2012/02/17

Golpe del ’55- Estampidos de metralla en Ensenada


La madrugada en la ciudad de las diagonales, aquel 16 de septiembre de 1955, aún conservaba el clima de finales del invierno.

Sanadría llegó bastante temprano a la radio, como siempre. Desde el momento en el cual comenzó su trabajo como locutor en LS 11 Radio Provincia, era su costumbre. Eran poco menos de las seis de la mañana y tras haber tomado algunos mates junto al productor, ya se disponía a sentarse junto al micrófono, cuando un contingente irrumpió en el estudio, y se dirigió directamente a él. Varios uniformados de verde y armados hasta los dientes lo rodearon, mientras el aparente jefe del grupo, le ordenó que leyera al aire lo que estaba escrito a máquina en una hoja de papel. Sanadría leyó en voz baja y se sorprendió, era un comunicado donde decía que el gobierno había sido depuesto por un movimiento cívico- militar, habiendo comenzado la Revolución Libertadora. Esta no era una noticia que hubiera llegado por el teletipo, la habían traído personalmente, y de una manera poco convencional. Sanadría que hacía unos años atrás había hecho el servicio militar en el ejército, pudo advertir que el que le daba la orden era un capitán de esa fuerza, las tres estrellas plateadas en su uniforme lo delataban, al igual que la dorada y plateada de los dos tenientes, mientras que los cinco o seis conscriptos que los acompañaban tenían cara de no saber muy bien lo que estaban haciendo. El locutor intentó preguntarle el nombre al uniformado, diciendo: -Tenemos orden de la producción general de la radio de no leer mensajes no verificados… Si al menos me dijera su gracia- Cuando se percató que la boca de un fusil Mauser lo estaba apuntando.

-Va a leer el comunicado, o lo mato… ¡Entendió! ¡No ponga objeciones!-

Hacía tres meses justos, que el país estaba agitado. Nadie olvidaba la masacre de Plaza de Mayo donde cayeran muertos casi medio millar de civiles, por los bombardeos de la Aviación Naval, y Sanadría sin salir de su perplejidad se sintió obligado a pronunciar al aire el comunicado, a pesar del desagrado en el cual se sintió imbuido.

El capitán le daba la orden de leerlo repetidamente, mientras el cañón del Mauser 1909, seguía apuntándolo. Habían pasado tal vez veinte minutos cuando se pudo percibir en la sede de la emisora, que ésta ya no estaba transmitiendo, y fue ahí que algo inquieto el oficial ordenó la retirada violenta de su tropa. Cuando se asomaron a los ventanales de la radio, pudieron ver que los militares huían en autos civiles, los cuales habían estado estacionados detrás del palacio municipal, de la por entonces Ciudad Eva Perón, nombre que tomó la capital provincial desde el año 1952. Un alto funcionario de LS11 había escuchado desde su casa la proclama leída por Sanadría y enseguida llamó por teléfono a Olmos, donde estaba ubicada la antena transmisora para que cortaran la onda, y eso fue lo que había sucedido.

Aquel 16 de septiembre comenzaba con cierta densidad, y una gran inquietud cundió en la población de la ciudad desde las primeras horas de la mañana, al trascender noticias sobre diversos levantamientos militares en distintos sitios del país. La revuelta se había originado en Córdoba con el alzamiento de algunos sectores del ejército y los comandos civiles, pero la jornada iría ser muy álgida en el territorio de la capital provincial, principalmente en las inmediaciones de Río Santiago, donde la infantería de marina se había insurreccionado generando la reacción inmediata de las tropas leales al presidente Juan Domingo Perón, principalmente las de las dependencias del Ejército, ubicadas en esta región.

A lo largo del día Sanadría se preguntaba a sí mismo acerca del hecho ocurrido aquella mañana, principalmente en cuanto a la pertenencia del comando rebelde, ya que por los uniformes y las insignias sin dudas éste era del ejército, el cual se tendría que haber supuesto alineado al gobierno nacional y al del gobernador peronista, el Mayor Carlos Vicente Aloe, un oficial de Intendencia, también de la misma fuerza castrense.

Si bien el ejército en aquel momento dirigido por el general Franklin Lucero, y del cual el general Perón también era parte, contaba con un componente poco despreciable de adhesión a un gobierno que lograba satisfacer las demandas populares como nunca antes había sucedido; paralelamente se venía incubando en cierta oficialidad una fuerte tendencia contra el peronismo, es decir una masa crítica de altos mandos militares que pretendían recuperar la conducción de aquella fuerza, para volver a constituirla como el apéndice armado de los sectores oligárquicos y proimperialistas, como históricamente había sido desde la conformación del estado liberal por parte de la generación del ´80. Esta tendencia había quedado demostrada tras la fallida sublevación del general de brigada Benjamín Menéndez durante el año 1951, pero además de él, también revistaban entre la fracción liberal de dicha fuerza, nombres como los de Pedro Eugenio Aramburu, Luis Leguizamón Martínez, Eduardo Lonardi y José F. Suárez.

Cuando uno saca cuentas acerca del anónimo capitán que había irrumpido en la emisora de LS11, bien podría ser que él, si prosiguió su carrera militar, en los setenta seguramente llegó a ser algún general reconocido, tal vez alguien encargado de represiones violentas en un tiempo donde la lucha popular fue todo un signo distintivo. ¿Alcides López Aufranc, Sánchez de Bustamante….? Son los primeros que se me vienen a la mente, y estoy casi seguro que si ninguno de ellos fue, el que sí lo hizo no tendría que haber sido de “un palo” muy distinto, sino de las mismas características que los dos nombrados. Aquel anónimo capitán y los dos tenientes ya eran parte de ese ejército que se constituiría en un actor decisivo de la vida nacional, en los años subsiguientes, y es de suponer que se hayan movilizado desde alguna dependencia ajena a las que había por aquel entonces en el territorio de la capital provincial.

Aquel 16 de septiembre había estallado en Córdoba el complot tanto militar como de los denominados comandos civiles, para derrocar al General Perón; pero además del foco que representaba la ciudad mediterránea, otros epicentros de la insurgencia golpista fueron Bahía Blanca, Curuzú Cuatiá, y la región de la capital de la provincia de Buenos Aires, donde fue protagónica la acción de la Infantería de Marina, principalmente en la zona aledaña al puerto, más precisamente del lado de Ensenada estableciendo su retaguardia en la ribera del Río Santiago, particularmente frente a la Base y la Escuela Naval, desde donde se orientaba el operativo desestabilizador.

Desde muy temprano ya se veían por las calles platenses, movimientos de tropas del ejército, y de la policía; en las inmediaciones de la Casa de Gobierno, en la sede del Comando de la Segunda División, y en el Departamento de Policía.

Desde las azoteas del Comando podía verse el emplazamiento de ametralladoras, mientras que alrededor del Departamento de Policía una cantidad importante de centinelas desviaban el tránsito de las calles aledañas, no permitiendo el paso de automóviles particulares. Más allá de aquellos lugares mencionados, siguiendo la línea imaginaria que supone la inexistente calle 52, en dirección sudoeste, también se vieron tropas en las inmediaciones del Regimiento 7 de Infantería, que estaba ubicado en 19 entre 51 y 53, donde en la actualidad se encuentra la Plaza Islas Malvinas. La presencia del gobernador Aloe, a las 8 de la mañana en el Departamento de Policía, ubicado frente al bosque, era un indicio claro de que las alarmas de alerta estaban sonando.

Los diarios de la época subrayaban la presencia en la zona portuaria de abundante personal de la Prefectura Nacional Marítima los cuales provistos de armas largas realizaban tareas de vigilancia, pero cuando se puedan ver los acontecimientos ocurridos, se podría precisar que ellos debieron haber estado apostados en lugares diferentes al lugar del combate del cual nos ocuparemos más adelante, y que sin lugar a dudas fue el hecho más relevante de aquella jornada. Posiblemente la Prefectura haya estado en las primeras horas de la mañana en las inmediaciones del Barrio Campamento del lado ensenadense del puerto, y luego hayan hecho acompañamiento en las inmediaciones del extremo noroeste del Dock Central, muy cercano a la Puerta 1 de la Destilería YPF, más precisamente donde funcionaba la gran estación hidráulica, con dos bóvedas muy altas que simulaba un gran templo religioso, en plena zona industrial y portuaria, y en el muelle berissense, en el tramo comprendido por donde alguna vez estuviera el Taller Naval, hasta los frigoríficos Swift y Armour.

Desde muy temprano fueron interrumpidos los caminos que unen a La Plata, con Berisso y Ensenada, como también el tránsito que unía a la capital bonaerense con la Ciudad de Buenos Aires. A la altura del Dique sobre el camino Vergara (Ex Colón), a la altura de 43 y 126, de acceso a Ensenada, como Villa Arguello en 128 y 60, camino a Berisso, se habían instalado fuertes retenes policiales que prohibían el tránsito hacia la zona ribereña.

Don Vicente como muchos otros verduleros que en carro llegaban desde Berisso y Ensenada bien de madrugada, para cargar mercadería en el Mercado de verduras y frutas, que estaba en la manzana comprendida entre 3 y 4, y 48 y 49, quedaron a la vuelta varados en la 122, y luego optaron por devolver lo comprado antes que comenzara a ponerse feo. Las líneas de colectivos a Ensenada y Berisso habían interrumpido su habitual recorrido. Los tranvías también se habían detenido, mientras que los ferrocarriles, los dos que llegaban a Ensenada, uno al centro de la localidad y el otro precisamente a Río Santiago fueron interrumpidos. Igual suerte corrió el tren carguero que llegaba a la orilla portuaria de Berisso.

