturaleza, incluyendo además varios instrumentos jurídicos como la acumulación de penas, reincidencia, inimputabilidad de los menores de 18 años, estado de necesidad en sociedades de extrema pobreza y exclusión, entre otros puntos. El COIP resulta, así, una actualización acorde a las transformaciones institucionales que el país andino viene desarrollando desde la sanción, en 2008, de la nueva Constitución Política de Estado. Durante el debate legislativo –más precisamente la primera semana en que comenzara el análisis del mismo por parte de los asambleístas –, este semanario había publicado una nota referida a los cruces que por entonces tuvieron diferentes fracciones del oficialismo con respecto a la temática del aborto, que hicieron que el presidente Rafael Correa se pusiera muy firme en relación a ello, logrando de esa forma que toda la bancada de la Alianza País unificara una posición al respecto. Correa además de hablar de “traición” anunció en ese momento, que renunciaría a su mandato, si prosperaba la iniciativa del aborto, que fuera impulsada por un grupo numeroso de asambleístas de su propio partido, en su mayoría mujeres.
El liberalismo clínico. Pero el dato saliente fue que días antes de que el código retornara a la asamblea, apareció un nuevo foco de conflicto, el de los médicos que se oponen al Artículo 146 que tipifica la mala praxis bajo el rótulo de “Homicidio culposo por mala práctica profesional”. De esta forma, la Federación Médica de Ecuador comenzó una campaña para que el gobierno dé marcha atrás con el controvertido artículo. Según informaba el viernes 24 el diario El Universo de Guayaquil, luego de una Asamblea en el auditorio del Hospital Eugenio Espejo de Quito, los médicos resolvieron renunciar masivamente y aunque no dieron un número, se calculaba en más de 200 entre especialistas y generales. Tras analizar el contenido del artículo 146 del Código Orgánico Integral Penal, anunciaron que cada líder de departamento del Centro de Salud Público recogería las renuncias para enviarlas a la gerencia del Eugenio Espejo. El lunes, el presidente Correa afirmaba que sólo un médico había presentado la renuncia. Ese mismo día se realizó también una marcha de los médicos por las calles del norte de Quito. La misma partió desde el Hospital Carlos Andrade Marín hasta el Ministerio de Salud, congregando a los galenos de los hospitales del Seguro Social, Enrique Garcés, Eugenio Espejo y de clínicas privadas, como la Pichincha y la Novaclínica. También participaron del mismo algunos estudiantes de Medicina de la Universidad Central, y enfermeros. Ante esta situación, el presidente Rafael Correa, desde la cabina de Carondelet, dio el lunes por la mañana una entrevista de cuarenta minutos al programa radial Habla Ecuador en la cual señaló la manipulación que vienen realizando los medios acerca del código 146 tildando, además, a la Federación Médica ecuatoriana de “federación politiquera e infiltrada”.
Un cambio de vocal. Para Correa esa fue la operación de los medios para tergiversar el verdadero sentido del artículo 146. En el mismo dice que la persona acusada de mala praxis médica “será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años si la muerte se produce por acciones innecesarias, peligrosas e ilegítimas”. El lunes, el quiteño diario Hoy, en nota de tapa señalaba que los médicos rechazaban el inciso del artículo porque dice que los mismos serán sancionados “por acciones innecesarias, peligrosas o ilegítimas”. Según el mandatario, los medios a los cuales él llama “máquinas de destrucción masiva de la verdad” no tuvieron mejor idea que manipular el artículo cambiando la conjunción, por la disyunción lógica “o”, presentando así la idea de que un médico que actuara de cualquiera de esas tres formas debiera ser condenado. Correa aseguró que la mayoría de los médicos está siendo engañada por una federación que no los representa y que no tiene otros intereses más que políticos. Dijo que bastaba solamente con ver quién es el secretario general de la misma. El Doctor Carlos Figueroa es precisamente uno de los tres imputados por delito de injurias, que junto a Cléver Jiménez y Fernando Villavicencio habían acusado a Correa, en 2011, de haber ordenado la incursión armada en el Hospital de la Policía, durante la revuelta del 30 de septiembre del 2010, intentando acusarlo así de delito de Lesa Humanidad. Esta demanda fue posteriormente desechada y el mandatario los contrademandó por injurias. En relación al cambio de la vocal, Correa enfatizó que para que alguien pueda ser acusado de mala praxis, se debían dar las tres condiciones que indica el inciso. “Deben concurrir las tres condiciones”, dijo, asegurando que no se le ocurre que un buen médico “realice una acción peligrosa, innecesaria e ilegítima a la vez”. No negó el mandatario que tal como algunos médicos sostienen, existan operaciones peligrosas. Sin dudas que “hay cirugías peligrosas”, dijo, pero para que sea considerado un delito, deben confluir en un hecho, que éste sea tanto ilegítimo como innecesario.
Correa fue enfático en que hay mucha gente que protesta sin haber leído las normativas en juego. En tal sentido recordó que durante el 30-S, cuando él estaba retenido en el Hospital hubo dos comisiones que fueron a protestar por la sanción de la Ley Orgánica de Servicios Públicos, y que ante la pregunta que él les hizo acerca de dicha ley, descubrió que ellos no la habían leído, y que solamente se basaban en los trascendidos enunciados por los medios. Según Correa, en la actualidad está sucediendo lo mismo, a través de “una federación que hace politiquería, que odia al gobierno”. El mandatario aseguró además que nadie “hizo tanto por la salud pública y por los médicos como lo hizo la Revolución Ciudadana”. A su vez, durante la entrevista el mandatario convocó para el mismo lunes a una gran concentración en la Plaza Grande de Quito para reafirmar el rumbo iniciado hace 7 años, no dejando de invitar a los médicos para que se enteren de los beneficios del nuevo Código Penal, asegurando que es beneficioso también para ellos. “Quieren hacerme pasar por un psicópata que no quiere a los médicos”, dijo.
El martes, durante la sesión legislativa, en la cual quedó en firme el COIP, la presidenta de la Asamblea Nacional Gabriela Rivadeneira hizo un llamado al diálogo permanente con los médicos, pero afirmando que el nuevo código ya está dado y se pondrá en vigencia en 186 días. Según ella “es responsabilidad de la Asamblea Nacional el no permitir que argumentos sensibles como el de la salud sean manipulados y utilizados para convocar a movilizaciones que tienen por detrás intereses políticos”, dijo, mientras que la asambleísta María Augusta Calle sostuvo que fueron los medios de comunicación los que confundieron a la población, con intención desestabilizadora. Si bien durante la sesión legislativa del martes primó el debate sobre el Artículo 146, quedó tal como había sido propuesto en diciembre, habiéndolo también convalidado el presidente, sin objeciones, en su revisión.


