2012/05/31

El autoritarismo empresario sobre los usuarios


Al interior de una empresa no existe la democracia, ya que los trabajadores no pueden decidir más que sobre las políticas de producción ya establecidas de manera casi vertical. Esta es una regla del capitalismo que llevaría mucho tiempo y esfuerzo revertir. Pero lo que intentaremos mostrar aquí no es sobre ese autoritarismo, sino sobre el que ejercen las empresas de servicios no ya con sus empleados, sino con los usuarios de sus productos. El autoritarismo empresarial sobre los usuarios comenzó principalmente a partir del momento en que la mayoría de estas empresas dejaron de ser parte de la esfera pública para pasar a la privada. En este sentido la defensa del consumidor es una política correcta que debiera profundizarse, y que además debiera ir en el sentido del control que los mismos usuarios deberían realizar sobre los servicios que ofrecen las empresas a las cuales contratan para obtenerlos. Sin dudas, esto es parte de un incremento potencial del rol del Estado, y dejar paulatinamente las reglas de juego propias del ejercicio antitético de la libre empresa, esa que según esa lógica puede hacer lo que quiera, para incrementar sus ganancias, y despotricar contra la falta de seguridad jurídica, cuando son ellas mismas las que casi siempre actúan en la casi impunidad.
La existencia de monopolios en servicios como la telefonía tanto fija como móvil, banda ancha, televisión por cable, transportes, etc., etc. incrementan el autoritarismo empresario, y debiera por lo tanto establecerse una política de Estado para proteger a los usuarios.
El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia acerca del controvertido artículo 161 de la Ley de Servicios Audiovisuales, que propone la desinversión monopólica fue frenado por tres años por una cautelar, y esto muestra a las claras que si bien hay un poder corporativo en retroceso, aún falta un camino largo por recorrer.

2012/05/30

Naturaleza e Historia en Marx y Freud


Sigmund Freud en el apartado denominado Una concepción del mundo (Die Weltanschauung) que se encuentra en las Nuevas lecciones de introducción al psicoanálisis de 1931, reconocía de la teoría de Karl Marx, el planteo sobre la determinación económica de la sociedad, haciendo la salvedad de que para él, no se trataba de la única determinación, ya que hay a su vez otros aspectos que inciden sobre los sujetos sociales de forma igualmente efectiva, la cultura por ejemplo. Obviamente que este cuestionamiento es sólo aplicable a un marxismo vulgar y mecanicista. Freud en el mismo texto reconocía su insuficiencia en la lectura del materialismo histórico.
En relación al proceso económico social Freud expresaba no compartir o tal vez no entender aquello de que la historia sea un proceso dialéctico o histórico- natural (naturgeschichtlich), aludiendo que eso de la dialéctica era un resabio de la oscura filosofía hegeliana por la cual el mismo Marx había pasado. 
El problema de Freud en este sentido era confundir a la dialéctica idealista con el método dialéctico del materialismo histórico. “La historia no es un proceso de evolución dialéctica de conceptos”, en esto Freud tenía razón, pero se equivocaba al considerar que Marx concebía lo mismo que Hegel en cuanto a la dialéctica. 
En el Prólogo a la 2da. Edición de El Capital, Marx lo decía con todas las letras, su dialéctica era Hegel patas para arriba, la contradicción es la interrelación de los nexos que al interior del objeto producen su movimiento. A su vez, en La Ideología Alemana, manifestaba que la historia no ocurre en un plano ideal, siendo su fin la autoconciencia, el espíritu del espíritu, sino, que ocurre en el plano puramente material. La dialéctica marxista es la contradicción en el seno de la materia, la unidad de los contrarios., mientras que la dialéctica en Hegel es la negación de la negación, a saber la síntesis entre dos pares antitéticos, donde lo primeramente negado se conserva de forma subvertida.
En relación a lo histórico- natural, Freud expreaba que en el proceso histórico no hay nada que se parezca a una ley natural. Esto es verdad, pero habría que entender que lo enunciado por Marx en cuanto a concebir al desarrollo de las formaciones económico sociales como un proceso histórico natural, se debiera entender como una forma que alude a dos aspectos diferenciados y a la vez simultáneos. En primer lugar a la búsqueda de una ley económica principal, propia a una formación social dada, que posea la rigurosidad de las leyes de las ciencias naturales. Por otro lugar la historia es el proceso por el que el hombre a partir del trabajo transforma a la naturaleza en cultura, los objetos naturales en productos. Afirmaba Marx en La Ideología Alemana: “La naturaleza en el sentido del hombre primitivo, no existe hoy en ningún sitio, excepto en alguna isla coralina de formación reciente”. En definitiva, las leyes de la historia no responden a leyes biológicas (al menos en primera instancia). De hecho la irrupción de la biología como parte del discurso de la ciencia es el resultado de la necesidad histórica de transformar la naturaleza. El sujeto humano como resultado de necesidades en última instancia biológicas no encuentra más que en la estructura social y en la actividad productiva, la resolución a aquellas necesidades que ya no obedecen estrictamente a una ley natural. Esta significación marxista de lo natural como algo más bien perdido (transformado) por la producción de bienes materiales (obviamente determinados en última instancia por la naturaleza) se aproxima sin más a la concepción con la que Freud elaboró su teoría de las pulsiones (das triebes), en tanto distintas del instinto animal.

2012/05/25

25 de Mayo- La Revolución inconclusa


El 25 de Mayo, no fue una fecha al azar. Ese día pero hace 203 años se producía en Charcas, hoy Sucre, la rebelión de Chuquisaca, que fue nada más ni nada menos que el primer grito libertario de la América Indiolatina. Allí uno de sus líderes y redactor de la proclama de la insurrección fue el tucumano Bernardo de Monteagudo, un revolucionario jacobino perteneciente a la Logia Lautaro de la cual también formara parte José de San Martín.
Un año después se proclamaría en el Río de la Plata, la Revolución de Mayo, donde también descollara otro abogado formado en Chuquisaca, Mariano Moreno quien se había formado en las ideas revolucionarias de Jean- Jacques Rousseau.
Ante la crisis que vivía el reino de España, los revolucionarios del Sur no se dejaron seducir por la idea de que el gobierno le sea entregado a la infanta Carlota Joaquina de Borbón, y tanto en 1809 como en 1810, esta fue la plataforma del independientismo.
Como en toda revolución, debe haber tanto una estrategia a seguir, como una dirección efectiva que la lleva adelante sin vacilaciones. Como afirmaba Dantón, una vez iniciada la insurrección se trata de “Audacia, audacia” y no volver atrás, ya que hacerlo significa la derrota. Esto, Moreno lo tenía muy claro, y en esa presunción escribió el Plan revolucionario de Operaciones, que era sin dudas el esquema práctico y político de cómo llevar adelante la revolución sin darles tregua a los restauradores del viejo orden colonial.
1810 fue el despertar de un proceso genuino de emancipación, transformación, y construcción de una Patria libre, que la historia demostró que no tuvo la continuidad necesaria para ser plasmado.
En el Plan de Operaciones Moreno escribía: “El emprendimiento de la obra de nuestra libertad, a la verdad, es tan grande, que por su aspecto tiene una similitud con los palacios de Siam, que con tan magníficas entradas, no presentan en su interior sino edificios bajos y débiles; pero la Providencia que desde lo alto examina la justicia de nuestra causa, la protegerá, sin duda, permitiendo que de los desastres saquemos lecciones las más importantes. Porque aunque algunos años antes de la instalación del nuevo gobierno se pensó, se habló, y se hicieron algunas combinaciones para realizar la obra de nuestra independencia; ¿diremos que fueron medios capaces y suficientes para realizar la obra de la independencia del Sud, pensarlo, hablarlo y prevenirlo? Qué sacrificios hemos hecho, en qué emprendimientos, que sean suficientes para que podamos tributarnos loores perpetuos por la preferencia de la primacía? ¿Qué planos y combinaciones han formado más laboriosas áreas, para evitar que se desplome un edificio que sin pensar en la solidez que debe estribar sus cimientos, queremos levantar con tanta precipitación?
Permítaseme decir aquí, que a veces la casualidad es la madre de los acontecimientos, pues si no se dirige bien una revolución, si el espíritu de intriga y ambición sofoca el espíritu público, entonces vuelve otra vez el estado a caer en la más horrible anarquía. Patria mía, ¡cuántas mutaciones tienes que sufrir!”
A 202 años de la gesta revolucionaria de Mayo, la Patria sigue pidiendo Libertad, y tal vez recién en este tiempo, se pudo interpretar ese grito en toda su intensidad.

