
Sun Tzu bien decía que una guerra que se prolonga indefinidamente en el tiempo nunca va a beneficiar a nadie, salvo a los sadomasoquistas , y es por esto creo hoy que la tarea pasa por liquidar definitivamente la guerra tanto molar como molecular, llegando a acuerdos entre partes enfrentadas, negociando y no prolongando inútiles combates que lo más seguro es que estén financiados por los grandes fabricantes de armas.
Que simple que la hacía Pappo cuando en un blues pesado de los setenta decía:
“Si nos ponemos todos de acuerdo llegará la paz” Tan simple que parecía una falacia.
Hoy ya no hay ni guerra fría, ni dos demonios, ni peligro rojo, amarillo o verde ¿entonces porqué no alcanzar la paz?
Las actuales democracias deben ser el resultado efectivo de un nuevo equilibrio, un nuevo pacto social entre partes otrora enfrentadas, si no es así la democracia es sólo un envoltorio irreal.
Hoy el mundo no quiere más ni casos como el de Colombia ni el del Medio Oriente, que son enclaves donde aún sobrevive el pasado más nefasto. En este sentido me parece muy bueno que alguien como Barack Obama este pensando que si llega a la Casa Blanca, va a sentarse a negociar con países hoy enfrentados al suyo, como me parece repugnante que tanto Bush como McCain, sigan pensando como en el pasado, agitando al peligro terrorista como si fuera equiparable a la Guerra fría. Tal vez ellos lo sepan bien a esto, pero como el negocio de las armas y la guerra se les ha vuelto tan relevante no lo pueden abandonar, y mucho más cuando la llamada guerra al narcotráfico no es más que la monopolización de éste.

