En su estado actual, la percepción humana está profundamente formalizada. No sabemos cómo era antes de la aparición del lenguaje, porque todo lo que percibimos hoy ya se encuentra atravesado por operaciones de distinción, clasificación y reconocimiento. El establecimiento de diferencias parece ser una de sus determinaciones fundamentales. Distinguir el árbol del bosque, reconocer que hay tres árboles y no uno, percibir diferencias de color o identificar a una persona entre muchas otras son operaciones aparentemente simples, pero todas ellas suponen algún tipo de formalización en la cognición. Ver no es sólo recibir estímulos; implica organizar lo percibido mediante relaciones, comparaciones y separaciones. En ese sentido, la percepción humana no aparece como un contacto inmediato con lo real, sino como una experiencia ya estructurada por herramientas formales que operan en nuestra manera de conocer.
.jpg)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario