2011/10/14

Lo de Tabaré ¿Fue un lapsus?


Tabaré lo dijo, luego se mostró casi arrepentido, y renunció a la vida política. Si el hecho hubiera sido protagonizado por algún joven integrante de algún Reality show de esos que se transmiten por la TV, tal vez no hubiera sorprendido la acción realizada, pero en este caso, el actor, no es ni un inexperto, ni alguien que uno podría suponer actuando de forma improvisada. Se trata de un ex presidente, que además se suponía que volvería al ruedo electoral, para las próximas presidenciales del Uruguay.

El ex presidente uruguayo Tabaré Vázquez había dicho que por el brete con la pastera Botnia, no descartaba un conflicto bélico con la Argentina y que no excluía pedirle apoyo militar nada menos que a la potencia del Norte, en aquel momento gobernada por el guerrero George W. Bush.

Estos dichos no hubieran sorprendido de algún viejo dictadorzuelo del Tercer Mundo, de aquellos que armaban guerras contra países vecinos, para beneficiar la dependencia y el sometimiento al poder hegemónico, pero el hecho es que fue dicho por un ex gobernante supuestamente "socialista”, en un continente que hoy busca la integración y los lazos de hermandad, en un tiempo que ya no es el que aludíamos anteriormente.

Resulta curioso además, que él que lo dijo también asevere que: "A pesar de haber hecho un relato de lo realmente acontecido, considero que dichas declaraciones fueron inoportunas. Las hice teniendo en cuenta, además, las excelentes relaciones que felizmente hoy tienen nuestros dos países hermanos" y que esto podía dañar las relaciones entre ambos países, "el proyecto político de la izquierda uruguaya" y al propio Frente Amplio.

El ex presidente uruguayo Luis Alberto Lacalle del Partido Blanco, quien respaldara a Tabaré Vázquez en el conflicto por Botnia, aseveró que esta debe ser una simple estrategia, en referencia a la renuncia, para que lo vayan a buscar a su casa.

La pregunta que uno podría hacerse es que hay detrás de todo este accionar, si todo esto fuera totalmente premeditado, y no un simple acto fallido, que de todas formas mostraría la verdadera cara de Tabaré. Si toda esta escena generara simpatías en la sociedad uruguaya, sin dudas sería una traba muy seria a las relaciones bilaterales, cosa que el mismo ex mandatario subraya como un dato del tiempo que estamos transitando.


2011/10/13

“Industrializar la ruralidad”desafío argentino de cara al 2020.


Actualmente el 50 % del comercio mundial se basa en productos alimenticios elaborados, mientras que la Argentina sólo participa de ello en el 2 por ciento.

El desafío nacional es dejar de exportar materia prima y comenzar a transformarla. Es decir, pasar de ser un país agroexportador a uno agroindustrial, ya que hoy prima el envío hacia el exterior de productos cerealeros sin transformación, es decir principalmente granos, o sea commodities, que representan en la actualidad el 63,5 %. Todo este diagnóstico si se quiere negativo se complementa con que en los próximos 30 años la principal demanda de productos elaborados provendrá de los países emergentes.

Industrializar la ruralidad tal como planteó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, implica por lo tanto agregar valor a la producción primaria, para transformarla en productos elaborados, lo cual conlleva además de la inclusión de nuevas tecnologías, la consiguiente creación de nuevos puestos de trabajo.

La ministra de Industria Débora Giorgi analizaba en el suplemento Agro Industria del matutino BAE que: Hoy, la Argentina tiene la capacidad para proveer alimentos a 400 millones de personas en el mundo, pero esto implica que tenemos que agregar valor en cada una de las provincias donde se genera la materia prima. Debemos producir los bienes de capital y los insumos de las distintas cadenas productivas de modo de generar en cada pueblo, provincia y región, nuevos centros de desarrollo industrial, traccionados por la competitividad de nuestros recursos naturales”.

A su vez, Giorgi manifestaba que concientes de esta situación especial, de este momento táctico, en él se enmarca el Plan Estratégico Industrial 2020, donde se apuntala a que los distintos sectores de la producción apuesten al desafío de agregar valor, teniendo en cuenta que en los próximos 10 años la cadena de la industria alimenticia argentina debiera estar en condiciones de cubrir gran parte de la creciente demanda mundial de alimentos.

Sin dudas que este plan no puede ser llevado adelante solamente por un gobierno, sino que exige el compromiso del sector privado, como del público, con el acompañamiento tanto de los empresarios, como de los trabajadores.

2011/10/08

Beatriz Sarlo: peronismo, socialismo e intelectuales




Beatriz Sarlo, daría la sensación de ser una guerrera solitaria, una rara especie de socialdemócrata con visión europea en tierras australes, que tal vez no se haya dado cuenta que ese universo civilizatorio occidental, hace tiempo que dejó de producir grandes pensamientos que pudieran ser emulados como universales. Tal vez una debilidad argentina, o más precisamente porteña, era creer ciegamente que éramos un apéndice del viejo continente, en un terruño muy lejano, lo cual obnubilaba la visión sobre lo más cercano, es decir sobre nuestra realidad suramericana, despreciando las raíces comunes.
Cuando digo solitaria, es porque no abundan en su postura política tantos pensadores de su estilo, y con diferencias ostensibles, la misma lógica de su producción se encuentra más presente en pensamientos locales de la izquierda supuestamente radical, y lo digo así porque nada prueba que en su práctica resulten serlo.
Hasta no hace tanto, casi todas las variables emancipatorias y libertarias, llevaban la marca del pensamiento eurocéntrico, y dar la batalla por un mundo más justo, implicaba aceptar esa impronta de ultramar. Si bien existen matrices conceptuales y teóricas ineludibles, más allá de donde se hayan elaborado, habría que convenir que el discurso de la teoría, como también puede serlo el de la matemática, son piezas formales abstractas, que permiten elaborar sobre una realidad concreta, y es desde ahí mismo donde devienen tanto las posturas políticas como las ideológicas; a saber, no es a partir de intentar adecuar mecánicamente un esquema ideológico político a una realidad particular, sino saber que dicho esquema es la resultante de una intervención teórica en una realidad diferente a la cual se intenta extrapolarla. Si bien lo que intento exponer, es parte de un viejo debate, al menos no es un debate tan conocido, sino tal vez una pieza marginal de elaboraciones inconclusas.
Para ser un poco más preciso, se debieran trazar líneas de demarcación entre lo que es un discurso teórico y uno político, y no yuxtaponerlos, no confundirlos, para hacer de eso un mix indiferenciado, porque se corre el riesgo de desvirtuar a ambos, quitándoles su valor.
De la misma forma el decir y el hacer, como el enunciado y el acontecimiento, nunca forman síntesis, sino divergencias operativas, que hay que saber leer en un contexto totalizado y totalizante. En este último sentido la teoría nunca es declamatoria, ni deliberativa, sino caja de herramientas que permite analizar y demarcar lo concreto en un movimiento continuo. Si bien la ciencia de la guerra desde Sun Tzu a Lidell Hart, pasando por Clausewitz, está enmarcada en la teoría, ella tal vez sea una expresión muy contundente de la naturaleza de la misma, ya no como una unidad sintética aunque sistémica, sino como lucha en el seno de su misma corporeidad. Tal como decía el sociólogo Juan Carlos Marín, la lucha teórica es la lucha por la conducción, por establecer una teoría rigurosa sobre las estrategias presentes (siempre las hay), en una realidad histórica determinada. Indudablemente, a partir de tal operación la política será el resultado inevitable. Se podría objetar que hay política sin intervención teórica, y tal vez desde cierto dogmatismo podría aceptarse que sí, pero vale aclarar que dicha intervención no tiene porque ser algo premeditado ni visible. De la misma forma en que existen siempre estrategias presentes, también hay teorías implícitas.
En una entrevista realizada hace unos meses por el semanario Miradas al Sur, ante la pregunta sobre donde se para ideológicamente, Sarlo respondía: Soy una social demócrata sin partido. Lo soy desde 1980, cuando hice una crítica de mi pasado marxista maoísta. Desde ese momento, adopté lo que muchos marxistas críticos tomaron como camino en algunos países con la opción de tener partidos socialistas: caso España, Francia, Brasil, Chile, Uruguay. En la Argentina, el peronismo hizo imposible, en el sentido que ocupó todos esos lugares, la instalación de un partido socialista. No pudieron insertarse como verdaderos partidos de masas y me quedé sin partido”
Cuando ella nombra a ese círculo de marxistas críticos, tiene en cuenta inexorablemente al grupo que constituyera en los 80 el Club Socialista, y que fueran más allá de algún que otro intento, uno de los pilares intelectuales de sostén del gobierno de Raúl Alfonsín, quien adhiriera con la UCR a la Internacional Socialista. El devenir de la socialdemocracia en la Argentina no pudo impedir la instalación del neoliberalismo en los 90, y el desguace del estado que produjo, y si bien una parte considerable se mantuviera en el Frepaso y la UCR, cuando llegan al gobierno con la Alianza en el 99, no pueden no mantener el nivel de ajuste que había comenzado a implementar el menemismo, y la crisis del neoliberalismo en diciembre de 2001 salpicó principalmente a la socialdemocracia gobernante.

