2011/07/13

No subestimar al PRO- "Sálvese quien pueda" vs. "Nunca Menos"


Hoy desde el diario La Nación, siguen insistiendo en que el amplio voto a Mauricio Macri en las elecciones del pasado domingo, son la expresión de un voto contra Cristina, contra la confrontación, la beligerancia, y el autoritarismo. Desde el análisis de Joaquín Morales Solá que lleva como título “Al gobierno no le sirve ninguna lección”, hasta el mismísimo Martín Lousteau quien en su artículo “Fito Paéz ¿miembro del próximo gabinete?”, el ex ministro cuestiona al cantautor por sus dichos sobre el electorado porteño, y donde expresa que lo que se votó fue contra la intolerancia del kirchnerismo.
Pensado de esta forma pareciera que el voto PRO fuera un hecho completamente reactivo, un voto negativo, un voto en contra de, y no a favor de nada. Sin dudas quieren hacer pasar al resultado porteño como un “voto castigo”, pero hacerlo de esta forma creo que les priva de ver el otro lado de la tortilla, que es que el voto PRO expresa también una elección a favor de algo, no totalmente delineado, y a lo cual los editorialistas de La Nación, tal vez no les interese para nada esclarecer. En una nota que leía ayer, Durán Barba decía que: “En nuestra profesión tratamos de comunicarnos con los electores comunes. En las campañas, el votante que más nos interesa es el menos instruido. Una persona que lee el editorial de La Nación no nos interesa para nada porque ya está decidido.” El publicista de Macri, sin dudas es fundamental en la construcción del perfil PRO, y a eso pretendo referirme porque creo que muchas veces vemos a esta fuerza como algo a subestimar, y pienso que no debiera ser así. Si bien PRO en política reproduce casi todo lo de la vieja derecha, en su estética es algo completamente diferente. Jóvenes desprejuiciados de buen pasar económico, empresarios exitosos preocupados por sus gustos más frívolos y sin disimularlos, apología consumista, donde la política es solamente un complemento para combatir la naftalina, son sus lugares más comunes. Tal vez el perfil cultural PRO sea algo mucho más generalizado, pero lo nuevo de ello, es que este grupo hace política y controla la capital de la Argentina, y dice estar en contra de la vieja política. Decíamos que este perfil cultural es mucho más generalizado, pero renuente a integrarse a un grupo político, principalmente en el resto del país, y ese es el déficit de esta fuerza para extenderse más allá de la General Paz. Por ejemplo en la provincia muchos referentes PRO son viejos militantes, con una cultura diferente a la de los miembros capitalinos, y eso es un límite. Cuando los de la fuerza amarilla hablan de la nueva política, en verdad hablan de otra estética que no es precisamente la de esos punteros, que quieren representarlos en otros lugares. No caben dudas de que los alineados con referentes como Duhalde, comparten en última instancia la mismas ideas políticas que el macrismo, pero lo que si es contrapuesto y hasta antagónico es su estética, y esto un Durán Barba lo comprende a la perfección, y es por eso mismo que le recomendó a su pupilo decir alguna vez que un Duhalde es pianta votos.
El PRO expresa un tipo de molde cultural impuesto a los jóvenes, principalmente en los noventa, que aún no está extinguido y que se reproduce principalmente por los medios hegemónicos, pero que hoy encuentra una resistencia cultural activa aún no mayoritaria, pero que es parte del combate cultural que debemos profundizar. En definitiva se trata del “Sálvese quien pueda” enfrentado al “Nunca Menos”.

2011/07/12

Las Elecciones en la CABA y las formas de leer los hechos


Dar cuenta de determinados acontecimientos, en gran medida depende del resultado de ellos. Lo que si queda claro es que las justificaciones nunca son la mejor manera de hacer un balance que permita esclarecer de manera efectiva determinados resultados.
Hacer un balance crítico permite revertir y corregir errores, mucho más cuando un resultado es negativo, pero esto también es aplicable a si éste fuera positivo, ya que ningún acontecimiento se cierra en sí mismo, y es aportante de una perspectiva.

Desde las filas del kirchnerismo, se intenta dar cuenta del resultado favorable a Mauricio Macri en las elecciones del pasado domingo, y qué se debiera hacer para que en el balotaje, el Frente para la Victoria pueda revertir la diferencia establecida tras el comicio. Entonces, pero desde una vereda opuesta, uno se encuentra con un editorial escrito por Sergio Kovadloff, hoy en el diario La Nación que se titula Los platos rotos de la derrota, donde en forma invertida se expone lo que no se debiera hacer para extraer un balance correcto, aunque en este caso el balance está hecho desde el triunfalismo macrista.

Kovadloff entre otras cosas afirma que: “Daniel Filmus no puede desconocer lo mucho que ha hecho y dejado de hacer para correr la suerte que corrió en las elecciones de anteayer. Condicionado como estuvo por el desapego personal que, a lo largo de toda la campaña, le manifestó la Presidenta, no pudo sin embargo hacer otra cosa que cargar sobre sus hombros con las consecuencias de las oscuridades sembradas, desde hace mucho, por el gobierno nacional.” Filmus de esta forma para el editorialista, fue una víctima por haber encarnado a Cristina en la ciudad, y más adelante también señala que: “El oficialismo hubiera querido que la confrontación en la Capital fuese entre progresistas y conservadores. La gente decidió que sería entre la ley y la corrupción, entre el espíritu de convivencia y el afán de beligerancia. Y votó contra el Gobierno potenciando la figura de Mauricio Macri a nivel nacional.”

Según Kovadloff los electores votaron contra el autoritarismo y la corrupción, contra la beligerancia y a favor de la convivencia pacífica, y del espíritu democrático. Toda esta retórica pareciera verosímil, si existiera un electorado verdaderamente preocupado por todos estos asuntos, cosa que queda desmentida cuando existen sondeos que indican que casi la mayoría de los electores desconocían o poco les importaban las escuchas ilegales, encargadas por el gobierno de la ciudad, a los actualmente detenidos Jorge “Fino” Palacios y el espía Ciro James, y que el mismo jefe de gobierno Mauricio Macri se encuentre procesado por todo esto. Los electores porteños de esta forma votaron contra el autoritarismo pero no contra los ataques de la ex UCEP. Tal vez Kovadloff para ser un poco más certero podría haber dicho que Macri ganó por plantear que existe una “inmigración descontrolada” o por la ineficiencia de su gestión, que poco parece importarle a muchos de sus votantes, pero su elección es dar una vuelta de tuerca para presentar a Macri como un paladín del diálogo y la pacificación, cuando éste se negó a participar de cualquier debate previo al acto eleccionario, y presentar al gobierno nacional como el símbolo del autoritarismo irracional, y aseverar que Filmus fue el gran castigado por representar a todo ello. En este mismo sentido ya los medios hegemónicos se encargan de aseverar que el gobierno nacional, recibió en las elecciones porteñas un rechazo del 70 %, simplificando de esta forma el escenario electoral de las presidenciales de octubre.

Cuando uno lee estos balances, que más que mostrar una realidad, lo que intentan es persuadir de otra cosa, es en ese mismo punto donde uno se da cuenta de lo que no se debe hacer cuando uno está de este lado.