2012/05/24

Uribe no te creo nada


“Sos un audaz Uribe” Néstor Kirchner

El desbaratado intento de bomba contra el ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez el pasado martes en el Gran Rex de Buenos Aires deja muchas dudas, al menos para quien escribe. Cuando el cronista se entera del fallido atentado, lo primero que intenta es encontrar fuentes que le permitan saber de qué forma se produjeron los indicios que luego terminarían con el encuentro de la caja donde se encontraba un teléfono celular que explotaría cuando el ex presidente neogranadino iría a disertar. Pero ese dato, consistía solamente en que un empleado de limpieza había encontrado la caja de 10 x 15 limpiando el techo, y esto por supuesto resultaba demasiado poco creíble, y mucho más cuando lo que estaba en juego era la ponencia de un ex mandatario que en su país había hecho de los falsos positivos una política de estado.
Una semana antes de lo del Gran Rex se produjo en Colombia un atentado “terrorista” contra el ex ministro uribista Santiago Londoño, y es recomendable leer al respecto una nota que escribió Emiliano Guido para Miradas al Sur el pasado domingo, es decir, dos días antes del fallido atentado en Buenos Aires, de la cual se puede extraer este fragmento: “En ese sentido, hay que preguntarse quién se beneficia, objetivamente, con la situación. Entonces, cabe afirmar que el bombazo que estremeció esta semana a Colombia no debe haber sido activado con la mano izquierda. Más bien, todo lo contrario” Cuando Guido habla de mano izquierda es porque el uribismo pretendía culpar a las FARC del atentado, en una coyuntura donde el actual presidente Juan Manuel Santos cada vez más enfrentado a Uribe intenta iniciar un diálogo de paz con la guerrilla.
Antes de la asunción de Santos al gobierno de Colombia, durante el año 2010, la agencia ANNCOL, tildada por el establishment colombiano de ser parte de la guerrilla, en una nota de opinión este medio diferenciaba al saliente Uribe del próximo mandatario. Mientras Santos es parte de una oligarquía colombiana tradicional, es decir de una casta si se quiere un poco más cultivada, y proclive a la negociación, Uribe pertenece a lo que en el país caribeño se denominan los “paisas”, una nueva oligarquía que se benefició del desplazamiento de campesinos, que logró enriquecerse con eso, y que luego fueran la dirección efectiva del narcoparamilirarismo. Hoy las diferencias entre Santos y Uribe se profundizan, mientras el primero ni bien asumió convocó al ex presidente Néstor Kirchner para mediar en el conflicto con la Venezuela de Hugo Chávez, el segundo quiere ser una referencia obligada de la nueva derecha latinoamericana. Es de destacar que quien sucedió a Kirchner en la titularidad de la UNASUR fue la colombiana María Emma Mejía, proveniente del Polo Democrático Alternativo (PDA) que si bien no es de la misma fuerza que el actual presidente, cuenta con el aval de éste.


2012/05/23

Gobierno y Poder- Una distinción clave



En la entrevista que le realizara Alejandro Fantino, al vicegobernador Gabriel Mariotto, durante el programa televisivo Animales Sueltos se pudo escuchar como pocas veces, un esbozo muy claro de línea política. Si bien hoy es un lugar común enunciar consignas como: “Profundizar el modelo”, “Revalorizar la política”, o “Ir por más”, muy pocas veces existen planteos que apuntan a la construcción de una guía para la acción militante, más allá de saludar las políticas que lleva a cabo el gobierno nacional. Pareciera de esta forma que el rol de la militancia estuviera solamente supeditado a movilizarse por los logros de la gestión, pero sin tener un horizonte claro de cómo seguirla. Tener una línea política, es aún un déficit para las organizaciones de base, y es por esto que las declaraciones de Mariotto llevan consigo una impronta sumamente válida. No voy a transcribir literalmente lo enunciado por el vicegobernador, sino intentar desmenuzar algunos conceptos válidos para la acción política.

Gobierno y poder

Si bien esta es una distinción que cualquier cuadro político conoce, y mucho más los que vienen de viejas militancias, es bueno escuchar la diferencia aplicada a los tiempos que corren. La izquierda peronista de los ’70 enunciaba: “Con los votos al gobierno, con las armas al poder”. Llegar al poder era el imperativo por el cual, había que destruir todo el orden oligárquico e imperialista, para sentar las bases de un nuevo poder, el de los trabajadores y el pueblo para romper definitivamente con la dependencia. La experiencia del ’55 ameritaba la estrategia de asalto al cielo, y el golpe del ’76 demostraría largamente que los poderosos no se rendirían sin resistencia, sino más bien que estaban dispuestos a aniquilar a las fuerzas populares.
La experiencia democrática en el ’83 nació débil, y los gobiernos que se sucedieron sucumbieron al lobby de los poderosos. Radicales y peronistas (vaciados de la doctrina nacional) sucumbieron con la crisis de 2001, donde el pueblo les pidió “Qué se vayan todos”. El kirchnerismo es el emergente social y político de la sociedad argentina que en el 2001 estalló en mil pedazos.
Para Mariotto, Néstor Kirchner vinó a recuperar las banderas del movimiento nacional y popular tal como se concibieron en el lapso comprendido entre el ’45 y el ’55. Se alcanza el gobierno y se lo utiliza como un instrumento para combatir al poder, y si la reacción oligárquica hoy no es como en la segunda mitad del siglo pasado, es porque se está efectuando un afianzamiento de la democracia. El kirchnerismo al igual que el primer peronismo es un frente donde confluyen diferentes opciones políticas, el peronismo es frentista y factor de unidad en la diversidad. El vicegobernador es tajante: no se puede ser peronista sin ser kirchnerista, pero se puede serlo proviniendo de otras matrices ideológicas, como en el peronismo inicial donde confluían laboristas, socialistas, anarquistas, nacionalistas y radicales. Pero lo importante es el proyecto: enfrentar al poder de las corporaciones, ese poder al cual otros gobiernos se sujetaron. El kirchnerismo se concibe como un tipo de gobierno que no deja por fuera las convicciones más profundas de la emancipación nacional y social. El gobierno es de tal forma el instrumento para construir paulatinamente y de forma gradual, la justicia social para las amplias masas populares.
Sin dudas en el medio del enfrentamiento, se encuentra la revalorización del Estado, como palanca clave para el desarrollo autónomo, y esto conlleva un pasaje desde un modelo agroexportador o simplemente de factura de materia prima o commodities, para comenzar a sustituir importaciones e industrializar toda la cadena de producción, tal como la presidenta propuso con el esquema de industrializar la ruralidad.
Hoy la construcción de la fuerza política apta para llevar adelante el proceso, necesariamente debe hacerse desde la confianza, es decir, ir sumando y formando a los cuadros y militantes que no se dejen seducir por los cantos de sirena del poder, y estén dispuestos a luchar hasta las últimas consecuencias, por una patria justa, libre y soberana.

