2007/10/18

¿Vigencia de Marx? 1ra. Aproximación.


Si el legado de Marx, se interpreta tan sólo como una propensión a descubrir y plantear un camino de liberación de las masas, tan sólo porque de esa forma, se es más humano, y a la vez más justo, lo único que se produce es una inscripción del discurso marxista en una variante casi religiosa y por otro lado emparentada con la moral cristiana.
El marxismo a mi entender no es ni un humanismo ni un determinismo inefable de la sociedad en su proyección comunista.
El marxismo es una teoría de tipo científica que vuelve inteligible la totalidad de las relaciones sociales, tanto en la época de Marx, como en la antigüedad y también el presente, y es por esto mismo que permite el desarrollo de perspectivas viables a partir de lo existente.
El programa comunista estaba indisolublemente asociado a la teoría del materialismo histórico, hasta hace poco tiempo, y esto era producto de la existencia de un sujeto social proletario que era capaz de llevar adelante las transformaciones necesarias de la sociedad.
Desde la caída de los socialismos llamados reales, y la deconstrucción del sujeto proletario por parte de la burguesía, no es que se haya caído en una gran derrota política, social e ideológica sino que también se cayó, y principalmente, estoy convencido de ello, en una gran derrota en el campo de la teoría y la filosofía.
El revisionismo teórico se impuso más que nunca, y todos los supuestos intelectuales de izquierda intentaron corregir y superar las desviaciones de antaño, casi como intentando poner a tono la teoría con el sentido común hegemónico. Ahora se trataría de horizontalismo, democracia, no dictadura revolucionaria y de esta manera desembocar en un liberalismo socialista donde todos tienen la verdad, olvidando que la verdad sólo es posible a partir de una práctica teórica rigurosa inscripta en relaciones de fuerza sociales y concretas.
El marxismo no perdió en absoluto su capacidad de hacer inteligible la sociedad, ni tampoco la posibilidad de trazar estrategias concretas a partir de lo existente, pero si perdió en esta etapa la visualización efectiva de una sociedad de iguales, y no porque esta no sea posible, sino porque en la actual relación de fuerza, esto implica un esfuerzo de producción teórica despojada de prejuicios humanistas y religiosos.
Que la interpretación marxista de la sociedad actual no implique el planteo de la Revolución, no es un desmedro ni de la teoría ni tampoco del proyecto revolucionario.
Encontrar la racionalidad del actual capitalismo, sólo es posible a partir de la teoría de Marx.