El que escribe podría sostener que la posición de Sarlo, constituye una postura deshonesta, a saber que en lo que dice, más allá de cierta declamación, como pretender la constitución de una alternativa socialista en la Argentina, o cierto parlamentarismo que pudiera contrarrestar efectos para ella “totalitarios”, lo que en verdad está planteando es cierta funcionalidad a los poderes fácticos, cosa que tal vez podría aseverarse, teniendo en cuenta que es una de las editorialistas estables de un matutino como La Nación, del cual nadie puede ocultar su raigambre oligárquica; pero considero que vale la pena darle crédito, no por Sarlo como persona, sino porque las ideas que expresa, hacen al acerbo de una tradición supuestamente identificada con los sectores populares y progresistas, que reniega de forma acérrima del peronismo, como identidad político cultural de las masas, y al cual identifica como núcleo duro de una competencia, en la cual siempre se vio en desventaja. Ella lo dice, el peronismo “ocupó todos esos lugares” que debieran haber sido la base de cualquier socialismo, y a lo cual agregaría tanto revolucionario como socialdemócrata. Históricamente la izquierda argentina, nunca pudo romper el umbral de la lucha sindical, o en términos de Gramsci de lo contractual y corporativo, para poder esbozar un pasaje del conjunto de los trabajadores y el pueblo, hacia una construcción política que pueda expresar sus demandas de forma institucional, otorgándoles el rol de ciudadanía. En este sentido fue el peronismo, el cual logrando sumar a la estructura del Partido Laborista, alcanzó que los trabajadores argentinos, encontrasen una alternativa que por lejos excedía lo corporativo del sindicato, y llevaba al conjunto de la clase a la disputa por cierto control de la gestión estatal. Sin dudas no era el poder obrero, pero tampoco un estadío donde sus reivindicaciones principales cayeran en saco roto. Es más, desde el peronismo el conjunto de los trabajadores alcanzaban demandas por las cuales habían luchado por décadas, y sin dudas en este sentido, más allá de las definiciones ideológico políticas, el nuevo movimiento ocupaba “todos esos lugares”, a los cuales Sarlo se refiere, y acá vale la pena recordar que el peronismo puso en práctica, propuestas que habían sido esbozadas por un socialista como Alfredo Palacios.
La incomprensión sarleana del peronismo la hace extensiva hoy al kirchnerismo, y es por esa razón que tilda a ambos de ser portadores de rasgos autoritarios, pero lo hace mucho más evidente cuando se refiere a la posición que adoptaron algunos compañeros suyos de ruta, principalmente en los 80.
En una entrevista realizada por la Revista Veintitrés, Sarlo dice: "Me desilusionaron muchos intelectuales, casi todos los del Club Socialista. Entiendo el reflejo de los viejos que dicen que, lo que no se dio por este lado, se da por este, que está ok y es lo que hay. Hay integrantes de Carta Abierta que son de mi generación o tienen algunos años menos, gente que seguramente votó a Cámpora en el '73, a Alfonsín en el '83, pero que ahora dijeron 'vamos en una'".
Cuando hace referencia a esos intelectuales por ejemplo exime de esa condición a un Horacio González ya que “es un peronista que pasó por todas las variantes del peronismo. Piensa que el peronismo es la nación, no como algo descabellado. Pero, en realidad, hablaba de los menos notables, los que se hicieron kirchnerístas. González tiene todo el derecho del mundo de decir "por fin, he encontrado esto" porque viene interpretando el peronismo hace años. Es un tipo que piensa con mucha densidad el fenómeno peronista, en función de cómo piensa la cultura popular. Es diferente a los que dicen "hay que votar a Cristina, si finalmente no hay otra cosa". Esa no es mi posición.
Aseverando que la de ella es apostar a que algo más pueda ser construido y si no puede ser construido, siempre está la opción de votar en blanco y de expresarse. No voy a aceptar lo que no me parece aceptable políticamente. Pero entiendo a los que lo hacen, aunque poco se hable de ellos: la generación plus 50, vuelta kirchnerista
Cuando alguien formado en la izquierda, pero que hoy apoya el proceso de transformación que viene llevando adelante el kirchnerismo, que sin dudas tiene una infinidad de contradicciones, pero en el cual es posible transitar sin bajar ninguna bandera, porque la historia fue demostrando que no hay cambios a la vuelta de la esquina, es cuando posiciones no solamente como las de Beatriz Sarlo, sino también de los que dicen encolumnarse en la izquierda revolucionaria, resultan a veces incomprensibles, y salpicadas de preconceptos ajenos a la realidad que viene sucediendo hoy no sólo en nuestro país sino en el continente, y es en ese punto justo donde es necesario extraer todo el bagaje teórico no sólo para seguir desarrollándolo, sino para avizorar un horizonte de transformaciones.

2011/09/27

Carlos Tomada abogó “volver a poner el empleo en el centro de la escena” en cumbre del G20


El neoliberalismo había creado un sentido común, que aseveraba que el desarrollo de la economía debía desembarazarse, no solamente de la inversión pública, a la cual denominó “gasto”, sino principalmente de los trabajadores, ya que supuestamente, en un mundo donde la tecnología cada vez se encuentra más desarrollada, se puede prescindir de gran cantidad de productores, reduciéndolos al mínimo para que sean reemplazados por los nuevos insumos de una sociedad denominada postindustrial. Reducir tanto el gasto, como el porcentaje de mano de obra, es lo que se conoció como ajuste, y la utopía neoliberal, soñaba con un planeta sin trabajadores, y sin estado que regule ni se involucre en el desarrollo de la especulación financiera. Tal es así que el creciente desempleo, fue considerado casi como un hecho natural, que implicaba un rumbo irreversible.

En la Argentina, cuando se comenzó a revertir efectivamente la crisis de 2001, donde el neoliberalismo había estallado en mil pedazos, se entendió que todo esa proclama era una simple ficción, pero este efecto no fue simultáneo en el resto de la configuración global, y hoy se puede observar que economías privilegiadas otrora, se precipitan cada vez más en profundas crisis. La receta argentina, a pesar de críticas como las del FMI, hoy cada vez son más observadas en la sociedad mundial, y no faltan especialistas notables que la promocionan como un insumo válido para combatir la actual crisis. No solamente superar el default, saldando la deuda externa, y despegar de las recetas del FMI, e incrementar el consumo constituyen el modelo argentino, sino también y de gran importancia resulta la recomposición de la fuerza laboral, combatiendo el desempleo y la desregulación laboral, para lo cual desde el año 2003 la gestión del ministro Carlos Tomada resulta decisiva.