Poco después de las 8, la alarma general se hizo sentir y muchos padres se acercaron a las escuelas y colegios secundarios para retirar a sus hijos. A pesar de todo, a lo largo de la mañana reinaba en la ciudad de las diagonales una espasmódica tranquilidad, más bien un cierto toque de queda, y fue así que muchos comercios reabrieran sus puertas. Pero ya llegado el mediodía, otro hecho anómalo fue que tras las 12.30 cerraran los bancos locales, e incluso la agencia del Banco Provincia que funcionaba en los Tribunales, sitio que permaneció casi desierto a pesar de que algunas secretarías cumplieran funciones. La delegación regional de la CGT, dispuso un paro de actividades a partir de las 14.30 haciendo que se cerraran todos los comercios, así como se dispuso el envío a sus hogares de todo el personal administrativo de las distintas dependencias estatales, incluidos los trabajadores de los Tribunales.

En definitiva hoy podemos saber que el mayor desplazamiento de fuerzas visibles en el casco urbano de la capital bonaerense, estaba dado por tropas del ejército que custodiaban las inmediaciones del RI7, el Comando de la 2da División, la retaguardia de la Casa de Gobierno por la calle 5, como también los cordones policiales que cercaban el Departamento Central de esta fuerza, mientras que yendo hacia la periferia también la Policía realizaba retenes como ya señalamos a la altura del Dique y Villa Arguello impidiendo el paso tanto a Ensenada como a Berisso. Vale destacar que entre estos dos puntos se encuentra el Hospital Naval, ubicado entre el Dique y la vía del tren que llegaba hasta la Estación Río Santiago, donde está el embarque de la lancha que cruzaba hasta la base y la escuela naval. El ferrocarril partía de la Estación La Plata, iniciando su circuito por detrás del hipódromo, y se dirigía hacia la ribera cruzando por dentro de la petrolera, y por el margen ensenadense del puerto después. Antes de meterse en la destilería el tren paraba en la Estación Hospital Naval, estando ubicada la entrada de dicho nosocomio, a metros de ahí, sobre la calle 128 a la altura de 51.

Pasado el mediodía, lo que sucedía en las localidades de Ensenada y Berisso era toda una incógnita, y es así que los diarios de la época al otro día, solamente pudieron publicar algunas impresiones de aquello. El matutino La Nación por ejemplo decía: “En el sector de la ciudad que mira hacia el Río de la Plata, o sea hacia el Nordeste, sintiéronse en forma espaciada algunos estampidos lejanos, dando apoyo a versiones sobre un posible ataque a las dependencias de la Base Naval, ya fuese por tierra desde Ensenada, o bien desde el aire, siendo imposible desde la ciudad verificarlo, al estar bloqueados a los civiles los caminos de acceso a esa zona.

Ratificose (sic) en seguida la impresión de lo que estaba ocurriendo allí, al ordenarse la evacuación de las dependencias de la destilería fiscal de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, donde quedó solamente el personal de guardia para la atención de los mecanismos de las plantas, que continuaron funcionando. En Ensenada y Berisso -donde vive algo más de un 60 por ciento de las familias del personal de la destilería -la alarma se hizo intensa, comenzando la evacuación también la población civil, que en buena parte se desplazaba a pie. Hacia las 14 el cañoneo se hizo sostenido y volvió a sentirse desde esta ciudad. La alarma hízose Intensa, y a esa hora los comercios de esta ciudad cerraron sus puertas, haciendo abandono de los mismos los empleados. Alrededor de las 15 se interrumpió también la labor en todas las dependencias de la administración pública, retornando el personal a sus casas. Por todo ello la ciudad presento desde las primeras horas de la tarde un aspecto especial de un día de paro. Grupos de vecinos, con tanta curiosidad como temor, se observaron en algunas calles, y especialmente en azoteas y terrazas, cuando se sintió arreciar el cañoneo, pero poco después era casi nulo el movimiento de peatones y vehículos. A las 15.30 volvieron a sentirse con nitidez e intensidad inequívocas fuertes estampidos, que con intermitencias prosiguieron hasta las 17.”

La primera conclusión a la que se puede arribar a través de lo expuesto es que entre las 14 y las 17 horas, se produjo un serio enfrentamiento entre fuerzas que aún no era posible precisar correctamente. Pero hay un dato que ofrecen los diarios de la época que resulta significativo, y es que aproximadamente a las 15, un comando del ejército, más precisamente del 7 de Infantería, tomó el Hospital Naval, e hizo formar por cuarenta minutos en uno de sus playones al personal médico perteneciente a la Armada, mientras que a todo el personal civil, se le ordenó retirarse a sus domicilios.

Mientras tanto como ya habíamos señalado, los retenes policiales impedían cerca de ese lugar, tanto el paso a Berisso como a Ensenada. En esos cortes precisan los periódicos, había numerosos ómnibus y camiones policiales para transporte de personal, pero vacíos, sin poder saberse donde estaban apostados los que habían sido llevados hasta allí en dichos rodados.

Desde muchas calles de la ciudad de las diagonales y desde la zona cercana a la portuaria afirman personas que vivieron aquellos sucesos, podía verse en muchas oportunidades el paso de aviones que, evidentemente, efectuaban vuelos vinculados con los hechos en cuestión, e inclusive profusos disparos de cañones antiaéreos. Según informaciones recogidas por los diarios de entonces, el regimiento 7 había sido llevado a Ensenada, a luchar contra la base naval de Río Santiago. Para tal operación, detallaban, se habían empleado muchos camiones, no sólo del ejército sino de organizaciones provinciales v ómnibus del servicio público de transporte de pasajeros. También con éstos se arrastraron cañones de campaña de aquella unidad en dirección a Ensenada.

La Nación decía: “Durante toda la tarde fueron llegando noticias confusas acerca de la situación en torno a la base naval de Río Santiago, pudiéndose sólo afirmar con certeza que hubo bombardeos aéreos por parte de aviones leales al Gobierno, intenso cañoneo y combates entre aviones”

En las últimas horas de la tarde del 16 se pudo observar que comenzaban a llegar a la Ciudad Eva Perón, ómnibus de distinta clase trayendo familias de Ensenada, las que se distribuyeron en diversos lugares, especialmente en edificios públicos.

Si bien Berisso no fue el epicentro de los acontecimientos acaecidos entre fuerzas armadas, los estampidos y bombardeos podían sentirse casi como parte del lugar, debido a su proximidad espacial, y sumado a las amenazas del Almirante Rojas de bombardear la destilería YPF si Perón no renunciaba; la población de esta localidad sin comprender demasiado bien lo que estaba sucediendo del lado de Ensenada, hizo que muchos vecinos abandonaran sus casas hacia lugares más seguros, principalmente en dirección de Los Talas, zona semirural alejada de la zona portuaria.

Hasta aquí lo que estaba sucediendo aquel viernes 16 en la zona de conflicto, para los medios de entonces, todo era solamente una simple especulación.

A la medianoche, la CGT levantó el paro, y por la mañana los comercios de la región reabrieron sus cortinas. La población acudió principalmente a comprar comida. La afluencia a negocios de comestibles fue significativa, tal vez se suponía que el conflicto duraría mucho tiempo más y los lugareños fueron principalmente a aprovisionarse. Los compradores allí, aún conservaban la angustia que les habían causado los acontecimientos de la víspera. Eso era lo que los diálogos entre vecinos dejaban escuchar, en una región que aún se mantenía hondamente conmovida.

Lo que se podía haber presentido el día anterior tras la escucha del incesante cañoneo, al otro día los medios de información lo corroboraban. Una parte de la localidad de Ensenada, más precisamente el Barrio Campamento, se había convertido en un verdadero campo de batalla, donde las secuelas eran una marca ineludible para cualquier observador.

Mientras muchos pobladores de la zona ribereña, retornaban a sus hogares, en ambos lados del camino que une la capital provincial con Ensenada, podían verse cañones con dirección de fuego hacia Río Santiago. Estas imágenes preparaban el panorama sombrío que se iría a ver adentrándose en los barrios linderos al puerto, una verdadera postal bélica donde se podían presenciar emplazamientos de ametralladoras en cruces de calles y lugares estratégicos, tropas en posición de alerta, vidrios rotos. Todos ellos eran indicios claros de la violencia que se había desatado la víspera en aquel sitio.

El 16 habían llegado a Ensenada las tropas rebeldes integradas en su mayoría por la infantería de marina, con la orden precisa de copar esa localidad, separada por el río Santiago, de la base y la Escuela Naval, desde donde funcionaba su centro de operaciones.

En ese sitio convergieron para desarticular el intento de copamiento, tanto el Regimiento 7 de infantería, asentado en la ciudad de las diagonales, el 6 de infantería que se encontraba realizando maniobras en las inmediaciones de Magdalena, y otras llegadas desde acantonamientos de Campo de Mayo, portando poderosos elementos de combate. Por la mañana del 17 las tropas leales del ejército seguían en la tarea de reducción de los focos rebeldes que aún seguían en pie. En las inmediaciones de los astilleros, algunas decenas de prisioneros aguardaban ser trasladados, bajo la vigilancia de las fuerzas del orden. Efectivos de las tropas leales cruzaban el Río Santiago para avanzar sobre la base y la escuela de cadetes de la marina, donde ya flameaban banderas blancas de rendición.

A intervalos, todavía se alzaban algunos penachos de humo, en la zona donde habían sido los enfrentamientos del día anterior. Sin dudas ese fue el lugar donde más arreciaron los enfrentamientos. Ante la llegada del ejército, los marinos se replegaron sobre la ribera y llevaron adelante una enconada resistencia. En el Barrio Campamento la metralla dejó visibles marcas en las paredes, mientras cañones antiaéreos y ametralladoras proseguían ahí emplazados en posición de combate.




