2014/01/12

La oposición en Bolivia- De frente y por la derecha

Evo Morales. El presidente de Bolivia cargó contra el escritor
peruano y su vinculación con quienes lo acusan de dictador.
Mario Vargas Llosa llegará a Bolivia para apoyar con su presencia al agrupamiento que disputará el poder a Evo Morales, en las próximas elecciones nacionales del mes de octubre.
Este año, casi con seguridad el 5 de octubre tendrán lugar en Bolivia las elecciones presidenciales en las cuales el mandatario Evo Morales intentará ser nuevamente reelegido. La fecha exacta de los comicios la determinará el Tribunal Supremo Electoral en mayo, es decir 150 días antes tal como lo establece la ley de ese país. Si bien Morales en octubre pasado les pidió a sus seguidores que este año se debía ganar por el 74%, incrementando un 10 % el apoyo al “proceso de cambio”, hoy la virtual unificación de la oposición les hace decir a algunos medios que en las próximas presidenciales se podría asistir a un inédito escenario de segunda vuelta, ya que Evo esta vez no pasaría el 50%. En diciembre, se constituyó el Movimiento Demócrata Social (MDS) unificando a diferentes expresiones de la derecha boliviana, y proclamando a Rubén Costas como candidato presidencial. Costas es un acérrimo opositor, además de ser el actual gobernador del Departamento de Santa Cruz, considerado como un bastión clave en la estructura económica del país del altiplano. De todas formas, la intención es construir una unidad más amplia del arco opositor que lo que representa el MDS, y en tal sentido Costas señaló que él es “candidato a ser presidente y también a no serlo”, dando una clara señal de que está abierto a negociaciones que impliquen cerrar un abanico opositor aún mayor.
En un hecho que para nada se atiene al disimulo, el próximo 22 de enero el escritor peruano-español Mario Vargas Llosa visitará Santa Cruz por seis días. El Premio Nobel de Literatura 2010 y devenido vocero ideológico de las derechas regionales –quien fuera invitado por la Fundación Nueva Democracia que preside el ex senador Óscar Ortiz Antelo–, tiene prevista una nutrida agenda en la cual se destaca el encuentro que realizará con el gobernador Costas, la realización de dos conferencias y la visita a la región de Chiquitos, en el oriente petrolero, donde el novelista visitará las ruinas jesuíticas presentes en ese lugar. Según precisara Ortiz, Vargas Llosa llegará a Bolivia acompañado por su esposa Patricia Llosa y por cuatro amigos. El cruceño diario El Deber subrayó bajo el subtítulo “Coincidencias” que “Nueva Democracia es un centro de estudios que promueve las libertades individuales, económicas y políticas como base de la democracia y el progreso. Es parte de la Fundación Internacional para la Libertad, presidida por Vargas Llosa, de ahí el nexo con el personaje al que Óscar Ortiz es allegado desde hace 15 años, cuando presenció el nacimiento de la fundación internacional”, señalaba el matutino. Sin dudas, un encuentro entre viejos amigos.
El pasado domingo, en la clausura del XV Congreso de Trabajadores Petroleros de Bolivia realizado en la localidad de Camiri, Evo Morales les dijo a los presentes que “tengo información de que en estos días llega Vargas Llosa a Santa Cruz, como siempre para hablar contra Evo, contra el gobierno, contra nosotros, contra Bolivia. Es su derecho que visite, pero Vargas Llosa viene a convocatoria o instrucciones de Sánchez Berzaín”, en referencia al ex ministro del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Ambos están procesados en Bolivia por genocidio en 2003, cuando fuera la guerra del gas, y hoy tienen residencia en los Estados Unidos. Evo se manifestó sobre que nadie le puede impedir a Vargas Llosa que pise suelo boliviano, en el cual además pasó parte de su infancia, pero advirtió que “no estoy protestando. Que venga. Pero que sepa el pueblo boliviano por invitación de quién viene. Respeto a Vargas Llosa (…) pero nos trata de dictador. Eso es intromisión” le dijo a la Agencia DPA, señalando luego en tono irónico que “a este paso no me extrañaría que también visite Santa Cruz el líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles”.
La referencia a Sánchez Berzaín que hiciera Evo Morales es con relación al libro publicado recientemente en los EE.UU. por el ex ministro, que lleva por título La Dictadura del Siglo XXI en Bolivia, en donde el autor instruye a la derecha internacional sobre cinco ejes para derrotar a Morales, en las presidenciales de este año.