2011/07/06

Cristina, Moyano y la representación de los trabajadores


Si se leen las principales noticias y editoriales del diario La Nación de hoy, inclusive el del propio Joaquín Morales Solá, pareciera que los del pasquín de Mitre optaron por ponerse del lado de Hugo Moyano y la CGT, para criticar el autoritarismo de Cristina en la confección de las listas electorales, dejándole casi nada al sindicalismo. También rescatan al pampeano Carlos Verna, quien abandonara el armado kirchnerista para pasarse a las filas del duhaldismo, pero extrañamente no mencionan la actual posición del electo gobernador de Chubut Martín Buzzi, quien a pesar de haber ganado las elecciones de su provincia encolumnado a Mario Das Neves hoy se acercó al oficialismo, criticando el alineamiento de su ex jefe, al ex presidente interino Eduardo Duhalde.
Nos interesa principalmente debatir esta cuestión referida a la presencia de los trabajadores en las listas, porque decir que Moyano se haya quedado con las manos casi vacías, con la excepción de su hijo Facundo, quién será candidato a legislador; implica un debate mucho más serio y extenso, que el que se plantea cuando se habla de la representación de los trabajadores en las listas, cuando en éstas están contemplados los dirigentes cegetistas. Ya en el acto realizado el año pasado en River, la presidenta le endilgó a Moyano que: "a usted que pide un presidente que sea trabajador, yo trabajo desde los 18 años". Si bien existe cierta tradición peronista donde los dirigentes gremiales deben ocupar lugares en las listas, los dichos de Cristina en ese entonces revelan una concepción político- ideológica que trasciende largamente lo que pudiera ser entendido como un simple recurso para contrarrestar las posiciones del líder camionero.
Obviamente cuando planteamos este debate no nos estamos refiriendo a si existe o no tensión entre la presidenta y la central obrera, como pretenden mostrar los medios hegemónicos, para subrayar una supuesta contradicción (que sin dudas podría existir), para mostrar un virtual quiebre de las filas del oficialismo. El debate que nos interesa principalmente es de que forma los trabajadores alcanzan representación efectiva en la política, y en primer lugar porque seguimos pensando que este sector de la sociedad, es de importancia superlativa para los cambios a realizarse, para seguir profundizando el proyecto nacional y popular iniciado en 2003.
Las representaciones sindicales, si bien adquieren en cierto momento un cierto estatus político, convengamos que en primer lugar son representaciones contractuales y corporativas, de organizaciones que fueron hechas con una finalidad precisa, y que es la defensa de los derechos laborales en un sector específico del espacio productivo. El salto que implica para un trabajador, pasar al rango de sujeto político, inevitablemente excede su organización original, para responder por los intereses comunes de toda la sociedad, y es justamente este hecho el quiebre mismo de lo estrictamente corporativo. En el terreno propiamente político, un trabajador debiera abogar por establecer el modo propio de su clase, para abordar los problemas de la sociedad en su conjunto, para encontrar una resolución desde su mirada productiva, y es ahí donde creemos imprescindible que los trabajadores tengan su representación.
Si uno observa políticos como Macri o De Narváez, nunca dejamos de señalarlos como empresarios, aunque ellos no hayan llegado a la política en representación de alguna cámara empresarial, pero así y todo es bien visible que sus intereses como integrantes de ese sector, ellos los quieren imponer al resto de la comunidad, es decir, dirigir al conjunto desde un punto de vista empresario.
Otra cuestión en referencia a la representación de los trabajadores, y que excede largamente lo que venimos desarrollando es que actualmente el movimiento obrero organizado sindicalmente, hoy no está unido y que la recomposición de esa amalgama social, hoy no depende exclusivamente de los trabajadores mismos, sino de políticas de estado que comienzan a revertir paulatinamente el proceso de disindustrialización realizado en los noventa, que no solamente implicaba pérdida de puestos de trabajo, sino también la precarización y flexibilización de la mano de obra.

2011/06/24

El empresario del tatuaje y la batalla cultural

En el lanzamiento que realizaran el pasado 18 de junio en La Matanza, Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez, el empresario colombiano manifestó que Cristina tenía miedo a presentarse a la reelección, por la paliza electoral que él le había propinado al kirchnerismo en el 2009. El día 21 la presidenta anunció que iría por un nuevo mandato, demostrándole entre otros al “colorado”, que el proyecto nacional y popular iniciado en 2003 no se detiene y además va por su profundización, mal que ésto les pese a todos estos mequetrefes, que arribaron a la política como continuidad de sus negocios.
Faltaba entonces que el empresario del tatuaje, ayer manifestará de manera poco feliz, que Néstor Kirchner eligió morir para no volver a ser derrotado este año, y posteriormente tener que pedir disculpas a la familia del ex presidente. Todo esto podría ser anecdótico y pintar de cuerpo entero a un personaje, del cual al menos yo me siento en las antípodas, pero la existencia de tipos como éste, y que además lograron, y esto no es cuento, ganar las elecciones de 2009, merecen una reflexión más profunda, y que excede a la política y se mete en el sentido común de gran parte de la población de nuestro país, y que sin dudas concierne a lo que estamos llamando batalla cultural.
De Narváez ganó las legislativas de hace dos años, y le ganó a Néstor Kirchner, y si bien esto parece algo lejano, perimido y absurdo, en verdad no lo es, y es en este argumento donde el empresario se sostiene para decir las cosas que dice, intentando seducir a ese “otro” que alguna vez le depositó su voto.
Profundizar el modelo, es profundizar una revolución cultural en marcha, que se desplaza con avances y retrocesos, y que sin dudas cuenta con núcleos duros de resistencia muy fuertes, que si bien son incentivados por los medios hegemónicos, hay que reconocer que esos núcleos están metidos en la cabeza de una gran mayoría. Que haya surgido una oleada muy importante de militantes que vuelven a reivindicar la política, no exime de considerar que aún siguen existiendo estereotipos culturales que son dignos de admiración masiva, y entre ellos, están los empresarios exitosos, que más que mostrar neuronas, muestran sus más viles pasiones y el poder para hacerlas realidad. De Narváez ganó diciendo “Alica alicate” y manifestando tener un plan que nunca se vio, pero fundamentalmente ganó por mostrarse con su doble en el programa de Tinelli, bailando reggetón, y exhibiendo la más cruda frivolidad, que mal que nos pese también existe en la sociedad.
Ayer veía por TN una entrevista a Mauricio Macri, otro exponente de la política cholula, y cuando tenía que hablar concretamente de política se notaba que lo hacía con cierta rigidez, pero hábilmente el periodista le cambia el tema y lo lleva a hablar sobre la posibilidad de que River se vaya al descenso, y es ahí donde Macri saca su verdadera faceta y comienza a hablar de fútbol, con una fluidez que contrastaba considerablemente, con cuando le tocaba hacerlo sobre política. Si bien todos los sondeos de la ciudad de Buenos Aires manifiestan que habrá segunda vuelta, el empresario encabeza la intención de votos, y si bien muchos consideran al electorado de la CABA como algo muy diferente al resto del país, considero que esto puede ser cierto en cuanto a lo estrictamente político partidario pero no en cuanto a lo ideológico cultural.

2011/06/22

La decisión de Cristina y los dilemas del Establishment

El pronunciamiento de la presidenta Cristina Fernández de que se va “a someter una vez más a la voluntad del pueblo” fue sin dudas un anuncio esperado que rompe con todas las especulaciones de la prensa hegemónica y con los deseos del arco opositor, aunque ello era mucho más que previsible. Solamente los detractores de este proyecto de país que se viene llevando adelante desde el año 2003, podían pretender que la conductora natural de este movimiento, tras el deceso de Néstor Kirchner, pudiera abandonar el barco y dejar librado al azar los destinos colectivos. Quienes pudieran especular con la angustia por la viudez, con el agotamiento físico, o con la supuesta presión de sus hijos para que ella les dedique más tiempo; si bien pueden ser elementos no despreciables para tener en cuenta, lo que en primer lugar no consideraron es el compromiso militante de una mujer formada en los años setenta, y con fuertes convicciones. Tal vez, a esa clase de militantes, es a quienes los defensores del lobby empresarial y mediático no quisieran tener en el escenario político, y antes que a los “talibanes de la batalla cultural” prefieren a esos engendros light como Macri, De Narváez o Ricardito Alfonsín, fáciles de manejar, o duros obsecuentes como el ex bañero Duhalde que son capaces de cargarse todas las pesadas mochilas del Establishment, y defenderlas a rajatabla.
Ahora que Cristina ratificó su candidatura, los escribas del poder concentrado, cargan contra lo que se viene y salen a tenerle compasión a muchos de los socios actuales del kirchnerismo. Sin dudas quisieran que la actitud del intendente de Malvinas Argentinas Jesús Cariglino se generalice, y que otros como él, abandonen el armado y se vayan con Duhalde.
Hoy en La Nación, se hace hincapié en que la conducción política de Cristina es unilateral, y que no respeta la voluntad de muchos de sus socios, por ejemplo, afirman que ella va a elegir al vicegobernador que acompañará a Scioli, dejando desamparado al gobernador, que va a tener que seguir tragando sapos; o dejando fuera de juego a muchos que todavía sostienen ambiciones a futuro, ya que ante esto de colocarse Cristina como un puente intergeneracional, lo que está afirmando es que todas esas ambiciones se comenzarán a clausurar, para que el futuro sea para La Cámpora, o para cualquiera de todos los sectores más crispados.
Lo que en verdad les preocupa, no es más que con la reelección de Cristina, lo que se profundizaría necesariamente es el modelo, y obviamente la necesidad que esto conlleva de ir construyendo una fuerza política mucho más afín a esta necesidad de profundización. La dispersión o en todo caso la poca capacidad de seducción de las actuales fuerzas opositoras, seguramente tendrán en el lobby del Establishment una renovada línea de acción que no es más que volver a proponer el tan mentado poskirchnerismo, con una base actualmente externa como lo es el partido de Duhalde. No por nada afirman hoy en el diario de Mitre, que a todos los actuales integrantes del peronismo kirchnerista que no quieran aceptar la conducción de Cristina, lo único que les queda es el PJ disidente, y el caso de Cariglino les viene como anillo al dedo.