2014/01/30

Lugares comunes y sobreentendidos

Lo que se puede percibir en la mayoría de los análisis políticos de coyuntura, tanto de los que apoyan al gobierno, como de los encendidamente opositores, es un gran abanico de lugares comunes, de clichés, y de sobrentendidos que lejos de aportar una visión un poco más clara acerca de cómo debiera ser un rumbo transformador, y ofrecer herramientas para que los militantes sepan autogestionar su práctica; la mayoría de las veces no hacen más que crear bandos de enfrentamiento virtual, que sólo sirven para generar consensos, obviamente necesarios para una coyuntura electoral, pero no para revertir o consolidar nuevas relaciones de fuerzas en lo que depara a diario la cotidianeidad. Una tarea necesaria debiera ser construir una especie de catálogo de todas esas formas (más publicitarias que otra cosa) para desmenuzarlas y ponerlas en consideración, de los que honestamente quieren transformar la realidad. 

2014/01/19

El TIAR, un tratado ya inservible

Cuando se creó suponía un enemigo externo común para toda América, pero sólo sirvió a los fines de dominio regional de Estados Unidos. Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Venezuela se van del organismo y proponen su definitivo entierro.
OEA en Cochabamba. En este encuentro de 2012 comenzó
a gestarse el despegue
El 5 de junio de 2012, en ocasión de la 42º Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) realizada en la ciudad boliviana de Cochabamba, el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño en nombre de su país, pero también de Bolivia, Nicaragua y Venezuela, anunció que dichas naciones se retirarían del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). Para realizar este paso, que no implica un simple anuncio, el pasado 9 de enero la Asamblea General de Ecuador dio el inicio formal al tratamiento concerniente a la renuncia que el país andino hará con respecto a dicho tratado. Desde el ámbito legislativo se debe aprobar la denuncia del TIAR, que inició el Ejecutivo, para que vuelva al mismo y que éste la haga llegar ante la OEA. Una vez cumplimentada tal acción, Ecuador dejará de integrar el tratado en el plazo de dos años.
La dependencia, sujeción y falta de autonomía de los diferentes países latinoamericanos con respecto a la orbe del capitalismo de Occidente en general, y de los Estados Unidos en particular, no sólo se implementa y reproduce a partir de la incidencia directa de los países imperiales, o a través de la expansión económica de los mismos en la región. Es sustancial remarcar también que dicha sujeción se ejerce a través de una complicada telaraña de tratados, normativas y reglamentaciones de cooperación, que en la mayoría de los casos hasta fueron incorporados a las diferentes constituciones nacionales. El menú de enmiendas, modificaciones y reformas constitucionales que tuvieran lugar en los noventa, durante el auge neoliberal y el desarrollo de la unipolaridad, no fueron más que la aceptación tácita de un tipo de institucionalidad que no se distingue demasiado de lo que es una “Carta otorgada”, en la cual el Rey se comprometía a gobernar a sus súbditos de una manera expresa. El intento de constituir un nuevo bloque regional, no sujeto a pautas heterónomas, necesariamente debiera además de constituir nuevos acuerdos multilaterales, ir desterrando gradualmente todos aquellos que fueron funcionales a la sujeción. La iniciativa de los cuatro países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) de iniciar la salida del TIAR debe ser entendida de esa forma. El surgimiento de nuevas herramientas de integración económica, al igual que las diferentes experiencias de reforma de las constituciones realizadas este siglo, marchan en el mismo sentido.
La salida del TIAR. Había sido anunciada en junio de 2012 –como anteriormente se señalaba– en ocasión de la cumbre de la OEA en Cochabamba. Allí, el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño, acompañado por sus pares de Nicaragua, Venezuela y Bolivia, fue el vocero que en conferencia de prensa expresó los diferentes argumentos que los cuatro países del ALBA esgrimieron para decidir abandonar el tratado. “Hay algunas instituciones que ya hace mucho tiempo dejaron de existir, aunque formalmente sigan existiendo”, dijo Patiño, asegurando luego que “hay que limpiar la casa”. Entre otras consideraciones también dijo: “Nuestros países han tomado la decisión de enterrar lo que merece ser enterrado, o de tirar al tacho de la basura lo que ya no sirve. El TIAR fue creado en condiciones en que se suponía que podría servir como un instrumento de protección mutua de los países de nuestra América en caso de supuestas agresiones extra continentales y que en el momento más importante en que debió haber sido utilizado, cuando el grave episodio de las Islas Malvinas en la década de los ochentas, no se aplicó. Y no sólo no se aplicó, sino que uno de los miembros, Estados Unidos, respaldó y apoyó a Inglaterra. Desde allí ha dejado de tener sentido y estaba prácticamente sin referencia alguna por parte de alguno de los países de América para utilizarlo contra todas esas supuestas agresiones de fuera del continente, mientras se producían problemas en el interior del Continente, nuestros países han tomado la determinación de denunciar el referido Tratado”, dijo el canciller, asegurando que en la actualidad es necesaria la conformación de otra clase de organización, que esté a favor de los pueblos y no de intereses hegemónicos, y recalcó que “los cuatro países aquí representados damos los pasos para la sepultura del TIAR, como un primer paso para esas transformaciones que la OEA necesita”, dijo, aclarando luego que “esta decisión la hemos pensado muy bien, la hemos consensuado muy bien con nuestros gobiernos para limpiar la hojarasca de esta institución de la OEA, que, como han dicho algunos presidentes, tiene la obligación de reinventarse”.
La decisión de los cuatro países no cayó para nada bien en los Estados Unidos, y muy rápidamente el portavoz del Departamento de Estado William Ostick consideró como “desafortunado” el proceder de los mismos, asegurando casi de modo amenazante que por dos años hasta que se efectivice la salida de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua del TIAR, esos países deben seguir cumpliendo con sus obligaciones.