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2012/02/15

Repartiendo diarios por la madrugada


Desde que salgo todas las madrugadas en bicicleta a repartir diarios, conozco las calles de Berisso mucho mejor que antes, al menos tengo mucho más presentes, una cantidad de detalles que antes pasaban de largo, ya que por una cuestión meramente obvia uno no puede tener en la cabeza mucho más de lo que necesita. El detalle es importante, mucho más cuando desde siempre me consideré un detallista, pero claro, examinar la filigrana de un recorrido que concierne en dejar matutinos en determinadas casas, es algo totalmente nuevo. Uno debe saber que en determinada cuadra van tantos diarios y van en determinados domicilios, y que algunos hay que meterlos por debajo de la puerta o el portón del garaje, mientras que otros hay que tirarlos enrollados por encima del cerco o de las rejas, otros por las hendijas de una ventana, o por un ojo de buey. Maldición cuando tiraste un diario y pegó en las rejas o en un paredón y se quedó en la vereda, y te tenés que bajar y volver a tirarlo, o cuando teniendo que descender de la bicicleta, para enviar el periódico por debajo de una puerta, tenés que hacer que el pedal se trabe sobre el cordón, y crash, el peso hizo que la bicicleta se cayera y los diarios se desparramaran y se desacomodaran en el piso, y tenés que volver a ordenar todo para poder seguir. Bueno, estos son accidentes que te pueden pasar y que sin dudas te hacen putear a todos los que compran esos pasquines por los cuales uno no pagaría ni un centavo, pero no todo es pálido y negativo, sino no estaría escribiendo sobre ello. Es más, si lo hago es porque encontré ese lado que me gusta, y que por ese motivo justifica que lo haga.

Salir antes del amanecer un día de semana, en bicicleta y recorrer las calles casi desiertas es impagable. No tanto los fines de semana, cuando tenés que andar esquivando vidrios de botellas rotas, o cuidándote de aquellos que corren en motos con caño recortado, para que no te choquen. Eso sí, cualquier día de la semana, perros callejeros por la noche hay a montones. Decí que sólo ladran…

Aquella madrugada, una de las primeras, cuando había salido a hacer el rutinario paseo en bicicleta, me detuve un momento en un tramo de esa calle, en el cual seguramente nunca antes había estado, a pesar de la relativa cercanía con respecto de donde vivo. El desnivel en el asfalto, hizo que tuviera que esquivarlo y tener que acercarme al cordón de una vereda poblada de pasto mojado por el rocío, cosa que me obligó a detener la marcha por un instante. Las ramas del sauce desde el costado de la vía, y por encima de mí, me impedían la visión mucho más allá de veinte metros, y algunas gotas de la copa salpicaron en mi cabeza, mientras la niebla vaticinaba que hasta que no saliera el sol, iría a mantener su distorsionante presencia.

La vivienda más cercana al lugar descrito, me despertó curiosidad y me hizo pensar por su fachada, que la gente que viviera ahí, deberían ser personas que seguramente si las conociera serían de mi agrado. Ver una casa sin saber quienes viven en ese lugar, siempre me genera una aprobación o un desagrado, que no tienen nada que ver con la condición social de sus supuestos habitantes, sino tal vez con cierta dignidad que se deja traslucir, más allá de lo costoso o lo humilde de las construcciones.

Cuando pisé con mi pie izquierdo el pedal, y flexioné mi rodilla derecha para proseguir viaje abriendo mi visión hacia delante, los dos faroles de un moderno y pequeño automóvil me encandilaron, y al mirar hacia dentro de él, pude ver a pesar de la niebla la sonrisa de una mujer conocida, que moviendo su mano me saludaba amablemente. Giré mi cabeza hacia atrás y a ese auto que se alejaba, pude darme cuenta que nunca antes lo había visto, a pesar de lo familiar del rostro femenino, que tampoco pude con certezas saber muy bien quién era, ya que las dos primeras que se me ocurrieron que podían ser, que además de ser entre sí íntimas amigas son muy parecidas, sabía que ambas por ahí no vivían, como además sabía que no manejaban.

Ese día, a partir de esa escena que casi lo inauguraba, me quedó una leve sensación de euforia, tal vez por lo inusual de toparse por algunos segundos con una imagen extremadamente familiar pero no totalmente delimitada. Tenía la certeza que un sueño no era, pero en su configuración, todo aquello, mucho se le parecía.

Los días subsiguientes intenté en vano desplegar todo el abanico de posibilidades, para poder saber quien había sido, e incluso pasando por el mismo lugar detener la marcha por un rato, casi como esperando que la escena se repitiera para así develar la incógnita. Pero esto no sucedió.

Ya casi había olvidado todo esto, cuando un día volviendo por la primer paralela a la calle del inicio pero ya siendo de día, me cruzó el mismo automóvil, y vi que una mano se movía saludándome por detrás del parabrisas, pero por los reflejos del sol no pude verle la cara.

La soledad de una mañana de día de semana y de verano, antes del amanecer, además de romperse, cuando al pasar, los perros que duermen en la calle, se levantan y te ladran, y te corren detrás de la bicicleta, hasta que paraste, porque ahí, ellos también se paran y comienzan a mover la cola como si no pasara nada, te hace pensar en cuanta hipocresía hay en aquellos que se dicen defensores de los animales. Por favor, no digo un sistema represivo como fue la perrera, pero no estaría mal hacer predios donde los pobres canes puedan vivir dignamente, con gente que los cuide. Muchos vecinos les dan de comer, y les ponen cartones en las veredas para que puedan dormir, pero eso no es lo mismo que hacerse cargo, y entrarlos en su casa.

Otros habitantes de la madrugada, son esos pibes que recolectan bidones de orina de mujeres que fueron madres, y los suben en camiones atmosféricos, corriendo detrás del móvil. No se por qué una madrugada en la cual me encontré durante todo el trayecto con el triple de perros de los que veo y escucho normalmente, se me cruzó la idea de que antes de recolectar los bidones, en esos camiones te traen perros de otros municipios, y en determinadas esquinas los sueltan. Pensé escribir con eso algún cuento de ficción pero aún no lo hice.

Cuando la cooperativa de diarios tarda en llegar hasta el puesto, el reparto obviamente se retarda y es ahí donde la calle ya no está tan desierta, porque ves a muchos que ya parten para el trabajo, mientras que a los taxis los ves siempre, igual que a los micros, aunque éstos últimos, no tan seguido. El otro día que me comentaban que algunas casas habían sido desvalijadas, mientras sus dueños estaban de vacaciones, me di cuenta que a esa hora casi no se ve andar patrulleros, y una leve paranoia me recorrió cuando pensé si justo cuando uno va a tirar un diario por debajo de la puerta, te encontraste con los ladrones.

De los aproximadamente ciento cincuenta matutinos regionales que se reparten en mi barrio, ninguno tiene desde mi consideración una línea editorial aceptable, son los de siempre, y es en ese punto donde uno podría precisar que hace falta que la nueva ley de medios se haga efectiva de verdad, y que si existiera un medio como el que uno considera necesario para que la gente esté bien informada, es decir un medio crítico y a la vez comprometido, seguramente estaría escribiendo en él, pero tal vez repartirlo en bicicleta me daría mucho mayor satisfacción.

2012/02/14

El conflicto social y la política


Si en el seno de una estructuración compleja, se considerara que el conflicto social consiste en un hecho anómalo, puntual, o circunstancial; la idea de aislarlo no implicaría algo que pudiera tildarse de descabellado, por el contrario, hacerlo sería una forma de resolución efectiva, logrando que todo lo que es externo a él, no se salpique y quede a salvaguardas de su supuesto efecto expansivo. Considerar al conflicto social como una anomalía, en última instancia legitima la represión del mismo.

El conflicto social lejos de ser una excepción, o un efecto residual, es parte constitutiva de cualquier formación social compleja, y su sitio en la escena colectiva, en su faz estructurada; conduce o responde a lo estructurante de la sociedad misma. Callar el conflicto, es no permitirse adentrarse en lo intrincado de las estructuraciones complejas, donde radican los núcleos fundantes de las injusticias, las desigualdades y las irracionalidades.

Una política que intentase subsistir al margen del conflicto, u obviándolo, rayaría en sus límites con lo apolítico mismo, ya que sería la renegación de las demandas sociales, que validan y dan legitimidad al hecho mismo de hacer política. El conflicto es la matriz constitutiva de cualquier acción colectiva, mientras que la forma de plantear su resolución, inevitablemente conduce a la toma de posición, a la politización, a tomar partido. Considerar al conflicto como un hecho temporal, aislado o aislable; también es sentar una posición, o una forma de resolución, que como anteriormente señalábamos, en última instancia justifica la represión, aunque no la lleve a cabo, ya que legitima en el ánimo social la idea de reprimir.

El gobierno kirchnerista, desde el 2003, inició una política bien peculiar en relación al conflicto social, constituyéndolo en el soporte principal de la gestión estatal, y sin dudas esta posición particular se convirtió en estructurante del proceso de repolitización de amplios sectores de la sociedad, un proceso que si bien hoy podemos considerar significativo, aún tiene un trecho muy largo por andar y de posible desarrollo, si esta característica de la política kirchnerista se extiende como es deseable a los más recónditos y a veces esquivos esquineros del tablero nacional, alcanzando la base misma de la sociedad: los lugares de trabajo, los barrios, las profesiones, las provincias, los municipios, la cultura, la ciudad y el campo. Si aún hoy existen apatías hacia lo político en determinadas extractos sociales, es porque falta escuchar al conflicto, permitir que se elabore, poder darle un lugar en la institucionalidad. Hacerlo, sería un nombre más de lo que se dio en llamar: inclusión ciudadana.

Decíamos que el kirchnerismo logró iniciar una política peculiar al respecto, y si bien existen algunas pistas muy concretas para poder afirmarlo: la no represión del conflicto, la política del Ministerio de Trabajo, la inscripción institucional de viejas demandas de los movimientos sociales, ya sea de DDHH, de movimientos piqueteros, de género, de fábricas recuperadas, etc.; consideramos que debiera esbozarse o al menos comenzar a realizarse una elaboración en el plano de lo conceptual abstracto, acerca de lo que viene desarrollándose en la material concreto. Esta elaboración no implica ni un adorno, ni un esquema para justificar nada, sino un marco conceptual desde donde se puedan avizorar nuevos horizontes de probabilidades, que sin realizarlo, desde la empiria misma no podría hacerse. Este planteo, sin dudas no niega que existan ya algunas elaboraciones al respecto.