2011/06/15

El debate político es "Ni un Paso Atrás"


El debate sobre Shoklender, se instaló con mucha fuerza en el último tiempo, y pareciera que hubiera clausurado cualquier otro tipo de debate político. Por un lado la prensa opositora aprovecha esta situación para cargar duramente contra las Madres de Plaza de Mayo, y por elevación al gobierno, mientras que de este lado la respuesta fue salir a bancar a las Madres, como uno de los emblemas que representan la política de Derechos Humanos en nuestro país. Si bien todo esto pudiera interpretarse como una operación para deslegitimar al gobierno nacional, y ser parte operante en un posible desgaste de la presidenta Cristina Fernández para su reelección, desde el Tranvía creemos que debemos profundizar un debate que por largo excede las presidenciales de octubre.
La política de DDHH iniciada en 2003 es una muestra cabal de la construcción de una nueva institucionalidad, que deje atrás la estructura estatal, que servía de palanca a los intereses de los sectores más concentrados y reaccionarios, para el logro de sus provechos corporativos. Tal es así que avanzar con esta política no solamente implica una actualización de las fuerzas armadas, y el enjuiciamiento y castigo de todos los crímenes de lesa humanidad, sino que principalmente permite avanzar sobre las complicidades civiles en la última dictadura, donde los que pasan a ser cuestionados son justamente muchos de los que aún hoy detentan un poder económico acumulado de forma siniestra durante el período donde el exterminio era política de estado.
Deslegitimar a una organización como la de las Madres, es parte de un operativo donde se pretende generar un consenso para frenar el avance de la política iniciada en 2003, y aislar a todos aquellos que pretendemos que esto siga avanzando, independientemente del signo político que gane las presidenciales en octubre. Seguramente que cualquier fuerza opositora aunque no lo enuncien explícitamente, salvo Duhalde, se plegarían al retroceso, y por otro lado hasta quizás se intente socavar el consenso a favor de la profundización de la política de DDHH en las filas del oficialismo mismo, intentando que la masa electoral se pliegue a la claudicación.
No es ocioso que tanto la oposición enrolada en la centroderecha como en la centroizquierda, cuando oponen un modelo alternativo al que se viene desarrollando, hablen de ejemplos como Brasil, Uruguay y Chile, más allá de las diferencias que hay entre estos países citados.
Como ya sabemos en Uruguay, la derogación de la Ley de Caducidad, que hubiera permitido juzgar y condenar a los crímenes de su dictadura, no prosperó, a pesar de una gran mayoría del gobernante Frente Amplio que se pronunció a favor de anular la caducidad. Hoy también estamos viendo que a pesar de haberlo planteado como una iniciativa a llevar adelante, la presidenta de Brasil Dilma Roussef, tiene que dar marcha atrás en cuanto a la apertura de los archivos de la represión militar. La presión en contra de esta iniciativa paradójicamente surge de uno de sus socios electorales que es el ex mandatario José Sarney, líder del conservador Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
La iniciativa argentina que inauguró Néstor Kirchner en 2003, sin dudas no es una tarea fácil y que no genere resistencias, para muestra están solamente los fallidos exámenes de ADN de Marcela y Felipe, que siguen suspendidos en la estratósfera. No es simple avanzar en este sentido sin una Justicia realmente independiente, como sin un fuerte consenso para que esto pueda seguir adelante, y sabemos que más allá de que muchos van a votar la continuidad de este gobierno, no todos ven la profundización de la política de DDHH como una necesidad. Este es un tema clave para saber como avanzar, y no quedar aislados en el intento

2011/06/14

Sumak Kawsay, Suma Qamaña y una nueva Ética de Estado


La Ética es la forma como me relaciono con el Otro, con el conjunto de los otros, y para diferenciarla de la Moral, ella indaga en las costumbres más arraigadas, las interpela, y enuncia un tipo de relación donde lo adquirido, puede en sentido aristotélico moldearse y autoconstruise como una nueva perspectiva.
No hay una ética, sino que hay una pluralidad de ellas, hay diferentes formas de relacionarnos con el Otro, cosa que no debiera dejar de cuestionar un cierto relativismo impuesto como soberanía de la individualidad, donde cualquier acción pudiera ser justificada como plausible, aunque vaya en detrimento del bien común.
Un fenómeno interesante y al cual nos vamos a referir son el Sumak Kawsay y el Suma Qamaña, términos que en quechua significan aproximadamente el “Buen vivir”. Lo significativo de esto, es que ambos fueron incorporados a las Constituciones del Ecuador y Bolivia, y de alguna forma establecen lo que sería una nueva Ética de Estado.
Buen vivir no implica el goce indiscriminado de todos los placeres conocidos: comer, beber, dormir o tener sexo, más todo ello alimentado por el consumismo, sino como una propuesta colectiva que se ajusta a la armonía con los otros, y a su vez con el medio ambiente, con la tierra.
El Sumak Kawsay en el quechua ecuatoriano, implica principalmente ni un mejor ni un peor vivir que el resto de la comunidad, y también el eludir la prisa que lleva a querer mejorar obsesivamente nuestro pasar. Vivir en consonancia con los otros, y sin desvivirse por mejorarla, son sus principio fundantes.
El Suma Qamaña en el aymará boliviano posee una significación más colectiva y podría ser traducido como un buen convivir, como una sociedad buena para todos y en completa armonía.
El Sumak Kawsay fue incorporado a la nueva Constitución ecuatoriana de 2008 donde se enuncia que: “Se reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el buen vivir, sumak kawsay”, mientras que en la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia de 2009 se escribe que: "el estado asume y promueve como principios ético-morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama Hulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y ahavai ñan (camino o vida noble)".
Sin dudas una ética que rastrea en las culturas que fueron diezmadas por los conquistadores, es una iniciativa que plantea desde nuestro mismo suelo, encontrar una manera de relacionarnos con los otros y con el medio, diferente a la que nos fue impuesta y aún hoy no pudimos desembarazarnos de ella, pero precedentes como los de Ecuador y Bolivia son un más que buen aliciente.

2011/06/13

Cultura- Terminemos de romper la burbuja

La impronta neoliberal y posmoderna, introducía una ilusión que de a poco va perdiendo densidad, a saber, que el sujeto humano portaba una soberanía, que excedía su condición social y su sujeción a lo colectivo. El éxito personal era el bien más preciado y para lograrlo no importaba pisarle la cabeza a nadie, ya que lo importante era saciar el hedonismo más radical. Todo esto no es ajeno a la literatura y a los relatos de una época, donde por ejemplo un autor como Bret Easton Ellis en el año 1991, escribía una sugerente novela que llevaba el nombre de American Psycho (Psicópata Americano). El personaje Patrick Bateman, un joven de 27 años, egresado de Harvard y dedicado a los negocios, cultivaba una sofisticada vida en medio de riquezas, pero encubría sus goces más íntimos: practicar asesinatos, canibalismo, y sexo ultraviolento. Si bien este relato está llevado al límite, no hay que desconocer que es marca de un tiempo, donde frases como: “Hacé la tuya” o “Sálvese quien pueda”, eran paradigmas reinantes. Probablemente, toda esa ideología, no esté para nada superada, pero hoy es posible al menos, presentar una crítica a ello que no quede en un círculo reducido, y a su vez plantear alternativas.
La burbuja que albergaba al sujeto, lo alejaba de la idea de que él es un producto social y cultural, construyendo un imaginario colectivo donde millones de reinos individuales no se tocan ni siquiera asintóticamente. Como toda ideología, solamente es posible, tiene eficacia, cuando puede negarse a sí misma como ideología, y presentarse como un hecho natural.
Lo que fue cambiando no fue tanto ese hecho subjetivo, sino la realidad que concierne a los modos en que los hombres luchan por su supervivencia, y esto lo puso en crisis, cuestionando permanentemente su propia inercia, haciendo emerger nuevos componentes que debieran profundizar la ruptura definitiva con el paradigma ideológico del neoliberalismo. El resurgimiento de la política, la necesidad de plantearse nuevos elementos conceptuales, y la preocupación por el combate cultural, son algunos de esos elementos que hoy nos exigen hacer un esfuerzo intelectual sin el cual, no es posible revertir a lo que en los noventa, produjera la más grande contrarrevolución cultural de la historia.

2011/06/10

Ellas ya no danzan tan solas


Ana Lacunza- Osvaldo Drozd

El ejemplo argentino en relación a la política de Derechos Humanos, que se inició en el año 2003, y que comenzó a permitir el enjuiciamiento y el castigo a todos los que incurrieron en delitos de lesa humanidad en la pasada dictadura cívico militar, es una medida ejemplar que logró influenciar más allá de nuestras fronteras, a los luchadores por los DDHH de todos aquellos países donde se sufrieron delitos de la misma índole.
Fue así que españoles se acercaron a la Argentina para iniciar los juicios contra la humanidad realizados por el franquismo, mientras que el ejemplo argentino atraviesa nuestro continente en países como Uruguay y Brasil, y el presidente electo del Perú Ollanta Humala manifestó que Fujimori debería estar en una cárcel común comparándolo con el dictador argentino Rafael Videla.
La política iniciada en 2003, fue hacer política de estado una lucha histórica de los organismos de DDHH, darle inscripción institucional, respetando el espíritu de las demandas de dichas organizaciones entre las que se destacan las Madres de Plaza de Mayo. Esas mujeres de pañuelos blancos que habían planteado alguna vez “Aparición con vida” de sus hijos fueron un ejemplo internacional y recibieron por su lucha diversos premios en países como Alemania, Francia, España, Italia, Estados Unidos,fueron mencionadas por figuras como Bono o Sting que les dedicó su “Ellas danzan solas”, y supieron ganarse todo el respeto por su inclaudicable tesón.
Sin instituciones como Madres de Plaza de Mayo, o Abuelas, o H.I.J.O.S., no se hubieran podido llevar a cabo los juicios ni derogar las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, sin ir más lejos, en sociedades que han vivido genocidios, al no tener este tipo de institucionalidad legitimada del reclamo, se ha hecho muy difícil llevar a cabo los juicios, como lo es en España. El juez Baltazar Garzón, cuando estuvo en la Argentina resaltó la importancia de las Madres como factor de legimitación social del reclamo.
En una dictadura te exterminan físicamente y en la democracia te exterminan desde los medios. La estrategia de confundir, mezclar, mimetizar es una forma de ataque rastrero que apela a sacar la ganancia del “río revuelto”.También tiene que ver con la complicidad civil con la dictadura… Mucha gente no quiere que se profundice mucho en el tema de DDHH, porque tal vez en algún punto se llegan a ver tocados… Papel Prensa es uno de los casos paradigmáticos al respecto, y no olvidemos que la sociedad civil por silencio o por omisión, posibilitó la dictadura.
Si un gobierno se voltea con tres tapas, ¿Cuántas tapas se necesitan para voltear a las Madres? Ya están muy viejitas, han sufrido la desaparición de sus hijos, de sus nietos, de sus compañeras de lucha, han sido reprimidas, ignoradas, obligadas a “circular” ¿Cuánto más van a soportar?
¿Cuánto más vamos a tolerar que las vilipendien? Las Madres son fuertes, han soportado todo y salido adelante, pero la sociedad debe entender que la defensa de la democracia incluye también la defensa de la Verdad y la Justicia, y que como ciudadanos debemos discernir y diferenciar. No podemos seguir comprando pescado podrido.
En las marchas siempre decimos "Madres de la Plaza, el pueblo las abraza"... pasemos a los hechos, muchachos.

2011/06/08

¿Quién mató a Alfonsín?

"Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa."
K. Marx

Cuando se hace referencia a un apellido, no siempre el aludido es una persona en especial, sino que podría estar referido a más de uno.
Ayer leía una noticia, donde decía que un alfonsinista histórico como lo es Federico Storani, pidió una reunión con el gobernador santafesino Hermes Binner, para apoyar una eventual candidatura presidencial del socialista, dejando así de lado encolumnarse con su partido.
Con el retorno del régimen democrático en 1983, emergía la figura de Raúl Alfonsín quien entre otras cosas pregonaba que con “La democracia, se come, se vive, se educa...”, e inauguraba una primavera donde hasta se lograba enjuiciar a las juntas de comandantes de la última dictadura. Todo este proyecto que incluía hasta la fundación de la Segunda República, tuvo sus límites, y tal vez estos sean los límites propios de una formación socialdemócrata, pero lo que no se puede desconocer es que el alfonsinismo había logrado entusiasmar a cierto espacio del progresismo argentino, entre los que se incluía a los intelectuales nucleados en el Centro de Cultura Socialista. Con la conducción de Alfonsín el radicalismo producía un viraje en cuanto a su perfil anterior, donde primaban la línea de Ricardo Balbín y su acólito Fernando De la Rua, e incluso encolumnaba al partido centenario en las huestes de la Internacional Socialista.
El progresismo alfonsinista evidentemente no alcanzó anclaje en las bases de la sociedad argentina, y principalmente no lo pudo lograr en las filas del movimiento obrero, que siempre permaneció alineado al peronismo, y esta es una razón clave para entender su estrepitoso fracaso, que así y todo no pudo dejar de reconocer en el líder radical cierto respeto por los valores democráticos.
Alfonsín de esta forma se constituía en un referente del progresismo no peronista. En 1992 hubo un hecho significativo que fue un malestar que tuvo el ex presidente, y fue una inesperada taquicardia, cuando una comitiva de la internacional socialdemócrata visitó la Argentina. La IS no reconoció a Alfonsín como su cabal representante local, sino que la mención fue para el entonces intendente rosarino Héctor Cavallero integrante en aquel tiempo del Partido Socialista Popular (PSP). Este hecho de todas formas no fue una razón para que la UCR se aleje de la socialdemocracia, cosa que hasta hoy es así.
Raúl Alfonsín falleció en marzo de 2009, y Pacto de Olivos de por medio, quedó como ya habíamos dicho, como un referente indiscutible del progresismo no peronista. Fue ahí cuando Ricardito cargó con una pesada carga y que es nada menos que el propio apellido, e intentó desde ese momento capitalizar la supuesta gloria de su padre, hasta adaptando gestos y decires que lo aproximen más a él.
Pero como dice la famosa frase, la historia se repite una vez como tragedia y la próxima como farsa, o tal vez como ridícula caricatura. El pacto del segundo Alfonsín con el empresario colombiano Francisco De Narváez, si bien aleja de su lado a todos aquellos que se sintieron identificados con el primer Alfonsín, y pueda ser hasta visto como traición por muchos de ellos, lo que no se puede dejar de observar son los límites propio de una política que más allá de definirse como progresista, nunca tuvo una línea de acción concreta para enfrentar a los poderes concentrados que siempre van a intentar contrarrestar cualquier intento verdaderamente progresista y transformador.
¿Quién mató a Raúl? ¿Su hijo, o la política?

2011/06/06

Perú y la cuestión geoestratégica


La integración de la América Indiolatina plantea un cúmulo de elementos a tener en cuenta, principalmente en torno a la cuestión geoestratégica. Si bien esta preocupación se remonta a la epopeya emancipatoria iniciada hace más de 200 años atrás, y en las cuales los libertadores San Martín y Bolívar fueron sus grandes artífices; en el nivel de elaboración conceptual al respecto, se destacan principalmente los escritos de Bernardo de Monteagudo. Nuestro primera aproximación al problema no se plantea ir hasta aquel tiempo, sino abordarlo desde nuestro pasado reciente, principalmente desde las propuestas elaboradas en los primeros años setenta, para hacer un balance de ello y proyectarlo a lo que viene sucediendo desde el inicio del nuevo siglo en nuestro continente. Otro tema a tener en cuenta es que la América Indiolatina se desarrolla territorialmente desde el sur del Río Bravo, y que una respuesta que apunte a la integración del Sur, no puede desconocer nunca la estrategia de dominación de los que se hallan al Norte. En este sentido el brasileño José Luis Fiori en un artículo imprescindible que se titula: EUA, América del Sur y Brasil: seis tópicos para una discusión, apunta a la estrategia que se dio Estados Unidos a partir de la mitad del Siglo XX hacía nuestra región. Allí Fiori rescata dos textos de Nicholas Spykman, quien es considerado como el principal geo- estratega estadounidense del siglo pasado. En primer lugar Spykman divide al continente en dos Américas, la anglosajona y la latina, y a esta última también la divide en dos. Una primera es la que al sur del Río Bravo, está conformada por México, el Caribe, Centroamérica, más Colombia y Venezuela, y que denomina mediterránea, mientras que la otra es la que se ubica al Sur de este primer conglomerado. En la zona mediterránea el poder del coloso del Norte no puede nunca ser cuestionado, mientras que en la sureña, donde privilegia la permanente desarticulación del triángulo del A-B-C (Argentina, Chile y Brasil), si la hegemonía fuera cuestionada, no habría que vacilar en utilizar la guerra como respuesta.
Ayer leía en el diario La Opinión, que viene publicando Tiempo Argentino, una nota muy interesante y que es del 17 de junio de 1973, donde se hace referencia a un nuevo posicionamiento latinoamericano frente a la OEA, donde la posición para entonces progresista estaba conformada por Chile, Perú, Ecuador, Panamá y México y donde la presencia de Argentina a partir del triunfo de Héctor Cámpora, era decisiva para efectuar un pedido de reestructuración del organismo multilateral. Lo interesante a rescatar de aquel tiempo, era el posicionamiento de Brasil como principal representante de los intereses del Norte, en una respuesta a los nuevos alineados, que entre otras cosas pretendían la incorporación de Cuba, como el control de ciertos mecanismos financieros, que eran uno de los principales modos de presión de la política exterior norteamericana. Otra a tener en cuenta es que el eje del Pacífico estaba alineado en una franja progresista.
El proceso de integración amerindio actual, a diferencia de aquel tiempo cuenta con un núcleo duro, sin el cual cualquier estrategia no tendría ninguna perspectiva, y es la alianza entre los dos gigantes sudamericanos. El profesor brasileño Luiz Alberto Moniz Bandeira, lo define muy bien y dice que sin alianza entre Argentina y Brasil no había Mercosur, y que sin éste tampoco habría Unasur, y yo agregaría que sin Unasur no hay integración de la América Indiolatina. La comunidad suramericana es el punto de arranque, integrando a aquella zona sur que caracterizaba Spykman, pero incluyendo a Venezuela y Colombia. También vale destacar en todo esto la presencia de Brasil en el BRICS, junto a los nuevos emergentes euroasiáticos y ahora Sudáfrica, en un armado multipolar, como la construcción del ALBA, que excede los límites de la zona sur y se mete en la zona mediterránea, y también el Grupo de Río.
Si bien hoy como decíamos más arriba la constitución de Unasur, es un resultado efectivo del desarrollo del Mercosur, es observable que a diferencia de los años setenta, el eje del Pacífico, ofrece el perfil más derechista de la nueva configuración regional. La derecha desplazó en Chile a la socialdemocracia, nunca se fue de Colombia, y hasta ayer era gobierno en Perú. Sólo la presencia de Ecuador, a pesar de tener un bastión derechista en el puerto de Guayaquil, y Bolivia que aún tiene clausurada una reivindicada salida al mar.
Con el triunfo de Ollanta Humala se abre una nueva configuración, donde tanto Perú como Ecuador meterían una cuña central en el eje del Pacífico, y donde sería muy importante avanzar en la resolución de dos conflictos bilaterales que datan de la América avasallada, y que son los que conciernen a Chile tanto con Bolivia, como con Perú. En este sentido, es muy importante que en esta resolución sea la Unasur quien pueda ser el principal mediador, tal como en los últimos días plantearon legisladores argentinos que visitaron Bolivia, para el caso concreto de la salida al mar para el país del Altiplano.

2011/06/02

Una nueva transversalidad pero esta vez de Derecha


La ruptura de la UCR con el Partido Socialista y el GEN, sin ninguna dudas orientan al partido centenario hacia la centroderecha, alejándola del supuesto progresismo que saben declamar. Ricardo Alfonsín estará presente en al acto de la Unión Celeste y Blanca que lidera el empresario colombiano Francisco De Narváez, y es un hecho que este último será el candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires, llevando en su lista a Alfonsín como presidente. El “colorado” inhabilitado para ser candidato a presidente fue evaluando en los últimos meses varias posibilidades, para llevar como presidente, y así fue tanteando a Reutemann, a Macri, y si bien se despegó de las internas del extinto peronismo federal, tuvo un acercamiento importante al chubutense Mario Das Neves, quien tras el empate en su provincia declinó de participar en las internas e incluso bajar su candidatura presidencial. La idea de un gran frente opositor con este nuevo escenario cayó en saco roto, pero es probable conjeturar que la alianza de Alfonsín con De Narváez pueda sumar otras adhesiones, principalmente del arco político que se inclina desde el centro hacia la derecha. Algunas fuentes resaltan que hay conversaciones para que Roberto Lavagna sea el candidato a vicepresidente, aunque esto él mismo lo haya descartado, pero con esta nueva configuración es probable que el ex ministro de economía lo esté evaluando. Lavagna ya fue candidato a presidente por el radicalismo, más allá de su procedencia peronista. Si esta operación se realizara es donde habría que preguntarse que haría alguien como Duhalde que si bien está lanzado a las presidenciales, es probable que termine aportando fuerzas a este frente, y una punta fuerte para pensar esto, es que el ex bañero de Lomas, había pensado a la interna del peronismo federal como un procedimiento tras el cual, el que fuera ganador iría a ser el jefe de negociación con Mauricio Macri cuando todavía éste pensaba en llegar a la Rosada. Duhalde sabe que su imagen no es la mejor para ser candidato, y que en el armado de un frente opositor, él puede ser una pieza clave, y de alguna forma es lo que vino operando. El resto de los ex integrantes del peronismo federal no sabemos que harán, pero todas las señales marcan que hoy no quieran enfrentarse frontalmente al gobierno nacional. Es así como el electo gobernador de Chubut, Martín Buzzi, pueda terminar apoyando en las presidenciales a Cristina, como también lo afirmara el ex presidente Carlos Menem, y silenciosamente también lo hagan los Felipe Solá, los Carlos Reutemann, y tantos otros que hoy ya saben que sus aspiraciones están clausuradas. La otra incógnita es que hará en octubre el Pro de Macri, ellos manifestaron ya, que su posición la evaluarían después de las elecciones porteñas, y no sería descabellado que también apuesten por la candidatura presidencial de Alfonsín, ya que el límite que planteaba el hijo del ex presidente con respecto al Pro, parecía más un gesto de conciliación con sus ya ex aliados, los socialistas y el GEN, que ya no están para poner dicho límite. Así planteada se viene una nueva transversalidad pero de derecha.

2011/06/01

La Nación entre el lobby y la falsa retórica



Hoy en el editorial del diario La Nación que escribe Santiago Kovadloff y que titula “Una mayoría aún sin voz” se enuncian una serie de postulados y bajada de línea hacia la oposición, que en la retórica que se esboza, no tolerarían la aprobación de la retórica alguna vez planteada por Aristóteles, sino más bien la de los sofistas, ya que no resistirían ninguna demostración lógica por parte del legendario silogismo.
Entre otras cosas Kovadloff dice: “Es un hecho: la República se tambalea, pero ni los propósitos ni las conductas del populismo son denunciados con la claridad y la firmeza necesarias.” “Claridad y firmeza no sólo implican energía y transparencia. Implican, además y ante todo, aptitud persuasiva, coraje y lucidez unidos al poder de comunicación. No otra cosa demanda el desperdigado sector mayoritario de nuestra sociedad.” “Quien aspire a alcanzar, en nombre de la oposición, la presidencia de la República debería tomar muy en cuenta lo que ha escrito Susana Viau y disponerse a ´caracterizar con menos miramientos al gobierno de Cristina Fernández, denunciar la corrupción, fustigar los desbordes cesaristas y alertar acerca de sus ya insinuadas intenciones de perpetuación; sólo la inminencia de una aventura autoritaria legitimaría la construcción de una gran alianza opositora`.”
Para el editorialista del diario de Mitre, además del supuesto autoritarismo y ausencia de democracia que impone el populismo reinante, la economía también es una burbuja, ya que citando a Roberto Lavagna, dice que estamos ante un nivel alto de consumo, pero con inflación, sin inversión y sin empleo real, mientras que con la exclusión de los camioneros el resto de los trabajadores, se encuentran en una disimetría y un malestar que no encuentra representación en los por hoy opositores.
Lo curiosidad en Kovadloff es la cita de Sergio Berensztein que decía que con los "niveles de pobreza e indigencia inéditos y una clase dirigente sin legitimidad, el país abrió una caja de Pandora de la que se escaparon ideas, valores y mecanismos de organización del poder que parecían superados: el estatismo y el intervencionismo sin control, el hiperpresidencialismo hegemónico, el corporativismo sindical arrogante y mafioso, el financiamiento inflacionario del fisco y la tolerancia de una sociedad ensimismada y temerosa". Sin dudas tanto Berensztein como Kovadloff hacen referencia a la crisis de 2001 y lo que discuten es cual era la salida a esa crisis, aseverando que lo que sucede en la Argentina de hoy, con su inicio en 2003, no es la mejor salida, sino una resolución errónea al respecto, ya que “El populismo se alimenta de la ruina democrática” pero claro toda esta retórica se encalla cuando se le pide a la oposición actual que encarne una salida, cuando la mayoría de ellos, tanto los viejos aliancistas como los viejos caciques alineados al ya desperdigado peronismo federal, fueron los que sumieron a nuestro país en la crisis de 2001, ya que todos ellos son los que fueron partícipes del desguace neoliberal que fue la causa principal de la crisis.
La “república” que pregona Kovadloff naufraga en un mar de lodo, porque si uno lee sus propuestas, no va a encontrar ninguna propuesta que no sea la crítica al “estatismo populista”, porque la intención implícita no es más que volver a un estado desregulado y sin capacidad de control de la economía, y eso justamente no es algo que pueda beneficiar a los trabajadores, sino que como en los noventa, fue algo en detrimento no sólo del nivel de empleo sino también en cuanto a la pérdida de conquistas laborales.
El resto es falsa retórica, es sólo el lamento por los privilegios perdidos por las grandes corporaciones que no encuentran en su lobby despiadado encontrar una representación política afín a sus intereses que pueda encolumnar a esa supuesta “mayoría aún sin voz”.