El pasado viernes 10, la comisión de Soberanía y Relaciones Internacionales del Parlamento de Ecuador aprobó el informe elaborado por la cancillería en el cual se esboza la denuncia que el país andino hace del TIAR. De esta manera esa comisión le recomienda al pleno de la Asamblea, que apruebe en próximas sesiones el informe, para devolvérselo al presidente Rafael Correa, y que éste lo gire a la OEA. Una vez realizado todo este trámite, recién luego de dos años se hará efectiva la renuncia. Los diferentes integrantes de la comisión legislativa escucharon el jueves 9 los distintos fundamentos que les aportaron los diplomáticos Mauricio Montalvo, Marcelo Vásquez, Benjamín Villacís y Denys Toscano, todos ellos representantes de la Cancillería ecuatoriana. Según dijera Mauricio Montalvo en esa ocasión, el Gobierno ecuatoriano fundamenta su renuncia a dicho tratado “en la superación de las condiciones políticas, materiales e históricas que determinaron la firma del instrumento, tras el fin de la Guerra Fría”, sostuvo el diplomático, y recordó que el TIAR, que se estableció en Río de Janeiro el 2 de septiembre de 1947, fue firmado por Ecuador el 10 de noviembre de 1949 y ratificado en 1950. Montalvo hizo hincapié en que este tratado fue promovido por Estados Unidos para hacer frente a supuestos atentados contra la paz, la seguridad y la soberanía de las naciones americanas, resultantes de la intervención de potencias extracontinentales, en particular del bloque comunista de Europa Oriental y Asia. Pero a pesar de sus fundamentos indicó Montalvo que el documento del TIAR fue utilizado en los últimos años para justificar el intervencionismo y el uso de la fuerza en contra de países y gobiernos americanos de tendencia popular, socialista o nacionalistas. A su vez el diplomático ecuatoriano indicó las contradicciones del tratado, dando el ejemplo de la invasión británica a las islas Malvinas en 1982, cuando Estados Unidos tomó partido por el Reino Unido en contra de los intereses de Argentina, a pesar de que este país sea uno de los integrantes del TIAR.
El pasado lunes la comisión de relaciones internacionales, le remitió a la Secretaría General del Parlamento unicameral, la recomendación para que el pleno de la asamblea apruebe el informe que denuncia al TIAR y solicita la salida del mismo. Según informaba el ente legislativo ese lunes, en nota de prensa, el informe que había sido aprobado el día 10 había contado con el voto favorable de 8 asambleístas sobre los 9 que conforman la comisión. Según le expresaba a la prensa la asambleísta María Augusta Calle, quien además es vicepresidenta de la Asamblea General, y presidenta encargada de la Comisión de Relaciones Internacionales, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca “es vejatorio de la soberanía del Ecuador”. El también conocido como Tratado de Río, dijo Calle, “fue suscrito por los Estados para resguardar la seguridad hemisférica frente a agresiones de otros continentes en el marco de la Guerra Fría” y “para formar círculos de seguridad en torno de los Estados Unidos”, y éste lo utilizó “para invadir” otros países, recordando que “cuando tuvo que ser aplicado en rigor en la guerra de las Malvinas (1982), Estados Unidos no lo aplicó, no entró a defender a Argentina de la agresión de un Estado que está fuera del continente”, sino que “más bien ayudó” al Reino Unido, lo que “da cuenta de la obsolescencia del tratado”, señaló la asambleísta.
Además dijo que “las amenazas (que justificaban el tratado) no existen ya, el mundo ha tenido un cambio radical, no existe el eje socialista que era la razón de existencia del TIAR, sino una nueva correlación de fuerzas en el continente”, agregó Calle, sugiriendo que ahora existen en la región otras herramientas de defensa como son la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y su Consejo Suramericano de Defensa, “lo que hace necesario que el TIAR muera”, aseguró. Para Calle, hoy en la región se están dando nuevos elementos relacionados con la seguridad. “Las nuevas amenazas que tenemos en el continente son el espionaje global, es una seria amenaza a la soberanía y seguridad de los estados, el crimen trasnacional, dentro de él la trata de personas”, dijo Calle, observando que “son nuevos escenarios de inseguridad y de amenazas los que ahora se manifiestan”, por lo que “mal haríamos en ser parte de un tratado cuyo escenario fundamental era la agresión del bloque socialista contra los Estados Unidos”, dijo.
Por su parte el asambleísta Rodrigo Collaguazo, vocal de la Comisión de Soberanía, Integración y Relaciones Internacionales, al referirse al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), subrayó que este instrumento no responde a los intereses de los pueblos latinoamericanos sino, más bien, a los de Estados Unidos, razón por la cual se debe aprobar el pedido de denuncia solicitado por el Presidente de la República.
Según la información dada por el portal de la Asamblea Nacional de Ecuador, Collaguazo precisó que desde sus inicios el tratado nunca tuvo una real defensa de los países y ha sido un arma que ha favorecido únicamente a los intereses de Estados Unidos. Además de citar el caso de Malvinas, el legislador señaló lo ocurrido en Londres, cuando se pretendió allanar la embajada de Ecuador para tratar de capturar a Julian Assange.
El parlamentario, al indicar que, si bien luego de la denuncia del tratado éste aún regirá por dos años más, porque las disposiciones del convenio así lo establecen, precisó que lo importante es impulsar nuevos espacios y mecanismos de cooperación en materia de seguridad colectiva internacional, que garanticen la soberanía de los países y que los procesos de integración sean, no solamente de carácter militar, sino principalmente en los ámbitos de la economía, lo político y lo social.
El rodaje que Ecuador comenzó a darle a su salida formal del TIAR, más allá de algunas consideraciones como enunciar que el tratado ya es “obsoleto” o que hay que “limpiar la hojarasca” si bien considerarlos de esa forma conlleva cierta validez, habría que precisar que antes que nada responden a una necesidad de afinar más aún todos los mecanismos que aseguren que se ejerza un grado mayor de autonomía, y prevenirse de injerencias futuras. La mayoría, por no decir todos los acuerdos que la potencia del Norte mantuvo y mantiene con respecto a los países latinoamericanos, siempre son armas de doble filo, que en primer lugar le dan la facultad para intervenir en cuestiones soberanas, en las cuales no debiera existir intromisión. El caso de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico tal vez sea uno de esos ejemplos paradigmáticos, y la expulsión que Bolivia hiciera de la DEA, el contraejemplo necesario.