Ayer se inauguró en Paris la cumbre de ministros de trabajo del Grupo de los 20, donde la presencia de Tomada adquirió relieves destacables. Supera la anécdota que previo a exponer ante sus pares del organismo multilateral, Tomada se reuniera con la secretaria general de la CSI (Central Sindical Internacional), Sharan Burrow, quien ponderó las políticas laborales implementadas en nuestro país manifestando que “la Argentina es un país amigo de los trabajadores”.

Entre las consideraciones vertidas por el jefe de la cartera laboral argentina en la cumbre de ministros, conviene subrayar que dijera que hay que “volver a poner el empleo en el centro de la escena” señalando que “el empleo y los ingresos no deben ser políticas de segundo nivel, en el campo de las estrategias macroeconómicas”, resaltando que “no se trata sólo de jerarquizarlas, sino de que se incluya prioritariamente el objetivo del empleo y los ingresos en las restantes herramientas de política”.

Carlos Tomada indicó a su vez, ante sus pares del G20 que hay que crear “un nuevo sentido común” que “incluya a los ciudadanos del mundo, genere empleo, salarios y protección social para crecer con igualdad”.

2011/09/23

Felipe Solá y los derroteros del peronismo disidente


El alejamiento de Felipe Solá de las filas opositoras, más que hecho anecdótico, o puntual, es parte del derrotero que viene sufriendo desde ya hace un tiempo el autodenominado Peronismo Federal, su imposibilidad de conformarse como espacio político con cierta gravitación.

El martes 3 de agosto del año pasado, el CEO del Grupo Clarín Héctor Magnetto había organizado una reunión secreta donde participaron Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann, Felipe Solá, Francisco De Narváez, y Mauricio Macri. Pero el secreto duró poco, y a contadas horas se pudo saber, que todos ellos se sentaron a debatir una estrategia electoral de cara a este año, donde entre otras cosas Reutemann dijo varias veces que no iba a ser candidato presidencial, mientras que todos los demás si albergaban esa posibilidad, inclusive De Narváez imposibilitado por su nacionalidad. La estrategia de Magnetto para vencer a Néstor Kirchner, en aquel momento sin dudas apuntaba a la unión del peronismo disidente y el PRO.

Si bien durante todo el 2010, el kirchnerismo fue repuntando en el consenso popular, resultó ser el inesperado fallecimiento de Néstor, la bisagra que destapó la olla de lo que se venía incubando a nivel social, y sin dudas este acontecimiento golpeó muy duro al arco opositor en general, y al peronismo disidente en particular.

Impedido De Narváez para poder ser candidato presidencial, fueron Duhalde, Solá, Das Neves y Alberto Rodríguez Saá, quienes se postulaban para ese cargo. De acuerdo a la vigencia de la nueva ley electoral, todos ellos tendrían que haber participado el último 14 de agosto de las PASO, pero desde el inicio de este año, intentaron mostrar un circo electoral, que se iría a desarrollar en todo el país y durante todo el año, al estilo de cómo se juegan las internas en Estados Unidos. Felipe Solá fue el primero en decirle no a todo esto, y decirles a los otros tres que los esperaba el 14 de agosto.

Tras el empate en Santa Cruz, e incluso con la sospecha de fraude, el portugués Das Neves fue la segunda deserción a la maratónica interna, la cual se inició en la Ciudad de Buenos Aires entre Duhalde y Rodríguez Saá, y ya desde el vamos comenzaron los cruces entre ambos, resultando que para el supuesto tercer encuentro, el ex bañero de Lomas se bajó de la contienda, en un lamentable hecho político, que sino fuera por lo sintomático valdría la pena olvidar. Fue así que cuando se formalizaron las precandidaturas para las Primarias de agosto, Felipe Solá desistió de competir, Duhalde fue con su Unión Popular sumando a Das Neves, Rodríguez Saá conformó Compromiso Federal, mientras que De Narváez se alió al radicalismo. Como ya es sabido Mauricio Macri se bajó de las presidenciales, para ir por la reelección en la CABA, y tal vez ello dejó sin un candidato competitivo a todo este espacio que alguna vez había juntado Magnetto en su casa. Por todo esto, el vuelco de Solá tal vez no asombre demasiado.

2011/09/17

Quiero ser presidente pero…


Una de las cosas que sorprendían gratamente del entonces flamante presidente Néstor Kirchner, era que pudiera caminar muy tranquilo por las calles, entre medio de la muchedumbre, y hasta mostrase bien humano chocándose las cámaras de televisión. Era una señal muy clara que indicaba la inauguración de un nuevo estilo, acorde a la nueva Argentina que se venía, en contraposición a aquellos mandatarios que si no salían blindados no podían hacerlo.

Todo esto viene a cuento, porque uno de esos ex presidentes, y actual candidato Eduardo Duhalde, ayer tuvo que suspender un acto de campaña en Avellaneda por un escrache del Frente Popular Darío Santillán (FPDS) y que hoy podría repetirse en el partido de La Matanza. Este agrupamiento es una coordinación de movimientos sociales, principalmente piqueteros que sostienen que el ex bañero de Lomas es el autor intelectual de la Masacre de Avellaneda, donde cayeran fusilados Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, el 26 de junio de 2002 cuando Duhalde se desempeñaba como presidente interino. Obviamente, el que tuvo que levantar su acto, acusa al gobierno nacional de enviar a los piqueteros a escupirle el asado, pero vale aclarar que el FPDS tiene una posición sumamente crítica con respecto al oficialismo, pero lo más importante y que Duhalde no menciona, es que los dos caídos por las balas del entonces comisario Franchiotti, eran militantes del Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón, que es la fuerza principal del armado de este frente, que está reclamando entonces por sus propias víctimas.

Lo de ayer y la posibilidad de lo que pueda suceder hoy, no es lo único, ya que podríamos recordar cuando Duhalde asistiendo a un almuerzo de Mirtha Legrand en Mar del Plata, al finalizar, cuando todos se asomaban al balcón, él no pudo hacerlo, para evitar el rechazo de los concurrentes. Tampoco pudo asistir al velatorio de Néstor Kirchner, y después alegó que le habían recomendado que no lo haga.

Con todos estos datos la primera pregunta que surge, es de qué manera alguien que tiene que soportar todo esto, podría llegar a ser presidente, obviamente no lo va a ser, pero si lo fuera, para poder hablar en público tendría que hacerlo con una armadura feudal, y rodeado de fuertes custodios armados hasta los dientes. Un paisaje que sin dudas representa al pasado y que los argentinos nunca más quisieran presenciar.

2011/09/15

Caso Schoklender- En la carpa sólo los del circo pudieron estar

Hoy Carlos Pagni en su habitual editorial para el diario La Nación, al cual titula La oposición ya tiene un jefe: Schoklender, entre otras cosas dice: “Frustrados con sus denuncias de fraude, radicales y duhaldistas dieron otro manotazo de ahogado ofreciendo al operador de Bonafini el escenario del Congreso para que politice su chantaje. Schoklender, para quien el abuso de confianza no tiene secretos, aceptó la invitación y, subido a la tribuna, advirtió: "Se necesita equilibrio en el Congreso para evitar una monarquía", advirtió. Le faltaba la toga. ¿Qué menos podía hacer que retribuir las atenciones pidiendo el voto para quienes lo estaban convocando? Pagni escribe sin dudas antes que sucedan los hechos, antes que el ex apoderado de Madres, se presentara hoy por la mañana en el Palacio Legislativo, habiendo llegado poco después de las 9.30 a bordo de un Audi negro.

Hasta ayer aún no se sabía si la audiencia iba a ser abierta, o se permitiría el acceso a los distintos medios de información. Incluso el mismo Schoklender había expresado que su presencia debía ser televisada, enfatizando aún más su rol principalmente mediático, en una cuestión que quien debe dirimirla es la Justicia.