2011/05/31

Ricardito y la difícil estrategia del Establishment


Las controversias entre el precandidato Ricardo Alfonsín y el socialista Hermes Binner, alineado con el GEN, van mostrando algunos andariveles de sumo interés, en cuanto al carácter específico de la oposición al gobierno nacional. El lobby del establishment fue mostrando fracasados esbozos de sostener una candidatura presidencial funcional a sus intereses corporativos. Fueron de a poco cayendo figuras como Cobos, Macri, Sanz, junto a todos los presidenciables del extinto peronismo federal, y fue quedando solo en el llano, el hijo del ex presidente radical. El domingo resaltábamos los editoriales del diario La Nación con sus columnistas Morales Solá y Mariano Grondona, donde si bien ambos se diferenciaban en sus enunciados, los dos hacían un explícito apoyo a la conformación de un único frente opositor, como necesario para ganarle a Cristina en octubre. Decíamos ahí que Grondona planteaba la necesidad de un frente de centro, donde estuvieran tanto la centroderecha como la centroizquierda para derribar al autoritarismo K, para luego de hacerlo volver ambos, a conformar su perfil específico en un modelo de alternancia. Este supuesto grondoniano supone que si eso no se hace, los que se niegan a hacerlo, lo hacen por simple egoísmo, ya que la tarea es ganarle a Cristina y en eso no debiera haber miserias personales. Las últimas declaraciones de Ricardo Alfonsín para justificar la lista de adhesión de De Narváez, y con esto seguir intentando su alianza con el socialismo y el GEN, afirmando por ejemplo, que sin votos peronistas no se va a poder ganar, confirman la teoría de Grondona, o tal vez la del establishment. En su editorial del domingo Grondona también afirmaba que la UCR debía volver a un perfil de centroderecha, más propio a su esencia, que el perfil de centroizquierda que alguna vez adquirió. Pero el problema para confirmar esta coalición opositora, es que los sectores de ideología más socialdemócrata, parece que no están dispuestos a cerrar la ecuación, que de por si no es más que una muestra de debilidad que se fue planteando con mayor fuerza en los últimos meses.

2011/05/30

La AEA, y el lobby de las corporaciones por la “Patria Privada”.


Por definición un lobby es un grupo corporativo que intenta influir en las decisiones del poder ejecutivo o legislativo en favor de determinados intereses. Estos, no suelen participar directa y activamente en política (por lo que no suelen formar su propio partido), pero sí procuran ganarse la complicidad de algún grupo político que pueda terminar aceptando o defendiendo los objetivos del lobby. De esta definición surge la idea de que detrás de un poder institucional existe otro al que se le puede llamar con justa razón "poder real".
La AEA (Asociación Empresaria Argentina) es la cámara corporativa más poderosa de nuestro país, y que en el último tiempo viene jugando muy fuerte en su rol de oposición al gobierno, constituyéndose de esta forma en un lobby sumamente activo, que intenta permanentemente nuclear a sus vasallos políticos. El rol de la oposición, como el de muchos jueces, no puede entenderse sin este argumento esbozado.
Si bien la cámara empresarial reconoció públicamente el sostenido crecimiento económico de la Argentina en los últimos años, su posición en la formación social conlleva tensiones muy agudas con las políticas del gobierno, que más que hablar de la rentabilidad de las empresas a la cuales representa, pareciera que lo que más les preocupa, es que con el correr del tiempo vayan perdiendo paulatinamente su rol dominante, y también la supremacía de sus principales modus operandi.
Esta organización surgió en el año 2002, en un tiempo donde en nuestro país se había desbarrancado el neoliberalismo a partir de la crisis de diciembre del año anterior, y donde los principales actores que se agruparían en ella, por los principios expuestos en sus documentos, intentarían mantener el ritmo propio de los noventa, ante el eclipse del estado en materia económica, y fundamentalmente en cuanto a la desregulación laboral.
El actual directorio está presidido por Jaime Campos, que no proviene de ninguna empresa del conglomerado, sino que desde el inicio de éste, se desempeñó directamente en la cámara, sucediendo en su cargo a Luis Pagani titular de Arcor, que fue presidente de la entidad hasta fines del 2009, pasando hoy a la vicepresidencia, la cual comparte junto a Paolo Rocca de Techint, Héctor Magnetto de Clarín, Sebastián Bagó de los Laboratorios, Carlos Miguens, Aldo Roggio, Amalia Lacroze de Fortabat, José Cartellone y Alfredo Coto de sus respectivos grupos empresariales, junto a Cristiano Ratazzi de Fiat Argentina, Enrique Pescarmona de IMPSA y Antonio Gomis Saez de YPF. La secretaría está asignada a la Aceitera General Deheza, mientras que la tesorería a Grimoldi, mientras que otros socios son las empresas Grobo, La Nación, Sidus, Santander Río, Nidera, IRSA entre unas cuantas más.

Entre algunos de sus principios la AEA sostiene que va por:
-Un sistema económico basado en la libertad de mercados y en la empresa privada como motor de crecimiento, en el pleno respeto del derecho de propiedad y la seguridad jurídica, en el marco de un sistema político basado en elecciones democráticas y participación ciudadana.
-Un país integrado y abierto al mundo, tanto en su comercio de bienes y servicios como en el campo de los capitales para financiar inversión y consumo, con criterio de reciprocidad internacional.
-Libertad de contratación y de fijación de precios. Iguales condiciones para competir a nivel interno y externo respetando el criterio de reciprocidad entre países.
-Diálogo e interacción entre los sectores público y privado, de modo que ambos actúen como socios de una empresa común, evitando trabas y burocracia.

AEA añade que expresa la visión del sector privado en su conjunto, integrando las perspectivas de los diversos sectores representados por sus miembros. Y vale subrayar que en sus estatutos plantea: “promover el desarrollo económico y social de la Argentina desde la perspectiva empresaria privada, con especial énfasis en el fortalecimiento de las instituciones necesarias para tal fin.”

Es muy importante subrayar esto último, que dice nada menos, que su proyecto encarna a un país construido desde la perspectiva del empresariado privado, a la cual las instituciones les deben ser funcionales, y esto sumado a la libertad de empresa que proponen, excluye explícitamente cualquier perspectiva desde el punto de vista tanto de los trabajadores, como del estado, y teniendo en cuenta el rol desigual de los pequeños y medianos empresarios, estos también quedan excluidos, de dichas proyecciones de país.

Es así que AEA comenzó a jugar fuerte luego del conflicto con las patronales agropecuarias y también en defensa del Grupo Clarín, que es parte principal de la cámara. AEA se opuso a la nueva ley de Medios Audiovisuales, como a la estatización de las AFJP, al igual que a las políticas del gobierno con respecto al Banco Central. No es casual entonces que ellos salgan a agitar la supuesta inseguridad jurídica para el empresariado, a cuestionar la inflación, y sumarse al coro de todos aquellos que cuestionan una supuesta inexistencia de libertad de expresión. En 2010 también la mayoría de las declaraciones de AEA fueron cuestionamientos al Ejecutivo por casos particulares -la caída de la licencia de Fibertel y la política hacia Siderar-, pero también en temas en principio ajenos al mundo empresario como un supuesto "hostigamiento a periodistas" o una presunta "hostilidad" del oficialismo hacia "el Poder Judicial".
En lo que va de 2011, la entidad emitió tres declaraciones: dos para cuestionar "bloqueos a empresas" y una destinada a criticar la decisión de ampliar la participación estatal en los directorios de las grandes compañías.
Hoy ante la decisión del estado de incorporar directores a las empresa donde la ANSES posee acciones, nuevamente emerge el foco de conflicto, y donde ellos aseguran que la empresa privada no debe tener presencia estatal, casi como recordando aquellos sermones de Bernardo Neustadt a Doña Rosa, cargando contra la ineficiencia del Estado, y haciendo loas de la marea privatista.
Ante esta situación, si bien es el estado mismo el que lleva adelante la pulseada, es muy importante la participación de los trabajadores en todo esto, para proponer por ejemplo la aplicación del Artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que habla entre otras cosas de la participación en las ganancias y el control de gestión de las empresas; como también luchar por la ampliación de los derechos sindicales que muchos de los integrantes de AEA como el Grupo Clarín vienen avasallando hace tiempo.

