Mi ansiedad
Posiblemente no tendría que colocar
un adjetivo posesivo en el título, pero no me animo a generalizar algo que parte
principalmente de la autoobservación.
Es una distorsión temporal. Es la prisa
por salir del presente para alcanzar algo no muy bien definido pero que insiste
desde el futuro. No soy de los que considera que hay que vivir exclusivamente
el presente como señala esa regla hoy bastante difundida. Pero si fuera partidario
de eso, descubriría inmediatamente que cualquier ascesis o rito de vivir bien
inmerso en el presente (infinito actual), será precisamente a la ansiedad a quien
se debiera vencer.
En la ansiedad es inevitable no advertir
el drang de la pulsión. En el momento
preciso en que estás impulsado hacia algo, se cruza otra opción aparentemente mejor
y te quedás colgado entre dos vetas que se anulan mutuamente. La falta de
objeto ahí es una certeza científica.
No se trata de eliminar la ansiedad
sino de entrenarla. Revela que estamos viviendo.
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