Hoy a última hora, una de las organizadoras del evento, la diputada duhaldista Graciela Camaño, logró que se defina que la reunión fuera a puertas cerradas, ya que había secretos sumarios.

El legislador por el SI, Eduardo Macaluse expresó que: "Me parece el colmo de la impericia política que se arme todo este circo para la prensa y no se deje entrar a los periodistas", agregando que "Venimos porque siempre hemos venido. Pero no debió habérselo convocado (a Schoklender). Llamarlo para resolver el problema de las viviendas es como llamar al Gordo Valor para resolver el tema de la piratería del asfalto"

Lo cierto es que más allá de respetar el secreto sumario, algunos legisladores, abandonaban la sala y se expresaban ante los medios, por ejemplo Macaluse dijo que Schoklender "está diciendo las mismas cosas que le escuchamos decir en los medios", mientras que el diputado Ricardo Gil Lavedra (UCR) dio detalles de la exposición del ex apoderado de Madres, afirmando que "En un primer momento no dio más información de la que ya había expuesto ante los medios, pero cuando empezó el interrogatorio presentó documentación, fotocopias de contratos y escrituras de propiedades y dos CDs", detalló el legislador.

Cuando se define que una exposición como esta es cerrada, porque hay secreto sumario, pero a la vez se permite trascender información, que los medios utilizan para conjeturar posibles hechos, no queda la menor duda que todo forma parte de un circo, en el que para nada el interés es que se esclarezca la verdad, sino solamente ser instrumento de una operación mediática contra el gobierno, otra más entre tantas.

2011/09/13

Sadous, Schoklender y el circo mediático opositor


Hace más de un año, se producía una operación mediática y opositora, que fue la del caso Sadous. El que había sido embajador en Venezuela denunciaba la existencia de una embajada paralela y el cobro de coimas para comercializar productos en el país caribeño. La oposición decidió invitarlo a Sadous a comparecer en el Congreso, pero con el requisito de que sus declaraciones no se hagan públicas, como protección del que resultaba un testigo clave para enrostrarle al gobierno hechos de corrupción. El tiempo demostró que la operación fue tal como dijera por ese entonces la presidenta Cristina Fernández una gran novela mediática.

Hoy vuelven al ruedo pero con otro personaje, como lo es Sergio Schoklender, ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, quien corre serios riesgos de ir preso por el presunto desvío de fondos públicos en el plan “Sueños Compartidos” de construcción de viviendas sociales.

Schoklender adoptó como estrategia de defensa el circo mediático, considerando que el gobierno quiere verlo en la cárcel, ya que hay una “decisión política” al respecto, y además se presta al juego de la oposición de ir a declarar al Congreso, como alguna vez lo había hecho Sadous.

Tal vez sean reveladoras las frases de la diputada de la Coalición Cívica, Alicia Terada, quien dijera que Schoklender “no es un denunciante arrepentido, es un extorsionador que habla así para condicionar la investigación judicial”.

El ex apoderado se presentará el próximo jueves a las 11 horas en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, que preside Graciela Camaño (Peronista disidente) y de Vivienda, a cargo de Hipólito Faustinelli (UCR).

Para Camaño, “se trata de que el Parlamento tome el rol que le corresponde y dejemos de mirar para otro lado porque los jueces son demasiados lerdos”, en alusión a la investigación que lleva adelante el juez federal Norberto Oyarbide.

Si leemos las declaraciones de la esposa del sindicalista Barrionuevo, desde la óptica que había esbozado Terada, podemos advertir claramente que la operación intenta condicionar la investigación judicial y paralelizar, lo que en primer lugar le corresponde a la Justicia.

Lo que resulta destacable es que ante esta puesta en escena, los representantes del Frente Amplio Progresista decidieron no participar de ello. El candidato presidencial Hermes Binner manifestó que “Nosotros no somos jueces para dirimir, sino que para eso está uno de los pilares fundamentales de la República” aclarando a su vez que “No podemos hablar mal de las Madres de Plaza de Mayo. Queremos proteger los pañuelos blancos que han dado la vuelta al mundo”.

Tanto Binner como Stolbizer hicieron explícito que Oyarbide es un juez independiente, lo que hizo que desde el núcleo duro opositor los tilden de “funcionales” al kirchnerismo.

Por su parte el diputado Agustín Rossi, expresó que el Frente para la Victoria no participará de lo que considera un “escenario mediático” ya que desde la oposición “no buscan la verdad”.

Lo esperable sin dudas es que la Justicia vaya a fondo con todo este asunto, y que se conozca la verdad a pesar de todos los obstáculos que se pongan al respecto, o los desvíos de la causa con intereses muy ajenos a ella.

2011/09/11

A 10 años del 11-S la crisis sigue abierta


Hace exactamente una década, las imágenes televisivas mostraban un escenario que lindaba con la ficción. El derrumbe de las World Trade Center, sólo era comparable a alguna escena que pudiera haber sido vista en algún film propiamente estadounidense. En ese instante la sociedad del espectáculo emergía en lo real, y en la proliferación de imágenes catastróficas se creaba una significación hasta ese momento impensada, que era que el poder no se encontraba al margen de su propia labilidad. La visión de los dos Boeing 767 derrumbando las Torres Gemelas, las más altas de Nueva York y que constituían el complejo que durante décadas fue el símbolo del mundo financiero de Estados Unidos, más allá de su espectacularidad, implicaron un cambio de paradigma que tal vez aún hoy no pueda dimensionarse cabalmente.

Lo cierto es que el hecho trajo aparejado una ofensiva estadounidense contra el mundo islámico, en una supuesta Guerra Santa contra el terrorismo internacional, encarnado en Osama Bin Laden y Al Qaeda en particular, pero que presuponía incluir en el “eje del mal” a todos aquellos que en alguna medida pudieran cuestionar al poder global del gendarme mundial.

Una lectura poco hecha es que justamente el atentado del 11-S coincidía con el estrepitoso y paulatino derrumbe del neoliberalismo que se aproximaba. Al menos en la Argentina esto se produjo poco más de tres meses después, pero vaticinaba ya una crisis global de la especulación financiera que justamente era lo que las Torres simbolizaban, mientras que el hecho mismo, su alevosía, eran la muestra de la salida que el poder encuentra siempre ante sus crisis económicas, a saber, la guerra. La invasión a Irak estaba justificada de esta forma, pero lo que no pudieron resolver a través del despliegue bélico es que la crisis continuase abierta y que hoy a diez años del hecho, el mundo occidental, principalmente representado por los EEUU se halle en una crisis a la cual no le encuentren salida, y que se expande a lo largo del continente europeo, principal aliado de la potencia del Norte en sus aventuras guerreras.

No resulta casual que la última década haya sido la que encuentre a las naciones suramericanas buscando la integración definitiva, aislándose del torbellino que producen las odiseas tanto bélicas como financieras del mundo occidental, y acercándose a un nuevo eje emergente principalmente integrado por las potencias euroasiáticas que ofrecen un destino muy diferente al del cataclismo que aún perdura del derrumbe de las Torres, casi como si los escombros siguieran hoy salpicándolos en una suerte de cámara lenta, en un ralenti producido por una enfermedad terminal al cual la muerte no va a acudir espontáneamente.

2011/09/07

Nuevos desafíos para el sindicalismo


El jueves pasado en Tecnópolis, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, elogiaba el discurso del titular de la UIA, José Ignacio De Mendiguren, aseverando que no había sido corporativo sino que “ha sido un discurso con una concepción colectiva y nacional, que realmente me hace sentir muy bien, porque es el triunfo de cosas que nosotros venimos discutiendo desde hace mucho tiempo y llevando adelante”.