Un dato a tener en cuenta también es que, la Corte Constitucional ecuatoriana declaró el 23 de octubre de 2013 que la denuncia del TIAR y su consecuente salida del ordenamiento jurídico no afecta, ni disminuye, ni menoscaba los derechos constitucionales de las personas de ese país.
Un pacto de seguridad contra una URSS que ya no existe
Colaboración pasada. El portaaviones estadounidense Carl Vinson,
ante las costas de Perú, en el operativo Unitas 2010 del Tiar.ir leyenda
El TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) también conocido como Tratado de Río tuvo su conformación el 2 de septiembre de 1947, precisamente en la ciudad de Río de Janeiro, dos años después de terminada la Segunda Guerra Mundial. Es un pacto de seguridad mutua entre los distintos Estados de todo el continente americano, que a lo largo de todo el hemisferio tiene alcance desde el Polo Norte hasta los confines de la zona patagónica. El área de protección del tratado comprende toda la masa continental, más 300 millas marinas contadas desde la costa, lo que equivale aproximadamente a unos 483 kilómetros. Según el artículo 3.1 del TIAR en caso de “(...) un ataque armado por cualquier Estado contra un Estado Americano, será considerado como un ataque contra todos los Estados Americanos, y en consecuencia, cada una de las Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva” haciendo valer de esa forma el Artículo 51 de la Carta de la ONU (Organización de Naciones Unidas).
Tras la finalización de la segunda guerra, el TIAR fue el primer acuerdo multilateral en materia de seguridad, ya que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) fue conformada en 1949. También el TIAR tuvo su inicio, un año antes que la Organización de Estados Americanos (OEA), que sería a partir de 1948 su ámbito de incumbencia. La OEA se convertiría, a partir de ese año, en la recreación de la antigua Unión Panamericana, y por ende, el organismo a partir del cual los Estados Unidos mantendrían un nivel de injerencia superlativo al sur del Río Bravo. De esta forma, tanto el TIAR como la OEA serían la continuación de la Doctrina Monroe por otros medios. La misma, elaborada en 1823 decía: “América para los americanos” y le daba a los Estados Unidos la facultad para interponerse y actuar ante cualquier atentado externo realizado contra cualquier región o país del nuevo continente, con lo cual ya se sentaba la base de la tutela yanqui con respecto a su patio trasero.
Según precisa el politólogo brasileño Luiz Alberto Moniz Bandeira, en su libro De Martí a Fidel. La Revolución Cubana y América Latina, los Estados Unidos –tras la finalización de la guerra–, si bien de palabra condenaban “las políticas de esfera de influencia y de equilibrio de poder, apelando a una era de paz apoyada en la seguridad colectiva de la ONU, no estaban dispuestos a renunciar a la hegemonía en América latina”. De igual manera que en 1919, tras la finalización de la primera guerra, cuando se conformó el Pacto de la Liga de las Naciones, los Estados Unidos tomaron muchas precauciones para que la ONU no ejerciera ninguna clase de injerencia en el hemisferio occidental. Fue así que de acuerdo con el Artículo 52 de la Carta de la ONU, firmada en San Francisco en 1945, encontraron la legitimidad para llevar adelante tanto acuerdos como organismos regionales para tratar todas las cuestiones relativas al mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales. De acuerdo con el Artículo 53 de la Carta de San Francisco, estaba previsto que los acuerdos enunciados en el Artículo 52 serían utilizados por el Consejo de Seguridad de la ONU, pero según Moniz Bandeira en tanto los Estados Unidos preservaron la Doctrina Monroe “se reservaron el derecho de tratar unilateralmente los negocios en el hemisferio occidental, sin el riesgo de enfrentarse al veto del Consejo de Seguridad de la ONU, y emprendieron la modernización del sistema interamericano”. En el marco señalado tuvo nacimiento el TIAR.
La firma del Tratado de Río tuvo un antecedente también en la Conferencia de Chapultepec (México) cuando en 1945 se acordó un acta con diversos acuerdos panamericanos. La Resolución VIII del Acta de Chapultepec ya preveía la conformación de un organismo como el TIAR, pero se objetaba la posición de la Argentina en ese entonces. Estados Unidos sostenía que no podía firmar un acuerdo de ese estilo con el gobierno de Edelmiro Farrell, ya que este violaba los derechos civiles de los argentinos, por lo cual en el ’45 pospusieron la realización de la Reunión de Río. En el artículo “Del TIAR a la OEA: Argentina, Estados Unidos y el sistema interamericano”, escrito por Leandro Ariel Morgenfeld, este autor señala que cuando llegó Juan Domingo Perón a la presidencia argentina en 1946, el mismo día de su asunción “anunció en su discurso inaugural que enviaría al Congreso para su ratificación el Acta de Chapultepec y la Carta de San Francisco” sosteniendo que “El nuevo presidente tuvo varias iniciativas para mejorar el vínculo bilateral, como fue el envío del General Carlos M. von der Becke a los Estados Unidos con la misión de obtener armas modernas para las fuerzas armadas nacionales” pero que “la Casa Blanca sólo autorizaría la venta de armas al país del sur una vez que se cumplieran los compromisos que se habían votado en la Conferencia de Chapultepec”.
El conflicto inaugural en la conformación del TIAR, entre los Estados Unidos y la Argentina, estaba marcado principalmente por la neutralidad que el país había mantenido durante la Segunda Guerra, y también según Moniz Bandeira, debido a que el embajador estadounidense en Buenos Aires George S. Messersmith, sospechaba que Perón pudiera tener un estrecho entendimiento con la Unión Soviética, y de esa forma el sistema interamericano correría el riesgo de desintegrarse.
En 1982, cuando la guerra de Malvinas, casi como un destino prefijado por aquel conflicto inaugural, los Estados Unidos omitieron la aplicación del TIAR y tomaron partido por la OTAN.