2012/05/12

“Discutamos todo y vayamos para adelante”


El que escribe pretendía hacerlo sobre el surgimiento de la “Juan Domingo” y sobre el tema que ayer los medios se encargaron de meterlo en un amplificador, o sea el cruce entre el vicegobernador Gabriel Mariotto y  funcionarios afines al gobernador Daniel Scioli. Un tema que sin dudas merece la reflexión, pero sin olvidar que los nuevos tiempos exigen debate y no teorías conspirativas. Cómo afirmaba un viejo militante: “Discutamos todo y vayamos para adelante”
Las contradicciones dentro de un proyecto político, debieran ser la palanca para avivar todos los debates pendientes, y no la excusa que posteriormente se podría utilizar para justificar rupturas. La revitalización de la política necesariamente, debe conllevar la ampliación de las representatividad, y para esto es imprescindible que surjan nuevas voces y por ende discusiones que hasta el momento podrían ser considerados tabúes, o intocables. Solamente un estilo de trabajo donde muy pocos deciden el rumbo, aplicándolo como verdad revelada, justifica que no haya debate, y que eso se preste a cualquier suspicacia o sospecha donde se podría pensar que los que así lo hacen priorizan su privilegio personal o corporativo, en lugar de los intereses generales.
El kirchnerismo fue inaugurando paulatinamente una nueva forma de concebir la política, generando debates, que por años se habían perdido o postergado, y justamente por eso fue sumando a una masa crítica muy importante de militancia, entre la que se destaca la gran presencia de jóvenes, como también de muchos viejos activistas, e intelectuales. Esta novedad evidenciada principalmente a partir del conflicto con las patronales agropecuarias, implica un verdadero renacimiento, tras haber sufrido nuestro pueblo las más crítica crisis de representatividad allá por el 2001, cuando se pedía “Que se vayan todos”. Profundizar el rumbo de la democracia, y del modelo de inclusión social y ciudadana, implica superar viejos vicios de la política o del estilo de trabajo, que llevaron a esa crisis.
El intento fuerte que realizan los medios hegemónicos, es retrotraer la actitud de las mayorías hacia la política tal cual era hace poco más de una década, y es por esto que hablan de militantes pagos o en busca de cargos, como si el compromiso y la ideología no existieran, intentando sin dudas tapar el sol con las manos. Lo peor que le podría pasar a este incipiente movimiento, es caer en la lógica que esos medios canallas intentan subsumirlo. 

2012/05/01

Los trabajadores “combatiendo al capital”


La sociedad industrial impone una condición ineluctable, a saber: el que produce, debe estar despojado de los medios con los cuales lo hace. El obrero no puede ser nunca dueño de la maquinaria, sino solamente saber utilizarlas, saber hacer. Esta es la condición para que el propietario de esos medios, pueda vivir sin trabajar, utilizando para sí, la fuerza laboral que compra en las condiciones que casi siempre impone, a través de la ley o de la fuerza. La puja entre capital y trabajo es la constante de la sociedad que emergió en Europa a fines del S. XVIII y que luego se extendió por todo el planeta. La arbitrariedad patronal tiene su fundamento, y es su propia rentabilidad.
Hoy recordamos la gesta heroica de aquellos trabajadores que hace 126 años, peleaban en Chicago por la reducción de la jornada laboral a 8 horas. Sin lucha, la balanza se desajusta, tiende a que las condiciones laborales lleguen a un límite parecido a la esclavitud. Pero la historia demostró que el maniqueísmo patronal es una distopía inviable, ya que la dignidad resiste.


En los hechos, todas las riquezas construidas de la sociedad, son obra de los trabajadores, y ahí radica su fuerza, aunque “combatiendo al capital” sin la existencia de un Tercero, de una “instancia Otra”, la dualidad inevitablemente se transforma en una encerrona trágica. La revuelta obrera tuvo en sus inicios a la asociación como su principal herramienta: el nacimiento de las uniones y los sindicatos, pero esto era incipiente. Luego los partidos, incluidas las internacionales, y en la realidad latinoamericana un elemento completamente original: el Estado.
Toda la etapa neoliberal estuvo signada en nuestro país por la precarización, la flexibilización, el desempleo, la pérdida de conquistas y la mayor burocratización de las organizaciones gremiales, provocando una escisión creciente entre las direcciones y sus bases, muchas de las cuales ni siquiera llegaban al derecho a estar representadas sindicalmente. El desempleo constituyó el núcleo duro de la desarticulación de la fuerza obrera, y el chantaje explícito para disciplinar a los que conservaban un empleo.
Este 1ro de Mayo de 2012, nos encuentra en una situación diferente, con un incremento de la fuerza laboral, con la creación de miles nuevos puestos de trabajo, con la negociación colectiva, con la posibilidad de generar una Argentina industrializada, y si bien esto es el resultado de la resistencia popular, la existencia de un Estado que es capaz de arbitrar la puja distributiva, resulta esencial.

1º de Mayo- Los mártires de Chicago


Hace apenas 126 años. Eran los albores de la revolución industrial en los Estados Unidos, ese momento de la historia cuando el trabajo manual simple era sustituido por la mecanización y la producción en serie, ese tiempo donde los trabajadores, le comenzaban a ofrecer mucho mayores ganancias, a los propietarios de las nuevas fábricas.

El obrero de entonces, el de siempre, el único bien que tenía, que tiene, es su fuerza de trabajo, presta para cambiarla por un salario que el patrón le pueda ofrecer. Por aquel tiempo, los trabajadores vislumbraron que la jornada laboral debiera ser de 8 horas, quedando 8 para el sueño y 8 para el ocio. Para el patrón que el obrero trabajara 24, aunque muera entre las máquinas, le daba mayor rentabilidad, y es por esta razón que la demanda le resultaba intolerable.
El 1 de mayo de 1886 doscientos mil trabajadores iniciaron la huelga general por las 8 horas. La ciudad de Chicago fue el epicentro de la movilización extendiéndose por algunos días más. Allí la fábrica McCormick, de maquinaria agrícola seguía en actividad gracias a la colaboración de los rompehuelgas, y el día 3 una concentración en la puerta de dicha fábrica, provocaría que la policía reprimiera violentamente, produciendo seis muertos y varias decenas de heridos.
Ante este desgraciado hecho, los trabajadores convocaron a un acto el día siguiente en el parque Haymarket Square, logrando el permiso del alcalde quien a su vez iría a estar presente en la jornada prevista. Tras dos horas de acto el jefe de la policía consideró que ya era tiempo suficiente y procedió al desalojo de los casi veinte mil concurrentes. Comenzó la represión, y cuando un explosivo estalló entre los uniformados, perdiendo la vida uno de ellos, esto resultó la mejor excusa para abrir fuego sobre los manifestantes produciendo una cantidad importante de muertos y heridos, para luego decretar el estado de sitio. Los días siguientes, fueron de cacería: allanamientos, detenciones, y pruebas plantadas.
La prensa se sumó a la caza de brujas, y exhortaba a que todos los detenidos extranjeros fueran ajusticiados en la horca. El 21 de junio se inició un fraudulento juicio contra 31 detenidos, que luego se reducirían a ocho, de los cuales tres irían a prisión y cinco sentenciados a muerte. Todos ellos fueron acusados de ser enemigos de la sociedad y del orden establecido.
Desde la óptica de aquella justicia hoy se conmemoraría el “Día de los enemigos de la sociedad y del orden establecido”, pero si esto no es así, es porque la lucha obrera no se detuvo, alcanzando conquistas, mejorando su condición, pero hay que saber que sin la existencia de contrapesos, la esencia de la explotación aún sigue siendo la misma.