La política propia de las derechas siempre fue la del aislacionismo del conflicto social, su represión y desarticulación, mientras que en el plano preventivo, la contrainsurgencia, la inteligencia o el espionaje. Desde las izquierdas clásicas, la política consistía en montarse del conflicto, con la presunción de su generalización, proponiendo la consigna de unificar todos los reclamos para crear una crisis, que permita a una vanguardia revolucionaria asaltar el poder.

Ante el impetuoso avance de la derecha en tiempos del neoliberalismo, fragmentando el tejido social, produciendo enormes desequilibrios, reduciendo significativamente la capacidad operativa de la clase trabajadora, pero principalmente estableciendo un escenario cultural donde se privilegiaban las salidas individuales, y la admiración por los éxitos económicos a cualquier precio; las viejas estrategias de la izquierda pasaron a ser un capítulo casi clausurado en una realidad social, política, ideológica y económica, muy diferente a aquellas que habían inspirado el ideario revolucionario. En verdad lo que dejaba de cuajar con la realidad que imponía el pensamiento único neoliberal, era principalmente la traslación mecánica de estrategias pensadas en otros contextos.

En los noventa, ante la crisis de la clase obrera y el surgimiento de los nuevos movimientos sociales, ya se podía definir que los planteos para el futuro inmediato no podían ser de ruptura, sino de negociación. La ausencia en aquel tiempo de un sujeto social capaz de centralizar a todos los sectores populares, planteaban de mínima establecer un nuevo escenario donde los movimientos sociales pudieran establecer algo así como una mesa de negociación para sus reclamos. Esto conllevaría un cambio en la relación de fuerzas y el horizonte programático de un nuevo pacto social.

La crisis de 2001 encontró a la Argentina ante la presencia de múltiples actores sociales, unidos por momentos en la acción, pero carentes de una proyección política que pudiera reemplazar a lo viejo, abriendo una vacancia de poder público que pudiera tener legitimidad en la sociedad. Los gobiernos de entonces tuvieron como política para el conflicto social, la represión y la desarticulación de los diferentes movimientos.

El gobierno de Néstor Kirchner privilegió la negociación, el diálogo y la no represión, y en este sentido podría afirmarse que el conflicto social entró como una palanca principal de la dinámica política, como cuestión de estado.

El ministro de Trabajo Carlos Tomada, expresó que no se le debe temer a la conflictividad social, sino que ella constituye la puja necesaria para la distribución de la riqueza, o en otro momento manifestar que al conflicto laboral no se lo reprime ni aísla sino que se lo administra.

Vale aclarar que lo que consideramos como conflicto social, excede largamente a la demanda de organizaciones sociales, considerado tal vez como el típico caso de conflictividad. El conflicto social alcanza a todos los aspectos de la convivencia ciudadana, a la agresión entre vecinos, a la inseguridad, a la violencia juvenil y deportiva, a la tensión con las fuerzas policiales, etc.

El trazo grueso de lo que constituye una política que incluye al conflicto social como parte necesaria del proceso, sin dudas está esbozado, lo que resta es que pueda profundizarse en intención y en extensión, en las particularidades mismas del tablero para alcanzar lo más fino del trazo, generando una nueva agenda que apunte a un nuevo pacto social, es decir a un piso desde el cual no pueda existir retroceso. Esto no es solamente un planteo que debe llevarse adelante en la acción política, sino que también debiera ser parte de una práctica teórica que permita conceptualizar a esta nueva realidad que ya está en marcha, dándole proyección, y propiciando que en el sentido común, se afiance la necesidad de ese piso del cual no debe haber retroceso.

2011/12/15

Sintonía Fina, Sintonía Gruesa


Sintonía Fina
El sábado me tocó escuchar el discurso de Cristina desde cierto escepticismo que no viene al caso describir, pero que si alguien quisiera rastrear, principalmente tiene que ver con ser parte de una generación que a partir del desencanto, pudo moverse en la más absoluta creatividad y sortear las barreras invisibles que el sistema impone para hacernos fieles devotos del orden constituido. “Yo no me la creo” dijo Cristina, y en eso hay un punto en común. Como había dicho “él”, pero en la que se incluye “ella”, yo (sujeto del enunciado) también puedo decir que pertenecemos a una generación diezmada, que nos faltan muchos de los que éramos, treinta mil, y vaya a saber cuantos más que por miedo o vaya a saber qué intentaron dormir sus ilusiones juveniles, y desaparecieron como subjetividad que hoy formaría parte de una inobjetable gran fuerza.
Como cuando uno aprecia una melodía conocida, también se puede escuchar un discurso y saber que en el noventa y pico por ciento, uno sabe de que se habla y a la vez compartir: Eso me pasó mientras escuchaba a Cristina, cuando mi padre, un viejo peronista me decía pero esto que está diciendo, la mayoría ni lo entiende. Pienso un poco y le digo; -pero si los discursos del Pocho, los comprendía él nomás- porque en verdad hay muchas cosas que decía Perón que eran inentendibles, y ue a la vez se presentaban para que algunos interpreten lo que les parecía mejor para sus posiciones políticas. Recuerdo que el ´74 mientras hacía el servicio militar en Córdoba, me había comprado un libro donde estaban los discursos del general, desde su vuelta a la Argentina tras la proscripción, y claro uno con otra formación filosófica no sabía de que hablaba mientra hacía referencia a lo insectívoro, para dar un ejemplo, por ahí lo suponía, pero a sabiendas que con rigor uno no sabía precisamente de que hablaba, y no se si muchos peronistas lo hubieran sabido o pudieran saberlo. -Tal vez no sea peronista- deslizó Cristina en tono casi irónico, cuando se refería al derecho de huelga, aclarando que no al chantaje ni a la extorsión, y en eso peronistas o no, conocíamos las mañas de ese viejo sindicalismo vandorista que aún sobrevive, y que su lema siempre fue “Golpear para negociar” para saciar apetitos solamente corporativos. “Derecho a huelga sí, pero no al chantaje y a la extorsión” afirmó Cristina aseverando que muchos sindicalistas la fueron a ver para que apruebe la ley de flexibilización. “Muchos son los que fueron a verme”
Si bien como decía al principio, comencé a escuchar a Cristina con cierta decepción, o más bien desencanto por cosas que nada tienen que ver con todo esto, todo fue cambiando al escuchar sus palabras que nunca las tomaré como hacen otros, para repetirlas como frases vacías, ya que sino sería partidario de la magia, y de la labilidad de ciertos encantos. Terminar de dar vuelta la página en lo referido a delitos de lesa humanidad, y hacer cumplir la ley de medios, fueron sus primeras proposiciones, y como soy bastante rebuscado quisiera que lo que ella dice, o lo que propone como trazo grueso de la política nacional se haga carne hasta en el más recóndito espacio del territorio argentino. Parafraseando a Lacan, diría profundizar el modelo no sólo en intención, sino también en extensión, ya que hay lugares conocidos donde pareciera que las propuestas concretas de Cristina aún no llegaron, aunque se diga o se aparente que si. Hace tiempo que vengo diciendo que falta el trazo fino, y Cristina me aporta ahora su nuevo leit motiv, el de la sintonía fina.
Todos los opositores a este gobierno, casi al unísono, en los últimos tiempos ya no pueden negar el crecimiento pero el argumento explícito es que hay viento de cola, el país es un simple reflejo de lo que pasa en el mundo, es una objetividad que no necesita de nadie para poder ser así. Más allá de la perogrullada que representa ese enunciado, a veces creo que por debajo de lo que sucede en las alturas de la nación, también sopla un viento similar, y que muchos ni siquiera están al tanto de por qué es así. Si el modelo no se desarrolla por debajo, entre la ciudadanía, en los municipios, en los barrios, y no se comienza a crear un nuevo sentido común, es probable que puedan existir miniaturas de la crisis de 2001, en el nivel molecular, porque la escisión entre sociedad política y sociedad civil, tiene un límite, o se vuelve al pasado o se marcha hacia el futuro tal como la presidenta nos lo está planteando. Habiendo recién comenzado este mandato, el empate siempre será inestable.
Sintonía Gruesa
La asunción del Gobernador bonaerense Daniel Scioli, en su segundo mandato marcó un síntoma, al cual no se lo puede callar, y que a su vez es necesario dilucidar, si de lo que se trata es que en los cuatro años que se inician, se pretende que el modelo impulsado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se haga carne en el primordial estado bonaerense.
Scioli reasumió con un fantasma que lo persigue, y que es el de la inseguridad. Cuando este flagelo todos los medios canallas, lo aplicaban para hacer propaganda en contra del gobierno nacional, ahora desde la creación de la cartera de seguridad, liderada por Nilda Garré, el gobierno nacional tiene mucho más claro por donde se resuelve el problema, aunque en el lugar más golpeado por ello, aún no se tenga la decisión de abordarlo como se debiera. El ministro Casal tiene una política muy diferente a la de Nación, y esto será algo que tienda a una convivencia inestable, mucho más cuando a esto se suma la represión efectuada por efectivos de la bonaerense a militantes kirchneristas el pasado lunes en la Legislatura provincial.
Seis uniformados fueron separados del cargo tras los hechos, y esto produjo un acuartelamiento en el Departamento de Policía, que concitó adhesión de muchos otros miembros de la fuerza, que a su vez aprovecharon para realizar otras demandas sectoriales.
Uno de los oficiales separados del cargo manifestó que ellos recibieron la orden de impedir si o si el paso de los militantes, a los palcos de la legislatura, y que no fue una acción que saliera de ellos mismos. El ministro Casal, de todo esto dice no saber nada, mientras que sectores kirchneristas alineados al vicegobernador Gabriel Mariotto afirmaron que la policía, no se hubiera jugado haciendo esto, si no hubiera habido una orden, y mucho menos hubiera concitado la solidaridad de otros efectivos para el acuartelamiento. Por otro lado la presencia de fuerzas antimotín en la asunción de un gobernante se contradice notablemente con una fiesta de la democracia. En todo esto hay elementos que necesariamente se debieran esclarecer, si en verdad, se trata de lograr sintonía fina en la provincia, mientras la sintonía gruesa que implica el crimen organizado sigue dando vueltas, sin que la principal fuerza armada del país, la bonaerense pueda subordinarse al control político de las autoridades elegidas democráticamente, y mucho menos hacer blanco en el delito. Sin dudas una deuda pendiente de la democracia.

2011/11/27

Los desvaríos de la Inseguridad


Seguí caminando, seguí cantando
seguí saludando a todo aquel que yo veía
Al llegar a la esquina me encontré
Con un móvil de la policía
Los miré y los saludé a los dos
Me miraron como a un gato que pasa caminando
Por la cucha de un bulldog 
Resistencia Suburbana

La problemática de la seguridad ciudadana, sin dudas es uno de los temas más sentidos en la esfera pública, dimensionado a sus extremos por los medios, y también por estadísticas falaces, pero si se pensara que el problema no existe y se lo minimizara, se estaría equivocando el diagnóstico y esto a su vez privaría el desarrollo de políticas al respecto que profundicen deudas democráticas en la sociedad argentina.

Cada vez que el tema es abordado, lo primero que se hace evidente es la existencia de mitos, que desvían el eje, para que desde el sentido común se propongan soluciones mágicas y por lo tanto inadecuadas, que lo único que hacen, es que el problema sólo pueda caminar por un callejón sin salida.

Las fuerzas de seguridad, la policía, son el resultado de una necesidad surgida con el nacimiento de las ciudades modernas, a saber controlar el orden público de la polis, para la buena convivencia entre ciudadanos, respetando el derecho de todos. El problema principal es cuando una fuerza armada, más que para hacer efectivo lo anterior, se escinde de la sociedad, se autonomiza y se rige por pautas solamente corporativas, al margen de las decisiones políticas y del interés común. Nuestra historia demuestra que dicha escisión, no fue siempre así, sino más bien que esto es algo mucho más cercano a los últimos tiempos.

En un país donde la tasa delictiva hasta hace algunas décadas, era de las más bajas del planeta, las fuerzas de seguridad fueron entrenadas principalmente en tareas contrainsurgentes, en la represión de la movilización popular y en la desarticulación de organizaciones políticas, y donde contaban para ello con toda la logística que podía ofrecer el aparato estatal.

Construir la seguridad ciudadana implica por un lado diferenciar el accionar policial en cuanto a la represión del delito, teniendo en cuenta que no hay criminalidad sin organización; y deslindar a la fuerza pública de la represión a la protesta social, en su sentido más conocido. Cuando uno ve imágenes de la Bonaerense actuando el 26 de junio de 2002 en el Puente Pueyrredón, nadie puede dudar de su efectividad, que contrasta notablemente con lo que se puede ver en el video donde un oficial de policía es asesinado por alguien que le roba el arma a otro camarada, en una trifulca donde cuatro agentes no pueden contrarrestar el hecho, como sucedió hace unos días en la ciudad de La Plata. Uno de los mitos es que la policía está atada de manos por los Derechos Humanos, y lo más grave es que no pocos integrantes de la fuerza sean los que enuncien esto, casi como esperando que alguna vez se acabe este gobierno “montonero”.

La seguridad ciudadana hoy necesariamente necesita de ese complemento que es la participación ciudadana, y esto se debe lograr con un entrenamiento policial que sea efectivo en la lucha contra el crimen organizado, principalmente en la prevención y desarticulación de las redes delictivas, y respetando el derecho democrático, como saber que para apremios ilegales no hay lugar.

2011/11/26

Cerrando filas con Cristina en territorio bonaerense


A pesar de lo agobiante del día, el complejo deportivo de la UOCRA de Esteban Echeverría, ayer dejó ver una afluencia masiva de militantes kirchneristas de diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires, para acompañar la convocatoria del vicegobernador electo Gabriel Mariotto, con la idea de debatir una agenda de trabajo y de propuestas en relación a la gestión que se iniciará el próximo 10 de diciembre.

Si bien el acto podría ser interpretado como el desembarco de la Rosada en territorio bonaerense, para marcarle la cancha al gobernador Daniel Scioli, la tarea principal fue la de elaborar en comisiones ordenadas por ejes temáticos, una batería de propuestas para poder ser implementadas, en la gestión que se iniciará en pocos días, apuntalando al gobierno provincial, y apoyándolo para que el proyecto de la presidenta se encarne mucho más en este territorio.

A la nutrida concurrencia principalmente juvenil, y también de viejos militantes, todos cobijados en coloridas banderas, es de destacar la presencia clave de funcionarios nacionales, como Aníbal Fernández, Alberto Sileoni, Juan Manuel Abal Medina, entre otros; de emblemas de lucha como Hebe de Bonafini; pero también la presencia de compañeros de países hermanos como lo fue la de Lucía Topolansky, quien trajera un saludo de su esposo el presidente uruguayo Pepe Mujica, del chileno Marco Enríquez- Ominami; y del titular del Partido Liberal Radical Auténtico de Paraguay, Blas Llano.

Mariotto señaló en su discurso que siempre están los que piden cargos o ministerios, pero de lo que se trata principalmente es de elaborar propuestas con todos los ingredientes que le suma la participación popular, para luego si poder convertirse en políticas de estado, resaltando a tal efecto que cuando se planteó la necesidad de una nueva ley de medios audiovisuales, no alcanzaba con ser planteada por un número reducido de personas, sino que era necesario extender el debate, como se lo hizo con infinidad de medios alternativos y comunitarios, y movimientos sociales.

El proceso de repolitización de la sociedad argentina que se ha iniciado desde hace unos años, sin dudas es muy diferente a la apatía que genera la política, cuando esta es solamente llevada a cabo por grupos reducidos, y de los cuales la ciudadanía tiene todo el derecho a desconfiar. El clima que reinaba ayer en el predio del sindicato de los albañiles, era de fiesta, de mística y de compañerismo, cosa que uno quisiera que esté presente a lo largo y ancho del país, y mucho más en los círculos estrechos donde se despliega la militancia cotidiana, porque es la manera de seguir motivando a que muchos más se sumen a esta tarea de transformación iniciada en el año 2003.

2011/11/24

Dilemas sobre la participación de los trabajadores en las ganancias


Cuando en septiembre del año pasado, se presentara el proyecto del Doctor Héctor Recalde, para la aplicación del Artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que permitiría implementar entre otras cosas la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas, el que escribe consideró a la iniciativa como una muy buena propuesta, no solamente por el punto antedicho, sino porque el artículo además plantea cuestiones muy importantes para el movimiento obrero como lo son el control de la producción y colaboración en la dirección de la empresa, las buenas condiciones de trabajo, además de la organización sindical libre y democrática reconocida por la simple inscripción en un registro especial.

El artículo a su vez si se lo ve, plantea cuestiones referidas a la protección estatal, que muchas de ellas vienen siendo política prioritaria del Ministerio de Trabajo desde el año 2003, como lo es por ejemplo la garantía de concertar convenios colectivos, derecho de huelga, conciliación y arbitraje.

Tras el discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el martes en el acto de cierre de la Conferencia Anual de la UIA, ayer casi todos los medios hicieron de las palabras de ella, casi una afirmación como que le dijo NO al proyecto de coparticipar ganancias, enrostrándoselo en primer lugar al líder cegetista Hugo Moyano. Pero si se escucha o se lee de manera apresurada el discurso de la primer mandataria, tal vez se pueda incurrir en el error que subrayan dichos medios, pero si le damos una vuelta de tuerca a sus enunciados, podríamos observar que lo que está cuestionando es principalmente tanto el método como los canales de implementación del mismo.

“Si la economía pudiera regirse por leyes sancionadas por el Parlamento, no tendríamos necesidad de tener una UIA ni una CGT” señaló Cristina para luego agregar que “la economía realmente se rige por otras leyes, pero fundamentalmente el modelo, este modelo, se ha regido por algo que ha sido muy virtuoso, que ha sido el acuerdo entre los trabajadores y los empresarios en convenciones colectivas que implican no solamente cuestiones salariales sino también condiciones laborales, que también tienen un fuerte impacto económico, porque algunos miden solamente salarios, pero determinadas condiciones laborales también implican un determinado costo al sector empresario que debe ser merituado en el marco de lo que es la administración de una empresa”

Hace tiempo que uno no lee, ni tampoco escucha, pareciera haber pasado de moda, decir que entre las luchas sindical y política existe una diferencia, que en algún momento podría sintetizarse, a saber, cuando el reclamo sindical da un salto a la acción política, cuando intenta inscribirse en la esfera institucional, para convertirse en algo que concierne a todos. Si uno se detiene en el discurso de la presidenta se podría deducir que de esa diferencia se trata, y de que actitud debe tomar una gestión que no se plantea ni como representación de los trabajadores ni tampoco de los empresarios, sino como un punto de equilibrio, y a la vez escindido de diferentes intereses corporativos, que por serlos, no debieran dejar de lado sus iniciativas gremiales, pero precisando mejor quien es el interlocutor de ello.

Cristina en el discurso felicitó a los empresarios y trabajadores que ya están repartiendo ganancias “Yo sinceramente creo que aquellos empresarios, de hecho ya hay empresas que lo están haciendo, que han acordado con sus trabajadores distribuir las utilidades, me parece muy bien, estoy muy de acuerdo porque creo que los trabajadores que participan en las utilidades defienden más a la empresa, se ponen la camiseta, creo que es muy bueno, pero eso es una cosa que tienen que decidir entre los empresarios y los trabajadores, no la puede imponer el Estado por la fuerza a través del Parlamento, imposible hacerlo en otro ámbito que no sea el Parlamento por otra parte” dejando entrever que esto no puede ser el resultado de un DNU.