Desde ese punto de vista Cristina también sostenía que: “Yo creo que el gran desafío que tenemos es lo que yo decía el otro día, cuando me tocó cerrar la Reunión Anual del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, muchas veces hemos dicho que hay intereses contrapuestos entre capital y trabajo y créanme que me he convencido – al cabo de todo este tiempo – que no hay intereses más coincidentes que el de los empresarios con los trabajadores. Por eso creo que tenemos que ser todos lo suficientemente inteligentes para no arruinar lo que son las bases del desarrollo argentino y que es esta Argentina que hemos construido con tanto esfuerzo”.

Sin dudas, el desarrollo actual hacia una Argentina industrializada, necesita de la cooperación entre trabajadores y empresarios, en una actitud que no sea corporativa. Capital y trabajo hoy no constituyen una contradicción antagónica, ya que la tarea principal es dejar atrás el retraso estructural del capitalismo dependiente, hacia una Argentina autónoma y a su vez integrada al nuevo mapa geopolítico internacional, donde se producen además de la crisis del capitalismo occidental, el surgimiento de nuevos emergentes como lo son China, Rusia e India, que le dan a nuestro continente, un rol preponderante en el armado de un sistema multipolar, que si bien conserva las premisas capitalistas, ofrece cierto blindaje con respecto a la crisis occidental.

Este escenario de la Argentina de hoy, plantea algunos desafíos, entre los cuales resulta fundamental el protagonismo de los trabajadores, y de sus organizaciones gremiales, que tengan la capacidad de ser parte preponderante en el desarrollo del modelo, tal cual lo definiera la presidenta en Tecnópolis.

Redefinir el rol sindical no tiene que ver con el modo de organización, tal como lo revelan las diferencias entre CGT y CTA, sino principalmente a que los sindicatos debieran emprender determinados tipos de gestiones que no son parte del estilo de trabajo que históricamente vienen desarrollando.

El sindicalismo argentino está principalmente enfocado en la lucha salarial, dejando algunos flancos librados al azar, tal como lo señala muy bien el Taller de Estudios Laborales (TEL) cuando se refiere a lo concerniente a las condiciones laborales en el puesto de trabajo mismo, sitio donde la mayoría de la veces el sindicalismo no llega.

Si bien la puja salarial es una de las partes más importantes de la acción gremial, y parte fundamental en la redistribución de las riquezas, habría que convenir que el reclamo por la implementación del Artículo 14 bis de la Constitución Nacional, debiera ser abordado con todo el rigor de la letra.

“El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección”.

Participar de las ganancias de los empresarios permite superar diferencias corporativas, evitando que un solo sector se enriquezca en detrimento del conjunto, pero controlar la producción y colaborar en la dirección de la empresa, le ofrece a los trabajadores una tarea por lo demás importante para formarse como productor colectivo, inserto en la estructura social, aportando el saber que emerge de las líneas de producción. La experiencia de las fábricas recuperadas es un ejemplo tajante de ellos, donde los trabajadores pudieron montar el entramado empresario al margen de la dirección convencional de las unidades productivas.

Dignificar las condiciones laborales en el puesto de trabajo, y ser parte del control de la producción y gestión empresarial debieran ser parte de una nueva modalidad sindical, en el desarrollo del modelo, que obviamente no puede ni debe desatender la puja salarial.

2011/09/04

La presidenta propuso la Argentina del Siglo XXI


El discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el jueves, ante los empresarios en Tecnópolis, no fue un discurso sobre matices ideológico- políticos, sino una ponencia sobre la nueva Argentina en la cual estamos inmersos, proponiendo a su vez una perspectiva para los años venideros. Un verdadero discurso sobre política de Estado que por lejos excede el marco partidario y perfila la arquitectura de un país al margen de quien lo gobierne.

Cristina afirmó el modelo y propuso su profundización, en términos bien concretos, y a partir de lo expuesto ante empresarios, pero también sindicalistas, se debiera inferir que el tan mentado modelo, si bien es obra de la gestión de un proyecto político específico, el que inauguró Néstor Kirchner en 2003, y continúa hoy la presidenta, es un proceso que no podría entenderse sino como un logro colectivo que incluye a todos. Porque si uno mira la historia de la Argentina, en realidad se da cuenta que siempre se truncaron los procesos que vivíamos por una inestabilidad institucional que tenía su raíz, esencialmente, en una falta de equidad y justicia” afirmó Cristina, reafirmando a su vez la necesidad de la unidad nacional aseverando “que con los únicos que tenemos que confrontar es con los problemas que tenemos, enfrentarlos, debatirlos y, fundamentalmente, solucionarlos en forma concreta, objetiva y viable. Por eso, no hay que pelearse con nadie. Al contrario, hay que sumar a todos, porque los necesitamos a todos para hacer esa Argentina que todos soñamos.”

En una notable exposición, la presidenta se refirió a distintas contradicciones que lejos de ser antagónicas, debieran articularse de manera correcta: Estado- mercado, capital- trabajo, agro- industria, ciudad- campo, mercado interno- exportación, ciencia- producción, gran industria- PYMES, afirmando las metas del Plan 2020 donde “podamos llegar a un 28% del PBI para poder duplicar el PBI industrial en 140 mil millones de dólares para crear un millón y medio de empleos más, que nos hagan reducir el tema del desempleo al 5%, que sería pleno empleo, al mismo tiempo sustituir importaciones por el equivalente al 45% de las importaciones que hoy estamos realizando”

El proyecto de sustitución de importaciones, de desarrollo tecnológico, de incentivar la demanda y el consumo, de agregar valor a las cadenas primarias de producción, son algunos de los nudos donde se estructura la nueva formación social, y que debieran continuar, mientras no existan desequilibrios institucionales como en el pasado, para que se proyecte la Argentina del Siglo XXI. “Tenemos que aprender la necesidad que todos tenemos de articular un proyecto colectivo. Que es imposible que un sector, por más rentabilidad que tenga, puede ser ese sector únicamente el que tenga rentabilidad y el resto del país no. Eso no dura como no duró” dijo Cristina en Tecnópolis.

Por estas razones expuestas se va comprobando cada vez más que el modelo, no es patrimonio de una fuerza política, sino de todo una nación que tiene la necesidad de emerger de una larga noche. El fracaso, desarticulación y fragmentación de las fuerzas políticas opositoras, sin dudas tiene que ver con todo esto, ya que la sensación que va surgiendo, es que no podría existir fuerza de oposición, con algún handicap de crecimiento, sino emerge como opción diferenciada al oficialismo, pero sosteniendo ineludiblemente al modelo. Este planteo para nada implica la supremacía de algo así como un pensamiento único, sino como la recomposición de determinadas fuerzas políticas, en el seno de una Argentina integrada en el continente, y con matices estructurales que no admiten retrocesos a etapas anteriores.



2011/08/30

Pase de facturas entre medios y oposición


Desde hace algún tiempo diversos editorialistas de los medios hegemónicos, pasaron de intentar apuntalar a los candidatos opositores a ser sumamente críticos para con ellos. La razón es obvia, ninguno de ellos pudo contrarrestar la marea de votos a la presidenta Cristina Fernández, y ni siquiera poder alcanzar un resultado digno en las primarias, ubicándose a 38 puntos porcentuales de diferencia. Tal vez uno de los casos más emblemáticos sea el del columnista Carlos Pagni, del matutino La Nación, quien en su editorial del 18 de agosto, que llevaba como título “La renuncia de la oposición a cambiar la historia” afirmaba que: El mayor pecado de la oposición radica en la suposición de que se puede llegar al poder por el mero aprovechamiento de una escena organizada por otro. Por las calamidades del Gobierno, por la llegada de un redentor, por la fractura del PJ o por la influencia de la prensa. Detrás de esa fantasía hay una renuncia grave. Es la renuncia a construir la escena, la renuncia a intervenir en el curso de la historia”. Ayer nuevamente Pagni escribía en otro editorial con el nombre de “Más errores que fraude” que: “La estrategia de sustituir con denuncias de fraude la explicación de la derrota en las primarias es otro síntoma de la crisis política que atraviesan las fuerzas de la oposición. El fracaso reclama, por su dimensión, una reacción más inteligente que la de deslegitimar al que obtuvo la mayoría y superó al segundo por 38 puntos” en alusión directa a las denuncias del precandidato de la UDESO Ricardo Alfonsín.