2014/01/12

La oposición en Bolivia- De frente y por la derecha

Evo Morales. El presidente de Bolivia cargó contra el escritor
peruano y su vinculación con quienes lo acusan de dictador.
Mario Vargas Llosa llegará a Bolivia para apoyar con su presencia al agrupamiento que disputará el poder a Evo Morales, en las próximas elecciones nacionales del mes de octubre.
Este año, casi con seguridad el 5 de octubre tendrán lugar en Bolivia las elecciones presidenciales en las cuales el mandatario Evo Morales intentará ser nuevamente reelegido. La fecha exacta de los comicios la determinará el Tribunal Supremo Electoral en mayo, es decir 150 días antes tal como lo establece la ley de ese país. Si bien Morales en octubre pasado les pidió a sus seguidores que este año se debía ganar por el 74%, incrementando un 10 % el apoyo al “proceso de cambio”, hoy la virtual unificación de la oposición les hace decir a algunos medios que en las próximas presidenciales se podría asistir a un inédito escenario de segunda vuelta, ya que Evo esta vez no pasaría el 50%. En diciembre, se constituyó el Movimiento Demócrata Social (MDS) unificando a diferentes expresiones de la derecha boliviana, y proclamando a Rubén Costas como candidato presidencial. Costas es un acérrimo opositor, además de ser el actual gobernador del Departamento de Santa Cruz, considerado como un bastión clave en la estructura económica del país del altiplano. De todas formas, la intención es construir una unidad más amplia del arco opositor que lo que representa el MDS, y en tal sentido Costas señaló que él es “candidato a ser presidente y también a no serlo”, dando una clara señal de que está abierto a negociaciones que impliquen cerrar un abanico opositor aún mayor.
En un hecho que para nada se atiene al disimulo, el próximo 22 de enero el escritor peruano-español Mario Vargas Llosa visitará Santa Cruz por seis días. El Premio Nobel de Literatura 2010 y devenido vocero ideológico de las derechas regionales –quien fuera invitado por la Fundación Nueva Democracia que preside el ex senador Óscar Ortiz Antelo–, tiene prevista una nutrida agenda en la cual se destaca el encuentro que realizará con el gobernador Costas, la realización de dos conferencias y la visita a la región de Chiquitos, en el oriente petrolero, donde el novelista visitará las ruinas jesuíticas presentes en ese lugar. Según precisara Ortiz, Vargas Llosa llegará a Bolivia acompañado por su esposa Patricia Llosa y por cuatro amigos. El cruceño diario El Deber subrayó bajo el subtítulo “Coincidencias” que “Nueva Democracia es un centro de estudios que promueve las libertades individuales, económicas y políticas como base de la democracia y el progreso. Es parte de la Fundación Internacional para la Libertad, presidida por Vargas Llosa, de ahí el nexo con el personaje al que Óscar Ortiz es allegado desde hace 15 años, cuando presenció el nacimiento de la fundación internacional”, señalaba el matutino. Sin dudas, un encuentro entre viejos amigos.
El pasado domingo, en la clausura del XV Congreso de Trabajadores Petroleros de Bolivia realizado en la localidad de Camiri, Evo Morales les dijo a los presentes que “tengo información de que en estos días llega Vargas Llosa a Santa Cruz, como siempre para hablar contra Evo, contra el gobierno, contra nosotros, contra Bolivia. Es su derecho que visite, pero Vargas Llosa viene a convocatoria o instrucciones de Sánchez Berzaín”, en referencia al ex ministro del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Ambos están procesados en Bolivia por genocidio en 2003, cuando fuera la guerra del gas, y hoy tienen residencia en los Estados Unidos. Evo se manifestó sobre que nadie le puede impedir a Vargas Llosa que pise suelo boliviano, en el cual además pasó parte de su infancia, pero advirtió que “no estoy protestando. Que venga. Pero que sepa el pueblo boliviano por invitación de quién viene. Respeto a Vargas Llosa (…) pero nos trata de dictador. Eso es intromisión” le dijo a la Agencia DPA, señalando luego en tono irónico que “a este paso no me extrañaría que también visite Santa Cruz el líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles”.
La referencia a Sánchez Berzaín que hiciera Evo Morales es con relación al libro publicado recientemente en los EE.UU. por el ex ministro, que lleva por título La Dictadura del Siglo XXI en Bolivia, en donde el autor instruye a la derecha internacional sobre cinco ejes para derrotar a Morales, en las presidenciales de este año.
Liberty and Democracy. El pasado octubre, en el marco de la Feria del Libro de Miami, se presentó el panel “Dictaduras del Siglo XXI”, en el que participaron Osvaldo Hurtado, ex presidente de Ecuador, autor de Las dictaduras del siglo XXI. El caso de Ecuador –que fue el libro antecesor al de Berzaín–; Asdrúbal Aguiar, ex juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ex miembro del Comité Ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa; Edmundo Jarquin, ex candidato a la presidencia (2006) y a la vicepresidencia (2011) por el Movimiento Renovador Sandinista (fue ministro de Cooperación Externa y embajador de Nicaragua en México y España), y el ya nombrado Carlos Sánchez Berzaín, quien es ex ministro de la Presidencia, de Gobierno, de Defensa y ex parlamentario de Bolivia, y hoy se desempeña como director del Interamerican Institute for Democracy (IID). Además de contar con el patrocinio del IID, se sumaron a la iniciativa Miami Book Fair International, Diario Las Américas y Koubek Center de Miami Dade College. Básicamente, todo este cónclave se propone demonizar a los gobiernos de las naciones integrantes de la Alternativa Bolivariana para Nuestra América (ALBA), señalando el carácter dictatorial de los mismos, e incitar a la comunidad internacional acerca de la necesidad de restaurar las democracias en esos países.
En dicho evento, que fuera moderado por el argentino Guillermo Lousteau (padre del ex ministro de Economía), la ponencia de Berzaín resultó sumamente paradigmática. Además de tildar a su país como gobernado por una dictadura, esto lo hizo extensivo a países como Venezuela, Ecuador y Nicaragua. Berzaín apuntaba que a las cosas hay que llamarlas por su nombre y que a Evo, Nicolás Maduro, Rafael Correa y Daniel Ortega no hay que nombrarlos más como presidentes, sino como “dictadores”. Según el ex ministro, en Bolivia, a partir de 2003, en complicidad con el ex presidente Carlos Mesa, Evo Morales comenzó a romper con la institucionalidad, para generar el proceso que llevaría a la Asamblea Constituyente para sancionar una nueva Constitución Política de Estado, la cual para Berzaín es completamente anticonstitucional y antidemocrático. El principal argumento esbozado por los diferentes panelistas del cónclave de Miami es contra las diferentes reformas constitucionales, ya que según ellos, de esa forma las diferentes instancias judiciales quedan a merced del poder político, haciéndole perder a la Justicia la autonomía requerida por la democracia. En tal sentido, la propuesta que hacía Berzaín era la de denunciar internacionalmente a estas dictaduras, y unificar a las diferentes oposiciones de esos países para recuperar la democracia, la libertad y los derechos humanos, que según él están seriamente afectados. La principal preocupación pareciera ser para estas personas, más que la pérdida de la democracia, la ampliación de la misma a sectores sociales que anteriormente estuvieran relegados, y que con los diferentes procesos constituyentes empezaron a cobrar un protagonismo político inédito.
A la próxima llegada de Vargas Llosa a Bolivia, el gobierno de Morales muy rápidamente la identificó como un aporte más a la estrategia que vienen sosteniendo tanto Berzaín como Sánchez de Lozada desde Miami, en correspondencia con otros sectores de la derecha continental.
El lunes 6, en la inauguración de la 4ta Reunión de Embajadores del Estado Plurinacional, Evo señaló que “la unidad de la derecha es por instrucción de Goni (Sánchez de Lozada) mediante Sánchez Berzaín” asegurando que si ellos deciden unirse para derrotarlo “aquí también estamos unidos con movimientos sociales, no es el partido, la dirección departamental del MAS la que prepara las proclamaciones, sino las organizaciones sociales” sostuvo el mandatario.
Por su parte, Carlos Romero, ministro de Gobierno, dijo el martes que en consonancia con lo delineado por Sánchez Berzaín la oposición se decidió en lugar de “dar un debate programático, a hacer una guerra sucia”, asegurando también que en esa línea argumentativa el opositor que no se una contra el gobierno será considerado como un agente del mismo. Según Romero, hay una línea en la que coinciden todos los opositores, entre los que nombra al ex presidente Jorge Quiroga, y al empresario cruceño Branco Marinkovic, que es la de tildar de “dictador” al presidente Morales, y en lo cual Vargas Llosa no se diferencia en absoluto. Sobre la visita del escritor a Santa Cruz, Romero aseguró que no es para hablar de literatura sino de política. “Su discurso será igual a la línea discursiva que se está trabajando desde Sánchez Berzaín”, dijo el ministro, según informaba la Agencia Boliviana de Noticias (ABI).