2012/04/29

Algunas consideraciones sobre el Estado



“Puesto que no hay lecturas inocentes,
empecemos por confesar de qué lecturas somos culpables"
Louis Althusser

Esto intenta plantear algunas dicotomías en relación a la conceptualización del Estado, y a la fuerza político social necesaria para profundizar las transformaciones que actualmente viven tanto nuestro país como el continente suramericano.
Existe una falaz dicotomía en relación a la interpretación marxista sobre el peronismo, y de igual modo una falsa visión peronista acerca de cómo ver el fenómeno de la lucha de clases. Este malentendido es producto de analizar una sociedad capitalista dependiente en donde los movimientos nacional-populares y los movimientos clasistas obreros tienden a ser visto como contradictorios, y hasta muchas veces enfrentados. Si bien éste es un viejo debate, que data ya de varias décadas, el que escribe considera que debiera actualizarse, ya que la situación actual así lo amerita. No es ocioso recordar, que este tipo de elaboraciones fueron fundantes de lo que se llamó la izquierda peronista. Ya en los primeros años de la década del ’60 John William Cooke, y posteriormente otros dirigentes e intelectuales peronistas, realizaban sus análisis de la realidad argentina a través del conocimiento del materialismo histórico. Gustavo Rearte, Rodolfo Walsh, Envar El Kadri, Carlos Olmedo, o la pléyade de los Cuadernos Pasado y Presente, son algunos de los nombres a destacar.
Desde la concepción materialista de la historia, el Estado es un aparato, un dispositivo de dominio que permite a una clase social oprimir a otra, cristalizando determinadas relaciones de fuerza. Ya que una clase, transformándose en fuerza social a través de un proceso histórico, es capaz de constituirse como Estado, en una secuencia de enfrentamientos y alianzas con otras clases. De tal forma el estado moderno fue en Europa, la cristalización de una ascendente burguesía en detrimento de la vieja sociedad feudal, mientras que el estado proletario de la Rusia del ’17 resultaba del poder de los consejos obreros (soviets) que hasta el momento de la ruptura revolucionaria constituían la base de una dualidad de poder. En ambos casos la identificación del Estado con una determinada clase social es inevitable, y también vale precisar que esas clases estaban “dispuestas” para ejercer el poder.
El problema de muchos marxistas, intentando descifrar la realidad latinoamericana fue el exceso de dogmatismo y también de mecanicismo, tratando de realizar traslaciones automáticas, que de hecho los hicieron caer en desviaciones insalvables, como por ejemplo no entender la naturaleza liberadora de los movimientos nacionales populares, y mucho menos saber que la existencia de los mismos era el resultado de la deserción de la III Internacional en relación al profetizado ascenso de las revueltas del Tercer Mundo, realizado por Lenin en sus últimos días. 
Volviendo al tema del Estado, valdría señalar que éste, en sentido general, es un aparato, expresa una relación de fuerzas y también un equilibrio de éstas. Es peligroso decir como se les puede escuchar a algunos trotskistas, que el Estado peronista resulta una conciliación de clases. La conciliación sólo es posible de acuerdo a una dialéctica idealista, ya que lo que en la historia puede suceder es el equilibrio de fuerzas, el empate hegemónico, el bonapartismo, pero nunca la fusión. Lenin decía que el estado es el resultado de lo irreconciliable de la lucha de clases, y es en ese punto preciso donde tal vez haya que encontrar el aporte de los movimientos nacionales y populares a la teoría marxista de las contradicciones. El Estado nacional del primer peronismo no era precisamente un estado ni burgués ni proletario, sino el resultado de un equilibrio inestable de fuerzas que era necesario abordar correctamente para profundizar aquel modelo de desarrollo nacional autónomo. Si esto no fue posible, ya que los sectores retrógrados de la sociedad retomaron el poder en el ’55 hay que precisar entonces que la conformación del Estado- Nación era prematura, ya que las fuerzas represivas (las fuerzas armadas y de seguridad), partes ineludibles de la maquinaria estatal respondieron a favor de la restauración conservadora y proimperialista. Si bien por aquel entonces existieron las tropas leales a Perón, los tiempos posteriores al golpe demostraron el alineamiento general a la reacción y el descuartizamiento de los sectores peronistas pertenecientes al ejército.
Desde los albores de la nacionalidad argentina, alguien preclaro como Mariano Moreno ya entendía que el Estado era el tipo de organización necesaria para llevar adelante un desarrollo económico sustentable, ante la ausencia de una burguesía revolucionaria capaz de realizar esa tarea.
En un artículo muy interesante del sociólogo platense Julio Godio, denominado Reflexiones iniciales sobre el Partido de Kirchner, este decía: “Perón se planteó a partir de 1944 construir un "partido de Estado", acorde con sus convicciones políticas más profundas. Perón era un militar muy culto. Se había formado intelectualmente dentro de la concepción de la guerra del gran filósofo militar von Clausewitz, que consideraba al arte de la guerra como "la continuación de la política por otros medios". La guerra era inevitable cuando la sociedad veía peligrar al Estado-nación, por agresión externa.
En Clausewitz, la sociedad es la retaguardia organizada del ejército. En las condiciones de crisis del Estado-nación (que provocan, por ejemplo en nuestro país la Revolución de 1943) lo principal era edificar una relación sólida entre el Estado y la sociedad. Este es el punto de partida para entender a Perón. Pero esta reconciliación de la política con la sociedad sólo podía producirse si las instituciones más dinámicas de la sociedad se identificaban con el objetivo del Ejército. Estas instituciones eran para Perón los sindicatos, fuertes por representar a la fuerza laboral organizada en una fase de rápida industrialización y constitución de la sociedad de masas. El país estaba en plena búsqueda de un liderazgo nacionalista fuerte. Perón fue lo suficientemente audaz como para entender que el clausewiano "partido del poder" o "movimiento" que necesitaba incorporar a los sindicatos. En Perón, el verticalismo es necesario para establecer una hegemonía sociopolítica y fortalecer al Estado-Nación”
Visto de esta forma el proyecto peronista era establecer un Estado bisagra, un dispositivo de poder que permitiera avanzar al conjunto de la sociedad en un desarrollo económico autónomo, desplazando a los viejos estamentos de la Argentina agroexportadora, en un modelo agroindustrial sustentable en el tiempo, manteniendo el equilibrio de todas las clase sociales implicadas con dicho desarrollo. El establecimiento de esa nueva institucionalidad, expresada legalmente en la Constitución del ’49 no pudo cerrar el círculo, pero dejó sentadas las bases empíricas de una nueva Argentina, que fundamentalmente se expresó desde la resistencia, conformando un movimiento de masas con vocación liberadora.
Desde el año 2003 nuevamente se presentan las condiciones para que lo que fueran luchas sociales por establecer un país justo y libre, alcancen para darse el trabajo de constituir la fuerza social definitiva para la emancipación social y nacional.

2012/04/28

Cristina x miles, a favor de un Estado soberano


Mientras la presidenta recibe apoyo de miles, el canciller español dice qué política le conviene al pueblo argentino.
La política a llevar a cabo por una nación soberana, sin dudas no pueden ser las recomendaciones hechas por los organismos multilaterales que están al servicio del lucro de los intereses más concentrados del planeta, ni tampoco determinados lobbys que sólo intentan reproducir y ampliar sus propios privilegios en detrimento de las mayorías populares. La política bien entendida no es en beneficio de mínimos sectores corporativos, sino en función del bienestar general. Esta pareciera una verdad de Perogrullo pero el bombardeo constante de los grandes medios de información, la pone entre paréntesis, y es por esto que los marcos de legitimidad de una política, necesariamente imponen una toma de posición y un criterio de valoración.
Ayer se produjo en nuestro país una de las más grandes movilizaciones populares de los últimos tiempos. El respaldo masivo de militantes y organizaciones, a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recordaba esos grandes momentos de despertar popular, que no tienen otra significación que la aprobación a medidas concretas que van en el sentido de dignificar la vida de la sociedad en su conjunto. La expropiación de las acciones de YPF a la española Repsol, de esa forma fue entendida por la mayoría de la población, mal que le pese a las corporaciones.
Pero más allá de la legitimidad que la movilización popular le da al gobierno argentino, en otros andariveles suceden cosas como las que siguen:
Ayer el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, advirtió que “Argentina, en estos momentos, tiene que afrontar unas necesidades de financiación de unos 36.000 millones de dólares y puede que vea cortado el acceso al crédito internacional”. La frase inevitablemente suena como una amenaza, pero la pregunta es hasta qué punto puede España frenar esa financiación para Argentina como represalia a la expropiación del 51% de Repsol en YPF. El canciller español apuntaba a su vez como informaba la cadena RNE, a la solidaridad europea con su país, para frenar cualquier acuerdo bilateral entre la UE y el MERCOSUR si nuestro país no cambia de política, pero lo que sorprende del jefe de la diplomacia de la península es cuando esboza esta frase: “No queremos adoptar ninguna medida que perjudique al pueblo argentino, sino que lleve a su gobierno a volver a la senda de la legalidad internacional, que es a lo que su pueblo le conviene”. Llamativamente el que sabe qué es lo que le conviene al pueblo argentino es García- Margallo y no el mismo pueblo que aprueba la medida de nacionalizar la compañía petrolera, y que se moviliza masivamente para apoyar la decisión del ejecutivo. Ante afirmaciones como estas uno se pregunta entonces, desde dónde habla una persona como Margallo, y después de pensarlo un poco, ni siquiera vale responderse preguntas que tienen respuestas muy obvias y con un tufillo desagradable.