El pase de facturas no es solamente de parte de los medios hacia la oposición sino que también ayer se le escuchó decir al hijo del ex presidente radical, que los medios le bajaron el pulgar a alguien como él, ya que los medios “independientes” si bien no jugaron a favor del oficialismo, prefirieron una alternativa de centroderecha como la de Duhalde, mientras que el kirchnerismo cuenta con una gran batería mediática. Una pretensión un poco desmesurada la de Alfonsín, que pinta bastante bien el cuadro de situación, ya que el precandidato estaba pidiendo que los medios hegemónicos jueguen para él, cosa que sin dudas expresa que se siente como el mejor candidato del Establishment.

Por otro lado el retornado tanto al país como a la gestión Mauricio Macri, se mostró mucho más funcional a los medios, aseverando que el triunfo de Cristina responde tanto a logros propios como a desaciertos de la oposición. El jefe de gobierno porteño intenta mostrase como la única alternativa opositora para 2015, después de haberse bajado de las presidenciales de este año.

2011/08/25

Metodologías políticas y combate cultural


El proceso de repolitización de la sociedad, sin dudas va incorporando a nuevos militantes que se comprometen con el proceso transformador, cosa sin dudas muy destacable, pero también es necesario un debate profundo acerca de las formas y los métodos de construcción, ya que la inercia del pasado nos sigue atravesando.

Cuando la política se reducía a construir espacios para obtener beneficios solamente personales, no había lugar para todos ya que lo que se ponía en juego no era principalmente un proyecto de país, sino un interés meramente corporativo.

En el año 2001 tanto el denominado “Voto bronca” como el “Qué se vayan todos” fueron una clara muestra de repudio a esas prácticas, que produjo por cierto una crisis de representación y de hegemonía, que con la llegada de Néstor Kirchner a la Rosada en 2003 comenzó a revertirse paulatinamente, pero que aún sigue abierta. El rechazo en las PASO a propuestas electorales como la de Duhalde, son una muestra cabal de todo eso.

Prácticas como la rosca, el aparateo, el hecho consumado, son resabios de un arcaísmo político hoy totalmente deslegitimado. Hacer reuniones paralelas o reducidas a espaldas de otros, solamente podrían tener sentido si el objetivo fuera “La Revolución”, cuando de lo que se trata es de aislar a contrarrevolucionarios. En otros tiempos se hablaba de Justicia Revolucionaria. Sin dudas hoy no se trata de eso, ya que estamos viviendo otros tiempos, donde es necesario consolidar el paradigma democrático y a la vez profundizarlo, hacia mecanismos que no sean solamente de delegación.

Construir fuerzas amplias necesariamente no pueden preestablecer conducciones inamovibles, sino que estas se pongan en juego permanentemente a riesgo de perderse. Ese es el juego de la política, al menos de la transformadora, a saber, crear relaciones de fuerza aptas para el cambio social como sujetos colectivos, y prevenir permanentemente la inercia del pasado expresada en esos viejos métodos ya descritos.

Superar principalmente el hacer de la política un intento de reproducción de la competencia y el posicionamiento personal, es una tarea imprescindible, donde pareciera muy evidente combatir aquella concepción freudiana del“narcisismo de las pequeñas diferencias”. La unidad siempre es socavada por la concurrencia, y si bien los planteos de horizontalidad tienen mucho de utopía, es necesario plantearlos como respeto a los que comparten un mismo espacio, a sabiendas de que no es fácil lograrlo, y que se debe estar atentos a que el pasado no se presentifique sin que nadie lo perciba.

Es una tarea ardua, pero de lo que se trata es del combate cultural.

2011/08/21

Los nuevos desafíos, tras el paso de las PASO



Habiendo transcurrido una semana de la realización de las primarias (PASO), donde la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se impusiera por el 50 % del electorado, pero con unhandicap que la separa de sus contrincantes por un 38 %, este resultado además de mostrar el indiscutible liderazgo de CFK, también es un claro indicador del fracaso opositor, de su dispersión, y de su incapacidad para plantear siquiera un escenario alternativo, que pueda seducir al electorado. Hasta aquí este diagnóstico hoy es compartido por los que proponen la profundización del proyecto nacional y popular, como de los que desde sus columnas en diarios como La Nación y Perfil, no pueden dejar de admitir que hay una realidad rebelde, que se les revela como inapelable e inocultable, y que por esta misma razón debieron comenzar a elaborar estrategias para revertir esta coyuntura para ellos desfavorable.
Cuando el enemigo acepta la derrota y piensa, lo que no se puede dejar de hacer es balancear la victoria, intentando no caer en triunfalismos abstractos, y también pensar hacia donde vamos, ya que este tiempo no es más que una secuencia en un proceso que es necesario profundizar, y para lo cual además de conocer las ideas del enemigo, también es imprescindible que se pueda proyectar todo lo aún pendiente, enmarcándolo en una previsión estratégica.
En una entrevista que le realizara Página/12 al desparecido Julio Godio hace más de un año, el sociólogo manifestaba que la oposición no podía unificarse porque eran los efectos residuales del “Qué se vayan todos”,pero también hacía hincapié en que era necesario darle forma al Partido Kirchnerista, porque si bien éste se sostenía en el fuerte liderazgo del ex presidente, por aquel entonces, y hoy encarnado en Cristina, con eso sólo no alcanzaba.
El pasado jueves en un editorial bastante difundido y analizado, que escribiera Carlos Pagni en La Nación, éste afirmaba que: “El hiato de 38 puntos que hay entre gobierno y oposición es la señal más clara de que la crisis de 2001 sigue abierta. Más aún: al cabo de diez años, podría indicar que se está volviendo crónica”, planteando entre otras cosas que hoy es necesaria la construcción de una alternativa política al kirchnerismo que pudiera llegar a un piso del 35 % del electorado nacional, y en la cual la mayoría del arco opositor ya no sirve para dicha tarea.
Ayer el columnista de Perfil, Roberto García titulaba su editorial “Qué se vayan todos” señalando el certificado de defunción política de la oposición, y aseverando que salvo Binner ninguno de los demás podría ya volver a ser presidenciable. García destacaba que: Estos funerales masivos alcanzan a una serie de dirigentes cuya actuación final ocurrió hace menos de una semana, casi sin que lo advirtieran. Y aunque en la actividad que los reúne no hay retiro ni jubilación (una de las pocas con ese privilegio o con esa desventaja, de acuerdo al ojo de cada uno), son numerosos aquellos que ingresarán a la clase pasiva, al entierro virtual y anticipado, quizás como nunca antes se haya registrado.”
Hoy Joaquín Morales Solá en La Nación expresa: Los partidos históricos están terminados en la Argentina. El radicalismo es una mueca de lo que fue en su larga historia. El peronismo clásico no pudo hacer nada. Ordenó votar a Duhalde en Santa Fe y en Córdoba. Duhalde salió tercero en Santa Fe y quinto en Córdoba. El propio kirchnerismo es, hoy por hoy, sólo Cristina Kirchner y el poder del Estado. Se terminaría en 24 horas si le faltara la Presidenta o si el Estado se quedara sin dinero”.
Posiblemente Morales Solá exacerbe esta aseveración sobre que el kirchnerismo es solamente Cristina y el Estado, pero es posible que en este dicho, haya alguna cuota de verdad, como ya lo había anticipado Godio hace ya más de un año, al enunciar la necesidad del partido K.
La profundización del modelo K obviamente necesita de una mucho mejor relación de fuerzas dentro del campo popular para llevar a cabo las tareas pendientes, y en este sentido nunca es conveniente subestimar al enemigo, como tal vez se hizo con el conflicto por la 125, y a pesar de haber revertido aquella situación, hoy cuando se proponen nuevos desafíos como el tema central que es la posesión de la tierra, tal como el lunes lo expresara la presidenta, hay que entender que sin la conformación de una fuerza política y social, con capacidad de movilización e inserción territorial, que pueda generar constantemente nuevos cuadros, la tarea se torna improbable y podría permitir el rearme de la derecha, que ya sus principales escribas vienen pensando en como se debiera hacer.