2011/05/29

Los ensueños de Mariano Grondona


Mientras Joaquín Morales Solá hoy en su editorial de La Nación, critica la metodología de la oposición para poder armar algo consistente para arrebatarle el gobierno a Cristina Fernández, sin importarle demasiado cual debiera ser la fórmula, sino solamente algo que pudiese ganar las presidenciales de octubre, endilgándoles a la oposición, como el buen gurú que pretende ser, que ellos ya proclamaron la reelección de la presidenta, es decir su propia derrota; Mariano Grondona sorprende con su caracterización acerca de las modalidades políticas que se enfrentan en la sociedad, hablando de cuatro posiciones, la centroderecha, la centroizquierda y ambos márgenes pero en su versión autoritaria. Cuando la posición de Morales Solá es escéptica y crítica, la de Grondona pareciera contener cierto optimismo que no deja de ser falaz, porque en definitiva sabe que sus pronósticos no tienen asidero en la realidad, sino principalmente en sus propios deseos, y en lo que él considera que debiera ser el mapa político nacional.
Según Grondona en una sociedad moderna debiera haber una alternancia entre centro derecha e izquierda, entendiendo que centro significa tolerancia, mientras que el autoritarismo de derecha encarnado otrora por dictaduras militares que él olvida o esconde, que fuera parte de ellas, se contrasta con el autoritarismo de izquierda que según él se inició en nuestro país con el primer peronismo, y hoy se reedita con el kirchnerismo. El gran desafío para Grondona es contar con fuerzas de centroderecha y centroizquierda modernas, que debieran ir unidas en octubre para destronar al autoritarismo kirchnerista para luego sí, conformarse como fuerzas diferenciadas, pero que garanticen la alternancia. Esta idea no es nueva, y no sería más que una nueva reedición de la Unión Democrática, para reestablecer luego la vieja estructura bipartidista, que hay que entender que fue el kirchnerismo quien la rompió. Si bien en los noventa el Frepaso se mostraba como una probable alternativa para romper el bipartidismo, en la conformación de la Alianza quedó subsumido nuevamente en una alternancia, que se fracturó con la crisis de 2001, y donde el bipartidismo entró en bancarrota. Me parece importante a tal efecto recordar un señalamiento de Eduardo Duhalde en diciembre de 2009 cuando afirmaba que: “hay que romper con la esquizofrenia en la que Kirchner sumió al peronismo, y que hay que reestablecer a los dos grandes partidos políticos de nuestro país, el justicialismo y el radicalismo y hay que dejar de lado, todas esas entelequias como fueron el Frepaso o la transversalidad K, y hay que volver al viejo PJ y a la vieja UCR” Para ese entonces el ex bañero de Lomas pretendía ser el presidenciable justicialista y sugería a Cobos como su competidor por el radicalismo. Todas aquellas elucubraciones cayeron como la tarde, pero si uno ve, la lógica que plantea hoy Mariano Grondona es la misma, aunque lo que ellos no pueden entender es que hay una realidad rebelde a adaptarse a sus acalorados deseos.
El peronismo como alternancia, fue su recuperación sistémica, pero no su esencia, y en esto Grondona es claro porque carátula al primer peronismo como izquierda autoritaria, mientras resalta el valor del segundo peronismo y a todas esas vetas hoy desperdigadas del extinto peronismo federal.

2011/05/28

Eduardo Anguita en Ensenada


Hace muchos años a la histórica Ensenada llegaba el tren hasta su mismo corazón urbano, y la prueba de ello a pesar de no quedar las vías, es la supervivencia de la vieja estación, la cual en los últimos años, durante la gestión de su intendente Mario Secco fue remodelada, y hoy constituye un muy bello y cobijante centro cultural.
Ayer 27 de mayo en ese sitio al caer la tarde, se realizó una charla organizada por el municipio donde se presentó el director del semanario Miradas al Sur, el compañero Eduardo Anguita, y donde los que integramos el colectivo El Tranvía, consideramos que no podíamos faltar.
La charla comenzó con la participación de Víctor “Palito” Vázquez quien nos habló de la experiencia de un grupo de reflexión llamado G- 27 en honor a Néstor Kirchner, luego el intendente Mario Secco compartió varias anécdotas acerca del ex mandatario y donde resaltaba la importancia de Anguita en cuanto a como era tenido en cuenta por Néstor.
Cuando le tocó la palabra a Eduardo lejos de cualquier acartonamiento, también contó anécdotas referidas al ex presidente donde intentó mostrarnos su aspecto humano pero resaltando su capacidad de conducción y su brillantez para articular acciones.
Eduardo contó su experiencia en el viaje a Venezuela y Colombia a finales del año 2007 acompañando a Kirchner en aquella comitiva donde se iba a rescatar rehenes que estaban en poder de las FARC. Un dato sobresaliente y que no conocíamos fue el que el entonces mandatario colombiano Álvaro Uribe Vélez le haya pedido a Néstor por aquel entonces que mediara entre el país neogranadino y la Venezuela de Hugo Chávez, cosa que en verdad no sucedió en aquel tiempo, pero que si fue un precedente para la mediación que se realizara el año pasado entre el actual gobernante Juan Manuel Santos y Chávez en Santa Marta. En este sentido Anguita fue muy claro y resaltó la figura de Néstor como el verdadero artífice de la Unasur. Luego contaba Eduardo como unos pocos meses después de aquel viaje a la selva colombiana, lo irían a llamar para poner en marcha el semanario Miradas al Sur, resaltando que él está convencido que detrás de ello estaba la mano del pingüino, y fue ahí donde volvió a resaltar su capacidad de articular, sin tener una presencia manifiesta.
Una charla muy amena y que se abrió al debate, donde entre otras cosas se habló del rol de los nuevos medios de comunicación, y donde él resaltó que Miradas no es independiente sino un medio comprometido, alejado de todos esos medios que lo único que intentan es vender y que por otra parte son bastante berretas, cosa en la que coincidimos plenamente. Miradas a diferencia de otros medios cuando se constituyó, sus trabajadores eligieron delegados, y no hay una voz que cercene la libertad de expresión de sus periodistas, sino que lo saludable es que justamente puedan expresarse como en verdad piensan.
Haber escuchado a Mario Secco y a Eduardo Anguita fue como estar invitados a un banquete de vivencias con Néstor. Es a partir de esos relatos que vamos comprendiendo más la grandeza de ese Hombre, que desde su inagotable inteligencia, y fuera de todo formalismo y protocolo, supo realizar una “construcción de poder” que puso al servicio de una sociedad que se encontraba desesperanzada. Promovió la unión de los “parecidos”, contagiando el entusiasmo y la alegría de saber que es posible ir ocupando espacios y generando acciones, fortaleciendo un colectivo que será, y somos, los encargados de continuar la tarea, para cristalizar el Proyecto de un país fuerte, hacia el exterior, y fraterno internamente, por la felicidad del pueblo y de la patria.

2011/05/26

La Argentina entre "lo nuevo y lo viejo"

“Cuando lo viejo ha muerto y lo nuevo no termina de nacer”
Antonio Gramsci

Los hechos que acontecen en España recrudecen un debate que pienso que, aún hoy no lo tenemos saldado en nuestro país en relación a lo que se llama crisis de representatividad.
Particularmente me gusta caracterizar a la oposición al gobierno, como los retazos de aquel “Qué se vayan todos”, y a su vez saber que en las filas del propio “palo”, aún quedan muchos que todavía no se fueron, y que tal vez por estar debajo del paraguas kirchnerista, no se den por aludidos, o se hagan los distraídos en una operación de renegación para mantenerse como si nada pasara.

Hoy en Europa algunos consideran que las masas con su ascenso y sus acciones intentan destronar al capitalismo para volver a enarbolar las banderas del socialismo o el comunismo, como antes de la caída del Muro de Berlín y de la desarticulación de la URSS y el bloque socialista, casi como si hoy hubiera vuelto aquel fantasma que recorría al viejo continente a mediados del Siglo XIX.
Hace tiempo que perdí o hago el esfuerzo por perder mi religión adolescente, pero sin renegar mis convicciones de entonces, que siempre son las mismas, pero sabiendo que cuando uno crece, va aprendiendo que las cosas no son tan fáciles como cuando en uno todo es puro entusiasmo y voluntad. Hoy al menos ya no creo o pongo en dudas la existencia de aquel Dios, que para nosotros fueron “las masas”, no porque no existan sino porque el valor que le dábamos era demasiado elevado. Con el tiempo uno fue comprobando que aquellos que en aquel tiempo nos inspiraban, y que hoy nos siguen inspirando, eran más ateos que lo que uno era, y tal vez por eso estaban por delante.
Jean Baudrillard en su “De la seducción” decía que ni los papas ni los teólogos creían en Dios, y era justamente por esta razón que podían ponerlo en escena, como una realidad efectiva. Leer a este filósofo francés hace más de dos décadas, lograba fastidiarme con muchas de sus posiciones, pero no dejaban de seducirme o al menos plantearme dudas muchas otras que ponían en jaque a mi credo. Y una era ésta acerca del ateismo de los teólogos, y que sin más me conducía a revisar si en mi marxismo, no conservaba alguna teología camuflada. Al hacerlo eran justamente “las masas” las que quedaban entre paréntesis, a pesar de mi rabioso maoísmo, revisado en clave althusseriana, y con muchos ingredientes del psicoanálisis de Lacan.
Antes de proseguir con este escrito, quisiera resaltar algo que el actor Darío Grandinetti dijera el pasado lunes en 6-7-8, y es que hoy en este país podemos hablar de todo lo que se nos ocurra, y que eso es lo nuevo que nos está pasando, y que por eso mismo uno pueda confesar sus propias influencias intelectuales, en pos de aportar a la construcción de un pensamiento acorde a la profundización de los cambios, que se vienen desarrollando en nuestro país.
Pero volviendo al principio y no dispersarme en el intento, cayendo en la lógica freudiana de la asociación libre, considero a su vez que haberlo hecho, es necesario para dar cuenta de algunas de las cosas que siguen.
Este punto inicial era que a partir de los “indignados” españoles, hoy podemos volver a leer la coyuntura argentina de hace más de una década, intentando saldar hoy lo que aún no pudimos sortear como problemática planteada entonces.
Si Dios se muriera, es probable que la mayoría de sus creyentes asistan masivamente a su velatorio, pero cuestionando a todos los sacerdotes que vociferaban sobre su eterna inmortalidad, para ponerlos en un sitio muy difícil de sostener en tanto mediación entre los crédulos de la eternidad y el difunto.
En el 2001 tanto el “Voto bronca” como el “Qué se vayan todos” cuestionaron de manera contundente a las mayorías de las burocracias políticas, poniendo en jaque su existencia misma como tal. En aquel tiempo consideré que los hechos del derrumbe de las Torres Gemelas (más allá de la lectura que podríamos hacer hoy) contenía en las imágenes que los medios mostraban, una idea que podía señalar que el Poder nunca había sido absoluto, ni intocable, que podía mojársele la oreja, y que esto de alguna forma podía incidir en la conciencia masiva, no sin mostrar a su vez cierta desamparo ante la catástrofe, que ya podía mirarnos desde la nada, como alguna vez había dicho Walter Benjamin.
En las legislativas de 2001 no fue casual que un Bin Laden alcanzara más votos que la mayoría de los candidatos legales, al igual que acá en Berisso lo hiciera nuestro ilustre linyera “Siete Sacos”. Obviamente no eran mejores candidatos, pero tampoco peores, eran quienes podían representar la indignación ante aquellos que utilizando un cargo público solamente les interesaba su interés personal.
Tal vez “las masas” por aquel entonces perdieron una religión burocráticamente impuesta, y se rompieron las mediaciones que hacían de las estructuras partidarias un templo confiable. La experiencia de 2001 a la vez nos mostró el surgimiento de nuevas modalidades de organización social con cierta perspectiva política pero no en el plano de la representación.
La visión correcta de Néstor Kirchner acerca de esta situación, fue suplir estas carencias con un fuerte liderazgo; el empleo del Estado como sustituto, pero dándole facultades que el neoliberalismo le había restado; e incorporando a muchas de esas organizaciones sociales emergentes como parte de un nuevo armado político ya en el plano de las superestructuras complejas, sacándolas del aislamiento corporativo.
Este proceso abierto en 2003 si bien tuvo virajes como el haber retornado a la estructura del PJ, como herramienta de poder, éste comenzó una reconfiguración que lo asemeja mucho más al viejo partido, que Perón consideraba como una herramienta electoral, para que en él se exprese el vasto movimiento nacional y popular, y ya no tanto como una burocracia política. Esta transformación aún no está resuelta, y si bien son las masas las que cuestionaron espontáneamente el viejo modelo, lo nuevo solamente puede profundizarse con la construcción de un marco ideológico político adecuado no solamente en cuanto a la profundización del modelo, sino también y necesariamente entendiendo el cuestionamiento que se viene dando hacia lo político- corporativo desde la crisis de 2001, y que los indignados españoles hoy nos vuelven a recordar.