2014/01/05

A 20 años de una nueva vía abierta en la selva Lacandona

Banderas y pasamontañas. Los primeros pasos
del movimiento zapatista, hace ya dos décadas
El inicio de la década de los noventa y sus primeros años, parecían estar marcados por el signo de la resignación, al menos en lo concerniente a la búsqueda de alternativas políticas de cambio social en favor de las mayorías populares. Todo el escenario parecía signado por aquella frase de Friedrich Nietzsche de que “No hay más que esto”, y que el hecho de proyectar que otro mundo sea posible, quedara reducido a no ser más que una simple quimera, una ensoñación de viejos dinosaurios que ya no tenían razón de existir. Los derrumbamientos del Muro de Berlín (1989) y de la Unión Soviética en 1991, abrían el escenario de la unipolaridad. Con el fin de la guerra fría, la internacional capitalista proclamaba que se había llegado al grado más alto de la historia de la humanidad.
Francis Fukuyama en el El fin de la historia y el último hombre (1992) señalaba que la democracia representativa y liberal era la forma de gobierno más elevada, y que la economía de libre mercado era su correlato necesario. En Latinoamérica, aislada Cuba como único faro emancipatorio, derrotado el Sandinismo en 1990 en Nicaragua, y con una pléyade de gobiernos adscriptos al neoliberalismo y al Consenso de Washington el panorama era completamente desalentador. Mucho más cuando se imponían políticas de ajuste, exclusión y miseria. Eran los años del paradigma de las privatizaciones de las principales empresas públicas, el despido masivo de trabajadores y el imperio del libre mercado.
El 1º de enero de 1994 –pasaron ya dos décadas–, lo que parecía sumergido regresó a la superficie, como ese viejo topo que Marx evocaba, cuando hacía referencia a ese incansable roedor que se interna debajo de la tierra, y trabaja sin cesar, para emerger cuando menos se lo espera. Aquel “primer día del último año” –tal como lo bautizó el politólogo irlandés John Holloway–, fue cuando quince mil indígenas armados irrumpieron sin aviso previo en el estado mexicano de Chiapas, ubicado en el sur de ese país. La denominada insurgencia zapatista tuvo lugar el mismo día en que México preparaba su entrada triunfal en el Mundo Uno –tras la firma por parte del por entonces presidente Carlos Salinas de Gortari–, del Nafta (Tratado de Libre Comercio) compartido con los Estados Unidos y Canadá.
Pocos días antes de finalizar el año 1993, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) emitiría su Primera Declaración desde la Selva Lacandona, y el primer día del ’94 irrumpirían en escena, protagonizando la toma de siete cabeceras del estado de Chiapas: San Cristóbal de Las Casas, Altamirano, Las Margaritas, Ocosingo, Oxchuc, Huixtán y Chanal. Las imágenes de la insurrección zapatista se reprodujeron rápidamente por todo el planeta, mostrando sobre un verde selvático las figuras de miles de indígenas armados, y con el rostro cubierto por pasamontañas, mientras que de entre ellos sobresalía la de un extraño vocero, que fumando en pipa, y a través de sus muy expresivas declaraciones, no dejaba de mostrar indudables dotes de creativo y comprometido intelectual. Éste era el subcomandante insurgente Marcos, quien aunque no se le conocieran sus facciones, se convertiría por esos años en un verdadero símbolo de la resistencia social al neoliberalismo. La insurrección en Chiapas también daba por tierra con el argumento del converso intelectual mexicano Jorge Castañeda, quien hacía pocos meses atrás había publicado su obra La utopía desarmada, en la cual ya no dando ningún margen al accionar de las guerrillas latinoamericanas de los años ’70, decía que las nuevas izquierdas debían acoplarse al realismo político, y a la concurrencia democrática. Si bien el neozapatismo se había constituido como una organización político-militar, vale señalar que introducía en la izquierda algunas innovaciones que con respecto a guerrillas anteriores contaba con elementos de ruptura y también de continuidad (ver aparte).
Las razones de la insurgencia. En la primera Declaración de la Selva Lacandona, que fuera la razón argumental del pasaje al acto del 1º de enero, los zapatistas le expresaron al pueblo de México “Hoy decimos ¡basta!, somos los herederos de los verdaderos forjadores de nuestra nacionalidad, los desposeídos somos millones y llamamos a todos nuestros hermanos a que se sumen a este llamado como el único camino para no morir de hambre ante la ambición insaciable de una dictadura de más de 70 años encabezada por una camarilla de traidores que representan a los grupos más conservadores y vendepatrias. Son los mismos que se opusieron a Hidalgo y a Morelos, los que traicionaron a Vicente Guerrero, son los mismos que vendieron más de la mitad de nuestro suelo al extranjero invasor, son los mismos que trajeron un príncipe europeo a gobernarnos, son los mismos que formaron la dictadura de los científicos porfiristas, son los mismos que se opusieron a la Expropiación Petrolera, son los mismos que masacraron a los trabajadores ferrocarrileros en 1958 y a los estudiantes en 1968, son los mismos que hoy nos quitan todo, absolutamente todo”. En el comunicado firmado por la Comandancia General del EZLN, afirmaban que tras todo intento de restaurar la legalidad en el país a través del cumplimiento de la Carta Magna, recurrían a hacer efectivo el Artículo 39 de la Constitución mexicana que dice: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo el poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene, en