El Artículo 14 Bis data del año 1957 y no es más que un fragmento residual de la Constitución peronista del ´49, que planteaba muchas cosas más, a pesar de lo progresivo de lo del ´57, y habría que precisar que era el resultado de luchas obreras dadas por décadas, contra los patrones. Cristina lo expresó concretamente, aseverando que entre trabajadores y empresarios deben dirimir sus pujas en el territorio correspondiente, además de que hoy el Estado garantiza que ello sea posible. Si se desplaza el eje del reclamo sin dudas se entra en una cierta politización donde el reclamo pasa a ser a una instancia diferente de la cual debiera ser. Tal vez habría que aplicar también el 14 bis en asuntos como el de la libertad sindical, para que los trabajadores tengan nuevas herramientas organizacionales que no solamente se preocupen de los salarios de una fracción de la clase trabajadora, sino para pelear por una equiparación del conjunto, y ser capaces de dar respuesta a las diferentes reivindicaciones de toda la clase obrera, para que ella pueda pivotear el crecimiento económico integral y armónico de un país que intenta con fuerza emerger del atraso y la dependencia.



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“Lealtad a la Argentina y a los intereses de todos los argentinos”

Nuevos desafíos para el sindicalismo

Cristina, Moyano y la representación de los trabajadores

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2011/11/21

España, cuanto peor, “peor”


Un viejo lema izquierdista decía que “cuanto peor mejor”, es decir que cuanto peores condiciones de vida para las mayorías populares, las posibilidades para el cambio social se tornan óptimas. La historia fue demostrando la falacia de este razonamiento, y si lo aplicamos a los resultados electorales que se dieron ayer en España, esto se confirma aún más, con el contundente triunfo de la derecha.

España es uno de los centros neurálgicos de la crisis de la eurozona, que entró en recesión a partir de 2008, y donde aumentó considerablemente el desempleo, que hoy llega a los cinco millones de parados, con un fuerte impacto sobre su sistema financiero al borde del abismo. En la península fue creciendo un descontento popular que se expresó hace seis meses con el movimiento de los indignados 15M, que producían enormes movilizaciones a las Puertas del Sol en Madrid, y que podía ser interpretado como un ascenso que vaticinaba una situación política diferente, pero que en verdad no fue así. Si bien este movimiento se convierte en un borde de cuestionamiento concreto a las políticas de ajuste, en relación al acto eleccionario de ayer decreció significativamente, no pudiendo imponer el abstencionismo.

Un detalle no menor a tener en cuenta, con el aplastante triunfo de la derecha expresada en el Partido Popular, es la crisis de la socialdemocracia para dar cuenta de las nuevas crisis que viene soportando el capitalismo occidental, y que a su vez muestran su decadencia misma como perfil ideológico político para los años que vienen.

Desde 1977 cuando en la península retornó la democracia tras la larga noche falangista, nunca la derecha había logrado un resultado tan imponente como el de ayer, y vale resaltar que el Partido Popular en sus orígenes estaba formado por núcleos provenientes del franquismo.

Pero a pesar de todo, hay un dato a resaltar que es que tanto en Catalunya como en el País Vasco, triunfaron sendas fuerzas nacionalistas, la CiU (Convergència i Unío) y el PNV (Partido Nacionalista Vasco) respectivamente, ofreciendo un color específico en el mapa para responder a la crisis económica con dinámicas políticas específicas, diferenciadas de la del electo presidente Mariano Rajoy.

2011/11/18

Inseguridad, amarillismo panfletario y operaciones de prensa


La problemática de la “seguridad”, es uno de los temas que mayor trascendencia tiene en los medios, y por lo tanto forman a partir de su reproducción al infinito, un sentido común espontáneo, que no repara en las profundas causas en las que se sostiene el flagelo, e incluso propone soluciones mágicas, la mayoría de las veces inadecuadas, desviando la posibilidad de realizar un diagnóstico certero que permita llevar adelante un proyecto para encontrar soluciones fehacientes y comprobables.

El nombre “seguridad” hoy engloba diferentes elementos que muchas veces no tienen conexión entre sí, más allá de ser parte de una matriz social y cultural común, y que sin dudas debieran ser demarcados para poder abordarlos correctamente.

Hoy conmociona y sensibiliza la noticia del crimen de un niño de nueve años en Lincoln, mientras durante la semana circuló el video de la escena donde fuera asesinado un oficial de policía en La Plata, la madrugada del pasado domingo. En un acto de amarillismo panfletario el matutino platense El Día hoy hace tapa exclamando “Basta con los chicos”, en clara asociación de hechos donde si bien las víctimas fueron niños, el caso de Tomás Dameno Santillán dista de ser asociable al caso de Candela Sol Rodríguez. Al menos los móviles detrás de los que está la Justicia en ambos casos son muy diferentes, y no responden a la lógica de lo que comúnmente se denomina inseguridad: salideras bancarias, robo de automotores o de comercios, para dar unos pocos ejemplos significativos.

La prensa amarilla alimenta el morbo, ese que sin dudas existe en una porción considerable de la población, de la misma forma que cierta pornografía muchas veces extremadamente perversa también es consumida a condición de no incurrir en la pedofilia. Pero el pasaje de la morbosidad al panfleto encierra una trampa casi imperceptible, que es la fascinación por el horror, cosa que evidentemente nubla la racionalidad para proclamar luego consignas que pueden ser digeridas sin pasar por el gusto.

A diferencia de los medios gráficos, el formato digital permite el comentario inmediato, y la seguidilla de ellos también son parte de la formación de opinión. Es interesante leer las diferentes opiniones escritas en Internet, y a partir de ahí sospechar que muchos de los comentaristas son parte del mismo medio, intentando con mayor liviandad y con lenguaje menos desprejuiciado llevar adelante toda una operación. El año pasado salió a la luz, divulgado primeramente por Miradas al Sur, y luego por Tiempo Argentino que existía una agencia llamada La Ese, liderada por el publicista Carlos Souto que hacía el trabajo sucio para Clarín. Ellos eran los que creaban términos como Kretina, KK, Diktadura, etc, etc.

Con todo esto la intención no es afirmar que no existen hechos delictivos, ni violencia, sino problematizar el fenómeno llamado “inseguridad” para que la sociedad pueda tener un diagnóstico certero y pueda proponer soluciones, que no sean las que esbozan los empleados de agencias como La Ese, afirmando que el problema son los Derechos Humanos, o la imposibilidad de utilizar pistolas Taser, o los bajos salarios de los policías, o que hace falta “mano dura”, pena de muerte, y “prender fuego a las villas”.

2011/11/15

Tener buenas ideas no alcanza…


Vivir en sociedad, conlleva siempre la inercia, la necesaria para la reproducción de las condiciones establecidas. Si alguien no intenta ir más allá de eso, porque con lo logrado siente cierta satisfacción, con la deriva inercial alcanza, y hasta por ahí sobra. En el sentido común no hay nada que se oponga a dicha lógica, y es tal vez por esto que la pequeña llama del piloto automático, nunca se quiera poner en juego, a riesgo de perderla como único sostén de una vida ya predeterminada y rutinaria.
En tiempos de pocos cambios o de conservadurismo, el método descrito, es el pilar donde se apoya la vida cotidiana. Muy diferentes son los períodos donde las transformaciones, nos sorprenden día a día, y es ahí donde el conformismo hace crisis, es decir donde emerge el deseo como variable que ya no puede vivir tan cómodamente con lo existente. Son los tiempos de las buenas ideas, de las mejores intenciones, de una renovada voluntad, pero también de los frenos que impone la inercia aún no derrotada.
En todo tiempo existen dos movimientos entre sí contradictorios pero a la vez simultáneos, uno que apuesta a los cambios, y otro que retrotrae a la inercia. Sin una visión clara acerca de dónde dirigir el rumbo, la segunda opción es la que prima.
Tener buenas ideas, sin dudas no alcanza, como tampoco la existencia de condiciones favorables. Ambas son el resultado casi espontáneo de un tiempo diferente y a la vez propicio, y que a su vez exigen que sean reconocidas no como el fruto de mi gran imaginación o sagacidad, sino como parte de un sentido colectivo que me atraviesa.
Tener buenas ideas, sin dudas no alcanza, hay que ponerlas en práctica, ya que ésa es la única manera de romper la inercia, y esto supone indefectiblemente tiempos concretos y tangibles, para que las ideas se concreticen, produzcan ciertas rupturas, para luego retroalimentarse y reproducirse.
Saber qué hay que hacer para que una idea, sea llevada a la práctica, tampoco alcanza. Es necesario saber que hay tiempos, que hay instantes precisos para dar el golpe, y que si estos no se dan dentro de dichos parámetros, la oportunidad se pierde.
No hay condición favorable que se sostenga en el tiempo si no se producen determinados actos, que reviertan la inercia. Incidir en la realidad es incidir en el tiempo del Otro, pero hay que estar preparado para hacerlo, ya que si no ni siquiera hay que atreverse a iniciar un movimiento, porque una vez iniciado, ya no debiera detenerse, parafraseando a Danton implica “Audacia, audacia, audacia…” sino la derrota misma.
Sarmiento decía que las ideas no se matan, pero a la práctica de las ideas, la vence el tiempo.

2011/11/10

La metonimia de la economía


Si en la mayéutica freudiana, es posible tomar un pequeño fragmento para desde ahí asociar libremente en esa totalidad inconsistente que el padre del psicoanálisis llamó inconsciente, esta parte por el todo, no es un mecanismo válido para ser extrapolado como modelo a una disciplina como lo es la economía, a menos que esta sea solamente anárquica y especulativa.
Casi en su totalidad los escribas del matutino La Nación vienen desarrollando “la vela en el horizonte” sin tener en cuenta la estructura de la embarcación. La caída de los subsidios, la presión sobre el precio del dólar, la inflación, la no posibilidad de créditos si no se resuelve la deuda con el Club de Paris, la imposibilidad de atraer inversiones, la falta de blindaje ante la crisis financiera, y tantos otros ítems, les hacen decir que estamos ante una burbuja que en cualquier momento va a estallar, que ya vendrán los ajustes, recordando de alguna forma las profecías catastróficas del ex mandatario interino Eduardo Duhalde, pero al revés: “Estamos bien, pero vamos mal”.
Si la Argentina de hoy dependiera solamente de esas variables, no estaríamos diciendo más que lo que denominamos “modelo” es solamente una careta que se va desgastando, y que el rostro que está por detrás de ella no es muy diferente al que conocimos en los noventa, o el que hoy se muestra crudamente en la crisis europea, claro lo que nos salva es el famoso “viento de cola” y el aspecto mágico de los commodities.
La metonimia aquí es parte de un resabio del pasado, ese que dichos escribas añoran, y que no son capaces de reconocer que el “todo” es una economía emergente que se va integrando continentalmente, y en el denominado eje sur-sur. En el recorte no se hace presente, que la única salida que tiene el país, es agregar valor en las cadenas productivas, industrializando la ruralidad, incorporando tecnología, sustituyendo importaciones para estar parados en pocos años como uno de los principales proveedores mundiales de productos alimenticios, que es justamente uno de los mercados de mayor relevancia con vistas al futuro.