2012/04/23

Ay Joaquín

-Hay que seguirle pegando al gobierno por el tema Repsol- le dijeron a Morales Solá, y éste sin perder tiempo anotó 3 o 4 cosas con las cuales debía articular el editorial del domingo para el matutino La Nación. Un cuadro de la derecha no partidaria como él, siempre va a encontrar alguna línea argumentativa, y también algunas sugerencias para políticos opositores no acostumbrados a tener línea propia. El tucumano pensó de inmediato en la impronta de las encuestas, y la desprevención de algunos para salir a manifestarse sin tener esos datos en cuenta, pero lo más importante era titular la nota con algún nombre explosivo, y argumentar mínimamente sobre eso. “La peor crisis internacional desde el default” fue el sugestivo título, diciendo que después de Malvinas y de la crisis de 2001, el haber expropiado las acciones de YPF a la española Repsol provocó la reacción internacional contra nuestro país. Muy suelto de cuerpo, Morales Solá escribió: “El mundo ha hecho saber públicamente, con menor o con mayor intensidad, su rechazo a la expropiación de YPF” para luego citar, cuando no, dos informaciones extraoficiales. La primera aludiendo a que algunos países latinoamericanos ya se encargaron de manifestarles a España, Europa y los Estados Unidos, que ellos no son iguales que la Argentina, pero claro “esto lo deslizaron en ámbitos más reservados”. La segunda información extraoficial, tiene que ver con el descontento norteamericano. Literalmente: “Obama debió sentirse defraudado, 48 horas después, cuando se enteró por televisión de la decisión argentina. En la capital norteamericana se ratificó que Cristina no le dijo nunca nada a Obama lo que sucedería con YPF. Ante una consulta precisa, la embajada estadounidense en Buenos Aires fue tajante: Nadie le advirtió al presidente Obama sobre la expropiación, contestó. Hillary Clinton, primero, y su vocero, luego, precisaron que la expropiación había caído muy mal entre ellos. Es probable que pase mucho tiempo antes de que Cristina vuelva a tener una reunión cara a cara con Obama” Morales Solá comienza el artículo expresando que una compra consensuada con Repsol hubiera sido lo justo, pero claro con eso se perdía el trazo épico y guerrero, que necesitaba el gobierno para subir en las encuestas. Cosa que al parecer del tucumano, no le resultó tan favorable, al menos amparado en sondeos realizados por Poliarquía para La Nación. Luego se contradice manifestando que los radicales se subieron a la propuesta oficialista, para no decaer en las encuestas, sin importarles los métodos empleados. El “cómo” de la reestatización de YPF era importante para preservar las inversiones, sugiere, argumentando que si se hubiera hecho cómo él dice, se garantizaría que haya capitales dispuestos a invertir en la Argentina para el caso concreto de la petrolera, y que del modo como se hizo, no habrá dinero para llevar el proyecto adelante. Planteado así, la acción del gobierno resultaría casi un suicidio, solamente rentable en las encuestas, aunque en ellas, tampoco le alcanza. Pero lo grave es que la Argentina entró en la peor crisis internacional, aunque de ello, los pueblos del mundo no tengan la más mínima idea.

2012/04/18

La pelea cultural por YPF


La decisión gubernamental de expropiar las acciones de YPF a la española Repsol, en otro momento hubiera sido un hecho indiscutible y totalmente diáfano, casi como ejercer el derecho a la alimentación, o a contraer matrimonio, pero cuando uno lee toda la hojarasca que anda dando vueltas por los medios no solamente nacionales, sino también de extramuro, se da cuenta que este acontecimiento no sólo debiera ser explicado desde una posición política, sino que a su vez para ser bien entendible, es necesaria una fuerte pelea cultural e ideológica. Si es verdad que una gran mayoría del pueblo argentino apoya la determinación, es preciso señalar que no pocos están en contra, como a su vez existe una franja muy importante de indiferentes. Desde los tiempos de Doña Rosa, los medios ejercieron una fuerte desacumulación subjetiva en relación a los derechos tanto populares como nacionales. Era el puntapié original para entrar en una década (la del ’90), donde lo que se privilegiaba era la salida individual, y el desinterés por la cosa pública, casi concibiendo al interés general, como otro interés particular aparte del mío.
Autoritarismo nacionalista, rotulan algunos, y ponen al hecho mismo como el capricho de algún dictadorzuelo tercermundista, que amparado en una masa ignorante, comprada, o atemorizada responde con festejos similares a los de alguna hinchada de fútbol. Intereses netamente personales, cobijados en una búsqueda irracional de un poder cada vez mayor, dicen otros. Falta de respeto a las inversiones capitalistas internacionales en nuestro país, que lo que vienen a hacer es a darnos una gran mano para que crezcamos económicamente. De todas formas, hay que entender que ganar dinero a cualquier precio aún hoy no es considerado un pecado, ni una mala palabra, sino que muchas veces es hasta visto como una gran virtud, a la cual todos debiéramos emular. La lista podría extenderse mucho más, pero lo importante a señalar es que la lógica desde la cual se intenta reprobar la acción del gobierno, tiene sedimentos arraigados en el sentido común.
El petróleo, la electricidad, el gas, el agua, la tierra, y todo el negocio involucrado en sus producciones, desde la visión imperial, son bienes privados que no se pueden tocar, que hacerlo es delito. La apropiación privada del bien público aún goza de buena prensa, esa misma que justifica las guerras, tanto militares como económicas, aunque el límite entre ambas sea poco preciso.

2012/04/14

Profundizar el proyecto ¿Por dónde?


Profundizar el proyecto, es un lugar común, casi dicho hasta el hartazgo. Ahora se trata de saber por dónde se hace, por dónde se prosigue, ya que por definición una transformación social, no es posible sin la participación popular, sin que el conjunto de la población adquiera determinada conciencia de los cambios, y se ponga la mochila al hombro, ya que es su bienestar lo que está en juego.

La crisis de 2001 reveló una fractura ineludible entre la sociedad civil y la sociedad política, una crisis de legitimidad, que si bien empezó a revertirse sustancialmente a partir del 2003, aún quedan rémoras de un pasado que exige superarse. Lo nuevo no se construye sin las resistencias de lo viejo, y es en este punto preciso donde se debieran establecer los nudos principales del proceso en cuestión. La “Revolución desde arriba” tal como la caracterizara Julio Godio, encuentra límites precisos en un modelo de organización política y social, diseñada para etapas anteriores, donde la participación popular o los estándares de militancia, se ajustaban más al quiebre entre los dirigentes y los dirigidos, que a superar la despolitización popular impulsada por el neoliberalismo.