todo tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”. El EZLN de esta forma proclamando lo inconstitucional del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, y apegados a la institucionalidad pedían conforme a su declaración de guerra que el resto de los poderes de la nación “se aboquen a restaurar la legalidad y la estabilidad de la Nación deponiendo al dictador”. Sin dejar detalles en el tintero, los zapatistas también se dirigieron en la declaración a los organismos internacionales y a la Cruz Roja, pidiéndole a esta última que vele por la seguridad de la población civil, mientras que señalaban con mucha fuerza su apego a las leyes de la guerra de acuerdo a la Convención de Ginebra convirtiéndose de hecho en una fuerza insurgente. “Rechazamos de antemano cualquier intento de desvirtuar la justa causa de nuestra lucha acusándola de narcotráfico, narcoguerrilla, bandidaje u otro calificativo que puedan usar nuestros enemigos. Nuestra lucha se apega al derecho constitucional y es abanderada por la justicia y la igualdad”, señalaban.
Las demandas que proponían ese 1º de enero, los zapatistas eran: “trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz”.
Un plus para la resistencia. Lejos de realizar un intento de rastreo histórico de estos 20 años de zapatismo, que por lo demás han provocado la escritura de muchas publicaciones, algunas de gran valor como el libro Los arroyos cuando bajan, del periodista uruguayo Raúl Zibechi –e incluso las mismas que realizara el subcomandante Marcos–; es de importancia resaltar la implicancia que la insurgencia zapatista del 1 de enero del ’94 tuvo en cuanto a cómo iría a influir en el ánimo tanto de los movimientos sociales que resistían al neoliberalismo –principalmente en Latinoamérica–, como también la forma en que todo eso fue un fuerte disparador para generar una nueva camada de militantes comprometidos, en un tiempo en dónde el paradigma dominante era el “sálvese quien pueda”. Mientras algunas viejas camadas de viejos militantes se rendían al posibilismo de los ’90, el neozapatismo generó indudablemente una nueva luz en la esperanza de cambiar lo establecido. Si bien nadie duda de que la resistencia al neoliberalismo, de la última década del siglo pasado, fuera el principal sedimento para alumbrar los procesos progresistas que desde los albores del nuevo siglo vive la región, poco dicho o enunciado es el rol que en ello tuvo la insurgencia zapatista, y los métodos de trabajo político para crear una fuerza considerable.
El zapatismo venía a mostrarse como una experiencia de inserción en las bases indígenas, que podía ser sólo comparable a lo que ya venía desarrollando en Brasil el Movimiento de los campesinos Sin Tierra (MST), o la organización de algunos movimientos indígenas en la zona andina, tal como la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Todos los que conocen de cerca las diferentes experiencias de conformación del movimiento piquetero en la Argentina, promediando el ’97, saben del rol preponderante que tuvo en ello la influencia zapatista, no solamente por los métodos de democracia directa, y estilo asambleario, sino incluso en cuanto a la estética misma.
En Oventic, la movilización por el aniversario
refrendó la resistencia de un pueblo.
Celebración en Chiapas. Tras 20 años de haber salido a la luz, los zapatistas celebraron el alzamiento armado del ’94. Tuvieron lugar los recordatorios en los cinco “caracoles” zapatistas, que son las sedes de las Juntas de Buen Gobierno creadas por el EZLN en 2003 como su forma de organización política autónoma. El principal acto tuvo lugar en la comunidad de Oventic, siendo la comandante Hortencia quien hablara en nombre del grupo. Ella, en su declaración refrendó la opción zapatista por la autonomía, una opción que según dijo “nadie podrá detener”; y a su vez acusó a los tres niveles del “mal gobierno” de saquear las riquezas naturales del país. En su ponencia la dirigente indígena señaló que los zapatistas han aprendido a resistir “de manera organizada” ante una “verdadera guerra de exterminio”, asegurando que “hace 20 años no teníamos nada, ningún servicio de salud y educación que sea de nuestro pueblo”, afirmó, señalando que “estamos aprendiendo a gobernarnos de acuerdo a nuestras formas de pensar y de vivir. Estamos tratando de avanzar, de mejorar y fortalecer entre todos, a hombres, mujeres, jóvenes, niños y ancianos. Como hace 20 años, dijimos ¡Ya basta!”, sostuvo la comandante Hortencia.
En diciembre, a través de un comunicado del EZLN, el subcomandante Marcos señalaba en el escrito titulado Cuando los muertos callan que “hace frío como hace 20 años y, como entonces, hoy una bandera nos cobija: la de la rebeldía”, señaló Marcos, afirmando que “Chiapas es territorio zapatista, es Latinoamérica, es la Tierra”. Mientras que sobre los diferentes políticos de su país dijo: “Los criminales de la clase política mexicana que han mal gobernado estas tierras seguirán siendo, para quienes padecieron sus desmanes, criminales impunes. No importa cuántas líneas se paguen en los medios ídem; ni cuánto se gaste en espectaculares en las calles, en la prensa escrita, en radio y televisión”.
El modelo de los zapatistas para algunos ya pareciera anticuado, a pesar de sus 20 años; pero así como fue el emblema principal que dio pie a la resistencia al neoliberalismo en los ’90, generando las condiciones para la irrupción de los gobiernos progresistas de este siglo, tal vez sea uno de los pocos modelos que preserva un lugar para enfrentar un giro a la derecha.