2011/08/18

La necesidad de hablar de política


El debate político se siente cada vez más, como una necesidad insoslayable en una Argentina donde el proceso de repolitización se muestra en una curva ascendente. Pero no se trata solamente de proponerlo, sino que se impone la constitución de los ámbitos propicios para que ello suceda. Si bien hoy las redes sociales suplen y cumplen de alguna forma esta carencia, también ponen en evidencia que el contacto real entre ciudadanos para hablar de política, es ineludible.
Por bastante tiempo, se hizo política sin hablar de ella, o más precisamente sin plantearse realizar un diagnóstico de la realidad, para proyectar acciones posibles. El debate de esta manera queda reducido a pequeños grupos orgánicos, o a programar y llevar adelante una campaña electoral, o en el caso de los funcionarios al debate propio de la gestión, cosa que sin dudas debe hacerse, pero que por supuesto no alcanza.
Hace un tiempo atrás escuchaba a Daniel Filmus expresar en un programa radial, que lo que faltaba era por ejemplo, que si uno quiere hablar de política, pudiera tener la posibilidad de ir a la unidad básica del barrio y poder hacerlo. Esa idea me gustó, porque me daba cuenta que podría ser un ámbito propicio, y que a la vez faltaba, pero que no era tan difícil poder concretar.
También podrían ser lugares propicios, el asistir a una charla donde habla alguien con determinado prestigio, cuando toca la posibilidad de realizar preguntas y donde algún debate podría surgir, pero sin dudas ante situaciones como estas no son todos los que se animan a preguntar, ya que no es precisamente la horizontalidad lo que caracteriza un evento de tal estilo.
El proceso de despolitización de los noventa, no eliminó la política, pero si la marcó con un determinado sello, contra el cual hay que combatir su inercia, que aún de alguna manera sobrevive, pero que es cada vez más cuestionada, y precisamente por este afán de los muchos que hoy proponen la falta de espacios para hablar de política.
Con un resultado electoral como el del pasado domingo, la continuidad de este modelo está casi asegurada, pero no hay que caer en triunfalismos abstractos, y saber bien que si no logramos establecer mecanismos de discusión política que vayan incorporando cada vez a más ciudadanos, la profundización se hace inviable, o en todo caso consistiría solamente en un dispositivo de delegación, manteniendo una división de trabajo propia a un tiempo que se intenta superar.

2011/08/16

Elecciones primarias: "El pueblo ya no come vidrio"


La medianoche del domingo, el intendente de Berisso Enrique Quique Slezack, expresaba para toda la militancia que festejaba en la calle, que “el pueblo ya no come vidrio” refiriéndose al contundente triunfo de la Lista 2 a nivel local, pero principalmente señalando la arrasadora marea de votos que lograba la presidenta Cristina Fernández a lo largo de todo el país, y del gobernador Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires.

Slezack destacaba los logros de este proyecto nacional y popular que encabeza Cristina, señalando que sin ello sería imposible que una ciudad antes olvidada como era Berisso, pudiera estar construyendo obras como las que se vienen realizando, que no sólo crean la infraestructura de un municipio moderno, sino que a la vez incluye, ya que crea puestos de trabajo genuino, y esto a su vez incrementa el nivel de consumo y por lo tanto favorece el desarrollo del comercio.

Sin dudas Berisso no es una excepción a la regla, sino una terminal más de este proceso político, económico y social que viene desarrollándose desde el año 2003 en todo el territorio nacional, que fue creando condiciones favorables para el bienestar general de nuestro pueblo, y que tiende a profundizarse, y que las mayorías cada vez comienzan a comprender más.

Hace unos meses atrás el ministro de economía y compañero de fórmula de Cristina, Amado Boudou expresaba que a este gobierno se lo puede votar no solamente por convicción ideológica, o por sentimientos, sino también por el bolsillo, y es esto mismo lo que hay que entender para poder comprender el arrasador triunfo del domingo que pasó. Una verdadera hegemonía no puede sostenerse más que en todos esos planos, y su profundización también implica su desarrollo integral.

Ya no sirven las operaciones Shoklenders o Zaffaronis para torcer la voluntad popular, ya no sirve mentir en los grandes medios, o crear escenarios imaginarios para intentar desacumular y desestabilizar el progreso, ya que sin dudas aquella frase de Perón era tan cierta como inapelable: “La única verdad es la realidad”

2011/08/09

Argentina ante el derrumbe de los mercados


El domingo el diario Perfil, titulaba “El mundo se prepara para lo peor y la Argentina no tiene un plan anticrisis”. En el artículo firmado por Rodolfo Barros, mientras afirmaba que Brasil tomaría el lunes (por ayer) medidas para blindarse, y que el ministro de Hacienda, Guido Mantega, iría a reunir a su equipo para discutir las acciones a seguir, que se sumarían a las que ya se habían adoptado para salvaguardar la competitividad de la industria de ese país, amenazada por la revaluación del real, Barros sostenía que “En Brasil se ven algunos indicadores de que los ecos de la crisis llegan. Una planta de General Motors en San Pablo suspendió a 300 trabajadores. Petrobras duda ahora que su plan de financiamiento para consolidarse como jugador global pueda concretarse en los mercados internacionales”, mientras que con respecto a nuestro país el columnista de Perfil decía que “la reacción del Ministro de Economía argentino, Amado Boudou, no fue contundente como la de sus colegas” ya que para blindarse frente a la crisis financiera global, Boudou solamente sostuvo que “América latina debe tener una integración más fuerte y articularse en cuestiones financieras”.
Sin embargo en una entrevista publicada hoy en Página/12, el titular del Palacio de Hacienda subrayó que "Europa y Estados Unidos están saliendo a tomar medidas a tontas y a locas, con una gran histeria, porque están sorprendidos con un esquema para el cual no estaban preparados". Señaló además que la que aplican los países centrales "es la lógica Cavallo", y precisó que "hay un problema de pagos, se cortan programas sociales, se congelan sueldos, se enfría la economía, todo buscando dar señales a los mercados para que aporten más capital". "Así terminamos en 2001. Una economía no puede funcionar sin trabajadores, sin un sistema que sostenga la demanda agregada, sin inversión. Están errando la lógica de cómo puede funcionar una economía", alertó Boudou.

La crisis desatada ayer con la caída estrepitosa de la bolsa, si bien en alguna medida nos puede afectar, es necesario entender que al igual que en 2009, mal que les pese a los medios hegemónicos y profetas de la catástrofe, cuenta con un cierto blindaje propio de haber establecido políticas contracíclicas desde ya hace varios años, y habiéndose desprendido del endeudamiento externo.

Hoy Alejandro Vanoli, titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV) consultado por el matutino BAE, resaltó que con el impacto global por la caída de todos los mercados del mundo “en nuestro caso el impacto es sólo financiero” aludiendo al conjunto de la economía nacional, aseverando que “la Argentina, en particular, no tiene las características estructurales de los países que sufren, porque la Argentina está creciendo y tiene una dinámica de ciclo económico relacionado con su mercado interno”.