La ofensiva mediática contra el vicepresidente Amado Boudou, más que el intento destituyente, lo que intenta, es colocar a la población como un espectador pasivo, como un rehén de una contienda que se desarrolla en un escenario que les es ajeno, y del cual solamente pueden tomar partido, como en un reality show. La puja entre Boldt y Ciccone, o entre el vicepresidente y Magneto, Scioli, Binner o Randazzo, reproducen la lógica de la desmovilización popular, antes que el impulso a la organización, y esto se pone de manifiesto cuando aparece algún problema concreto por el cual, los sectores populares si necesitan de una respuesta efectiva.

Tras los desastres generados por el tornado, en semana santa, la búsqueda de resoluciones, develó la existencia de una espontaneidad popular en la cual, hay rémoras muy marcadas de una cultura del asistencialismo, al igual que una falta de organización política y social, acorde al proyecto nacional y popular.

En la mayoría de los municipios del conurbano bonaerense, se dieron piquetes con exigencias dispares, donde se reclamaba no solamente por la ayuda social, y la reparación de las viviendas destruidas, sino donde la demanda también se unía al reclamo contra las empresas privatizadas de energía. Es muy probable que la mayoría de los que hacían los piquetes, hayan votado a los que encabezan las diferentes gestiones tanto municipales, como provincial; pero en el reclamo se enfrentaron a ellos, mezclándolos con el sector empresarial.

La visión errónea del problema hay que entenderla como una manifestación de espontaneismo, producto del bajo nivel de organización. Con núcleos de militancia arraigada territorialmente la visión hubiera sido diferente, y hubiera permitido la participación solidaria de los vecinos, en la resolución del problema, además de distinguir a la empresa privatizada de la gestión de un municipio, como a este último poder golpear junto a los afectados, contra un servicio ineficiente. Es inconcebible que sectores de la población se organicen para saquear una escuela ante la falta de luz, como que haya otros que reclamen chapas o tirantes para luego venderlos. La organización territorial bien establecida es la única que puede responder efectivamente a las necesidades de un Estado, que necesita romper definitivamente con la lógica del asistencialismo y del “sálvese quien pueda”. Esto también es parte de propiciar la “sintonía fina”.

2012/03/27

La Web y el poder de las redes sociales


Hoy resulta un lugar común hablar del poder de las redes sociales, aunque si nos tuviéramos que detener a precisarlo, es probable que no podamos especificar exactamente de qué se trata. Sin dudas, este poder existe y habría que comenzarlo a definir desde las particularidades que nos conciernen.

La Web 2.0 no puede escindirse de la Web en general, es parte de ella, y desde ahí se retroalimenta. Existe una creencia vulgar acerca de Internet, y es suponer que está todo, como en el Topos Uranus de Platón. En esa suposición Lacan hubiese encontrado una figura más del Otro no barrado, al que denominó sujeto-supuesto-saber, el cual podría equipararse a Dios. Suponer que sabe, es precisamente eso: un supuesto. Lo que no está en Internet, que sin dudas debe ser mucho, es posible hacer que esté, incluso mi palabra, la de todos. A diferencia de los medios de difusión convencionales, en la Web es posible la intromisión, y es en este punto donde radica algo del tan mentado poder de las redes.

Decía más arriba que una posible definición debiera partir de las particularidades que nos conciernen, y es en este punto donde cada uno desde su propio ámbito o desde sus propios intereses, debiera aproximarse a las primeras conclusiones, que en absoluto se contrapondrían a una visión general del problema. De lo particular a lo general y vuelta, para reiniciar el ciclo.

En el terreno propiamente político, hace más de 40 años, cuando uno intentaba difundir sus ideas o sus consignas, había que picar el esténcil y conseguir un mimeógrafo, para hacer así 200 volantes, que por la noche podrían ir por debajo de las puertas, o en la entrada de la fábrica o de las escuelas. Hoy se escribe en Word, y se publica en el muro de Facebook, o por Twitter, se comparte en grupos, con una tirada virtual mucho mayor, inclusive llegando a sitios geográficos desconocidos.

En política, la elaboración es imposible sin información: había que comprar los diarios, algunas revistas, libros, conseguir datos internacionales, y todo eso no resultaba fácil. Hoy rastreando en la Red, es posible conseguir muchísimo material, que sin dudas facilita la elaboración como también la difusión e interrelación de la misma.

Con el retorno de la democracia en el ’83 irrumpió muy fuerte la prensa de circulación alternativa, generalmente en formato de revista o magazín, donde uno podía expresar ideas e impresiones sobre la realidad. La mayoría de las veces estas publicaciones duraban pocos números, y el intervalo entre uno y otro ejemplar, de forma no deseada se extendía en el tiempo. También no pocos transcribíamos manuscritos a máquina, para luego sacarles fotocopias y repartirlos entre conocidos. Hoy la existencia del blog, permite socializar impensadamente, todo aquello que otrora resultaba harto difícil, generando un verdadero e incipiente contrapoder a los medios dominantes.

La implementación contrahegemónica de las redes sociales, no puede circunscribirse solamente a lo estrictamente político, ya que desde muchas disciplinas principalmente estéticas se vislumbra la aparición de fotógrafos, creadores de videos, poetas, músicos, narradores, al igual que un nuevo receptor (llamarlo consumidor sería erróneo) capaz de reproducir las creaciones de todos aquellos a los cuales la propiedad intelectual les interesa mucho menos que el hecho mismo de la difusión de sus producciones .

En Internet sin dudas hay vareado, hay también mucha porquería, por qué no decirlo, como en la sociedad en general, y esto es el resultado de cierta horizontalización, pero lo cierto es que para cualquier futuro “arqueólogo del saber” actual, no le alcanzaría con ser un ratón de archivos, hemerotecas o bibliotecas. Tendría que saber además, bucear en la Red, a menos que exista una catástrofe de ésta, cosa que a priori no debiera descartarse.

2012/03/20

Crímenes Perfectos- Entre la impunidad y la inoperancia.


“Sentiste a los asuntos pendientes volver hasta volverte muy loco

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Todo lo que termina, termina mal, poco a poco

Y si no termina se contamina más y eso se cubre de polvo”

Andrés Calamaro- Crímenes Perfectos



Ante periodistas extranjeros, el dictador y genocida Rafael Videla, expresó en 1977, que no pregunten por los desaparecidos: “No están, no existen, están desparecidos”. Apología de la impunidad y de la desfachatez.

El crimen perfecto según su definición está hecho con tanta planificación y capacidad que no quedan sospechas y el autor no puede ser encontrado.

-El crimen perfecto existe- dijo alguna vez alguien que intentaba esbozar una escena de humor, agregando: -Existe, porque nadie se enteró- No pudimos saber ni de la ausencia de la víctima, y por ende tampoco de su victimario. El crimen perfecto desde ese punto de vista se aproxima a la Verdrängung freudiana, la represión, que no es igual a la repression. Pero cuando se sabe que la víctima existe, y el victimario no aparece, el crimen queda al descubierto, y emerge entonces la impunidad.

En el género policial creado en la literatura, por el genio de Edgar Allan Poe, existe la posibilidad de que el criminal no aparezca por la inoperancia policial, pero a partir de ahí, la inteligencia del detective, se vuelve capaz de resolver el enigma, y no queda lugar entonces para que la impunidad sobreviva.

Esclarecer delitos de Lesa Humanidad, más que de ingenio se trata de relaciones de fuerza, y de decisión política. Esclarecer delitos comunes, pasadas algunas décadas de las expresiones de Videla: ¿De qué se trata?

El pasado 8 de marzo a casi siete meses del secuestro y asesinato de Candela Sol Rodríguez en Villa Tesei, la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires aprobó la creación de una comisión especial para analizar la investigación llevada a cabo hasta el momento. La comisión compuesta por 9 senadores, deberá emitir un informe que será no vinculante en el plazo de 90 días, aunque puede prorrogarse en el caso de ser necesario. Entre sus funciones, podrá requerir "la comparecencia personal de todos los funcionarios que estime necesario para el cumplimiento de sus objetivos". Además, la comisión podrá solicitar por escrito a cualquier organismo la información que considere necesaria "los que deberán responder en el plazo que establezca la comisión".