2011/11/09

Cristina y el multiculturalismo


En el artículo anterior abordábamos en líneas generales, la posición hegemónica del neoliberalismo en lo relativo al expansionismo cultural e ideológico de la primer potencia occidental hacia todos los rincones del planeta. El supuesto es que lo que en los EEUU es considerado como válido y universal, debiera también serlo en cualquier otro lado más allá de que éstos son parte de universos culturales completamente diferentes.

De tal forma la Libertad, la Democracia, los Derechos Humanos, en resumidas cuentas el Bien Común y por ende el enemigo común, deben ser aceptados por todos como bienes universales y fuera de discusión.

Desde este punto de vista sumamente restringido, se podría ver en expresiones muy disímiles del accionar de los pueblos del mundo, la aspiración a llegar a un mismo punto, que desde aquel trono semántico sería visto como óptimo y deseable. Es así que pueblos muy alejados culturalmente de las pautas occidentales quisieran tener regimenes políticos o formas públicas similares a las que propone Occidente. Si bien todas las religiones tienen algún Dios, todas ellas tienen uno diferente, y no homologable entre sí, y lo deseable no sería lo monótono y uniforme, sino el respeto por la diversidad.

En el discurso ante el B-20 la semana pasada la presidenta Cristina Fernández de Kirchner entre muchas cosas de las que dijo también hizo referencia a esta problemática, y vale la pena recordar sus dichos:

“No estoy anunciando el fin de ningún sistema por favor. Simplemente estoy viendo mirar con perspectiva histórica y mirarlo con perspectiva de liderazgo histórico y ver que es necesario hacer un cambio en serio, porque también lo que algunos creen que está sucediendo en otros países, alguien habló recién de lo que pasa en África cuando la gente no puede comer o en Magreb cuando pasó lo que pasó, pero tampoco nos creamos el tema de la famosa revolución árabe que solamente tiene que ver con la comida. Tiene que ver también con gentes que tiene sistemas políticos diferentes a los nuestros y que no quiere vivir con las formas democráticas occidentales. No lo veamos solamente con un problema económico. El que crea que la primavera árabe es una cuestión de que quieren vivir como nosotros los occidentales, con división de poderes y demás, no me parece que se está leyendo correctamente. Y si no miren las fotos de la gente que festeja la caída de los gobiernos y vamos a ver gente vestida como musulmanes, islamistas absolutos y además, en la primera elección que se hizo en Túnez, la ha compartido islamista moderado pero islamista -y no tengo nada contra el Islam, en absoluto- simplemente les digo: tengamos una real comprensión del mundo en el que estamos. No nos equivoquemos y sepan que si esto se profundiza, van a empezar a cuestionarse las democracias y las formas políticas actuales”

2011/11/08

Etnocentrismo hegemónico y resistencia cultural


La crisis del capitalismo occidental, que se expresa no solamente en su faceta económica, sino también social y cultural, viene acompañada por la irrupción en el tablero geoestratégico, de nuevas potencias emergentes, que van produciendo un nuevo mapa multipolar, en reemplazo de la unipolaridad surgida hace poco más de dos décadas, tras el colapso de la URSS y toda la orbe del socialismo real, habiendo quedado reducida así, la llamada bipolaridad.

La actual crisis permite releer con fines prácticos, ciertas concepciones de otros tiempos que habían sido desterradas por el pensamiento único neoliberal, como lo es por ejemplo el relativismo cultural y la crítica del etnocentrismo.

En los tiempos álgidos de la bipolaridad, es decir de la guerra fría, no cabían proyectos de relativismo cultural ni de concepciones moleculares, y si se plantaban alternativas al respecto, también eran molares como “la teoría de los tres mundos” esbozada por Mao Tse Tung, y que no precisamente era coincidente con la existencia de muchos “mundos”.

Si bien ya en la década del ´50, el célebre etnólogo belga Claude Lévi- Strauss, en su Antropología Estructural, desde un naciente estructuralismo, cuestionaba al etnocentrismo y reivindicando a las diferentes culturas “llamadas primitivas” proponía un método de estudio, donde se hacía prevalente el relativismo cultural. Lévi- Strauss expresaba casi provocativamente, que entre civilizaciones “No hay progreso”, sino solamente diferencias.

El relativismo cultural sostiene que todas las culturas son equivalentes en su valor y no mensurables entre sí. Sólo podemos juzgar una cultura desde sus propios parámetros, y de ahí se desprende que todas las culturas son merecedoras de igual respeto, ya que cualquier valoración que se haga de una cultura "desde afuera" cae en los prejuicios del etnocentrismo. Lévi- Strauss sostenía que por definición todo universo cultural, es decir simbólico, por definición es completo, no le falta nada.

Si bien como señalábamos más arriba esta concepción relativista venía desde varias décadas atrás, fue en los ochenta cuando se hizo bastante popular, y tal vez porque la guerra fría había entrado en distensión, con la llegada de la Perestoika a Moscú, pero la moda duró poco, solamente hasta finales de la misma década cuando cayó la Unión Soviética y la bipolaridad quedó reducida a la unipolaridad, es decir a la hegemonía plena del mundo occidental encabezado por los EEUU, y donde todo el planeta debía aceptar la supremacía del Mundo Uno, bajo ese nuevo paradigma que irrumpía con toda fuerza: el neoliberalismo. La globalización de entonces no fue que ignorara la diversidad cultural, sino que su objetivo fue arrasarla para imponer lo que se llamó “discurso único”, y subsumir culturalmente a las mayorías de la aldea global.

La ofensiva en la economía de los nuevos emergentes, y política en los foros internacionales, y en los procesos de integración, hoy debiera ir acompañada no precisamente de una ofensiva, sino de una resistencia cultural a los viejos paradigmas por parte de los pueblos de las naciones ascendentes. El supuesto que opera en lo dicho anteriormente, es que economía y cultura si bien se desarrollan en una misma totalidad, lo hacen en temporalidades disímiles.

En el sentido expuesto un cierto y también “relativo” relativismo cultural forma parte de una reivindicación de las mayorías nacionales contra la imposición de verdades que se intentaron pasar como universales, y que en verdad se encontraban muy lejos de serlo, mucho más cuando el poder que sostenía a esa verdad comenzó a entrar en crisis de hegemonía.

2011/11/06

Cristina y el realismo político en el Foro B-20


Si se pretendieran extraer conclusiones acerca del discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ante el Foro Business- 20 (B-20) desde cualquier tipo de ortodoxia, tanto de izquierda como de derecha, el resultado que se podría lograr sería sin dudas del orden de la desazón. Esto a su vez lo que muestra es el quiebre de los más grandes paradigmas teóricos, que deberían ser reinventados o revisados para poder entender la realidad mundial actual y poder avizorar escenarios posibles, desde un punto de vista que no excluya la previsión estratégica. En otras palabras, el problema es cómo plantear la forma discursiva de cómo poder decir hoy el análisis concreto de la realidad concreta, con un sentido de proyección en el tiempo. En 2009 el cientista social Immanuel Wallerstein refiriéndose a la crisis del capitalismo occidental, expresaba que “el nuevo sistema social que salga de esta crisis será sustancialmente diferente. Si evolucionará en un sentido democrático e igualitario o reaccionario y violento es una cuestión política y por tanto abierta”. No es por lo tanto, que las crisis sistémicas hayan dejado de existir, como proponía el fin de la historia enunciado por Fukuyama a principio de los noventa, sino que la resolución de ellas no necesariamente lleva implícita una salida teleologicamente determinada, sino más bien un sentido contingente, que en primer lugar depende de la acción concreta de sujetos organizados con poder de orientar el rumbo histórico hacia determinados escenarios, a sabiendas de que las mayorías están dispuestas a acompañar.

Volviendo al discurso de Cristina en Cannes, vale subrayar la ausencia de dogmatismos para plantear temas álgidos en un sitio al que Joaquín Morales Solá hoy denomina “la organización internacional más influyente en los tiempos que corren. Ese club, impregnado por el perfume del poder mundial” Claro, Cristina esto no lo dijo en un plenario de militantes, pero vale subrayar que lo que ella puede enunciar en un acto político, y lo que manifestó ante el B-20 en ningún momento puede levantar sospechas de doble discurso, sino más bien de afianzamiento de ideas, que son válidas pronunciar en cualquier ámbito donde esté la oportunidad de hacerlo.

“Yo soy fanática de la Realpolitik y sé dónde se deciden las cosas y dónde se adoptan las decisiones” afirmó en un momento de su discurso, para casi al final completar “es cierto que muchas veces para solucionar determinados problemas, hay que afectar intereses e intereses que son muy poderosos. Pero yo me atrevo a decir que es mejor enfrentar esos intereses minoritarios pero poderosos, antes que más adelante enfrentar la furia de la sociedad”

La Realpolitik es un término alemán empleado por Otto Von Bismarck para encontrar un equilibrio de poderes que mantuviera la paz entre los imperios, y que en el escenario internacional creara al realismo político en respuesta al idealismo liberal, otorgándole un rol privilegiado al estado.