También el Viceministro de Economía Roberto Feletti expresó hoy en su blog que: “En el caso de la Argentina, durante los últimos años se trabajó intensamente en la diversificación de productos y destinos de nuestro comercio exterior, lo que ha permitido un crecimiento sostenido del frente externo, más estable y resistente a shocks provenientes del exterior.
Ante esta situación de fragilidad internacional, la UNASUR se ha puesto a trabajar a través de sus Ministros de Economía y Finanzas, en base a los avances logrados por el Grupo de Trabajo de Integración Financiera, en la configuración de una arquitectura regional que permita resguardarnos de una posible desestabilización del mundo desarrollado.”

2011/08/08

Elecciones en Córdoba, un primer balance

¿Qué lectura se debiera hacer de las elecciones en Córdoba? Mientras algunos medios insisten con que tanto las elecciones en la CABA, como en Santa Fe, se incrementa un voto anti kirchnerista , y esto también se revalida en la provincia mediterránea, con el triunfo de José Manuel De la Sota por la coalición Unión por Córdoba, es necesario precisar algunas cuestiones al respecto.

Llevado al extremo sería casi como la broma del cómico Magallanes que recién se escuchaba en el programa radial Viste lo que Pasó que conduce Luciano Galende, diciendo que el kirchnerismo en Córdoba perdió 94 a 0.

En las elecciones de 2007, la Unión por Córdoba encabezada esa vez por Juan Schiaretti ganó con el 37,17 %, Luis Juez sacaba el 36,4, mientras que el radical Mario Negri el 22,7. Recordemos que Juez denunció fraude, proclamando que en realidad él había ganado, reclamándole al gobierno nacional que intervenga en esa situación, cuando éste no tiene incumbencia para ello. Tanto Schiaretti como Juez, en aquel entonces respaldaban al kirchnerismo, pero se fueron alejando principalmente a partir del conflicto con las patronales agropecuarias. También vale señalar que para ese entonces muchos sectores afines al Frente para la Victoria, pero externos al Partido Justicialista, integraron activamente la alianza juecista.

En las elecciones realizadas ayer con el 89.53% de las mesas escrutadas: De la Sota gana con el 42.41% de los votos, mientras Juez se lleva el 29.72% y Aguad el 22,85%.

Si comparamos con el año 2007, el radicalismo alcanzó casi una misma performance, mientras que la diferencia se muestra entre los dos primeros competidores, es decir el peronismo cordobés y el juecismo. El gobernador electo De la Sota, si bien no se encuentra directamente alineado al gobierno nacional, tampoco se podría decir que es parte del peronismo disidente, más allá de las especulaciones de los integrantes del espacio conducido por Eduardo Duhalde, e incluso del PRO, mientras que el juecismo encolumnado con el socialista Hermes Binner, perdió una base importante de sectores alineados al kirchnerismo no peronista.

Anoche el gobernador electo expresaba que nacía el Cordobesismo, y no es casual que La Nación titule hoy que “Con el triunfo de De la Sota surge un nuevo referente del PJ”, intentando mostrar que el vacío de conducción del arco opositor hoy podría comenzar a generar un nuevo líder para las elecciones de 2015, en un espacio peronista poskirchnerista, cosa que resultó fallida desde el PJ disidente, para las presidenciales de octubre.

Poseer una fuerte referencia o liderazgo provincial no siempre resulta que esto, tenga un traslado automático al escenario nacional, e incluso si se analiza la historia reciente, solamente el riojano Carlos Menem, alcanzó la presidencia de esta manera, ya que Néstor Kirchner si bien construyó un fuerte liderazgo nacional, lo hizo principalmente ya electo como mandatario. Por otro lado existen muchos líderes provinciales, que nunca pudieron traspasar sus límites, intentando fallidamente llegar a ser presidentes electos. Eduardo Duhalde por ejemplo llegó al sillón de Rivadavia, pero como interino, tras la crisis de 2001.


2011/08/05

La religión y los caprichos del águila del Norte


Estados Unidos acordó un salvataje provisorio para no entrar en default, aunque esto no sea más que un parche que en cualquier momento puede retornar, ya que de lo que se trata es del ciclo de una crisis, que no admite ser resuelta de esa forma. Mientras tanto, hoy las nuevas potencias hegemónicas (China, Rusia e India) siguen creciendo sostenidamente, con un patrón de acumulación económica capitalista, pero con concepciones culturales e ideológicas muy diferentes de lo que siempre propuso la hegemonía estadounidense. La potencia del Norte propone una religión, que debiera ser universal, y donde todos deben cumplir con ella acatando todos los rituales y protocolos. Cuando fueron las olimpíadas en China, George W. Bush felicitó al presidente Hu Jintao, por la marcha de la economía pero tuvo la prepotencia de sugerirle que debían cambiar de régimen político. De tal forma las líneas de acción en cuanto al combate contra el terrorismo y el narcotráfico, también llevan la impronta de la religión yanqui más allá de que sean efectivas o no, y quien no las acate será sospechado de ser colaborador de esos flagelos. Vale reflexionar sobre este tema, ya que si lo vemos en nuestra realidad nacional, mucho de lo que los medios hegemónicos como de la oposición política, le critican al gobierno, tienen que ver con no acatar los rituales de esa religión universal que los medios masivos reproducen permanentemente.

Estados Unidos intenta reiniciar sus relaciones con Rusia, pero pareciera que hay ciertos rituales que no están dispuestos a negociar, más allá de su actual crisis. Según informa hoy la agencia de noticias rusa Ria Novosti, la proclama emitida la víspera por el presidente de EEUU, Barack Obama, que prohíbe la entrada en su país a presuntos violadores de los derechos humanos puede afectar a ciudadanos rusos supuestamente implicados en el “caso Magnitski”, informó el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, quien manifestó que “Hablamos la semana pasada del programa relativo a Rusia. Existe una base de datos de personas que consideramos responsables de violar los derechos humanos. Serán incorporados al sistema, y se les podría denegar el visado. Pero siempre decimos que nos reservamos la decisión en este asunto”, aseveró.

A finales del mes pasado, el Departamento de Estado emitió la llamada “lista de Magnitski” en la que figuran unos 60 funcionarios públicos rusos supuestamente responsables de la muerte de Serguei Magnitski, asesor legal de la inversora británica Hermitage Capital en Rusia, acusado por evasión fiscal, y que falleciera en una prisión preventiva el 16 de noviembre de 2009 después de más de 11 meses de encarcelamiento.

El Ministerio ruso de Asuntos Exteriores ya calificó el hecho de intromisión en asuntos internos de Rusia y declaró que Moscú puede dar una respuesta “asimétrica” y redactar sus propias listas. Por ejemplo, podría elaborar listas negras de todos los funcionarios estadounidenses relacionados con las detenciones ilegales y torturas de los sospechosos de terrorismo en la base militar de Guantánamo en Cuba. Esto es perfectamente posible desde el punto de vista legal y será, además, aplaudido por los defensores de derechos humanos en todo el mundo.

Según la cancillería rusa, el “uso arbitrario del derecho a vetar la entrada en EEUU en ausencia de respectivas resoluciones judiciales y en detrimento de la presunción de inocencia provoca rechazo, tanto desde el punto de vista legal como ético”. La decisión de Obama de prohibir la entrada a EEUU a personas implicadas en violaciones de los derechos humanos y casos de genocidio forma parte de la estrategia de seguridad nacional para 2011, según explicó la víspera el propio mandatario estadounidense.

Además hay que tomar en consideración, que este año Estados Unidos planeaba abolir la enmienda discriminatoria de Jackson-Vanik respecto a Rusia, que bloquea su entrada en la Organización Mundial de Comercio (OMC), pero ahora esto está supeditado a la “lista de Magnitski”.

La potencia norteña a pesar de su crisis y del crecimiento ruso, quiere seguir imponiendo sus rituales, que en el fondo lo que intentan es condicionar el desarrollo de las economías emergentes.