Liberty and Democracy. El pasado octubre, en el marco de la Feria del Libro de Miami, se presentó el panel “Dictaduras del Siglo XXI”, en el que participaron Osvaldo Hurtado, ex presidente de Ecuador, autor de Las dictaduras del siglo XXI. El caso de Ecuador –que fue el libro antecesor al de Berzaín–; Asdrúbal Aguiar, ex juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ex miembro del Comité Ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa; Edmundo Jarquin, ex candidato a la presidencia (2006) y a la vicepresidencia (2011) por el Movimiento Renovador Sandinista (fue ministro de Cooperación Externa y embajador de Nicaragua en México y España), y el ya nombrado Carlos Sánchez Berzaín, quien es ex ministro de la Presidencia, de Gobierno, de Defensa y ex parlamentario de Bolivia, y hoy se desempeña como director del Interamerican Institute for Democracy (IID). Además de contar con el patrocinio del IID, se sumaron a la iniciativa Miami Book Fair International, Diario Las Américas y Koubek Center de Miami Dade College. Básicamente, todo este cónclave se propone demonizar a los gobiernos de las naciones integrantes de la Alternativa Bolivariana para Nuestra América (ALBA), señalando el carácter dictatorial de los mismos, e incitar a la comunidad internacional acerca de la necesidad de restaurar las democracias en esos países.
En dicho evento, que fuera moderado por el argentino Guillermo Lousteau (padre del ex ministro de Economía), la ponencia de Berzaín resultó sumamente paradigmática. Además de tildar a su país como gobernado por una dictadura, esto lo hizo extensivo a países como Venezuela, Ecuador y Nicaragua. Berzaín apuntaba que a las cosas hay que llamarlas por su nombre y que a Evo, Nicolás Maduro, Rafael Correa y Daniel Ortega no hay que nombrarlos más como presidentes, sino como “dictadores”. Según el ex ministro, en Bolivia, a partir de 2003, en complicidad con el ex presidente Carlos Mesa, Evo Morales comenzó a romper con la institucionalidad, para generar el proceso que llevaría a la Asamblea Constituyente para sancionar una nueva Constitución Política de Estado, la cual para Berzaín es completamente anticonstitucional y antidemocrático. El principal argumento esbozado por los diferentes panelistas del cónclave de Miami es contra las diferentes reformas constitucionales, ya que según ellos, de esa forma las diferentes instancias judiciales quedan a merced del poder político, haciéndole perder a la Justicia la autonomía requerida por la democracia. En tal sentido, la propuesta que hacía Berzaín era la de denunciar internacionalmente a estas dictaduras, y unificar a las diferentes oposiciones de esos países para recuperar la democracia, la libertad y los derechos humanos, que según él están seriamente afectados. La principal preocupación pareciera ser para estas personas, más que la pérdida de la democracia, la ampliación de la misma a sectores sociales que anteriormente estuvieran relegados, y que con los diferentes procesos constituyentes empezaron a cobrar un protagonismo político inédito.
A la próxima llegada de Vargas Llosa a Bolivia, el gobierno de Morales muy rápidamente la identificó como un aporte más a la estrategia que vienen sosteniendo tanto Berzaín como Sánchez de Lozada desde Miami, en correspondencia con otros sectores de la derecha continental.
El lunes 6, en la inauguración de la 4ta Reunión de Embajadores del Estado Plurinacional, Evo señaló que “la unidad de la derecha es por instrucción de Goni (Sánchez de Lozada) mediante Sánchez Berzaín” asegurando que si ellos deciden unirse para derrotarlo “aquí también estamos unidos con movimientos sociales, no es el partido, la dirección departamental del MAS la que prepara las proclamaciones, sino las organizaciones sociales” sostuvo el mandatario.
Por su parte, Carlos Romero, ministro de Gobierno, dijo el martes que en consonancia con lo delineado por Sánchez Berzaín la oposición se decidió en lugar de “dar un debate programático, a hacer una guerra sucia”, asegurando también que en esa línea argumentativa el opositor que no se una contra el gobierno será considerado como un agente del mismo. Según Romero, hay una línea en la que coinciden todos los opositores, entre los que nombra al ex presidente Jorge Quiroga, y al empresario cruceño Branco Marinkovic, que es la de tildar de “dictador” al presidente Morales, y en lo cual Vargas Llosa no se diferencia en absoluto. Sobre la visita del escritor a Santa Cruz, Romero aseguró que no es para hablar de literatura sino de política. “Su discurso será igual a la línea discursiva que se está trabajando desde Sánchez Berzaín”, dijo el ministro, según informaba la Agencia Boliviana de Noticias (ABI).


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