2011/05/23

Mi adiós a Julio Godio


Hoy por la mañana cuando abro mi cuenta de facebook me encuentro con una publicación en mi muro que me conmovió bastante, en ella la compañera Mónica Sladogna compartía el dolor por la desaparición física del sociólogo Julio Godio, ocurrida el viernes que pasó.
Si bien en los últimos años volví a leer a Godio porque encontré en él una fuerte fuente de inspiración, para poder desarrollar muchas de las cosas que hoy pienso, creo que no es casual que en el pasado hayamos compartido una misma línea de pensamiento, en mi caso ubicándome como un humilde discípulo, y es sobre esto, que quiero hablar para recordar su figura.
En el año 72 cuando comencé a estudiar en la Facultad de Humanidades de La Plata, además de haberme incorporado por aquel entonces al FAUDI, una agrupación estudiantil del Partido Comunista Revolucionario (PCR) por entonces aún no totalmente maoísta, con mucho de gramscismo, y con una fuerte reivindicación del entonces clasismo cordobés encarnado en los sindicatos Sitrac y Sitram, Godio era el titular de la materia Sociología I, pero nosotros sabíamos también que él era parte del comité central del partido, y tal vez mucho él a esto no lo disimulaba. En el hall de entrada al viejo edificio de Humanidades que por aquel entonces dirigía el FAUDI, siempre en las pizarras se pegaban todas las páginas del Nueva Hora, órgano del partido, en el cual todos firmaban con su nombre de combate, y uno de los más leídos era un tal Marín.
Si bien el periódico uno lo tenía siempre, estaba bueno leerlo en ese lugar ya que siempre se armaba algún debate, y mucho más cuando el titular de “Socio” se acercaba al mismo sitio, y ya nadie dudaba que se trataba del petizo Marín. También sabíamos que había llegado hasta la tercera del “pincha” pero por comunista lo habían echado.
Recuerdo con él largas charlas incluso hasta cuando el personal no docente siendo ya tarde nos avisaba que estaban cerrando la facultad. La seguíamos afuera y como sabía que yo era de Berisso y que mi militancia estaba concentrada no en la universidad sino en lo que en aquel entonces llamábamos células de bloqueo a las principales fábricas de Berisso y Ensenada me preguntaba como iba lo del astillero, lo de los frigoríficos y la destilería, y obviamente recibía de él consejos invalorables, muchas de las veces inspirados en lo que venía llevando adelante el clasismo en Córdoba. Por aquel tiempo, desde nuestra organización de entonces resaltábamos que en el programa clasista del Sitrac Sitram se había logrado imponer que la liberación era social y nacional y no al revés, es decir no nacional y social, y a esto ingenuamente lo ubicábamos como un gran logro, y que en ello el petizo Marín fue decisivo, aunque hoy la actual dirección de ese partido se lo reproche como un acto de revisionismo. En el año 74 ingresé al servicio militar en la brigada aerotransportada en Córdoba y cuando me dieron de baja, yo también le di de baja al partido en el que militaba porque el apoyo a López Rega era inintegrable. A Godio nunca más lo vi, pero supe que él también había abandonado esa organización, y eso para mi representó una buena señal.
Vuelvo a leerlo, como antes decía en sus últimos años, y considero que con él se nos va uno de los intelectuales más brillantes de las últimas décadas, pero que como todo aquel que produjo saber, se mantendrá en una inmortalidad a la cual me comprometo sostener.

2011/05/22

La Caducidad en Uruguay, una mirada desde este lado del río

El debate que se da en Uruguay con respecto a la denominada Ley de Caducidad, Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, que impide juzgar las violaciones a los derechos humanos cometidas por militares y policías durante la dictadura (1973-1985), muestra ciertos andariveles que es necesario analizar correctamente para evitar confusiones en las cuales los sectores más reaccionarios nos quieren meter, para conservar y preservar lo más oscuro de la historia reciente de nuestras naciones sudamericanas.


En la Argentina el correlato de esta ley uruguaya fueron las leyes de impunidad, la Obediencia Debida, el Punto Final, y los Indultos menemistas.

Los argumentos a favor de la impunidad son frecuentemente el alegar que con todo eso, nos quedamos anclados en el pasado, que se trata solamente de un espíritu de venganza, y que con todo eso no es posible mirar al futuro correctamente. Y es ahí donde aparecen los dinosaurios que platean volver a una Argentina para “El que quiere a Videla y para el que no lo quiere” como si se tratara de una paz sin principios. Resultaría esto casi homologable a que la Asamblea del año 13 del S XIX hubiera planteado para el quiere al Virrey y para el que no lo quiere.

Anular las leyes de impunidad en la Argentina fue un salto cualitativo de gran importancia, y que lejos de interpretarse como sed de venganza, hay que circunscribirlo en su correcta dimensión. Lo que está en juego no es solamente la memoria y el castigo a criminales de lesa humanidad, sino principalmente la reformulación del rol del Estado. Porque lo que se puso en juego es precisamente que un estado se enjuicie a sí mismo en su responsabilidad criminal con el objetivo de sojuzgar a una nación en la más profunda dependencia, y es en este punto preciso donde la necesidad de desarrollo de una patria soberana necesita reformularse en sus propios términos, comenzando a modernizar la estructura estatal, y principalmente en torno a las fuerzas que monopolizan la violencia, para paulatinamente transformarlas en fuerzas aptas para un proyecto nacional autónomo.

Sin dudas no se trataba solamente de fuerzas armadas sino y principalmente de sectores civiles de la sociedad que se beneficiaron económicamente con la dictadura, y posteriormente con los gobiernos que mantuvieron el pacto de impunidad, y es por todo esto, que sin anular estas leyes tampoco es factible avanzar sobre esos sectores, que fueron y aún lo son, los que en la formación social argentina, resguardan los intereses concentrados que si bien a ellos los favorece, sometieron siempre al país al atraso y la dependencia, en perjuicio de la mayoría de los argentinos.

Por esto creo que no se trata de venganza, y de quedar anclado en el pasado sino principalmente de ir construyendo un nuevo Estado (ya no impune) sin el cual el futuro, no sería más que una vulgar repetición del pasado. Es por eso que lo acontecido en la Argentina podría ser una luz para las naciones hermanas, hoy más hermanadas que nunca, para avanzar en la integración y la emancipación de la Patria Grande, y tal vez lo que está expresando la mayoría del Frente Amplio, no sea más que un reflejo de ello.