Cuando una totalidad social expresada en última instancia por un sistema económico determinado, entra en crisis, todas las contradicciones se hacen patentes, e incluso antagónicas, y esto puede conllevar la ruptura de un orden social constituido. Esta es la matriz empírica donde se asientan las principales teorías revolucionarias. “¡Quién me habría visto de mis épocas universitarias ahora!” expresó Cristina, para continuar diciendo “O sea lo que estoy proponiendo es volver al capitalismo en serio, porque esto que estamos viviendo, señores, no es capitalismo. Esto es un anarco-capitalismo financiero total, donde nadie controla a nadie” En esta expresión también hay demasiado realismo, y no en sentido peyorativo, ya que la fuerza que podría tomar las riendas de la sociedad tras la caída del capitalismo, los trabajadores, hoy son una fuerza en recomposición y para la cual sin la intervención del estado, le sería muy difícil recomponerse. La presidenta se refirió al tema de esta forma “Me parece que entonces cuando hablemos de regulación para cuidar la vida, tenemos que hablar de todos los aspectos, pero fundamentalmente del empleo, de la posibilidad de un empleo digno que es necesario introducirlo también en esta cuestión. Nadie puede tener seguridad alimentaria, seguridad de vida si no cuenta con un trabajo que le proporcione los elementos, y por eso creo que el empleo va a ser un tema de este G20, que le proporcione las posibilidades; empleo que además, tiene que ver también con volver a un verdadero capitalismo”

Tal vez del infierno no se salga saltando al cielo, sino alcanzando la realidad del purgatorio, que por lo demás no tiene porque ser eterno, sino una secuencia más en un rumbo tal vez apaciguado pero no menos táctico, pero que siempre va apareado al precipicio, del cual algunos no nos quieren apartar.

“Yo creo que estamos a tiempo, no quiero ser dramática, ni tremendista, ni sembrar pánico porque no es mi misión como Presidenta de la República y tampoco porque lo creo. Creo que estamos en tiempo todavía y forma de poder establecer soluciones, pero soluciones que tengan que ver con la regulación de aquellos que han provocado el problema” dijo también Cristina ante el B- 20

2011/11/05

Carlos Pagni, y el subte de Troya para Macri


Cuando el gobierno nacional decidiera el traspaso de los servicios del subte a la jurisdicción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el jefe de gobierno Mauricio Macri expresó satisfacción al respecto, y a través de su cuenta de twitter, manifestó el miércoles que "Consideramos muy positivo que nos hayan convocado para conversar sobre la transferencia del subte con recursos" y a su vez anticipó que estaría presente en la reunión de ayer viernes. "Ojalá que este sea el inicio de una etapa de diálogo y de mayor acercamiento en beneficio de los vecinos para que la Ciudad y la Nación comencemos a avanzar en una agenda de trabajo común respecto de las autonomías"

A pesar de esto, entre la reunión realizada ayer y la convocatoria a la misma, circularon informaciones como que si no había subsidio al subte, ante el traspaso este triplicaría el valor del pasaje. Macri por ejemplo dijo que el boleto podría incrementarse a $ 3,40, pero de todas formas esto se resolvería o comenzaría a resolverse en la reunión de ayer.

No existen datos certeros acerca de lo resuelto, y esto permite la especulación. Hoy Carlos Pagni en La Nación dice “Por lo que se sabe, le pasaría también una parte del subsidio, pero sólo por un año. No está claro si el monto incluirá, como hasta ahora, los aumentos salariales del sector”, mientras que el jefe de gobierno porteño tras la reunión expresó en su cuenta de twitter que “Esta es la Argentina que se viene. Juntos, tirando para el mismo lado para que todos puedan tener más oportunidades”.

Posiblemente los términos económicos del traspaso del subte a la ciudad estén encaminados, y Pagni esto lo debe saber, a pesar de especular con que el subsidio sea tan sólo por un año, pero claro como eso sólo no le alcanza, arremete con otra visión acerca del asunto, y de alguna forma le endilga a Macri y a todo su equipo cierta inocencia, por no decir estupidez, y afirma que con el traspaso del subte, lo que se está transfiriendo es uno de los conflictos gremiales más difíciles de sostener. “Macri, que ya sufre a los sindicatos de médicos y maestros, en adelante deberá lidiar con la izquierda del transporte. Es el gremialismo más intransigente del país, cuyos cabecillas suelen protestar tirándose a las vías. Basta una tarde sin subtes para enardecer a los porteños. El nuevo mandato aún no comenzó. Pero a la gestión de Macri ya ingresó el subterráneo de Troya”.

Con toda esta perorata Pagni quiere mostrar la supuesta perversidad de un gobierno que no da puntadas sin hilo, y la ingenuidad opositora que tiene que aceptarlo, sin siquiera haber advertido que en lugar del subte lo que le están traspasando es “el gremialismo más intransigente del país”.

2011/11/03

Los sesenta, el peronismo y los nuevos paradigmas.


Cuando durante los sesenta, y principalmente a finales de esa década se profundizarían las luchas sociales, los sectores peronistas comprometidos o enrolados en las filas de los trabajadores y el pueblo, tuvieron que recurrir a nuevos paradigmas y herramientas teóricas, a visiones más abarcativas que las que les ofrecía la doctrina justicialista clásica, y también porque lo nuevo que surgía en aquel entonces, estaba indisolublemente ligado a todo el torbellino de cambios que soplaba por el mundo de entonces. La revolución cubana, la impronta del Che, el movimiento hippie y el de los Panteras Negras en EEUU, la revolución cultural china y el ascenso revolucionario en Vietnam, el Mayo francés y el otoño caliente italiano, la primavera de Praga y toda la marea antisistema, hacían que surja un ideario juvenil que cuestionara a las estructuras, como nunca antes habían sido cuestionadas, y la Argentina de entonces ni fue ni podía ser una excepción.

En los sesenta con un movimiento proscripto y un líder en el exilio, el peronismo ensayaba diversas variantes de acción política, desde la resistencia obrera fabril y barrial, hasta la guerrilla rural. Desde la toma del frigorífico Lisandro de la Torre, o los Uturuncos hasta la acción de las primeras Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) en Taco Ralo, todas ellas eran muestras de un camino que para finales de la década darían resultados más precisos, pero que a lo largo de ella, mostraría la existencia de cuadros políticos notables como John William Cooke, Gustavo Rearte o Envar “Cacho” El Kadri.

Con la álgida resistencia a la dictadura del General Onganía, iría a surgir un nuevo sindicalismo enfrentado al colaboracionista y participacionista, y que tendría en la CGT de los Argentinos a su máxima representación. Se venía incubando esa actitud combativa y clasista en los trabajadores, que se haría patente en aquellas grandes puebladas como fueron el Cordobazo, el Rosariazo, el Tucumanazo, y que abrirían una nueva etapa en la Argentina.

El Cordobazo de mayo del 69 sin dudas fue una marca que por aquel entonces hizo que nada fuera ya igual que antes, y que tanto en el peronismo como en la izquierda clásica de entonces, produjeron rupturas y surgimiento de nuevos agrupamientos políticos que se proclamaban por la lucha revolucionaria y el cambio social.

El balance crítico de todo aquel tiempo que culminaría con el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, y que implicaría la mayor derrota del campo popular argentino, es una deuda que aún tenemos, y que desde este medio nos comprometemos a desarrollar.

2011/10/31

El famoso “Atraer inversiones”


El neoliberalismo, en su combate cultural, introdujo términos que aún se escuchan, y que los medios difundieron y reprodujeron al infinito, dejando un sedimento a veces bastante difícil de revertir. El principal blanco fue el Estado, y su supuesta ineficiencia. Fue así que a la inversión relacionada al bienestar de la ciudadanía, se la denominó “gasto público”. De esta forma tanto la educación o la salud públicas consistirían un gasto innecesario y del cual el estado debe desatenderse.

Otro de los sintagmas introducidos fue el tan mentado “atraer inversiones” que aún algunos siguen pronunciando inclusive dentro de las filas del mismo oficialismo. Es preciso señalar que al menos este cronista nunca se lo escuchó decir a la presidenta, y esto obedece a una lógica diferente de cómo concebir una economía emergente.

Atraer inversiones fue paradigmático principalmente en los noventa, y habría que señalar algunas de sus características principales. En el artículo publicado el viernes pasado en este medio, acerca de las petroleras y las mineras, se señalaba que a partir de la sanción de la ley 21.382 de inversiones extranjeras, sancionada en agosto de 1976, cuyo texto fue perfeccionado en los noventa por los tratados bilaterales de inversión, se venía a revertir lo que había establecido la Ley 20.557de igual nombre pero de septiembre de 1973, que imponía un límite anual para la remesas de utilidades a sus países de origen y prohibición para que las empresas extranjeras invirtieran en áreas relacionadas a la defensa y seguridad nacional, servicios públicos, banca comercial y medios de comunicación; todas consideradas áreas “estratégicas” para el desarrollo del país. Además, las inversiones debían ser autorizadas por el Poder Ejecutivo y los bienes y servicios que proyectaban producir debían posibilitar, en un período de tiempo estipulado, la sustitución de importaciones.

El país invitado a invertir en un país subdesarrollado siempre fue uno más poderoso, e inclusive interesado en afianzarse en áreas estratégicas. Todo hacía parte de un mecanismo complejo y perverso como lo es la deuda pública, que propiciaba la principal excusa para que el estado se desprenda de dichas áreas, ofreciéndolas a la privatización, y que simultáneamente establecía la desregulación laboral, y la anulación de aranceles aduaneros. De esta forma el atraer la inversión supone mano de obra barata, y la tan mentada seguridad jurídica que no son más que los privilegios indiscriminados del inversor, en detrimento de la nación que abre las puertas para ello. Este paradigma resultó un fracaso, y si se ven los datos actuales, en los últimos años hay más inversión extranjera que en ese entonces, pero el dato a tener en cuenta es que toda esta perorata, es tal vez contradictoria con un estado que apuesta a agregar valor a su producción primaria e incrementar su inversión en ciencia y tecnología, como condición necesaria para que el modelo actual sea sustentable en el tiempo. El plan estratégico industrial 2020 presentado por la presidenta Cristina Fernández sin dudas va en dirección inversa al famoso “atraer inversiones”.