Hace pocos días el supuesto autor intelectual del crimen de Candela, quedó en libertad, dejando este caso a la deriva. El cuádruple crimen en el barrio platense de la Loma, a casi cuatro meses, sigue sin ninguna repuesta efectiva, y así infinidad de casos, que escapan a la memoria colectiva, ya que los medios se encargan de silenciarlos. Hoy aparece la noticia acerca de la orden de detención del empresario Ibar Esteban Pérez Corradi en el marco de la causa que investiga el triple crimen de General Rodríguez, sucedido en agosto de 2008, donde fueran asesinados Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón, aparentemente implicados en el tráfico de efedrina. ¿Alguien recuerda el triple crimen de los policías en La Plata, cuando la actual presidenta aún no había asumido en 2007?

En la Carta Robada de Poe, la policía parisina era tan ingenua, que no podía resolver lo que el investigador Dupin pudo hacer muy fácilmente. Lo que nadie puede dudar, en lo que respecta al cuento policial, es acerca de la buena fe de las fuerzas de seguridad, y mucho menos compararlas con el asesino serial Jorge Rafael Videla.

2012/03/15

El montaje de Daniel Hadad y compañía


Anteanoche mientras el ex ministro Alberto Fernández despotricaba contra el gobierno en el programa de Marcelo Longobardi por C5N, sorpresivamente éste se interrumpió, y el ex funcionario no pudo continuar. El propietario de la señal, el empresario multimediático Daniel Hadad, luego indicó que fue él mismo quien dio la orden ya que el tiempo estaba excedido.
Curiosamente, esta noticia llegó lejos, y sirvió para que medios internacionales dijeran que en la Argentina se está vulnerando la libertad de expresión, y la censura es cosa corriente.

En Twitter, el economista mexicano Alberto Padilla, quien también es columnista en temas financieros de CNN en español, escribió: "Fui testigo de la represión a la prensa en Arg. Sacaron del aire a Longobardi por orden de la Pres. Kirchner". Padilla era otro de los invitados, en el programa de Longobardi.

El diario El País de España, tituló ayer: “Un canal argentino corta una entrevista crítica con Cristina Fernández” agregando luego: “La emisión de una entrevista televisiva en el canal privado C5N fue cortada anoche cuando el personaje invitado por el periodista Marcelo Longobardi criticaba la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”

Hoy Carlos Pagni en La Nación escribe: “El ex jefe de Gabinete Alberto Fernández explicó que su participación en el programa de Marcelo Longobardi que emite C5N fue interrumpida a pedido de funcionarios del Gobierno” agregando más abajo que: “Las estrategias de censura del kirchnerismo son conocidas. Lo que está variando es la modalidad con que esa vocación autoritaria se pone en ejercicio. La torpeza que exhibió el Gobierno en el episodio de C5N se integra a una lista de desaciertos políticos que inquietan sobre todo a quienes la observan desde el seno del oficialismo”

Para rematar la operación, también en La Nación de hoy, intentan mostrar que Daniel Hadad, es un empresario de medios ligado al gobierno nacional, pero que a su vez tiene muy buena relación con el gobernador Daniel Scioli (negocio de cámaras de seguridad de por medio) y con el jefe de gobierno de la CABA Mauricio Macri. El perfil derechoso tanto de Hadad, como de otros periodistas que trabajan bajo su tutela: González Oro, Longobardi o Eduardo Feinmann, da para preguntarse qué relación puede guardar éste, con el kirchnerismo, pero lo más evidente es que interrumpiendo el programa donde era entrevistado Alberto Fernández, el favor, Hadad no se lo hace precisamente al gobierno. ¿A quién se lo hace entonces? Tal vez en el triplete mencionado por La Nación, los otros dos nombrados puedan saberlo.

2012/03/14

Atrapado en una pobre trinchera



La nota habitual de análisis de Joaquín Morales Solá para el matutino La Nación de hoy, arranca textualmente diciendo: “Sacarle la plata. Bajarle la popularidad. Debilitarlo como alternativa política e ideológica al kirchnerismo. El objetivo es Mauricio Macri. En esa estrategia se encierra el conflicto político entre el gobierno nacional y el capitalino por el control de servicios públicos esenciales para la sociedad. Son servicios de transporte, que se convirtieron en extremadamente sensibles desde que un tren se estrelló en Once y dejó el saldo de 51 muertos y 700 heridos”.

El traspaso del subte a la ciudad, había sido aprobado por el gobierno metropolitano, mucho antes de la tragedia de Once, fue antes de fin de año, e inclusive Mauricio Macri se dio el gusto de aumentar el boleto, mientras el traspaso efectivo se produciría en noventa días, pero unilateralmente declinó de ello. Morales Solá argumenta: “¿Por qué firmó Macri ese acuerdo sin tomar los recaudos necesarios? ¿Por qué comenzó a ejecutarlo cuando dispuso el aumento del boleto del subte? La explicación del macrismo es política, no jurídica: Cristina acababa de anunciar que padecía cáncer (lo que luego se descartó) y gozaba de una popularidad de casi el 70 por ciento. ‘¿Qué hubiera dicho la sociedad, en ese momento, si le decíamos que no?’, pregunta y argumenta”.

El problema del traspaso tuvo un límite para Macri, opina el escriba del diario de Mitre, ya que mientras sus interlocutores eran De Vido o Schiavi (ex operador de Mauricio, y a la vez compadre, aclara JMS), no había problemas, pero “aquellos acuerdos embrionarios con De Vido y Schiavi rebotaban siempre en Olivos” ya que “Cristina había tomado el mando personal de la negociación con Macri” y con ello supuestamente, también el mando de la estrategia contra el jefe de gobierno, que planteaba Morales Solá en el inicio de su nota: “Sacarle la plata. Bajarle la popularidad. Debilitarlo como alternativa política e ideológica...” y esto colmaría el vaso cuando la ministra de Seguridad Nilda Garré dispusiera la retirada de la Policía Federal en la tarea de custodia de los subterráneos.

Hasta aquí pura especulación y victimización. El pobre niño Mauricio, quiere ser presidente en 2015, presentando como currículo la gestión capitalina, pero a su vez pretende que ésta, sea lo más liviana posible, sin hacerse cargo de los servicios esenciales que una ciudad autónoma requiere, como son el transporte público y la seguridad, teniendo en cuenta que ya posee una fuerza como la Policía Metropolitana.

El tratamiento en el Congreso, acerca del traspaso del subte y los colectivos, prevé inexorablemente que éste sea aprobado, ya que el oficialismo cuenta con la mayoría, pero como señala el editorialista de LN: “Las transferencias de servicios públicos no se podrían concretar sin la previa aprobación de la Legislatura de la Capital. En medio de semejante conflicto político, el problema debería terminar en la Corte Suprema de Justicia, que tiene jurisdicción directa en los pleitos entre la Nación y las provincias” y es en este punto donde Morales Solá ya se queda sin argumentos, pues queda expuesto a un misterioso oráculo, esbozando la duda sí la Ciudad, es o no una provincia, ya que si lo fuera se tendría que hacer cargo del traspaso.

“La sociedad quedó, aquí y allá, atrapada por una estrategia política. No es una pelea digna, sino una pobre batalla” termina diciendo, atrapado en una pobre trinchera, casi sin recordar cuando visitaba centros de detención clandestinos, acompañando a militares genocidas, en su Tucumán natal allá por el ’75.

2012/02/28

La tragedia de Once y las asintonías afinables


Si no hubiese ocurrido la tragedia ferroviaria del pasado 22, casi todos miraríamos para el mismo lado, pero lamentablemente esto ocurrió, y ahora hay que sacar conclusiones.

Los pasajeros seguirían viajando en tren como lo venían haciendo, los medios canallas y hegemónicos no dirían nada al respecto, y es posible que tampoco los críticos, ni los denominados “oficialistas”. La situación ferroviaria era sentido común.