El encuentro: desde la fracasada guerrilla urbana a la integración con los indígenas lacandones

Marcos. El vocero del movimiento
Antes de aparecer en escena, hace 20 años, el neozapatismo llevaba más de 10 años en las sombras. Un largo proceso de inserción en las comunidades indígenas y de conformación de una fuerza político militar considerable, siendo su apuesta nunca despegarse de las bases mismas en las cuales fundaban su misma razón de existencia. Por los datos que se tienen, la experiencia dio comienzo en 1983 cuando media docena de ex guerrilleros se introdujeron en la selva Lacandona, escapando a los servicios de inteligencia que los seguían de cerca. Ellos habían sido parte de experiencia armadas en los ’70, principalmente en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) y posteriormente del Frente de Liberación Nacional (FLN). Desde su entrada en la zona selvática, los servicios les perdieron el rastro, y tras sobrevivir en condiciones casi infrahumanas, el pequeño grupo se decidió a comenzar un trabajo de integración con las comunidades indígenas. En ese proceso de adaptación y ensamble, consistente en aprender nuevas costumbres, como a hablar los diferentes dialectos de los pueblos de Chiapas, fue cuando según Marcos “Se les abolló el cuadrado de la teoría”.
Lejos de intentar abordar un apasionante debate teórico político, la intención es señalar que la experiencia zapatista tuvo efectos dispares, principalmente en el arco de los que se consideran partidarios de las ideas de izquierda, ya que muchos de ese espacio, prefirieron hablar de “reformismo armado”, o de guerrilla sin programa revolucionario. Por otro lado estuvieron los que como John Holloway, pretendieron hablar de un modelo completamente nuevo, renegando de todas las concepciones que pueden haber llevado, como antecedentes conceptuales, a formalizar una experiencia singular.
Lo cierto es que a diferencia de otras organizaciones guerrilleras, el EZLN se convirtió, en primer lugar, en un insumo, una herramienta para implementar y llevar a cabo las decisiones que los pueblos indígenas tomaban en asambleas. Contra la verticalidad de otras organizaciones el lema zapatista era el de “mandar obedeciendo”, y que la función del Ejército popular no sea imponer la política desde una cúpula. De ahí el rol del o los subcomandantes, ya que lo estrictamente considerado comandancia, debía ser integrada por dirigentes indígenas. El denominado Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI) es así la dirección del EZLN, siendo su subcomandante un portavoz y ejecutante de las decisiones que los diferentes comandantes traen de las distintas comunidades. Según lo expresado por Marcos en las primeras entrevistas dadas a la prensa, tras el levantamiento del 1º de enero del ’94, la decisión de haber pasado a la acción tomando las diferentes cabeceras del estado chiapaneco, fue la decisión de las comunidades. A su vez expresaba el subcomandante que antes de esa fecha, el EZLN si bien se preparaba para realizar acciones guerrilleras, éstas estaban supeditadas a la decisión de sus bases, y nunca podían ser llevadas adelante por decisión unilateral. En este sentido “el avance organizativo” debía ser “un fiel reflejo del apoyo político”, ya que “las bases zapatistas dependen de la familia, de que todo el núcleo familiar colabore en alimentos y guarde el secreto”.
Otro tema que generó debates en la izquierda a partir de la irrupción zapatista fue el tema del “poder”. En una carta del 2 de febrero del ’94 a Gaspar Morquecho Escamilla del diario Tiempo de San Cristóbal de las Casas, el subcomandante Marcos le dice en un pequeño párrafo: “¿La toma del poder? No, apenas algo más difícil: un mundo nuevo”.
Marcos señalaba en otro lugar que “la nueva sociedad, o el mundo nuevo o como quieran llamarlo, debe pasar previamente por una antesala. Las propuestas o rumbos que debe seguir el país, sea esto el comunismo, el socialismo, la socialdemocracia, la democracia cristiana, el liberalismo o cualquier otra corriente ideológica de moda, debe confrontarse con la realidad de cada pueblo para su aprobación. Si esto no ocurre, estaríamos hablando de una falsa revolución, y no porque sea una revolución que mienta, sino porque, sin el sustento que menciono –la aprobación y la participación de las grandes mayorías–, sería siempre susceptible de desviarse o de voltearse”.

2014/01/01

Una reflexión de inicio de año.

La economía negra e informal, el crimen organizado, el narcotráfico, la trata de personas, el trabajo esclavo, mal que pese nos son aspectos marginales del montaje general de la economía. Son aspectos integrados y muchas veces estructurantes de la economía general. Para hacer grandes negocios es necesario un gran capital, y aunque esos grandes negocios sean legales, la máxima acumulación de capital se logra de formas que no distinguen lo legal de lo ilegal. Esto sigue, la misma lógica que lo que Marx llamó acumulación originaria, esa acumulación previa pero permanente que permite la reproducción del capital: “En la realidad, los métodos de la acumulación originaria fueron cualquier cosa menos idílicos”. Obviar todo esto, es privarse de abordar muchas demandas de la sociedad, queriéndoles  encontrar una resolución mágica o ficticia, que lejos de ser la solución son justificativos para prolongarlas en el tiempo.

Hoy se cumplen 20 años - pareciera ayer- de la irrupción del Zapatismo (EZLN) en la localidad mexicana de Chiapas. Su emblemático vocero, el subcomandante insurgente Marcos, el escarabajo Durito y el inicio de una resistencia social al neoliberalismo, que hoy parecieran invisibilizados por la emergencia de los nuevos progresismos; pero esas resistencias siguen siendo esenciales para proseguir una lucha que recién comienza, porque el reloj no debe mezclarse con el tiempo, mientras existan injusticias.

Marcos dijo sobre el Che "se adelantó. Es un hombre de una generación que todavía no acaba de nacer".