Si bien desde el 2003 se produjeron grandes avances a favor de los sectores populares, hay que convenir que esta gestión no es el resultado de una revolución, mal que les pese a los que le piden al gobierno que sí lo sea. Una revolución si alguna vez existió como tal, en su visión casi romántica, implicaba una tabla rasa, una eliminación de todas las impurezas y el surgimiento de algo totalmente nuevo.

La tragedia de Once pone al desnudo, las asintonías finas que aún quedan por sintonizar.

La cuestión ferroviaria, no es nueva, es de larga data y se incrementó su crisis en los ’90 con la privatización y el desguace del estado. Es verdad que hay connivencias peligrosas, que más que el proyecto nacional y popular, les interesa solamente su supervivencia, casi homologable a la “acumulación originaria”, y en esto podemos señalar tanto responsabilidades de propios funcionarios como de empresarios inescrupulosos. Mientras los Cirigliano tienen la concesión de TBA, en condiciones más que deplorables, esto les permite hacer caja para realizar negocios en el exterior, adquiriendo un servicio de transportes en Miami a todo lujo, tal como nos informa el domingo Miradas al Sur.

Decíamos que este proceso no es una tabla rasa desde donde impulsar lo que viene, sino un entramado complejo y sinuoso, y esto no es una novedad pero parece que los medios hegemónicos no se enteraron. De igual forma otras asintonías como pueden ser el caso de la inseguridad, son sus banderas de combate, pero cuando aparece algún proyecto que va en serio por la resolución, miran para otro lado, o se embanderan. Hoy intentan demonizar al kirchnerismo bonaerense porque le quiere imponer la política de seguridad al gobernador Scioli, pasándolo por arriba y pidiéndole la cabeza de su ministro Casal.

Por todo esto debería ser hoy, parte principal de la agenda pública detectar todas aquellas asintonías, que si bien podrían no hacer peligrar la vida, debieran ser abordadas para profundizar el proyecto. De igual forma como yendo por una calle, saber donde están los baches para arreglarlos, o como en el trabajo de un jardinero, saber que en aquel sitio falta una planta.

En la última revista Noticias, hay una entrevista a Lanata, Sebrelli y Sarlo que se titula “Los límites del relato K”, y lleva como subtítulo: “La tragedia de Once puso en apuros al discurso oficial. El verdadero sentido de Patria, inversión, distribución y justicia. Un golpe previsible al fetichismo de la palabra”. Los tres voceros del Establishment cargan todas las tintas hacia el gobierno nacional, tildando que todo es una farsa. Tal vez Sarlo sea un poco más realista y rescata que el discurso oficial si no se apoyara en medidas bien concretas como la AUH, no lograría ninguna encarnadura, pero todo lo demás es denuncia sobre corrupción y mentiras, aplicándolas sobre lo que el que escribe considera contradicciones secundarias, es decir posibles de resolución con la ya popular “sintonía fina”. Tal vez sea verdad que la corrupción exista, pero lo que no se puede hacer de ella es el aspecto principal de algo que fundamentalmente es político, es decir una lucha entre proyectos de país.

2012/02/27

Malvinas, una visión posmoderna


Los grandes relatos emancipatorios se han derrumbado, y si alguien osa plantear algo relacionado a ellos, es seguro que miente, lo único que intenta es una teatralización para engañar a las multitudes y conservar su poder, al cual se lo concibe de igual forma en la que lo hacen los críticos de la supuesta farsa. La posmodernidad planteaba que ante la crisis de lo político, sólo quedan los placeres mundanos, la frivolidad y cierta estética del egocentrismo. Si mi verdad revelada es que el compromiso, ya carece de valor, seguramente voy a plantear que todos aquellos que toman una posición comprometida, sólo lo hacen como mascarada, como engañifa para saciar apetitos meramente vulgares. Más allá de los argumentos que plantean los supuestos 17 intelectuales en “Malvinas, una visión alternativa” el trasfondo es estrictamente ideológico, apela a la indiferencia, al descompromiso, al relativismo, y por ende excede el caso particular de las islas del Atlántico Sur.

La lógica posmoderna sostenía que ante la caída de las narrativas emancipatorias, sólo había lugar para la transpolítica y los fundamentalismos, y ésta es la visión supuestamente alternativa de los 17.

“A tres décadas de la trágica aventura militar de 1982 carecemos aún de una crítica pública del apoyo social que acompañó a la guerra de Malvinas y movilizó a casi todos los sectores de la sociedad argentina” En esta primera frase del documento quizá está resumida o planteada la verdadera opción que esbozan en el documento, es decir, una crítica del apoyo social a una causa, que por plantearse la recuperación de las islas, es idéntica más allá de las diferencias entre lo del ’82 y el planteo actual. Plantearse la soberanía es obsoleto, es del pasado, ese es el mensaje, y se hace extensivo a cualquier rasgo de politización de las mayorías.

No es ocioso que la crítica siempre vaya por al lado de la corrupción, un fenómeno realmente transpolítico. Las proyecciones nunca cuentan, porque en su ideario ya dejaron de existir.

2012/02/19

Moyano- Dimes y diretes


Cuando comenzaron las tensiones entre el gobierno nacional y la CGT liderada por Hugo Moyano, no poca gente supuestamente alineada al progresismo, entró en ciertas contradicciones. El líder camionero se presenta en sociedad como el más encumbrado luchador sindical contra el ajuste neoliberal llevado adelante por Menem en los noventa, casi como un paradigma de la resistencia a los ajustes y la desregulación del estado durante la segunda década infame, pero para el que escribe, todo ello es una verdad a medias, a riesgo de equivocación.
La Marcha Federal del ’94 fue sin dudas un punto álgido de la resistencia contra el menemismo. En ella confluían el por entonces Congreso de los Trabajadores Argentinos (CTA), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el flamante Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA). Este último se había conformado por la confluencia de dos gremios fuertes como el de Camioneros, y la UTA dirigida en aquel entonces por Juan Manuel Palacios, más la adhesión del ex líder cegetista Saúl Ubaldini.
Mientras el CTA y la CCC representaban fundamentalmente a trabajadores estatales, el MTA era un agrupamiento de gremios transportistas, es decir de trabajadores encargados de la circulación. A diferencia de los estatales, que padecían en carne propia el desguace del Estado, un gremio como el de los camioneros representaba un sector en expansión, principalmente tras el derrumbe de los ferrocarriles.
Mal que pese, seguía imperando la misma lógica sindical iniciada algunas décadas atrás por el famoso líder metalúrgico, el “Lobo” Augusto Timoteo Vandor. ¿Cuál era esa lógica? Muy simple como eficaz para satisfacer apetencias estrictamente corporativas, resultaba el “Golpear para negociar”. El vandorismo a esto lo tenía muy bien aceitado, e instrumentalizaba la lucha obrera para construir poder sindical, un poder de cúpula, que constituía a sus dirigentes en verdaderos jerarcas sindicales, escindidos de su propia base. La alternativa a este modelo de acumulación gremial en los setenta, fue sin dudas el clasismo, que si bien tuvo desarrollo en cuerpos de delegados o comisiones internas, chocaba infructuosamente contra las cúpulas sindicales, salvo muy contadas excepciones.
El sindicato de Camioneros en los noventa, no representaba a una fracción de trabajadores, empleados en un sector de la economía considerado como variable de ajuste, sino como anteriormente decíamos, a un sector en expansión, y tal es así que la privatización de algunas ramos, como podía haber sido el Correo mismo, surgiendo por entonces los correos privados, esto le permitía a Camioneros sumar poder, afiliando a un sector de trabajadores sumamente flexibilizados, o por dar otro ejemplo, en La Plata a los recolectores de la basura.
Resistir al menemismo contra sus políticas de ajuste, es muy diferente a golpear al menemismo para construir poder sindical.